Santa Anastasia, mártir de Sirmio

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

La Gran Mártir Anastasia. Mosaico ortodoxo de Frólov. Catedral de San Petersburgo (Rusia)

La Gran Mártir Anastasia. Mosaico ortodoxo de Frólov. Catedral de San Petersburgo (Rusia)

Mañana, día 25, se conmemoraba, hasta la reforma del calendario romano en los años 60, a una antigua mártir “romana” que está contada entre las mártires más veneradas entre los católicos y entre los Grandes Mártires de los ortodoxos. Pero, primero ensombrecida por la Solemnidad de la Natividad del Señor, y después retirada del elenco “oficial” de Santos por considerarse “legendaria”, ha acabado por ser bastante olvidada, en el mundo católico, por supuesto, ya que su culto nunca ha decaído entre los ortodoxos. Se la menciona nada menos que en tres passio distintas: la de San Crisógono, la de las Santas Ágape, Quione e Irene, y la de Santa Teódota y sus tres hijos. La suya propia, por tanto, sería un breve recopilatorio de las tres.

Esta passio nos dice que Anastasia era hija de los patricios Pretextato y Justina, y sobrina de San Crisógono. Su madre y su tío la educaron en la fe cristiana, pero al llegar a la edad núbil la casaron con Publio, hombre pagano, pero además brutal y vicioso, aficionado al juego, a la bebida y a los prostíbulos. Anastasia le tenía tanto asco que se fingía siempre enferma para no compartir el lecho con él (!!). Entretanto, vestida de mendiga, salía de casa y se dedicaba a asistir a los cristianos encarcelados por la persecución, procurándoles alimentos, bebida y medicinas, y atendiéndolos personalmente. Cuando su marido descubrió esto, le prohibió seguir haciéndolo bajo amenaza de muerte, y como ella le ignorara, le dio una severa paliza y mandó encerrarla en su propia casa, sin darle alimento. En su encierro ella se escribía con Crisógono y lograba enviarle sus cartas. Este encierro duró tres años y sólo se vio libre a la muerte de su marido, que habiendo partido a Persia en una delegación imperial, enfermó gravemente y falleció sin haber regresado a casa.

Ya viuda y dueña de sus bienes, Anastasia volvió a dedicarse a los cristianos con total libertad, incluyendo la atención a su tío Crisógono, que estaba encarcelado por orden de Diocleciano. En aquellos días, éste fue trasladado, junto con la corte imperial, a la ciudad de Aquileya, y ella le acompañó, después de haber vendido todos sus bienes. Presenció allí el interrogatorio, tortura y decapitación de su tío. El cuerpo del mártir fue tirado al mar, pero devuelto posteriormente a la playa: un sacerdote, Zoilo, y tres hermanas, Ágape, Quione e Irene, lo recuperaron y le dieron sepultura, por lo que fueron arrestados junto a la propia Anastasia, que les había ayudado. Después de esto Diocleciano partió a Macedonia y se llevó otra vez a los prisioneros tras él. Dentro del grupo, aunque prisionera, Anastasia gozaba de cierta libertad de movimiento (seguramente por su condición de patricia) y seguía atendiendo a todos en la medida de sus posiblidades. En el nuevo destino se les unió la matrona Teódota y sus tres hijos, huidos de Nicea de Bitinia. A todos los socorrió Anastasia, los animó en sus suplicios y se encargó de sepultarlos con honra al culminar su martirio.

Martirio de la Santa. Fresco en el techo de la Basílica de Santa Anastasia en Roma (Italia).

Martirio de la Santa. Fresco en el techo de la Basílica de Santa Anastasia en Roma (Italia).

Esta actitud de Anastasia de atender a los mártires, acabó por convertirse una auténtica provocación pese a su digno estatus, por lo que Diocleciano la entregó a Probo, prefecto de la provincia Ilírica, para que le hiciese cumplir el edicto. Como se negase a sacrificar, la amarró a un cepo durante un mes, pero vista la fortaleza de la mujer, que no cejaba en su empeño, la sentenció a muerte. Embarcada con otros tantos condenados a muerte y malhechores, navegaron a Palmaria, donde aún se le ofreció la oportunidad de ser liberada si renunciaba a su fe. Fue inútil. Toda la compañía de prisioneros fue masacrada y a ella la quemaron viva, atada de brazos y piernas a cuatro postes, con la hoguera encendida debajo. Una piadosa mujer, Apolonia, recogió algunos restos de cenizas y huesos calcinados, que enterró en el jardín de su casa.

Hasta aquí la passio, que, hay que decirlo ya, no merece tampoco crédito ni rigor histórico. En primer lugar porque fue escrita muy tardíamente, aunque se desconoce la fecha exacta de redacción. En segundo lugar, porque se juntan en ella muchos mártires que se ha demostrado que no son contemporáneos, sino que vivieron en diferentes épocas y por tanto, no pudieron coincidir ni conocerse. Por no hablar del “rocambolesco” viaje de Roma a Aquileya, de Aquileya a Macedonia, de Macedonia a Palmaria…  en resumen: es la fusión de tres passio en una sola, como adelantaba al principio, tres piezas de un puzzle hechas encajar a la fuerza, sin ningún rigor.

¿Cuáles fueron las intenciones del autor al redactar este disparate? Es probable que buscara ensalzar a los santos titulares de una iglesia de Roma (Crisógono y Anastasia), y como en aquel entonces las reliquias no estaban en Roma, se inventó todos esos viajes para tratar de justificar la ausencia de reliquias con que ella no había sido martirizada en Roma. La extraña combinación de la historia, centrada en una esposa maltratada, luego liberada, caritativa con los cristianos, prisionera pero con “permisos” para moverse, su destierro como noble y la ausencia de torturas por su estatus, pero luego la incoherencia de su muerte siendo quemada viva, muerte atroz indigna de un patricio, muestra que el autor no tenía ni idea de en qué circunstancias reales había tenido lugar el martirio de la Santa.

La passio no tiene ningún valor, pero, ¿existe la mártir? La respuesta, gracias a Dios, es que sí. Existe una mártir llamada Anastasia, que fue martirizada en Sirmio, y de aquí su culto fue rápidamente propagado a Constantinopla y a Roma. Aparte de su rápida difusión como mártir venerada por la comunidad cristiana, tenemos otros datos que hablan a favor de su existencia histórica.

El Martirologio Jeronimiano la recuerda el día 25 de diciembre con la breve referencia “Sirmi, Anastasiae”, pero también los días 5, 6, 8 de enero, y el 7 de septiembre (de aquí la passio tomó el dato de que sería quemada el octavo día anterior a los idus de septiembre).

Sepulcro de la Santa, en la rejilla tras la figura yacente. Basílica de Santa Anastasia, Roma (Italia).

Las reliquias de la mártir se veneraron en su misma ciudad de Sirmio hasta el año 460, cuando el patriarca San Genadio se las llevó a Constantinopla un 22 de diciembre y la puso en la iglesia de la Anástasis (Resurrección), que cambió su nombre a iglesia de Santa Anastasia (y es que Anastasia, en griego, significa “resurrección”). Sin embargo, el poderoso influjo de Bizancio, ya anterior a este primer traslado de las reliquias, hizo que el culto de la mártir saltara a Roma donde hay constancia de que ya existía una iglesia dedicada a ella en el siglo IV, por tanto un siglo anterior al traslado, y en cualquier caso una época muy antigua, que habla muy a favor de la fama de esta mártir. En esta iglesia de Roma se reunían los comerciantes, los funcionarios y hasta los herejes monofisitas, contra los cuales, en esa misma iglesia, se pronunciaría el papa San León Magno. A principios del siglo V, concretamente en el año 403, el prefecto Longiniano mandó construir un baptisterio en ella. Y tres sacerdotes procedentes de esta iglesia participaron en el Concilio romano celebrado en 499, a representación de sus feligreses. Es en esta época cuando el nombre de la mártir es incluido en el Canon de la Misa, ocupando el último puesto de la segunda lista.  Roma también celebraba a la Santa el día 25 de diciembre. En tiempos de San Gregorio Magno, era en su iglesia donde se celebraban las tres Misas de Navidad, a la segunda de las cuales, la propia Misa de la Navidad, el papa siempre hacía mención de la mártir, costumbre que actualmente se ha perdido.

En cuanto a sus reliquias, están diseminadas por muchos lugares: Zadar (Croacia), Roma (Italia), Santa Maria in Silvis (Pordenone, Italia),  Benediktbeuren (Alemania), Thessaloniki (Grecia), Moscú (Rusia), Aquileia (Udine, Italia), Brielles (Francia), Limassol (Chipre), Monasterio Vrdnik (Serbia), Salerno (Italia), Isla de Andros (Grecia), etc. Como decía al principio, sigue constando como Gran Mártir para los cristianos ortodoxos y aún es ampliamente venerada por ellos; pero ha empezado a ser más bien olvidada por los católicos, más que por la coincidencia con la Navidad, por la reforma del calendario en los años 60, que la “sacó” injustamente.

Relicarios con el cráneo y el pie de la Santa. Tesalónica (Grecia).

En resumen: es una santa mártir, histórica, real, que merece ser “rehabilitada” en el calendario oficial. Fue martirizada en Sirmio, pero por obra y gracia del “romacentrismo” (dícese, irónicamente, de que Roma necesita ser el centro de todo) se le inventó una passio y se la hizo romana de nacimiento.

Meldelen

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13 pensamientos en “Santa Anastasia, mártir de Sirmio

  1. Preciosa lección la de esta mártir y precioso artículo que agradezco. Sin duda ese “romacentrismo” del que hablas ha colocado a nuestra querida Iglesia en la posición incomprensible de no ponerse en la piel de quienes más sufren. Aunque no sea políticamente correcto decirlo la verdad que me dan igual las críticas que me puedan caer pues eso se ha traducido en alejarse de lso verdaderos focos del dolor humano que debieran ser los verdaderos destinatarios de la PALABRA …

    • Amén, Salvador, no podía estar más de acuerdo contigo, y nunca deberías dejar de decir lo que opines, le guste o no a quien corresponda. Eso de “Roma, caput mundi” es algo que se decidió en la tardía Antigüedad, cuando Roma empezaba a dejar de ser la cabeza del mundo, y alguien se empeñó en que lo siguiera siendo a toda costa, llegando a hacer que santos que no eran romanos se volviese romanos por “arte de bibirloque” y empeñándose en que la Iglesia sólo podía tener una cabeza y ésa tenía que estar en Roma… sin embargo, la santidad está en todas partes del mundo, y no sólo en Roma.

      • Excelente artículo, Mel! y aunque tarde, pero estoy de acuerdo contigo en lo que vos y Salvador han dicho, y sí que lo sentimos nosotros los latinoamericanos… en cuanto al dato que lanzas sobre las tres misas de navidad, yo tenía entendido que la misa que se celebraba en el título de Anastasia era solo la que hoy llamamos “de la aurora”, porque la de la noche era en el pesebre de santa María la mayor, y la del día era ya en la parte superior de la misma… claro que si estoy equivocado, me corriges porfa

  2. Excelente articulo Mel, pero tengo una duda, los ortodoxos si la siguen celebrando el 25 de diciembre?? o tiene un dpia diferente? y la otra, en el caso de los templos católicos dedicados a la santa, trasladan su fiesta a otro día?, fuera de eso hay que decir que es una gran Santa que hasta aparece en la letania de los santos

    • Gracias por preguntarlo, André, en efecto se me olvidó concretar ese dato en el artículo: nuestros hermanos los ortodoxos la celebran actualmente el 22 de diciembre, de modo que no se les solapa con la Solemnidad de la Natividad del Señor. Y en cuanto a los templos que estén dedicados a la Santa, imagino que seguirán haciendo mención de ella, aunque es posible que no: ya he dicho que en la Basílica de Santa Anastasia de Roma antes se la mencionaba en las misas de Navidad y ahora ya ni eso.

      Eso sí, ha permanecido, como bien dices, en la Letanía de los Santos, que yo sólo he visto recitar en la Vigilia Pascual, al menos aquí donde vivo, y recientemente hasta ya la han quitado, mencionando en cambio santos venerados en el lugar y santos de los niños que son bautizados esa noche.

  3. Como siempre “chapeau”, Ana Maria,
    Buenísimo artículo y buenísimas fotos.
    Importantes las alusiones que haces a la veneración de esta santa en Oriente donde como tu bien sabes se le llama “Phamakolitria”.
    En su principal monasterio, en Thesaloniki he visto esos relicarios del “presunto” cráneo y del “presunto” pie. Existe allí también una bellísima urna con los restos de San Theonas, un obispo griego del siglo XV. El obispo-egumeno del monasterio es un hombre que procede de Argentina y que habla perfectamente el castellano.

    • Sí, “Pharmakolitria” o “la que libera de los venenos”, porque llevaba medicinas o antídotos a los presos, según la fantasiosa passio, o incluso porque fuera en algún momento invocada como protectora contra venenos.

  4. Que mal me supo esta reforma que se hizo en el calendario,y que tantos famosos santos fueron “echados” del lugar que les correspondia (Santa Catalina,Apolonia,Barbara,Anastasia…) Corregidme si me equivoco.
    Aunque creo que alguna de ellas ya ha sido restituida.
    El articulo me encanta y la passio,aunque legendaria es preciosa.
    El fresco de la Basilica que lleva su propio nombre es espectacular,cuanto me gustaria admirar bellezas asi.
    Desearos a todo que paseis una feliz Nochebuena,y mañana Navidad 🙂

    • Santa Catalina de Alejandría ha vuelto a ser recientemente restaurada (el año 2001, si recuerdo bien) como Memoria Libre. Las otras que has mencionado, no, aunque algunas nunca se “cayeron” del calendario, como Lucía o Águeda, por el gran prestigio de su culto y porque realmente nunca se dudó de su existencia histórica, aunque a Lucía le faltó poco para ser mandada a la porra (con perdón) en el siglo XIX, menos mal que apareció la inscripción de Euskia, de la que ya hable en su artículo.
      Y por supuesto, los mismos deseo para ti y para todos 😉

  5. los restos del cuerpo de la santa que se encuentran en cathedral de Zadar en Croacia; Italia, en el Sesto Reghena (PN)

  6. excelente articulo pero tengo dos dudas en algunas web he leido que existen dos santas Anastasia una de Roma y otra de Sirmio venerada por los catolicos la primera y por los ortodoxos la otra existiendo cierta controversia sobre la autenticidad de cada una de las santas y diferencias en la forma de martirio que padecieron: crucificada una y quemada en la hoguera la otra, es eso cierto?
    la otra duda es : que es una “memoria libre” y seria muy interesante un reportaje sobre aquellos santos imaginarios que fueron retirados del santoral no se si ya existe alguno que los recoja a todos o por lo menos a los mas conocidos

  7. La santa sigue invocandose en el canon romano (Plegaria I) en los segundos dipticos de santos es la ultima. Además la segunda misa de Navidad tiene segun el ceremonial vaticano en la Basílica de la Santa en Roma.

  8. Hay una Santa Anastasia , relacionada con Santa Teodota y sus tres hijos donde la sitúan en tiempo de Diocleciano en Macedonia ( sum Octavo KALENDAS Decembris ) PASSIONARIUM SIVE CODEX SMARAGDINUS ( biblioteca nacional ) pág 714

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