Mártires Pasionistas de Daimiel

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Tapiz de la beatificación de los mártires de Daimiel.

Los llamados “Mártires de Daimiel” eran 26 Pasionistas de la provincia de la Sagrada Familia, cuya sede estaba en Zaragoza. De ellos, habían nacido 16 en Palencia, 6 en Navarra, 2 en Zaragoza, 1 en Guipúzcoa y 1 en Burgos.

Vivían en Daimiel porque la formación sacerdotal era el destino prioritario de la casa, alejada del casco urbano y dedicada al Santo Cristo de la Luz.

El sueño de los 15 estudiantes era subir al altar y predicar misiones en México,Cuba o Venezuela; siete sacerdotes les acompañaban en sus estudios de Filosofía; el P. Nicéforo Díez, provincial, había querido vivir con la comunidad de Daimiel las dificultades del momento, y cuatro hermanos coadjutores desempeñaban los servicios domésticos. La mayoría eran jóvenes: de los 26, sólo 4 pasaban de 40 años, y 18 tenían menos de 30.

En ningún momento manifestaron preferencias políticas por las que hubieran podido ser catalogados de un signo o de otro. Ni su ocupación era revolucionaria, ni subversivas sus actitudes. Su único distintivo era su condición de religiosos (“Frailes del Cristo” los llamaba el pueblo). Pero esta profesión de consagrados a Cristo Crucificado, testimonio de ejemplaridad para unos, fue pretexto para que otros los asesinaran precipitadamente, sin juicio ni causa: a 18, entre el 23 y el 25 de julio; a 2, el 25 de septiembre, y a los 6 restantes, el 23 de octubre después de tres meses hospitalizados en Manzanares (Ciudad Real), desde el primer fusilamiento, con fallido intento de muerte, del 23 de julio.

La comunidad fue masacrada en grupos. En la noche del 21 al 22 de julio, más de cien personas rodearon la casa y ordenaron su desalojo. Los 31 religiosos (cinco sobrevivieron) se congregaron en la iglesia, ante el Sagrario. El Padre Nicéforo les distribuyó las especies sacramentales y, sirviéndose del primer verso “Golgotae Cives” del himno de la fiesta de San Gabriel de la Dolorosa, los enfervorizo de este modo:

“Ciudadanos del Calvario…, es la hora de nuestro Getsemaní. La naturaleza, en su parte débil, desfallece y se acobarda. Pero Jesucristo está con nosotros… Os voy a dar al que es la fortaleza de los débiles. Si a Jesús lo confortó un ángel, Él mismo nos conforta y sostiene a nosotros. Dentro de unos momentos estaremos con Cristo… ¡Ciudadanos del Calvario, ánimo, a morir por Cristo! A mí me toca animaros a vosotros, pero yo me siento estimulado con vuestro ejemplo…”.

Urna con las reliquias de los mártires, bajo el altar. Santuario del Cristo de la Luz, Daimiel (España).

El resto de la peripecia martirial se puede sintetizar así: quienes rodeaban el convento acompañaron a los religiosos, al llegar a la carretera general de Daimiel a Ciudad Real, les conminaron a salir del termino de Daimiel, advirtiendo que,si alguno intentaba volver al convento, lo pagaría con su vida.

Los religiosos formaron cinco grupos con la consigna de llegar a Madrid y después a Zaragoza. Pero, mientras se despedían, un ferroviario local telegrafiaba a los compañeros de las estaciones de Manzanares, Alcázar de San Juan, Malagón y Carabanchel -las tres en la provincia de Ciudad Real- y Carabanchel Bajo (Madrid) para avisar que iban a pasar “Frailes del Cristo” y que no dejaran escapar la presa.

Un grupo de cinco logró llegar a Madrid y, después de incontables aventuras, sobrevivieron y han dado fe de lo ocurrido en la noche del 21 al 22 de julio de 1936.
Otros nueve recibieron del gobernador civil de Ciudad Real un salvoconducto en el que constataba su condición de religiosos, pretexto más que evidente para que en Carabanchel fueran fusilados en las tapias de la Casa de Campo, al amanecer del 23 de julio.
Tres no pasaron por Ciudad Real; identificados en Malagón, el 25 cayeron baja las balas en Urda, Toledo.
Doce de ellos, con los mas jóvenes y con el provincial y el director como protectores, salieron hacia Madrid por Manzanares, donde les detuvieron en la noche del 22, y a primeras horas del 23 fueron tiroteados en las vías del ferrocarril: seis murieron en el acto; la Cruz Roja se hizo cargo de seis malheridos y los llevó al hospital: uno perdió un ojo, otro llevaba una bala incrustada en un brazo, a otro se le desencajó la mandíbula… Cuando estaban restablecidos al cabo de tres meses, el gobernador no quiso saber nada de ellos y los dejó a merced de los milicianos que, en las afueras de Manzanares los fusilaron por segunda vez.
El quinto grupo lo formaban dos religiosos con dificultades para caminar: vivieron en una pensión de Ciudad Real, hasta que, denunciados, fueron llevados en la mañana del 24 de septiembre a Carrión de Calatrava (Ciudad Real), y al amanecer del 25 fueron fusilados y echados en un pozo.
Terminada la guerra, entre abril y mayo de 1939 fueron localizados los restos de todos y documentados los datos de su muerte. Exhumados, menos los dos últimos, y llevados a Daimiel el 23 de abril de 1941, quedaron depositados en una cripta bajo el camarín del nuevo Cristo de la Luz, ya que el antiguo había sido destruido durante la contienda.
A continuación indico por grupos el nombre completo y el tomado al profesar de los 26 mártires, así como la edad en el momento del fallecimiento.

Mártires en Manzanares:
Vicente Díez Tejerina (Nicéforo de Jesús y María) 43 años
José Estalayo García (José de los Sagrados Corazones) 21 años
Epifanio Sierra Conde (Epifanio de San Miguel) 20 años
Abilio Ramos y Ramos (Abilio de la Cruz) 19 años
Zacarías Fernández Crespo (Zacarías del Santísimo Sacramento) 19 años
Fulgencio Calvo Sánchez (Fulgencio del Corazón de María) 19 años
Mártires en Carabanchel Bajo (Madrid):
Manuel Pérez Giménez (Germán de Jesús y María) 37 años
Felipe Valcabado Granado (Felipe del Corazón de María) 62 años
Maurilio Macho Rodríguez (Maurilio del Niño Jesús) 21 años
José Osés Sainz (José de Jesús y María) 21 años
Julio Mediavilla Concejero (Julio del Sagrado Corazón) 21 años
Laureano Proaño Cuesta (Laureano de Jesús Crucificado) 20 años
Anacario Benito Nozal (Anacario de la Inmaculada) 30 años
Felipe Ruiz Fraile (Felipe de San Miguel) 21 años
Mártires en Urda (Toledo):
Pedro Largo Redondo (Pedro del Sagrado Corazón) 29 años
Félix Ugalde Irurzum (Félix de las Cinco Llagas) 20 años
Benito Solana Ruiz (Benito de la Virgen del Villar) 38 años
Mártires en Carrión de Calatrava:
José Maria Bengoa Aranguren (Juan Pedro de San Antonio) 46 años
Pedro Leoz y Portillo (Pablo Maria de San José) 54 años
Mártires en Manzanares (segundo fusilamiento):
Anatolio Garcia Nozal (Ildefonso de la Cruz) 38 años
Justiniano Cuesta Redondo (Justiniano de San Gabriel de la Dolorosa) 26 años
Eufrasio de Celis Santos (Eufrasio del Amor Misericordioso) 21 años
Honorino Carracedo Ramos (Honorino de la Virgen Dolorosa) 19 años
Tomás Cuarteró Gascon (Tomás del Santisimo Sacramento) 21 años
José Cuarteró Gascon (José Maria de Jesús) 18 años (Hermano de Tomas)
Abel

Bibliografía:
– GONZÁLEZ RODRÍGUEZ; Mª Encarnación, Los primeros 479 santos y beatos mártires del siglo XX en España, editorial Edice, año 2008

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

8 pensamientos en “Mártires Pasionistas de Daimiel

  1. Abel,
    Muy buen artículo. Muy bien explicada la pasión sufrida por estos mártires españoles.
    Hace varios años, antes de su beatificación, tuve la suerte de poder rezar ante sus restos que entonces no estaban en la preciosa urna que tú nos muestras en el artículo.

  2. Gracias Antonio.
    Yo espero poder ir algun dia,(en un futuro no muy lejano) a Daimiel,para poder rezar tambien junto a sus restos.
    El relato de estos martires fue el segundo que lei de los acontecidos en la guerra civil española (me impresiono muchisimo),el primero fue el de las famosas Carmelitas martires de Guadalajara
    Seguramente,de haber tenido vocacion religiosa hubiera ingresado en los Pasionistas.
    Descubri esta congregacion leyendo la vida de Santa Gema Galgani y desde entonces me ha llamado poderosamente la atencion.
    En breve realizare un articulo con la vida de esta Santa.

  3. Gracias Abel. Conocía mal este grupo, entre otras cosas porque no hay mujeres entre ellos (jaja).
    En cambio, sí estoy bastante familiarizada con las carmelitas mártires de Guadalajara.
    Este tipo de trabajos me vienen muy bien para cerrar los huecos que suele dejar mi tema personal de investigación.
    Un saludo.

  4. FELICITO CREADOR DEL ARTICULO HACE AÑOS EN MEXICO EN LA REVISTA INQUIETUD NUEVO SALIO EL REPORTAJE DE DE ESTE GRUPO DE MARTIRES PASIONISTAS, SIN DUDA DEJO MARACADA MI ADOLECENCIA AL LEER EL RELATO DEL MARTIRIO, CON LA EXHORTACION DEL PADRE NICEFORO Y SU CRUEL VIACRUCIS, CABE MECIONAR QUE EL PADRE NICEFORO FUE TAMBIEN PROVINCIAL EN MEXICO DEL CUAL SALIO POR LA GUERRA GRISTERA QUIN IBA A DECIR QUE MORIRIA POR SU FE LA CUAL FUE CUASA DE SU DESTIERRO DE MEXICO EN SU ESPAÑA NATAL…….

  5. Es triste, muy triste…. me encantan los relatos de mártires, suelen ser muy conmovedores, y me alienta a seguir en la fe cristiana, a pesar de este mundo tan arido a lo divino y a la vez tan seductor… se me vienen las lágrimas de solo pensar el precio que éstos pagaron por seguir a Cristo, ¡y cuán fácil uno niega al divino Maestro!… D.os nos conceda esa fortaleza en nuestro diario vivir…. y que éstos y los mártires de todos los tiempos ruegen por nosotros. Amén.

  6. Esto me llama poderosamente la atención, a pesar de que son grupos totalmente distintos y momentos históricos muy diferentes, las persecuciones religiosas en los países católicos en pleno siglo XX, España, México, Polonia, Alemania, Irlanda, entre otros. En el caso de la guerra civil española tengo vagas referencias ya que cuando estudié la Licenciatura no tuve la oportunidad de leer acerca de ella, debido a la gran escasés de literatura histórica al respecto, lo digo aquí en mi estado de Tabasco en México. Pero conozco algo por el hecho de llevar la causa de beatificación y canonización de un sacerdote español que estuvo preso durante la guerra civil española y que liberado vino a México por parte de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispano-Americana. Así como aquí en México el grupo de sacerdotes y laicos mártires pasa de varios cientos a miles de cristianos fusilados, asesinados y perseguidos.

    Abel, gracias por este artículo y espero subas algunos más como los salesianos y claretianos que también estuvieron ahí dentro de ese grupo, de quienes se más es de los obispos que fueron asesinados, me fascina el episcopologio.

  7. Gracias por los comentarios.

    Fray Marcelino,si que tengo intencion de publicar articulos de martires de diferentes congregaciones,y tambien martires laicos que han sido beatificados.
    De muchas de estas muertes me cuesta escribir,pues algunas son realmente brutales.

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