La reliquia de San Onofre en Algemesí

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Antigua imagen de San Onofre venerada en Algemesí (s.XVI). Destruida durante la Guerra Civil española (1936-1939).

Aprovechando una vieja reseña que hice para mi amigo Antonio sobre una reliquia de San Onofre, copatrón de mi ciudad natal, Algemesí (Valencia, España), quería dar a conocer el tema a nuestros lectores. En primer lugar haremos una breve reseña sobre este santo anacoreta tan popular.

La tradición dice que había vivido en un monasterio de Hermópolis, en la Tebaida (Egipto) donde recibió una importante formación espiritual. Posteriormente, imitando a los profetas Elías y Juan el Bautista, marchó a pleno desierto. Debido a su vida eremítica y solitaria, adquirió un aspecto horrible, flaco, desnudo y cubierto únicamente por sus largos cabellos y barba. Comía hierbas y vivía en una cueva. Así le encontró San Pafnucio tiempo después y él mismo le dijo: “Me llamo Onofre, tengo cerca de setenta años y jamás he encontrado a nadie por estas tierras”.  Pafnucio no se explicaba cómo alguien era capaz de vivir en condiciones de vida tan extremas: los cambios del ardiente calor del día al gélido frío de la noche, la alimentación a base de hierbas… creía que si sobrevivía era porque lo protegía un ángel.

Onofre murió un 11 de junio y el mismo Pafnucio lo enterró, partiendo su hábito en dos, envolviendo su cuerpo con él a modo de sudario e introduciéndolo en una grieta.

Esta historia, escrita por el propio San Pafnucio, pretende elogiar la vida monástica cenobítica como perfecto estado de vida espiritual. Filoteo, patriarca de Constantinopla, reescribió la vida basándose en los datos de Pafnucio, y otro tanto hizo Nicolás el Sinaíta, además de otros autores orientales. Sin embargo, en Occidente, este santo anacoreta fue completamente ignorado durante la Baja Edad Media, existiendo tan sólo una biografía de autor anónimo y escrita en latín. En ella se dice que era hijo de un rey de Persia, bautizado como Onofre, que aún siendo un bebé fue llevado a Egipto y amamantado durante tres años por una cabra. Por su inteligencia e inocencia, “los monjes lo eligieron como abad con sólo ocho años de edad”, y de ahí algunas leyendas que dicen que era devoto del Niño Jesús.

Curiosamente, esta leyenda, de trazas bastante inverosímiles si las comparamos con los escritos de Pafnucio, es la que ha prosperado en Occidente, arraigando también en Algemesí, donde unos piadosos gozos lo conmemoran así:

“(…) que no quisiste ser rey de Hungría (sic)

por serlo de Algemesí…”

El co-patronazgo de San Onofre sobre Algemesí arraigó, según la tradición, a partir de la aparición del Santo en este pueblo justo en el lugar donde se alza la ermita, a las afueras de la ciudad (hay constancia de la existencia del culto y la ermita ya en el año 1579, aunque en realidad, no fue escogido como co-patrón por el consejo municipal hasta 1643). La imagen original, de madera policromada, datada en el siglo XVI, fue destruida en la Guerra Civil, como por desgracia cabía imaginar. Al igual que la imagen de la patrona, Nuestra Señora de la Salud, fue atacada por los milicianos, quien hicieron leña con ella y después la usaron para encender fuego y hacerse una paella (!!!!!).

Reliquia de San Onofre custodiada en Algemesí, acompañada de su correspondiente auténtica. Fotografía: Carmelo Fayos.

Pero pasemos a hablar concretamente de la reliquia del Santo que tenemos en Algemesí. Para ello voy a recurrir a un extracto del artículo original “La reliquia San Onofre de Algemesí. Su devoción, la ermita y su entorno” de Carmelo Fayos Borrás, publicado en la revista mensual “Berca” de Algemesí, junio de 2009.

“(…) Siendo arzobispo de Valencia el siervo de Dios José María García Lahiguera, en la década de los años 70 se encargó de los trámites para la donación del brazo de San Vicente Mártir, propiedad de la familia de Pietro Zampieri, al mencionado canónigo, la donación del cual se realizó el 2 de junio de 1972, según el acta que se conserva en el archivo de la catedral. Junto con el brazo, se hizo donación de otras reliquias.

El señor Pietro Zampieri también poseía una insigne reliquia de San Onofre Anacoreta, que quería regalar al Ayuntamiento de Quart de Poblet que también honra como patrón a San Onofre. Cuando se contactó con el alcalde, D. Francisco Hueso Ferrandis, y después de diversos trámites, hizo donación de la reliquia que, actualmente, está depositada en la parroquia de la Purísima. Se conserva dentro de una arqueta tallada en madera policromada y acompañada de la correspondiente auténtica.

En una carta del mencionado canónigo Castell al señor Zampieri, residente en la ciudad italiana de Vigonovo, diócesis de Padua y provincia de Venecia, con data 6 de mayo de 1984, consta la entrega de otra reliquia de San Onofre, diferente de la donada a Quart de Poblet, y le expresa el deseo de que pueda venerarse en Algemesí. La donación se hace efectiva el 12 de junio de 1984, pero el acto oficial no llegó a efectuarse y, no obstante, la mencionada reliquia permaneció en poder del canónigo D. Vicente Castell Maiques, hasta después de su muerte el 24 de mayo de 1997, cuando su hermana, personalmente, la donó a la basílica parroquial de San Jaime Apóstol de Algemesí.

La dicha reliquia es un hueso del brazo que se veneró en la iglesia de San Sebastián de Venecia según consta en la documentación que la acompaña:

“(…) Venetis prov. ex thesauro Patriarchatus – Prius colebatur, usque ad dispersionem Napoleonicam – pariter Venetiis in Ecclesia S. Sebastiani cfr. Flaminio Corner Actt.ª – “Ecclesiae Venetae (…) 1749 Veb. Ed. “ad hoc” – Recog. Ab Aeodato Joa. Card.i Piazza Venetiarum Patriarcha 16. IV. 1948 et a nobis Hieronymo B. Bortignom Patavino Epo. 24.IX.1970”

Imagen actual de San Onofre, venerada en su ermita de Algemesí (Valencia, España). Fotografía de Ana María Ribes. Todos los derechos reservados.

La transcripción de la cual en castellano dice:

“Urna del brazo de San Onofre, Anacoreta en Egipto. Fiesta: 12 de Junio. Trasladado del Tesoro del Patriarcado de Venecia, donde fue venerado en la Iglesia de S. Sebastián, hasta la invasión Napoleónica (según consta en la  Historia de la Iglesia de Venecia del historiador Flaminio Corner (1693-1778), publicada en Venecia en 1749 y examinada por el cardenal Adeodato Giovanni Piazza, Patriarca de Venecia, con fecha 16 de abril de 1948, y por nos, Jerónimo G. Bartolomeo Bortignon, obispo de Padua, con fecha 24 de septiembre de 1970”.

Aquí acaba la referencia concreta a la reliquia de San Onofre. El artículo, sin embargo, es mucho más largo, pero ya centrándose en cuestiones de culto local y de la ermita del Santo. No quiero dejar de hacer notar que actualmente esta reliquia ni está, ni parece haber estado expuesta a los fieles de Algemesí, la mayoría de los cuales –incluida una servidora- desconocían absolutamente de su existencia hasta la publicación del presente artículo de Carmelo Fayos.

En cuanto al propio autor, no deja de reconocer en el artículo que sólo tuvo ocasión de ver la reliquia una sola vez, que aprovechó para fotografiarla.  Luego la dejó a la vista en el archivo parroquial para seguir estudiándola, pero al poco que regresó a por ella, había desaparecido, y ante su insistencia el párroco tan sólo respondió que estaba en un lugar más seguro. No dijo cuál, y desde entonces nadie ha vuelto a ver la reliquia.

Cerraremos el artículo con una breve referencia al culto del Santo en Algemesí. Lamentablemente, éste se ha visto ensombrecido por las fastuosas fiestas y devoción prodigados a la patrona, Nuestra Señora de la Salud, de modo que la festividad del co-patrón (12 de junio) se resuelve en una novena, misa, breve salida en procesión, y feria de atracciones, fiesta en la cual el Santo, pese a haber sido honrado con el título de alcalde honorario (lleva el bastón de la alcaldía junto a su báculo de eremita) apenas es protagonista. Prácticamente ningún niño recibe ya el nombre de Onofre en la población. Al menos, su ermita, situada, como decía, a las afueras de la ciudad, ha sido recientemente embellecida y restaurada.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “La reliquia de San Onofre en Algemesí

  1. Muchisimas gracias, Ana María.
    Muy buen artículo que además de darnos a conocer la vida del santo nos introduce en las tradiciones y fiestas de tu localidad.
    Me ha llamado especialmente la atención el hecho de que fué hecho “abad de un monasterio con solo ocho años de edad”. Ese es uno de los cuentos de Callejas a los que nos tiene acostumbrados muchos textos del Medievo, pero menos mal que la hagiografía científica moderna sabe distinguir el grano de la paja.
    Muchas gracias de nuevo.

  2. Mel,hay que averiguar el paradero de la reliquia y que el parroco la vuelva a trasladar a la iglesia para su veneracion.
    Si tanto le preocupa la seguridad de la reliquia (cosa que entiendo) que este expuesta,pero en una urna a base de expolios,jeje.

    ANtonio con todos mis respetos creo que se deberia respetar las leyendas populares(lo he mencionado ya varias veces),eso de decir “Ese es uno de los cuentos de Callejas..”,la verdad que a mi me sabe mal.
    Me parece perfecto ser cientifico y riguroso,pero no despreciando las leyendas u otras versiones.

  3. Aquí Abel, lo que pasa es que en primer lugar, y como decía, San Onofre es un santo bastante olvidado, ensombrecido por la patrona. En segundo lugar, que esa reliquia, hasta hace poco había estado en manos de un particular… y ya se sabe qué pasa con los particulares: que lo suyo se lo quedan en casa, hasta que les da la gana.

    En cuanto al párroco local, es probable que no le hiciera gracia que Carmelo andara hurgando en la reliquia -la jerarquía eclesiástica muy a menudo, y por desgracia, es así: creen que todo se lo vas a echar a perder; aunque des pruebas de respeto y buena voluntad- y por eso la escondió, de todos modos, me consta que es un hombre bueno y emprendedor. Como tengo que ir en breve a tomar mejores fotos de la Basílica y a llevarle una estampa vieja que contiene información sobre uno de los altares que le puede interesar muchísimo, aprovecharé para preguntarle por la reliquia.

    Yo, personalmente, no soy muy de venerar reliquias, por no decir que no lo soy nada. Me inspira más una obra de arte bien hecha (grabado, pintura, escultura) sobre un santo o Virgen, que un trozo de hueso o tela que a saber (la mayoría de las veces) de dónde diantres ha salido. Por lo que no comprendo estas espiritualidades que se pirran tanto por raspaduras de huesos, motas de polvo o trozos de telas tocados a… teniendo en cambio, bellísimas obras de arte, escritos o documentos históricos, que nos dicen mucho más de la persona a venerar. Pero bueno, cada cual con sus gustos.

    Por último, yo personalmente, vuelvo a estar de acuerdo con Antonio: me decanto más por lo que Pafnucio dijo, que se lo encontró en el desierto ya viejo y hecho un asco, a que fuera rey de Persia o Hungria y lo eligieran abad siendo un crío. Purgar las tonterías de las vidas de los santos no actúa en menoscabo de su santidad. Además, yo siempre lo digo, cariñosamente y con mucho respeto, a quienes me han sacado el tema, y aún no se me ha comido nadie.

  4. Mi querido amigo Abel,
    La expresión “es un cuento de Callejas” es muy normal en mi ciudad y significa que es algo poco creible. ¿Tu realmente crees que unos monjes hechos y derechos iban a nombrar a un niño de ocho años como abad del monasterio? Hay que tener los pies en la tierra y saber distinguir el grano de la paja y, con todos mis respetos hacia quienes no piensan como yo, el grano es la historia y la paja son las leyendas que, está comprobado, en un altísimo porcentaje son mentiras, puras y duras, aunque muchas veces están escritas por personas que, sin tener en cuenta y/o conocimientos de la realidad, lo que pretendían era motivar el culto, levantar la sensibilidad o piedad del pueblo, etc. Objetivos muy encomiables, pero sin inventarse las cosas. Y en este tema de la hagiografía, y llevo más de cuarenta años investigando, hay mucho “cuento”, aunque tu no lo admitas o no lo quieras admitir.
    Yo respeto tu opinión, pero la historia es la historia y lo que no es historia, no lo es por mucho que se quiera que sea.

  5. Siempre estamos dando vueltas a lo mismo. 🙂
    No estoy diciendo que crea en la leyenda,personalmente creo en el encuentro que tuvo San Pafnucio con San Onofre y el resto de su vida.
    Estoy defendiendo la leyenda en si,no su veracidad(ahi cada cual es libre),sino lo que es,como lo es y como se debe valorar.

    Mel,yo puedo ver un hueso de,por ejemplo Santa Gema y no sentir nada especialmente,o ver una pintura de ella y si sentir algun tipo de inspiracion o sentimiento (o al reves).
    Personalmente mi devocion a las reliquias es por “de quienes fueron”,no el poder que pudieran tener y demas,como siempre, ahi cada uno es libre y la fe obra los milagros de Dios.

  6. Pero Abel, es que algunas leyendas han hecho muchísimo daño a muchisimas personas, muchisimas veces han permitido que se cometieran injusticias y que permanecieran esas injusticias en el tiempo. Por eso no doy crédito a muchas de ellas y, como Dios me hizo libre, lo digo.
    ¡Y te extrañarás cuando veas, que por respeto a un pueblo, yo respeto una leyenda aunque no crea en ella! Lo vas a ver pronto.

  7. Muchas gracias por este artículo tan interesante, tanto más al tratarse de un monje ermitaño, y también, porque en la costa caribe colombiana se le venera mucho, de hecho existe un municipio que lleva su nombre en el depto de Sucre. Ahora pregunto ¿la única referencia verosímil que existe sobre san Onofre es la que aporta apá Pafnucio? ¿cual es ese escrito? pues yo pensaba que las únicas referencias de apá Pafnucio estaban en la Colaciones de Casiano y en los Apotegmas de los Padres del desierto, donde Pafnucio no le menciona. Y también quisiera saber los otros datos que pidieses saber sobre Onofre, por favor, los más basicos aparte de la anecdota que ya está.

  8. ESTOY DE ACUERDO CONTIGO ANA Y OJALA ASI LO VIERA EFREN PUES SIMEPRE PELEAMOS EL PUNTO DE LA VENERACION DE SANTOS Y RELIQUIAS, YO NO SOY DE POCA DEVOCION A LOS SANTO O TAL VEZ NADA ADMIRO SUS IMAGENES SU VIDA SUS VIRTUDES , ETC POR QUE SE SUPONE QUE ELLOS NOS DEBERIAN DE LLEVAR A CRISTO QUIEN NOS HA SALVADO……. INSISTO, RECALCO, NO CONDENO LA DEVOCION A LOS SANTOS, NI A LA VENERACION A LAS RELIQUIAS SIEMPRE Y CUANDO NOS DESVIEN LA VERDADERA FE Y LA SANA DEVOCION!!!!

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