Origen y milagros del escapulario del Carmen (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Simón Stock recibe el escapulario de manos de la Virgen. Grabado para la edición inglesa "Lives of The Saints".

A finales del siglo XII o principios del XIII nacía en el Monte Carmelo, de Palestina, la orden de los Carmelitas. Pronto se vieron obligados a emigrar a occidente, donde tampoco fueron muy bien recibidos. Por ello, el Superior General de la Orden, San Simón Stock, suplicó con insistencia la ayuda de la Santísima Virgen. En el año 1251 la Virgen le concedió un privilegio. Un santoral del siglo XIV así lo cuenta:

Se le apareció la Bienaventurada Virgen María, acompañada de una multitud de ángeles, llevando en sus benditas manos el Escapulario de la Orden y diciendo estas palabras;”Este será el privilegio para ti y todos los carmelitas: quien muriere con él no parecerá el fuego del infierno, es decir, el que con él muriese se salvará“.

Esta gran promesa de morir en gracia de Dios a quien llevando el escapulario, piadosamente muera con él las recordaba el Papa Pío XII el 11 de febrero de 1950:

Y en verdad no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la Santísima Virgen…Es ciertamente el santo Escapulario como una librea mariana, prenda y señal de la protección de la Madre de Dios. Mas no piensen los que visten esta librea que podrán conseguir la salvación eterna abandonándose a la pereza y a la desidia espiritual.”(Carta “Neminen profecto”).

Desde entonces se difundió esta devoción y uso del santo Escapulario del Carmen hasta que fue el vestido de reyes y nobles, pobres y ricos, clérigos y seglares, de todos los tiempos y lugares. Por ello el Cardenal Gomá la llamo “devoción católica como la misma iglesia”. A lo largo de siete siglos de historia, se ha ido enriqueciendo este “sacramental de María” que representa el compromiso de seguir a Jesús como María, la primera discípula del maestro. El Papa Pío XII en su carta sobre el Escapulario, del 11 de Febrero de 1950 decía:

Reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad, vean en la forma sencilla de su hechura, un compendio de modestia y candor,vean, sobre todo, en esta librea, que visten día y noche, significada con simbolismo elocuente, la oración con la cual invocan el auxilio divino y reconozcan, por fin, en él su consagración al Sacratísimo Corazón de la Virgen Inmaculada, por Nos recientemente recomendada”.

Vista de un escapulario de la Virgen del Carmen.

Lo que han dicho algunos santos sobre el Escapulario del Carmen.

San Pompilio María Pirrotti: “La Santísima Virgen del Carmen nos regala su vestidura a fin de que, con su auxilio, podamos vivir bien y logremos nuestra salvación”.

San Claudio de la Colombière: “Ella, la Virgen del Carmen, os anuncia su promesa de salvación en tales términos que no encontramos nada oscuro, nada ambiguo”.

San Antonio María Claret: “Teniendo en la mano un medio tan cierto y tan fácil para aseguraros de vuestra eterna salud, ¿por que miráis con tanta indolencia la devoción del santo Escapulario?”

San Alfonso María de Ligorio: “Así como los grandes del mundo se honran con que otros lleven sus libreas, así también María Santísima se complace en que sus devotos lleven su Escapulario”.

San Pío X: “El uso del Escapulario contribuye poderosamente a fomentar la devoción y a excitar propósitos de vida mas santa”.

San José María Escrivá de Balaguer: “Lleva sobre tu pecho el santo Escapulario del Carmen. Pocas devociones tienen tanto arraigo entre los fieles y tantas bendiciones de los Pontífices. Además,¡es tan maternal ese privilegio sabatino!”.

San Pedro Poveda: “Un cristiano sin el Escapulario del Carmen, es como un militar desarmado”.

San Nuño Álvarez Pereira: “Dádiva sublime de la Madre de Dios”.

A continuación y también durante un segundo articulo dedicaré a contra algunos de los milagros y hechos sorprendentes ocurridos en España en relación con el Escapulario del Carmen.

Hacha prodigiosa:
En Aranda  de Duero (Burgos), vivían unos esposos: el, a quien las lecturas antirreligiosas y los amigos libertinos le habían inducido hasta la incredulidad y el escepticismo, increpaba continuamente a su esposa, fervorosa cristiana, por sus practicas religiosas.

Un día, volvía la esposa después de asistir a la función religiosa, y traía en la mano, junto con el devocionario, el Santo Escapulario del Carmen, con el que se había acercado a recibir la Sagrada Comunión. El esposo, en un arrebato de cólera se lo quito de las manos, lo coloca sobre el poyo en el que partía la carne y, lleno de coraje toma el hacha y se dispone a partirlo en pedazos; pero el hacha cayó repetidas veces sobre el santo Escapulario, sin lastimarle lo mas mínimo.

En uno de los golpes reboto el hacha, dándole al carnicero en la frente. Este abrió los ojos de la fe ante aquel repetido prodigio y, arrodillado ante el santo Escapulario, pidió perdón a la Santísima Virgen de su sacrilegio. Acto seguido se fue a la iglesia, donde con muchas lágrimas, se confeso y recibió la Sagrada Comunión y también el santo Escapulario, que llevo con singular devoción durante toda su vida. Desde entonces se portó como un modelo de esposo cristiano.

Óleo contemporáneo de la Virgen del Carmen.

La cubría con un delantal
En “La Lectura Popular” de Orihuela del 15 de Noviembre de 1896, su director, Don Adolfo Claravana publicaba la siguiente noticia:
Una niña de tres años y tres meses se extravió a la mitad de la tarde del sábado 18 de enero, y buscada por todas partes, no apareció. Llegada la noche, sus padres afligidisimos, acudieron a las autoridades; alarmose todo el mundo, y el vecindario en masa, movido por el resorte del mas vivo interior, púsose en movimiento para encontrar a la criatura. En vano fue todo; la noche paso en la mas viva ansiedad, pues a pesar de haber recorrido el monte y huertas vecinas palmo a palmo, nada se logró.
A la mañana siguiente, apenas apunto el día, volvióse a la faena; se publicaron edictos en los pueblos vecinos; aumentó a centenares el numero de personas que buscaban a la niña, y sin embargo tampoco se logro hallarla. Iba ya transcurrido un día entero; hacia mas de veinticuatro horas que la niña no se había alimentado; la noche había sido una de las mas frías del año; la niña, descubierta la cabeza y vestida ligeramente, era imposible que hubiese podio resistir; estaría muerta. Además, el monte cercano esta sembrado de hondanadas y precipicios horribles que, a obscuras es muy difícil salvar.
Mas he aquí que a las tres de la tarde unos tíos de la niña, rebuscando por aquellos peligrosos sitios, ven a la inocente criatura tendida al amparo de un extraño saliente de la montaña, y junto a un precipicio de muchos metros de profundidad, cortada casi verticalmente.
“Aquí está, exclaman; pero,¡ay!,indudablemente está muerta”. Entonces se acercan a ella y ¡oh sorpresa! La niña se levanta, serena y tranquila abre sus bracitos y se dirige a sus tíos como si tal cosa.
“Hija mía, gritan estrechándola contra su corazón,¿qué te ha pasado? ¿cómo has podido sufrir esta horrible noche de frío?”
“Si no he tenido frío”. Dice la niña en su infantil lenguaje.
“¿Como es posible?”
“Si ha estado toda la noche conmigo una mujer y me tapaba con el delantal”
“¿Una mujer?”
“Sí, una mujer”
“Pero esa mujer ¿no te hacía nada? ¿No oías tú, cuando cruzábamos por aquí con luces y hacíamos ruido y te llamábamos a gritos?
“Sí que lo oía, pero la mujer me decía: No te muevas hija mía, que ya vendrán por ti”
El estupor de los que escuchaban estas palabras llego a su colmo: aquello,¡era un milagro! Trasladada la niña al pueblo, celebrose al día siguiente en la Iglesia Parroquial una solemne misa de acción de gracias por el hallazgo de la niña. Y ahora viene lo admirable… al entrar la niña al templo ve una imagen de la Virgen del Carmen, y exclama dando un grito como si volviese a encontrar a una persona querida:
“Madre, ésa es la mujer que me tapaba con el delantal”
Calcúlese la sorpresa que producirían estas palabras. Cerca de la imagen de la Virgen había una de San Juan Evangelista.
“¿Es ésa?”, le preguntaban para ver si la niña había dicho aquello por capricho.
“No, aquélla”, contesta insistiendo en señalar a la Virgen del Carmen.

El entusiasmo de la muchedumbre, que literalmente llenaba la iglesia, se trocó en lágrimas de fervor; todo el mundo lloraba. Sacaron a la niña, terminada la función, y la llevaron de casa en casa. Una de ellas fue la del vicario del pueblo. La niña entró en el despacho del sacerdote; en él hay un cuadro de la Virgen del Carmen.
“Ésa es la mujer que me tapaba con el delantal”, repite la niña. Sigue visitando muchas casas, y entra en otra donde había otra imagen igual.
“Ésa es la mujer que me tapaba con el delantal”, repite por tercera vez.
“Ya no cabe duda, dice el pueblo entero a una voz; esta niña ha sido objeto de un verdadero milagro. Milagro del Escapulario de la Virgen, y la niña llamaba delantal”.

Fotografía de una comunidad de frailes carmelitas en Kintambo (República Democrática del Congo).

Ampara a un albañil bajo su manto blanco

Sucedió en Estepa (Sevilla) en 1932. Se hallaba trabajando en el revestimiento de un pozo, un maestro albañil de la localidad, fervoroso cofrade del Santo Escapulario, quien jamás se desprendía de él para sus trabajos. Le sobrevino un desprendimiento de materiales de mas de seis metros de altura que, cayendo sobre él, lo dejo sepultado en las profundidades del pozo, sin que nadie creyese que pudiera sobrevivir.

Comenzaron los trabajos de desescombro, que duraron mas de tres días, en la seguridad de extraerlo cadáver; pero cual no seria la sorpresa y alborozo de los circunstantes cuando al tercer día de inauditos trabajos pudieron percibir muy lejana la voz del albañil, quien desde el fondo les gritaba con voz firme y alegre: “No se precipiten, pues junto a mi y amparándome bajo su blanco manto, está la Virgen del Carmen, a quien tanto frecuento desde niño y cuyo bendito Escapulario llevo”.

Publicó este relato el “Correo de Andalucía”, en un articulo bellísimo, y lo aprobó como hecho verdaderamente milagroso el Cardenal Ilundain y Esteban, Prelado a la sazón de la diócesis hispalense.

(En el próximo artículo continuaremos con un repertorio de diferentes tipos de milagros documentados acaecidos en suelo español).

Abel

Bibliografía:

– LÓPEZ MELÚS, Rafael, “Prodigios del Escapulario del Carmen”, Ed. Apostolado Mariano.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

11 pensamientos en “Origen y milagros del escapulario del Carmen (I)

  1. Estimado Abel . quedo agradecido por este intenso artículo sobre el escapulario del Carmen. Lo cierto es que no debe desdeñarse la fuerza y el amparo que confieren a los que creen que estos objetos dan protección de buena fe. Por mi parte decir que he conocido gente que no se separaba ni de noche ni de día de sus escapularios y confiaban fervientemente en su protección.

    • Coincido contigo Salvador en que no debe desdeñarse ,en absoluto,el amparo y proteccion que uno pueda sentir llevando el Escapulario del Carmen.
      Yo no he tenido la suerte de conocer a madie que lo lleve puesto,a menos que lo mantenga oculto y no desee contarlo.

  2. Muchas gracias, Abel, por este artículo sobre una devoción muy arraigada en el pueblo llano; aun se ven a muchas personas mayores con el escapulario puesto.
    Me ha gustado también bastante el que hayas puesto esa foto de los frailes carmelitas africanos que nos muestra, una vez más, la universalidad de la Iglesia.

    • Antonio yo estoy por querer conseguir un escapulario del Carmen,para cuando salga de casa o viaje,pues llevarlo encima todo el tiempo creo que me sentiria incomodo,por no llevar,no llevo ni reloj.
      La foto de los frailes carmelitas africanos creo que debes agradecersela a Ana Maria. 🙂

  3. Interesante articulo, siempre me ha resultado curioso el tema de los sacramentales, sobretodo de los escapularios.
    Me gustaria corregir que la imagen de la virgen del Carmen no es de Argentina sino de Chile. Esa imagen corresponde a la Virgen del Carmen de Maipu y es ”la reina y patrona de Chile y sus ejercitos”. Gracias por el articulo, Abel 😉

  4. Bello artículo Abel, personalmente soy muy devota de la Virgen del Carmen, ya que me ha asistido en innumerables ocasiones y por supuesto que suelo utilizar el escapulario. Por su parte, los carmelitas son una de las órdenes que más me atraen por su carisma y sobre todo por el importante papel que tuvieron en México como propagadores del culto a los mártires y sus reliquias. Gracias!

  5. Me es muy entrañable la devoción a la Virgen del Carmen, yo le soy muy devoto y cada año suelo ir a visitarla a un santuario cercano a la ciudad en donde vivo, siempre es grato y maravilloso conocer los grandes milagros que obra esta gran Señora en favor de sus hijos, gracias Abel

  6. Gracias Abel por este magnífico artículo de la Virgen del Carmen y su escapulario. Mi hija concurre al Colegio Niño Jesús de Praga, en Buenos Aires. Todos los 16 de Julio, entregan el escapulario a los niños que se incorporan a la Escuela, y aún no lo recibieron. Espero tu segunda Parte.
    Saludos, Alejandra.

Deja un comentario