Santos mártires de Escitia Menor (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso de los Santos Zótico, Camasio, Atalo y Felipe.

Los Santos mártires Zótico, Atalo, Camasio y Felipe de Niculitel
Las tierras de Escitia Menor, en la región rumana de Dobrogea, situada entre el río Danubio y el Mar Negro, fue una de las primeras regiones cristianizadas del mundo. La tradición popular dice que el apóstol San Andrés, en su camino desde Grecia a Escitia (actualmente Ucrania), pasó por esta región donde habría permanecido unos años predicando el Evangelio a los dacios, los escitas y a los colonos griegos de las ciudades.

Estos asentamientos de los primeros cristianos también se reconocen a través de los últimos descubrimientos arqueológicos. Unas cuantas decenas de iglesias de los siglos II al IV muestran la intensidad de la actividad cristiana en esta zona, pero poco más se sabe de la supuesta predicación del apóstol Andrés. Es muy posible que el cristianismo se predicara aquí con cierta tranquilidad ya que los dacios, sus antiguos habitantes, también eran monoteístas.

De todos modos, al final del siglo III o inicios del IV se inician una serie de cruentas persecuciones por parte de los emperadores Diocleciano (284-305), Licinio (319-324) y más tarde en tiempos de Julián el Apóstata (361-363), así como de Atanarico, rey de los godos. Más de una docena de soldados, sacerdotes o simples cristianos fueron martirizados a causa de su fe en Jesucristo. Sobre estos santos mártires no se sabe mucho, solo lo descrito en unas pocas anotaciones en algunos Sinaxarios. Por ejemplo, el Martirologio Siríaco menciona solo a San Felipe el día 4 de junio aunque el Martirologio Jeronimiano añade los nombres de Zótico, Atalo, Eutiquio, Camasio, Quirino y otros veintiocho mártires anónimos. Estos santos fueron prácticamente olvidados aunque llamó poderosamente la atención unos eventos acaecidos hace unos cuarenta años.

Tumba de los cuatro santos mártires. Basílica de Niculitel, Rumanía.

En el verano de 1971, después de copiosas lluvias primaverales, algunos habitantes de la pequeña aldea de Niculitel, conocida por sus viñedos, vieron unas ruinas que quedaron al descubierto a causa de unos deslizamientos de tierras. Excavaron y observaron que no solo eran unas ruinas sino que también existía una cripta construida a modo de una pequeña capilla. Dentro de ella estaban los restos de cuatro hombres puestos en un ataúd de madera y sobre las paredes se encontraron pintadas dos inscripciones de color rojo escritas en griego. Una decía “Mártires de Cristo” y en la otra “Zótico, Atalo, Camasio y Felipe mártires”; ambas inscripciones estaban acompañadas por el signo del crismón (XP), que como sabemos era un símbolo del cristianismo antiguo.

Aunque el descubrimiento se produjo cuando gobernaban los comunistas, estas ruinas fueron estudiadas por arqueólogos, historiadores y teólogos. En la cripta se confirmó la anotación de los nombres de estos mártires que, como dije antes, eran mencionados en los sinaxarios junto a treinta y dos cristianos más muertos en Escitia Menor, en el antiguo Noviodunum, un puerto existente en el río Danubio no muy lejos del delta del río (la actual Isaccea). Los historiadores llegaron a la conclusión de que habían sido martirizados durante la persecución de Licinio (319-324) o de Julián el Apóstata (361-363)

Reliquias de los cuatro santos mártires. Monasterio Cocos, Rumanía.

Sobre los otros treinta y dos mártires no existe ninguna otra información. Sólo cuatro, Zótico, Atalo, Camasio y Felipe fueron sepultados aquí. Muy probablemente, debido a las incursiones de los bárbaros acaecidas a partir del siglo IV, la iglesia y la cripta que estaba bajo el altar, fueron destruidas y así permanecieron, cubiertas de escombros que les servían de protección durante más de mil quinientos años.

Inscripción griega con el nombre de los cuatro mártires. Basílica de Niculitel.

Las excavaciones arqueológicas descubrieron dos habitáculos más en la cripta en los cuales había restos de otros dos mártires; esa fue la explicación que dieron los especialistas en base a la forma en que se encontraron estos huesos. En las excavaciones se encontraron dos piedras de arenisca con la inscripción “aquí y allí, la sangre de los mártires”. Estos dos mártires pueden serlo de la persecución de Decio (249-251).

El día 17 de enero de 1973, el arzobispo Antimo Nica del bajo Danubio (Galati) decidió que las reliquias se llevaran al cercano monasterio de Cocoş. Allí se encuentran, siendo veneradas por todos los ortodoxos rumanos. En el “martyrikon” (lugar del martirio), en los años ochenta se construyó un edificio sobre la propia cripta y sobre las ruinas de la iglesia. Junto a estos cuatro mártires de Niculitel, que la Iglesia Ortodoxa Rumana celebra el día 4 de junio hay otros santos de la misma época y de la misma región.

San Efrén metropolita de Tomis, martirizado el día 7 de marzo del año 304. Es el primer mártir de esta región y fue perseguido y asesinado en tiempos del emperador Diocleciano. Su fiesta se puso el día 7 de marzo, junto con los mártires de Chersones.

Santos Ermilo, diácono y su amigo Estratónico, ahogados en el río Danubio durante la persecución de Licinio (307-324). Su fiesta se celebra el día 13 de enero.

San Sabas de Buzău, que aunque murió durante la dominación goda de la actual Rumania centro-oriental, debemos mencionarlo aquí. Por orden del rey Atanarico, fue ahogado en las aguas del río Mousaios (Buzău). De sus reliquias habla San Basilio el Grande en una carta que le escribe a San Bretanión, obispo de Tomis. En Oriente su fiesta se celebra el día 12 de abril mientras que en Occidente, el día 28 del mismo mes. Es otra muestra más que certifica la existencia de la fe cristiana en estas regiones paganas del Danubio, después del imperio romano.

Icono ortodoxo rumano de San Sabas de Bozau.

Los santos Pasicrato y Valentín, soldados decapitados durante la persecución de Diocleciano en el año 298, en Durostorum (la actual ciudad búlgara de Silistra). Su festividad se celebra el día 24 de abril.

Los santos Cirilo, Candeas (Quindeas) y Tasio (Dacio), soldados martirizados el día 20 de noviembre del año 303 en Durostorum (Silistra), celebrados el día 26 de abril. Sabemos que Dacio fue martirizado durante la fiesta romana de las Saturnalias porque se negó a realizar el papel de Saturno cuando la XI Legión Claudia celebraba dichas fiestas.

Los santos Máximo, Quintiliano y Dadás, posiblemente de origen romano, martirizados en la aldea de Ozovia (Ozobia). Tal vez, Dadás era Daciano. Máximo era lector y los tres fueron llevados a Durostorum, golpeados y finalmente decapitados el día 28 de abril del año 204.

San Julio el Viejo (o el Veterano), contemporáneo de los santos Pasicrato y Valentín, decapitado también en Durostorum durante la misma persecución, el día 27 de mayo del año 304.

Santos Nicandro y Marciano, soldados en Durostorum, que fueron torturados y finalmente decapitados en día 8 de junio del año 298.

Fresco ortodoxo rumano de los Santos Epícteto y Astión.

Santos Epícteto, sacerdote y su discípulo Astión el eremita, originarios de Asía Menor, celebrados el día 8 de julio. Murieron mártires en el año 290 después de haber estado misionando en la Escitia Menor, en la ciudad de Halmyris (actual Dunavatul de Jos) a orillas del río Danubio. El gobernador Latroniano los torturó terriblemente y los decapitó. Quizás sean los primeros mártires de la Escitia Menor. En las Actas de su martirio (una copia del siglo XV se encuentra en la iglesia del Salvador de Utrecht) se dice que cuando sus cuerpos fueron decapitados se cubrieron por una especie de nieve blanca. Sus reliquias han producido diversos milagros curando a personas enfermas. La basílica de Halmyris fue descubierta en el año 2001 y en ella, las reliquias de estos dos santos que hoy se encuentran en un monasterio allí construido. Parte de estas reliquias se veneran en la Iglesia Catedral de la archidiócesis de Tomis, en Constanza.

San Emiliano de Durostorum, hijo del prefecto romano Sabaciano, que fue martirizado porque con un martillo destrozó los ídolos que se veneraban en su ciudad. Finalmente murió consumido por el fuego el día 18 de julio del año 362.

Mitrut Popoiu

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6 pensamientos en “Santos mártires de Escitia Menor (I)

  1. Thank you very much, friend Dumitru.
    At the end of the last century, a Ukrainian monk from the Kitaevo monastery of Kiev, a friend of my, gave to me a small book telling the revelation of the relics of these saints. Later, I have got many photos about them: tomb, crypt, prints of their names, relics, processions with the relics, original metal coffins where they were, actual urns in the Cocos monastery, etc

  2. I remember I was there about 15 years ago, but only at the monastery. The crypt I haven’t seen. The Saints of Dobrogea are very strong venerated, especially Sts. Epictet and Astion, whose relics are in the Cathedral from Constanta. I have heard that the experts found the very traces of their martyrical deaths, when they found their bones with the mutilations, in the crypt. that was a big sensation in the whole country

  3. The tomb of the four holy martyrs is really fascinating, never seen anything like that.
    Also the paneling and caskets containing the relics of the saints mentioned in the monastery cocos are a beautiful masterpiece.

  4. San Saba di Bozau detto il goto

    Martirologio Romano, 12 aprile: In Cappadocia, nell’odierna Turchia, san Saba il Goto, martire, che, durante le persecuzioni scatenate contro i cristiani dal re dei Goti Atanarico, tre giorni dopo la celebrazione della Pasqua, essendosi rifiutato di mangiare le carni immolate agli idoli, dopo crudeli supplizi fu gettato nel fiume.

    perchè è detto in Occidente il 28 aprile?

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