Niños y jóvenes Santos poco conocidos (II)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Basilisa de Nicomedia haciendo surgir el manantial. Menologio de Basilio II. Biblioteca Vaticana.


Santos Romaniano y Valeria: Según la inscripción que había en la lápida que cubría el sepulcro de estos santos, se cree que eran hermanos y que el tenia 15 años y ella 12. Sus cuerpos fueron hallados ocultos en una catacumba cerca del sepulcro de Santa Romaniana, que se cree pudo ser madre de los dos. Sus reliquias fueron trasladadas a la catedral de Caller.

Santa Basilisa de Nicomedia (3 de septiembre): En tiempos de Diocleciano sufrió el martirio esta niña de nueve años que vivió en Nicodemia. El juez Alejandro tuvo conocimiento de que la niña Basilisa era cristiana y trató en un primer momento, de dulce manera, que la niña rindiese culto a los dioses. La constancia de Basilisa confundió al juez, que mandó abofetearla, azotarla con varas, taladrarle los pies, colgarla de un palo con la cabeza hacia abajo y derramar sobre su cabeza azufre y plomo derretido. Esto no causó ni la menor impresión en la pequeña, por lo que el juez ordenó que la echasen a una gran hoguera, de la cual se libró, ilesa, haciendo la señal de la cruz. Fue arrojada a los leones, pero éstos la respetaron.

El juez Alejandro, admirado y estupefacto de todos los prodigios, pidió perdón a Basilisa y suplicó que rogase a Dios por él. La niña le exhortó a que fuese constante en la fe y le presentó al obispo Antonio. Basilisa abandonó la ciudad, y sintiendo sed se puso a orar e hizo brotar de unas rocas un manantial. Puesta de rodillas sobre una piedra pidió al Señor que la recibiera en paz, tranquila y bendiciendo a Dios murió esta Santa niña. Enterado el obispo Antonio de su muerte, cuidó de su sepultura y levantó un monumento en el mismo lugar que la Santa hizo brotar agua.

San Fortián o Fortunato (20 de septiembre): Escasos son los datos de este niño Santo,todos extraídos de las inscripciones de su lápida. Fortunato fue martirizado a los tres años de edad. En la ciudad de Caller se descubrió la lapida que cubría el sepulcro, y en ella se leía: “B.M. Fortunatus qui vixit annos III depositus XIII Kal. Septembris” (el bienaventurado mártir Fortunato, que vivió tres años, fue depositado el 20 de septiembre).

San Barulas (18 de noviembre): Durante el martirio de San Román se encontraba presente un niño llamado Barulas. Durante los tormentos que le infligían, Román se dirigió hacia el juez Asclepíades y le dijo que apelaba al juicio de un niño. Aceptó el juez y llamaron a Barulas. A la pregunta de Román sobre si era mejor adorar a varios dioses o a uno solo, respondió el niño que sólo había un único Dios, y que era el que adoraban los cristianos.

El juez le preguntó de quién había aprendido tales palabras y Barulas dijo que de su madre. Hicieron comparecer a su madre y ante su presencia fue torturado Barulas, después fue llevado a la cárcel junto con Román. Poco tiempo después Román moriría mártir en la hoguera y al niño Barulas le fue cortada la cabeza. Ocurrieron estos hechos en el año 303. El el breviario de Toledo, Barulas es conocido con el nombre de Teódulo.

San Cuadrado: De este joven mártir apenas hay datos. Era natural de Nicodemia y sufrió varias veces el tormento durante la persecución de Decio, para finalmente ser degollado. Sucedió su martirio a finales del año 251.

San Justo (18 de octubre): Nacido en Auxerre, en el territorio de Beauvais; sus padres, Justino y Felicia, le dieron una educación excelente. En una ocasión se quitó la túnica para vestir con ella a un pobre contra la oposición de su padre. Por revelación divina, le profetizó a su padre que entraría al servicio de Lupo Ambanense, comerciante. Se dirigió junto a su padre a la ciudad de Ambiano, que sufría en esos tiempos una terrible persecución de cristianos.

Llegaron al hospicio donde se encontraron con Lupo, al que Justo reconoció sin haberlo visto nunca. Poco después fueron denunciados al prefecto Ricciovaro, que dio orden de prenderles. Por un aviso divino Justo le dijo a su padre que se pusiera a salvo. Cuando llegaron los soldados al hospicio para detenerlos, tan sólo encontraron a Justo, que no quiso descubrir el paradero de su padre. Lo llevaron al prefecto que lo condenó a ser decapitado. Era el año 306, tiempos de Diocleciano.

San Justo está dentro del grupo de santos cefalóforos, ya que la leyenda cuenta que tras cortarle la cabeza, la recogió con las manos y la entregó a unos parientes que presenciaron su ejecución.

San Mústulo: Los datos de la vida de este santo son nulos, tan sólo se sabe su edad, que sufrió el martirio y que, obviamente, era cristiano. Mústulo, niño de tres años y natural de Cagliari, murió martir en tiempos del emperador Antonino (que comenzó llamándose… Piadoso). Los padres de Mustulo tuvieron el cuidado de indicar en su sepulcro su edad y religión.

Abel

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

4 pensamientos en “Niños y jóvenes Santos poco conocidos (II)

  1. Interesante artículo, hay chicos de los que no había oído hablar, aunque la mártir Basilisa sí era de mi conocimiento.

    Es una lástima que no se pueda indagar más en el asunto de los mártires que proceden de las catacumbas y los sardos. Habrá que investigarlos por otra vía. Quizá el usuario “hinstitor”, que conoce algunos mártires sardos, nos pueda ayudar a concretar el tema de Romaniano y Valeria.

    Por lo demás, quiero puntualizar un detallito del artículo: afirmas, no sin cierta ironía, que Antonino, quien se hizo llamar “Piadoso”, martirizó a muchos cristianos en su etapa de gobierno, entre ellos el tal Mústulo. Sin embargo, Antonino Pío (como se le conoce más bien) era llamado Pío por su piedad, que era muy grande, claro que no se trataba de la piedad que es sinónimo de compasión, sino de la piedad que es sinónimo de devoción. Antonino era piadoso, pero piadoso de la religión grecorromana, de la cual era naturalmente devoto. Así que su apelativo no es una contradicción ni debería ser objeto de un chiste irónico -con todos mis respetos-, porque alude, precisamente, a una característica suya.

    Una curiosidad: este título le fue concedido cuando, al acceder al poder, pidió al Senado deificar al anterior emperador, Adriano. También deificó a su esposa, Faustina, cuando enviudó de ella.

  2. Muy interesante artículo como siempre Abel, muchos de estos santos no los habia escucado nunca, sobre todo a San Cuadrado, vaya nombrecito, podría ser patrón de la geometria no creen? jeje

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*