La Cristiada: los soldados de “Cristo Rey”

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Bandera del ejército Cristero con los colores de la bandera nacional pero con la Virgen de Guadalupe como escudo y con la frase "Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe".

Con motivo de que se han escrito algunos artículos anteriores referentes a los mártires de la Cristiada en México y debido a que soy historiador mexicano, me ofrecí para escribir un artículo sobre el conflicto religioso llamado “la Cristiada” para poder entender mejor el contexto en el que se dio el martirio de muchos que hoy son venerados como santos; debo aclarar que no es más que una breve reseña del mismo conflicto  sólo para poder entender mejor como ya mencioné el contexto en el que se dio el martirio, le dedico especialmente el articulo a mi amigo fray Marcelino quien es un apasionado investigador sobre la guerra cristera.

Mexicanos volad presurosos,
del pendón de la Virgen en pos,
y en la lucha saldréis victoriosos,
defendiendo a la Patria y a Dios.

Con esta estrofa inicia el Himno a la Virgen de Guadalupe que es considerado un himno Cristero y que en ese pequeño párrafo inicial revela mucho del ideal de los mártires de este terrible episodio de la historia de México que inicia el 5 de febrero de 1917 cuando se promulga una nueva constitución para el país (la cual sigue vigente hasta nuestros días pero con varias reformas) la cual denotaba ser bastante liberal y anticlerical en varios de sus artículos, entre los que destaca la prohibición de las órdenes monásticas y de los votos religiosos, se negaba cualquier personalidad jurídica a la Iglesia y se negaba a los sacerdotes el derecho ciudadano. Debido a estos artículos el clero católico junto a la feligresía protestaron fuertemente tratando de derogar dichos artículos, lo que propició la expulsión de varios obispos del país.

Se funda la “Liga Anticlerical Mexicana” y la “Confederación Nacional de Librepensadores” los cuales se dedicarían a presionar al gobierno para llevar hasta las últimas consecuencias el cumplimiento de las leyes anticlericales. En respuesta a estos grupos  en varios estados del país se formaron organizaciones como “La Unión de Católicos Mexicanos” y la “Asociación Católica de la Juventud Mexicana” (ACJM) las que se encargarían de preservar la fe en caso de una persecución. Hay que decir que estas asociaciones fueron jardín fructífero que dieron muchos mártires a la causa, posteriormente cuando se inicia la parte más cruenta de este conflicto religioso.

Debido a los enfrentamientos entre la Iglesia y el Estado y las nuevas leyes anticlericales, el Nuncio Apostólico Monseñor Filippi es expulsado del país por asistir a la bendición de la primera piedra del monumento a Cristo Rey en el cerro del Cubilete, en Silao, Guanajuato, el cual era una imagen del Sagrado Corazón y que posteriormente por ordenes del gobierno es dinamitado, pero milagrosamente se conservaron intactos el corazón y la cabeza de la imagen, los cuales se conservan hasta la actualidad en el Santuario.

Grupo de Cristeros con otra versión de la bandera Cristera.

Se presentan atentados dinamiteros en varias residencias de obispos y arzobispos por órdenes del gobierno y el 14 de noviembre de 1921 en el altar de la Basílica de Guadalupe, a los pies de la sagrada imagen, entre un arreglo floral se pone una dinamita de las usadas en los trabajos en las minas para hacer explotar el santuario y la imagen con ello; provoca enormes destrozos, pero la imagen de la Virgen de Guadalupe es preservada milagrosamente, mientras una plancha de mármol de 3 toneladas cercana había sido quebrada por el estallido, y un Cristo de bronce que se encontraba frente a la imagen queda doblado; desde ese momento se le comenzó a llamar el “Señor del Atentado” pues fue el que más daño recibió y el pueblo devoto decía, que el hijo quiso recibir el estallido para proteger la imagen de su madre. Este Cristo aun hoy es venerado en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y posteriormente se descubre que quien había ordenado este atentado era la presidencia de la república.

Con la subida al poder del general Plutarco Elías Calles el conflicto religioso se recrudece aun más de lo que había estado hasta ese momento, especialmente a partir de que en febrero de 1925 el presidente Calles promueve la creación de una iglesia cismática mexicana, a cargo del llamado “Patriarca Pérez”, Joaquín Pérez Budar se hacía llamar así mismo Patriarca de la Iglesia Católica Apostólica Mexicana ,vestido del mismo modo como lo hacía el Papa y tomando como su sede el templo de la Soledad en la ciudad de México. Posteriormente tanto el patriarca Pérez como sus seguidores se retractarían de su error y volvieron a la verdadera Iglesia.

Hacia 1926 el presidente Calles promulga la llamada “Ley Calles” que será el principal detonador de la lucha armada (curiosamente aunque Calles consideraba fanáticos a los cristeros el acudía con un curandero llamado el Niño Fidencio de Espinazo, Nuevo León a que le curara sus males), entre sus artículos anticlericales prohíbe que extranjeros ejerzan el ministerio religiosos en el país, se castiga con arresto y multa la celebración de actos religiosos fuera del templo y a las personas que fuera del templo usen algún tipo de uniforme o distintivo religioso (especialmente este articulo aunque la ley Calles fue derogada hace mucho, este punto aun hoy se sigue observando en muchos lugares de la república donde casi nunca se ve sacerdotes vestidos con sotana o alguna clase de hábito, esto también provocó que en aquella época muchas religiosas abandonaran el país y que otros grupos de religiosas se negaran a entrar en el mismo) y se castiga con prisión a quien destruya o dañe los templos (este último artículo no siempre se cumplió o mejor dicho no se cumplió, pues en muchos Estados se acabó con gran parte del acervo artístico de las iglesias). El presidente Calles ordenó a todos los gobernadores de los Estados la aplicación estricta de esta ley y con esto en muchos Estados se comenzó a legislar el número de sacerdotes autorizados. En Durango se autoriza a 25 sacerdotes para 500,000 fieles, en San Luís de Potosí, 10 para 92,000, en Aguascalientes 1 por cada 50, 000 fieles y en Estados como Tabasco en el que la persecución fue una de las más crueles, además de esto se pedía que para ser sacerdote se debía ser tabasqueño de nacimiento, haber cursado todos los estudios en escuelas oficiales, ser mayores de 40 años, de buenos antecedentes y moralidad y estar casado, requisitos que eran difíciles de completar especialmente el último.

Sacerdote católico momentos antes de ser fusilado.

Debido a toda esta problemática el episcopado mexicano decidió que a partir del 31 de julio de ese año en los templos se suspendería todo culto público que exija la presencia del sacerdote. Dos días antes, el 29 de julio en Puebla, muere el primer mártir, José García Farfán, por haber puesto en su tienda un letrero  que decía ¡Viva Cristo, rey!, este sería el lema de todo el conflicto religioso y el que tendrían en sus labios muchos mártires antes de morir; debido a esto es que se les puso el apodo los “Cristeros” y que a esta etapa de la historia se le ha llamado “la Cristiada o Guerra Cristera” por ser también el grito de guerra de la fracción católica que reaccionó violentamente.

Los obispos dirigen una carta al Congreso de la República en calidad de ciudadanos mexicanos para solicitar una reforma a las leyes. La petición es rechazada debido a que al no aceptar la Constitución se considera que dejaran de ser mexicanos y según el presidente Calles, eran considerados funcionarios de una nación extranjera (el Vaticano).

Sumado a todo esto la persecución se volvió cada vez más fuerte, siendo fusilados muchos sacerdotes, religiosos y laicos firmes en su fe. Mención aparte merece el caso de Tabasco en el que el gobernador Tomás Garrido Canábal “el Sagitario Rojo”, destruyó muchos templos católicos entre ellos la catedral del Señor de Esquipulas del siglo XVII y con ella todas las imágenes religiosas en su interior entre las que podemos contar la de Santa María de la Victoria traída por Hernán Cortés; otros templos fueron usados como escuelas racionalistas en las que impartían clases los docentes que pertenecían a la Liga de Maestros Ateos. El gobernador Garrido se valía de su grupo de jóvenes los “camisas rojas” (hechos a similitud de las juventudes hitlerianas) para  entrar de casa en casa para hacer acopio de la mayor cantidad de imágenes religiosas que pudieran y después quemarlas en conjunto. Se le sumaban las ferias agrícolas en las que no podía faltar la acostumbrada burla a la religión, en la que a un burro se le ponía el nombre del obispo o del Papa en turno y se le vestía con mitra y sotana o alguno de los mismos camisas rojas se disfrazaba de sacerdote para burlarse de los actos litúrgicos y demás devociones. Garrido se ufanó de haber expulsado al obispo de Tabasco, don Pascual Díaz Barreto (quien posteriormente sería nombrado Arzobispo de México y tendría un papel importante en la solución del conflicto cristero).

Acopio de imágenes religiosas en Tabasco para ser quemadas.

La lucha armada por su parte inicia el 1 de enero de 1927. Especialmente los enfrentamientos armados tendrán proliferación en la parte norte y centro de México, destacará especialmente el general Enrique Gorostieta como dirigente de las fuerzas cristeras, hay que decir que la Iglesia jamás estuvo de acuerdo en el levantamiento armado y nunca alentó a los fieles a unirse, pero esto no impidió que existieran sacerdotes y obispos que si apoyaran el levantamiento armado y que participaran en el mismo. Unido a estos hechos María Goyaz y Luís Flores fundan las “Brigadas Femeninas Santa Juana de Arco que se dedicaban a la atención médica, sanidad, labores de espionaje y atención a las familias de los cristeros entre otras cosas.

En junio de 1929 el embajador de Estados Unidos, el arzobispo Pascual Díaz Barreto y el delegado apostólico Monseñor Ruiz y Flores se reúnen con el nuevo presidente Emilio Portes Gil donde se llegó a varios acuerdos que solucionaron el conflicto a cambio de licenciar la fuerzas armadas y el gobierno daba libertad para las relaciones entre Roma y el Episcopado Mexicano, así como amnistía completa al clero y a los fieles. Con estos arreglos, el día 22 se anunció la reanudación de cultos en las iglesias. A pesar de la tregua varios generales cristeros y fieles fueron asesinados tiempo después.

Cristeros presentando armas en una misa.

De 1926 a 1929 muchos sacerdotes fueron pasados por las armas entre los que destacan el beato Miguel Agustín Pro Juárez, San Cristóbal Magallanes, San Agustín Caloca; y entre los laicos destacaran especialmente el beato Anacleto González y el beato José Sánchez. Uno de los cantos dedicados a la Virgen de Guadalupe la “marcha guadalupana” en una de sus estrofas recuerda el martirio de los cristeros:

Por miles tus hijos
cayeron destrozados
eran los soldados
de Jesucristo Rey
pero las balas les dieron fuerzas
y  alas y volarán y están a tus pies.

André Efrén

Bibliografía
– Aguirre Gil, Soledad, et. al., “México revolucionario de nación independiente a país en transformación”, Editorial Televisa, primera edición, 2010.
– Mendoza Delgado, Enrique, “La Guerra de los Cristeros”, México, IMDOSOC, primera reimpresión, 2006.
– Vidal, Ángel, “Nuevos Santos Mexicanos”, México, Selector, primera edición, 2000.
– Schneider, Luis Mario, “Cristos, Santos y Vírgenes”, México, Planeta, primera edición, 1995.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

26 pensamientos en “La Cristiada: los soldados de “Cristo Rey”

  1. ¡Cuanto me alegro, André, de que hayas escrito este artículo!
    Ya hemos publicado uno hablando en general y relatando cuales son los santos mártires mexicanos del siglo XX, deteniéndonos en uno en concreto: Santo Toribio Romo. Tu ahora, con este artículo, nos pones en el contexto histórico en el que se desarrollaron los hechos y espero que a partir de aquí, sigamos publicando la vida y martirio de estos santos mexicanos.
    ¿Quienes mejor que vosotros podeis hacerlo? Te animo a ti y a tus compatriotas para que nos deis a conocer sus vidas, su santidad.

    • Estimado Antonio, desafortunadamente mi tierra, que es también la de ustedes, no goza de innumerables ejemplos de santidad, de una centena no pasan, sin embargo, de los pocos que tenemos sacamos provecho como testimonio en un mundo tan secularizado, haremos nuestro mejor esfuerzo los mexicanos por realizar una loable labor historiográfica.

  2. No sé si he entendido mal este artículo, André, pero a lo que veo, estos “cristeros” se sirvieron de métodos violentos y armas para combatir la oleada anticlerical que circuló en esa época por México. Desde mi profundo respeto al país mexicano, a sus mártires y a todos sus ciudadanos en general, he de decir que lo que no me merece respeto es emplear la violencia para defender una causa, por muy justa que ésta sea. Quiero decir, está claro que los oponentes también se servían de violencia, pero si partimos de ideales cristianos que es lo que nos identifica, el empleo de la violencia es algo totalmente reprobable y, directamente, anticristiano.

    “Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas”(Mt.11,29)”

    Todos aquellos que han empleado la violencia o empuñado armas para “defender” la causa de Cristo, no son dignos de Cristo, a mi humilde entender, y por tanto no deberían ser venerados. Y fíjate si no ha habido épocas en la Historia en que los vencedores, y entre ellos, por desgracia, la misma Iglesia, se ha servido de métodos totalmente despreciables para imponer su ley, identificada con la de Dios. Seguro que muchos recordáis no pocos ejemplos, por lo que no entraré a mencionarlos.

    Eso sí, que conste que no incluyo aquí a vuestros mártires, que sí entiendo que dieron su vida sin causar agresión ni violencia a nadie, y que por tanto sí merecen nuestro reconocimiento y admiración. Pero lo que es a la violencia cristera, lo lamento, André, pero no puedo comprenderla ni aprobarla. Y que conste que en España hemos tenido, por desgracia, movimientos semejantes, que me merecen la mismísima opinión.

    • Si, Ana Maria, por supuesto NO A LA VIOLENCIA SEA CUAL SEA, pero yo he entendido el artículo como una explicación al contexto histórico, que por desgracia, fue así.
      De esta violencia no participaron ni los santos ni los beatos mártires. Para terminar con una frase bíblica, como haces tu, “fueron llevados como corderos al matadero” (Isaias, 53, 7)

        • Estimada Meldelen y Antonio, remarco su postura, la fe no debe enseñarse con la espada. Y ahora entrando a contexto general de esta época, durante la feroz persecución, los obispos mexicanos conformaron su Comité Episcopal y enviaron sus problemáticas a la Santa Sede, el famoso Cardenal del Val en 1918 había contestado que según los canonistas y teólogos de la casa pontificia habían dado el veredicto sobre la problemática y la defensa de la fe y los derechos de la Iglesia ante la Constitución, la determinación fue: a) que las personas cristianas son libres de tomar las armas cuando se han agotado todas las formas de diálogo en defender sus derechos, b) los gobiernos se convierten en ilegítimos cuando la dictadura está contra los derechos de los pueblos, c) por tanto los obispos y clero deben apoyar a los grupos legitimistas que defienden los poderes de la Santa Iglesia. Además, personalmente decía: “Si fuera obispo mexicano, daría todas las joyas que poseo para la causa de los cristeros”.

          Tal parece que los prelados romanistas, sabían muy bien las causas y la situación imperante en México, además de que existía una notable división entre los obispos, 3 grupos: el Arzobispo de México a la cabeza con la forma de la conciliación y el pacifismo, el obispo de Huejutla y 2 más a favor del apoyo al grupo cristero, y el obispo de Tabasco y el de Morelia con la neutralidad. Esto provocaba gran confusión entre las personas, el episcopado ¿estaba o no con el apoyo al pueblo? De esta manera estimado amigos, algunos grupos tuvieron a sus sacerdotes pistoleros como el Padre Pedraza (el pancho villa de sotana) y Padre Arias, que dejaron la sotana por las balas. Hay de todo en la Viña del Señor!!!

    • Mel, como ya te comento Antonio y vairos más los santos y beatos cristeros no tuvieron nada que ver con la violecia, todos ellos estuvieron encontra de tomar las armas, si yo hice mencion de la parte armada del movimiento es porque simplemente no se puede esconder y decir que todos los cristeros fueron unos santos martires que fueron asesinados a sangre fria solo por odio a la fe, tambien tengo que hablar de la contraparte de los santos y beatos que fue la parte armada de este movimiento, yo no estoy de acuerdo tampoco con la violencia ni tampoco apoyaria que se les venerara como santos a los generales o a los cristeros de la fase armada, ademas que debo decirte que a ninguno de estos se les venera si es que lo entendiste de esa manera. Como mencione es una esbozo sobre el contexto que vivia mexico y elc otnexto de la guerra cristera y en ese contexto entra la fase de los cristeros que tambien lucharon armadamente pero tambien estan los que lucharon pacificamente solo valiendose de su oracion y su fe que son los que merecen ser venerados como santos

  3. Un episodio interesantísimo de la historia de México, aunque violento y terrible. Gracias por tu artículo André, por mi parte siempre he visto este conflicto desde la perspectiva del historiador laico y casi nunca reflexionado como católica que soy, sin embargo me queda claro que como menciona Mel, ambos bandos cometieron atrocidades en nombre de la defensa de sus ideales. Además de las pérdidas humanas, el destrozo de patrimonio cultural fue inmenso! como mencionas, yo tengo bien presente el caso de Tabasco, donde no queda casi nada…en estados claramente católicos como Puebla, no hubo tanto saqueo y destrucción porque la gente protegió todo lo que pudo, los casos varían dependiendo de los estados. Gracias por tu excelente artículo!

    • Exacto, la destrucción del patrimonio artístico-religioso es también violencia, violencia contra la cultura y el legado histórico, contra bienes de la humanidad que ya no serán heredados por las generaciones futuras… lamentable.

    • La situación de Tabasco la he considerado siempre como adulación por parte de Garrido Canabal a Calles y Obregón, el hecho de la destrucción refleja el escaso interés por salvaguardar el legado histórico, conciencia que no existía en Tabasco, tanto que aquí no se conservo nada de enorme valor cultural, excepto la imagen de la Victoria y algunas imágenes del siglo XIX, que para esa época, no tenían ni 50 años, así que les valió el sentido de identidad.

    • Claro Montse, ambos lados cometieron atrocidades por eso mismo quice hablar tanto de los martires cristeros que no tenian culpa de nada y que murieron solo por creer en Dios y tambien los cristeros que tomaron las armas equivocadamente y se lanzaron a la lucha, hay que mencionar casos como el de el beato Agustín Pro que fue acusado injustamente de un asesinato solo para poder fusilarlos.

  4. Muy interesante este artículo, André! y es lamentable que nuestras tierras latinoamericanas se hallan visto bañadas en sangre de cuenta de estos hechos. En Colombia tuvimos un conflicto similar a finales del siglo XIX, durante el periodo llamada “El olimpo radical”, en donde gobiernos liberales extremos promulgaron fuertes leyes contra la jerarquía eclesial, en un afán de erradicar de la conciencia del pueblo la religión cristiana. Sendas asociaciones fueron creadas en ambos bandos; al menos 4 obispos fueron desterrados… Y la reacción de los jerarcas no se hizo esperar, y con excomuniones, entredichos, anatemas y comunicados contraatacaron al gobierno radical, y aunque al gobierno mismo le importaba un bledo, si que influyó en el pueblo llano, quien rodeó a sus ministros… Tambien tuvimos guerra, aunque más corta y con menos muertos, guerra que ganaría el gobierno federal… Pero victoria de nada, porque el pueblo, la base, fue la que al final deslegitimó al gobierno, y pasaría de un gobierno liberal a uno ultraconservador, en el periodo llamado “la regeneración”. No entró en más detalles, y tampoco juzgaré las actuaciones de los bandos ultramontano y radical… solo decir que, desafortunadamente, no podemos esperar algo diferente de la especie humana, y que siempre será triste que situaciones como éstas se presenten aún hoy… y continuarán hasta la Parusía, de eso, ni dudar…

    • En muchos paises se han dado este tipo de persecuciones y desgraciadamente en muchos aun se siguen dando casos como Libano, China, India y muchos lugares más en lo que hoy en dia por desgracia se siguen dando casos tan terribles y espantosos como estos, aun no entendemos la historia que nos enseña que las guerras y el odio nunca dejan nada bueno.

  5. Saludos André!
    Solo una pregunta que te hago: ¿porqué en tu bibliografía no usaste el libro de Jean Meyer, (creo se llama La Cristiada, ed. S.XXI)? según sé, es el mejor historiador de este tema de la Cristiada, en la universidad es un texto “clásico” que te solicitan los maestros de historia para este tema.
    Me gustó tu texto, ¿Puedo usarlo para mi grupo de Santos mexicanos?
    Gracias!

    • Respondo por ti André, la excelente obra de la Cristiada es una obra totalmente apologética de la guerra cristera, J. Meyer es católico, apostólico, romano, ahí reside un poco de imparcialidad y poca objetividad en su trabajo, aunque realiza un buen análisis de la situación, hoy a la luz de nuevas investigaciones muchas tesis defendidas por el, han quedado obsoletas y resultan falsas. Es un texto clásico, si, pero de 1967 a la fecha existe una gran bibliografía con estudios recientes, muchos de los cuales repiten exactamente lo que él escribe, y me doy cuenta que la bibliografía que usa, está basada en Meyer. Y los libros de Meyer, en Tabasco son algo difíciles de localizar, puesto que a muy pocos le importan estas líneas de investigación. Así que no es tal vez excusa, es simplicidad. Saludos Alonso.

    • Por que no lo use, facil, solo queria hacer un breve esbozo de la cristiada, si me pongo a hablar sobre todo lo que dice meyer en sus 3 tomoso haria un articulo inmenso de varias partes y que se extenderia mas y mas y este blog no es de historia de México si no de hagiografía como para poner datos mas especificos o mas extensos como los que trata Jean Meyer, y cuando estaba escribiendo el articulo supuse que alguien me preguntaria eso y ya veo que no me equivoque jaja pero vamos tampoc es como que Meyer sea la ultima palabra sobre la cristiada y además sumale todo lo que ya te respondio Fray Marcelino. Y si puedes usar este texto para tu grupo siempre y cuando pongas los debidos creditos al autor osea yo y la bibliografia.

  6. MUY PADRE ARTICULO!
    CREO QUE AUN NO SE HA ESCRITO LO SUFICIENTE DE ESTA ETAPA HISTORICA DE NUESTRO PAIS, Y AUNQUE DE ESTE CONFLICTO MEXICO DIO A LA IGLESIA EJEMPLOS DE SANTIDAD ES CLARO QUE LA HUMANIDAD DEBE RESPETAR TODO PUNTO DE VISTA HUMANO , SOCIAL Y RELIGIOSO. TAMBIEN QUEDAN EN EL AIRE PREGUNTOS COMO VIVIO ESTA SITUACION LAS FAMILIAS MEXICANOS NO HABLANDO TAN EN GENERAL, EL CLERO QUE VIVIA ESCONDIDO CLARO SERIA INFINITO INVESTIGAR CADA ZONA TUVO SUS PARTICULARIDADES …. SIN MAS FELICITO AL AUTOR DEL ARTICULO!!!

    • Muchas gracias por tus palabras Tacho y concuerdo contigo debemos aprender a respetar todas las formas de pensamientos en especial la del pensamiento religioso, el dia que todos seamos respetuosos el mundo sera algo diferenter y se evitaran conflictos de este tipo

  7. Gracias por compartir con nosotros este apasionante y violento episodio de la historia religiosa en tus tierras.Por supuesto que la violencia me parece dañina y enfermiza en todo contexto pero es verdad que en ocasiones no somos capaces de empatizar con las circunstancias que las generaron. Por eso creo que la violencia per se debe ser puesta en conexión con otros elementos para conocer exáctamente qué la motivaron.

  8. Mil gracias André por la dedicatoria, excelente resumen de toda una historia fraguada de violencia, sangre, dolor, desesperanza, muerte y desolación, pero al mismo tiempo cargada de un alto sentido de responsabilidad cristiana. No está demás decir que la Cristiada es la segunda en orden histórico, luego de la de los Religioneros en el siglo XIX. Trabajaremos juntos para hacer un cuadro hermoso de los santos de México. Un cariñoso afecto me une a tí, amigo en Jesucristo.

  9. Andre por fin puedo comentar y leer tu impresionante articulo(he estado varios dias sin linea) en el que nos has relatado el contexto historico en el que ocurrio la Guerra Cristera,de la que apenas sabia nada.
    Yo queria preguntarte sobre la Iglesia Catolica Apostolica Mexicana,aunque como tu cuentas en el articulo posteriormente se echarian atras y volverian a la Iglesia de Roma.
    ¿Cuanto tiempo duro esta Iglesia? ¿lo que duro la guerra Cristera?

  10. Abel sinceramente desconozco con exactitud cuando tiempo duro la iglesia catolica mexicana, quiza fray marcelino sepa con más precisión, lo que si te puedo decir es que no duro mucho, puesto que tuvo muy pocos adeptos, la gente no siguio sus doctrinas y su cisma, es más del templo de la Soledad que tomaron como catedral fueron sacados por la gente y tuvieron que huir a otro templo debido a esto mismo de que la gente no los apoyaba aunque si tuvieron ciertos devotos, ahora hace unos años, la iglesia católica mexicana se volvio a reorganizar ahora estos nuevos se hacen llamar Tridentinos, o iglesia catolica apostólica México-Estados Unidos misioneros del Sagrado Corazón y San Felipe de Jesús, mejor conocidos como la iglesia de la Santa Muerte, pero aunque no tienen nada que ver con la iglesia cismatica mexicana que se creo durante el conflicto cristero ellos si se consideran continuadores de la misma y son los que promueven cultos como el de San Pascualito rey. El patriarca Perez por su parte como ya te mencione ademas que fue entronizado como obispo por un obispo cismatico de Estados Unidos y se vestia como el Papa, después se dio cuenta de su error y se arrepintio del cisma, las teorias divergen mucho, algunos dicen que el patriarca Perez no era más que un viejo laico y loco, otros dicen que si era sacerdote. Yo pienso que para 1929 que se arregla el conflicto religioso ya debe haber desaparecido la iglesia catolica mexicano o ya se encontraba en total decadencia porque de otra forma hubiera sido un impedimento más para poder llegar a los arreglos asi que creo que no debe haber durado mas de 2 o 3 años.

  11. La Iglesia Católica Apostólica Mexicana no fue una institución religiosa en todo sentido, nació como una respuesta política a la posición de la Jerarquía Romana, nació en 1926 con el impulso del presidente Calles y duró hasta 1929-30 en algunos lugares. El Patriarca José Joaquín Pérez Budar (ex militar masón, casado 3 veces y ordenado sacerdote por un pseudo obispo ordenado por el Obispo Camacho) aceptó la iglesia de la Soledad como sede de la nueva denominación pero a costa de varias compras simoniacas y de un largo conflicto violento en el templo que se llevaron a presos y heridos. Contestando a André algunas incógnitas que escribe, no era sacerdote católico, aunque momentos antes de fallecer en 1932 hace profesión de fe católica de un sacerdote romano y arrepentido pide perdón por sus faltas cometidas. Hubieron sacerdotes españoles como Manuel N. Monge (español por cierto) que siendo cismático realizaba la liturgia romana tal cual está. Contó con varios creyentes la iglesia inclusive hasta existe una foto de un matrimonio casado por el Patriarca Pérez.

  12. Bueno, la Cristiada se supone fue un conflicto entre la Iglesia y el Estado, la constitución de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 limitaba el uso de la libertad religiosa, se prohibía las procesiones públicas, se prohibía a los clérigos participar en la política (ya vemos que había un partido que se llamaba Católico Nacional), en fin, se buscaba reducir la influencia de la Iglesia en el Estado, Plutarco Elías Calles, solo aplicón en su total forma el artículo 130 de la constitución, pero en su forma extensiva pasó con multas y hasta cárcel. Obviamente la educación obligatoriamente sería laica, se suprimía las congregaciones religiosas y comenzaron a nacionalizar las tierras y bienes del clero, que eran improductivas, se decomisaron templos. El episcopado mexicano protestó y condenó publicamente varios artículos de la Carta Magna, asi que el gobierno respondió expulsando a varios obispos asi como al Nuncio Apostólico. La ACJM ya ha tenido una participacion destacada en la formación de otras ligas como la Liga Nacional de Defensa de la Libertad Religiosa y la Unión Popular (fundada por Anacleto González Flores). A mi parecer fue mas un conflicto político que se mezcló con ideología religiosa así como la estúpida matanza de 10 mil vidas humanas, se que la Guerra Civil Española supera a la Cristiada pero es exagerado el número de vidas humanas. Cuando las hostilidades iniciaron, el gobierno y el ejército fue responsable de el asesinato de varios sacerdotes, no solo los beatificados o canonizados, y miles de seglares, pero los cristeros no se quedan cortos, responsables de varios maestros rurales brutalmente asesinados, fusilados, colgados y desmembrados, de los martires (los beatificados) solo uno tomó las armas y ese es Jose Sánchez del Río, ah y Miguel Gómez Loza, A San José María Robles Hurtado se le acusó tambien por una foto que se mostraba entregando a futuros pelotones de cristeros las banderas, y así sigo…

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