Santa Lucía: la mártir de Siracusa

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Santa Lucía, óleo sobre lienzo de Giacopo Palma "Il Giovane". Iglesia de los Santos Jeremías y Lucía. Venecia (Italia)

Santa Lucía, óleo sobre lienzo de Giacopo Palma “Il Giovane”. Iglesia de los Santos Jeremías y Lucía. Venecia (Italia)

Pregunta: Quisiera conocer un poco más de las vidas de Santa Lucía y de Santa Odilia, pues acabo de enterarme que las dos se celebran el mismo día (13 de Diciembre) y las dos son Santas Patronas de la vista, además, no se si son originarias del mismo lugar. Muchas gracias.

Respuesta: Gracias a ti por recurrir a nosotros. Como ya hemos hablado hace poco de Santa Otilia, ahora hablaremos de Santa Lucía, virgen mártir de Siracusa (13 de diciembre). Los datos que tenemos acerca de su vida son más bien legendarios, pero su existencia histórica está probada.

La passio nos habla de una joven siciliana, huérfana de padre, que muy joven hizo voto de virginidad a Cristo; sin embargo, su madre Eutiquia dispuso para ella una ventajosa boda como era costumbre. En ello estaba Eutiquia cuando enfermó gravemente al sufrir un ataque de disentería, que produce hemorragias; y le propuso su hija peregrinar al sepulcro de Santa Águeda, célebre mártir de Catania, para implorar la curación. Allí se le apareció la Santa a Lucía y le dijo que no precisaba de pedirle nada, pues ella sola con su fe ya había conseguido la curación de su madre. Cuando Eutiquia sanó, Lucía le reveló su voto de virginidad y, movida por la piedad, Eutiquia canceló los planes de boda y Lucía distribuyó toda la dote entre los pobres de Siracusa.

Naturalmente, aquello provocó el enfado del prometido, quien acudió a denunciarla como cristiana  ante el juez local, el prefecto Pascasio. Éste trató de forzarla a sacrificar a los dioses, pero ante su negativa, la amenazó con la prostitución y mandó que la llevaran a un prostíbulo. La leyenda dice que por más que la empujaron y tiraron de ella, muchos hombres fuertes y varios bueyes de arado, no lograron moverla del sitio. Aquello fue interpretado como brujería y le rociaron con orina y otras sustancias para contrarrestar el hechizo. Al no hacer efecto, se la embadurnó con pez y resina, y se le prendió fuego. Pero tampoco las llamas la hirieron, por lo que finalmente se puso fin a su vida atravesándole la garganta con una espada, poco después de serle administrada la última comunión. Su muerte se ubica tradicionalmente en torno al año 304. Su cuerpo fue enterrado en las catacumbas de Siracusa, y sobre su sepulcro se levantó una basílica.

Martirio de la Santa. Boceto de Jacoob DeWitt basado en un original de Rubens. Galería de Arte del Instituto Courtauld, Londres (Reino Unido).

Esto nos dice la passio… pero, ¿qué hay de la mártir auténtica? Aunque los documentos que se tienen son muy antiguos y seguros, las noticias sobre su persona y su martirio son inciertas. El autor de la passio, datada en los siglos V-VI, recoge la tradición local de Siracusa, que ubica el martirio en tiempos de Diocleciano, en la ciudad de Siracusa, y un día 13 de diciembre. En esa fecha también lo recogen el Martirologio Romano, el Martirologio Jeronimiano, todos los demás martirologios, menologios y sinaxarios históricos, el calendario de Nápoles, etc.  Hay unanimidad, aunque el Martirologio Mozárabe la celebra un día antes: el 12 de diciembre. Además, el Martirologio Jeronimiano la celebra también el día 5 de febrero, junto con Santa Águeda.

Pero, ¿cuál es el documento más antiguo que atestigua su culto? Pues es anterior a la passio y se trata de una lápida de mármol de 24x22x3 cms,  datada en los siglos IV-V. Esta lápida fue encontrada por el profesor Paolo Orsi, el día 22 de junio del año 1844, en las catacumbas de San Juan en Siracusa. Estaba escrita en griego y su traducción es: “Eusquia, irreprensible, que vivió buena y puramente durante 25 años, murió en la fiesta de mi Santa Lucía, para la cual no existe suficiente elogio: cristiana, fiel, perfecta…”

La lápida funeraria la tal Eusquia hace mención de Santa Lucía un siglo antes de que escribiera la passio. Ella convalida la existencia de la personalidad histórica de Santa Lucía y la realidad de la tradición cronológica de su martirio. También hay que decir que ya en el siglo VI había en Siracusa un monasterio dedicado a ella, según San Gregorio Magno en una de sus cartas. Pero su culto no se limitaba solamente a Sicilia porque ya en el siglo VI era festejada en Roma, pues en la biografía de San León III se habla de un oratorio y un monasterio dedicados a ella en Roma.

Vista de la inscripción griega en la lápida de Euskia (s. IV).

Además, San Aldelmo de Malmesbury dice que San Gregorio Magno introdujo su nombre en el canon de la Misa. El Sacramentario más antiguo que habla de su fiesta es el Gregoriano y el más tardío es el Gelasiano de San Gallo en el siglo VIII. La iglesia más antigua dedicada a ella en Roma es del tiempo del papa Honorio I (625-638) y en el siglo VI fue introducido su nombre en el canon de la Misa de Rito Ambrosiano.

Pero el relato de la passio, que he sintetizado arriba, no es muy fiable históricamente hablando porque es una leyenda llena de lugares muy comunes, el tema principal es la virginidad y el desprecio a los bienes materiales y se inventa un interrogatorio ante el tribunal, escrito de forma poética, literaria, poco creíble. Por todo esto, por ser una obra literaria, esta passio fue muy leída y divulgada por Santo Tomás de Aquino que la llegó a citar en su Summa Theologica.

Por lo que respecta a las reliquias de la Santa, se sabe que el cuerpo estuvo oculto desde alaño 878 hasta el 1038. Primitivamente estuvo en Siracusa, pero hoy lo encontramos en su iglesia en Venecia. ¿Cómo llegó allí? Existen dos tradiciones, diferentes y contrapuestas. Ninguna de las dos es total e históricamente exacta.

La primera es un relato del siglo X,  introducido por Sigeberto de Gembloux en el año 1112, en la biografía de Teodorico de Metz, que murió en el 982. O sea, es un relato del siglo X coetáneo del obispo Teodorico y dice: “viniendo el obispo desde Italia a Francia junto con el emperador Otón, se llevó muchas reliquias de santos (entre ellas las de Lucía) que entonces se encontraban en Sentina en la región italiana de Abruzzo. Las trasladó a Metz. Ya en los anales de la ciudad de Metz del año 970 se dice que alli había reliquias de ella, pero tan sólo pequeños huesos, no el cuerpo.

Según la tradición, Faroaldo, duque de Spoleto había trasladado antes del siglo X reliquias a Sentina, pero no el cuerpo entero. ¿Tradición o cuentos de camino? ¿Dice Teodorico de Metz la verdad o se prestó a un engaño? Parece cierto que en el año 718, Sergio, gobernador de Sicilia, se reveló contra el emperador León III Isaurico, huyó de Siracusa, se refugió en el territorio del duque longobardo de Benevento Romualdo II,  llevándose reliquias, pero ¿cuántas y cuáles? Parece que se confunde a Romualdo II duque de Benevento con Faroaldo, duque de Spoleto, ¿pero cómo fue posible esto si ambos vivieron en el mismo tiempo?

Cuerpo de la Santa. Iglesia de los Santos Jeremías y Lucía. Venecia (Italia)

La segunda parece más cierta, algo más histórica: Esta segunda tradición es certificada por León Marsicano, que murió en el 1115 y por cronista veneciano Andrea Dandolo que murió en el 1354. León Marsicano en su “Crónica monasterio Casinensis” escribe en el año 1038. “estando la mayor parte de las reliquias en Siracusa, puestas en un mausoleo, el cuerpo fue puesto en una urna de plata y con toda reverencia fue llevado a Constantinopla”. Y en efecto, el cuerpo se venera en Venecia, por lo que de las dos tradiciones, parece que la segunda es más verosímil que la primera.

En 1204 el cuerpo se lleva desde Constantinopla a Venecia y desde entonces siempre celebran su fiesta el día 13 de diciembre. Pero el día 13 de diciembre de 1279 hay un naufragio de peregrinos que van a venerarla y, como estaba en la isla de San Jorge, luego había que atravesar un canal que fue donde ocurrió el naufragio, el Senado de la ciudad, para evitarlo ordenó que el día 18 de enero del 1280 se llevase a la Iglesia de la Santísima Anunciata en la ciudad. En 1313 se consagra definitivamente una iglesia dedicada a ella; en 1441 Eugenio IV encomienda esta iglesia a las monjas del Corpus Domini; en 1579 el Senado de Venecia regala una reliquia a la emperatriz Maria de Austria y el 1556 se envían algunas reliquias a Siracusa, su ciudad natal y que son las que están allí: algunos fragmentos del brazo izquierdo. Hay reliquias en Nápoles, Roma, Milán, Verona, Padova, Metz, Lisboa, Nantes…

Como el 28 de julio del año 1806 por culpa de Napoleón, las monjas se tuvieron que refugiar en la iglesia de San Andres de Ziranda, se llevaron con ella el cuerpo, pero poco después retornaron a su convento original. En el año 1813 el convento fue donado por el emperador de Austria a Santa Magdalena de Canosa, que vivió allí hasta el año 1846. En 1860 la iglesia se destruye para ampliar la estación de ferrocarril de Venecia y se traslada el cuerpo a la iglesia de San Jeremías donde está actualmente desde el 11 de julio del año 1860.

Vista superior del cuerpo de Santa Lucía. Iglesia de los Santos Jeremías y Lucía. Venecia (Italia)

Vista superior del cuerpo de Santa Lucía. Iglesia de los Santos Jeremías y Lucía. Venecia (Italia)

Por último, ¿por qué Santa Lucía es patrona de la vista? Según la Leyenda Áurea, su nombre significa “luz” (“Lucia dicitur a luce. Lux enim habet pulchritudinem in aspectione, quia, ut dicit Ambrosius, lucis natura haec est, ut ovnis in aspecto eius gratia sit”). Por ello las representaciones primitivas le colocaban una lámpara encendida en la mano, aunque desde el siglo XIV la mayoría de los artistas la pintan o esculpen con un plato en la mano y en el plato, un par de ojos. Éste es el origen del patronazgo de Santa Lucía sobre los ciegos. El conocido tópico que dice que se arrancó los ojos, o se los arrancaron, es absolutamente falso. Además de la vista, Santa Lucía es invocada contra las hemorragias -por la enfermedad de su madre- y contra los dolores de garganta -por su garganta traspasada-.

Resumiendo: es una santa histórica, real, atestiguada desde el siglo IV de nuestra era, pero el relato de su passio no merece credibilidad alguna.

Os dejo un bonito e interesante documental realizado con ocasión del 1700 aniversario del martirio de la Santa de Siracusa. Está en italiano pero recomiendo no perdérselo por las explicaciones y las recreaciones, que siguen la passio de la Santa.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

13 pensamientos en “Santa Lucía: la mártir de Siracusa

  1. Buenísimo artículo, Ana María. Muchísimas gracias.
    Como se puede comprobar viendo la foto de la urna de la santa, su cuerpo está incorrupto aunque sobre la cara tiene una mascarilla de plata.
    Yo he tenido el privilegio de verle la cara sin la mascarilla y realmente quedé impresionado. Estar presente delante de una santa tan mundialmente conocida y venerada y verla a menos de dos o tres metros, es algo que no se olvida.

    • He visto alguna foto del rostro de la Santa sin mascarilla, por lo que debe ser impresionante verlo en persona. Por mi parte, nada me duele más que el hecho de no haber podido visitar a la Santa cuando estuve en Venecia, mi visita fue tan breve que sólo pude ver la zona de San Marcos y no hubo tiempo para adentrarse en los canales e ir hasta la zona de Santi Geremia e Lucia, que está a la otra punta de Venecia. Me dio un berrinche de cuidado y pasé varias horas deprimida, pero bueno, como mínimo pude ver San Marcos.

      Uno se acostumbra tanto a verla aquí y allá, que acaba por idealizarla en su mente y cuando por fin la tienes a tres o cuatro pasos y constatas que es real y no una linda dama pintada en un cuadro, debes quedarte de piedra. Ojalá tenga ocasión de experimentar eso también yo, algún día.

  2. Con tanta reliquia de un lado a otro parece mentira que como minimo conserve los pies intactos,sabia que estaba incorrupta,pero no recuerdo haber visto ninguna foto de la santa sin la mascarilla.
    En cuanto al tema de que le arrancaron los ojos,ni siquiera Jacobo de la Voragine lo escribio en “La Leyenda Aurea”,je.
    ¡¡Que me conserven Santa Lucia y Santa Otilia la vista de por vida!!!

  3. Fantástico artículo.En el día de la santa he encontrado un Gozo antiguo de los que se cantan en la Comunidad Valenciana y donde se celebran los méritos de nuestra homenajeada. Además a la ermita que se le dedica en pleno centro de Valencia se la llama de la vista por la tradición de que las personas con problemas visuales pasaran por allí con esperanzas de recuperación.

    • ¿Sabes Salvador, si la ermita puede visitarse y cuándo está abierta? Me encantaría visitarla y tomar fotos porque es el único edificio religioso de Valencia que no fue dañado durante la guerra, de modo que debe ser una auténtica joya por dentro. Pero siempre que he pasado la he hallado cerrada y no hay información ni horarios.

  4. Excelente como siempre el articulo, como bien dicen una Santa muy famosa y de muchos devotos aqui en México existe una leyenda llamada “la quemada” sobre una joven que durante la época de la colonia era devota de Santa Lucía e influenciada por la leyenda de que se arranco los ojos para conservarse virgen, se quemo el rostro para verse fea y que sus pretendientes no pelearan por ella; y pues si que nos guarden Lucia y Otilia, como dice una oración: “Lucía si en la conquista del cielo tuviste gozo, alcanzad de vuestro esposo nos quiera guardar la vista”.

  5. HACE 7 AÑOS EN LA GUARDERIA LE HICIERON A MI HIJA UN EXAMEN DE LA VISTA Y LE DIAGNOSTICO MIOPIA SEVERA ME MANDARON HABLAR PARA QUE LE PUSIERA LENTES A MI HIJA ELLA SOLO TENIA 1 AÑO Y NO ME AGRADABA LA IDEA DE VERLE CON ANTEOJOS TAN CHIQUITA, NO ME QUEDE CON ESE DIAGNOSTICO.
    YO VIVO EN SANTA LUCIA UNA COLONIA DEL MUNICIPIO DE ZAPOPAN EN JALISCO MÉXICO DONDE ES VENERADA SANTA LUCIA Y SIEMPRE ESCUCHE QUE ERA ABOGADA DE LOS OJOS, LE PEDI A SANTA LUCIA QUE CUIDARA DE LOS OJOS DE MI HIJA Y FUI CON OTRO OFTALMOLOGO DIAS DESPUES Y MI HIJA NO TENIA NADA EN SUS OJOS VEIA BIEN YO LE ATRIBUYO EL MILAGRO A SANTA LUCIA YA QUE MI HIJA TIENE POR PARTE DE SU PADRE HERENCIA, DE MIOPIA DESDE SU PAPÁ PARA ATRAS LA MAYORIA USAN LENTES SE HAN OPERADO, ERA MUY PROBABLE QUE LA NIÑA SI TUVIERA MIOPIA, PERO HASTA AHORITA PIDO A SANTA LUCIA LE CUIDE LOS OJOS A MIS DOS HIJAS Y PARA QUE YO TAMPOCO DEJE DE MIRAR LA LUZ DE EL AMOR DE DIOS.

    • Pues bendita sea Santa Lucía, que parece haberle quitado la miopía a tu hija. Hiciste bien en buscar una segunda opinión si no estabas conforme con el diagnóstico; lo que hubiese estado decididamente mal es no ponerle anteojos a tu hija sin estar segura de que no es miope. Cuando un especialista te da un diagnóstico, hay que seguir sus indicaciones. Además, hay cosas mucho peores que llevar gafas y la miopía no es cosa grave, gracias a Dios. Yo misma la tengo y llevo gafas desde los dieciséis años.

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