San Juan Crisóstomo

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Fresco bizantino del Santo portando el texto descrito en la Hermeneia de Dionisio. Monasterio de Meteora (Grecia).

El Padre de la Iglesia, San Juan Crisóstomo (347-407), arzobispo de Constantinopla, fue un obispo y notable predicador en Siria y Constantinopla, durante los siglos IV y V. Es muy conocido por la elocuencia de sus discursos y por su denuncia de los abusos cometidos por las autoridades tanto en la Iglesia como en el Imperio Romano de la época. Después de su muerte fue nombrado “Crisóstomo”, en griego, «boca de oro», pero una leyenda popular dice que este nombre surgió antes. En Antioquía, durante un discurso muy elocuente y profundo una sencilla mujer lo interrumpió mientras predicaba llamándolo “boca de oro”. Le dijo que sus palabras eran como una fuente, pero que la comprensión popular era como un cubo al que no llegaba el agua de dicha fuente. Desde ese momento, San Juan cambió su forma de predicar a fin de que todo el mundo lo entendiera.

Fue también muy conocido por su notable sensibilidad ascética. Es una de las figuras más importantes de la Patrística Cristiana y es venerado tanto en Oriente como en Occidente con el título de Doctor de la Iglesia.  A veces se le conoce como San Juan de Antioquia, pero en realidad este nombre es de un obispo de Antioquía (429-441), que encabezó a un grupo de obispos orientales moderados durante la controversia nestoriana.

Su vida:
San Juan Crisóstomo nació en Antioquía en el seno de una noble familia; su padre, llamado Segundo, era un oficial de alto rango del ejército imperial, que murió poco tiempo después del nacimiento de Juan, por lo que fue criado por su madre, Antusa, que provenía de una rica familia cristiana. Su madre quedó viuda con solo veinte años de edad, se negó a casarse de nuevo y dedicó su vida a la educación de su hijo.  Juan recibió la educación clásica griega del filósofo Andragatius y del retórico Libanio.

Fue bautizado en el año 370, con ventitrés años de edad y fue ordenado lector (hipodiácono), estudiando teología con Diodoro de Tarso, que era uno de los líderes de la que llegó a denominarse “Escuela de Antioquía”. Vivió como ermitaño en una cueva en las montañas de Antioquia durante dos años, pero debido a su mala salud tuvo que regresar a la ciudad.

Durante diez años, antes de ser ordenado de diácono, estuvo especialmente preocupado por la cuestión del celibato y el monacato y sobre este tema escribió en varias ocasiones. Su tratado “Sobre el sacerdocio”, escrito durante sus años de diaconado es una obra maestra de la literatura patrística en la que San Juan Crisóstomo hace hincapié en la sublimidad del sacramento del Sacerdocio. Llegó a decir una vez: «Si te encuentras en el camino un sacerdote y un ángel, ve a besar la mano del sacerdote, ya que los ángeles aunque quieren ser capaces de administrar el Sacramento de la Eucaristía, no pueden, ya que esto pertenece sólo a los seres humanos”. Fue ordenado diácono en el año 381 por San Melecio de Antioquía, y luego sacerdote en el 386 por el obispo Flaviano I de Antioquía.

Estuvo doce años como predicador en una iglesia construida por Constantino el Grande, y pronto llegó a ser conocido por la elocuencia de su discurso público. De este modo, sus explicaciones de varios pasajes de la Escritura y sus enseñanzas morales son en realidad piezas brillantes de la homilética. Las obras más valiosas son sus Homilías sobre varios libros de la Biblia.

Relieve bizantino del Santo en marfil (s. XI). Museo Nacional del Louvre, París (Francia).

San Juan insistió mucho en la caridad, estando especialmente preocupado por las necesidades espirituales y materiales de los pobres. Habló en contra de los abusos que los ricos de Antioquia y Constantinopla hacían de sus riquezas y bienes. La mayor parte de los temas de su predicación fueron eminentemente sociales, explicando como tenía que ser el modo de vida de los cristianos.

Un incidente ocurrido durante su ministerio en Antioquia puede ilustrar muy bien la influencia de sus sermones. Cuando llegó a Antioquia, a causa de un motín popular en el que las estatuas del emperador y su familia fueron mutiladas, el obispo San Melecio tuvo que intervenir, mediar ante Teodosio I. Durante la Cuaresma del año 397, Juan predicó ventiún sermones para demostrar a la gente que habían cometido errores. Parece que su influencia fue muy eficaz pues muchos paganos se convirtieron al cristianismo. En esa ocasión, la venganza del emperador Teodosio no fue tan dura como se esperaba.

En Constantinopla:
Después de la muerte de Nectario, arzobispo de Constantinopla, ocurrida en el año 397, Juan, en contra de su voluntad, se convirtió en el nuevo arzobispo de la Capital Imperial. Desde el primer momento, no le agradó el protocolo de la Corte Imperial que confería mayores privilegios a la jerarquía eclesiástica que a los funcionarios del Estado y mientras fue obispo se negó rotundamente a realizar actos espectaculares en su lujosa residencia-palacio. Esto le valió para conseguir gran popularidad entre el pueblo, pero no con los ricos y el alto clero. La reforma que realizó en el clero trajo mucho descontento entre los clérigos. Como ejemplo de esta reforma, a fin de establecer la disciplina, instó a los predicadores a regresar a sus iglesias donde se suponía que tenían que servir a los feligreses. Su estancia en Constantinopla fue mucho más difícil que en Antioquía.

Teófilo, obispo de Alejandría quería que Constantinopla estuviese bajo su influencia y se opuso desde el principio al nombramiento de Juan. Como rival de Orígenes y de sus enseñanzas, Teófilo acusó a Juan de que iba a ser demasiado influenciado por la teología de Orígenes. A finales del siglo IV, Teófilo había castigado a cuatro monjes egipcios (conocidos como los hermanos Tall) por su apoyo a lo que enseñaba Orígenes. Estos huyeron de sus monasterios en Egipto y fueron recibidos por Juan, que los defendió ante el emperador.

Icono griego ortodoxo contemporáneo del Santo.

Juan se encontró con otro enemigo: Aelia Eudoxia (esposa del emperador romano oriental Arcadio), que no le gustaba las denuncias de San Juan a su extravagancia en el vestir femenino. Asimismo, el ministro Eutropio, que le había ayudado hasta entonces, se convirtió también en su opositor ya que Juan criticaba los abusos que este cometía.
Pronto, Teófilo, Eudoxia, y sus otros enemigos se aliaron en contra de Juan. En el año 403 se celebró un sínodo para condenar a Juan, acusándolo se seguir la doctrina de Orígenes. Teófilo, con ventiseis obispos más otros diez que estaban bajo la jurisdicción de Juan, lo acusaron de haber insultado a tres viudas. El consejo, presidido por Teófilo, convocó a Juan para que se defendiera de estas calumnias y otras ridiculeces y como Juan no se presentó ante ellos, fue depuesto y enviado al exilio. Pero esta decisión fue anulada inmediatamente por el emperador Arcadio que estaba convencido de que la gente de Constantinopla lo amaba y apoyaba.

En esto, ocurrió un verdadero “terremoto” en el dormitorio del emperador: la emperatriz, embarazada, había perdido al niño que nació muerto y esto fue interpretado como signo de la ira de Dios, por lo que la paz, solo duró dos meses. Pronto fue erigida una estatua de plata de la emperatriz Eudoxia cerca de la Catedral y Juan criticó abiertamente las ceremonias de dedicación. Habló en contra de la emperatriz en un tono muy duro: «Una vez más Herodías se demoniza a sí misma, una vez más está temblando, baila y salta de nuevo, una vez más está buscando la cabeza de Juan» (una alusión a lo que sucedió a San Juan el Bautista, ya que casualmente tenían el mismo nombre). Durante la Pascua del año 404, Eudoxia, asesorada por Teófilo, convocó un nuevo sínodo en el que San Juan fue depuesto por segunda vez con el argumento de que «no había sido restablecido por un Consejo después de ser depuesto por primera vez». San Juan fue arrestado cerca de su palacio diocesano durante la Pascua y exiliado hasta después de Pentecostés, el 20 de junio en el año 404. Después de una breve parada en Nicea, San Juan llegó después de setenta y siete días de camino, a Arabissos o Cucuz en Armenia Menor. El Papa Inocencio I protestó contra el destierro de San Juan, pero fue en vano.

Juan escribió algunas cartas que tuvieron una gran influencia en Constantinopla, y gracias a ellas se exilió aún más, a Pityus (orilla oriental del Mar Negro, hoy en Georgia), pero nunca llegó a su destino, porque murió durante el viaje, en Comana, en el Ponto, el día 14 de septiembre del año 407. Sus últimas palabras fueron: «¡Gloria a Dios por todo!». Sus restos fueron llevados a Constantinopla en el año 438 por el emperador Teodosio II, y puestos en la iglesia de los Santos Apóstoles, evento que se celebra en la Iglesia Ortodoxa el día del 27 de enero, aunque publiquemos este artículo un día antes.

Relicario del Santo en la iglesia de Santa Catalina de Bucarest (Rumanía).

Reliquias:
Partes de las reliquias de San Juan Crisóstomo se encuentran:
– En el monasterio Philotheou (Monte Athos): La mano derecha del Santo;
– En el monasterio Varlaam en el complejo monástico de Meteora, en Grecia.
– En la Iglesia de Santa Catalina (La Capilla de la Facultad de Teología Ortodoxa) – Bucarest (Rumania). Esas reliquias se encuentran en Rumania desde octubre de 1997, cuando el cardenal de Florencia, Silvano Piovanelli, ofreció como regalo al Patriarca Teoctisto algunas reliquias del santo (su maxilar, su boca de oro), como un gesto fraternal. Fue un regalo de la Iglesia católica para la Catedral Patriarcal de Rumania.
– Gran parte del cráneo sigue en la catedral de Florencia (Italia).
– En el Monasterio Darvari – Bucarest (Rumania).
– En el Monasterio Secu, condado de Neamt, al noreste de Rumanía
– En el Monasterio de Vatopedi (Monte Athos): la parte de la oreja izquierda de la cabeza. Según la tradición, él expuso su oreja izquierda a un ángel, quien le explicó el Santo Evangelio, y es por eso por lo que su oído está incorrupto.
– En la  Catedral de Metropolitana de Oltenia, Craiova, Rumanía: un relicario de plata.
– En la Capilla de la Inmaculada Concepción de la Basílica de San Pedro (Vaticano). Parte de estas reliquias regresaron al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla en el año 2004, como donación del papa Juan Pablo II y están expuestas ahora en la Catedral de San Jorge de Constantinopla.
– El sarcófago de San Juan Crisóstomo se encuentra en Koman (Comana), Georgia.
– Algunas otras pequeñas reliquias están en los monasterios atonitas de Iviron, Dochiariou y Dionisiou (Monte Athos) y en el Monasterio de San Jorge de Comana, en Paphos, Chipre.

El Papa y el Patriarca Ecuménico veneran las reliquias del Santo. Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, Estambul (Turquía).

Representación iconográfica :
La «Hermeneia de la pintura bizantina» es una obra de arte, escrita por Dionisio de Furna  en el siglo XVII que da las siguientes directrices para la representación de San Juan Crisóstomo, en los iconos:
«San Juan Crisóstomo (sin usar la Mitra o la Corona del obispo en Oriente) debe ser pintado como muy corto y delgado, de cabeza grande, nariz y fosas nasales amplias, blanca amarillenta la cara, cuencos de los ojos cóncavos y de ojos grandes, con aspecto alegre, frente alta, con arrugas, y las mandíbulas pronunciadas, debido al largo ayuno, con un poco de barba y el pelo rubio grisáceo”. El dice en su manuscrito: “Oh Dios, nuestro Dios, que enviaste a Jesucristo como pan del cielo, como alimento para todos, como Salvador…” A menudo, San Juan es representado en la Cámara Santa del Altar y cuando se pinta en las puertas del iconostasio, lleva el texto escrito de su Liturgia. También se le pinta junto a San Basilio Magno y San Gregorio el Teólogo (Nacianceno), con los que se celebra conjuntamente en las Iglesias Orientales el día 30 de enero.

Himnografía:
El Himno (Tropario) del Santo, que se canta en el día de su celebración dice así:
«De tu boca, como una encendida luz de la aurora, (1) la Gracia ilumina al mundo, (2) que ganó para el mundo no los tesoros de la plata  sino el amor, (3) y que han demostrado a nosotros la altura del pensamiento humilde. Con su enseñanza, Padre Juan Crisóstomo, ruega a nuestro Logos, Cristo Dios para que salve nuestras almas! «

Doctrina de San Juan Crisóstomo:
En su trabajo pastoral, San Juan Crisóstomo se refiere a temas tales como el conocimiento de Dios, los Sacramentos, la Iglesia y el amor cristiano. Su obra completa está compuesta por dieciocho volúmenes en la edición de “Patrologia Graeca”, y está muy difundida también en cerca de dos mil manuscritos.

En relación con el conocimiento de Dios, San Juan Crisóstomo lucha contra la herejía de los Anomaioi argumentando que la naturaleza de Dios y de Cristo Jesús no se puede conocer, es imposible de entender a través de la razón. Esta herejía de Eunomio, no sólo negó la consustancialidad de Jesús, sino incluso que era de una naturaleza diferente de la de Dios.
San Juan escribió sobre los sacramentos: el Santo Bautismo, la Penitencia, el Matrimonio, la Sagrada Eucaristía y el Sacerdocio.

Acerca de la Iglesia, San Juan Crisóstomo dice que ella es el Cuerpo de Cristo, que los creyentes son los miembros de este cuerpo y que Cristo es la cabeza del cuerpo: «y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo «(Ef 1, 22-23).

Detalle de la mano incorrupta del Santo. Monasterio Philoteou, Monte Athos (Grecia).

San Juan afirma que el amor es esencial para conseguir la salvación, que es la virtud que hace al hombre semejante a Dios, que es el Amor. El amor a Dios debe complementarse con el amor al prójimo y debe caracterizarse por la misericordia. San Juan afirma que cuando ayudamos a un pobre tenemos que ser conscientes de que en realidad ayudamos a Cristo, que nos recompensará en el Día del Juicio Final: «Venid,  benditos de mi Padre, tomad posesión del reinado que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo, porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis…«(Mt . 25, 34-35).

Obras Litúrgicas:
En las Iglesias Orientales, dos de sus obras merecen especial atención. San Juan ha armonizado la vida litúrgica de la Iglesia, la revisión de las oraciones y la guía de la Santa Liturgia o la celebración de la Santa Eucaristía. Hasta hoy, la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica de rito bizantino celebran sobre todo la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo. En estas iglesias cada año en el servicio de Pascua se lee la homilía de Pascua de San Juan Crisóstomo, que es una verdadera obra maestra de la homilética y de la literatura.  Junto con las obras de teología, San Juan escribió un tratado «Sobre la vanagloria y sobre el crecimiento de los niños», que es uno de los primeros manuales de Pedagogía.

La importancia de San Juan Crisóstomo:
En una época en la cual el clero diocesano era duramente criticado por su lujoso estilo de vida, San Juan estuvo decidido a reformar el clero de Constantinopla. Sus esfuerzos tuvieron una seria resistencia y no tuvo más que un efecto limitado. Como teólogo, ha sido y sigue siendo muy importante en el cristianismo oriental, pero también lo es para el cristianismo occidental. Por lo general se negó a seguir a sus contemporáneos se inclinó hacia la alegoría, y hablaba directamente, aplicando las enseñanzas de las Escrituras a la vida cotidiana. Hasta cierto punto, sus escritos son una síntesis del método hermenéutico de los más alegóricos de la Escuela de Alejandría con la forma literal de comprensión de la Escuela de Antioquía.

Relicario con la mano del Santo en Regensburg (Alemania).

Sus exilios muestran que el poder secular tuvo una fuerte influencia en la Iglesia Oriental de aquella época. También pone de manifiesto la rivalidad entre Constantinopla y Alejandría; cada una quería tener el privilegio de tener «el primer lugar entre las Iglesias». Esta hostilidad mutua, con el tiempo, creó mucho sufrimiento en la Iglesia y en el Imperio Romano. Es interesante observar el desarrollo de la autoridad papal,  las protestas del Papa Inocencio en ese momento no tenían ningún efecto, lo que demuestra la falta de influencia de los obispos de Roma en el Oriente de la época.

San Juan Crisóstomo y el antisemitismo:
Cuando no era más que lector de la Iglesia Antioquena, San Juan escribió muchos sermones y homilías contra los judíos (o contra “los judaizantes”), con la intención de luchar contra algunos hábitos que los cristianos traían de los judíos manteniendo algunas de las costumbres y normas de la Ley de Moisés. A partir de algunos fragmentos de estos sermones, en los que retóricamente San Juan habla en duros términos contra el judaísmo, algunos autores modernos han interpretado los escritos del santo (al igual que de otros Padres de la Iglesia) como de antisemitas. Esto es tanto más cuanto que, más allá de la intención original de San Juan, sus escritos fueron utilizados a veces por diferentes grupos tratando de promover el antisemitismo en el cristianismo. Es el caso de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, que usaron los escritos de San Juan en un intento de persuadir a los cristianos en Alemania y Austria de que los judíos merecían ser exterminados.

Aunque el tono en “Adversus Iudaeos” es muy duro para los judíos y sus prácticas religiosas, no obstante, debe tenerse en cuenta que esto no tiene nada que ver con el antisemitismo, un concepto moderno que es una forma de racismo. San Juan no admite el uso de la violencia contra los judíos, sino que sus polémicas son exclusivamente con las prácticas judías por parte de los cristianos, que él consideraba inútiles después de la venida del Salvador.

Celebración:
La Iglesia Ortodoxa lo considera como uno de sus principales Jerarcas y lo conmemora el día 13 de noviembre y junto con San Basilio Magno y San Gregorio el Teólogo, lo conmemora el día 30 de enero. El retorno de sus reliquias a Constantinopla, es recordado mañana, día 27 de enero. La Iglesia Católica también lo considera Santo Padre de la Iglesia y lo conmemora el día 13 de septiembre.

Mitrut Popoiu

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

María Santísima, Reina de todos los santos (I)

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Theotokos. Icono ortodoxo griego contemporáneo.

Recogiendo lo escrito por diversos autores, vamos a iniciar un capítulo sobre la Santísima Virgen Maria. Su título será: “María Santísima, Reina de todos los santos” y mensualmente iremos escribiendo sobre algún tema relacionado con Ella.

Hoy, siguiendo las enseñanzas del Concilio Vaticano II, empezaremos a escribir sobre María en las Sagradas Escrituras. Muchas y muy sublimes son las cosas que sobre la Santísima Virgen aparecen en las Sagradas Escrituras, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Una demostración de esto la encontramos en el Capítulo VIII de la Constitución Dogmática “Lumen Gentium” del Concilio Vaticano II, donde por primera vez se describe una imagen bíblica de María de acuerdo a los hechos bíblicos fuera de toda duda: “Los libros del Antiguo y del Nuevo Testamentos y la tradición muestran de manera muy clara la función de la Madre del Salvador en la economía de la salvación”. Los libros del Antiguo Testamento describen, poco a poco, la historia de la salvación y así, lentamente, Dios nos va preparando el camino para la venida de Cristo. En todos estos primeros y sagrados documentos se habla claramente de la figura de una mujer: la Madre del Redentor. Después de decir esto, el Concilio Vaticano II dice en concreto cuales son las citas bíblicas marianas del Antiguo Testamento:
– La Mujer madre del Redentor,
– La Virgen Madre del Enmanuel,
– La que habrá de dar a luz al Mesías en Belén,
– Aquella que será la primera entre los pobres del Señor,
– Aquella que es la excelsa hija de Sión.
Vamos a esbozar cada una de estas cinco citas bíblicas:

LA MADRE DEL REDENTOR (Génesis, 3, 15)
El vaticinio hecho por Dios a nuestros primeros padres y a la serpiente después de haber transgredido Adán y Eva el precepto divino ha sido llamado como el “protoevangelio”, o sea, el primer evangelio: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; ésta te aplastará la cabeza, y tú le herirás en el talón”. En esta primera profecía, el Concilio dice que Dios se está refiriendo claramente a María y así ha sido siempre afirmado por los exegetas antiguos y modernos anteriores al Concilio.

¿Quién es la Mujer a la que se hace referencia? ¿Es Eva o María? ¿O se refiere a las dos? A este interrogante se le han dado diversas e incluso opuestas respuestas. La clave para resolver este problema se encuentra en la palabra “descendencia”. La descendencia de la mujer aplastará la cabeza de la descendencia de la serpiente (el diablo). Metafóricamente se dice “te aplastará la cabeza”, y toda la tradición cristiana dice que es Cristo quién vence a Satanás, luego necesariamente la mujer a la que hace mención la profecía tiene que ser María, la Madre del Redentor. María está asociada a la lucha y a la victoria de Cristo sobre Satanás.

Virgen amamantando al Niño. Fresco bizantino de Koptska (Rumanía).

LA VIRGEN MADRE DEL ENMANUEL (Isaías, 7, 14-16)
Dice el Concilio que esta es “la Virgen que concebirá y parirá un hijo, cuyo nombre será Enmanuel” de la que habla el profeta Isaías, así como el profeta Miqueas (5, 2-3) y el evangelista San Mateo (1, 22-23).

Dos reyes, el de Damasco y el de Samaría, invadieron Judea y amenazaron con exterminar la estirpe del rey David. El rey Acaz se aterroriza y en vez de poner su confianza en Dios, la puso en los hombres y es por eso por lo que Dios le envía al profeta Isaías para asegurarle que el inicuo plan de estos dos reyes no se llevará a cabo. Isaías, para la tranquilidad de Acaz le invita a pedir a Dios una señal que le confirmaría lo que él, en nombre de Dios, le había anunciado, pero Acaz, hipócritamente, se niega a pedirla poniendo como pretexto el no querer tentar a Dios. Y es entonces cuando Isaías pronuncia el solemne vaticinio: “Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel. Cuajada y miel comerá hasta que sepa rehusar lo malo y elegir lo bueno, porque antes que sepa el niño rehusar lo malo y elegir lo bueno, será abandonado el territorio cuyos dos reyes te dan miedo”.

No fue aniquilada la estirpe de David y así posteriormente se efectuará la concepción virginal del Mesías y su nacimiento. De hecho, las tierras de Damasco y de Samaría fueron invadidas por los asirios en el año 732 antes de Cristo, y así se evaporaron los miedos que tenía el rey de Judea. San Mateo en su evangelio habla de esta profecía con estas palabras: “Todo esto ocurrió para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo y su nombre será Enmanuel”.

LA QUE HABRA DE DAR A LUZ AL MESIAS EN BELEN (Miqueas, 5, 2-3)
El profeta Miqueas era contemporáneo de Isaías y añade una circunstancia importante a dicha profecía: el lugar del nacimiento será en Belén de Efratá, en Judea. Dice Miqueas: “Mas tú, Belen Efratá, aunque la menor entre las tribus de Judá, de ti ha de nacer el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial. Por eso el Señor los abandonará hasta el momento en que dé a luz la que debe ser madre; entonces el resto de sus hermanos volverá junto a los israelitas. El se mantendrá de pie y los apacentará con la fuerza del Señor, con la majestad del nombre del Señor, su Dios. Ellos habitarán tranquilos, porque él será grande hasta los confines de la tierra

Miqueas está aludiendo a la profecía de Isaías, dice el lugar del nacimiento del Mesías y cuando dice que sus orígenes se remontan al pasado, está utilizando una expresión hebrea que hace referencia al origen divino. También San Mateo se refiere a esta profecía de Miqueas en el episodio en el que narra cuando los tres reyes magos preguntan a Herodes dónde encontrar al Rey de los judíos.

Detalle de la Virgen en un fresco bizantino de Deises (Rumanía).

AQUELLA QUE SERA LA PRIMERA ENTRE LOS HUMILDES Y POBRES DEL SEÑOR.
El Concilio dice que ella es la primera entre los humildes y los pobres del Señor, que ponen su confianza en Él a fin de ser salvados.
En el Antiguo Testamento se habla de los “pobres del Señor”, diciendo que es el Israel espiritual opuesto al Israel materialista, o sea, los “pobres de Yahvé” que esperan la venida del Mesías Redentor y de los cuales hacen mención el profeta Sofonías (3, 12) y el Salmo 149, 1-4.

María es la Madre de Jesús que según Lucas (4, 18) y  (6, 20) vino a “traer la buena noticia a los pobres” y dijo también “bienaventurados los pobres porque de ellos es el reino de los Cielos”. Ella sintetiza el Israel espiritual, que se encarna maravillosamente en Ella misma y por eso es digna de concebir y dar a luz al Mesías. Ella misma lo dice al ángel Gabriel en la Anunciación: “He aquí la sierva del Señor”. Y como en el Antiguo Testamento, el pueblo de Israel se llama a sí mismo “siervo del Señor”, ella personifica al Israel siervo del Señor. Y porque es la más pobre entre los pobres del Señor, será la más rica, la Reina de los cielos y de la tierra. Cristo mismo lo dice: “El que se ensalza será humillado y el que se humilla, será ensalzado” (Lucas, 14, 11).

MARIA ES LA EXCELSA HIJA DE SION.
Con Ella, dice el Concilio, se cumplió la promesa de los profetas y se instauró una nueva condición cuando el Hijo de Dios, asume en Ella la naturaleza humana a fin de librarnos del pecado. Esta Hija de Sión de la que habla el profeta Miqueas en tres de sus capítulos y posteriormente el profeta Jeremías (31, 22-23) y particularmente Sofonías (3, 14-18), ha sido siempre interpretada no solo como una hija del pueblo elegido, sino cómo la representante, la propia personificación de ese pueblo de Israel, pueblo elegido por Dios, en el cual ella vive, sufre y da a luz al Mesías.

Sofonías dice: “Canta, hija de Sión: da voces de júbilo, Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén. Yahvé ha cancelado tu condena, ha echado fuera a tus enemigos: Yahvé es Rey de Israel en medio de ti; y nunca más temerás. En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas, Sión, no se debiliten tus manos. Yahvé está en medio de ti, poderoso, él te salvará; se gozará y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo, cómo en día de fiesta”. Esa hija de Sión del Antiguo Testamento, en María se personifica físicamente, porque Ella ha tenido en su seno al mismísimo Yahvé, al Salvador, a Jesús. El mismo ángel Gabriel se lo dice: “Alégrate, la llena de gracia, el Señor está contigo… concebirás y darás a luz un hijo y le pondrás el nombre de Jesús”. Todos sabemos el significado del nombre Jesús: “Yahvé salva”.

Theotokos. Fresco en el ábside de una iglesia de Piva (Rumanía).

Está claro que la presencia de María está viva en el Antiguo Testamento, apareciendo como una nueva luz en el horizonte. Ella es la parte más pura y santa de Israel, que acoge al Divino Redentor. Ella es cómo el vínculo de unión entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, el prototipo más perfecto.

En el siguiente artículo hablaremos de María en el Nuevo Testamento.

Alma Redemptóris Mater, quae pérvia coeli
Porta manes, et stella maris, succúrre cadénti;
Súrgere qui curat, populo:tu quae genuisti,
Natúra miránte, tuum sanctum Genitórem,
Virgo prius ac postérius, Gabrielis ab ore
Sumens illud Ave, peccatórum miserére.
Madre Santa del Redentor,
puerta siempre abierta del cielo,
estrella del mar,
socorre al pueblo que cae
y procura levantarse,
Tú que ante el asombro de la naturaleza engendraste a tu Santo Creador.
Virgen antes y después
de haber recibido de la boca de Gabriel aquel Ave,
ten piedad de los pecadores.

Antonio Barrero

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Hermandad y Cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias de Barcelona

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Paso de Nuestra Señora de las Angustias por la plaza de Sant Jaume, Barcelona (España). Fotografía: Harold Toledo Baeza.

Yo, desde este blog como colaborador del mismo y vestidor oficial de las imágenes del Stmo. Cristo de la Misericordia y de Ntra. Sra. de las Angustias, quiero agradecer a la Hermandad y simpatizantes de la misma por todo el apoyo que me habéis brindado. También quiero agradecer que se me confíe tan inmensa tarea que es vestir las imágenes del Señor y de la Virgen. Espero que el Señor y la Virgen Stma. me inspiren para poder adornar y vestir como es debido las imágenes de mis sagrados titulares.

Las imágenes de Ntra. Sra. De las Angustias y Stmo. Cristo de la Misericordia se veneran en la iglesia de Sant Jaume (C/ Ferrán nº28 Barcelona – España) y pertenecen a  la ‘’Hermandad y Cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias de Barcelona’’. El conjunto escultórico esta formado por las imágenes de Ntra. Sra. De las Angustias y el Stmo. Cristo de la Misericordia –yacente- (antiguamente Cristo de la Sangre) que la Virgen sujeta en su regazo. Ambas conforman el misterio de ‘’la Piedad’’. Ambas imágenes son de autor/es desconocido/s y de fecha de ejecución también desconocida pero se cree que sean del s. XVII (la verdad es que yo no comparto esta opinión). Ambas imágenes son tallas de madera.

La Virgen es una escultura de una Dolorosa sentada con la cabeza ligeramente inclinada mirando a su Hijo yacente en su regazo. La Virgen tiene los brazos articulados y la parte baja de la imagen sigue el estilo de ‘’listones’’, es decir, es una imagen de candelero que puede ser vestida. Un día del año 1988 el Sr. Luis Ortiz, que era un gran devoto de esta imagen, solicitó al párroco de esta iglesia hacerse cargo de la imagen, que se encontraba en muy mal estado de conservación, ya que estaban muy deterioradas tanto las vestiduras como las imágenes de la Virgen y el Señor. El párroco accedió a la petición del devoto que se encargó de contactar con dos amigos también devotos de las mismas imágenes, D. Alberto Sanahuja y D. Rafael Ortiz. Los tres se encargaron junto con la ayuda de Dña. Joaquina Obeso (es la que se encargó especialmente de fabricar mantos, sayas, sudarios y paños de pureza) de adecentar las sagradas imágenes tanto vistiéndolas como restaurándolas.

Tiempo después surgió la idea de fundar una cofradía que diese culto a ambas imágenes para poderles realizar besamanos, besapiés, triduos, misas etc. La cofradía se fundó un 27 de Abril del año 1989, por D. Rafael Ortiz y D. Alberto Sanahuja. Los primeros estatutos fueron aprobados en el año 1991 por el párroco de aquel entonces, el padre Jaume. El Arzobispado de Barcelona aprobó las reglas y estatutos en el año 1994. Durante los primeros años la cofradía realizaba todos sus actos en el interior del templo, es decir, sólo se celebraban cultos (besapiés, besamanos, vía crucis, misas mensuales, el rezo de la salve sabatina etc.) y no la procesión como se hace en la actualidad.

No es hasta el año 1998 cuando se realizó la primera salida ‘’sobre andas’’ llevada por 6 portantes. Esta primera salida se recuerda con la anécdota de que cuando las imágenes llegaron a la plaça Sant Jaume se echó a llover y tuvieron que ser resguardadas en el Ayuntamiento de Barcelona hasta que parase la lluvia y así poder volver a la iglesia de San Jaime. El segundo año de la salida procesional la Hermandad se hizo con un pequeño paso que puede ser portado por 10 hombres. El mismo año se estrenaron faldones, faroles del paso, túnicas etc. fabricados por hermanos/as de la Hermandad. El 14 de febrero de 2002 se hermanaron las hermandades de  San Marcos evangelista y Ntra. Sra. de las Angustias.

Detalle de la imagen vestida por primera vez por Harold Toledo Baeza en enero de 2011. Iglesia de Sant Jaume, Barcelona (España).

Uno de los momentos más importantes y reseñables de la breve historia de la Hermandad es que en el año 2005 D. Alberto Sanahuja, fundador y Hermano Mayor de la Hermandad, tomó la decisión de irse a estudiar al seminario para poder ser ordenado sacerdote. Así se dio paso para llevar a cabo unas elecciones en las que D. Francisco Barragán tomó el mando de la Hermandad como Hermano Mayor.

La Hermandad de las Angustias ha sido un punto clave en el mundo cofrade de la ciudad de Barcelona, ya que gracias a ella y a su antiguo Hermano Mayor se creó el consejo general de hermandades y cofradías de la archidiócesis de Barcelona y también recuperó la procesión de la Virgen de la Merced en el año 2003, que había sido olvidada hace más de 50 años.

En el año 2006 la Hermandad estrenó un paso nuevo de madera con el fin de ser portado por 30 costaleros/as al estilo sevillano (a costal). También se estrenaron los faldones del paso bordados y los faroles de metal repujado. En el año 2007 se llevaron a cabo otras elecciones en las cuales Dña. Mercedes Pascual fue la elegida Hermana Mayor con la actual junta de gobierno. A partir del año 2009 hay una notoria presencia de juventud en la Hermandad, tanto como de hermanos como de colaboradores externos de la Hermandad.

En el año 2010 se trabaja para ‘’enriquecer’’ y adornar el paso de la Virgen. También se restaura la capilla, se recupera gran parte de su ajuar, como por ejemplo la corona de 12 estrellas de plata (que se le pretende poner en la Cuaresma de este año), se elaboran nuevas sayas, mantos, etc. Incorporándonos un poco a las nuevas tecnologías se crea la web: www.angustias-barcelona.com con el fin de difundir la devoción a nuestros sagrados titulares y proyectar información sobre la cofradía. Actualmente, se continúa trabajando y elaborando los preparativos para la inminente Semana Santa 2011…

Harold

Hermandad y Cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias

Dirección: C/Ferrán Nº 28 C.P.08002 Iglesia de San Jaime (Barcelona-España)

Web: www.angustias-barcelona.com

Correo electrónico: angustias-barcelona@hotmail.com

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“Será llamado Enmanuel”

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Imagen de San Enmanuel (Manuel), mártir persa celebrado el 17 de junio (362-363).

“El nacimiento de Jesucristo fue así: su madre María estaba desposada con José; y antes de que se unieran, se halló que ella había concebido del Espíritu Santo. José, su marido, como era justo y no quería difamarla, se propuso dejarla secretamente. Mientras él pensaba en esto, he aquí que un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo; y le llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que habló el Señor por medio del profeta, diciendo: He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le llamarán Emanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros.  Cuando José despertó del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que ella dio a luz un hijo, y lo llamó Jesús”. (Mt 1, 18-25) La página del  Evangelio pone dos nombres: “lo llamarás Jesús” y “será llamado Enmanuel”.

Hay que decir en primer lugar que este nombre tiene un significado muy profundo como se desprende del hecho de ser uno de los llamados nombres teoforos o evocadores de la divinidad. Decir también que es un nombre que tiene un contenido dinámico, designa la íntima naturaleza de un ser ya que contiene una presencia activa de ese mismo ser. Platón decía. “Quien sabe el nombre, sabe también las cosas”, o sea, significa saber, conocer la esencia de las cosas en si mismas.

En la Grecia antigua los nombres derivaban del nombre de un dios o de sus derivados o era escogido por los padres para augurarle una futura vida al niño llena de felicidad, otras veces hacía referencia a su localidad de residencia o a su origen. Los romanos imponían a los neonatos tres nombres: el primero era elegido entre los dieciocho nombres más utilizados: Publius, Caius, etc. El nombre indicaba la gens a la que pertenecía; por ejemplo: Julius (de la gens Julia) y los apellidos o demás nombres hacían referencia a la familia, cuando la gens originaria se había subdividido entre varias familias.

Pero para los semitas, los nombres propios tenían un significado intrínseco, en si mismo; había dos costumbres algo difusas: una era la imposición de un nombre teoforo (por ejemplo, Isaías, que significa Dios salva, Josué, que significa Jahvé es la salvación, etc.) y la otra era poner un nombre que significara alguna circunstancia o particularidad del nacimiento del niño, como por ejemplo, Raquel llamó a su primer hijo Ben-Oni, que hacía referencia a los dolores que había sufrido en el parto.

En la concepción semítica del nombre, este también tiene un aspecto dinámico, que corresponde a la fuerza, a la potencia que el nombre representa. Donde está el nombre, está la persona, con su propia fuerza, pronta a manifestarse en cuanto haga falta. Conocer a alguien por su nombre significaba conocerlo por su forma de ser, por su poder. Un ejemplo de esto era la llamada por su nombre a los primeros discípulos de Cristo; también a la Magdalena, que reconoció al Resucitado quién la llamó por su nombre: María.

Por último, decir también que en la tradición semítica también existe el concepto de que a cada uno se le impone el nombre que realmente debe llevar y el hecho de cambiarse de nombre expresa el poner absoluto, la soberanía que la persona tiene sobre él (Ge. 2), como por ejemplo, Adán le puso nombres a todos los animales de los cuales se podía servir, al igual que hace Javeh que manifiesta su poder absoluto y cambia el destino, imponiendo o cambiando los nombres, cosa que hace Jesús en el Evangelio, por ejemplo cambiándole el nombre a Pedro. Esta práctica se impuso posteriormente en la vida religiosa en la cual, al pronunciar sus votos, el monje o la monja se puede cambiar el nombre.

Beato Carlos Manuel Rodríguez Santiago, laico puertorriqueño.

La necesidad de conocer el nombre de la divinidad en la cual se cree, siempre ha sido inherente en el ser humano, porque el mismo nombre es una garantía de su existencia. De ahí la pregunta que le hace Moisés a Dios preguntándole su nombre. “Soy el Dios de Israel, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, de Isaac, de Jacob o poniéndose nombres especiales: “El Shaddan”, “Terror de Isaac”, “Fuerte de Jacob” o revelando su propio nombre “Jhwh” que significa: “Soy el que soy”; y este nombre se convirtió en parte de la vida religiosa de los israelitas. Sin embargo, en el judaismo tardío, la necesidad de hacer hincapié en la transcendencia de Dios, hace que el nombre de “Jhwh” no fuera nunca pronunciado y Dios ha sido nominado con otros términos, como por ejemplo, Padre, subrallando la relación especial de Dios con su pueblo. En el Nuevo Testamento, por boca de Jesús y de los creyentes a Dios se le conoce como Padre, asumiendo su verdadero significado. Solo Jesús conoce al Padre y solo Él puede eficazmente revelarlo (Mt. 11, 27-28). Jesús se refiere a Dios llamándolo Padre y en el evangelio de San Juan cuando se usa la palabra Padre, se está hablando expresamente de Dios y según el propio evangelista esta es su verdadera definición, este es el nombre que expresa más profundamente la esencia del Ser Divino.

El Mesías, durante su vida terrenal llevó el nombre de Jesús, nombre que le fue impuesto por San José conforme el ángel se lo había revelado en sueños: “José, hijo de David, no temas por tomar a María como esposa, porque lo que ella ha concebido es obra del Espíritu Santo. Ella parirá un hijo y tu lo llamarás Jesús; Él salvará a su pueblo de todos sus pecados” (Mt.1, 21-25). Asi que el significado del nombre de Jesús es el Salvador: los evangelistas, los Hechos de los Apóstoles, las Epístolas citan en muchas ocasiones la potencia que tiene el nombre de Jesus, deteniéndose muchas veces solo en el Nombre, como en el Antiguo Testamento se le denominaba a Dios. Resucitado Jesús y sentado a su derecha, “Dios le ha dado un nombre que está sobre todo nombre” (Ef. 1, 20-21); “se trata de un nombre nuevo” (Ap. 3, 12) que está constantemente unido a Dios. Este nombre escuentra su expresión en el nombramiento de “Señor” que le corresponde a Jesús Resucitado como le corresponde al mismo Dios Padre (Fil. 2, 10-11).

De hecho, los cristianos han encontrado dificultad en atribuir a Jesús los apelativos más característicos que en el judaismo eran atributos de Dios. Los primeros cristianos son aquellos que reconocen a Jesús como el Señor y se señalan a si mismos como los que invocan su nombre. El nombre de Jesús siempre tendrá un papel destacado en sus vidas: se reunirán en su nombre, acogerán a los hermanos en su nombre, darán gracias a Dios en su nombre, se comportarán de una manera tal que su nombre sea glorificado, están dispuestos a sufrir por su nombre, es el nombre del Señor. La máxima expresión de la presencia del nombre del Señor y de la Santísima Trinidad en la vida cristiana, será la señal de la cruz, que se introduce en todas las oraciones, devociones, celebraciones y que concluye con la bendición y la administración de los sacramentos: “En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

El Santísimo Nombre de Jesús fue siempre honorado y venerado en la Iglesia desde los primeros tiempos, pero solo a partir del siglo XIV empezó a tener culto litúrgico. Grandes predicadores y propagadores del Nombre de Jesús fueron el franciscano San Bernardino de Siena (1380-1444), el Beato Alberto de Sarteano (1385-1450) y el Beato Bernardino de Feltre (1439-1494). En el año 1530, el Papa Clemente VII autorizó a la Orden Franciscana recitar el Oficio Litúrgico del Santísimo Nombre de Jesús y su celebración la extendió a toda la Iglesia el Papa Inocencio XIII en el año 1721. El día de su festividad varió desde el primer domingo de enero, quedando luego fijado en el día 2 de enero hasta que a finales de los años setenta del siglo pasado, el papa San Juan Pablo II la restauró como memoria libre en el calendario romano el día 3 de enero.

San Manuel Morales, mártir mexicano.

El evangelista Mateo le atribuye a Jesús otro nombre evocativo: “He aqui que la Virgen concebirá y parirá un hijo que será llamado Enmanuel, que significa Dios con nosotros” El nombre de Jesús no abunda mucho, solo es realmente usado en la liturgia, pero lo que si está más extendido es el nombre de Enmanuel, Manuel. Enmanuel deriva del nombre hebrero Immanuel (Dios con nosotros) y es el nombre con el cual llama el profeta Isaías al futuro Mesías, y por esto fué utilizado como sinónimo de Jesús. Es un nombre muy difundido en Italia y en toda Europa tanto en sus variantes masculina como femenina y abreviadamente se le llama Manuel o Manuela en vez el Enmanuel o Emnanuela e incluso, en España se le llama Manolo. En la hagiografía cristiana es un nombre muy difundido; esta es por ejemplo una lista de ellos.

  1. beato Agustin Manuel Philippot, sacerdote secular de Laval mártir en Francia
  2. beato Carlos Manuel Rodríguez Santiago, laico puertorriqueño
  3. beato Manuel de Alburquerque, laico mercedario
  4. beato Manuel de Cremona, obispo
  5. beato Manuel Buil Lalueza, religioso profeso claretiano, martir en España (+ 1936)
  6. beato Manuel Domingo y Sol, sacerdote y fundador
  7. beato Manuel Gonzalez Garcia, obispo y fundador
  8. beato Manuel Jimenez Salado, religioso profeso hospitalario, martir en España (+ 1936)
  9. beato Manuel Lopez Orbara, religioso profeso hospitalario, martir en España (+ 1936)
  10. beato Manuel Martin Sierra, sacerdote secular de Granada , martir en España (+ 1936)
  11. beato Manuel Martinez Jaraunta, religioso profeso claretiano, martir en España (+ 1936)
  12. beato Manuel Medina Olmos, obispo de Guadix, martir en España (+ 1936)
  13. beato Manuel Torras Sais, clérigo profeso claretiano, martir en España (+ 1936)
  14. padre Emanuele Chiettini, sacerdote profeso Franciscano Menor (+ 1985)
  15. san Manuel Le Van Phung, laico casado mártir en Vietnam
  16. san Manuel Canoura Arnau (Innocencio), sacerdote profeso pasionista, martir en España    (1934)
  17. san Manuel Morales, laico martir mexicano
  18. san Manuel Seco Gutierrez (Aniceto Adolfo), religioso profeso lasaliano, martir en España (+ 1934)
  19. san Manuel martir, venerado en Viena (“corpo santo”)
  20. san Manuel de Retimno, neomartir de la Iglesia Ortodoxa Griega
  21. santos Manuel, Quadrato y Teodosio, martires en  Anatolia (siglo III)
  22. siervo de Dios Manuel Galea, obispo auxiliar de Malta y fundador
  23. siervo de Dios Manuel Rancho Aguilar, sacerdote profeso mercedario, martir en España (+ 1936)
  24. siervo de Dios Manuel Stablum, religioso profeso concepcionista (PP. Monti), medico
  25. siervo de Dios Manuel de Praga, religioso profeso Franciscano Minor, martir (+ 1611)
  26. siervo de Dios Manuel Ribera, sacerdote profeso redentorista
  27. siervo de Dios Juan Manuel Lopez Aguado, laico de Toledo, martir en España (+ 1936)
  28. siervo de Dios Manuel Altes Llorens, sacerdote secular de Tortosa, martir en España (+ 1936)
  29. siervo de Dios Manuel Aparici Navarro, sacerdote diocesano de Madrid
  30. siervo de Dios Manuel Aranda Espero, seminarista diocesano de Jaén, martir en España (+ 1936)
  31. siervo de Dios Manuel Arnaiz Saenz (Domingo Maria), religioso profeso Congregación de San Gabriel, martir en España (+ 1936)
  32. siervo de Dios Manuel Basalto Jimènez, obispo de Jaén, martir en España (+ 1936)
  33. siervo de Dios Manuel Besalduch Ferrerei, sacerdote secular de Tortosa, martir en España (+ 1936)
  34. siervo de Dios Manuel Cereijo Muinos, martir mercedario en España (+ 1936)
  35. siervo de Dios Manuel Collellmir Senties (Jorge), clérigo profeso capuchino, martir en España (+ 1936)
  36. siervo de Dios Manuel De Los Rios Martin Rueda, sacerdote secular de Toledo, martir en España (+ 1936)
  37. siervo de Dios Manuel Fernandez Ferro, sacerdote profeso salesiano, martir en España (+ 1936)
  38. siervo de Dios Manuel Garcia Nieto, sacerdote profeso jesuita
  39. siervo de Dios Manuel Gomez Contioso, sacerdote profeso salesiano, martir en España (+ 1936)
  40. siervo de Dios Manuel Gutirrez Ceballos, sacerdote profeso Orden Dominica, martir en España (+ 1936)
  41. siervo de Dios Manuel Herranz Estables, sacerdote seccular de Madrid y fundador
  42. siervo de Dios Manuel Irurita Almandoz, arzobispo de Barcelona, martir en España (+ 1936)
  43. beato Manuel Lozano Garrido, laico A.C. de Jaén (España)
  44. siervo de Dios Manuel Mendes da Conceição Santos, obispo de Evora (Portugal) y fundador
  45. siervo de Dios Manuel Moreno Martinez, sacerdote profeso domenico, martir en España (+ 1936)
  46. siervo de Dios Manuel Nunes Formigão, sacerdote secular di Leiria-Fátima
  47. siervo de Dios Manuel Santiago y Santiago, clérigo profeso dominico, martir en España (+ 1936)
  48. siervo de Dios Manuel Vazquez Alfalla, sacerdote secular de Granada, martir en España (+ 1936)
  49. siervo de Dios Manuel Vilchez Montalvo, sacerdote secular de Granada, martir en España (+ 1936)
  50. siervo de Dios Manuel Alvarez y Alvarez, sacerdote profeso domenico, martir en España (+ 1936)
  51. siervo de Dios Manuel Gaudens Sabate, sacerdote secular de Lleida, martir en España (+ 1936)
  52. siervo dd Dios, Manuel Lloan Marsal, sacerdote secular de Lleida, martir en España (+ 1936)
  53. venerable Manuel Gomez, religioso profeso mercedario, martir de la caridad
  54. venerable Manuel Nolasco, converso mercedario
  55. venerable Manuel Suarez, religioso profeso mercedario
  56. venerable Manuel d’Alzon, sacerdote y fundador

He aqui algunas biografías de algunos de ellos:

San Manuel mártir, venerado en Viena (30 de mayo):

El día 22 de octubre de 1633 fue puesta la primera piedra del monasterio de las Carmelitas Descalzas de Viena, dedicado a San José y fue elegida como priora Paola Maria di Gesù, oriunda de Génova, que murió en olor de santidad el día 15 de enero de 1646. El monasterio fue dotado de un gran número de reliquias (unas doscientas) venidas de todas partes. El bolandista Daniele Papebroech (1628-1714), le rogó al carmelita descalzo Paolo di Tutti i Santi (Pablo de todos los santos), que era Definidor de la Orden en Alemania, que hiciese caso omiso de la regla de no tratar «operose ac singillatim» de los mártires «recentiori memoria Romae editis», haciendo mención de Beinio, Fabio, Manuel y Fermo, festejados respectivamente los dias 21, 27 y 30 de mayo y el 1 de junio. El sabio jesuita, después de haber observado que el nombre de Manuel no podía pertenecer a un mártir romano de los primeros siglos y que, consecuentemente, «ex designatione inventoris vel donatoris inditum credi possit», concluye con estas palabras: «Quibus porro indiciis crediti sint illi, quorum sic translata sunt ossa, vere martyres Christi fuisse, tacentibus donationum instrumentis, dicere nequimus». Como es evidente, se trata de un cuerpo santo, que fue festejado el día 21 de mayo.

Santos Manuel, Cuadrado y Teodosio, mártires en Anatolia (26 de marzo):

Este grupo de mártires, recordados en el Martirologio Romano el día 26 de marzo, sufrieron el martirio en Anatolia, pero de ellos ya de hablaba en los sinaxarios bizantinos, llamándolos genericamente como “orientales” y reagrupándolos de la siguiente manera: Manuel (Enmanuel en el Martirologio Romano), Codrato (llamado Quadrato en el Martirologio Romano) y Teodosio. Uno de los sinaxarios cuenta que impulsados por el ejemplo y el coraje de los cristianos cuyos martirios presenciaron, se presentaron expontáneamente ante el gobernador de su provincia, declarándose también ellos como cristianos, por lo que fueron arrestados, encarcelados, torturasdos y finalmente, decapitados. Otro Menologio dice que Cuadrato era obispo de una diocesis en un tiempo no precisado, que fue amenazado por los paganos si continuaba ejerciendo su ministerio, que el obispo los escuchó pero siguió ejerciendo su apostolado, visitando y bautizando a los prisioneros. Cuando fue descubierto, fue arrestado, torturado y decapitado; Manuel y Teodosio no tolerando estos actos de violencia y a sabiendas de que se encontrarían con una muerte segura, se presentaron ante el gobernador para defender al obispo, declarándose también como cristianos, por lo cual también sufrieron el martirio. Presumiblemente esto ocurrió en el siglo III.

San Manuel Morales, laico martir mexicano (15  de agosto):

Cristiano hasta la médula, fue un esposo fiel, un padre afectuoso con sus tres hijos pequeños, buen trabajador, laico dedicado al apostolado en su parroquia y que llevaba una intensa vida espiritual alimentada por la Eucaristía. Era miembro de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana y Presidente de la Liga Nacional en defensa de la libertad religiosa, asociación que con métodos pacíficos, trataba de obtener la derogación de algunas leyes injustas. El día 15 de agosto del año 1926 tuvo conocimiento de que el párroco, Señor Batis estaba encarcelado y se presentó a fin de interceder para conseguir su libertad. Acababa de conocer a un grupo de jóvenes cuando el jefe de la tropa gritó: “Manuel Morales”. El dió un paso adelante y se identificó: “Yo soy, a su disposición”. Lo insultaron y empezaron a golpearlo ferozmente; fue llevado a las afueras de la ciudad junto con el párroco y cuando oyó que este (el Señor Cura Batis) solicitaba le soltaran ya que era padre de familia, con audacia dijo: ”Señor párroco, yo muero, pero Dios no muere. El se encargará de mi esposa y de mis hijos”. Después se levantó y gritó: “Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe”. Fue fusilado junto con el párroco.

Beato Carlos Manuel Rodríguez Santiago, laico puertorriqueño (13 de julio):

Carlos Manuel Rodriguez Santiago vivió su infancia y adolescencia en el ambiente de una familia cristiana, frecuentando su parroquia en la que fué monaguillo. Después de sufrir un percance con un lobo que había agredido a un niño de un año, Carlos con solo nueve años de edad, enfermó de disentería, enfermedad que lo atormentaría durante el resto de su vida. Completó los estudios secundarios y trabajó como secretario en varias empresas. En el año 1946 inició los estudios universitarios, que no pudo terminar a causa de su enfermedad. Era un verdadero amante de la liturgia y por eso, seguía apasionadamente la renovación litúrgica sancionada por el Concilio Vaticano II; se dedicó a la lectura de libros especializados en esta materia, publicando también artículos relacionados con la misma. Pero no se contentó con esto y creó un Centro universitario católico junto al Ateneo de de San Juan de Puerto Rico. En el año 1960, dejó su trabajo para dedicarse totalmente al Centro, convirtiéndose en un verdadero apóstol entre los jóvenes. Pero esta vida entregada a los demás llegó a su fin en el mes de marzo del año 1963. Entonces se sometióa una operación quirúrgica para extirparle un tumor maligno, pero todo fue inútil, porque después de unos meses de sufrimiento junto a un episodio de oscuridad espiritual que lo atormentó, murió a los cuarenta y cinco años de edad, el día 13 de julio de 1963 en San Juan de Puerto Rico, sonriendo y sereno y asistido por un hermano suyo que había sido ordenado de sacerdote. El proceso para su beatificación fue rápido; la Causa fue introducida el 26 de junio de 1992, el decreto que lo declaraba Venerable fue del 30 de mayo de 1995 y la aprobación del milagro para la beatificación, lo fue el día 20 de diciembre del año 1999. Fue beatificado en la plaza de San Pedro en Roma el día 29 de abril del año 2001 por el papa San Juan Pablo II.

San Enmanuel Le Van Phung. Escultura en Vietnam. Fotografía de Asian Saints.

San Manuel Le Van Phung, padre y mártir (13 de julio):

Nació en Dau-Nuoe, en la isla de Cu-laogieng. Fue un cristiano de profundas convicciones y un hombre sin ningún miedo, como lo atestigua Mons. Lefebvre, provicario en la Cochinchina Occidental, hoy Vietnam. Como catequista, desplegó un gran celo por su forma de vida absolutamente cristiana. Erigió una iglesia en Dau-Nuoc, un convento de Hijas de Maria, un seminario y un colegio. Se ganó la benevolencia del prefecto de aquella zona con grandes sumas de dinero, por lo cual, cualquier orden de allanamiento de su casa siempre terminó sin ningún resultado. Pero un día, dos individuos, queriendo vengarse de él por no haber recibido una gran cantidad de dinero, lo acusaron no ante el gobernador de la zona, sino ante el gobernador general, diciendo que albergaba en su casa a un sacerdote europeo, el Padre Claudio Pernot. Trescientos soldados fueron a buscarlo, pero no encontraron al sacerdote que se había marchado poco antes. En su lugar, los soldados cogieron al sacerdote vietnamita Pedro Qui, quién se identificó como jefe de la misión. Esto vastó para arrestar a Le-Van-Phung, al sacerdote y a treinta y dos cristianos y conducirlos a Chau-Doc (era el 7 de enero de 1859). En la prisión recibió la visita de sus hijos y de algunos amigos y allí continuó con su labor apostólica, ejerciendo la caridad incluso con sus enemigos. Rehusó varias invitaciones y promesas si apostataba por lo que fue condenado a ser estrangulado. En el lugar de la ejecución en Cay-Met, arrodillado frente al Padre Qui, recoibió la absolución y después de haberle pedido a sus hijos que estaban presentes que llevasen su cuerpo a Dau-Nuoc para darle modesta sepultura, ofreció su cuello a la soga que acabó con su vida. Era el día 13 de julio del año 1859. Fue beatificado por San Pio X el día 2 de mayo de 1909 y canonizado por el papa San Juan Pablo II el día 19 de junio de 1988.

Damiano Grenci

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La rápida expansión del culto a San Vicente en Hispania

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Restos del pavimento de la antigua Basílica de San Vicente, actual Catedral-Mezquita de Córdoba (España).

El eco del martirio sufrido por Vicentius en Valentia como consecuencia de las persecuciones decretadas por Diocleciano y Maximiano se expandió rápidamente por Hispania haciendo de la Iglesia de San Vicente de la Roqueta, lugar donde descansaron sus restos, lugar de peregrinación alentado por las primeras comunidades cristianas. A ello contribuyó sin duda el Himno V del Peristephanon o Libro de las Coronas del poeta Aurelio Prudencio y la Passio Sancti Vicentii, como actas desaparecidas de su martirio, entre otros. También hace referencia Lactancio, en su obra De Mortibus Persecutorum, y consta dedicada una Misa en su honor en el Liber Sacramentorum Mozarabicus. Por otro lado, quedan vestigios de varios sermones de San Justo, Obispo de Urgel, glosando su memoria y el Calendario de Córdoba en el que el dignatario eclesiástico mozárabe Recemundo daba mucha importancia a su fecha.

Ya con el Edicto de Milán del año 313 y su Pax Constantiniana, que trajeron la libertad de culto al imperio, empezaron a florecer grandes templos en nuestro territorio que tenían como fin la advocación de la memoria del santo. Así, la Catedral Visigoda de Córdoba en los siglos VI al VIII, de la que habló con profundidad San Isidoro de Sevilla, fue un templo importantísimo en la Bética de su tiempo. Esta se construyó sobre un templo romano anterior dedicado al sol y fue el antecedente de la posterior Mezquita de Córdoba. Abderramán I, en su Califato Omeya, permitió tras la conquista de Córdoba la pervivencia de ambos cultos en aquel templo pero, con posterioridad, compró su parte a la mozarabía cristiana y consolidó su culto musulmán, construyendo la primera de las aljamas cordobesas para la creciente población musulmana de Al Andalus. Entre los años 1931 y 1936 el Arquitecto conservador de la Mezquita-Catedral, Félix Hernández, realizó una excavación en la zona más antigua de la sala de oración que es la que se construyó bajo los auspicios de Abderramán I en la última parte del siglo VIII. Allí aparecieron importantes restos que debieron pertenecer a la Basílica hispanovisigoda de San Vicente, así como un conjunto de objetos vinculados a ella, algunos de gran belleza y decorados con iconografía cristiana (parte de un sarcófago tardoantiguo, piezas litúrgicas exornadas con crismones, etc…). Ya en la actualidad se han proseguido los exhaustivos trabajos arqueológicos sacando a la luz los mosaicos y pavimentos de los siglos VI y VII con distintos motivos, entre los que destaca una crátera o vasija de gran capacidad destinada a contener una mezcla de agua y vino , exhibiéndose en el bello Museo de San Vicente que se ha instalado en el interior de la propia mezquita en la zona de la ampliación de al-Hakam II.

También fue importante la Basílica Visigoda de Sevilla, de la que habló el historiador árabe Al Makkari . Así en el año 426 , los vándalos conducidos por Gunderico tomaron Hispalis y se dice que este murió fulminado al profanar la Basílica Mayor donde se veneraban las reliquias del santo. También destacamos las desaparecidas Basílicas de Illiberis (Granada) que fue consagrada a nuestro santo y fue sede del primer concilio celebrado en Hispania, manteniéndose su prestigio durante el poder visigodo . También las de Guadix por el Obispo Lilliolo en el año 594, la de Begastri (Cehegín) que fue una importante ciudad visigoda y sede episcopal durante cuatro siglos, Toledo, Carmona y Zaragoza. En el Templo de la Seo de esta última ciudad, la Caesaraugusta romana, estuvo el templo dedicado a San Vicente que sustituyó en época visigótica al Templo romano anterior, ciudad en la que predicaron Valero y Vicente (Vicentius Hispanus).

Instalación en una rotonda de una réplica de la Cruz monogramática de Begastri (España).

Proseguimos nuestro viaje por grandes sedes de culto vicentino posteriores y nos encontramos con el conjunto de Oviedo. La fundación del Monasterio de San Vicente de Oviedo está fechada en el año 781 cuando Máximo se asentó con sus siervos en una loma alargada que recibía el nombre de Ovetao al abrigo del Monte Naranco en que los siervos de Máximo habrían tenido que desbrozar la maleza y preparar el terreno para poder edificar en él. Al poco tiempo se une a esta colonización el tío de Máximo, el monje Fromestano. Tío, sobrino y servidumbre, construyeron un templo pequeño consagrado a San Vicente al que más tarde convertirían en basílica y anexarían un monasterio, constituyendo el embrión del futuro Oviedo. Hoy es la sede del Museo Arqueológico.

Y llegamos a la Catedral de Roda de Isábena. La Catedral de San Vicente tiene sus orígenes en el siglo XI, cuando Roda era una floreciente ciudad medieval con sede episcopal. Se la considera la catedral más antigua de Aragón y la más pequeña del territorio español. Protege los restos del Obispo Valero y es una verdadera joya arquitectónica.

Ya en tierras catalanas es impresionante el rosario de templos dedicados a la advocación de nuestro mártir pero merece especial mención el de San Vicente de Cardona. El Abad Oliba fue uno de los personajes más ilustres de su tiempo y fue nombrado Obispo de Vic. Ante la amenaza musulmana y la invasión de los francos, siempre defendió las propiedades de los feligreses. Así, en el 1040, se consagra este como el templo más extraordinario de toda la arquitectura conservada del primer Románico en Cataluña.

Otros grandes templos vicentinos son los de Abando, Donosti, Vitoria, Sigüenza, Corrales de Buelna, San Vicente de Alcántara, el magnífico Monasterio de San Vicente do Pino, Paracuellos del Jarama, San Vicente de la Maza, entre otros… teniendo más de 400 Iglesias y Ermitas en España bajo su advocación y siendo también el patrón en Valencia de su Universidad Católica y del tradicional Oficio de Sastres y Modistas que tuvo su sede en el Monasterio de la Roqueta desde el S.XV.   Del siglo XV data también la preciosa narración métrica en lengua vernácula valenciana llamada «Cobles fetes en llaor del gloriós Sent Vicent Mártir«, siendo los Gozos o Goigs el medio de difusión de su culto que fue más popular en otras regiones y especialmente en Cataluña pues no debemos olvidar que en esa región existen más de 150 topónimos con nuestro santo y su gran importancia en el Monasterio de Poblet. Hasta Cristóbal Colón en su Conquista del Nuevo Mundo dedicó su nombre a la Isla de San Vicente y las Granadinas

Salvador Raga Navarro
PRESIDENTE
Asociación Cultural VIA VICENTIUS – GOGISTES VALENCIANS

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