Nuestra Señora de las Lajas (III)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo con la imagen de la Virgen de las Lajas venerado en San Antonio de Ibarra, Ecuador.

Revisando las fuentes bibliográficas que me condujeran a traerles la historia de la aparición y devoción de Nuestra Señora de las Lajas, halle con sorpresa en el libro: “La Geografía de lo Sagrado: El Culto a la Virgen de las Lajas” de Germán Ferro Medina, que además de la historia que ya les he contado en artículos anteriores, y que por cierto, es la única que yo conocía y la más difundida, hay otra historia de la posible aparición de Nuestra Señora de las Lajas. La cual voy a transcribir directamente del libro:

“En 1794 residía en Ipiales la Familia Toresano. Sus miembros descendían de españoles y uno de los principales se llamaba Joaquín Pío. Sus riquezas le daban un poderoso ascendiente en la población. Frisaba en la edad de los treinta años. El padre de Joaquín le dijo un día que su nodriza, Juana Mueses de Quiñones, descendiente del cacique de Potosí, vivía en ese caserío en la miseria y que su ancianidad no le permitía trabajar. El mozo fue a Potosí a traer a su segunda madre y hacer que habitara en su casa, alimentarla y vestirla. Al regreso subían a pie la escarpada cuesta, y al pasar junto a la aglomeración de rocas en que hoy está el santuario, sintió la india alegres ruidos como de música y cantos de avecillas. Entró a las rocas y ¡oh sorpresa! Encontró a la Virgen el sitio en que hoy se encuentra. Quedó lela, asombrada, estática, confusa y sin darse cuenta de lo que pasaba. Cuando volvió en si  se postró de rodillas y adoró y oró. Su compañero, no sabía lo que pasaba, la llamo a grandes voces y entonces descendió a la senda o camino y le contó que había visto a la Madre de Dios. Joaquín Pío, aguijoneado por la curiosidad y atraído por una música melodiosa, subió vio y al mirar a la Virgen cayó en tierra… subió la india y lo encontró cadáver.

El sol de oriente alumbraba esta escena que pasaba al declinar el día 14 de septiembre de 1794. La india permaneció algún tiempo enajenada; sus pies tocaban el cadáver del que llamaba su hijo. Resolvió ir a Ipiales a dar parte al Cura de este extraordinario suceso, y también a la familia Torresano. Era ya noche. Los caballos en los que habían venido permanecían aún en el camino, pero la india no montó, hizo a pie el camino. Mas su debilidad no le permitía llegar pronto, eran las doce de la noche cuando tocó la puerta del convento. El Cura se puso de pie, preguntó y volvió a preguntar a la india que le refería lo antes expuesto. Se alarmo la población. Varios vecinos notables, entre ellos Ildefonso Díaz del Castillo, don Manuel Fernández, don José Torresano, don José Perdomo, se reunieron en la casa del Cura y decidieron trasladarse al lugar del suceso. Al aclarear el alba del 15 de septiembre de 1794, se pusieron en marcha, seguidos de una multitud de gente, entre los que iban la madre y los hermanos de Joaquín Pío. A las siete de la mañana de un hermoso día llegaron y… ¡admirable prodigio! Joaquín pío estaba al pie de la Virgen, arrodillado, bañado en lágrimas, pero en pleno uso de sus facultades. Fácil es concebir el asombro y la admiración del Cura. Cayeron de rodillas y adoraron. Joaquín Pío ni sabia como había pasado toda la noche, pero con todo, al amanecer estaba de rodillas ante la Virgen.

El doctor Mejía que tenia la facultad de celebrar en altar portátil, celebró la primera misa a las diez del indicado día 15 de septiembre de 1794. Fecha memorable. En ese día un virtuoso sacerdote ofreció por primera vez al Altísimo el augusto Sacrificio del cuerpo y la sangre de Jesucristo. Imponente ceremonia sería aquella. El murmullo del río y el trino de las aves servían de música y por templo el cielo azul purísimo. Ese día se escribió un acta firmada por los dichos y se emitió un ejemplar al Obispo de Popayán. En ese mismo día se hizo un techo de paja bajo el cual se celebraron las mismas ceremonias hasta tres años después.

El 1 de enero de 1795, el Pbro. Eusebio Mejía empezó a construir con sus dineros el Santuario sobre la roca y lo terminó el 21 de abril de 1803. El Pbro. José maría Burbano lo continuó después hasta dejarlo en el estado en el que hoy se encuentra; se valió para realizar su obra del hábil arquitecto ecuatoriano Dn. Mariano Aulestia.”

Como podemos notar, los relatos que he traído, presentan una estructura similar: la imagen de la Virgen en la cueva, la resurrección de  un personaje fallecido y la Eucaristía en acción de gracias, y un 15 de septiembre como fecha central de los hechos. Entre las grandes diferencias de los dos relatos podemos observar que en la segunda no se hace mención de la niña Rosa y que hasta el nombre de india es cambiado por el de Juana.

Puede notarse además el énfasis que se hace a la devoción de Joaquín Pío, el cual según otra versión (versión que combina las dos historias que ya he traído a este blog y que puedo enviarles si así lo desean) acaba de llegar de Europa invadido por el “virus del Volterianismo” y que luego de resucitar, se arrepiente de sus culpas, estudia Teología y se ordena Sacerdote, siendo el primer capellán del santuario.

Además de estas diferencias, puede notarse también el cambio de fecha, pues según el primer relato, los sucesos ocurren en 1754, mientras que, en el que ahora se lee, ocurren 1794 año en que llega Joaquín Pio de Europa.

Lucho

Bibliografía:

FERRO MEDINA, Germán. La Geografía de lo Sagrado: El Culto a la Virgen de las Lajas. Bogotá: Ediciones Uniandes. 2004

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

5 pensamientos en “Nuestra Señora de las Lajas (III)

  1. Comparando versiones, la verdad es que prefiero la primera, era mucho más tierna, con la presencia de la niña. Pero en cualquier caso se trata de leyendas forjadas en la tradición, y tan común es la presencia de niños perdidos y encontrados, como ateos convertidos… porque eso del “virus del Volterianismo”… sin comentarios, jajaja.

  2. jajajajaaj Ana, como te habrás dado cuenta, por eso es que la otra está tan extendida, porque es la que recoge a los indígenas y a la gente que de alguna manera es menospreciada, digamos que esta de aquí podría ser útil para la clase alta xD

  3. Muchas gracias Lucho por mostrarnos esta otra version de lo sucedio en la aparicion de Nuestra Señora de las Lajas.
    Yo no lo considero leyenda pura,seguro que mucho de lo que se cuenta ocurrio realmente,recordemos que toda leyenda tiene una base real.

  4. Gracias, Bernardo, muy curioso, la verdad es que no saben cómo explicar la devoción a la dichosa imagen, ya con indígenas ya con ateos, pero al final, lo que queda es la devoción que el pueblo le tiene ahora…

  5. Estoy convencido que lo cierto es que nuestra Madre María hizo su aparición, independienemente de las versiones que sean. Pensemos que son relatos de hombres sometidos a alteraciones con respecto a los hechos originales motivados por intereses personales o sociales.

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