Santa Leocadia, la mártir de Toledo

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen de la Santa en madera policromada, obra del escultor valenciano José Esteve Bonet. Parroquia de Santa Leocadia, Toledo (España).

Pregunta: Hola, me gustaría saber algo más de Santa Leocadia, si hay milagros atribuidos a ella y cuáles son, y sobretodo, si podría conseguirse alguna reliquia de ella. Filipinas.

Respuesta: La Santa por la que me preguntas es una mártir hispana de veneración muy local, de la cual tenemos muy pocos datos fidedignos. De todos modos vamos a ver en primer lugar la tradición y posteriormente los rasgos históricos de su existencia y culto.

Según la passio, escrita en el siglo VII, Leocadia nació en Toletum (actual Toledo, España), en torno al siglo IV de nuestra era, y era hija de padre griego y madre hispana. Siendo joven decidió consagrar su virginidad a Dios y a partir de ese momento sólo llevó vestiduras negras, como símbolo de austeridad y rechazo a los placeres del mundo.

Al parecer era bien conocida por su fervor y piedad en la ciudad, porque a la llegada del pretor Daciano (personaje controvertido, cuya existencia no está probada) quien supuestamente había sido enviado a la Península por el emperador Diocleciano para hacer cumplir el edicto de sacrificio a los dioses, fue inmediatamente delatada. Llevada ante el pretorio, se le exigió que ofreciera sacrificio a los dioses tal y como ordenaba el edicto, a lo cual se negó. Por eso, fue desnudada y azotada con plumbea (látigos reforzados en los extremos con bolas de plomo) hasta que aceptase sacrificar, y como tal cosa no ocurrió, fue arrojada al calabozo. Parece que después de ello Daciano perdió interés en ella, porque partió a Mérida, dejándola allí sin dar nuevas órdenes al respecto. En la prisión, se mortificó con penitencia y trazó una cruz en la pared para orar ante ella y besarla, algunas versiones dicen que tocó la piedra con los dedos y ésta se hundió milagrosamente bajo éstos; otras, que lo hizo rascando la pared con sus cadenas, y otras que la dibujó usando la sangre que le manaba de las heridas como tinta. Falleció en aquella celda a consecuencia de sus heridas, poco después de saber que una niña de Mérida, Eulalia, había sido también torturada y ejecutada (nótese que, mientras la fiesta de Santa Leocadia es el 9 de diciembre, la de Santa Eulalia de Mérida es el 10, lo que supondría que Leocadia no sobrevivió más de un día a las lesiones producidas por la tortura). Su cuerpo fue arrojado a un vertedero para que las alimañas dieran cuenta de él, pero fue enseguida rescatado por la comunidad cristiana de Toledo, que lo llevó a enterrar.

Como decía, este relato se escribe en el siglo VII… trescientos años después de la época en que se supone que vivió. Este desfase temporal nos urge a no darle excesiva credibilidad. De hecho fue escrita en la misma época en que se redactan los textos litúrgicos de su culto en la liturgia mozárabe.

Martirio de la Santa. Relieve escultórico de Alfonso Giraldo Bergáz, c. 1770–1812. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid (España).

Martirio de la Santa. Relieve escultórico de Alfonso Giraldo Bergáz, c. 1770–1812. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid (España).

Si aterrizamos y hablamos de pruebas históricas, lo cierto es que nada sabemos de ella anteriormente al nacimiento de su culto, que empieza en su sepulcro. Éste estaba situado en un cementerio romano existente en la ciudad. Durante la época bizantina se había edificado en este lugar una pequeña capilla y posteriormente un templo dedicado a ella, construido en tiempos del rey Sisebuto y del arzobispo Eladio (618). En este templo tuvieron lugar algunos de los concilios de Toledo durante el siglo VII y en él recibieron sepultura los últimos arzobispos visigodos toledanos, San Eladio y San Julián.

Sobre milagros atribuidos a Santa Leocadia, es cierto que no estoy muy familiarizada con el tema, ya que no soy toledana, pero sin duda los toledanos tendrían mucho que contar al respecto. Uno de los eventos más destacables fue el prodigio conocido como “La Resurrección de Santa Leocadia”; que ocurrió en tiempos de San Ildefonso. Se dice que el rey había solicitado un trozo del velo de la Santa para venerarlo como reliquia, y para allá se fueron con gran pompa, para conseguir lo solicitado, con ocasión de la festividad de la Santa. Mandó Ildefonso abrir la tumba y cuando se inclinaba para tocar el cuerpo de la mártir, éste de repente se animó, y ante la vista de él, de los reyes y del resto de los presentes, Leocadia abrió los ojos, se levantó y entregó ella misma el trozo de velo al arzobispo, al tiempo que le agradecía personalmente sus esfuerzos por propagar la devoción a la Virgen María, para luego volver a yacer exánime en su sepulcro. Pero este hecho lo relata el obispo Cixila en el siglo VIII dentro de la vida de San Ildefonso, con lo cual, es más probable que sea un adorno a la vida del Santo, que un hecho destacado de la propia mártir. Eso sí, el dicho trozo de velo se conserva actualmente en el ochavo (capilla de reliquias) de la catedral de Toledo.

Ya en el siglo VII la fiesta de la Santa se celebraba tal día como hoy, el 9 de diciembre, de modo que el Martirologio Romano, al incluirla, mantuvo esta fecha, pero es importante recordar que no es porque se sepa que ése fue el día de su muerte. No se sabe. Primero fue la tradición de celebrarla ese día, y luego, al redactarse la passio, se puso que había muerto ese día, por comodidad y para fomentar el fervor popular.

La Santa es hallada muerta en su celda. Detalle de una vidriera en la iglesia de Nôtre-Dame de Pavilly (Francia).

Hablemos ahora de sus reliquias. Durante la segunda mitad del siglo VIII, durante el reinado de Abd-al-Rahman, los restos de Santa Leocadia fueron trasladados de Toledo a Oviedo, donde le construyeron una iglesia. A finales del siglo XI, un conde de Hainaut se las llevó a Bélgica, de modo que hasta el siglo XII fueron veneradas en la abadía de Saint-Ghislain. En el siglo XVI, con ocasión de la llegada de la Reforma protestante a estas tierras, las reliquias corrieron peligro de ser profanadas, por lo que fueron devueltas a Toledo, después de un complicado viaje que concluyó en abril de 1587. La mayor parte del cuerpo de la Santa fue colocado en una bellísima urna de plata que aún se venera en la catedral, mientras que otras reliquias menores están repartidas en algunos relicarios muy ricos (tuve ocasión yo misma de ver un hueso de la Santa montado a modo de mástil en un relicario en forma de barquito con ruedas, en el tesoro de la catedral).

El culto de la Santa se reduce prácticamente a Toledo, ciudad de la que es copatrona, aunque también consta como patrona en algunas ciudades españolas y francesas, así como en la abadía de San Medardo de Soissons (Francia) que dice tener algunas reliquias de ella.

Su iconografía se reduce a la palma de martirio, la torre o muro de la cárcel donde fue encerrada, los grilletes que la sujetaron y unas vergas o látigos, con los que se dice fue torturada. Así aparece, al menos, desde el siglo XII, en diversos frescos de iglesias y miniaturas de códices.

Arca de las reliquias de la Santa. Ochavo de la catedral de Toledo, España.

Y en cuanto a lo que comentas de si se pueden conseguir reliquias de ella… lo veo muy difícil, al ser una mártir muy antigua y de culto muy local. Sinceramente, no estoy muy de acuerdo con el tráfico de reliquias y creo que en este caso no se distribuyen ni se pueden conseguir. Con todo, te remito al arzobispado de Toledo (http://www.architoledo.org/), por si hubiese alguna posibilidad al respecto.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

25 pensamientos en “Santa Leocadia, la mártir de Toledo

  1. Como mencionas Mel, se trata de una santa muy local. En México llegó a tener presencia de dos maneras: Primero, como parte del grupo de santas vírgenes mártires, aunque hasta ahora no he encontrado alguna pintura aislada y si la hay, probablemente esté asociada a un devoto toledano que por clientelismo encargó un lienzo de la santa. Segundo, como una santa asociada a la Inmaculada Concepción, ya que según se presentó a san Ildefonso para agradecerle la defensa de la pureza de la Virgen, por ello son abundantes este tipo de escenas cuyo único fin es resaltar la importancia que tuvo la proclamación de la Purísima Concepción de María en tierras americanas. Grandes pintores como Diego de Borgraf, Cristóbal de Villalpando y Nicolás Rodríguez Juárez le dedican un lienzo a este tema.

    • No he citado nada sobre el culto de ella en México porque esperaba que vinieras tú a hacerlo, hermana 😉 Y de verdad he de decir que me sorprendió muchísimo encontrar referencias cultuales y artísticas de esta Santa en México, porque pensé que no trascendería los ámbitos que he mencionado en el artículo.

      Gracias a ti hemos podido conocer ese nuevo foco en el que Santa Leocadia, si no venerada y celebrada, al menos es recordada en México; se me ocurre quizá que por algún descendiente de familia toledana afincada en tu país, pudo llegar el culto de la Santa allá.

  2. Muy interesante el articulo hace tie,po que queria leer algo más completo y extenso sobre esta Santa que a pesar que su vida se baa más en leyendas no por eso deja de ser menor su sacrificio y a proposito a parte de esas ciudades y conventos que mencionas tiene patronazgos sobre algun oficio o algo similar?

    • La verdad es que no tengo conocimiento de patronazgos de esta Santa sobre algo más concreto, en Toledo es muy famoso el arte de la forja y la armería, pero según tengo entendido el patrón de los herreros es San Eloy (y proponía esto porque ella estuvo encadenada y las cadenas o grilletes son también atributo suyo).

      Se me ocurre que podría ser patrona de todos aquellos que sufren tortura o prisión, ya que la celda es su espacio más característico, más aún que la columna de flagelación, pero si te soy sincera desconozco patronatos más concretos.

  3. Gracias, Ana Maria,
    De esta santa tenía unos leves conocimientos; sabía algo sobre sus reliquias pero poca cosa sobre su vida, salvo la “relación” de la que hablas con San Ildefonso.
    He tenido ocasión de ver esa preciosa urna en la catedral toledana y es realmente maravillosa. Quiero recordar que primero la vi debajo de un altar, quizás el de la parroquia de la catedral, y después en el “ochavo”. Quién visite la catedral de Toledo no debe olvidar ver el “ochavo”, capilla octogonal que está detrás de la sacristía y en la que se guardan preciosas urnas y relicarios de santos. Y otra cosa a no olvidar: la visita a la capilla mozárabe en la que diariamente se oficia Misa en este rito hispano-visigodo.

    • Estuve en Toledo hace ya muchísimos años y entonces estuve más pendiente de no perder a mi hermana pequeña de la mano que de ver reliquias, ja, ja, pero como he dicho sí vi el barquito con el hueso y la estatua de mármol de la Santa en el transparente de la catedral, obra de Narciso Tomé, así como el cuadro de Orrente en la sacristía que representa su “resurrección”.

      Al ochavo no tuve acceso y creo que es más complejo de lo que parece, ¿no? En cualquier caso, ¿qué opinas sobre la extracción de reliquias de la Santa a estas alturas? Creo haberle respondido bien al amigo filipino cuando le dije que lo tenía crudo…

      • Yo que conozco algo del proceder de la Curia diocesana de Toledo, estoy seguro de que no le enviarán absolutamente nada, cosa con la que estoy de acuerdo. La urna está sellada y lacrada y no se pueden pegar “pellizcos” a las reliquias así como así y menos para particulares. ¡Si fuera para exponerlas al culto………..! No sé, aunque lo más seguro es que tampoco lo haría.

        • Cierto que no entiendo esa “manía persecutoria” con las reliquias y el ánimo de poseerlas en casa en trozos diminutos . Dudo y espero que si no es por causa absolutamente justificada no se trafique con estos elementos y queden donde siempre estuvieron.

  4. ¡Muy preciosa la urna!… y bueno, al compañero que haya preguntado por la obtención de la reliquia, “espero” que lo que deseara era obtenerla para fines cultuales y no para tenerla en la casa… en fín, de todos modos, doy mi amén a los dicho por todos aquí.

  5. El tema de la santa con San Ildefonso lo desconocia,pero si sabia de esta santa,el nombre de Leocadia nunca se me olvidara.
    Respecto al tema de las reliquias en particulares no lo veo tan terrible,siempre que sea por una gran devocion y amor al santo en cuestion y no por fanatismo.
    Si a mi me dieran en Roma todas las reliquias que quisiera tener abriria un museo,jajajaja.
    Eso si,no soy partidario de que se abran sepulcros para coger restos de los santos.
    Que lo que envien lo hagan desde la lipsanoteca del Vaticano,que alli deben estar provistos de cientos de trozitos de practicamente el 70 u 80% de los santos existentes.

    Mis preguntas:
    1-Antonio,como es la forma de proceder una vez autorizan la donacion de una reliquia¿?
    2-¿Las conservan en frascos,cajas..?
    3-¿Hay una sola persona encargada en el momento de coger la reliquia?

    • Abel,
      ¿Cómo han llegado las reliquias de los santos de los primeros siglos a la Lipsanoteca Vaticana, no lo se. Cada caso será un mundo, pero como norma, el Vaticano no concede reliquias de santos anteriores al siglo V.
      En la Lipsanoteca Vaticana las reliquias de los santos están conservadas decorosamente en cajas o cajitas (depende del santo) y de ahí las extraen, las ponen en las tecas o en relicarios, los cierran y sellan y las acompañan de sus correspondientes “auténticas” antes de entregarlas. Normalmente no se dan a particulares, salvo casos excepcionales.
      Otra cosa: En la Lipsanoteca Vaticana no hay reliquias de todos los santos. Yo juraría que de Santa Leocadia no las habrá.
      Con respecto a los santos y beatos modernos, se procede de la siguiente forma: en el acto del reconocimiento canónico de las reliquias previo a la beatificación, se forma un tribunal que es el que actúa. Se extraen algunos restos que se ponen a disposición del Postulador de la Causa y es cada Congregación la que se encarga de confeccionar las tecas y facilitarlas. Y unas Congregaciones actúan más a la ligera que otras a la hora de darlas: ya sabes lo que quiero decir.
      Yo participé en ese acto en el caso de la Beata Eusebia Palomino: se cogieron unas costillas, unas vértebras y unas falanges que se llevó la Postuladora. Yo tuve esas sagradas reliquias en mis manos porque le ayudé al forense a extraerlas.
      Y en cuanto al coleccionismo de reliquias como el que colecciona cromos o postales, a mi me parece una barbaridad. Yo, sin pedirlas, he conseguido más de doscientos relicarios, algunos de santos muy conocidos como Santa Teresa, San Francisco Javier, San Sebastián, San Vicente de Paul, San Roque, San Isidoro de Sevilla, San Antonio de Padua y otros y ¿sabes que he hecho? Donarlas a una parroquia para que se veneren publicamente. No sería normal que las tuviese en casa metidas en una caja. Y eso no es incompatible, con que se pueda tener una en alguna ocasión una de un santo al que se le tenga especial devoción y que se guarde con cariño. Por ejemplo, yo tengo una teca con reliquias “ex ossibus de San Francisco de Asis y Santa Clara de Asis, santos de mi predilección y a los que venero especialmente

  6. Ya que citáis el tema de las reliquias, la verdad es que en Filipina son muy aficionados a poseerlas. Siempre se trata de pequeños trozos de huesos o ex-indumentis, que solicitan por correo escrito a los Postuladores de Causas. Les llegan en tecas pequeñas y allí las engarzan en ostensorios más grandes y montan altares con cientos de relicarios y velas a los que rinden culto en sus casas. Anualmente incluso hacen exhibiciones de reliquias, a modo de exposición museística temporal, en las iglesias locales.

    Yo no soy quién para criticar las costumbres de otros lugares, sobretodo si no son dañinas, pero tratar restos humanos como si fueran piezas de museo… en fin! Además muchas veces no se garantiza la autenticidad, tienen miles de trozos de santos que es imposible que tengan (apóstoles, ropa de la Virgen María, ropa de Jesús, de San José, huesos de Santa Ana) y que seguramente por tanto, son falsas. Ellos dicen que las tienen “bajo custodia personal” y es cierto que las veneran en sus casas, pero su afán de conseguirlas y reunir cuantas más mejor tiene más de coleccionismo que de fervor. Tampoco les culpo: yo colecciono estampas 😀

    Más de uno filipino ha recurrido a mí pidiéndome reliquias de Santa Leocadia (en este caso), de Santa Cecilia, de San Vicente Ferrer… comprenderéis mi pasmo ante esto. Les cuesta comprender que nosotros no tenemos ningún acceso a estos santos tan antiguos. Si obtienen de santos modernos, es porque a las Postulaciones les interesará promoverlos para conseguir beatificaciones o canonizaciones, pero de santos antiguos… si tienen, son falsas. Es que como muy bien ha dicho Antonio, ¡no se extraen!

    Y bueno mi opinión ya la he dicho: los Santos, cuanto más enteritos y más a la veneración pública estén, mejor…

    • Lo mismo opino, las reliquias no son objetos de colección. Díganme cerrada, pero falsas o no, yo considero que siguen siendo objetos muy especiales y dignos de ser conservados. Recientemente tuve acceso a una reliquia exigua de santa María Goretti y de san Pio V y creo que la Iglesia, si bien (al menos en México) no promueve la veneración a reliquias de santos antiguos (hay reliquias totalmente abandonadas), si conserva esa idea de protección y respeto, resguardándolas del saqueo y las ventas ilícitas. En fin, muy de acuerdo contigo Mel, mientras más completo el santo, mejor para los feligreses.

  7. Tambien hay que tener en cuenta respecto al tema de las reliquias,que muchas de las personas que las solicitan son de la otra punta del mundo,y a lo mejor en sus iglesias no hay reliquias de los santos que les gustaria venerar,o a los que tienen devocion.
    Es normal que quieran tenerlos cerca,aunque tambien deben comprender que no pueden coger el cuerpo del santo en cuestion e ir haciendo trozitos pequeños de el.
    Eso si,soy partidario,como habia dicho en mi anterior mensaje,que de si ese santo o santa en cuestion hay reliquias ya extraidas,pues se repartan.

  8. Gracias por la información suministrada en esta página. Estamos terminando un trabajo sobre la veneración a Santa Leocadia, en la población de Lobatera (Estado Táchira, Venezuela), donde se conserva una imponente talla en madera de la santa y un artístico relicario o lipsanoteca con fragmentos de huesos de esa santa y Santa Adela, certificados por el Obispo de Asis (Italia) en 1930.

    • Me alegro muchísimo de haberos servido de ayuda, Samir. Si eres tan amable, me gustaría compartierais conmigo ese trabajo de investigación, así como fotografías de la imagen de la Santa y de su urna-relicario. Muchísimas gracias de antemano. 🙂

        • Gracias a ti, Samir, estupendo artículo y bellísimas imágenes, que con gusto añado a mi archivo personal.
          Decirte que si es posible, me gustaría enlazaras este artículo también allí, y apuntar que la imagen de escuela catalana es conocida también como de Olot, pues se produce en esta ciudad de Girona, aunque actualmente de mucha menor calidad que la presente imagen que tenéis.

          • Ya está agregado el enlace de tu artículo al texto del trabajo y se agregó por igual el blog de tu grupo de trabajo como sitio de interés temático. Asimismo, te informo que la dirección de la fábrica era: Fábrica Vila, Plaza Santa Ana 7 y 26, Barcelona-España, y estaba inscrita en la peana hasta su restauración cuando fue borrada. Si bien, no he podido encontrar más datos sobre esa fábrica, si existe aún o no.

          • Muchas gracias. Quería decir que el estilo es el propio de Olot, aunque ahora se fabrican este tipo de imágenes en diferentes zonas de Cataluña.

  9. Sí, así lo coloqué en el texto, como originario de la escuela de Olot (dato que no conocía, gracias!). Si llegas a tener alguna información sobre la fábrica Vila, de su existencia o no, te agradezco me la enviaras pues permite cerrar el ciclo de documentación de esas imágenes y otras de San José, la Inmaculada, Virgen del Carmen, el Corazón de Jesús y el Santo Niño Jesús de la Eucarístía, que están en la Iglesia de Lobatera.

  10. Hola a todos! Llegamos un poco tarde a este artículo, pero que suerte encontrarlo en el camino. Trabajamos en el sector de la pintura y restauración. Estas temáticas nos encantan. Muchas gracias por acercarnos artículos como estos. Un saludo desde Getxo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*