De otros protomártires que llevaron el glorioso nombre de Vicente

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fresco neobizantino con los mártires Jorge y Vicente de Colibre. Francia.

En los 18 primeros años del imperio de Diocleciano (285-303) la estima por la fe y la religión cristiana estaba generalizada y los mismos emperadores, aunque paganos, solían dar el gobierno de las provincias a los cristianos ya que hallaban en ellos fidelidad y respeto por las au­toridades constitui­das. Prueba de ello es que el virtuoso Doroteo ocupó el empleo de mayordomo mayor de su pa­lacio aún siendo cristiano. Así Diocleciano se mostró favorable a los cristianos mientras políticamente le fueron útiles y por ello el cristiano Cantino, con el apoyo de los soldados cristianos, ocupó la Galia, requiriendo Dioclecia­no su apoyo para pelear contra los persas a quienes derrotó finalmente. Pero, cuando estuvo triunfante, determinó con Maximiano y Galerio, sus compañeros de tetrarquía, la destrucción de los cristianos comenzando a perseguirlos encarnizadamente y destituyendo a todos los que ocupaban algún empleo en su palacio y dependencias. En todas las ciudades del imperio se hallaron las cárceles llenas de cristianos, los cuales fueron ajusticiados en las plazas para escarmiento de los demás y, como Hispania estaba sujeta al imperio, ocupó parte fundamental de esta cruel persecución.

Para este menester llegó el cónsul Publio Daciano a Colibre-Collioure, cerca de Perpignan, como Praefectus maximus y Cónsul de la Tarraconensis, enviado por los ya mencionados emperadores para ejecutar su edicto persecutorio. El primer cristiano que le fue presentado fue el Vicente que se convirtió después en San Vicente de Colibre, y al cuál en vano procuró apartar de la fe y atraer a la adoración de los dioses. Como quiera que le halló siempre firme a pesar de los varios tormentos con que juzgó le condenó a morir degollado y ofreció su cuello a la cuchilla del verdugo el día 19 de Abril del 303. Su cadáver fue lanzado por un acantilado cayendo en una cavidad llamada “la balsa de la sangre” pues en ciertas épocas las aguas enrojecían debido a la coloración de algunas algas. Sus reliquias desaparecieron en el año 1642.

Imágenes de los Santos Sabina, Vicente y Cristeta de Ávila. Basílica de los Santos, Ávila (España).

Fue tan cruel el odio de estos tiranos emperadores contra los cristianos, que no contentos con quitarle las vidas después de tan bárbaros tormentos, hacían luego quemar cuantos escritos hallaban en su poder y que pudieran dar testimonio a los venideros de los santos mártires y sus hechos ilustres; por eso hay infinitos mártires gloriosos de quienes no han quedado más que los nombres, y de otros tan pocas noticias como se ve en este martirio de San Vicente. Pero donde se intentó ocultar un Vicente mártir, aparecían otros gloriosos Vicentes, mártires españoles, como son nuestro San Vicente, levita y diácono de Zaragoza, primo del también martirizado San Lorenzo; San Vicente de Ebora, mártir glorioso en Ávila, con sus hermanas Santa Sabina y Cristeta que en el año 306, durante la persecución decretada por Diocleciano, sufrieron martirio por negarse a firmar un documento en el que debían reconocer haber ofrecido sacrificios a los dioses romanos. Sus cuerpos fueron depositados en un hueco de la roca sobre la que más tarde se edificaría la magnífica Basílica abulense del S.XI.

También el San Vicente, natural de Cimiez y martirizado en Gerona junto con Oroncio, su hermano,  y Víctor en la misma persecución del emperador por evangelizar en los Pirineos. Sin olvidarnos de San Vicente de León, también llamado San Vicente Aba, de la Orden de San Benito y Abad del monasterio de San Claudio en León, (cuyas reliquias se guardan en la Iglesia de San Vicente de Besalú y tiene una iglesia dedicada en Panes) al que se le rinde gran devoción en Latinoamérica  y mártir célebre en el año 630 en tiempo de los godos por defender la divinidad de Cristo. Y también San Vicente de Iberia o Cartaginense, que sufrió martirio junto a Leto en el año 253 en la actual localidad albaceteña de Lezuza, antigua Libisosa romana, paso de la Via Augusta y donde se dice que predicó San Pablo. De hecho en su Parroquia hay una pintura que rememora este martirio.

Imagen yacente que contiene los restos de San Vicente, mártir de las catacumbas. Parroquia de Craco, Matera (Italia).

Pero vestido con espada romana y túnica de centurión, hay una figura inquietante de un San Vicente mártir romano, recostada y que hipnotiza al que entra en la heladora iglesia de Anuzita, un pequeño pueblo de Alava. La imagen impresiona tanto que un cura dijo que le daba miedo y no quería decir la misa el 22 de Enero. Esta reliquia, procedente de las catacumbas romanas, está en una gran urna de madera a la que los vecinos le pusieron cristal, porque la gente se llevaba las piedras del traje. Esta reliquia llegó desde Roma en barco en 1784 comprada por un benefactor nacido en el pueblo. Y un San Vicente protector de Craco soldado perteneciente a una legión tebana que se convirtieron en masa en el año 286 y que se negaron a realizar sacrificios en favor del emperador. Pero, junto a los mencionados, seguro que otros muchos mártires Vicentes quedaron en el olvido…

Salvador Raga Navarro
PRESIDENTE
Asociación Cultural VIA VICENTIUS – GOGISTES VALENCIANS
www.caminodesanvicentemartir.es
http://viavicentius.blogspot.com/

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

8 pensamientos en “De otros protomártires que llevaron el glorioso nombre de Vicente

  1. Salvador me ha encantado este articulo documentado referente a otros santos martires de nombre Vicente.
    Mi primer nombre es Vicente,asi que tengo especial simpatia por los santos con este nombre.
    Por cierto..¿Vicente,Cristeta y Sabina no eran unos “niños” cuando fueron martirizados?
    ¿Les querian hacer firmar aun asi?

  2. Salvador,
    Precioso y argumentado artículo; muchísimas gracias porque tu colaboración en este blog es fundamental. Al menos para mi que se que sobre San Vicente, voy a aprender muchas cosas de ti.
    Como tu mismo dices hay otros muchos Vicentes mártires de aquella época; en España tengo fotos de los siguientes Vicentes en La Malaha (Granada), Villagarcia de Campos (Valladolid), Catedral Compostelana (La Coruña), Sevilla, Palma de Mallorca y Granada, amén de los otros que enumeras. Y de Italia y resto de Europa, mejor ni hablar: varias docenas de mártires con ese nombre.
    Permítene solamente una puntualización: Las reliquias de San Vicente abad mártir del monasterio de San Claudio de León, están en la Cámara Santa de la catedral de Oviedo desde el siglo XI en una preciosa urna de plata. Las de sus compañeros Ramiro y otros monjes mártires del mismo monasterio fueron devueltas a León el día 26 de abril del 1596.

  3. Estimado Abel : Como bien dices , el hecho de estar en edad de infantes no supuso óbice para las tropelías que se cometieron en l apersecución de Diocleciano y que segó tantas vidas y regaló tantas palmas martiriales en la Hispania de principios del S.IV. El ejemplo de los niños Justo y Pastor que rondaban los 8 años de edad y que motivaron la dedicación de la Catedral de Alcalá de Henares es un buen ejemplo. En el caso de Vicente , Sabina Y Cristeta aquel ejercía de caput familis por el fallecimiento anterior de sus padres y Cristeta era sin duda la menor de ellos. Pero en principio la única víctima de este caso iba a ser Vicente que se negó a ofrecer incienso a Júpiter y , al ser visitado por sus hermanas cuando ya se había dictado la sentencia de muerte en la prisión de Talavera , le convencen de una huida que se frustrará finalmente en Avila. Y tal fue la importancia de aquel hecho que hasta el S.XVI los hermanos fueron venerados como patrones de la ciudad .

  4. Amigo Antonio : Mucha razón tienes en lo que dices . Esa precisión que hacía tiene que ver con los huesos de un relicario que se halla en la Iglesia de San Vicente de Besalú (Gerona) , aunque dedicada a nuestro San Vicente Mártir , Levita y Diácono. Y es que hubo gran polémica sobre una identificación que acabó adjudicándose a San Vicente de León en base a un documento del S.XIV de un Obispo de Gerona que hablaba de que pertenecían a un “San Vicente Presbítero”. Esto obviamente lo diferenciaba de un San Vicente diácono que ya contaba con gran fama y devoción.
    Pero dichas reliquias fueron llevadas a esta iglesia en el año 1391 por un juez llamado Pere Rovira y que las había tomado del Monasterio de San Sadurní de Tavernoles. Es ahí donde se produce el vínculo con el San Vicente Abad ya que un prior de ese monasterio fue nombrado Obispo de Oviedo y Consejero del Rey de León. Por eso es posible que , teniendo el antiguo prior de Tavernoles dominio sobre esas reliquias , mandara parte de ellas a este monasterio y dejara el resto en la Catedral de Oviedo. Como siempre en estos casos , las hipótesis nos inundan…

  5. Muchas gracias, Salvador, por este artículo.

    Quisiera hacer notar que el Vicente venerado en Craco, no me parece en absoluto que vaya a ser un soldado de la Legión Tebea, más bien me parece que esto es una fábula de las que cree la población local para dar un origen prestigioso al cuerpo, así como el hecho de verlo vestido de soldado. Pero a todas luces, observando el cuerpo, lo que se deduce es que es un mártir de las catacumbas -tal y como reza el pie de foto añadido por la administración- es decir; un cuerpo que fue extraído de uno de los múltiples cementerios de Roma. En este caso, tanto el nombre, “Vincentius” (vencedor) como el atuendo de soldado, le habrán sido concedidos post-extracción de su nicho, y especialmente teniendo en cuenta que es una constante que a los varones de las catacumbas los vistan de soldados (por aquello de “miles Christi”), lo que no revela, realmente, que fuese un soldado, ya que nada se sabe de la vida de estas personas, como no digan algo sus lápidas, sus huesos o el vaso adjunto.

    Vamos, es mi teoría a la luz de la imagen.

  6. Tu matización es muy acertada. Esa maldita manía de traer reliquias por parte de lso religiosos tras cualquier viaje , penitencial o no , llevó a que este santo menor , a la postre protector de Craco , fuese exhumado del Cementerio de Santa Ciriaca de Roma . Y eso es muchos casos para “prestigiarse” delante de sus comunidades locales . Lo cierto es que estos restos exhumados se introdujeron en una urma de cristal aparatosa como podéis observar y se completaron con la escultura de cera a la que se añadió la pechera de legionario romano. Con esto, la solemnidad estaba más que asegurada. Del rsto , el boca a boca popular se encargaría de inventar o engrandecer unas historias que posiblemente nunca acontecieron respecto al encristalado en cuestión.

Deja un comentario