El problema de las dos Eulalias

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen de Santa Eulalia de Barcelona. Iglesia de Santa Eulària Des Rius, Ibiza (España).

Aprovechando que hoy, día 12 de febrero, se celebra la festividad de Santa Eulalia, virgen y mártir de Barcelona (España), he querido abordar la efeméride no desde el punto de vista estricto y habitual de la narración de la passio, fuentes históricas y reliquias, sino tal y como los Bolandistas plantean esta cuestión en su obra y como ha sido transmitida a la Bibliotheca Sanctorum editada en Roma.
Probablemente uno de los temas más controvertidos en hagiografía antigua sea el de las dos Eulalias, que podría expresarse en diversas preguntas: ¿existen dos Santas Eulalias, tal y como dice el Martirologio? Si no es así, ¿cuál es la verdadera? ¿Cuál es la falsa? ¿Es una única figura que se desdobló en dos personajes distintos? ¿Hasta qué punto podemos estar seguros de la existencia de alguna de ellas, o de las dos? Y daría para un largo etcétera.

Oficialmente el Martirologio romano distingue dos Santas Eulalias: una en Mérida (10 de diciembre) y la otra en Barcelona (12 de febrero). Veamos similitudes y diferencias entre una y otra para caracterizarlas mejor, pero antes que nada es importante remarcar que estas diferencias las hago en base al texto de la passio de cada una… con las limitaciones que estos textos legendarios y tardíos imponen ya de entrada.

Similitudes
1. Ambas son vírgenes y mártires en la Hispania romana.
2. A ambas se les atribuye una corta edad (12-13 años) y el nombre de Eulalia (en griego, “la bien hablada”).
3. Ambas abandonaron la casa paterna en secreto para presentarse ante el pretor y recriminarle duramente la persecución cristiana. Ambas tienen un talante serio y prudente, de ahí lo de “bien hablada”.
4. Ambas fueron torturadas con el hierro y el fuego, lo que resulta incoherente con el hecho de que ambas fueran hijas de una familia senatorial local, por tanto, de alta posición.
5. A ambas, en el momento de morir, les salió una paloma por la boca, simbolizando el alma, que remontó los cielos en vista de los espectadores.
6. Tanto en Mérida como en Barcelona nevaba copiosamente en el momento del martirio, y luego la nieve cubrió los cadáveres de ambas, expuestos públicamente, vistiéndolos de blanco. Sin embargo esta circunstancia se menciona más a menudo respecto a la mártir de Barcelona, que quedó mucho tiempo colgada de la cruz.

Imagen de Santa Eulalia de Mérida. Concatedral de Santa María la Mayor, Mérida (España).

Diferencias
1. A una se le atribuye el martirio en Mérida (Emerita Augusta) el 10 de diciembre, y a otra en Barcelona (Barcinona) el 12 de febrero.
2. La de Mérida se ubica en la persecución de Maximiano (236), y la de Barcelona en la de Diocleciano (303).
3. La de Mérida fue desgarrada con garfios y quemada viva con antorchas, la de Barcelona, aunque también desgarrada y quemada, murió crucificada. Es por eso que la primera lleva un horno en alusión a su muerte y la segunda una cruz o un ecúleo, patíbulo de tormento.
4. La de Mérida fue al martirio acompañada de una joven amiga, o esclava, de nombre Julia, que tan sólo se menciona una vez; la de Barcelona marchó sola al suplicio.
5. La de Mérida fue juzgada por un gobernador llamado Calpurniano, la de Barcelona, por el famosísimo Daciano. Sin embargo esta diferencia a veces se suprime, siendo las dos juzgadas por Daciano en algunas versiones.
6. De la de Mérida se nos dice que su padre se llamaba Liberio y fue instruida por un cristiano llamado Donato; los padres de la de Barcelona son Fileto y Leda. Pero de todos dice que luego fueron mártires.

Viendo estas semejanzas y diferencias, y teniendo en cuenta el estado actual de la investigación hagiográfica, es muy difícil discernir si realmente han existido estas dos mártires, o se trata de un doble relato del martirio de una única persona.

En 1958 fue publicado en Roma un estudio muy serio a favor de la existencia de las dos Eulalias: “Santa Eulalia de Barcelona, revisión de un problema histórico”, por Fábrega Grau. Sin embargo, estas conclusiones no fueron aceptadas por los Bolandistas, que en su tomo 77 de la Analecta Bollandistae, publicada un año mas tarde, fueron tachados de inconcluyentes.

¿Qué creer entonces? Nadie pone en duda la existencia de Eulalia de Mérida, porque existen evidencias de un culto antiquísimo. Ya en el año 405 Prudencio habla de una basílica construida sobre su sepulcro en Mérida y dedicada a ella, en honor de la cual escribió su tercer himno del Peristephanon. Hay testimonios posteriores de los siglos V-VI en adelante: un sermón de San Agustín, el Martirologio Jeronimiano, el de Cartago, San Gregorio de Tours, un mosaico en San Apolinar de Rávena…  muy interesante es el Martirologio Jeronimiano, donde se menciona a la mártir emeritense los días 10, 11 y 12 de diciembre y atención, también el 12 de febrero… fecha en la que se fijará posteriormente la fiesta de la mártir de Barcelona. De esta última no existe ninguna referencia hasta el s. VII, mencionada por primera vez en la passio de Santa Leocadia, y por tanto, de testimonios muy posteriores a los de la Eulalia emeritense.

Santa Eulalia ante el gobernador. Detalle de una vidriera del siglo XIX. Iglesia de Sainte Éulalie-de-Genille (Francia).

El culto de Eulalia de Barcelona arranca a partir del siglo VII, insisto, cuando el obispo Fulgencio de Barcelona en 656 le dedica el himno Fulget hic honor sepulchri. Y en el año 878, en el siglo IX, son encontradas sus reliquias. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las passios de las dos Eulalias son redactadas en el siglo VII, aunque la de Barcelona parece copiada de la de Mérida, que a su vez se inspira únicamente en el himno de Prudencio. Estos relatos aumentan y multiplican exageradamente los tormentos enumerados por el poeta, componiendo un relato macabro y horrendo en el que lo verdugos se ensañan brutalmente con la niña hasta prácticamente destrozarla.

En resumen: todos los testimonios apuntan a que los datos respecto a Eulalia de Mérida son anteriores cronológicamente a los de Eulalia de Barcelona, de ahí el escepticismo de los Bolandistas respecto a la existencia de dos santas, ya que parece (parece, repito) que la segunda sea un desdoblamiento de la primera. Sin embargo, la serie de semejanzas y diferencias que he apuntado son datos de unas passio que son del siglo VII, cuando ambas (o una sola) fueron martirizadas en el siglo IV, y por tanto no resulta demasiado fiable apoyarse en ellos ni para decir que son dos, ni para decir que son una sola.

El misterio, a día de hoy, sigue sin resolverse. Y mientras tanto el culto a esta(s) pequeña(s) mártir(es) se ha difundido enormente en España y Francia, donde los fieles no siempre tienen muy claro cuál es cuál, salvo, obviamente, los de Mérida y los de Barcelona, que barren para su casa diciendo que la suya es la auténtica (típico, en lugar de ver la realidad: que en caso de que hubiera una sola Eulalia, están todos venerando a la misma persona).

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

22 pensamientos en “El problema de las dos Eulalias

  1. La Eulalias, un misterio sin resolver. Muy bien Mel, me encanta cómo comparas los hechos para encontrar similitudes y diferencias, por cierto ¿has consultado el documento que te envié? yo no lo he leído, pero pensé que quizá podría aportar algo extra. Yo me inclino por pensar que la Eulalia de Mérida es la real, mientras la de Barcelona un caso más de desdoblamiento, como bien mencionas, además de ser un caso conocido en varios santos mártires que comparten nombre y passio.

    • No me dio tiempo a leerlo todavía, hermana, pero acá lo tengo, a ver cuando saco algún tiempo para mirarlo 🙂

      Hay en Mérida una Asociación cultural dedicada a Santa Eulalia que hace publicaciones periódicas en torno a la patrona. Ellos sostienen, basándose en la documentación disponible, que en efecto la de Barcelona es un desdoblamiento de “su” Eulalia. Las pruebas documentales parecen confirmarlo, aunque el estudio de Fábrega Grau era serio -no he tenido el gusto de consultarlo personalmente- e iconográficamente el culto de la de Barcelona está muchísimo más extendido, por la gran influencia que tuvo la corona catalanoaragonesa en la Edad Media y Moderna en esos territorios a donde “exportaron” a su patrona: Cerdeña, sur de Francia, y algún territorio italiano.

      La de Mérida no es conocida fuera de España y de hecho si un extranjero la ve supone que sólo hay una (y esa una es la de Barcelona). Pasa mucho en Francia, por ejemplo, la vidriera que he puesto, digo “Santa Eulalia ante el gobernador” pero no aclaro qué Eulalia, porque allá sólo creen que hay una.

      En fin, son ganas de rizar el rizo 😀 Pero realmente no está claro. En cuyo caso, ya digo, si sólo hubiese una (y esa una es la de Mérida), en todo caso esa una es las dos (arrea!). Líos aparte: que coincido contigo en que es muy probable que la de Barcelona sea un desdoblamiento de la de Mérida: no sería la primera vez que pasa.

  2. Yo, que también he accedido a algunos datos sobre este tema, coincido igualmente. Con muchisimas probabilidades, la santa de Barcelona es un desdoblamiento de la histórica Eulalia de Mérida. Desdoblamiento que, como muy bien explicas, viene de lejos, porque en los misales más antiguos del rito visigótico-mozárabe, se hace mención de las dos dentro de la Misa.

  3. Curioso y bien trabajado este ejemplo de posible “desdoblamiento” de Santa Eulalia. En el caso de que hubiese sido una “usurpación” de la Eulalia emeritense desde luego la difusión que se le dio al hecho fue máxima pues la Catedral gótica de Barcelona se le dedica junto con la Santa Cruz y llegó al patronazgo de la ciudad. Si yo fuera extremeño me mosquearía , jeje…

    • Hombre, yo no lo vería como una “usurpación”, Salvador… los Santos son de todos, y pegarse por de dónde era el mío, si me lo has robado, tal y cual… queda un poco feo. De todos modos creo que a un extremeño le molestará más que las reliquias de Eulalia de Mérida estén todavía en Oviedo, y no en Mérida, que su patrona se haya “duplicado” (a modo de mitosis celular, o bipartición vegetal, jajaja) y dado origen a una copia de sí misma que tiene su centro de culto en Barcelona.

      Pasa con muchas otras, Columba, que la hacen hispana y no lo era, Quiteria, más de lo mismo, Orosia, que la hacen eslava y quizás era hispana… en fin, al menos las dos Eulalias se nos quedan en casa 🙂

      • Ana María , siendo estrictos y ya que lo que aquí se pretende es ser rigurosos con la historia poner paños calientes a determinados “hurtos hagiográficos”, si es que lo son, puede ser divertido para algunos , inocente para otros , y mosqueante para el resto… Si Santa Eulalia era emeritense , lo era para todos lso efectos , y dedicarle una Catedral y el patronazgo , sea en Barcelona o en otro lugar , y modificar la histori apara hacerla nacer allí me parece inadecuado en todo caso.

        • Es que no estamos hablando de un “hurto” sino de un desdoblamiento. Nadie le ha robado a nadie la Santa (y en todo caso, con rigor o sin rigor, es de tontería pelearse por un Santo) sino que la creencia es que hay dos Santas.

          De todos modos, este desdoblamiento viene de tan antiguo (s.VII), que es imposible descubrir con qué motivos se hizo. Seguramente simplemente es un error de copias, sin ninguna mala fe por detrás. Tampoco hay nada de malo dedicarle la catedral a una santa de otro sitio. En Praga San Vito tiene una catedral y él no era de Praga.

  4. Leyendo las similitudes y las diferencias,sabiendo sobre el estudio que se hizo de la Santa Eulalia de Barcelona y sobre lo que dijeron despues los bolandistas yo no me atreveria para nada a decir que la de Barcelona sea un desdoblamiento de la de Merida (tampoco lo contrario).
    Si hubiesen querido diferenciarla de la de Merida su “passio” hubiese sido muy diferente y no hubieran cambiado solo algunos datos,bastante importantes.
    Muy muy raro….. :S

  5. Aqui en México, en la catedral de Mérida, Yucatan, existe una imagen de Santa Eulalia, quiero creer que debe ser la de Mérida precisamente por el nombre de la ciudad, pero sinceramente quien sabe, porque solo dice Santa Eulalia y ya, igual se narra una leyenda novohispana acerca de un hombre que le hizo una promesa a Santa Eulalia de Barcelona de llevarle al parecer una donacion de un tesoro o de joyas por un favor cumplido pero muere antes de cumplirlo y su alma no puede descansar y entonces su espiritu ayuda a otro a sacar el tesoro y que el se quede con parte de este a cambio que vaya a Barcelona a saldar la promesa que tenia con la Santa para poder descansar en paz, asi que a pesar de ser unas santas poco conocidas en México han dejado algo de huella y es interesante este dilema sobre cual de las dos realmente existio.

    • Si la ciudad se llama Mérida y sólo está como “Santa Eulalia”, lógicamente creen que hay sólo una y es la de Mérida. Pero tengo noticias de cuadros de Santa Eulalia en México que llevan claramente los atributos de la mártir de Barcelona.

    • Sí, es bellísima esa imagen; es una escultura, ignoro si de madera, yeso, pasta, muy sencilla. En efecto, nadie la conoce, o, al menos en estos nueve años que hace que yo vivo en esta ciudad de Mérida, Yucatán, México, no he visto más que una persona hacer una genuflexión y persignarse delante suyo. Yo ignoraba todo de ella, hasta el dia de hoy que se me ocurrió buscar esta devoción en internet. Desde siempre, sin embargo, me he detenido a verla e intentar descifrar las inscripciones en latín, donde se hace mención a la donación hecha a la Catedral Metropolitana de esta península yucateca. Pero me he sentido impelida a detenerme y dirigirle una plegaria porque me gusta mucho su nombre, Eulalia. A ella le pido que me ayude con mi palabra, que yo no hable más que el bien, que me regale el don de la bella expresión oral pues soy escritora y que me ayude a expresar esta palabra en forma bella cuando tenga que hablar en público. Les comento que en el otro extremo de este retablo de madera está la estatua de Santa Cecilia, de modo que a ellas les solicito los prodigios de la poesía y de la bella palabra. En medio de ellas, en dicho retablo, se yergue una imagen de la Santísima Trinidad, también de gran hermosura. En general todas las imágenes sagradas de esta sobria y augusta Catedral son de enorme belleza, pero este retablo con Eulalia, Cecilia y Trinidad son un obsequio para la vista, y para el alma que se acerque a ellas a suplicar auxilio demostrando su veneración. Al menos de mi parte, así lo he vivido con mucha frecuencia. Sería interesante seguir ahondando en la investigación del dilema de las dos identidades, sin embargo, esto tendría valor para la hagiografía y la historiografía, pero para la devoción, bástenos a sus devotos dirigir nuestras oraciones y adoración a Santa Eulalia, así, sin entrar en discusión ni preocuparnos por esta dualidad. Un saludo cordial desde esta Mérida de Yucatán en México.

  6. Solo un detalle: A Prudencio, en su obra “Peristephanon” en la práctica no se le escapa casi ningún santo hispano anterior a él y en su himno III canta el martirio de Santa Eulalia de Mérida. Que yo recuerde y recuerdo bien, a la de Barcelona no la menciona. Como muy bien dice Ana Maria, es en el siglo VII donde aparece una “passio”, copia de la otra “passio” de unos años antes.
    Cuando los bolandistas no dieron por buenos ni concluyentes los trabajos de Fábrega Grau, por algo sería; posiblemente, Fábrega “barría para dentro de casa”.

  7. Lo curioso es que Prudencio no haga ninguna mención de la de Barcelona. Si que hay un problema serio. No hay problema de que Santa Eulalia se venere en Barcelona, en Mérida o en Totana… pero y las reliquias que hay en Barcelona ¿De quién son? Aún podemos añadir algo más y es la cuestión de la Santa Eulalia de Zaragoza mencionada en algunos calendarios. Con respecto a Merida o/y Barcelona, me quedo con Mérida.

    • Está claro que la mártir es originaria de Mérida y que la de Barcelona es un desdoblamiento, como supongo será el caso de la de Zaragoza, que no había oido mencionar. Ahora bien, ¿de quién son las reliquias de Barcelona? ¿Y las de Montpellier? O de otra persona, o están repartidas, ¡que también podría ser!

  8. hola soy mexicano catolico, y si conosco las dos eulalia de merida y de barselona la de merida la iconografia representa una niña d 12 a 13 años sosteniendo una vasija de antorchas encendidas que de igual forma se venera en merida españa,la de barcelona la representan exposada con una crux grande y una paloma saliendo de su boca, siempre me he cuestionado cuales han sido la diferencia una de otra pues tienen caracteristicas semejante como las dos se llaman iguales y las dos son españolas y vivieron casi en el mismo siglo siendo virgenes y martires al mismo tiempo, si me pusieran a eleguir quizas pienso que la de barcelona goza de mas popularidad que la de merida pero considero que se trata de dos santas con caracteristicas iguales, podria ser de todos modos las dos representa la fe de dios ellas sufrieron crueles martirios por amor a dios

    • Gabriel, si te fijas con atención en las conclusiones del artículo, lo más probable es que sólo haya existido una Santa Eulalia: la de Mérida, siendo la de Barcelona un desdoblamiento legendario.

      Y no eran españolas, eran hispanas. España no existía en la época, eran provincias romanas conocidas como Hispania por la jurisdicción imperial.

  9. Creo que las Santas son la misma. Es posible que en la invasión árabe las reliquias de Santa Eulalia fueran repartidas entre Oviedo y Barcelona como zonas libres del poder musulmán. ¿ se sabe que tipo de restos guardan las urnas de Oviedo y Barcelona ?

    • Yo no tengo esa información, aunque creo que en Oviedo sí está la mayor parte de las reliquias.

      En Barcelona debe haber poca cosa, porque en Montpellier (Francia), también se conserva una bonita urna con huesos y un cráneo completo atribuido a Santa Eulalia, pero a saber de quién será.

      De todos modos, estoy convencida, como tú, de que Eulalia no hay más que una; y que si algunos restos son auténticos, están repartidos; ahora, cuando se hicieron los traslados, no lo sé. Quizás cuando el obispo de Barcelona se inventó que allí había una Santa con ese nombre; tal y como digo en el artículo.

  10. En primer lugar muchas felicidades por esta fantástica página web. Cuando más la leo y releo más me gusta, y viene a llenar un enorme hueco dentro del mundo católico que es aproximar la buena hagiografía a todos los públicos.
    Con respecto a las dos Eulalias, y después de haber leído al padre Fábrega y otros estudios posteriores, sobretodo de liturgia hispánica yo no seria tan contundente en afirmar que la Santa Barcinonense nunca existió.
    Solo me centraré en el detalle más llamativo. Cuando el obispo Quirico compone en el siglo VII el himno a la mártir de Barcelona lo hace para ser cantado al lado del sepulcro “Fulget hic honor sepulcri”. En aquel entonces el sepulcro de la Mérida estaba intacto, por tanto si el sepulcro de Barcelona estaba lleno no podían ser las mismas reliquias. Otro tema muy diferente es que, como las dos pasiones beben de una única fuente, además tardísima, es normal que ni una ni la otra ofrezcan garantías de nada. De hecho el himno de Quirico se inspira en el de Prudencio. Pero me extraña que antes de la invasión sarracena el obispo Quirico se “inventase” un sepulcro, por tanto, y desde mi humilísimo punto de vista: duplicación de biografías, sí; duplicación de santas, no.

    • Yo no puedo estar más de acuerdo contigo, Javier: sólo hubo una Eulalia, y fue la de Mérida. Eso sí, hay que manejar este tema con delicadeza y sin belicismos que puedan herir la sensibilidad catalana que tiene una dignísima devoción a esta Santa, que es la misma.

  11. Saludos, personalmente creo que Prudencio que era buen conocedor de la mitologia clásica hizo un esfuerzo por crear la mitología cristiana con datos reales y con datos inventados. Las diferentes Santa Eulalia son un ejemplo ,son una alegoria del culto a la diosa Cibeles que era muy extendido en la peninsula en aquella época, de hecho todos los lugares de culto a Eulalia están relacionados de una manera u otra al culto de la Magna Mater. Los restos de mártires eran objetos de poder que podían ser creados para ganar adeptos y de hecho eran moneda de cambio para aportar prestigio a determinados lugares.

    • Saludos, Gabriel. Bueno, respeto tu opinión pero no la comparto en absoluto. Eso que describes es una tesis clásica de las corrientes pertenecientes a la escuela mitologista y, francamente, no me parecen serias ni de rigor. Los mártires hispanos son en su mayoría personajes históricos reales y no, en absoluto, “reciclajes” de antiguos cultos a dioses paganos. Aceptamos que sus vidas están faltas de datos, contaminadas con leyendas y que hasta sufren desdoblamientos, cosa que cualquier hagiógrafo serio conoce; pero son personajes históricos, cuyo culto y documentación son muy antiguos y cuyas reliquias son tenidas por auténticas. Es el caso de Santa Eulalia como el de San Vicente y muchos otros; siendo este último un caso interesante porque sus reliquias se han reconocido, datado y son auténticas.

      De modo que no, no acepto la tesis mitologista de que Prudencio sacaba mártires cristianos de dioses paganos. Hacía una apología de estos héroes, sin duda, pero qué poeta no lo hace. Hablamos de figuras históricas reales y, sin discutir el prestigio que las reliquias aportan a los lugares de culto, hablamos también de restos reales de personas reales. Que haya una sola Eulalia y no dos no cambia esto; y por último, te digo con cariño: no sé qué relación ves entre Santa Eulalia y Cibeles, porque yo no veo que se parezcan absolutamente en nada. Cordiales saludos.

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