Santa María Bernarda Soubirous (Bernardette)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de Bernardette en su juventud, durante el tiempo de las apariciones.

Nació el domingo día 7 de enero del año 1844, en el molino de Boly, cerca de Lourdes, sobre las dos de la tarde. Era la primera hija de Francisco Soubirous y Luisa Casterot. Fue bautizada dos días más tarde y le pusieron ese nombre, aunque desde pequeña siempre la llamaban Bernardette. Después de ella nacieron seis hermanos y dos hermanas, aunque solo tres llegaron a la mayoría de edad.

Su padre trabajó como molinero para la familia Casterot, casándose muy joven con Luisa.  Cuando nació Bernardette, la familia no estaba mal económicamente y una prueba de ello era que la niña había sido confiada a una nodriza durante seis meses. La nodriza, llamada María Avarant, vivía en Bartres a cinco millas de Lourdes. Amamantó a Bernardette hasta octubre de 1845, fecha en la que Bernardette retornó a Boly (Lourdes), donde vivió con su familia durante diez años, hasta que en 1855, como las cosas empezaron a ir mal para la familia, emigró a Arcizaces-Angles, viviendo en una choza. Corrió el riesgo de morir de cólera y la enfermedad minó su salud durante toda su vida; además de pobre, era de condición enfermiza. En Arcizaces estuvo hasta el otoño de ese año, aunque el invierno lo pasó con una tía en Monières.

En mayo de 1856, de fracaso en fracaso, su padre deja el molino y no encuentra otro refugio que la antigua prisión llamada Le Cachot, donde en una sola habitación y sin luz, vivía toda la familia: padres y los cuatro primeros hijos. Como Bernardette era la mayor tenía que quedarse al cargo de sus hermanos por lo que no podía frecuentar la escuela ni aprender el catecismo; no sabía leer ni hablaba el francés; solo el dialecto de aquella zona. Acusado de hurto, su padre fue ingresado en prisión desde el 27 de marzo al 4 de abril y a finales de junio Bernardette vuelve a Bartrés para poder asistir a la escuela. Tenía catorce años de edad y era, prácticamente, la única niña de Lourdes que a esa edad aun no había hecho la Primera Comunión. Sin embargo, las verdaderas intenciones de quienes le ayudaron para ir a Bartrés no era prepararla para que aprendiera a leer, escribir y hacer la Comunión, sino que en realidad la querían para que se ocupase de los hijos de su antigua nodriza y para tenerla como pastora, ocupada del pastoreo de las ovejas, aunque sin paga ni jornal. Trabajaba solo por la comida y por el techo. Como era muy buena en su trabajo, la obligaban a estar más tiempo cuidando de las ovejas, lo que no le permitía asistir a clases.

A finales de enero de 1858 se vuelve a Lourdes porque desea ardientemente hacer la Primera Comunión y en la escuela anexa al hospicio fue preparada por las Hermanas de Nevers y por el sacerdote Pomian, aunque faltando a veces a clase ya que tenía que cuidar a sus hermanos. A esto se dedicaba hasta el día 11 de febrero de 1858. Ese fue el día elegido que cambiaría no solo la vida de Bernardette, sino que marcó el comienzo de toda una nueva movilización en la Iglesia: la Virgen se le apareció a la niña“Desde el 11 de febrero hasta el 16 de julio de ese año, 1858, en la gruta de Massabielle, durante dieciocho veces, la Santísima Virgen María tuvo en Bernardette a su confidente, a su colaboradora, al instrumento de su ternura maternal hacia los hombres y de la omnipotente misericordia de su Hijo, para restaurar el mundo en Cristo con una nueva e incomparable efusión de la Redención”. Estas son palabras del papa Pío XII.

Imagen de la Virgen en el lugar de las apariciones. Gruta de Massabielle, Lourdes (Francia).

Aquel 11 de febrero, la madre de Bernardette le permitió ir al campo con su hermana menor, María y con otra niña, para buscar leña seca. El lugar preferido para recoger la leña eran los alrededores de la gruta. Pasaron el arroyo, pero Bernardette no se decidía porque el agua estaba muy fría. Cuando se decidió y empezó a descalzarse, un ruido muy fuerte le obligó a mirar hacia todos los lados. Había muchísimo ruido, parecido al viento, pero las hojas de los árboles no se movían. Entró al fondo de la gruta y vio a una Señora bellísima, vestida de blanco con un vestido ajustado al talle con una cinta azul. Un largo velo blanco le caía hasta los pies envolviendo todo el cuerpo. Los pies descalzos y muy limpios parecían apoyarse sobre un rosal silvestre. Dos rosas brillantes de color de oro cubrían la parte superior de los pies de la Señora. Las manos las tenía juntas sobre el pecho, en posición de oración y entre sus dedos tenía un largo rosario blanco y dorado con una cruz como de oro. Irradiaba felicidad, majestad, inocencia, dulzura, bondad y paz. La Señora parecía saludarla inclinando la cabeza ante la niña.

Bernardette cogió el rosario que siempre llevaba haciendo la señal de la cruz como para defenderse, pero quedó paralizada. La Virgen había tomado la cruz de su rosario e hizo lo mismo. Bernardette rezó el rosario, la Señora le pidió que se acercase y sonrió, despidiéndose de la niña. La visión desapareció. Era la hora del Ángelus. Bernardette preguntó a las otras niñas si ellas habían visto algo y le dijeron que no; ella se lo contó y les pidió que guardase silencio, pero su hermana María se lo contó a su madre, que lógicamente no la creyó.

La segunda aparición fue el domingo 14 de febrero, entre el mediodía y las dos de la tarde. Estaban presentes unas diez personas que no vieron nada. La Virgen y Bernardette rezaron juntas el rosario y la voz se corrió por el pueblo y, como es normal, pronto aparecieron los comentarios malintencionados, las burlas, los desprecios y los insultos.

La tercera aparición fue el jueves 18 de febrero a las seis de la mañana. La Virgen le pidió que fuese allí durante quince días seguidos; la niña se lo prometió y la Virgen le dijo: “Yo también te prometo hacerte dichosa, no ciertamente en este mundo, sino en el otro”. Como Bernardette jamás había mentido, los padres de la niña empezaron a creerla.

La cuarta aparición fue el día 19 de febrero a primeras horas de la mañana. Fue una aparición silenciosa como las de los dos días siguientes. La quinta aparición fue el sábado día 20 a las seis de la mañana y delante de un centenar de personas.

Otra fotografía de Bernadette, con el rosario, durante la época de las apariciones.

El domingo 21 se apareció la Virgen por sexta vez. Varios miles de personas rodeaban la gruta y había tres gendarmes. Ese mismo día, por la tarde, el comisario Jacomet interrogó a la niña y la amenazó con la cárcel si continuaba yendo a la gruta. Los médicos la examinaron ese día llegando a la conclusión de que en la niña no había ningún signo de alucinación ni de histeria. Uno de los principales médicos dijo: “Aquí hay un hecho extraordinario, totalmente desconocido a la ciencia y a la medicina”.

El día 22 de febrero la Virgen no se le apareció, pero si lo hizo al día siguiente muy de mañana. Era la séptima aparición y es la fecha más probable de la revelación de un secreto, que no podría revelar. Al día siguiente al aparecérsele la Señora, le repitió por tres veces la palabra “penitencia” y al otro día, 25 de febrero, día de la novena aparición, le mandó beber y lavarse los pies en una fuente y comer la hierba que allí había. Como Bernardette no veía ninguna fuente, fue al riachuelo que pasaba junto a la gruta, el río Tarbes, pero la Virgen le dijo que no, que entrara al fondo de la gruta, excavase con las manos y que la fuente aparecería. Así ocurrió. Esa agua, que aun hoy sigue brotando, ha sido analizada por los mejores laboratorios químicos del mundo y es solo agua pura, carente de toda propiedad térmica, pero en la que no sobrevive ningún tipo de bacteria. Es la llamada “agua milagrosa de Lourdes”.

La Virgen se le siguió apareciendo los días siguientes hasta el 4 de marzo. Ese día quiso realizar un milagro: un niño llamado Justino, de dos años, estaba agonizando, parecía muerto. La madre, desesperada lo metió en la fuente y nada. Se lo llevó a su casa y allí empezó a respirar. Al día siguiente estaba jugando y comiendo como los demás niños. La noticia se corrió por toda Francia y tres médicos distintos confirmaron que inexplicablemente, el niño se había curado.

Bernardette seguía yendo a la gruta diariamente, rezaba el rosario, pero la Virgen no aparecía y fue el día 25 de marzo, fiesta de la Anunciación, sobre las cinco de la mañana, cuando la Virgen se le apareció por decimosexta vez comunicándole: “Yo soy la Inmaculada Concepción”. Otra vez se le apareció el día 7 de abril y fue cuando ocurrió el “milagro del cirio”. Bernardette estaba absorta y la llama de un cirio que llevaba en las manos pasó a sus dedos. La gente gritaba porque la mano ardía, pero ella permanecía inmóvil. Un médico que estaba cerca comprobó por su reloj que durante más de un cuarto de hora la mano estuvo entre llamas sin que ella hiciese el menor movimiento. Miraron su mano y estaba ilesa. Este hecho lo vieron miles de personas que allí estaban. La última aparición fue el día 16 de julio.

Relicario con el corazón de Bernardette. Santuario de Nuestra Señora de Lourdes (Francia).

Entre los días 6 y 22 de marzo Bernardette había estado en Cauterets y el jueves 3 de junio, fiesta del Corpus Christi, hizo la Primera Comunión. Al día siguiente, el barón Maíz decidió encerrarla pero se encontró con la increíble resistencia del padre Peyramale, que lo impidió. Después de las apariciones, el día 8 de septiembre, la niña fue acogida por las Hijas de María. En octubre entró en la escuela y en noviembre fue interrogada por primera vez por una comisión episcopal. El día 7 de diciembre de 1861 compareció por última vez ante Monseñor Laurente, el cual en un documento firmado el día 18 de enero de 1862 proclamó la realidad de las apariciones. A finales de marzo Bernardette cayó enferma de pulmonía, por lo que se le administró la Unción de los Enfermos; inexplicablemente, sanó. Ella decía: “Quiero ser religiosa, pero no se en qué Orden porque la Virgen no me ha dicho nada”. Monseñor Forcade, obispo de Nevers le propuso entrar en las Hermanas de la Caridad y de la Instrucción Cristiana de su ciudad y ella le dijo que se lo pensaría. A principios de 1866 fue admitida como postulante en el hospicio de Lourdes, ocupándose de los enfermos del hospicio y de los escolares más pequeños.

El 21 de mayo de 1866 Bernardette asiste a la primera misa pontifical celebrada en la Gruta de Massabielle, en medio de una gran muchedumbre. La gente se le acerca, la apretuja y ella comprende que tiene que desaparecer y así, el 4 de julio se marcha a Nevers. Solicita el hábito de religiosa y dice:”He venido aquí para esconderme”. Entra en el convento de la Caridad de Nevers y ninguna de las religiosas la entendían: ni la superiora, ni la maestra de novicia, ni nadie. Sabían y admitían que la Virgen se le había aparecido, pero la veían ordinaria y no entraba en la concepción que tenían estas monjas de lo que es la santidad. Sin embargo, tenían que admitir que era fiel cumplidora de las reglas de la comunidad.

Tres semanas después de haber recibido los hábitos, Bernardette enfermó gravemente de tuberculosis, creyendo los médicos que su muerte sería inminente. Se le administró de nuevo la Extremaunción, pero no se le pudo dar el Viático porque tenía continuos vómitos de sangre. Pensando que iba a morir, la superiora, con la aprobación del obispo y de la Comunidad, quiso darle el consuelo de pronunciar los votos aunque no había terminado el noviciado. El obispo presidió la ceremonia y ella dio su consentimiento por medio de signos ya que no podía hablar. A la mañana siguiente estaba muchísimo mejor. Tuvo que terminar el noviciado y fue tratada muy severamente y aun cruelmente, renovando su profesión al terminar el noviciado el día 30 de octubre de 1867, tomando el nombre de María Bernarda. Tenía 23 años de edad. Ese mismo día fue humillada por la superiora que dijo públicamente que “como no servía para nada, se le enviaría a la enfermería a cuidar a los enfermos”.

Fotografía de la Santa "de cuerpo presente", vistiendo el hábito de su Orden.

En el otoño de 1873 tuvo un ataque de bronquitis y tuvo que ser trasladada al hospital; se le eximió de su trabajo en la enfermería y se le dio un trabajo de menor esfuerzo físico: asistente de sacristán. Este trabajo le dio la oportunidad de estar mucho más tiempo en la capilla, pero este regalo no le duró mucho porque su salud empeoraba. A partir de 1877 no era sino una inválida. Pronunció los votos solemnes el día 22 de septiembre de 1878 y el 11 de diciembre volvió a la enfermería de donde nunca más salió. Sus últimos meses fueron muy difíciles ya que pasó por lo que se ha venido en llamar “la noche oscura del alma”. Fue tentada por el desánimo y la desesperación, pensaba que era indigna, que no merecía la salvación, perdió la paz interior y aun la certeza de poder salvarse. Físicamente también sufrió muchísimo: tanto tiempo en cama le produjo terribles llagas en la espalda, se le reventó una pierna, quedó sorda, pero su actitud fue siempre serena no manifestando nunca el menor signo de sufrimiento. El día 16 de abril de 1879  pidió a las hermanas que la cuidaban que rezaran el rosario. Al acabar un Avemaría, sonrió suavemente y murió. Eran las tres y cuarto de la tarde y tenía treinta y cinco años de edad. Sus funerales fueron multitudinarios. Fue sepultada en la Casa Madre, en la capilla de San José, situada en el huerto del convento.

El proceso ordinario diocesano para su beatificación se inició el día 20 de agosto de 1908 y tuvo ciento treinta y tres sesiones. En la primera exhumación del cadáver, el día 22 de septiembre de 1909, éste se encontró incorrupto. Se hizo un segundo reconocimiento el día 3 de abril de 1919 y seguía igual: la piel dura, pero intacta y de color rosáceo. El día 25 de agosto de 1913, San Pío X introdujo la Causa en Roma y aunque quedó paralizada durante la Primera Guerra Mundial, fue reabierta el 17 de septiembre de 1917. Tuvo doscientas cinco sesiones. El 14 de junio de 1925 fue beatificada por el papa Pío XI y su cuerpo fue trasladado solemnemente a la capilla principal de la Casa Madre. Durante el traslado, Monseñor Lemaître, arzobispo de Cartago, curó milagrosamente de una enfermedad incurable. Este milagro fue admitido y convalidado para la canonización, que tuvo lugar el día 8 de diciembre del año 1933. Su fiesta se celebra el día 16 de abril y en Francia, también el 18 de febrero.

Vista del rostro y las manos de la Santa (con cobertura de cera) en su sepulcro. Capilla del convento de las Hijas de la Caridad de Nevers (Francia).

Para hacer este resumen, hemos consultado el libro “La confidente de la Inmaculada” de M.T. Bordenave, editado en Nevers en el año 1912, “La peregrinación a Lourdes” de A. Combes, editada en 1959 y los propios documentos de la Causa.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

20 pensamientos en “Santa María Bernarda Soubirous (Bernardette)

  1. Muchas gracias, Antonio. 🙂

    ¿Qué decir? Yo en el fenómeno de las apariciones no entraré… es una cuestión de fe, pero también es un tema delicado que hay que coger con pinzas -no poca gente se ha aprovechado de la buena voluntad del prójimo para engañar y sacar dinero a los devotos simulando situaciones muy semejantes-. El caso de Bernardette, con todo, es sorprendente.

    La Virgen se aparece y no escoge a nadie espectacular para revelársele, sino a una niña pobre, inculta y que no hizo nada extraordinario en su vida salvo el hecho de ser la vidente de Lourdes. Una chica ordinaria, vamos, como la percibieron las hermanas de su convento. Y que vivió despreciada y enferma el resto de su vida, muriendo a una edad muy temprana.

    Del todo inexplicable para los mezquinos criterios humanos que solemos emplear. Pero parece que la Virgen supiera bien por qué la escogía. Luego, después de muerta, se queda incorrupta permanentemente, aunque con un progresivo deterioro por los lavados y tratados que hicieron al cadáver (la foto que vemos, y poca gente lo sabe, no es Bernardette misma sino una cobertura de máscara y manos de cera porque el cuerpo real está ennegrecido y no es agradable de ver).

    Yo, no me lo explico ni tengo saber ni autoridad para cuestionarlo. Pero no deja de sorprenderme ni fascinarme. Me gustaría visitar algún día el santuario de Lourdes para ver la zona -que naturalmente hablando, debe ser preciosa-, y ya que estamos en eso y eres geólogo, Antonio, ¿sabes si la oquedad esa donde está ubicada la imagen en Massabielle es natural, o está labrada artificalmente? Porque hace de hornacina perfecta para una imagen (o una aparición).

    • Gracias Ana Maria,
      La primera vez que estuve en Lourdes fue en abril de 1969 ¿ya ha llovido desde entonces, eh? y la verdad es que, aunque me sorprendió toda su grandiosidad: doble basílica, iglesia subterranea, monumental Via Crucis por las montañas, muchas gentes con fe, etc, después de la sorpresa vino la decepción, porque todo era un puro comercio. La fe estaba en la gente sencilla y en los muchos voluntarios que alli había, pero en lo institucional propiamente dicho, puro comercio.
      Entonces yo no era geólogo, pero el paisaje me alucinó; es sencillamente maravilloso, todo montañoso, verde, frondoso, fresco y, como era natural me llevé un recuerdo: una piedrecita que cogí en el campo y que guardo; ni agua milagrosa, ni vela, ni estampas, nada de nada: solo una piedrecita.
      Por supuesto que esa sorpresa y inicial y posterior decepción no han influido para nada en mi cariño hacia Maria.
      Por supuesto recé un avemaria ante la Virgen en la cueva, que es una cueva natural, no artificial y ¿sabes donde escuché misa? En la iglesia subterránea moderna que tiene la forma de medio huevo. ¿Y sabes quienes abarrotaban la iglesia? miles de soldados de varios paises europeos cuyos ejercitos habian organizado una peregrinacion que coincidió ese día. Así que terminé entre militares.

      • Qué interesante Antonio! coincido con Ana con lo controversial de las apariciones y la elección de Bernardette, que como mencionas pasó su vida entera sufriendo…sin embargo me gustaría ir algún día a Lourdes. Eso del comercio uf! es algo bien triste, aquí en México el lugar donde se dice apareció la Virgen de Guadalupe tiene también un complejo turístico-religioso impresionante y todos aprovechan la situación vendiendo cualquier cantidad de baratijas y cosas a precios altísimos, que los creyentes adquieren por ingenuos. Es verdaderamente decepcionante explotar la fe con fines comerciales!

        • La sencillez de Santa Bernardita es la misma que la de Santa Bakhita. Dios hace cosas grandes con los humildes, Dios, me atrevería a decir, que prefiere a los humildes, aunque todos seamos sus hijos. Aun antes de decirlo Cristo, ya lo dice su Madre en el canto del Magníficat”:”Dispersit superbos mente cordis sui. Deposuit potentes de sede et exaltavit humiles” o sea, Dispersa a los soberbios de corazón. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. ¡Más humildes que estas dos grandes, pero sencillas mujeres! Deben ser ejemplos para nosotros y son ejemplos actuales, recientes.

      • La verdad es que no me extraña para nada el negocio, de estas cosas siempre se saca provecho: en Lourdes, en Fátima, en otros lugares, se hace el agosto con la venta de velas, estampas y aguas milagrosas.

        Por cierto, si de las apariciones no hablo, del agua de Lourdes sí que hablaré: eso de que es un agua donde no sobrevive una bacteria es una trola como una catedral. Será agua de gruta normal y corriente, con sus minerales y con su flora particular. ¿Sabes por qué? Porque el agua que no tiene nada, ni bacterias, teóricamente sería agua pura … y esta agua no se puede conseguir, ni destilándola, ni desionizándola… y si se consiguiera, de hecho, sería claramente nociva para el ser humano. Un agua así nos mataría. Precisamos los nutrientes que contiene el agua para sobrevivir.

        Y esto es de nivel de cuarto de la ESO… no hace falta estudiar Química para saberlo.

        Alucino con la de chorradas que dice la gente, “analizada por los mejores laboratorios químicos del mundo”… ¡qué tópico!… no niego que esas aguas, con la intercesión de la Virgen, puedan ser beneficiosas, pero de ahí a ser agua pura… jaja. Pues si mata a las bacterias, también nos mataría a nosotros. La gente será tonta, pero la Virgen no, menos mal.

        • Pero qué mala eres, cariñosamente hablando. Yo ni quito ni pongo rey, solo me he remitido a poner lo que pór allí se dice.
          Entrando en materia y ahora en serio; si hay bacterias que viven en el ácido sulfúrico y el rio Tinto, cuyas aguas están sobresaturadas de hidróxidos de hierro y tiene un pH 2 (altamente ácido), está cargado de microorganismos: bacterias, hongos, microalgas, etc… ¿por qué no iban a estar en el agua? O sea, por supuesto que la Virgen puede hacer milagros y ya lo dijo Cristo: “la fé mueve montañas”, pero lo del agua es un negocio puro y duro y si no, ¿por qué no me traje una botellita?
          En Fátima: tres cuartos de lo mismo. Y de allí me traje como recuerdo unas bellotas de una encina que está junto al santuario; o sea, que más naturalista…, je, je.

          • Pues yo al rey sí que lo voy a quitar, con permiso Antonio… jaja 😀 Que no es por maldad, pero la gente se pensaría que de verdad bebe agua pura y gracias a Dios que eso no existe, porque de ser así nos destruiría la flora intestinal en poco rato y nos moriríamos en medio de una espantosa diarrea… eso ya pasa cuando tomamos alguna agua de manantial que a simple vista “parecía” buena.

            Además, es que a mí me trajeron una botellita de esas de las que hablas, y cuando la tomé, no me pareció distinta de otras. El leve sabor mineral se notaba claramente, así que, de agua pura, NANAI. Gracias a Dios tendrá de todo: flora, esporas, bacterias, todo lo que tiene el agua natural, y por eso hace bien a las personas y no mal.

            Pero estoy de acuerdo contigo: eso es puro negocio, nada más. Que será agua buena para la salud, desde luego: como la Solan de Cabras, que es minero-medicinal. Pero de agua pura y bacterias que no sobreviven… imposible.

  2. Yo tuve la dicha de visitar Lourdes en septiembre del año 98,en un viaje que hice con mis padres a los Pirineos.
    Cuando entre a Lourdes me sorprendi con la cantidad de tiendas y puestos por la calle que vendian de todo relacionado con Bernadette y La Virgen.
    Parecia la fiesta de Santa Catalina de mi ciudad,me encanto.
    Si la ciudad vive de eso,amen,no engañan a a nadie.
    A medida que me acercaba al Santuario iba notando una sensacion diefrente,que se fue acentuando hasta dejarme impresionado frente a la gruta.
    La inmensa cantidad de gente que habia y el casi total silencio que reinaba (solo se oia algun niño llorar,alguien tosiendo…)
    Yo percibi algo,que no se como explicarlo,pero que emanaba de toda la gente alli reunida frente a la gruta.
    Le pedi un favor a la Virgen,que consideraba por aquel entonces lo mas importante para mi,no se me concedio.
    Sin embargo,nada mas volver del viaje ocurrio (para mi,ojo) un verdadero milagro,el cual obviamente no voy a relatar pues es personal.
    Pido el mayor respeto a esta ultima parte de mi comentario,gracias. 😉

    • Por supuesto que si, Abel, lo personal es sagrado.
      Con respecto al ambiente en Lourdes, ya también lo he dicho yo antes; la gente sencilla está en un mundo y los que viven del negocio, en otro. Yo se que la ciudad vive de eso y lo veo normal porque al ser la meta de multitud de peregrinaciones es natural que haya multitud de servicios, desde un simple puesto de salchichas hasta un buen hospital, pero que la ciudad viva de eso es una cosa y que aquello sea un puro negocio arropado por un hecho religioso es otra cosa.
      Menos mal que a los verdaderos creyentes, a quienes van con fé, la Virgen es lo primero independientemente de que cada uno consiga o no la gracia que pide.
      Yo aconsejo que todo el que pueda vaya; yo de hecho he ido más de una vez. Si es creyente, la primera visita es a la Virgen y si no lo es, disfrutará con tan maravillosos paisajes.
      Por cierto, hoy publicamos el artículo porque hoy se celebra la festividad de la Virgen de Lourdes.

  3. Como Ana María , en esto de las apariciones marianas ni pongo ni quito aunque me parece legítimo que se practique el escepticismo para quien quiera concebir su fe de otro modo . En todo caso , escuché en un programa de radio un argumento que me llamó la atención y que me hizo al menos reflexionar y es el siguiente; De las grandes potencias conquistadoras o impulsoras del catolicismo (España , Italia , Portugal y Francia) sólo las dos últimas carecían de centros de peregrinaciones que , por un motivo u otro , hubiesen generado año tras año afluencias masivas de “católicos en búsqueda”.El contertulio afirmaba que para “subsanar este desequilibrio” las autoridades respectivas pudieron “propiciar” la difusión del acontecimiento que hoy comentamos y surgieron Lourdes y Fátima … con lo impopular que pueda ser esta opinión ,que yo reproduzco, la dejo por si es susceptible de ser comentada.

    • A mí me parece muy interesante eso que comentas, Salvador, pero en mi humilde opinión, cabría matizarlo. Francia siempre ha sido un reducto de peregrinaciones muy importante, y desde la Alta Edad Media: Santa Fe de Conques, Santa Magdalena de Vézelay, San Saturnino de Tolosa… vamos, lo que es la famosa “ruta del románico”, esa que va a morir en Santiago de Compostela.

      Otra cosa es que hables de “peregrinaciones marianas”, lo cual, no descarto que no haya anteriores a Lourdes. También en Francia se dieron otras apariciones: La Salette, La Milagrosa… no sé ahora mismo son anteriores o posteriores a Lourdes, pero la verdad es que no son pocas.

      Pero vamos, que carecer de centros de peregrinación, Francia no carece ni ha carecido nunca. Y te puedo asegurar que sí se generaron afluencias masivas de peregrinos, estamos hablando nada menos de iglesias que pasan por el Camino de Santiago… durante siglos y siglos de afluencias.

      Es decir, que si bien me parece curiosa la afirmación, hay que matizarla: al parecer el autor no consideró el legado medieval de las peregrinaciones, que ya te digo, en Francia son muy importantes y muy antiguas.

    • Yo de algunas autoridades (civiles y eclesiásticas) me puedo esperar de todo y no me asombro de nada, pero dicho eso, es verdad que en ambos lugares están unos niños inocentes que atestiguan han visto a la Virgen, que hay muchísimos signos que confirman que esto es verdad y que esos niños, con su candor e inocencia, se santificaron.
      Que después las autoridades (ambas) se hayan aprovechado del hecho con otros fines más o menos confesables, es otra cosa.

      • Antonio pienso igual que tu respecto a lo que mencionas de los niños.
        Por cierto,gracias por poner la fotografia de Bernadetta “de cuerpo presente”,no sabia que se hubiera tomado esa fotografia en su dia y es la primera vez que la veo.
        Yo tengo que volver a Lourdes algun dia,se me quedaron unas cosas por ver (y de paso me acercare a Nevers) y ademas me gusto muchisimo,los paisajes como tu dices,preciosos.

  4. yo e stado ste mes de junio en lurdes y lo k yo e visto ayi m a parecido sorprendente k fe mas grande yo al entrar en la gruta senti algo inespicable m sentia bien una paz interior maravillosa y luego la procesion de las antorchas por la noche k fue algo k jamas olvidare m gustaria volver de nuevo y kedarme ayi pero eso es imposible pero si volvere de nuevo a ese lugar tan maravilloso k la virgen eligio para aparecer a bernardette el agua si cura pero no a todo el mundo por supuesto solo a los k se lo merescan desde k vine solo pienso en la gruta en lo bien k m senti fue algo magico y por supusto creo en sus milagros

  5. realmente quedo muy asombrado y muy alegre al mismo tiempo ..de saber que aun en nuestros tiempos hayan sucedido estas cosas maravillosas y lo que aun me alera mas en elalma fue que tambien estas aparicines de la santisima virgen la contemplaron mucha mas gente, aunque creo yo esta gente no la contemplaron con la misma naturaleza divina que la contemplo y la vivio santa bernardita ….y ahora estoy muy seguro de ello …YO LO CREO Y CREO EN LA SANTISIMA VIRGEN “””INMACULADA CONCEPCION””” Y EN SU APARICION DIVINA…y es por esto que hoy domingo 27 de enero del año 2013 me entrego or completo a ella para que por su intersecion divina ante nuestrio salvador .MI SEÑOR JESUS. me perdone de todo pecado que halla cometido hasta hoy y me cure de esta enfermedad que padesco …..gracias señor …M R

  6. Sobre el negocio de Lourdes hay que hacer algunas precisiones. La más importante es que en todo el recinto sagrado, la enorme extensión de terreno que incluye las basílicas, cripta y cueva no hay ni un solo comercio. Las velas y velones se pueden tomar gratuitamente o dando la voluntad. Los negocios estan en el pueblo, y de algún modo son necesarios a causa de la demanda de los pelegrinos. Gracias.

  7. AMIGOS DEL MUNDO DE LA FE AQUI EN VENEZUELA ESTA LA MADRE MARIA DE SAN JOSE , TAMBIEN DIOS LE DIO EL MILAGRO DE MANTENERLA INCORRUPTA POR MAS DE 10 AÑOS , ESTAS SON PRUEBAS QUE DIOS NOS DA Y TENEMOS QUE ACEPTARLAS , SOY MEDICO VI EL CUERPO , EN MI OPINION ES UN MILAGRO , ME GUSTARIA IR A VER A LA SANTA Y VISITAR LA GRUTA , PARA VER ESA MARAVILLA , GRACIAS POR SU ATENCION .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*