La historicidad de San Benito

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Estatua de San Benito en su ciudad natal

Estatua de San Benito en su ciudad natal

Pregunta: Fui seminarista hasta la Filosofía en mi diócesis.  Me gusta mucho su blog. Y las dudas y a la vez catequesis que presentan. Dios les bendiga por su trabajo. Tengo varias dudas sobre SAN BENITO DE NURSIA.
Una es, que hablando con un Benedictino me dijo: ¿Que pensarías si te digo que San Benito posiblemente no exisitió? Si se tienen dudas de él. Ahora imagínate a Santa Escolástica.  Ya verás mi expresión. Según el creo que San Gregorio Magno es el primero en referirse a San Benito o es San Alberto Magno (Maestro de Santo Tomás de Aquino).
¿Existió realmente San Benito?
México

Respuesta: Casi toda la información que hay sobre su vida se le debe a San Gregorio Magno que le dedicó al completo el segundo capítulo de su obre “Diálogos” y escribe esta obra, cincuenta años después de la muerte de Benito. O sea, que San Gregorio Magno certifica expresamente su existencia, hablando entusiásticamente también de cual fue su personalidad. Y la autoridad de San Gregorio Magno no creo que haya nadie que la ponga en duda. No voy a decir nada de su vida ni de su Orden porque no es el tema de la pregunta.

Desde el siglo VIII se habla de su sepulcro y del de su hermana Escolástica en la Abadía de Montecassino. El último reconocimiento de los restos de ambos se realizó en el año 1950, o sea, hace sesenta años.

Se le veneró inmediatamente después de su muerte, ocurrida el día 21 de marzo del año 547 y es tanta la fama que adquiere, que inmediatamente se multiplican sus monasterios y su devoción por casi toda Europa.

En la Baja Edad Media, le dedican innumerables himnos y poesias, los autores: Marco, Aldelmo, Alcuino, Pablo el diácono, San Rábano Mauro, San Pedro Damiano, Bertario, Alfano, San Pedro el Venerable….

Gozaba de tanto honor, que su nombre fue de los pocos que se admitieron en el Canon de la Misa de los Sacramentarios Gelasianos del siglo VIII. Como su festividad caía siempre en plena Cuaresma, ya en el año 581, se permitió cambiarla de fecha: el día 11 de julio.

Para qué te voy a dar más datos. El benedictino que puso en duda su existencia, estaba completamente equivocado.

Antonio Barrero

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17 pensamientos en “La historicidad de San Benito

  1. Me parece muy fuerte que un benedictino le dijera eso a este hombre que fue seminarista, como quien dice que el sol sale por la mañana.
    Normal que lo confundiera,que un benedictino diga eso tiene tela.

  2. Gracias, Antonio 🙂

    Sobre no ser un santo de mi especialidad, yo tampoco tenía duda de su existencia. Benito de Nursia ha tenido una influencia muy grande en la cultura monástica occidental, es el padre del monasticismo moderno. Un santo que “no existe” no hubiese tenido esa relevancia posterior, y, por si fuera poco, está refrendado por un autor de la relevancia de Gregorio Magno y se han reconocido sus reliquias y la de su hermana Escolástica hace poquísimo tiempo.

    Yo misma he traducido algún códice contemporáneo que narraba la vida de San Benito (recuerdo que al ser escritura carolina, se leía muy bien). Si hay textos tan cercanos al año de muerte del Santo que ya hablan de él, evidentemente es porque existió.

  3. Hay muchísimas más pruebas de su existencia histórica, pero me ha parecido que con estas pocas pero importantes pinceladas le aclaraba sus dudas a nuestro amigo mexicano. Con cariño, “el benedictino habría tenido una insolación antes de decir tamaña barbaridad”

  4. Ahora si que San Benito perdone a ese hijo suyo por dudar de su existencia, por que vamos ser benedictino y andar diciendo por ahi que tu fundador no existe es como decir que el apoya la mentira porque hasta sigue las reglas que segun hizo alguien que no existio, pero vaya ahora hay cada cosa y cada pensamiento entre los sacerdotes

  5. MI HERMANO FUE MONJE BENEDICTINO EN LA ABADIA DE SANTA MARIA DE LOS ANGELES AHUATEPEC CERCA DE CUERNAVACA MORELOS, Y LEYENDO ESTA PREGUNTA DICE QUE ESA POLEMICA ENTRE LOS BENEDICTINOS SIEMPRE HA EXISTIDO… EL ME DIJO QUE LOS RESTOS DE SAN BENITO ESTAN UN UNA ABADIA FRANCESA NO SE POR QUE RAZON DEBERIA SER PERO QUE HAY ALGUNAS CONGREGACIONES DE LA ORDEN QUE DUDAN DE LA AUTENTICIDAD DE DICHOS RESTOS Y OTROS AUN DE SU EXISTENCIA! DEMONOS EL BENEFICIO DE LA DUDA,,,,,,,, MI COMENTARIO NI AFIRMA NI NIEGA NADA SOLO DEMONOS EL BENEFICIO DE LA DUDA EN FIN SOLO SE QUE ESTE GRAN PERSONAJE ES PADRE DE LA IGLESIA Y DEL MONAQUISMO OCCIDENTAL

  6. Bueno, yo fuí monje benedictino, creo que puedo lanzar una opinión… como dice Tacho, es una polémica que siempre ha existido, y probablemente nunca termine. En la época de las invasiones bárbaras, se dice que, así como algunos monjes de Montecasino (presunto monasterio fundado por san Benito) partieron a Roma buscando refugio en el entonces obispo Gregorio, otros salieron hacia las Galias, y se cree que llevaron con ellos los restos del patriarca y de su casta hermana Escolástica. Aquí ya tenemos un problema, pues algunos insisten en que no hay prueba sólida que confirme que los restos salieron de Francia para retornar a Montecasino, mientras otros se atienen a la opinión oficial. Por otro lado, son muchas las referencia que tenemos sobre san Benito, pero ninguna es de la época en que se supone vivió, por eso algunos (más bien bastantes) piensan que tal vez no existió. Ahora bien, hay que aclarar que la historicidad del padre de monjes no afecta en nada al monacato benedictino, por la sencilla razón que ni los “Diálogos” de san Gregorio, ni la “regula monasteriorum” atribuida a san Benito nos insinuan que él pretendiera fundar una gran congregación, más aún, el concepto moderno de “congregación” u “orden” no existía antes del siglo XII. Lo que el patriarca hizo fue, simplemente, fundar un monasterio más de los muchos que ya habían en Italia, y darle unas normas; cada monasterio llevaba una vida muy independiente de los demás, siendo vigilado por el Obispo del lugar (y los hubo que ni por ellos ni por nadie, aparte de la autoridad indiscutible de los concilios locales, que tampoco se podían reunir con suficiente frecuencia). El monacato benedictino actual surge cuando Benito de Aniano, en el marco de la reforma en el imperio carolingio (s. VI-VII), la busca imponer a todos los monasterios, por considerarla más práctica y amable, en comparación con la treintena de reglas monásticas que por entonces circulaban, caso todas ellas demasiado severas. Así que el benedectinismo, más que hacer referencia a la figura del patriarca, consiste más bien en el seguimiento de la famosísima regla, que sería la que configuraría el monacato occidental. Por supuesto, la figura de san Benito y su “referencia laboral” dada por Gregorio Magno jugarían un papel muy importante a la hora de aceptar la regla en los monasterios y los concilios.
    En lo personal, me atengo a lo que me decía un hermano de monasterio: “vos sabes que tuvistes abuelos, aunque no los hallas visto ni tengas fotos ni otros registros de ellos… así pasa con nuestro padre san Benito”. Y debemos recordar que muchos santos de aquellos primero siglos, incluso algunos famosos, presentan problemas de historicidad, así que es mejor dejar paso a la fe, y el resto, dejarlo en el umbral del misterio en inclinarse ante tal con reverencia, como nos lo enseñan los padres de la Iglesia.
    Santo padre Benito, padre y guía de monjes, intercede por nosotros y por todos los hombres.

  7. Este debate está siendo de calidad. Si San Benito no existió, ¿por qué San Gregorio Magno escribe su vida cincuenta años después de su muerte y además, se traslada su festividad para no hacerla coincidir con la Cuaresta solo treinta y cuatro años después de morir? Ya dije en el artículo que deliberadamente no quería hablar ni de su vida ni de su Regla y no lo voy a hacer ahora en este comentario.
    La polémica sobre sus reliquias empieza en el siglo VIII cuando algunos códices empiezan a decir que el traslado de su fiesta fue originado por un supuesto traslado de sus reliquias a la Abadía de Fleury, en cuyo monasterio se celebraba el día 4 de diciembre. Cuando como consecuencia de la aparición de los martirologios históricos de Floro, Adone y Usuardo, la interpretación del por qué se traslado la fiesta al 11 de julio se extendió, también la Abadía de Fleury lo aceptó, dejando la del 4 de diciembre vinculada a una denominada “illatio” con una confusa referencia al supuesto traslado de las reliquias.
    Es antiquísima la creencia de que los restos del santo y de su hermana, en la época de la primera devastación de Montecassino fueron llevadas, al menos en gran parte a la Abadía de Fleury, pero la historia contada por el Anónimo en el siglo VIII y posteriormente por Adalberto de Fleury en el siglo IX, es considerada por los hagiógrafos como una leyenda, sin ningún rigor histórico. Además, hay quienes afirman que, para evitar discusiones, Fleury restituyó parte de las reliquias nuevamente a Montecassino. Incluso, la “Crónica de Leno”, documento que no es “montecasinese” dice que parte se devolvieron desde Fleury a Montecassino.
    ¿Que quiero decir con todo esto? Que el tema de dónde están las reliquias del santo es controvertido o al menos, discutido, pero en el ultimo reconocimiento de las reliquias de Montecassino efectuado en el año 1950, el minucioso examen de los forenses afirma que allí existe un solo esqueleto masculino y un solo esqueleto femenino, prácticamente completo el masculino e incompleto el femenino. Pero no sigo con este tema que quizás dé para realizar otro artículo algún otro día

    • Le agradesco las respectivas iluminaciones sobre el tema de las reliquias del patrica, muy útiles para comprender esta polémica que por siglos ha sido objeto de discución en el monacato benedictino negro. Ahora, estoy de acuerdo en cuanto a que es difícil pensar que Gregorio Magno escribiera sobre alguién que no existió, y definitivamente es otra la discusión sobre la plena historicidad del relato que el gran obispo nos ofrece en los Diálogos. Sería muy interesante que tal tema fuera tratado con el cuidado que corresponde. A mí, que aún me considero hijo de san Benito, me interesaría mucho que se pudieran hacer las aclaraciones que sean necesarias para iluminar la realidad del monacato occidental, y desmitificar un poquito tantas leyendas que circulan al respecto, esto para gloria misma del monacato y por amor a la verdad, la cual nos hará libres. Sería tambien muy bueno hablar sobre otras grandes figuras monásticas (san Antonio, san Pacomio, san Atanasio Alejandrino, etc, etc,.). No sé si ya lo han hecho, y si no, pido respetuosamente al equipo de este sitio que considere tratar el tema en el momento oportuno… ah! y no se olviden de los santos ortodoxos, por favor!

  8. Dairon,
    Sería interesante hablar de la personalidad de San Benito tal cual la comenta el papa San Gregorio. Este tema podría quedar para más adelante porque, según creo, ya hay bastante material acumulado por publicar.
    En cuanto a los santos ortodoxos y a los patriarcas del monacato, te aseguro que hablaremos. Algún trabajo ya está hecho pero se publicará cuando lo decida el equipo de dirección.

    • Les quedo enormemente agradecido por escuchar mis plegarias, y pido disculpas por no haber hecho uso del correo del blog tal como está pedido, la verdad no había explorado todos los vínculos del sitio, ya que me quedé absorto con los artículos… haré alarde de la “paciencia benedictina” y esperaré. Y nuevamente, muchas gracias.

      • Me parece muy bien trabajar el tema de los santos ortodoxos y de los padres del monacato occidental. Una pregunta de ignorante en la materia, ¿acaso no hay ninguna mujer que haya tenido un papel destacado en este sentido? Porque no sería justo olvidarse de ellas, si es que tuvieron tal ocasión.

        • ¡Por supuesto que las hubo! y muy santas, penitentes abnegadas, y todo lo que quieras…. en el monacato primitivo, por ejemplo, tenemos a amá Sincléctica, que sería para las monjas coptas lo que fue para los varones san Antonio. Y, en plena edad media, tenemos a una santa Hildegarda de Bingen. La lista puede ser larga, y por supuesto que no pueden quedar olvidadas, pues allí tambien tenemos nombres ilustres que ayudaron a forjar la teología mística monástica. Como quiera que algunas biografías son poco conocidas, actualmente se está haciendo un gran esfuerzo por recuperar ese hermosísimo capítulo (o mejor, muchos capítulos) de la gran tradición monástica, labor que realizan los monasterios cistercienses y benedictinos de Argentina y Chile en sus “cuadernos monásticos” en donde se han recuperado verdaderas joyas. Les recomiendo esa fuente a quienes elaboran los artículos, y a cualquiera que tenga un monasterio cerca, que muy probablemente allí recibirán la publicación

  9. Aclaremos una cosa: este no es un articulo sobre San Benito. Es simplemente una contestación a una pregunta sobre su historicidad. Ya dije que no entraba ni en su vida ni en su Regla, ya que no era el motivo de la pregunta.

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