Santos Rafqa y Ninmatullah, religiosos maronitas

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Óleo popular de la Santa, usado como estandarte de su canonización.

Óleo popular de la Santa, usado como estandarte de su canonización.

Santa Rafqa Choboq Ar-Rayès de Himlaya:
Nació en Himlaya (Líbano), el día 29 de junio del año 1832, siendo hija única. Fue educada cristianamente por su madre, la cual murió cuando la niña solo tenía siete años de edad. A los once años marchó a Damasco (Siria) a fin de servir en la casa de un señor libanés llamado Asaad al-Badawi y con quince años de edad volvió a su casa paterna, pues su padre había contraído segundas nupcias.

Con ventiún años entró en la Congregación de las Hijas de María, dedicándose a la enseñanza de las niñas y allí permaneció hasta el año 1871, en el que, con treinta y nueve años de edad, decide hacerse monja, ingresando en la Congregación de Monjas Libanesas Maronitas, donde permaneció hasta su muerte. Estuvo veintiseis años en el monasterio de San Samaán al Qarn, cumpliendo escrupulosamente la Regla, en constante oración, con una abnegación total y trabajando en riguroso silencio.

En el mes de octubre del año 1885, exhorta, ruega al Señor que por piedad le haga participar en su Pasión y esa misma tarde le entran unos fortísimos dolores de cabeza afectándole a los ojos por lo cual, las hermanas la trasladan a Beyrouth, donde la operan y pierde el ojo derecho. Después de la operación le sobrevienen abundantes hemorragias que hacen que pierda también el ojo izquierdo. Queda completamente ciega y ella lo sufre con paciencia y en silencio, pero alegre porque “está en unión con la Pasión de Cristo”.

Pero no estaba completa la Pasión: queda paralítica con todo el cuerpo dislocado, las clavículas y fémures dislocados, las vértebras quedaron a la vista y engarrotadas las articulaciones de las manos. Así, hecha un guiñapo, seguía trabajando como podía contagiando alegría a quienes convivían con ella. Su rostro siempre estaba luminoso y siempre, hiciera lo que hiciera, estaba alabando a Dios. Así permaneció hasta su muerte ocurrida el día 23 de marzo del año 1914, con ochenta y dos años de edad.

Fue beatificada por el papa San Juan Pablo II el día 17 de noviembre del año 1985 y canonizada por el mismo Papa, el día 10 de junio del año 2000. Su fiesta se celebra el día 23 de marzo, fecha de su muerte.

Sepulcro actual de la Santa. Monasterio de San Samaán al-Qarn (Líbano).

San Ni’matullah Youssef Kassab Al-Hardini:
Nació en el año 1808 en Hardin, pueblo a mil metros sobre el nivel del mar, en el distrito de Batroum, al norte del Líbano. Pertenecía a una familia maronita que tenía seis hijos. Sus padres eran Girgis Kassab de Hardin y Mariam Raad de Tannourin. El fue bautizado con el nombre de Youssef. Sus primeros años transcurrieron estudiando entre los monasterios de su pueblo, especialmente en los de San Doumit y San Jorge y en el de San Antonio de Houb y lo que vivió en este monasterio, perteneciente a la Orden Libanesa Maronita tanto le impactó que despertó en él la vocación monástica. Este monasterio dista un kilómetro de su pueblo natal.

Al terminar los estudios regresó con su abuelo materno que era el párroco del pueblo de su madre y el ejemplo que vio en su abuelo como sacerdote entregado a sus fieles más que a su propia familia, lo terminó de convencer. Allí en Tannourin iba todos los días al monasterio maronita a rezar el oficio divino y ayudaba a su abuelo en las tareas parroquiales. Tal era el ambiente en esa familia que de los seis hermanos,  cuatro fueron monjes o sacerdotes: Tanios, Eliseo, Msihieh y él mismo.

Quiero recordar aquí que la Iglesia Maronita, al igual que el resto de Iglesias Orientales tanto católicas como ortodoxas, ordena como sacerdotes tanto a hombres célibes como a hombres casados; su abuelo era por tanto, un sacerdote casado, párroco, no monje. Los monjes son siempre célibes.

Óleo del Santo, usado para su canonización.

Youssef, con veinte años de edad, en 1828, entró en el monasterio de San Antonio de Qozhaya de la mencionada Orden, tomando el nombre de Ni’matullah. En el noviciado compaginaba la oración y los estudios con el trabajo manual y por las noches, parte del tiempo que debía dedicar al descanso, lo dedicaba a orar de rodillas ante el Santísimo Sacramento. Fue un noviciado muy fervoroso.

Hizo profesión monástica, o sea, los votos, el día 14 de noviembre de 1830 y fue enviado al monasterio de San Cipriano en Kfifan a estudiar filosofía y teología. Al terminar dichos estudios, en el año 1833, fue ordenado sacerdote y nombrado maestro de novicios y profesor. Permaneció como profesor en el monasterio, durante toda su vida, aunque algunos años, tuvo que compaginar esta tarea de profesor con otras tareas de mucha más responsabilidad en la Orden. Su jornada se dividía en dos partes: la primera para prepararse para la celebración de la Divina Liturgia (Santa Misa); el resto del día, como acción de gracias por dicha celebración. Para él, todas las tareas del monasterio le servían o de preparación o de acción de gracias por celebrar diariamente la Eucaristía.

Cuando Bashir II en el año 1840 se exilió en Malta los otomanos entraron en tromba en el Líbano y esto originó una guerra civil; él sufrió las consecuencias de esa guerra al igual que lo sufría su pueblo: fueron quemados muchos monasterios e iglesias y masacrados muchos cristianos maronitas. Pero él en estos y otros momentos de aflicción a lo largo de toda su vida, recurría a la Virgen, le rezaba diariamente el rosario completo (los quince misterios) y en su honor ayunaba todos los sábados.

Con cuarenta y tres años de edad fue nombrado por la Santa Sede, Asistente General de la Orden con un mandato de tres años y en 1850 fue nombrado por segunda vez para el mismo cargo, que desempeñó en el monasterio de Nuestra Señora de Tamich, pero en el año 1853 tuvo que retornar al monasterio de Kfifan para enseñar teología moral. Otra vez lo vuelven a nombrar Asistente General en 1856, era la tercera vez y él lo aceptaba por obediencia, ya que su humildad le hacía tener la convicción de que era incapaz de prestar desde el cargo un buen servicio a los monjes de la Orden. Pero sí que era capaz y lo demuestra el hecho de que por tres veces así lo consideró la Orden y así lo consideró la Santa Sede. A su sepelio asistió el que fue su alumno: San Charbel Maklouf, hieromonje maronita como él.

En diciembre del año 1858, estando en el monasterio de Kfifan enseñando, a consecuencia del frío glacial existente en la región, enfermó de pulmonía. Estuvo en agonía diez días. Lo transportaron, lo llevaron a una celda cercana a la iglesia para que pudiera seguir el canto del Oficio Divino Maronita, cantado por los monjes en el coro. Recibió la Extremaunción y murió el día 14 de diciembre de 1858 con cincuenta años de edad. Se dice que los monjes notaron una luz resplandeciente en la celda y un profundo y agradable aroma en el momento de su muerte, luz y aroma que permanecieron en la celda durante varios días. Es un caso claro de santo monje miroblita.

Sepulcro actual del Santo. Fotografía del Monasterio de Kfifan, Líbano.

Fue hombre de Dios y de ciencia y su vida transcurrió como pastor de almas y profesor de teología. En vida le llamaban el santo Kfifan y su Causa de beatificación se inició en Líbano en el año 1926, junto con las de San Charbel y Santa Rafqa Al-Rayés, aunque por diversos motivos, quedó paralizada.

El 13 de junio de 1966 la Causa se introdujo en Roma y el 12 de julio siguiente pasó a la sección histórica de la Sagrada Congregación. Fue beatificado por el papa San Juan Pablo II el día 10 de mayo de 1998 y seis años más, fue canonizado por el mismo Papa el día 16 de mayo del año 2004. Su fiesta se celebra el 14 de diciembre.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

15 pensamientos en “Santos Rafqa y Ninmatullah, religiosos maronitas

  1. Estimado Antonio , nuevamente me dejas impresionado con tus conocimientos sobre el culto maronita y sus santos . Me sigue pareciendo , como apunté en alguna otra ocasión, quizás un alarde gratuito el de Santa Rafqa de Himlaya al querer particpar de lso tormentos de la Pasión por su propia voluntad y sn que ninguna fuerza externa la obligara a ello , fuera por imposición o por profesión de fe.Esa idea entronca con aquello tan extendido de que hemos venido a este mundo para sufrir y que el sufrimiento será la llave del gozo posterior. Con sus matizaciones , me rebelo contra esta máxima catastrofista del dolor para emular al de Cristo.

    • Salvador,
      Estoy de acuerdo contigo en que a cualquier ser humano normal le aterra el dolor; fíjate si es así que por un simple dolor recurrimos a un calmante y que también estamos buscando formas de calmar ese dolor a quienes están en fase terminal aunque sea sedándolo y dejándolo inconsciente. Otros avanzan aún más, pero por ese camino no quiero seguir y se que me entiendes.
      Pero cuando una persona vive el misticismo en grado extremo y su entrega a Dios es tan total y se quiere parecer tanto a Cristo como le sucedió a Santa Rafqa (Rebeca), yo comprendo que esté ansiosa por sufrir y por mostrar su alegría en el sufrimiento. A mi me aterra, pero lo comprendo porque debe haber tal unión entre Dios y esa persona, que los demás no lo comprendemos.
      Yo conozco la vida de esta santa maronita porque hace ya muchos años, siendo todavia Sierva de Dios, el Superior General dela Orden Libanesa Maronita me envió un opúsculo en francés sobre ella y te aseguro que se me ponían las carnes de gallina. Fueron terribles los sufrimientos que padeció y llamaba poderosamente la atención lo alegre que era y jamás se escaqueó de ninguna de sus obligaciones en el trabajo del convento.
      Se que esto es muy fuerte, pero ella era así y su unión era tan íntima con Cristo que era dichosa en el dolor. Para nosotros, de verdad incomprensible, pero así era y así se santificó.

  2. Antonio gracias por relatarnos las vidas de estos dos santos maronitas,desconocidos para mi.
    Estoy con Salvador,yo no entiendo porque debemos emular a Cristo en el dolor.
    Pienso que a Dios se le alabahasta con el acto mas pequeño por insicnificante que pueda parecer,siempre que este hecho con amor.
    Dios me libre de querer emularlo en el dolor de la Pasion.
    Que caracteristicos son estos sepulcros,en especial el de la Santa.

    • Abel,
      Si que es verdad que son curiosos los sepulcros de los santos maronitas, pero Santa Rafqa (Rebeca) fue sepultada cuando murió en el cementerio-jardin del convento. Tengo fotos de aquella primitiva y simple sepultura y la verdad es que era un bellisimo jardin donde estaba sepultada. Era el apropiado para una persona tan viva y tan alegre.

  3. Gracias Antonio, por hablarnos de estos santos a los que ya conocía “de vista” (es decir, de haber visto sus imágenes por Internet) pero no en profundidad. Creo que es bueno conocer estos ejemplos de santidad dentro de una confesión igualmente católica pero de rito distinto y culturalmente arabizada, para que no siempre estemos mirándonos el ombligo y ver más allá de nuestra realidad cotidiana.

    Sobre el debate que habéis abierto sobre el dolor, he de decir que aunque respeto profundamente la espiritualidad de Santa Rafqa, según mi humilde opinión, y basándome en lo que dice Antonio, el dolor gratuito no tiene sentido, esto es, el dolor por el dolor. Por eso quien sufre un dolor físico debe ser tratado para aliviarle, y quien sufre un dolor interior o espiritual, consolado. Al fin y al cabo, Jesús curaba a los enfermos y escuchaba las súplicas de los que acudían a él. Creo que nosotros debemos imitarle en ello y no regodearnos en el dolor por el dolor, pues quien puso el dolor en el mundo también ha puesto el remedio al mismo, por algo será.

    Coincido con Abel en que los sepulcros, de aire ciertamente moderno, son muy curiosos y especialmente el de la Santa, que parece una especie de barca.

  4. Estimado Antonio, gracias por regalarnos estas hermosas lumbreras de Líbano. Son estrellas que guían la vida espiritual en el siglo XIX en Medio Oriente donde los peores desastres y guerras han dado mucho de que hablar en nuestro presente siglo. Sólo una cuestión quisiera corregirte, tal vez por no entenderse bien la oración siguiente: “Asistió al sepelio de quien fue su profesor: San Charbel Maklouf, hieromonje maronita como él.” Se entiende en 2 sentidos: Que San Charbel fue maestro de San Namtalla y esta aseveración es incorrecta ya que fue al revés y como segundo, que San Charbel murió antes que San Namtalla y no es así ya que San Charbel murió en 1898 y de la persona en cuestión como ya apuntastes en 1858, puede haber sido todo lo contrario, que San Charbel asistió al sepelio de su profesor.

    Fray Marcelino de Jesús, CSFJ

  5. Fray Marcelino,
    Muchas gracias por la corrección.
    Efectivamente, San Charbel fue alumno de San Ninmatullah entre los años 1853 y 1859 y fue San Charbel el que asistió al sepelio de San Ninmatullah y no al revés. Las mismas fechas de sus muertes que he dado en los dos artículos, lo confirman. Ha sido un lapsus y te agradezco la corrección.

  6. Antonio nuevamente felicitarte, como te comente antes debido a que algunas ocasiones eh ido al templo Maronita en la capital de mi pais, ya conocia al menos de imagenes a estos santos pero me ah gustado mucho leer de ellos mas a fondo sobre todo de Santa Rafqa que busque informacion sobre ella y todo me aparecia en arabe, una duda, ya se que diras que siempre molesto con lo mismo jaja pero Santa Rafqa y San Nemetallah cual milagro les llevo a la canonización?, digo se que es ll de menos pero siempre este tipo de cosas me parecen interesantes ya que muchas veces tiene que veer hasta con la vida del santo estos milagros. Y sobre el debate sobre el dolor, pues claro yo tampoco me gustaria sufrir de esa manera, pero como bien dice Antonio creo que es parte de la mistica, aqui en México y seguro se da en otros países veo cosas similares con la mistica popular de la gente, que muchos recorren kilometros arrodillados hatsa llegar a la basilica de Nuestra Señora de Guadalupe ( u otra advocación) sin importarles llegar con las rodillas ensangrentadas, a mi me parece hasta tetrico y la misma iglesia ah tratado de prohibirlo y hacer a la gente cambiar de forma de agardecer los milagros, pero la gente de todos modos lo sigue haciendo, creo que esto aunque a muchos nos pueda hasta escandalizar, para otros forma parte de su devoción de su mistica propia, ni quiere decir tampoco que te vas a hacer santo más rapido si te das de latigazos o algo semejante, pero es a como ellos entienden su mistica, otro tipo de devociones que se da aqui ahora en Semana Santa en Taxco, Guerrero, un grupo de homres emcapuchados de negroy con la espalda desnuda cargan varios kilos de ramas de arboles con espinas por varios kilometros, mientras son seguidos por mujeres penitentes vestidas de negro y cubierta la cara que van jorobadas, arrastrando cadenas en los pies y llevando velas encendidas en las manos, realmente parece hatsa espeluznante lo que cuento, pero aunque parezca locura, es parte de la mistica del pueblo, de la devoción de la gente que asi lo quiere entender, que trratan de sentir lo que Cristo mismo sufrio, queriendo sentirse quiza un poco más cercanos a ellos y agradecerlos los favores hechos.

  7. Muchas gracias por las paginas Antonio, y una duda más, la orden maronita, aparte de estos dos santos, San Maron y San Charbel, tiene más santos o beatos??

    • Si, conmemoran también el día 31 de julio a los santos monjes maronitas martirizados por los monofisitas en el siglo VI.
      En la actualidad también hay algunos procesos abiertos aunque estas Causas no están aun muy avanzadas.

  8. BUENOS DIAS, YO QUISIERA PEDIRLES si conocen y pueden compartirme alguna direccion web o postal, algun mail, o manera de comunicarme con alguna comunidad de monjas maronitas. Deseo servir a Dios ahi.

    • Esta es la web del Patriarcado Maronita. A mi entender, aquí es donde mejor pueden informarle.
      http://www.maronite-heritage.com/
      Si pinchas donde pone Links, te saldrán las webs del Líbano, Estados Unidos, Canadá, México, Chipre, Australia y Suecia, amen de otros sitios webs.

      Ojala tengas muchísima suerte y consigas tu objetivo.
      Un cordial saludo.

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