Los Reyes Magos (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Los Reyes Magos. Mosaico del siglo VI. San Apolinar de Rávena (Italia).

El hecho de la adoración de los magos a Jesús en Belén solo es narrado por el evangelista Mateo (2, 1-12) y en esta narración, que es bastante simple, no especifica ni el número de los magos, ni sus nombres, ni sus títulos ni sus lugares de origen. Sólo habla de “unos magos de Oriente”.

En el Antiguo Testamento, el término “magos” tiene un significado negativo y así por ejemplo, se puede leer en el Levítico, en el Libro de Daniel y en el Segundo Libro de las Crónicas ó Paralipómenos. También en el Nuevo Testamento tiene un significado negativo en el Libro de los Hechos de los Apóstoles (8, 9): “Simón el mago”. Sin embargo, San Mateo indica que se tratan de personas piadosas, dignas de estima y veneración. Probablemente constituían una casta sacerdotal, o eran sabios inspirados en la doctrina religiosa de Zoroastro, o quizás pertenecían a alguna tribu especial, con poder, en alguna corte real de Mesopotamia o de Persia. San Mateo no concreta exactamente su procedencia; sólo dice que veían de Oriente. Quizás, pudiesen proceder de lo que hoy es Irán.

Pero ¿cómo y por qué hicieron el viaje? Mateo pone en sus bocas: “Hemos visto su estrella en Oriente”, pero ¿es Éste un hecho milagroso? ¿Se dedicaban al estudio de las estrellas? Zoroastro, que fue un profeta persa que vivió unos mil años antes de Cristo y que predijo una religión de pureza y piedad, profetizó diciendo: “Un hombre que socorre, que ayuda, dado a luz por una doncella al que ningún hombre se ha acercado nunca, establecerá el reino del bien y su nacimiento será señalado por la aparición de un astro luminoso”.

¿Conocían los magos esta profecía? Como los contactos entre los hebreos y los pueblos de Babilonia y Persia se remontaban a épocas antiguas y eran continuos, a los magos no debieran serles desconocidas las expectativas mesiánicas del pueblo judío. Y la estrella o el fenómeno luminoso aparecido en el cielo fue el signo que les empujó a acercarse a Jerusalén.  Según algunos exegetas, este signo astronómico no excluye el que Dios iluminase con una gracia especial el ánimo de estos hombres.

Cabalgata de los Reyes. Óleo de Leonaert Bramer. New York Historical Society (EEUU).

Pero, ¿sabían los magos que Jesús era Dios hecho Hombre? Algunos exegetas dicen que los magos si tuvieron esa percepción, pues San Mateo díce en el evangelio que “Entraron en la casa y vieron al Niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron”. Pero hay otros exegetas  que dicen que no reconocieron en Cristo a Dios, porque cuando llegaron a Jerusalén solo preguntaron: Dónde ha nacido el rey de los judíos? Y que ni el hecho de adorar al Niño ni de presentarle dones son hechos que de por si solos, son signos de reconocimiento de la divinidad, ya que la adoración era un modo de manifestar respeto a esa persona (leer Libro de Jeremías 19, 1 y 42, 6) y que el hecho de hacer regalos era costumbre muy antigua (leer Primer Libro de Samuel ó el Salmo 72: “Reges Tharsis et insulae munera offerent”).

Y ¿cuándo se realizó la visita de los magos? San Mateo solo habla genéricamente. Hay que recordar que Herodes para matar a su “contrincante” de quién pensaba que podría quitarle el trono, ordenó matar a todos los varones de Belén menores de dos años, luego, quizás Jesús podría tener esa edad.

Más preguntas: Si el evangelista no dice que los magos fueran reyes, ¿qué ha influido en esa creencia?  El salmo 72, que es un salmo mesiánico, dice: “Reges Tharsis et insulae munera offerent, Reges Arabum et Saba dona adducent. Et adorabunt eum omnes reges terrae, Onmes gentes, servient ei”. O sea, le traerán tributos, le pagarán impuestos, todas las naciones le servirán. Y también Isaías (60, 6) dice: “Todos ellos vienen de Saba, trayendo oro e incienso” Estos textos bíblicos crean en el pueblo cristiano la convicción de que los magos de Oriente eran reyes.

Típicas figuras de los Reyes Magos propias de un Belén napolitano.

Desde el siglo II, los Santos Padres comentan este episodio de los magos y no faltan en estos comentarios las noticias históricas tendentes a completar la escasa información que nos da San Mateo. La misma interpretación del objeto del viaje de los magos y el significado de los tres dones (oro, incienso y mirra) se convierten en un motivo recurrente en la celebración litúrgica de la Epifanía y todo esto nos servirá para comprender mejor el culto y el honor tributado a los Magos en toda la cristiandad desde muy antiguo.

Sin embargo, de los primeros siglos, no existe ningún documento que los presente cómo reyes. Tertuliano (siglos II-III) comentando el salmo 72,  dice que los magos no eran reyes, sino personas revestidas de gran autoridad y en la antigua iconografía, en rarísima ocasión se les representa con insignias reales. Casi siempre aparecen con vestidos de origen persa. Solo San Cesáreo de Arlés, en el siglo V, los presenta como reyes.

En los dos próximos capítulos seguiremos hablando de este interesante tema.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es