Santo Niño Mueve Corazones

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Santo Niño Mueve Corazones.

Santo Niño Mueve Corazones.

La infancia de Cristo es una de las devociones más extendidas entre los fieles, pero en el México de la primera mitad del siglo XX se volvió una de las más populares creando advocaciones diferentes, basándose en la necesidades de los devotos, o la espiritualidad de los institutos religiosos. De esta manera, no se hace raro escuchar nombres como el Santo Niño Limosnerito, Niño Doctor, de la Azucena, etc. Una de esas imágenes de Cristo Niño basado en la espiritualidad de un instituto religioso, es el Santo Niño Mueve Corazones que se venera en el Santuario de Nuestra Señora de Loreto, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

En 1909, llega a nuestro país la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento del Altar, o Misioneros de Picpus. Al poco tiempo de su llegada a la capital del país, el 15 de junio del mismo año, el Arzobispado de México les entregó el Santuario de Loreto donde desplegarán su apostolado, dado que la zona es de un aspecto popular. Los Padres de los Sagrados Corazones se harán querer por todo el vecindario, además que eran conocidos por ser excelentes guías espirituales; su fama hará que la más alta sociedad de la época se convierta en sus benefactores, que se tradujo en obras votivas que adornaran su Iglesia, siendo una de las más activas y concurridas en la ciudad.

Después de los tormentosos años de la Persecución Cristera, en la cual, el México católico acentuó con mayor interés el culto al Sagrado Corazón de Jesús, los padres misioneros de Loreto idearon poner una imagen de Cristo en su inocencia infantil que reflejara esa piedad sacrocorde tan propia de su familia religiosa, a la veneración pública, invitando a la conversión de los fieles.

Será un sacerdote de la comunidad, el Padre Tamariz, de origen español, que en 1935 contratará a Nicolás Vidargas e hijos, escultores de origen guanajuatense, recién llegados a la ciudad, la hechura de la imagen que tenían en mente. Hay una pía leyenda dice, que el mismo Niño Jesús se le apareció al escultor para que hiciera bien la imagen, prometiéndole, que no podrían hacer réplicas igual de bellas que la original. Y en efecto ninguna réplica es tan bella como Él. Es este relato poético el que le dio fama, pues muchos expertos aseguran que los artistas que han intentado reproducir la imagen no tienen problema alguno al esculpir el cuerpo, pero cuando llega el momento de reproducir su rostro se dan cuenta de que por más que lo intentan no pueden hacerlo.

Lienzo de la Madre Santísima de la Luz, venerado en su basílica de León, Guanajuato (México).

Lienzo de la Madre Santísima de la Luz, venerado en su basílica de León, Guanajuato (México).

Lo cierto es que los Vidargas eran unos excelentes escultores y uno de ellos, que le ofrecieron hacer imágenes para unos hacendados, respondió: “¿Cómo voy a tallar una imagen para que vaya a estar de adorno en la casa de algún rico?, no hago esas cosas, hago imágenes para las iglesias, para que la gente vaya a rezarles”. Tal era su piedad que se tradujo en las magníficas tallas religiosas que salieron de sus manos, motivando la devoción entre la gente.

Para la imagen del Niño Mueve Corazones, es incierto en qué se basaron para modelar la talla según la idea de los religiosos, algunos suponen, dado las características de la escultura, se inspiraron en la imagen del Niño Jesús que tiene la Virgen, en la pintura de Nuestra Señora de la Luz de León, pues los Vidargas eran originarios de esa ciudad. El P. Tamariz al ver la escultura en el taller quedó paralizado y lo único que pudo decir mientras contemplaba la imagen, fue “en efecto, mueve corazones” y así fue llamado en adelante porque se dice, que quien miraba su rostro se enamoraba de él, al punto de dejar sus pecados. La imagen fue entronizada en el Santuario de Loreto en 1936, ubicándose en la antigua Capilla de la Santa Casa, hoy del Señor del Trabajo, y es gracias al Padre Eduardo Lozano que en el año 2004, la imagen es llevada a una capilla lobular a lado del presbiterio del templo, donde recibe constante veneración por parte de los fieles. Actualmente la imagen se ha retirado del altar de madera que lo albergaba, para ser colocado en un nicho en el muro en la misma capilla y que antiguamente estaba cubierto por la pintura de la Virgen del Refugio, lo que la aleja un poco más de sus devotos.

Desde su llegada, a la imagen se le atribuyeron fenómenos milagrosos y extraordinarios, uno de ellos fue el convertir a un pecador empedernido. De ahí que se le invoque como instrumento de conversión. Otro de los milagros más famosos, sin duda alguna, fue el caso de una mujer que no podía tener hijos y deseaba con toda su alma que Dios le concediera la dicha de ser madre, y para esto consultó a una infinidad de especialistas en la materia, sin obtener resultado alguno. Después de agotar todas las alternativas disponibles, acudió al Santo Niño Mueve Corazones invocándolo con mucha fe y devoción que le concediera la bendición de la maternidad, lo que sucedió al poco tiempo quedando encinta, pero como era una mujer madura, su embarazo era de alto riesgo, y para que este llegara a feliz término, le pidió al Niño la cuidara en todo momento y su bebé naciera sano. Pasó el tiempo y la criatura nació, y en agradecimiento de todas bendiciones dadas, la feliz madre acudió al Templo de Loreto, donde se encontraba la milagrosa imagen para que su hijita diera los primeros pasos ante los ojos del Santo Niño Mueve Corazones. El hecho lo hizo protector de embarazos y de los niños, especialmente de niños enfermos de leucemia.

Detalle del rostro.

Detalle del rostro.

Durante el año, los devotos entre los que se encuentran muchos padres de familia, ofrecen a manera de exvotos, infinidad de juguetes y dulces. No falta entre ellos quien también deja fotografías de sus hijos ya sean convalecientes o difuntos. Su fiesta se celebra el día 30 de abril y el domingo siguiente, donde se hace una solemne misa y se reparte a los niños los juguetes que ha recaudado la imagen a lo largo del año.

El culto por esta imagen del Niño Jesús, ha llegado a lugares tan distantes como Jalisco, Hidalgo, Puebla y la Península de Yucatán, gracias a los singulares prodigios obtenidos a los fieles que han acudido a Él. En el Barrio de Tlaxcala de la ciudad de San Luis Potosí, en la Calle Eje Vial, posee un nicho con una fotografía antigua, es venerado con sencillez por los más desfavorecidos (prostitutas, drogadictos, inmigrantes y limosneros). Los devotos del vecino Estado de México, le han erigido un Santuario en la comunidad La Joya, Villa de Guerrero, cuya festividad es una de las más grandes en la zona.

La imagen
El Santo Niño Mueve Corazones, como lo hemos mencionado anteriormente, posiblemente está inspirado en la Imagen de la Madre Santísima de la Luz que se venera en la Ciudad de León Guanajuato, teniendo en cuenta que ambas devociones tiene como objetivo principal, lograr la conversión, usando el mismo símbolo iconográfico del corazón como alegoría del pasaje de la Escritura: Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, para que anden en mis estatutos, guarden mis ordenanzas y los cumplan. Entonces serán mi pueblo y yo seré su Dios (Ezequiel 11,19).

Katia Perdigón Castañeda en su libro “Mi Niño Dios”, nos describe la imagen: …representa a Jesús Infante con rasgos europeos, tez rosada, ojos entreabiertos de color café, cejas marcadas, nariz recta, mejillas regordetas, boca cerrada que muestra una ligera sonrisa. Se encuentra erguido sobre una peana, con una pierna ligeramente adelantada y la rodilla izquierda semiflexionada. Integrada a la talla de la vestimenta, la cual consta de un vestido blanco con diseños en rosa, puños, cuellos y orilla con motivos dorados, la mano derecha muestra un corazón y con la izquierda detiene el vestido y porta un pañuelo azul con cuatro corazones. Sobre la cabeza con cabello ondulado café, tiene una aureola metálica.

Imagen que se venera en el Barrio de Tlaxcala, San Luis Potosí.

Imagen que se venera en el Barrio de Tlaxcala, San Luis Potosí.

La misma autora nos sugiere el significado de sus elementos iconográficos: Es probable que se trate de una alegoría cercana al Sagrado Corazón de Jesús… y que los cinco corazones representan las cinco llagas que obtuvo Jesucristo en manos pies y costado, mientras que el pañuelo azul posiblemente se relaciona con la bondad y el agua del bautismo. Desde el punto de vista técnico es una escultura bien lograda, a pesar de su pequeñez. La naturalidad de su expresión ha hecho pensar a los devotos “que está vivo y solo le falta hablar”. Como imagen religiosa es bellísima, además que desde el primer momento a la vista, invita a la oración y a la ternura, pues tiene muy bien ganado su nombre: Mueve corazones. Además es la imagen de mayor culto después de la Santa Patrona, la Virgen de Loreto.

El templo
Localizado frente a la plaza del mismo nombre en la zona oriente del Centro Histórico, el Templo de Loreto nos recibe con una fachada austera bastante inclinada con respecto al nivel de la banqueta. La historia de este templo es antigua, sus primeros orígenes datan de finales del siglo XVII, cuando funcionaba como bautisterio del contiguo Templo de San Pedro y San Pablo, albergando desde entonces la imagen de Nuestra Señora de Loreto traída desde Italia por el padre jesuita Juan B. Zappa. Después es trasladada al Templo del Colegio de San Gregorio para indígenas, donde se le había hecho una capilla, (hoy del Señor del Trabajo).

Tras la expulsión de la Compañía de Jesús y después de haber sufrido varias reformas, Manuel Tolsá, el más destacado de los arquitectos del periodo virreinal, recibió el encargo para proyectar un nuevo templo en el sitio que ocupaba la vieja iglesia del Colegio. Tolsá propuso una gran cúpula esférica que remataría una planta en forma de cruz griega que recuerda los bocetos que Miguel Ángel tenía para la realización de su “templo ideal”. Después de algunos problemas con el conde Antonio de Bassoco, quien financiaría parte de la obra, Manuel Tolsá cedió la obra a su aprendiz Agustín Paz quien siguiendo el plan original de su maestro realizó algunas modificaciones como la ampliación de la nave central y algunos cambios en la fachada, empezando la construcción de este nuevo templo en 1809 a manos de él y del arquitecto Ignacio Castera concluyendo las obras el 22 de agosto de 1816. Desde entonces la obra ha enfrentado problemas de hundimientos que incluso motivaron al cierre del templo en 1832, autorizándose una nueva apertura 18 años después en 1850.

Santuario de Loreto, Centro Histórico de la Ciudad de México.

Santuario de Loreto, Centro Histórico de la Ciudad de México.

La puerta del Templo de Loreto es una sombra, una oscuridad que apenas deja ver al fondo los rayos de luz que bajan desde la cúpula. Al entrar una nave con bóveda de cañón austeramente ornamentada nos conduce al transepto, ahí sucede el choque, la conmoción interior, al entrar bajo esa cúpula el espacio adquiere dimensiones colosales, cinco capillas atraen nuestra atención como si se tratase de grandes minas que hubieran sido excavadas de una cantera, y que muestran rítmicamente contrastes de luces y sombras que dan gran dramatismo a este interior clásico de espíritu barroco que nos hace mirar hacia arriba y asombrarnos con la majestuosidad de un domo que es más bien una entrada al cielo.

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Entre sus numerosas obras de arte resalta las magníficas esculturas del Ecce Homo o Señor de la Humildad del siglo XVIII, la de la Santa Patrona con su trono en plata también del mismo siglo. El templo es una verdadera pinacoteca que tiene conservas pinturas de los siglos XVII, XVIII, XIX, y XX. Entre ellas se encuentra un San Pablo en la Sacristía firmado por Juan Correa, El Milagro de San Luis Gonzaga a Nicolás Celestini firmada por Miguel Cabrera. De este artista, también pintó la Bendición de la Mesa de la Sagrada Familia en la Capilla del Señor del Trabajo y en el resto del templo hay bastante atribuibles. También está la Virgen del Refugio que anteriormente mencioné, de José Salomé Pina y que el mismo artista volvió hacer para el Templo de la Profesa. En la Capilla del Santo Niño Mueve Corazones que tiene comunicación con la Sacristía, hay una talla del Patriarca San José, y en los muros se encuentra una pintura del Nacimiento de Cristo de autor anónimo, y a los lados San Ignacio de Loyola y San Ciro Mártir de la escuela de Miguel Cabrera.

Agradezco enormemente la colaboración de Luis Herrera, Leobardo Olguín, Ana Cecilia López y André Efrén Ordoñez, y especialmente a Enrique Lopéz-Tamayo Biosca por las fotografías.

Tacho de Santa María

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Nuestra Señora de la Asunción del Barrio de Cuaco

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Nuestra Señora de la Asunción, de Santa María Cuaco, San Andrés Cholula. México.

Nuestra Señora de la Asunción, de Santa María Cuaco, San Andrés Cholula. México.

La devoción por el misterio de la Virgen en su Asunción gloriosa a los cielos, fue una de las más antiguas manifestaciones marianas en los primeros tiempos de la evangelización en el territorio de la Nueva España. Tantos franciscanos, dominicos y agustinos, desarrollaron culto por este privilegio de la Virgen, de tal manera que a lo largo del territorio la pusieron como titular de en sus conventos e iglesias.

En Cholula es una de las devociones más populares en la zona, gracias a la acción pastoral de los franciscanos que evangelizaron la zona. No existe en Cholula templo o capilla que no celebre esta fiesta de la Madre de Dios y son varios los lugares que la tienen como patrona: Santa María Xixitla, Santa María Coronango, Santa María Coronango o el Santuario de Tzocuilac; Santa María Xinaxtla, o Tecmanitla del pueblo de San Bernardino Tlaxcalancingo, Santa María Acueyeca en San Francisco Acatepec, por mencionar algunos. Esta vez queremos hablar de la imagen titular del barrio de Santa María Cuaco, de la parroquia y municipio de San Andrés Cholula.

La parroquia de San Andrés Cholula lo componen sus ocho barrios, antiguamente los cronistas dicen que eran 10, dos de ellos se perdieron por las convulsiones sociales de estos dos últimos siglos. Todos cuentan con una notable arquitectura propia de la región. La mayoría de estos fueron hechos como pequeños adoratorios donde se concentraban las familias y que después, tras los cambios artísticos fueron desarrollándose en templos para el culto religioso de las familias que estaban alrededor, poniendo alguna imagen de mayor devoción al que nombraban por su patrón. Así surge el barrio de Santa María Cuaco, siendo el segundo de los barrios en antigüedad e importancia.

Es posible que el templo fuera una sencilla capilla para inicios del siglo XVII, y que el edificio actual se concluyó en la década de los ochentas de ese siglo, siendo dedicado en 1686 como reza la inscripción de una de sus puertas. Para esa época contaba con un retablo salomónico del que aún se conserva fragmentos donde se encontraba una imagen estofada de la santa patrona. La imagen actual es una escultura de finales del siglo XVII, aunque para algunos expertos fuera originalmente una imagen de la Virgen Dolorosa dada la expresión del rostro y después cambiado a la advocación de la Asunción. Este tipo de situaciones fue muy frecuente en Cholula, como la Virgen Asunta del Templo de San Pedro Mexicalzingo que originalmente era una Virgen Dolorosa (teniendo como caso similar a la Virgen del Rayo en Guadalajara).

La Imagen peregrina.

La Imagen peregrina.

Para finales del siglo XIX se cambió el antiguo retablo para dar paso al ciprés neoclásico para alojar a la imagen patronal, y la imagen estofada fue a parar, olvidada, debajo del altar. Hasta que en el año de 1982, un síndigo del barrio la mandó a restaurar, pero el escultor encargado robó la imagen y entregó una talla para ser vestida, que actualmente es la imagen peregrina.

La imagen del altar mayor goza de gran veneración entre los habitantes de tal manera que no es llamada la Nuestra Señora de la Asunción, sino simplemente “la Virgen de Santa María”. Al ser un barrio de gente pobre, la Virgen no tenía alhajas, sólo unos aretes en oro en forma de peras, y tanto los objetos que la adornaban eran de latón dorado. No fue hasta que un devoto en 1925 le regala su actual corona. Durante ese tiempo el templo, como los de los demás barrios, solo se abría para una misa al mes dedicado a su patrón o fiesta de alguna devoción particular, y rara la vez se hacía alguna otra celebración eucarística pues todo se concentraba en la Parroquia de San Andrés Cholula. Uno de los elementos que le dieron nuevos bríos y actividad al pequeño templo, fue la llegada de Don Antonio Juárez León, vecino del templo, que era el Mayordomo segundo y que sustituye a don Joaquín Gallegos como sacristán de la iglesia en 1970. Gracias a su visión, se le da mejoras al recinto, pero aún más será con la llegada en agosto de 1990 del nuevo Cura, don Emigdio Palacios Vega, que empieza a abrir la mayoría de los templos de los barrios en las comunidades que pertenecen a su parroquia. Don Antonio, junto con el sacerdote hacen del barrio de Santa María uno de los templos más activos de la cabecera parroquial, colocando el Santísimo Sacramento y celebrando misa dominical vespertina.

Don Antonio Juárez y su esposa Doña Beatriz Tolama, grandes devotos de la Virgen Patrona, en 1991 regalan a su imagen la palma y media luna de plata, a partir de monedas de ese metal que conservaba don Antonio como herencia familiar, y hecha por el orfebre Ramón Valencia, oriundo de Amozoc. En 1994 la imagen patronal deja de salir a procesiones, solo a la anual en la víspera de su fiesta, a sugerencia del Padre Emigdio Palacios, restaurándose la imagen que actualmente es la peregrina. En 1996 don Antonio Juárez propone hacer una aureola para la patrona, y logra convencer a otros vecinos del barrio para aportar la suma necesaria para adquirirla, con el mismo artista que hizo la palma y la media luna, teniendo como modelo la aureola de la Virgen de San Juan de los Lagos en un grabado del siglo XVIII, los colaboradores fueron: Salvador Rojas, Heriberto Pérez, Pedro Gallegos y la Sra. Enriqueta Juárez, esta última regaló aparte uno par de aretes de oro con de rubíes y perlas. Desde entonces, no han faltado de parte de los devotos en todo el pueblo donaciones ni ofrendas como muestra de su piedad.

La Virgen el día de su Tránsito.

La Virgen el día de su Tránsito.

Su fiesta
La preparación para la fiesta de la Virgen de la Asunción en el Barrio de Santa María Cuaco es todo un gran acontecimiento, un mes antes la imagen peregrina es llevada por la encargada del arreglo floral y sus colaboradoras (responsables de cargar la imagen de la Virgen y que para ser parte del grupo es “ser señorita”), hacia la casa de sus “padrinos”, junto con las urnas donde la imagen será acostada, quienes la reciben a una cuadra de su casa en medio de cantos, oraciones, flores e incienso y colocada en el sitio principal de la casa. Los padrinos buscaran entre sus conocidos y amistades, quien done los rosarios en ese mes, pues una vez terminado el rezo se da de cenar a los asistentes. Mientras en el templo se hace misas al medio día y en la noche, desde el día 1ero de agosto.

El 13 de agosto, día de la Dormición o de la Acostada de la Virgen, el templo es convertido literalmente en un jardín por la gran cantidad de flores que la adornan, por la tarde, la comunidad se concentra en la casa del padrino donde ofrece a la gente, nieve, helado y galletas. Inicia la procesión hacia la iglesia llevando la imagen de la Virgen y alrededor de ella niñas y jovencitas con pequeños canastos con fruta de temporada, (manzana, pera y durazno) y atrás de ella las urnas adornadas con frutas. Una vez llegando al templo en medio de cohetes y repiques de campana, se realiza la misa y terminando ella, es bajada del altar mayor la imagen patronal y se acuesta en las urnas. Durante el resto del día y la noche, las jóvenes se alternaran para velar a la Virgen mientras los jóvenes encargados de los juegos pirotécnicos regalan a los fieles que han visitado a la Virgen elotes, antiguamente estos debían ser robados en los campos que abundaban en los límites del barrio.

Cetro del Síndigo con la imagen patronal.

Cetro del Síndigo con la imagen patronal.

Al siguiente día, por la tarde, la imagen es llevada en procesión por las principales calles del barrio, y los vecinos desde sus casas avientan fruta o dulces a los fieles, durante la procesión se hace una estación el templo de San Pedro Colomoxco donde se canta una Salve a la Virgen. La Virgen llega de nuevo a su templo donde se realiza la misa, una vez terminada la homilía, es levantada la imagen y llevada por las encargadas a la sacristía donde se le cambiara su ropa que le han donado los padrinos, una vez concluida la celebración eucarística, la Virgen es devuelta a su altar donde es coronada. La Iglesia queda abierta a altas horas de la noche para recibir a los devotos. Las encargadas de las flores junto con sus colaboradoras y demás jóvenes del barrio hacen una velada pero esta vez en la casa de la misma encargada, donde los rezos y oraciones serán sustituidos por música y baile.

En la madrugada del día 15 de agosto, las jóvenes se dirigen al templo a cantarle sus mañanitas a la Virgen y una vez terminada esta, se invita al desayuno que consiste en tamales, atole y gelatina. Al medio día es la misa solemne de la festividad, el síndigo del barrio invita a otros síndigos y fiscales además de su lista de mayordomos para esta celebración, al que dará antes de que empiece una cera y una flor para alumbrar la misa. Después se realiza una Procesión con el Santísimo Sacramento y terminado, el Síndigo invita a todos a comer el mole en su casa. Por la noche habrá baile y quema de juegos pirotécnicos a cargo de los jóvenes del barrio. El domingo siguiente a la festividad, se hace el cambio de síndigo y mayordomía del barrio, los nuevos encargados del templo darán de comer en la casa del síndigo entrante, y hasta el siguiente domingo se hará entrega del inventario del templo y una vez recibido este por el síndigo y mayordomos entrantes, repartirán a la gente presente tortas de sardina y pulque, con esto concluyen las fiesta a la Virgen.

Templo de Santa María Cuaco, San Andrés Cholula, México.

Templo de Santa María Cuaco, San Andrés Cholula, México.

El templo
Tiene un arco que da entrada al atrio, la fachada es sobria, solo adornada con motivos vegetales en las enjutas del arco circular de la portada y en la parte superior la ventana al coro y encima de echo un nicho que posiblemente albergo una imagen de piedra. Llama la atención a primera vista su inigualable torre con arcos y adornada con azulejos de vivos colores. Aunque el interior es muy pobre, siendo víctima de la revolución artística del siglo XIX, sin embargo es posible que tuviese un retablo gracias a que aún se conserva parte del sotabanco y la base del nicho principal donde actualmente sirve de trono a la santa patrona. Sobresalen en este templo la imagen de la Virgen de la Asunción patrona del recinto, el Cristo de la Agonías, San Antonio de Padua y San Rafael Arcángel, este último dicen las fuentes orales que era el primitivo patrón del vecino pueblo de Comac, en una procesión al Santuario de los Remedios, la lluvia impidió regresar a su templo, por lo que dado que la iglesia de Cuaco estaba sobre el camino, se decidió guarecerse y evitar el maltrato de la imagen, lo que los encargados no lo negaron, pero al otro día no quisieron devolverles la imagen. También existe una imagen del Eterno Padre, que preside el altar Mayor, talla del siglo XVIII, propiedad de la Familia Juárez Castillo y donada al templo en 1925.

Agradezco el apoyo facilitado por el Presidente Municipal de San Andrés Cholula, el C. Leoncio Paisano Arias y la Dirección de Turismo del Municipio a cargo de la Lic. Verónica Nava Saavedra, Alejandra Santamaría Llerandi y Ana Esperanza Elías Cocolotl.

Tacho de Santa María

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[1] Síndigo: En San Andrés Cholula es uno de los sistemas de cargo de gran arraigo cultural en la población, es el encargado del Templo y es el primero de sus mayordomos. Siendo el administrador y custodios de todos los bienes del recinto así como el organizador de sus festividades.

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El Cristo Vivo de San Juan Aquiahuac

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Cristo Vivo, en la Parroquia de San Andrés en la Misas Rogativas.

Cristo Vivo, en la Parroquia de San Andrés en la Misas Rogativas.

La Cholula novohispana era famosa por su iglesias y la gran devoción que tenían los fieles, la piedad desbordada en las fiestas religiosas es parte de la identificación cultural en sus habitantes. Las imágenes portentosas en cada región como muestra de predilección y favores divinos hacia los habitantes de alguna comunidad se cuentan por millares. En artículos anteriores he hablado de este tipo de fenómenos devocionales en la milenaria ciudad de Cholula, toca en esta ocasión hablar de una imagen de Cristo en su agonía en la Santa Cruz que se venera en el Barrio de San Juan Aquiahuac de la Parroquia de San Andrés Cholula.

La Imagen
La Hacienda de “El Cristo”, (hoy famoso balneario que conserva el mismo nombre), poseía a finales del siglo XVII, una bella escultura de su Santo Patrón, adquirido posiblemente en un taller de la cercana ciudad de Puebla, con el objeto de ser venerado en el Oratorio o Capilla de la Hacienda. La imagen del Santo Cristo, de gran tamaño, representaba al Redentor en agonía, colgado sobre el madero de la Cruz con el cuerpo lleno de heridas y sangre. El rostro mirando al cielo como si tuviera coloquio con su Eterno Padre, de ahí se le conozca como “Cristo Vivo”.

Cuentan las crónicas orales que tan gran Señor, era objeto de tierna devoción por parte de los hacendados y sus trabajadores, y el Domingo de Pascua era trasladado solemnemente a la Iglesia de Barrio de San Juan Aquiahuac, pues la Hacienda pertenecía a los límites de ese barrio. Una vez llegada la Sacra Imagen, se le hacia una misa en medio de cohetes y una vez acabada ésta, el Cristo era devuelto a la Hacienda con la misma solemnidad. No se sabe los motivos de los hacendados para desprenderse de su preciada imagen y lo dejaran definitivamente en la Iglesia de San Juan una vez terminada la misa anual que le celebraban, quizás debido al fervor por parte los vecinos. Lo cierto es que el culto al Santo Cristo fue en aumento al grado que el titular del templo quedo en segundo plano, hasta la fecha y solo queda como referencial pues desde esa tiempo la Imagen del Cristo presidió el Altar Mayor.

Exvoto de Juana María Iztmoyotl.

Exvoto de Juana María Iztmoyotl.

Ya a finales del siglo XVIII, le fueron regalados por parte del Cura de San Andrés los clavos, potencias y corona de espinas en plata debido a su ya tan arraigado culto entre los parroquianos, pues era invocada para pedir lluvia sobre los campos, además de que era considerada una imagen taumaturga. Uno de los milagros más sonados fue el ocurrido el 20 de noviembre de 1891, ocurrido a una gran devota de la imagen: María Juana Iztmoyotl que a causa de una inflación en la garganta, le dificultaba para respirar, los médicos la daban por muerta debido a las crisis respiratorias, en la última de ellas, la mujer desahuciada invocó a Cristo Vivo junto a la Choluteca Virgen de los Remedios y a la Virgen del Rosario de Puebla. Aquí entra la leyenda la cual cuenta que la invocación fue hecha ya muerta y que Cristo en su prodigiosa imagen hizo resucitarla. Lo cierto es que la mujer recuperó de un momento a otro, la plena salud con asombro de todo el vecindario, y agradecida donó 100 pesos para el nuevo ciprés estilo neoclásico que alberga hoy en día al Divino Señor, y para patentizar el milagro ocurrido mando hacer un exvoto al óleo que por mucho tiempo estuvo colgado en los muros de la iglesia y ahora se encuentra resguardada en la Sacristía. En el año de 2007, la imagen ya presentaba signos de deterioro, por los cual los síndigos [1] del barrio la mandaron a restaurar, lo que provocó que la imagen perdiera mucho de su policromía original, dada la poco acertada intervención.

Fiestas a Cristo Vivo
Desde que la Venerable Imagen llego al Templo de Aquiahuac, prácticamente se volvió el nuevo patrón del barrio, dejando a San Juan Bautista como un patrono secundario y referencial, aunque en los últimos años se le ha devuelto su importancia patronal sobre la iglesia, sin que ello descienda el culto por Cristo Vivo. Es la imagen en San Andrés Cholula que tiene más mayordomos, dada sus múltiples fiestas que se realizan en su honor.

La primera festividad a que se realiza a Cristo Vivo es el Miércoles de Ceniza. La imagen es bajada un día antes, es limpiada y con los algodones que se utilizaron en ella, serán repartidos entre los fieles como reliquia, la iglesia es arreglada con adornos de palma trigo germinado, pequeñas banderas de papel metálico y adornos en morado y blanco. Al medio día del siguiente se hace la Misa con imposición de ceniza, y es puesta a la veneración la imagen del Cristo milagroso, rodeado con algunas frutas, el Mayordomo del Miércoles de Ceniza lleva a la gente a comer “la Vigilia” que consiste en caldo de habas, chiles rellenos con una salsa de jitomate llamada especie, mole de camarón seco, pescado frito y terminar con ayocotes, (frijol de gran tamaño), acompañado de sardinas. La Iglesia queda abierta a los fieles hasta muy entrada la noche, y en sus afueras se hacen una verdadera verbena, por mucho tiempo fue de gran tradición en San Andrés Cholula este día, pues después de la parroquia era el único templo donde se imponía ceniza en todo el pueblo, hoy en día la mayoría de los templos se celebra este día, pero en Aquiahuac sigue teniendo gran afluencia de fieles por la devoción al Cristo Milagroso.

Cristo Vivo, (detalle).

Cristo Vivo, (detalle).

El jueves posterior la imagen es puesta de nuevo en el Altar Mayor. Los siguientes Viernes de Cuaresma habrá misa solemne con cohetes y cantores, y terminada las funciones religiosas, de nuevo los fieles son invitados a ir a comer “la vigilia”, con el mayordomo del primer viernes, del segundo, etc., según sea el caso. El Jueves Santo es de nuevo bajado del Altar Mayor para que reciba la veneración pública en el recorrido de las Siete Casas.

La gran fiesta en torno a esta imagen, es el Domingo de la Pascua de Resurrección, empezando con la Solemne Vigilia Pascual en la noche del día anterior, en que la iglesia se llena de adornos florales a cargo de una Comisión de Señoritas del barrio y tocará a ellas hacer la Misa de “mañanitas”, a las 6 de la mañana. Al medio día, la Misa Mayor con procesión con el Santísimo Sacramento por las calles del Barrio, terminando dicha procesión se hace el cambio de Mayordomía. El Mayordomo saliente invita a comer a todos los presentes a su casa donde se dará sopa aguada, arroz, mole o mixiote. Por la noche habrá quema de castillos de pirotecnia, y baile a cargo de los jóvenes del barrio y los algunos pequeños empresarios del barrio. No faltando los puestos de antojitos y juegos mecánicos. De nuevo en la Octava de la Pascua, el mayordomo de esa festividad es el encargado de hacer una misa solemne y después la comida en su hogar.

Grande es la devoción de todo el pueblo dedicado a la agricultura hacia Cristo Vivo, que en la época de calor es invocado para pedir la lluvia. En la noche del 30 de abril, su imagen es bajada del Altar Mayor y llevada por el Mayordomo encargado y sus ayudantes a la Parroquia de San Andrés Cholula quedando expuesta a la veneración de los devotos durante los siguientes dos días en el que le realizaran las llamadas “Misas Rogativas”. Antiguamente la imagen del Apóstol San Andrés era bajada de su Altar, para cederlo a su “Divino Maestro”, y antes de empezar el Santo Sacrificio, el oficiante revestido con ornamentos morados se tendía sobre el suelo frente la Sacra Imagen y el pueblo de rodillas entonaban la Letanías de los Santos. Esta práctica se ha perdido quizás por las nuevas disposiciones postconciliares y el poco interés de los sacerdotes sobre las tradiciones de sus fieles. Hoy en día solo se realiza una misa con cantores y cohetes. El día en México se celebra la Exaltación de la Santa Cruz, o sea, el 3 de mayo la imagen de Cristo Vivo es sacada de la Parroquia en procesión acompañado por la imagen de San Andrés y llevados a una capilla en la afueras del Pueblo, sobre el antiguo Camino a la Colonia Zapata, actualmente llamada Carretera Radial, en medio de los campos del cultivo para hacer la “Misa del Campo” en el lugar denominado Capilla de la Loma, (esta misa, mucho tiempo antes se realizaba sobre el mismo camino pero mucho más adelante en el lugar llamado el Cerro del Tezozómoc, hoy Senda Jerónima que es la Casa de descanso de la Madres Jerónimas de Puebla). Una vez terminada la misa se come lo que el mayordomo ofrece a los asistentes y la imagen es devuelta a su Templo.

Hacienda El Cristo.

Hacienda El Cristo.

La última fiesta a esta imagen se realiza el 6 de Agosto, día de la Transfiguración del Señor o de San Salvador, se realiza con anterioridad un novenario de misas y en la misa Mayor se hace el cambio de síndigo que estará a cargo del templo. Terminando la misa la comida será con el síndigo entrante.

El Templo
Don Francisco de la Maza en su libro “La Ciudad de Cholula y sus Iglesias”, nos habla del edificio que alberga a Cristo Vivo: Esta iglesia detrás de la gran pirámide pertenece al curato de San Andrés Cholula. Su fachada muy sencilla, es de tipo popular. La puerta es un sobrio arco de medio punto, enmarcada por pilastras adosadas, cuyo capitel es más bien una moldura con pequeños adornos. En este primer cuerpo, y a regular distancia de las pilastras, hay dos nichos, cosa poco usual, pues siempre los nichos siguen los ejes verticales de las fachadas. Tan independientes son que el de la derecha quedó medio hundido en el cuerpo de la torre. En el friso, como reminiscencia, lleva triglifos. En el segundo cuerpo va la ventana del coro, con un triángulo de nichos muy curiosos; los de los lados muy pequeñitos, con una orla rizada a modo de marco, están dos apóstoles de miniatura; el de arriba, de mayor tamaño, lleva a San Juan Apóstol, con un marco más ornamentado, tanto, que dos ángeles detenían los follajes en la parte superior. Las cabezas y uno de los brazos se han caído y solo permanece un brazo, que brota del vacío sosteniendo del ornato. La balaustrada del remate es muy elaborada, con balaustres de tres cuerpos moldurados. La torre, de dos cuerpos de sección cuadrada, es posterior con pilastras de recuerdo jónico en el primero, el segundo esta inacabado en su ornamentación. La cúpula con cuatro lucarnas es de ladrillo visible. El atrio-cementerio conserva viejas lápidas con apellidos como Toxqui, Cuautli y Huiztlacatl. Su origen etimológico es “en la entrada del agua” de atl agua y quiohuatl puerta o entrada.

Templo de San Juan Aquiahuac, San Andrés Cholula, Puebla (México).

Templo de San Juan Aquiahuac, San Andrés Cholula, Puebla (México).

Interesantes descripción solo que corrigiendo lo que nos dice el autor, las imágenes que están en los nichos de fachada son al centro San Juan Bautista y a los lados los padres del santo, San Zacarías y Santa Isabel.

Entre las obras que conserva este edificio está la figura pequeña del Santo patrón en madera y que posiblemente estuvo en un retablo novohispano y ahora ubicado en un altar a lado del presbiterio, una imagen moderna y de gran tamaño de San Juan Bautista. También hay 2 imágenes de Cristo Crucificado uno con una cruz sarmentosa que está en la capilla del Sagrario y otro que podría ser copia del Sr. de la Misericordias. Existe una imagen de la Virgen de la Soledad y dos esculturas de ángeles pasionarios, uno vestido como el Apóstol San Juan, también hay un Padre Jesús de muy buena factura. Entre las pinturas hay una Guadalupana, un retrato de Jesús Nazareno de San José de Puebla, ambas de factura popular. Le siguen una Santa Rita de Casia y la Predicación de San Juan Bautista de mediana calidad, todas estas pinturas son del siglo XVIII. En la Sacristía, como lo comente anteriormente, se conserva el exvoto de Juana María Izmoyotl. Entre sus curiosidades, también se conserva una lavadera de talavera del siglo XVIII y que ahora sirve de pila de agua bendita en la entrada del templo, en el fondo está representado el Bautismo de Cristo, basado en la pintura Vicente Pérez, artista del siglo XVIII, para el Bautisterio de la Parroquia de San Andrés.

Agradezco el apoyo facilitado por el Presidente Municipal de San Andrés Cholula, el C. Leoncio Paisano Arias y la Dirección de Turismo del Municipio a cargo de la Lic. Verónica Nava Saavedra, Alejandra Santamaría Llerandi y Ana Esperanza Elías Cocolotl.

Tacho de Santa María

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[1] Síndigo: En San Andrés Cholula es uno de los sistemas de cargo de gran arraigo cultural en la población, es el encargado del Templo y es el primero de sus mayordomos. Siendo el administrador y custodios de todos los bienes del recinto así como el organizador de sus festividades.

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Beato Pedro Kibe Kasui, mártir jesuita japonés

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Detalle de una escultura del Beato.

Detalle de una escultura del Beato.

El cristianismo en Japón fue una semilla naciente desde que en 1549 San Francisco Javier, junto con el padre Cosme Torres visitaron el país. Desde entonces la naciente Iglesia vivió desde un principio una época de esplendor, pasando abruptamente por una brutal persecución desarrollada desde los altos mandos de gobierno, que veían la propagación de la fe cristiana como una amenaza a la estructura social del Japón feudal. Miles de fieles japoneses y misioneros extranjeros fueron martirizados por odio a la fe, durante los gobiernos sucesivos de Toyotomi Hideyoshi, y los del clan Tokugawa, quienes ocuparon el título de Shogun y como tal atentaron contra el cristianismo obligándolo a vivir en la clandestinidad. En este contexto vivió nuestro biografiado de hoy, quien encabeza la causa de 188 mártires que fueron beatificados durante el pontificado de Benedicto XVI en 24 de noviembre de 2008.

Contexto histórico
El cristianismo se desarrolló cuando el padre jesuita Francisco Javier desembarca en Kagoshima en el Reino Sur de Japón el día 15 de agosto de 1549. Estaba acompañado por el padre Cosme Torres y Juan Fernández, así como el traductor Anjiro. Evangeliza principalmente en Hirado, luego llega a Yamaguchi, luego a Sakai y finalmente a Meaco.
La religión primordial del país fue diversa, siendo avanzado en varias sectas minoritarias el budismo proveniente de China, aunque la cosmovisión ancestral se veía reflejada en el sintoísmo, una religión politeísta basada en el culto a los dioses creadores y en la veneración de los ancestros. La Compañía de Jesús jugó un papel primordial en esta tarea de evangelización y organización de la naciente Iglesia, contando con la protección de algunos señores locales o daimyo. Patrocinado también por las monarquías de España y Portugal, las órdenes mendicantes como los franciscanos, dominicos y agustinos igualmente tuvieron un papel importante.

En 1579 el misionero jesuita Valignano llega a Japón y funda el seminario de Arima de donde pertenece nuestro mártir, siendo fundamental su participación en la asimilación del cristianismo a la cultura nipona, llegando incluso a asimilar la cultura religiosa, por lo que fue fuertemente criticado por algunos jesuitas, así como los miembros de algunas ordenes mendicantes. Inicialmente los misioneros tuvieron la protección de Oda Nobunaga quien les dio permiso para predicar en el territorio, pero tras su asesinato en 1582, la situación cambió con el ascenso de Toyotomi Hideyoshi al final del Periodo Azuchi-Momoyama.

Beato Pedro Kibe y compañeros, mártires de Japón. Estampa contemporánea.

Beato Pedro Kibe y compañeros, mártires de Japón. Estampa contemporánea.

En 1587, influenciado por los bonzos budistas, se emitió el primer decreto contra el cristianismo, y en 1597 Toyotomi condenó a muerte a los primeros mártires, para ese momento en total había 300 000 cristianos. Los 26 mártires fueron crucificados en Nagasaki en 5 de febrero de ese mismo año, a pesar de lo tremendo de la sentencia durante su mandato fueron pocos martirios registrados cambiando la situación tras la Batalla de Sekigahara y el ascenso al shogunato del clan Tokugawa.

Tokugawa Ieyasu, influido por los comerciantes holandeses, decide cerrar el país al mundo exterior así como imponer severamente la prohibición del cristianismo, recrudeciéndose cuando Tokugawa Hidetada sucedió a su padre en 1605 destacándose en 1622 el llamado “Gran Martirio de Omura” y el “Gran Martirio de Kyoto”. Su sucesor Tokugawa Iemitsu ordena aislar a Japón del resto del mundo, entonces en 1633 promulga un edicto en que se prohíbe totalmente el cristianismo. Obligó a los japoneses conversos al cristianismo a registrarse en los templos budistas; este clima de opresión combinado con la hambruna y los altos impuestos condujo en 1637 a la rebelión de Shimabara, encabezada por el caudillo cristiano Amakusa Shiro (a pesar de no tener proceso de beatificación, los cristianos japoneses lo consideran santo y de quien escribiré en otra ocasión), una rebelión campesina brutalmente aplastada en el castillo de Hara a principios de 1638. Esta sublevación provocó sospechas del Shogun en los demás cristianos, obligando a los mismos a pasar en la clandestinidad, siendo conocidos como Kakure Kirishitan. Esta clandestinidad duró hasta mediados del siglo XIX.

Biografía
Pasando a la biografía de nuestro mártir, Pedro Kibe nació en 1587 en la provincia de Bungo, de la isla de Kyushu. Era de una familia de samuráis cristianos ya convertidos. Siendo educado en la fe en el Seminario de Arima dirigido por la Compañía de Jesús, al completar el programa de seis años Kibe pidió ser admitido en la orden jesuita, petición que fue denegada. En 1606 aspirando la aceptación de los superiores comenzó a decir su nombre como Kasui, en los registros jesuitas aparece su firma como Pedro Kibe Kasui. En los ocho años siguientes de su graduación, sirvió a la Iglesia como “dojuku”, es decir, como jesuita voluntario ayudando a los sacerdotes, en la predicación y en la impartición del catecismo. Lo admirable de Kibe era su determinación muy fuerte para ser sacerdote y jesuita, y con los años su vocación seguía creciendo. En el año 1614, los misioneros jesuitas fueron exiliados del país, refugiándose en Macao donde esperaba completar sus estudios y ordenarse; para su decepción los superiores se negaron a aceptarlo en el sacerdocio.

Beatificación de Pedro Kibe y compañeros en Nagasaki, Japón.

Beatificación de Pedro Kibe y compañeros en Nagasaki, Japón.

Entonces decide embarcarse a la India para ir hacia Roma, de Goa pasó por Persia (Bagdad y Ormuz) así como por Palestina; se le considera el primer peregrino japonés en visitar Tierra Santa y estar en Jerusalén. De ahí se embarcó hacia Roma, llegando a la Ciudad Eterna en mayo de 1620.

Ahí finalmente los superiores lo examinan rigurosamente y descubren que posee suficiente conocimiento entonces lo admiten al noviciado. Completó sus estudios de teología y asistió a la canonización de San Francisco Javier. El 15 de noviembre de 1620 fue ordenado sacerdote en la Basílica de San Juan de Letrán a la edad de 32 años. Durante dos años estuvo en una escuela de formación jesuita en Roma y tomó sus votos en Lisboa. En 1623 partió a la India acompañado de 20 jesuitas. El siguiente año llegó a Goa por la ruta del Cabo de Buena Esperanza. Sin embargo estaba en una difícil decisión sobre volver a su patria, con el riesgo de ser martirizado y por la prohibición emitida para evitar el ingreso de sacerdotes en Japón. Finalmente viaja por el sudeste de Asia, para llegar a Manila, Filipinas; embarcándose a Japón en 1630. El barco naufragó pero logró llegar a Kagoshima en el Sur de Japón, 16 años después de su partida, por fin regresaba a la nación nipona.

La situación de los cristianos vivía su peor momento, se recrudecieron las persecuciones y Kibe tuvo que desarrollar su ministerio a escondidas. Vivió algunos años animando a los cristianos a perseverar en la fe. Pero en 1639 fue arrestado mientras estaba escondido en casa de un cristiano y enviado a Edo donde conoció al apóstata Cristóbal Ferreira, a quien intentó regresarlo a la fe, cosa que no consiguió. El padre Kibe fue torturado terriblemente para lograr que apostatara, cosa que nunca consiguieron, entonces junto con dos creyentes fue colgado boca abajo en el famoso tsurushi u horca y fosa como medio de tortura para hacerlo renunciar a su fe. Incluso desde ahí animó a los cristianos prisioneros, haciendo enfurecer a los guardias quienes lo descolgaron y lo alancearon, matándolo el día 4 de julio de 1639.

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Fue beatificado encabezando la causa de 188 mártires el 24 de noviembre de 2008 en el Estadio de Nagasaki por el prefecto de la congregación para las causas de los santos José Saraiva Martins, durante el pontificado de Benedicto XVI.

René

Webs consultadas (15/04/16):
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Kasui_Kibe
– sjweb.info/saintsBio.cfm?SaintID=483
– www.nwjesuits.info › Home › News
– https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_catolicismo_en_Japón

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Orícera, mártir de las catacumbas

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Vista de la figura de cera que contiene las reliquias de la mártir. Iglesia del Convento del Carmen, Santiago de Compostela, España. Fotografía: Francisco Pena Rodríguez.

Vista de la figura de cera que contiene las reliquias de la mártir. Iglesia del Convento del Carmen, Santiago de Compostela, España. Fotografía: Francisco Pena Rodríguez.

Hacía tiempo que no escribía sobre un cuerpo santo de las catacumbas y recientemente, gracias a la inestimable colaboración de un amigo gallego, he tomado la decisión de escribir este breve comentario sobre una mártir de las catacumbas que se venera en el convento del Carmen de Santiago de Compostela, España.

Sabemos que en este país la relación de cuerpos santos es relativamente escasa en comparación con otros lugares del mundo como Italia, Alemania o México, precisamente por haber pasado por la experiencia de la Guerra Civil Española (1936-1939) donde muchos objetos y obras de arte pertenecientes al patrimonio sacro fueron destruidas, perdidas o deterioradas, por las razones que todos conocemos y que ya hemos tratado anteriormente. Por eso considero que es muy importante dar a conocer los pocos ejemplos que nos quedan; no sólo porque es crucial entender lo que este tipo de reliquias son -restos humanos extraídos de las catacumbas romanas y a los que se les atribuye la cualidad de mártires cristianos en base a unos criterios básicos relacionados con su epitafio o vas sanguinis-; sino también porque, además de tener un valor sagrado pues son presuntas reliquias de mártires, lo tienen patrimonial al ser restos del pasado, de gran valor histórico e incluso artístico por el entorno en que se conservan.

Santa Orícera es una de esas extrañas excepciones que han llegado a nuestros días -lógicamente, por ser venerada en tierras gallegas, que fueron un tradicional fortín del mal llamado bando “nacional”- y por tanto, no sufrió los avatares de la destrucción bélica.

Antes de entrar en materia, quiero dar las gracias a la comunidad de Carmelitas Descalzas de Santiago de Compostela por darme permiso para publicar las fotos y la breve documentación sobre este cuerpo santo de las catacumbas; a mi querido amigo Francisco Pena Rodríguez, por facilitarme las fotos, el archivo y los permisos; y también recordar con cariño a otro amigo desaparecido, Adolfo Blanco Alcalde –vivat in Domino– y quien fue el primero en hablarme de Santa Orícera.

Inscripción en una de las puertas que cierran su relicario. Iglesia del convento del Carmen, Santiago de Compostela, España.

Inscripción en una de las puertas que cierran su relicario. Iglesia del convento del Carmen, Santiago de Compostela, España.

Detalles sobre la llegada del cuerpo
La información que he recibido sobre cómo este cuerpo santo llegó a su actual emplazamiento se obtienen del libro de Becerro sobre la comunidad de carmelitas descalzas de Santiago de Compostela. En él se relata de esta manera cómo llegó Santa Orícera al mencionado convento del Carmen:

“(…) Quedamos con la santa envidia que san Campio no fuera para nosotras y se metiese en una aldea una cosa tan grande, que en nuestra iglesia tendría más veneración por ser ciudad; y determinó la prelada escribir al eminentísimo señor cardenal Celada, diciéndole todo esto para que nos hiciera el favor de concedérnoslo a la comunidad. Respondió él una carta de un pliego toda de su puño, y muy afectiva y respetuosa; entre otras cosas dice que le había avisado su amigo el señor penitenciario que el santo cuerpo estaba depositado en este convento, que se había alegrado mucho porque era muy afecto a la orden y amaba mucho a las descalzas; que tenía en aquella santa ciudad un convento de su filiación en donde se había de enterrar, que a todas las hijas de la santa Madre (santa Teresa) las quería mucho; que dejasen ir a san Campio a su destino, que ya tenía buscada para nosotras una santa virgen, que era más propia, que había padecido martirio en tiempo de Nerón, de edad de 15 años. Que se halló con nombre propio. Que se llamaba santa Orícera. Que en griego se interpretaba “alegría de los montes”. Se complacía fuese venerada en un convento de las hijas del Monte Carmelo, y al año siguiente llegó a las puertas del convento sin haber costado una blanca.

Pasaba, al tiempo, el señor cardenal Acuña, quién pidió con muchas instancias le permitiesen que con un padre del hospicio le entraran en hombros en la clausura, de lo que tuvo mucho consuelo, y la comunidad se alegró, que era gran bienhechor.

Detalle de la figura que contiene las reliquias. Iglesia del convento del Carmen, Santiago de Compostela (España). Fotografía: Adolfo Blanco Alcalde.

Detalle de la figura que contiene las reliquias. Iglesia del convento del Carmen, Santiago de Compostela (España). Fotografía: Adolfo Blanco Alcalde.

La depositaron en el ante-coro, como a san Campio. Bajó la comunidad y nos hallamos con una santa muy bonita, de la estatura de los 15 años; la cara y cuello, manos y pies formados de toquilla, con colapiszis, perfectamente. Un pelo muy rojo, con su corona de flores, una túnica de tela de oro y otra encima de gasa de plata. Un manto azul, con su palma en la mano, y un vaso al lado con un poco de sangre. Quedamos llenas de contento con tal reliquia, y el 27 de julio de 1796, a las tres de la tarde, entraron los señores gobernadores del arzobispado, en sede vacante como estaba, acompañados de los más del cabildo, inquisidores, señores de título y caballeros de los de la primera clase del reino que habían venido a las funciones del santo Apóstol, médicos y cirujanos; había el mismo aparato que para san Campio.

Llegados que fueron, se sacó la urna de pórfido del cajón y se colocó en un aparador o mesa que estaba en medio del coro. Se pasó a reconocimiento y se halló lo mismo que decía la auténtica que traía al lado. Nada se le quitó. Quedó como vino. Sólo traía una bolsita de con unos huesecitos pequeños que se los mandaba el señor cardenal Zelada al señor penitenciario.

Acabado que fue el reconocimiento, se iluminó el coro, tocaron las campanas, se cantó un Te Deum muy solemne, se abrió la reja del coro para que estuviese a la veneración pública el santo cuerpo. El concurso de la gente fue muy grande.

Acabado todo se despidieron los señores, dejando entre todos más de dos mil reales a la comunidad. Permaneció la santa en medio del coro en un altar portátil, hasta que se le hizo el retablo de la iglesia enfrente del coro.”

Visión en conjunto del nicho relicario de la Santa mártir. Iglesia del Convento del Carmen, Santiago de Compostela (España). Fotografía: Francisco Pena Rodríguez.

Visión en conjunto del nicho relicario de la Santa mártir. Iglesia del Convento del Carmen, Santiago de Compostela (España). Fotografía: Francisco Pena Rodríguez.

Interpretación
Como se ve, he destacado en negrita las frases que, en mi modesta opinión, he considerado más interesantes. Por el estilo se deduce que el texto es antiguo, por lo que hay ciertos detalles que no estaría de más matizar.

En primer lugar, comentar que estamos ante un cuerpo santo de las catacumbas romanas -aunque no se menciona de cuáles fue extraído- que es nominis propris, o sea, que tiene nombre propio, o lo que es lo mismo, que Oricerae -Orícera- es el auténtico nombre de esta difunta, seguramente porque estaba grabado en su lápida, de la cual, sin embargo, no leemos nada. Ya es valioso e interesante conservar unas reliquias que tienen nombre propio, porque ya hemos visto que, en muchos casos, éste se ha perdido o se ignora, por lo que se le inventa uno de las formas más diversas y arbitrarias -por ejemplo, ponerle el nombre del Papa de turno-. Curiosa la mención del significado del nombre, que es griego (“alegría de los montes”), lo que prueba, nuevamente, su autenticidad. Recordemos que en las catacumbas era muy habitual encontrar tanto nombres latinos como griegos y que en la mayoría de los casos en que han llegado hasta nosotros, son bastante raros a nuestros oídos, pues eran nombres comunes, al uso de la época, no los bellos seudónimos alusivos a virtudes cristianas a los que estamos tan malacostumbrados.

En segundo lugar, Santa Orícera tiene vas sanguinis, por lo que a diferencia de otros cuerpos, y suponiendo que, en efecto, ese vaso contiene sangre y no alguna otra sustancia como huesos pulverizados o ungüento, estaríamos ante una mártir auténtica, es decir, una persona que ha muerto violentamente y por causas que tenían un valor sagrado para quienes recogieron su sangre con tantísimo cuidado, algo que no se explicaría en otras circunstancias.

En tercer lugar, que las reliquias parecían venir ya dentro de la figura de cera vestida y arreglada, lo que nos puede hacer pensar que no venía directamente extraída del loculus en la catacumba romana, sino que había pasado antes por un proceso de adecentamiento dentro de esta figura. Normalmente se extraen los huesos del nicho y se colocan en cajas selladas que se envían desde Roma a su lugar de veneración, lo de colocarlas en figuras de cera -o no- es algo que suele llegar después. Curiosa también la mención a la “bolsita con unos huesecitos pequeños” y a que no se tocó nada de la figura. ¿Estamos ante una extracción parcial de las reliquias? ¿O ésa era la totalidad y la figura era como un “complemento aparte”? No sería el primer caso en que esto sucede, pero de todos modos, esto es sólo especulación.

En cuarto lugar, las reliquias de Santa Orícera tienen una authenticae adjunta, por lo que no cabe dudar de su autenticidad respecto a su origen.

Vista del altar o nicho cerrado, en su estado habitual. Iglesia del convento del Carmen, Santiago de Compostela, Epsaña. Fotografía: Francisco Pena Rodríguez.

Vista del altar o nicho cerrado, en su estado habitual. Iglesia del convento del Carmen, Santiago de Compostela, Epsaña. Fotografía: Francisco Pena Rodríguez.

Y dejo para el final lo que sí que parece más que cuestionable, sin pretender criticar a la fuente: la mención a que la mártir tenía 15 años y que murió en tiempos de Nerón. Lo primero es indemostrable salvo en dos excepciones, siendo la primera que se analice su esqueleto para determinar aproximadamente su edad, y siendo la segunda, que la misma lápida lo mencione (pero nuevamente, no se menciona lápida alguna en el texto).

Lo segundo, en cambio, es dudoso además de indemostrable. En la época de Nerón todavía no se había iniciado el masivo enterramiento de cristianos en las catacumbas romanas, que es posterior. Como mucho, lo que hoy conocemos como la necrópolis vaticana, donde fue sepultado San Pedro. A menos que Santa Orícera hubiese sido extraída de allí (y es poco probable), parece muy gratuito suponer que los restos daten del siglo I. Es mucho más probable que sean de los siglos II-V, que es la época de auge de las catacumbas. Pero nuevamente, a falta de más datos, es todo especulación.

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Conclusión
Naturalmente, me falta mucha información para poder ofrecer un artículo más completo, documentado y detallado sobre este cuerpo santo venerado en Compostela, pero por de pronto es útil dar a conocer su existencia y sobre todo, es interesante ver que tiene detalles que le confieren un gran valor: su procedencia, probada por la auténtica adjunta, su naturaleza de mártir, probada por el vaso de sangre, y su auténtico nombre, Orícera, que nos ha llegado hasta hoy.

Quedaría pendiente saber si se ha conservado la lápida y cuál es su inscripción, ver una imagen de la auténtica y analizar su contenido para documentar de qué catacumba procede, y sobre todo, el pertinente estudio de las reliquias que, aunque ya fueron reconocidas, faltaría saber su estado actual.

La urna de la mártir se encuentra en el armario de reliquias del altar frente al coro del convento. Habitualmente, este armario está cerrado, por lo que la Santa no es visible. Sin embargo, es importante saber que las reliquias pueden venerarse el día 1 de noviembre (por la festividad de Todos los Santos) y el 14 de noviembre (festividad de los Santos Carmelitas). De todos modos, cualquier peregrino o visitante que desee contemplarla, puede solicitar permiso a las carmelitas y se le mostrará la urna.

Espero que este artículo haya sido útil para dar a conocer esta reliquia y ampliar un poco más nuestros conocimientos sobre los mártires de las catacumbas, de los cuales nunca se escribe ni se sabe lo suficiente.

Meldelen

Fuente:
– Archivo Conventual Carmelitas Descalzas de Santiago. Libro de Becerro T. 58-61.

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