Los mártires mozárabes

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

"Martirio de San Eulogio y Santa Leocricia. Año 859". Ilustración de José Segrelles (gouache sobre cartón). "Historia de España, tomo II", Ed. M. Seguí (s.XIX)

Los mozárabes eran los cristianos hispanos que vivían bajo el dominio musulmán y que mantenían su cultura, religión y organización con cierta cobertura legal dentro de la sociedad árabe de Al-Andalus; pagaban sus impuestos, respetaban la autoridad del emir correspondiente, pero tenían ciertas restricciones con respecto a los que profesaban el Islam y esto era así a fin de impulsarlos a convertirse a la fe de Mahoma.

Los árabes invadieron la Península Ibérica a partir del año 711, sometiendo a los hispano-visigodos que vivían en ella y que mayoritariamente eran cristianos, los cuales mayoritariamente también, lucharon contra los invasores.

Con el paso de los años, las culturas se mezclaron entre sí, muchos cambiaron de religión por razones económicas y sociales, pero la mayor parte de la población hispana se mantuvo en la fe en Cristo, conviviendo con los musulmanes en una sociedad cada vez más islámica. El proceso fue por lo general pacífico, aunque en ocasiones la persecución del Islán contra los cristianos fue en extremo violenta, como ocurrió en el llamado “día de la Hoya” en el que fueron asesinados más de cinco mil cristianos. Pero en el siglo IX, impulsados por San Eulogio de Córdoba y ante la  actitud de algunos muslimes cordobeses, un numeroso grupo de cristianos de Al-Andalus provocaron lo que podríamos llamar “martirios voluntarios”.

¿Quién fue San Eulogio? Fue un cordobés, de abuelos visigodos, perteneciente a una noble familia cristiana, que muy joven entró en la comunidad de clérigos de la iglesia de San Zoilo, donde estudió y se ordenó de presbítero. El mismo santo, en sus escritos, nos habla de su familia, sus amistades, los viajes que realizó a los monasterios navarros, su conocimiento de la Regla de San Benito, el retorno a su Córdoba natal y su lucha contra el Islam, en un decenio (850-859) en el que en el Emirato de Al-Andalus surgió un especial movimiento de fervor místico entre los mozárabes cordobeses, especialmente entre los monjes  y monjas de los monasterio de la capital y de la sierra cordobesa. Eulogio y su amigo Pablo Álvaro recorrieron  los conventos denunciando la coexistencia pacífica de los cristianos con los musulmanes y promoviendo lo que podríamos denominar cómo un pequeño motín en la ciudad de Córdoba, que ni siquiera es mencionado en las crónicas musulmanas de la época.

Abderramán II fue especialmente tolerante, mantenía buenas relaciones con los obispos de la Bética e incluso permitía que los hispano-visigodos mantuviesen su organización política, judicial, económica y eclesiástica, lo que también exacerbaba a determinados muslimes musulmanes. Así que la actitud de San Eulogio por un lado y de estos muslimes por el otro, originó los martirios de mozárabes a los que hacemos mención en el decenio 850-859.

En medio, el Concilio de Córdoba celebrado el año 852, insinuado por Abderramán II al Conde Gómez que obligó a que acudieron todos los obispos del Emirato cordobés y en el que, muy activamente, se posicionaron los metropolitanos Recaredo de Sevilla, Samuel de Iliberis,  Hortegesis de Málaga y Arnulfo de Mérida a favor de las tesis de que había que mantener como fuese la coexistencia y repudiar los martirios voluntarios.

Tanto Eulogio, que asistía como asesor del obispo Pablo de Córdoba, como éste mismo, fueron los únicos que protestaron y siguieron con su labor de alentar a los mártires a que hiciesen profesión pública de su fe, denunciando la religión de Mahoma. No se conservan las Actas de dicho Concilio.

Relicario de San Eulogio y Santa Leocricia. Catedral de Oviedo (España).

No voy a entrar en describir el martirio de cada uno de estos santos mártires voluntarios, santos reconocidos tanto por la Iglesia Católica como por las Ortodoxas y solo los mencionaré por sus nombres, condición y fecha del martirio. Estos son:

Año 850:

San Perfecto, presbítero cordobés mártir – 18 de abril del año 850.

Año 851:
San Isaac, monje mártir – 3 de junio del año 851.
San Sancho, laico mártir – 5 de junio del año 850.
Santos Pedro (sacerdote), Walabonso (diácono), Sabiniano (monje), Wistremundo (monje), Habencio (noble cordobés) y Jeremías (eremita), mártires – 7 de junio del año 851.
San Sisenando, diácono mártir – 16 de julio del año 851.
Santos Pablo (diácono) y Teodomiro, monjes mártires – 20 de julio del año 851.
Santas Nunilo y Alodía, vírgenes mártires – 21 de octubre del año 851.
Santas Flora y María, vírgenes mártires – 24 de noviembre del año 851.

Año 852:
Santos Gumersindo (sacerdote) y Servideo, (monje), mártires – 13 de enero del año 852.
Santos Aurelio, Félix, Jorge, Sabigoto(Natalia) y Liliosa, mártires – 27 de julio del año 852.
Santos Cristóbal y Leovigildo, monjes mártires – 20 de agosto del año 852.
Santos Emila y Jeremías, nobles cordobeses mártires – 15 de septiembre del año 852.
Santos Rogelio y Servideo, monjes mártires – 16 de septiembre del año 852.

Año 853:
San Fándila, sacerdote mártir – 13 de junio del año 853.
Santos Anastasio (sacerdote), Félix (monje) y Digna (virgen), mártires – 14 de junio del año 853.
Santa Benilde, matrona cordobesa mártir – 15 de junio del año 853.
Santa Columba (Colomba), virgen mártir – 17 de septiembre del año 853.
Santa Pomposa, virgen mártir – 19 de septiembre del año 853.

Año 854:
San Abundio, sacerdote mártir – 11 de julio del año 854.

Año 855:
Santos Amador (sacerdote), Pedro (monje) y Ludovico (seglar), mártires – 30 de abril del año 855.
San Witesindo, mártir – No pone la fecha exacta, pero es del año 855.

Año 856:
Santos Elías (sacerdote), Pablo e Isidoro (monjes), mártires – 17 de abril del año 856.
San Argimiro, monje mártir – 28 de junio del año 856.
Santa Áurea, virgen mártir – 10 de julio del año 856.

Año 857:
Santos Rodrigo (sacerdote) y Salomón, mártires – 13 de marzo del año 857.

Año 859:

San Eulogio (sacerdote y obispo electo de Toledo), mártir – 11 de marzo del año 859. Santa Leocricia (virgen cordobesa), mártir – 15 de marzo del año 859.

Como podemos ver en esta relación, el mismo San Eulogio confesó su fe en Cristo derramando también su sangre. Las reliquias de la mayor parte de ellos se encuentran en la parroquia de San Pedro de la ciudad de Córdoba, en España y las de los santos Eulogio y Leocricia, en la catedral de la ciudad de Oviedo, también en España.

Antonio Barrero

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33 pensamientos en “Los mártires mozárabes

  1. Gracias por este articulo Antonio,llevaba algun tiempo esperandolo y ha valido la pena.
    Aunque me gustaria que para mas adelante publicaras otro, con los martires que no entran dentro de la categoria “martirios voluntarios”,como por ejemplo San Pelayo de Cordoba.

  2. Excelente artículo, como de costumbre, Antonio.

    Yo lo siento, pero a pesar de que conozco y respeto profundamente a estos mártires mozárabes -cuyas mujeres son ya viejas conocidas para mí- no estoy en absoluto de acuerdo ni con su actitud ni con la de Eulogio. El que el contexto y la religiosidad de la época motivaran esas conductas no exime que desde el presente podamos hacer una lectura crítica de las mismas que nos sirvan para el presente.

    La España de Al-Andalus fue un mosaico riquísimo de culturas y religiones (faltaría mencionar la judía, por supuesto) y es en ese marco de fusión e intercambio que se produjeron tantos aportes valiosos a nuestra lengua, cultura y patrimonio. Fue la cultura islámica la que en España nos dejó valiosos tratados de medicina, poesía, literatura, música, matemáticas… unos, rescatados de la Antigüedad, otros, desarrollados por la propia cultura islámica. Nos aportó nuevos sistemas de regadío y cultivo que hoy día siguen siendo una parte importante de nuestra economía, nos aportó nuevas formas de higiene y salud, y para qué hablar de ese maravilloso patrimonio artístico que son la mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada, la Giralda… que no son más que una sombra del esplendor pasado.

    Ojalá este marco aparentemente idílico de mezcla de culturas hubiese sido pacífico. Aunque el Islam pregona la tolerancia con los dimníes (judíos y cristianos, en atención al carácter monoteísta de su fe) en la práctica se les impuso ciertas restricciones para “motivar” la conversión al Islam, como bien dice Antonio. Sin embargo, durante 800 años, con más o menos altibajos, con gobernantes más o menos tolerantes, se pudo subsistir y la herencia de esos siglos de convivencia es impagable.

    Qué desgracia que, muslimes por un lado y seguidores de Eulogio por otros, se empeñaran en turbar esta paz ya de por sí tan inestable. “Denunció la coexistencia pacífica”, ¿hay algo más lamentable? ¿No somos acaso todos hijos del mismo Dios? ¿No adoramos, de hecho, a la misma divinidad? ¿Es que no es igual el Dios cristiano al Yahveh judío y al Alá musulmán? Claro que lo es.

    Estos errores del pasado deberían hacernos reflexionar sobre el presente, más en un mundo que empieza a conocer de nuevo esta inestabilidad y enfrentamiento. El tema de este artículo, por desgracia… ¿no es de sorprendente actualidad?

    • Mel todo lo que dices de acuerdo,pero no es aceptable por que se basa en que vinieron a conquistar estas tierras (como sucedio).
      Si hubiera sido de forma distinta… ¿cuan diferentes serian las cosas hoy en dia?

  3. Abel,
    Yo no soy muy especialista en historia, pero no es del todo cierto que viniesen a invadir Al-Andalus.
    Algunos señores feudales de la época, guerreando unos contra otros, pidieron ayuda a los musulmanes del norte de África y estos vinieron en ayuda de ellos, aunque bien es verdad que luego siguieron penetrando por toda la península hasta llegar a Asturias. Pero en general, una vez conquistadas las tierras, fueron tolerantes y nos dejaron en herencia gran parte de lo que hoy es nuestra cultura. Si renunciamos al legado de esos siglos de presencia musulmana, ¿por qué no rechazamos los que estuvimos bajo la influencia de los godos o de los romanos?
    Ana Maria,
    Yo estoy seguro de que hoy no serían admitidos por la Iglesia esos martirios buscados voluntariamente, achuchados por San Eulogio que, con todos mis respetos, debió ser lo que hay llamaríamos “un poco ultra”. Santos reconocidos oficialmente son y no seré yo quién lo ponga en duda, pero se podrían poner varios peros…Para ellos lo importante era profesar la fe en Cristo, pero podían haberlo hecho sin decir Mahoma es esto o Mahoma es lo otro. A algún santo de la antigüedad lo han sacado del calendario por temas como esos.
    Pero, aunque a algunos les parezca cursi, termino diciendo: Santos mártires mozárabes, rogad por nosotros.

    • Antonio,que yo sepa,desde siempre en los libros de historia se habla de la invasion musulmana….
      Que fueron entrando como tu dices,puede ser,pero lo cierto es que con el tiempo devino en una invasion a toda regla.
      Todo lo que dice Mel muy bonito,el legado que dejaron y tal,pero creo que a la gente de entonces hubieran preferido quedarse bien tranquilitos y no ser invadidos.
      Por cierto que no me parece nada bien el “martirio voluntario” como hizo San Eulogio y compañia.

    • “Pudieron haberlo hecho sin decir Mahoma esto, Mahoma lo otro…”

      ¡Ahora resulta que no nos basta con el estúpido buenismo de hoy que vamos a pedírselo hasta a nuestros antepasados! ¡Joder, que los musulmanes ni ayer ni hoy se toman tantas delicadezas y en este mismo momento están quemando iglesias en Irak como en ese tiempo martirizaban gente por no ser de su asesina religión! La misma historia, que si no la aprendemos nuestras nietas van a tener que usar burka sí o sí.

      • Estimado Pedro, no te ofendas, por favor, pero tu comentario me produce rubor y vergüenza ajena. ¿Vas a meter todos los musulmanes en el mismo saco? ¿El pakistaní que está vendiendo fruta en la tienda de la esquina tiene la culpa de lo que están haciendo esos salvajes yihadistas de Irak? El comentario de Antonio viene a tenor con el contexto histórico que tratamos en el artículo, puesto que las autoridades andalusíes de aquel entonces tienen poco o nada que ver con los yihadistas asesinos de hoy día. De hecho, no sólo has hecho una extrapolación anacrónica sino también una injusticia con la inmensa mayoría de musulmanes, que son gente de paz, de bien y que no tienen nada que ver con esos asesinos. El Islam no es una religión asesina, y si lo crees, es que no sabes gran cosa del Islam. Te aseguro que no han derramado ni más ni menos sangre que los cristianos a lo largo de los siglos. Ellos también tienen sus mártires, ¿o qué te crees? Y por supuesto que no me refiero a esos fanáticos que se colocan bombas en el cuerpo, sino a auténticos mártires. Y para tu información, el burka es una prenda que sólo se usa en Afganistán y poco más; y quienes están luchando más contra ella son las mismas mujeres afganas. Vamos a documentarnos un poco antes de despotricar porque si nos leyeran la cartilla a los cristianos, tampoco la tenemos impoluta ni mucho menos.

        Para luchar contra las atrocidades del radicalismo islámico no necesitamos -ni necesitaron hace siglos- arrastrar por el fango el nombre de Mahoma. Y si no se nos ocurre nada más que eso, es que no somos mejores que esos carniceros.

        Hay que tener mucho cuidado antes de decir esas barbaridades porque no se puede hacer pagar a justos por pecadores. Por lo visto, ahora ser tolerante, justo y respetuoso es ser “un estúpido buenista”. Qué lástima, Pedro, porque así no vamos a ningún lado.

  4. Estimado Abel, yo sí soy especialista en Historia y Antonio está en lo cierto y se ha explicado bastante bien, por lo que no vale la pena insistir en ello.

    En los libros de Historia “de siempre” se habla de “invasión” musulmana porque hemos tenido unos 40 años de horrorosa dictadura donde se han modificado y tergiversado la Historia al gusto del régimen. Eso lo sabe cualquiera.

    Los musulmanes no “invadieron” la Península sino que vinieron contratados por los clanes visigodos como mercenarios. Además, la mayoría de las tierras en las que se establecieron, donadas como pago a su servicio, por cierto, estaban deshabitadas, aunque algunas otras no. Por no hablar de que en aquel entonces, buena parte de la Península seguía sin cristianizar, y hasta en algunos puntos, sin romanizar. El fenómeno cristiano es fundamentalmente urbano y más allá de las ciudades había no pocas zonas en las que nadie había oído nunca hablar de Cristo. Por lo que cuando llegaron los musulmanes, tanto les daba Cristo que Alá.

    Esto es así, ha sido ampliamente estudiado y refrendado por los mejores historiadores medievalistas, y está totalmente fuera de discusión. No digo que la convivencia fuese pacífica -no lo he dicho en ningún momento- pero de ahí a decir que Al-Andalus fue un reinado de terror… pues tururú. Pregunta a la comunidad judía: los Reyes Católicos y la Inquisición fueron inmensamente más crueles con ellos que ningún rey islámico.

    En resumen: todo ese rollo de la invasión, el sometimiento y bla bla bla, no es más que basura franquista y no goza del menor reconocimiento de ningún historiador decente ni de la comunidad científica. Quien quiera creer otra cosa, sólo se engaña a sí mismo.

  5. Perdoname Mel,pero no estoy de acuerdo contigo.
    ¿Es que antes del franquismo no se mencionaba en la historia de España la invasion musulmana?
    Y meter siempre al franquismo en todos los males….en fin…
    Ademas,los historiadores hacen y deshacen la historia a su gusto y con los tiempos,al final uno solo va a creer en lo que vea.

    • Cuando yo daba historia (entonces “Sociales”),ya estabamos en plena democracia y con los socialistas..¿es que seguian con los libros de historia del franquismo?
      Me extraña mucho.
      No voy a entrar en el tema de la expulsion de los judios en pleno (yo se lo que he estudiado y leido),pero Isabel La Catolica tenia una poderosa razon para hacer lo que hizo.

      • Sobre Isabel la Catolica que si tuvo sobradas razones por lo que hizo pues no lo se, pero no es una justificación para ello la persecución a los judíos y la expulsión de los moriscos, que en su caso fue muy injusto aunque tampoco justifico el martirio de algunos religioso. Y si el franquismo, asi como el capitalismo y el socialismo son causa de muchos males del mundo, pero si decimos que los musulmanes son los malos, porque entonces a pesar de las restricciones aun gozaron los cristianos de tolerancia, a pero vinieron los misioneros aquí a América y destruyeron templos, derribaron altares, masacraron a indígenas y aun impusieron a una Inquisición, que reprimió no solo a los cultos ancestrales, sino que a judaizantes o protestantes, diferente a los musulmanes, evangelización en nuestro país, yo mas bien diria imposición de la fe con la espada en mano, quema de códices, etc.

  6. Abel,
    ¿Sabes las razones que tenían Isabel y Fernando para echar a los judíos de España?
    Coge una coctelera y mezcla: Inquisición, lucha de clases entre los nobles, el clero y la burguesía judía, imposición de la fe, quedarse con los bienes expropiados, resentimiento de unos “españoles con otros” y algunas cosas más. Agítalo y verás la tremenda y cruel injusticia que cometieron quienes se llegaron a denominar “Reyes Católicos”; más que Reyes Católicos fueron unos Tiranos.

  7. Abel, somos amigos y además te considero un compañero y un colaborador inestimable del blog, por lo que no voy a discutir contigo.

    Sólo quiero decirte que, por favor, respetes lo que soy y mi opinión que es la opinión de una persona bien formada en la materia. No me estoy dando aires ni me considero superior a nadie por ello, pero soy Licenciada en Historia y llevo años estudiando para esto, y sigo estudiando todavía. No me digas que los historiadores hacen y deshacen a su gusto… porque no voy a tolerar ese insulto. Yo no he hecho ni de deshecho nada, así tampoco ninguno de los grandes medievalistas a los que he estudiado y que merecen un respeto.

    Los historiadores consultamos las fuentes y los documentos, y son ellos los que nos hablan a nosotros. En función de esas consultas elaboramos nuestras tesis e hipótesis, la ponemos en conocimiento de la comunidad científica, y tras períodos de estudios, contrastes de bibliografía, divulgación y puesta en común, períodos que pueden durar años, finalmente llegamos a algunas conclusiones básicas que son aceptadas por esta comunidad de investigadores.

    Lo que no significa que sean conclusiones absolutamente tajantes y definitivas en todos los casos, claro, pero concretamente en el tema de cómo llegaron los musulmanes a la Península no hay discusión alguna, porque las fuentes no dejan lugar a dudas. No voy a entrar en toda la bibliografía autorizada especifíca que hay para ello porque, como ya te dije, los manuales de facultad son muy duros de digerir. Pero no te estoy hablando sólo de medievalistas españoles, sino internacionales, que llevan toda su vida estudiando esto y han basado y documentado muy bien su trabajo.

    Sólo los “pseudohistoriadores” y demás farsantes mequetrefes, como aquellos que manipularon la Historia a gusto del régimen franquista, son los que “hacen y deshacen a su gusto”, y sí, algunos de sus postulados calaron tan hondo en su momento que incluso alguna que otra barbaridad aún ha ido apareciendo en más de un libro de texto ya en tiempos de democracia, por lo que no me extraña que lo vieras en tus libros de estudio. De la necesidad de renovación de muchos de nuestros materiales escolares también podría hablar largo y tendido, pero no es momento ni lugar.

    Y no se trata de culpar el régimen franquista de todo, pero evidentemente, de la manipulación del contenido escolar sí, ¿no te parece? Aquí tampoco necesito que me digas nada porque he tenido manuales escolares de la dictadura en mis manos y he visto las barbaridades que dicen. Sin comentarios.

    Los historiadores pueden diferir unos y otros por algunas tesis o hipótesis, pero nada más lejos de que cada uno se invente un cuento y vaya a la suya. De eso nada. Se necesitan unos requisitos básicos para ser aceptados y reconocidos por la comunidad científica. De modo que NO, no se deshace o se hace a gusto de nada. Se estudia Historia, punto.

    No voy a volver a entrar en el tema de la llegada de los árabes en la Península porque como he dicho, es una cuestión que está fuera de discusión. Y en cuanto a los Reyes Católicos, también los he estudiado, ya que la monarquía hispánica es materia fundamental en mi carrera: ¿poderosa razón que tuvo la reina? Claro, incautarse los bienes de la comunidad judía para financiar sus guerras, sus políticas territoriales y también la expansión hacia América.

    No te preocupes, que todo está estudiado y muy bien estudiado, y son dos temas de los que no hay discusión. Claro que depende de la bibliografía que se consulte: de la autorizada, reconocida y documentada, o de la que a uno le venga bien para seguir creyendo las mismas tonterías de siempre.

    Y no es que el verdadero saber le esté vedado a nadie: Antonio está perfectamente al tanto de lo que digo, y no le ha hecho falta licenciarse en Historia.

  8. Aun recuerdo cuando hace ya unos cinco años (quiza mas) pertenecia a un grupo cristiano “ecumenico” (algun evangelico,protestantes,pero la mayoria “cristianos”),pues bien,en aquella epoca recibi un mail en el que nos convocaban a todos los pertenecientes a dicho grupo para ponerse de acuerdo en una propuesta sobre un tema, que no se como estara en la actualidad.
    La Beatificacion de la Reina Isabel La Catolica.
    Este grupo se oponia totalmente a ello por el tema de la expulsion de los moriscos,y no se les ocurre otra cosa que reunirse un domingo por la tarde para “hablar” del tema.
    Pase olimpicamente del tema por que hubiera cogido unos cuantos tomates y hubiera provocado una pequeña “tomatina” con ellos.
    Isabel La Catolica fue una gran Reina y en el futuro podria ser una gran santa reina.
    He leido varias biografias,asi que no me digais que me he leido las “equivocadas”.

    • Querido Abel, de verdad te aseguro que no es mi intención ofenderte ni faltarte al respeto, pero una biografía no es una fuente historiográfica. Es una biografía, es decir, un género literario, no científico.

      Por tanto, carece de rigor historiográfico y no sirve para documentarse bien sobre un tema. De hecho, los autores de biografías se leen bibliografía autorizada para poder redactar una biografía, y en la medida en que escojan la adecuada su biografia tendrá mas o menos rigor histórico.

      Ya puedes leerte todas las biografías que Isabel la Católica que quieras, pero otra cosa es estudiar su política y sus gestiones en el trono, que es lo que se hace durante más de cuatro años en la Licenciatura de Historia.

      Con todo respeto te lo digo, de verdad. Pero así son las cosas. Biografías de la reina Isabel hay miles, porque cualquiera puede escribir una.

      Y ahora, sólo ahora, me permito decirte, como estricta opinión personal mía, que esa mujer no tenía nada de santa. De piadosa y devota, muchísimo. De astuta e inteligente, muchísimo también. Audaz, previsora, severa y estricta, también. Pero de santa nada. La santidad es generosidad, entrega, amor al prójimo… y ella envió al exilio toda una comunidad de personas que vivían desde hacía varias generaciones en España, mucho antes de que los abuelos de sus abuelos nacieran, y se incautó sus bienes para financiar sus políticas bélicas y de expansión. Eso, con todos mis respetos, no lo hace una Santa.

      Esto es mi opinión personal y como tal puedes no compartirla y te respetaré. Pero lo de las biografías es así y puedes preguntárselo a quien quieras.

  9. Yo creo que entre amigos y hermanos es bueno que haya estos debates que para nada influyen en las relaciones personales entre nosotros.
    Pero hay una cosa curiosa: ¿por qué el Vaticano tiene paralizada la Causa de Beatificación de la reina Isabel? Porque no se ven las cosas claras y la Iglesia, anda con pie de plomo para no meter la pata. En tiempos del Venerable Papa Juan Pablo II muchas Causas paralizadas se retomaron, pero la de Isabel la Católica, no. Hay sólidos argumentos para que el Vaticano haya decidido paralizarla.
    Pero lo importante del tema del día es que, equivocados o no, unos cristianos mozárabes dieron su vida por Cristo y hoy los veneramos como santos y, os dire una cosa, dos de ellos eran de un pueblo (Niebla) que está a treinta kilómetros de Huelva: los hermanos San Walabonso y Santa María. Se conserva la casa donde, según la tradición nacieron, casa que como es normal está convertida en una capilla dedicada a ellos y en donde yo personalmente me he encomendado a ellos e más de una ocasión.
    Y aun hay más: del término municipal de Huelva era San Dúnala mártir (señor de la Isla Saltés), mozárabe de la misma época (siglo IX), aunque él dió su vida por Cristo en Tierra Santa.

    • En eso estamos de acuerdo, Antonio: insisto, mi máximo respeto y veneración por los santos mozárabes. Pues, como siempre, tengo gran cariño y devoción por las mujeres mártires, especialmente, por las pequeñas Nunilo y Alodía, a quienes me gustaría dedicar un artículo un día de éstos.

  10. Bueno,aunque pensemos diferente,es bueno que sea asi,siempre que haya respeto y un dialogo correcto.
    Muchos confunden a San Fernando Rey,con Fernando el Catolico y no entienden porque la Reina Isabel no es Santa.
    Yo,personalmente,si que me gustaria muchisimo que llegaran algun dia a canonizarla,junto a su esposo (aunque en vida conyugal deja “algo” que desear,sobre todo los ultimos años de vida de la Reina)

  11. Amigos:
    Comenzaré por presentarme: Tengo setenta y seis años, hace cuarenta y cinco años que me doctoré en Derecho y Ciencias Sociales y treinta que me gradué de profesor de Historia. La historia de la lejana España, ha sido y es una de mis especialidades.
    No quise omitir la lejanía geográfica de España con relación a mi patria, el Uruguay, porque estoy seguro de que me ayuda a mantener el equilibrio cuando me refiero a la historia de España. Voy a ella, pues.
    Es cierto que los musulmanes -árabes y bereberes aliados- invadieron España llamados por lo propios visigodos, divididos en facciones enzarzadas en luchas por el poder. Como mercenarios, a sueldo de una de esas facciones, cruzaron el estracho de Gibraltar, pero no se contentaron con apoyar a unos y derrotar a otros,, sino que se instalaron en España. Parece imposible, por lo tanto, negar que INVADIERON y CONQUISTARON España, Mejor dicho: casi toda España porque quedó un resto, en el norte,

    • Estimado Juan Antonio,

      Respetando en todo momento su formación como profesor de Historia, he de decir que yo también me he formado en ese aspecto y que discrepo de su planteamiento, poco actualizado respecto de las teorías historiográficas más contrastadas y rigurosas. No digo que esté errado sino que su planteamiento adolece de ciertas inexactitudes consecuencia de esa falta de actualización en sus conocimientos sobre su especialidad.

      En primer lugar, no puede hablar de “España” en el período que estamos abordando, la dicha “España” no existe todavía, siendo un conglomerado de reinos y territorios visigodos en los que no existe unidad alguna -buena prueba son las luchas entre las facciones- y que tiene además, inmensas tierras despobladas en esta época, por no hablar de un inmenso abismo campo-ciudad donde ésta última era tierra evangelizada, no así el mundo rural.

      Habiendo aclarado la cuestión de la inexistente “España” de esta época, decir también que evidentemente, es innegable que árabes y bereberes -más de los segundos que de los primeros- llegaron contratados por los visigodos, pero en pago a sus servicios se les dejó instalarse, amén de que muchas tierras que ocuparon a primera hora estaban deshabitadas o como mínimo fueron cedidas por la facción vencedora. No olvidemos que muchos clanes visigodos se convirtieron al Islam y colaboraron después con la expansión de éste por la Península. Por lo tanto, el concepto “invasión” es relativo e inexacto, puesto que no invade quien es llamado, a quien instalas como pago a sus servicios, y mucho menos con quien acabas combatiendo como compañero.

      En cuanto al proceso de conquista, también es más que dudoso dado que se entiende por conquista el quitar unas tierras a otros que las poseen o a un Estado, y realmente la situación caótica de la época (unas facciones contra otras peleándose por el territorio) no puede aplicarse a un Estado visigótico constituido. Vamos, que la Península tampoco es que fuera de ellos. Por eso algunos historiadores, entre los que me cuento, califican de inapropiado el término: ¿a quién conquistaron? ¿quiénes eran los dueños? Ni unos ni otros, la verdad. En cambio sí aplicamos el término conquista a la posterior expansión de los reinos cristianos (mal llamada “Re”conquista) porque esta expansión se hace a costa de las taifas musulmanas. Pero en la época en que llega el Islam a la Península no se puede hablar de la misma situación.

      En resumen, que respeto profundamente su formación y creo que no iba mal encaminado, pero que necesitaría renovar un poco sus postulados. En España hace años que esa lectura historiográfica que plantea ha quedado refutada y obsoleta de cara a la renovación historiográfica post-dictadura.

  12. Mis amigos:
    Hace 45 años que me doctoré en Derecho y Ciencias Sociales y 39 que me gradué de profesor de Historia, que enseñé varios años en varios institutos oficiales y privados de Montevideo y en el Liceo Militar y Naval.
    A esta altura tengo bien claro lo que es una invasión y una conquista. Por eso no me tiembla la mano cuando escribo que los árabes y los bereberes (islamizados) INVADIERON a España a comienzos del siglo VIII, como mercenarios pagados por una por una facción de visigidos para vencer a otra facción. Y no se fueron, se quedaron en tierras españolas, las ocupron como si fueran propias; eso se llama CONQUISTAR. Es decirque aquellos musulmanes invadieron y conquistaron España. o mejor dicho casi toda España.
    Tan sólidamente se establecieron que llegaron a establecer el calaifato de Córdoba., cuo brillo que poco o nada tenía que envidiar al de Damasco.
    En el siglo IX y sobre todo en el X abundaron en aquellas tierras los mártires cristianos. Fueron los tiempos de lus presbíteros Perfecto, Abundio, Amador, del antiguo “exactor· Isaac, de los monjes Pedro, Sabiniano, Sancho, de Benilde, de las vírgenes María, Flora, Digna, Columba, de los esposos Félix y Liliosa, del presbítero Eulogio de Córdoba, quien no pudo tomar posesión de la sede arzobispal de Toledo porque se lo ikmpidió el gobernante cordobés que terminó ejecutándolo en marzo de 859.
    ¿DFe verdad tuvieron lugar esas persoceciones? ?¿Existiero o no esos másrtires y gtantos otros? ¿O todo es un invento de Franco y el franquismo? Sólo falta que nieguen las persecuciones de 1934 y de 1936 y años siguientes y que nos digan que no fueron másrtires las laikcas uruguayas de Consuelo y Dolores Aguiar Mella y Díaz, fusikladas e n Madrid en setiembre de 1936, cuyas cenizas descansan en la catedral de Montevideo.
    JUAN A NTONIO

    po

    • Estimado profesor Pisano,
      Muchisimas gracias por abrir este debate en el que no podré participar a su nivel ni al de Meldelen porque lo mío es la hagiografía, no la historia de España. Y quiero referirme a lo último que ha planteado, a los mártires del 1934 y 1936. En esa época hubo mártires ¿quién lo pone en duda?; desde luego, yo no, pero se cometieron barbaridades por uno y otro bando como hemos comentado en algunos otros artículos.
      Pero quiero referirme a las Beatas uruguayas Consuelo y Dolores Aguiar-Mella y Diaz. Yo creía que seguían sepultadas en el cementerio de la Almudena, pués así me lo informó en su día, Sor Maria Isolina Vázquez, superiora general de las Religiosas Escolapias Hijas de Maria. Me dijo que seguían allí porque no se había encontrado a ningún familiar que autorizara la exhumación de sus restos.
      Usted me dice ahora que si han sido exhumadas y llevadas a su patria, lo cual, además de alegrarme enormemente, me lleva a hacerle una solicitud: ¿puede facilitarme información acerca de cuando se hizo el traslado y cómo se conservan y son veneradas? Este tema si que es muy interesante para mi.

  13. Estimado Juan Antonio, ya digo que no cuestiono su formación, pero insisto en que su lectura interpretativa del tema está desfasada: sigue llamando “España” a lo que no era España y sigue repitiendo los mismos clichés obsoletos en cuanto al tema. Insisto: necesita una renovación epistemológica urgente de sus postulados.

    En cuanto a lo demás que ha expuesto, no es que lo niegue, pero creo que no viene a cuento, al no tener ninguna relación del tema que tratamos. Pero como parece que no ha prestado mucha atención a las explicaciones que le he dado, dejaremos esta cuestión aquí, aunque le vendría bien seguir mi consejo: esa visión que expone, y lo repito por última vez, hace mucho que está superada en la historiografía moderna española.

    • Estimado Antonio: No sé nada de blogs y más diré: en toda esta materia son casi analfabeto. Por eso recurro a Ud. para comunicarme mientras tratro de que me desasnen.
      Ante todo, quiero que quede claro que o que parece insistencia sobre mi formación no es sino el resultado de haberse truncado mi primer mensaje. Acerca de lo qjue dice Meldelen aceptaré su afirmación de que no hubo invasión ni conquista de España por los musulmanes en en s. VIII por la sencilla razón de que “España” no existía por ese entonces. Y sin embargo tengo sobre la mesa de mi escritorio la traducción del “Elogio de España” de san Isidoro de Sevilla por los prof. Vicente O. Cicalese, de Lengua y Literatura Latina y Sara Álvarez Catalá de Lasowski, que comienza así: “De todas las tierras que se extienden del Occidente a la India eres la más hermosa ¡oh España!, madre sagrada y siempre feliz de príncipes y naciones” ( que este texto se refiere a la península Ibérica lo confirman las “Etimologias” del mismo san Isidoro: “Está situada entre África y Galia, cerrada por el septentrión por los montes Pirineos y rodeada por todas pates por el mar”).
      En cjuanto a la invasión y conquista, las hay cuando el que es llamado, haciendo uso de la fuerza, se apodera (conquista) más de los que le prometieron como pago de su ayuda.
      Sobre Franco y las matanzas de Paracuellos del Jarama (pude nombrar otras). só lo traje a cuento porque Meldelen conectó el tema de las invasiones con el la dictadura de Franco.
      Y para terminar, asirmo -con el perdón de Meldelen- que, que de ninguna mnera el Dios de los crfistianos -tres Personas en un solo Dios- que Alá. No confundamos ñprocurar juntos determinados objetivos con andar entrerverados. JUAN ANTONIO

  14. Yo nací en Oviedo en 1952, de historia sé lo que aprendí en el instituto (en tiempos de Franco, claro…), soy médico y hoy estoy en un hospital de Brandenburg/Alemania leyendo por casualidad este blog. Qué interesante. Y qué correctos se comportan los participantes, a pesar de estar a veces muy en desacuerdo. Gracias por vuestras informaciones y por vuestro ejemplo

  15. Veo por aquí a mucho renegado y a mucho mozarabita. Soy asturiano como el último comentarista pero no soy médico para andar con cataplasmas. Aquí se necesitan cirujanos y sin anestesia.
    Los moros invadieron el reino godo de Toledo que se extendía por la mayor parte de la Península Ibérica y más allá de los Pirineos en la zona sureste de la actual Francia.
    En los territorios que no dominaba el reino godo la resistencia indígena hizó inútil el intento de conquista islámico y norteafricano. En Asturias. Así se dice que Asturias es España y el resto es tierra conquistada.
    Entonces se inició una cruzada para volverlos a poner en su sitio, al otro lado del estrecho. Mucha sangre y mucho esfuerzo fue necesario para expusar a los invasores sostenidos por el Imperio Musulmán.
    Luego vino Zapatero con sus boberías tipo “alianza de las civilizaciones” y el resultado es una nueva invasión jalonada por grandes atentados terroristas. Una invasión demográfica. Por el momento.

  16. por supuesto que la invadieron. Los que no se lo crean que se lean las propias fuentes árabes. nada de librinos de Franco ni cuentiquinos de viella…, nada de moderneces y de no-interpretaciones “guays” de la historia. una invasión es una invasión, y una conquista es una conquista. Y ambas fueron las que se abatieron sobre Hispania en los inicios del s. VIII. Repito, en la lectura -y no de las ocurrencias de los novelistas de turno, sino de las FUENTES- está la solución a sus problemas de “inopia”…

  17. Muy bien, señora/señorita/ licenciada en historia. Está usted hablando con un historiador autodidacta que “de turno” no tiene nada, y sí un buen puñado de publicaciones y muchos, mucos trabajos de gestión patrimonial a lo largo de más de 25 años ya, así que, por favor, ahórrese las prepotencias conmigo…
    Sólo le diré que espero que sus años de ejercicio de la profesión me hagan declinar de la opinión que ahora mismo me asalta, que no es otra que la de la constatación de la pena tremenda que me produce ver -una y otra vez- como el Estado dilapida fondos públicos en la “formación” de licenciados prepotentes y sobrados como Vd. Mucha suerte!!

  18. A partir de ahora, todos los comentarios racistas, xenófobos y que en general falten al respeto a las personas que acuden a debatir a nuestro espacio serán inmediatamente bloqueados para asegurar la paz y el buen comportamiento en nuestro espacio.

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