¿Podría un loco ser un santo?

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Icono ortodoxo griego de San Andrés "el Loco" de Constantinopla.

Todo aquel que esté interesado en el santoral ortodoxo puede encontrar una categoría especial de santos: los santos locos o los locos por Cristo. Lo primero que podríamos preguntarnos es si un loco puede ser un verdadero santo, así como si Jesús o sus apóstoles hablaron sobre este tema.

Mi opinión es que la vida misma de Jesús es en realidad una locura, pues en numerosas ocasiones se atreve a enfrentarse a las normas de la Ley judía, provocando escándalos, el rechazo del pueblo.  Hace curaciones los sábados (Mt. 9, 1 sq;  Mc. 3,2;  Lc. 13,14), salva a una adúltera de la lapidación (Io. 8,2-11), acepta regalos preciados a los que se le podían dar otros usos (Mt, 26,7; Mc. 14,3;  Lc. 7,37), echa a los vendedores del templo (Mt. 21,12-13; Mc. 11,15-17;  Lc. 19, 45-46;. Io 2,14-16), entra en contacto con los samaritanos, con  los cananeos, con los romanos, con los publicanos y los pecadores. Les dice que ellos son también hijos de Dios y esto, enfurecía a los judíos. Sobre esto, existen numerosos pasajes en los evangelios. Por supuesto, a nosotros éstos no nos parecen actos insensatos, ¿pero lo eran para la comunidad judía de hace dos mil años? Por supuesto que sí.  Y, para ellos, la mayor insensatez: la muerte en la cruz.

Él aceptó las acusaciones de los judíos, al reconocer el hecho de que Él es el Hijo de Dios (Mt. 26,64) y, además, le dice a Poncio Pilato que su reino no es de este mundo, que el poder del procónsul romano no es el suyo, sino que su  poder es de Dios (Io. 18, 36; 19, 11). También Jesús acepta la muerte espantosa en la cruz,  instrumento con el que generalmente se castigaba a los ladrones y los esclavos, un instrumento que, según el apóstol Pablo, es una verdadera locura: “Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos y locura para los paganos; pero fuerza y sabiduría de Dios para los que han sido llamados, tanto judíos como griegos, porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres y la debilidad de Dios es más fuerte que la fortaleza de los hombres”(1 Cor. 1, 23-25)

Pablo actúa como si estuviese loco, tratando de ganar para el cristianismo a todos los pueblos: “Y con los que no están sometidos a la Ley, yo, que no vivo al margen de la Ley de Dios –porque estoy sometido a la Ley de Cristo- me hice como uno de ellos, a fin de ganar a los que no están sometidos a la Ley. Y me hice débil con los débiles, para ganar a los débiles. Me hice todo para todos, para ganar por lo menos a algunos, a cualquier precio”. (1 Cor. 9, 21-22).

Esa misión, ser un apóstol, es en última instancia, ser el servidor de todos (Mt. 20,27;  Mc. 10,44). La manera de servir no es lo importante, pero los resultados sí; y el apóstol, aun siendo un loco en comparación con los filósofos, lo hace todo por amor a Dios: “Porque pienso que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha puesto en el último lugar, como condenados a muerte, ya que hemos llegado a ser un espectáculo para el mundo, para los ángeles y para los hombres. Nosotros somos tenidos por necios, a causa de Cristo y en cambio, vosotros sois sensatos en Cristo. Nosotros somos débiles y vosotros fuertes. Vosotros gozáis de prestigio y nosotros somos despreciados”. (1 Cor. 4:9-10).

Icono ortodoxo ruso de San Jacobo, "el Milagrero" de Borovich.

Algunos profetas del Antiguo Testamento también dieron muestras de estupidez aparente. Sirvan como ejemplos estos textos: (Oseas 1,2; Jes. 20,2; Jer. 13,1; 27,2; 28,13). La locura por amor a Cristo no solo está permitida, sino que, de alguna manera, se nos recomienda.

La tradición oriental tiene una larga lista de santos locos por el amor de Cristo, pero el “iniciador” de tal estilo de vida es San Simeón el loco, que, según su biografía, vivió en la bizantina Siria, a finales del siglo VI, en tiempos del emperador Justiniano.

La biografía más completa sobre San Simeón, el Loco por amor a Cristo, fue escrita por Leoncio, obispo de Neápolis (la actual Limassol, en Chipre), siendo interesante hacerle un seguimiento al cambio de Simeón que era un simple monje anacoreta en el desierto de Judea, pero que se convierte en un loco que vaga por las calles de Emesa.

Después de 30 años de reclusión en el desierto, decía a su amigo Juan: “¿Qué beneficio sacamos viviendo tanto tiempo en el desierto? Escúchame, levántate y vamos a salir para salvar a otros. Porque así como estamos, no beneficiamos a nadie, sino a nosotros mismos y no hemos ayudado a otros en su salvación. Voy a ir con el poder de Cristo, aunque se burlen de mí”. (Leoncio de Neápolis, Vie de Simeón le Fou et Vie de Jean de Chypre, ed. crit. Festugiére por AJ y Rydén L., París, Librairie Orientaliste Pablo Geuthner de 1974, 142, 14-16 y 25-27).

Después de eso, el biógrafo nos muestra la locura de Simeón en 30 episodios diferentes, lo que despeja que esa vida no es en absoluto una vida a despreciar, sino a venerar. A través de su locura, Simeón no se burla del mundo mismo, pero sí se burla de  los malos hábitos del mundo. Él está en contra de la hipocresía que lleva a veces consigo nuestra “decente” vida cristiana.  San Simeón es conmemorado, junto a su amigo, el monje Juan, el  día 21 de julio.

Aunque incompleta, hacemos una lista de santos que, actuaron como locos de acuerdo con esta filosofía de vida y que son venerados por la Iglesia:
San Juan “el Peludo” de Rostov (siglo XVI)
San Pedro “el Loco” de Sake, sacerdote en Uglic (siglo XIX)
San Atanasio Filipovich de Brest, mártir (siglo XVII)
San Teodoro “el Tonto” de Georgia
Santa Parasceve Ivanovna de Sarov (siglo XX)
San Antonio “el Loco” de Zadonsk (siglo XIX)
San Andrés “el Loco” de Constantinopla (siglo X)
San Cipriano de Suzdal (siglo XVII)
San Andrés Totima de Vologda (siglo XVII)
San Gervasio “el Loco” de Karakalla en Grecia (siglo XIX)
San Jacobo “el Milagrero” de Borovich (siglo XVII)
San Teófilo “el Monje Loco” de Kiev (siglo XIX)
San Simeón “el Loco” de Yuretets (siglo XVI)
San Pablo “el Loco” de Corinto
San Máximo “el Loco Milagrero” de Moscú(siglo XV)
San Procopio de Viatka (siglo XVII)
San Miguel del monasterio Klopsko de Novgorod (siglo XV)
San Galactión “el Loco”
San Máximo Kavsokalivita del Monte Athos (siglo XIV)
San Isaías “el Loco” (siglo XI)
San Atanasio Navolosk (siglo XVII)
San Teodoro “el Loco” de Novgorod (siglo XIV)

Icono ortodoxo griego de San Máximo de Moscú.

Santa Xenia de San Petersburgo (siglo XIX)
Santa Pelagia Ivanovna de Diveevo (siglo XIX)
San Liubov “el Bufón” de Ryazan (siglo XX)
Santa Teoctista Mihailovna, “Bufona” de Voronezh (siglo XX)
San Nicolás “el Loco” de Pskov (siglo XVI)
Santa Anastasia Andretevna
San Juan “el Bufón” de Yurievici (siglo XIX)
San Juan de Ustiug (siglo XV)
San Pimén “el Loco” (siglo XII)
San Alejo de Roma (siglo V)
San Miguel (Misa), el Nuevo Mártir (siglo XX)
San Eulogio de Salosi en Georgia (siglo XIII)
San Paisio “el Loco” de Kiev (siglo XIX)
San Asineta Goritsky “el Loco” (siglo XIX)
San Atanasio Andrewevici de Orel (siglo XX)
Santo Tomás “el Loco” de Siria
San Jorge de Senkursk (siglo XV)
San Blas “el Bufón” de Ryazan (siglo XIX)
San Arsenio “el Loco” de Novgorod (siglo XVI)
Santa Isidora de Egipto (siglo IV)
San Simón “el Loco” de Yurievet (siglo XVII)
San Isidoro de Tver (siglo XV)
San Nicolás “el Tonto Peregrino” en Trani, Italia (siglo XI)
San Antonio “el Loco” de Valaam (siglo XIX)
San Jonás, “el Loco” de Pesnosa (siglo XIX)
San David de Tesalónica (siglo VI)
San Chivara de Moscú (siglo XVI)
San Procopio “el Loco” de Vologda (siglo XIV)
San Arsenio “el Loco Bendito” de Novgorod (siglo XVI)
Santa Matrona de Moscú (siglo XX)
San Simeón de Emesa (siglo VI)
San Nicolás María Koceanov, “el Bufón” de Novgorod (siglo XIV)
San Basilio “el Bendito” de Moscú (siglo XVI)
San Lorenzo “el Bufón bendito” de Kaluga (siglo XVI)
Santa María “la Loca” de Diveevo (siglo XX)
San Zacarías Senkusk (siglo XIV)
San Basilio Spaso Karnensk (siglo XV)
San Teraponte del monasterio Galaction (siglo XVI)
San Simeón de Iurievet (siglo XVI)
San Juan Yakovlev Koreish (siglo XIX)
San Tarso de Queratitis (siglo XX)
San Ángel de Epiro el Atonita (siglo XX)
San Efrén del Monte Athos (siglo XX)
Padre Gerásimo del monasterio Neamt (siglo XIX)
Padre Juan de Sihla (siglo XIX)

Y algunos más, pero sirvan éstos de ejemplo.

Mitrut Popoiu

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

11 pensamientos en “¿Podría un loco ser un santo?

  1. Thank you Mitrut, for your contribution! I also want to welcome you to our blog and encourage you to work with us in the future 🙂

    I enjoyed this beautiful reflexion about the Fools-For-Christ. Maybe in this world of nowadays we should be more simple-minded and cheerful, so we would avoid great problems, misunderstandings and conflicts.

    Congratulations!

  2. Yo prefiero no felicitarte en ingles,pues ni lo hablo ni lo domino escrito,asi que lo hago en español.
    Mis felicitaciones Mitrut, por tu primer articulo y bienvenido como colaborador al blog.
    El santo tomado por loco mas conocido de España(o uno de los que mas) es San Juan de Dios,llamado el loco de Granada,que incluso llegaron a ingresarlo en un centro de los de aquella epoca,pobre hombre.

  3. Hello everyone, thanks for your kind remarks. Heheh yo no soy herman ortodoxo, pero Rumeno ortodoxo. In Germany I simply male my research about my PhD dissertation, being concern about the possible connections between the Fools for Christ and the so-called (by me) Fools for Krishna from India.
    I am flattered, that you are interested about our orthodox tradition and our hagiology. It is really a subject maybe not enough studied even in our land, and I think that it is so, because all are focused only on dogmatic, historical pr missiological studies. But the saints are very important, offering different models of practising dogma in life and mission in their own blood.
    (it is not the first article about the holy fools. Antonio have already written a very good and rich documented article on the same thematic)
    Thanks one more time for the warm welcome you made to me.

  4. Fantástica aportación sobre aquellos que pudieron hacer de una carga tan pesada como la locura una condición de santidad. Pero ya , otro loco sublime como fue Erasmo de Rotterdam elevó a categoría literaria en el año 1509 ese concepto tan maleable comola demencia. En todo caso , en su afán didáctico y , a pesar de que para escribir esta obra estuvo movido por un viaje de cepcionante a Roma donde vivió ejemplos poco constructivos de la Curia , relata la sencillez de los ideales cristianos que para él fundamentan una vida de cercanía con la divinidad.

    Dear Mitrut: I also want to welcome your presence among us and I hope you will find a bunch of supporters of the lessons that holy people gave us in the past and the present ¡¡¡

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