La Cuestión Filoménica (II) – El vaso de sangre

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del "vas sanguinis" de la Santa, junto a las reliquias. Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, Mugnano del Cardinale (Italia).

Finalizamos el proceso de traducción del informe presentado por Monseñor Braschi, rector del Santuario de Santa Filomena, respecto de la cuestión filoménica:
“La segunda parte de los resultados de esta nueva investigación científica se centró en el vaso de cristal que fue hallado en la tumba con las reliquias de Santa Filomena. Ha sido ahora probado científicamente que contiene sangre y para nuestra sorpresa, también un pequeño fragmento de hueso. Este nuevo descubrimiento indica que Santa Filomena sufrió una muerte violenta.[1]
De nuevo digo que ansié hallar la verdad sin importar los resultados, y felizmente, soy capaz de afirmar que los resultados disipan cualquier confusión o malinterpretación que pudo haber existido antes sobre Santa Filomena. Todos los representantes de los centros de la Archicofradía Universal de Santa Filomena recibirán una transcripción completa de la conferencia y los resultados científicos. Ellos también tienen una lista detallada y completa de los eventos que tendrán lugar en el Santuario por este año especial de aniversario.
Para el 200 aniversario os pido a todos que divulguéis la palabra de Santa Filomena a tantos como podáis, hagáis su nombre una palabra habitual en vuestra comunidad y animéis a la incorporación al círculo de las novenas locales. Formad estas pequeñas familias y grupos de amigos y rezad a esta poderosa Santa que es tan cercana y poderosa con Dios.
Me despido con la bendición de Santa Filomena a través del Sagrado Corazón de Nuestro Señor y el Inmaculado Corazón de María.”

Monseñor Giovanni Braschi
Santuario Santa Filomena
83027 Mugnano del Cardenal
Avellino, Italia
tel:+39 81 8257204
fax: 081-511 2733
e-mail: SantaFilomena@philomena.it
www.philomena.it

Detalle de las reliquias de la Santa (hueso, tela, sangre) extraídas para el relicario que está junto a su imagen procesional. Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, Mugnano del Cardenal (Italia).

Por de pronto, lo que como estudiosa del tema de las mártires femeninas he echado en falta en este informe (llamado eufemísticamente, pues sólo se trata de un breve comunicado)es:
a) Una información más extensa y profesional del proceso de investigación. Este comunicado sirve sólo para calmar dudas superficiales, pero el monseñor no nos aporta las actas de la conferencia, que él dice haber enviado a los representantes de la Archicofradía. Estas actas no están disponibles por Internet y a pesar de que he escrito a la dirección arriba expuesta solicitándolas, no he recibido la menor respuesta.
b) El monseñor no entra en análisis de las contradicciones que revela lo que se sabía antes de esta conferencia y lo que se sabe ahora. Datándose la tumba en 202 d.C, naturalmente la historia que la religiosa napolitana transmitió acerca de una niña princesa griega deseada por un malvado Diocleciano, es absolutamente inverosímil. Ya lo era por lo absurdo del relato, los innumerables errores y tergiversaciones históricas y por no ser más que la copia de la leyenda típica de virgen mártir mil veces vista en las hagiografías; pero esta datación acaba por rematarla.
c) Las pruebas aportadas en este informe por monseñor Braschi, que no me satisfacen por ser tan sólo la conclusión y no la explicación, tan sólo demuestran lo que desde siempre he defendido: que Santa Filomena es una mártir de las catacumbas más, y que aparte del tema de los milagros, no presenta ninguna otra diferencia respecto de los cientos de «corposantos» hallados en las catacumbas de Roma; salvo en la veracidad de su martirio, que ha sido probada por los restos del vas sanguinis.

Sin embargo, aún sigue quedando mucho por decir respecto de este tema. Lo iremos viendo poco a poco, continuando con otros aspectos en esta sección.

Meldelen


[1] Las teorías anteriores, contrarias al martirio de la Santa, afirmaban que en el vas sanguinis tan sólo había restos de ungüento para embalsamar cadáveres y el paño usado para extenderlo, lo que, a su juicio, demostraba que la niña enterrada allí no habría sufrido martirio. Este caso se da en otros presuntos mártires de las catacumbas, pero no, como se ha probado ahora, en el de Filomena.

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