Martyrium: Asaeteamiento

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Martirio de Santa Cristina. Óleo de Filippo Paladini, ca. 1555-72.

Esta palabra, en principio tan compleja, define simplemente el acto de herir o matar a alguien disparándole con un arco. En principio no era un método de ejecución en Roma, parece que se trataba de uno de los castigos aplicados a los soldados indisciplinados o rebeldes en el ejército. Era frecuente usar, pues, al desobediente como diana para que los arqueros hicieses sus prácticas de tiro. Era una agonía lenta y muy dolorosa, ya que rara vez se tiraba a matar, y se podía sobrevivir si no se hería algún órgano vital y se propiciaban inmediatamente cuidados médicos (caso del mártir San Sebastián).

Con todo, parece que en algunos casos las dianas fueron cristianos que se negaban a obedecer el edicto imperial de sacrificio a las divinidades paganas. Otras veces parece, sin embargo, que fueron abatidos mientras huían, lógicamente la única arma que alcanza un blanco en huida es el arco, y en ocasiones la lanza. La muerte se producía, obviamente, por hemorragia –más interna que externa-, pero por más que se alargase la agonía no solían esperar hasta el final, sino que a una orden del superior se remataba por flechazo en el corazón. Muchas veces, si el ajusticiado era soldado, se le encomendaba la horrible tarea de supliciarlo a sus compañeros de tropa, de modo que servía de escarmiento público.

Normalmente los mártires que han padecido este suplicio suelen llevar una o varias flechas en la mano, a sus pies o la llevan atravesadas en el cuello o en el pecho. Son:

San Sebastián de Roma (20 de enero): el mártir flechado más conocido. Fue ajusticiado por sus compañeros de ejército, aunque sobrevivió al ser atendido por una matrona llamada Irene.

Santa Cristina de Bolsena (24 de julio): el asaeteamiento fue su suplicio final. Hubo especial ensañamiento con ella, pues le atravesaron el abdomen con diversos tiros antes de rematarla.

Santa Irene de Tesalónica (5 de abril): no parece claro, ya que algunas versiones le atribuyen muerte en la hoguera, pero otras afirman que, huyendo de los soldados que tenían por orden violarla y ejecutarla, fue abatida a flechazos desde lejos.

Santa Úrsula (21 de octubre): parece que durante la legendaria masacre de las vírgenes de Colonia, algunas habían formado un círculo en torno a ella, como para protegerla, pero fue abatida de lejos por un disparo en el corazón (o en la garganta, según versiones). El resto parece que murieron a espada, sin embargo, cuando alguna de ellas es representada individualmente –Santa Odilia, por ejemplo- suelen colocarle la flecha como símbolo del grupo al que pertenece.

Santa Marcela de Quíos (22 de julio): huyendo de su padre, que pretendía violarla, fue herida por varias flechas lanzadas por éste. Debilitada por la pérdida de sangre, fue al fin alcanzada, torturada y asesinada por negarse a los intentos de este hombre sin escrúpulos.

No cabe olvidar a Santa Filomena, que también aparece portando un haz de flechas, ya que según la leyenda se le aplicó este suplicio dos veces, siendo efectivo el daño tan sólo en la primera. Sin embargo esta historia, supuesta revelación de la mártir por vía privada, es una reconstrucción fantástica de los símbolos mal interpretados de su lápida en las catacumbas. Algo parecido sucede con la niña Santa Grania, mártir de las catacumbas venerada en Capraia Fiorentina (Italia).

Meldelen

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8 pensamientos en “Martyrium: Asaeteamiento

  1. Gracias, Ana Maria, por este nuevo artículo sobre esta serie.
    La verdad es que desconocía algunos de los ejemplos mencionados, principalmente porque tu sabes que no soy propenso a leer las numerosas leyendas existentes sobre cómo fueron los martirios de muchos santos, al considerarlas, sencillamente, falsas o deliberadamente exageradas. Yo se que a veces me paso con estas expresiones que no a todos gustan, pero prefiero llamar a las cosas por lo que creo es su nombre.
    Veo que, de alguna manera, compartimos la opinión de que San Sebastián no murió en este su primer martirio, simplemente porque sus compañeros no quisieron matarlo o rematarlo y así pudo curarse. ¿Se le podría llamar a esto una señal de compañerismo? Ahí lo dejo.

    • Sabes que te doy la razón en eso de que muchos martirios son legendarios o exagerados, por ello, la motivación de esta serie de Martyrium es dar a conocer el sistema de tortura o ejecución y poner ejemplos de Santos, más como información hagiográfica e iconográfica que histórica, desde luego.

      Lo que dudo es que a Sebastián lo dejaran con vida por compasión… eso ya lo hablamos en su artículo. Creo que lo mataron a palos y listo, como también solía hacerse en las legiones. Los legionarios de compasivos, tenían poco, por muy cristianos que fueran: ahí tienes el ejemplo, que ser soldado y ser cristiano es contradictorio, hoy en día, y entonces también. Pero lo eran.

      • Tu misma dices que cuando querían rematarlo le tiraban una flecha al corazón. ¿Por qué no lo hicieron? Simplemente para que sufriera a sabiendas de que iba a ser recogido por los cristianos? Tengo dudas.

        • No sé qué decirte, Antonio. Pero los legionarios no eran Hermanitas de la Caridad, eso está claro. Tampoco eran unos incompetentes que no sabían ni cómo cargarse a una persona, es obvio. Ten en cuenta que las muertes eran verificadas por un oficial competente.

          Creo que aquí lo único que podemos hacer es divagar sin dar nada por cierto, y no vale la pena complicarse más por ello.

    • Claro, faltaría más. Santa Marcela de Quíos es poco conocida fuera de esta isla, pero tiene mucha veneración por ser un caso bastante terrible en una época en que ya no había persecuciones cristianas. Yo diría que es la María Goretti de los ortodoxos, aunque no la única, por cierto.

  2. Nuevamente Mel muy interesante el articulo, sinceramente solo conocia a San Sebastián y a Santa Ursula que hayan sido martirizados por este medio y a mi tambien me dejo con curiosidad la Santa Marcela de Quios, pero dices que es una santa ortodoxa?

  3. Creo que el más famoso asaeteado es san Sebastián, siempre se le representa de ese modo aunque murió por otras causas, qué curioso! y bueno, de santa Úrsula y sus chorromil supuestas compañeras, son comunes en México las representaciones del martirio donde por supuesto, las flechas son el arma con las que son martirizadas. Pero me queda una duda, si este modo de morir correspondía a los soldados y miembros de legiones, cómo es que a “civiles comunes” les tocaba a veces este martirio?

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