San Pablo apóstol

Icono bizantino del Santo apóstol.

San Pablo es conocido como el Apóstol de los Pueblos” ó “Apóstol de los gentiles” (Romanos 11,13, Gálatas 2,8 y 1ª Timoteo 2,7) y siempre ha estado asociado al otro gran apóstol de la Iglesia, San Pedro. Salvo el período en el que ambos apóstoles vivieron y predicaron en Roma en tiempos del emperador Nerón, es posible que con anterioridad solo se reuniesen dos veces en su vida, pues no tenían las mismas ideas acerca de la predicación del Evangelio entre los gentiles. Es importante decir que debido a sus ideas y a su misión, Pablo es el escritor más importante del Nuevo Testamento.

Desde un punto de vista estadístico, Pablo escribió alrededor de un tercio de todo el cuerpo canónico del Nuevo Testamento, siendo seguido por San Lucas (aproximadamente una quinta parte) y los evangelistas Juan y Mateo (con una décima parte cada uno de ellos). Por supuesto, en relación con la Biblia, las estadísticas no son lo más apropiado, pero puede mostrarnos bastante acerca de cual importantes eran las enseñanzas de Pablo en la Iglesia. También cabe destacar el hecho de que según las investigaciones más modernas, San Pablo sería el primero en mencionar la Última Cena y las palabras consagratorias de Nuestro Señor sobre el pan y sobre el vino, transformándolos en su Santo Cuerpo y en su Santa Sangre (1ª Corintios, 11, 23-26).

Biografía de San Pablo:
La principal fuente de información histórica sobre la vida de San Pablo se encuentra en varias de sus Epístolas (cómo a los Gálatas y a los Romanos) y en el libro de los Hechos de los Apóstoles, escrito por San Lucas, que pudo haber sido compañero de misión de Pablo. Incluso el libro de los Hechos, a partir del capítulo doce es más un “Acta Pauli” que un “Acta Apostolorum”, pero las Escrituras no nos dicen nada sobre la vida de San Pablo después de su llegada a Roma, ni siquiera sobre su supuesta muerte martirial.

Como es sabido, San Pablo nació en Tarso que era la capital de Cilicia, en el sur de la actual Turquía. Era ciudadano romano y un erudito de la escuela rabínica de Gamaliel, por lo que es posible imaginar que había nacido en el seno de una familia rica, posiblemente de fabricantes de tiendas, un oficio que Pablo practicó con el fin de mantenerse a sí mismo cuando ejercía su ministerio y no quería serle gravoso a nadie. En aquel tiempo, muy pocas personas nacidas en Oriente tenían el privilegio de ser ciudadanos romanos. Esta circunstancia ayudó mucho a San Pablo cuando ejercía su misión evangélica y le ayudó a escapar de los furiosos jerosolimitanos que querían verlo muerto.

Por otro lado era “del pueblo de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo entre los hebreos y en cuanto a la ley, era fariseo” (Filipenses 3, 5 y Hechos 23, 6) y un académico de la escuela de Gamaliel, lo que significa que conocía muy bien la Ley hebrea, cosa obvia cuando se leen sus Epístolas. Por otro lado, se sabe que Gamaliel aconsejó al Sanedrín a que se abstuvieran de matar a los discípulos de Cristo (Hechos 5, 34-39). Por esto, se puede interpretar que las enseñanzas de Gamaliel no eran fundamentalistas, cosa que contrasta con la temeridad de su alumno Saulo, que fue un alborotador perseguidor de cristianos después de la muerte de Esteban (Hechos, 9, 13 y Hechos 26, 10). Su nombre de pila, Saúl (en hebreo Shaul), significa “pidió, oró a favor de” y era un nombre muy corriente entre los israelitas. Cuando se convirtió, en su primer viaje misionero, comenzó a usar el nombre de Pablo.

Conversión del Santo, fresco del genio renacentista Michelangelo Buonarroti (1542-1545). Capilla Paolina del Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano (Roma, Italia).

San Pablo como apóstol:
Antes de su conversión, Pablo pudo estar viviendo en Jerusalén en los tiempos en que Jesús fue condenado y crucificado. Fuera o no fuera así, él fue uno de los que condenó a muerte a San Esteban e incluso él mismo, aunque no lo apedreó, guardó las ropas de los que mataron al primer mártir (Hechos, 7, 58 y 8,1). En el primer capítulo de la Epístola a los Gálatas él se confiesa como perseguidor de la Iglesia de Dios antes de su conversión. Así que luchó activamente contra los que decían que Jesús era el Mesías, pero aún así, el episodio de su conversión nos hace creer que su “persecución” no solo fue una pelea en contra de… sino también una búsqueda personal de la Verdad. También su furia y su carácter ambicioso, que primero ejerció en contra de la Iglesia, fue cambiado por nuestro Señor que hizo de él un buen predicador del Evangelio.

En el camino de Damasco, adonde había sido enviado para encarcelar a los cristianos, Pablo tuvo una visión y el mismo Jesús se le mostró como un rayo de luz (Hechos, 9, 3). Pablo escucha una voz que le dice: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (Hechos, 9,4). Es interesante mencionar que el “persequeris”, que es palabra latina, en la versión griega es “διώκεις”. El verbo διώκω que significa ejecutar con rapidez con el fin de atrapar a una persona o cosa, correr detrás de alguien, sin embargo, metafóricamente, también significa buscar algo con entusiasmo. Así que las palabras de nuestro Señor se pueden interpretar también como “¿por qué corres detrás de mí?” descubriéndole que su lucha pudiera ser la búsqueda de la verdad, la búsqueda del verdadero Mesías.

Por las referencias que da en sus cartas, la conversión de San Pablo se puede datar entre los años 31 al 36 de nuestra era. Después de haber quedado temporalmente ciego y de haber sido curado por Ananías, que era un discípulo que estaba en Damasco, Pablo se quedó a vivir allí algún tiempo. Posteriormente salió hacia Arabia (Gálatas, 1, 17) que puede entenderse como el reino de los nabateos e incluso, simbólicamente, como el Monte Sinaí ó “monte de las visiones”. Allí fue a buscar a Dios, a Moisés y a Elías, los mismos que aparecen en el episodio de la Transfiguración narrado por los Evangelios y es posible que aquí se produjese la famosa ascensión de Pablo al tercer cielo que el mismo menciona en la Segunda Carta a los Corintios (12, 2-5). También se dice que regresó a Damasco y que solo tres años más tarde se encontró con el resto de los apóstoles.

Esta información es importante ya que él mismo dice que no consiguió su apostolado a través de la predicación de los Doce Discípulos del Señor, sino que lo consiguió a través del mismísimo Señor (Gálatas, 1, 12) y también porque como pasó algún tiempo, los apóstoles creyeron que no era más que un simple fariseo perseguidor, como una especie de traidor infiltrado dentro de la Iglesia, en vez de un verdadero apóstol de Cristo.

Abrazo de los apóstoles Pedro (izqda.) y Pablo (dcha.) Icono ortodoxo griego.

Los viajes misioneros:
En su carta a los Gálatas, Pablo afirma que conoció a Pedro y se quedó con él durante quince días, reuniéndose también con Santiago, el hermano del Señor (Gálatas, 1, 18-19). Poco después marchó a Antioquia, donde precisamente fueron llamados cristianos por primera vez, los seguidores de Jesús. A partir de ahí, Pablo comenzó, junto con Bernabé su primer viaje misionero entre los pueblos de Chipre, Asia Menor y Grecia, teniendo un gran éxito y fundando comunidades cristianas en Iconio, Listra y Derbe. Al regresar de Antioquia el éxito de su misión se hizo eco entre los apóstoles, pero los métodos aplicados por Pablo que no obligaba a los nuevos cristianos a aceptar las leyes y costumbres judías, como por ejemplo la circuncisión, no eran comprendidos por la comunidad cristiana palestina.

Por eso, se celebró el Sínodo Apostólico de Jerusalén alrededor del año 50. Las decisiones tomadas en dicho Concilio fueron las que ya aplicaba Pablo. Los cristianos, si provenían del paganismo, no estaban obligados a acatar las costumbres judías, aunque existían unas reglas mínimas que si; el genio de Pablo era evidente. En sus epístolas deja claro el respeto a las leyes judías en lo referente a su moral, aunque se niega a aceptar sus tradiciones y ritos, porque no las ve naturales para el Nuevo Pueblo de Dios.

En ese sentido, los antiguos y los nuevos cristianos, aunque difieran en las costumbres, idiomas y tradiciones, son iguales:”Ya no hay ni judío ni griego, ni esclavo ni hombre libre, ni hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas, 3, 28).

Aun aceptando el Concilio la conversión de los no judíos, parece claro que Pablo tuvo un conflicto con Pedro. Es cierto que Pedro era una autoridad en la Iglesia, pero Pablo no tiene miedo a enfrentarse a él cuando consideraba que estaba equivocado: por ejemplo, estando en Antioquia, Pedro no quiso comer con los que no estaban circuncidados y Pablo dice:”Cuando yo vi que no andaba rectamente conforme a la verdad del Evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tu, que eres judío, vives como los paganos y no como los judíos, ¿por qué obligas a los paganos a que vivan como los judíos?” (Gálatas, 2, 14). Este versículo nos muestra cómo Pablo se convirtió en una autoridad en la Iglesia, al igual que Pedro, Santiago o el resto de los apóstoles.

Pedro y Pablo, pilares de la Iglesia de Cristo. Icono bizantino.

Segundo viaje misionero:
San Pablo salió de Jerusalén para su segundo viaje misionero, en otoño, después del Concilio de los Apóstoles en Jerusalén. En este viaje, Pablo y Bernabé deciden separarse, marchando Bernabé con Juan Marcos, mientras que Pablo se fue con Silas. Viajan a Tarso, Derbe y Listra y aquí se reúnen con Timoteo, yendo más tarde a la costa occidental del Asia Menor. En Troya posiblemente se incorporase San Lucas porque a partir de este momento, el evangelista se refiere hablando siempre en segunda persona del plural. Estuvo además en Europa. En Filippo, Pablo y Silas fueron encarcelados, pero después de ocurrir un milagroso terremoto, las puertas de la prisión se vinieron abajo y ambos pudieron escapar; como consecuencia de esto, se convirtió el carcelero.

Continuaron su viaje, fueron a Berea y a Atenas donde Pablo predicó a los judíos y a los griegos en el Aerópago sobre el “Dios desconocido”, texto que es una obra maestra de la oratoria. En Corinto se encontró con Aquila y Priscila, que se convirtieron en fieles creyentes y ayudaron a Pablo en sus otros viajes. La pareja siguió a Pablo y sus compañeros hasta Éfeso, quedándose allí para iniciar la construcción de una comunidad más fuerte y más fiel.

En el año 52, los misioneros viajaron a Cesarea para saludar a la Iglesia allí existente y posteriormente a Antioquia, permaneciendo allí alrededor de un año antes de salir de nuevo en su tercer viaje misionero.

Tercer viaje misionero:
Pablo comenzó su tercer viaje misionero viajando por toda la región de Galacia y Frigia a fin de fortalecer, enseñar y reprender a los creyentes. Cuando llegó a Éfeso, se quedó allí algo menos de tres años, realizando una gran cantidad de milagros, curando a los enfermos, expulsando demonios, etc. Luego viajó a través de Macedonia, Grecia y cuando se preparaba para partir hacia Siria, cambió sus planes por culpa de los judíos que estaban planeando un complot contra él; volvió a Macedonia. Terminó su viaje en Cesarea con la intención de volver a Jerusalén a fin de ayudar a aquella comunidad llevándole suministros.

Viaje a Roma y martirio:
En Jerusalén la comunidad lo recibió con alegría y cuando fue al templo para la oración, fue reconocido por los judíos y golpeado hasta casi matarlo, siendo posteriormente arrestado por los romanos. Su salvación fue que era ciudadano romano; lo mantuvieron durante un año y medio prisionero en Cesarea y posteriormente trasladado a Roma, donde fue puesto en libertad cuando el gobernador se dio cuenta de su ciudadanía romana. Este viaje a Roma en el año 60, fue probablemente su último viaje misionero.

Vista de la excavación de la tumba del Santo apóstol. Basílica de San Sablo Extramuros, Roma (Italia).

Hasta aquí la información bíblica que tenemos del apóstol. Según la tradición, Pablo continuó predicando en Roma y posiblemente viajó a otros lugares como España y Bretaña, antes de morir como mártir por decapitación, probablemente también en Roma. Este evento ha sido fechado en el año 64 cuando Roma fue devastada por un incendio o quizás unos años más tarde: en el 67. Por ser un ciudadano romano, no fue torturado como los demás cristianos y no fue crucificado como San Pedro. La tradición sigue diciendo que ambos apóstoles pudieron ser martirizados en mismo día, el 29 de junio, durante la persecución ordenada por el emperador Nerón. La solemnidad litúrgica de estos dos Príncipes de los apóstoles: Pedro y Pablo, se celebra el día 29 de junio, dando a entender que ese fue el día del martirio de ambos.

La intensa actividad misionera de San Pablo es bellamente descrita por él mismo. Fue exitosa aunque no exenta de problemas como palizas y otros peligros. El dice de sí mismo:”¿Son ministros de Cristo? Vuelvo a hablar como un necio. Yo lo soy más que ellos. Mucho más por los trabajos, mucho más por las veces que estuve prisionero, muchísimo más por los golpes que recibí. Con frecuencia estuve al borde de la muerte; cinco veces fui azotado por los judíos con los treinta y nueve golpes. Tres veces fui flagelado, una vez fui apedreado, tres veces naufragué y pasé un día y una noche en medio del mar. En mis innumerables viajes pasé peligros en los ríos, peligros de asaltantes, peligros por parte de mis compatriotas, peligros por parte de los extranjeros; peligros en la ciudad, peligros en lugares despoblados, peligros en el mar, peligros de parte de los falsos hermanos. Sufrí cansancio y hastío, muchas noches en vela, hambre y sed, frecuentes ayunos, frío y desnudez. Y dejando de lado otras cosas, esta fue mi preocupación cotidiana: el cuidado de todas las Iglesias. ¿Quién es débil sin que yo me sienta débil? ¿Quién está a punto de caer sin que yo me sienta como sobre ascuas? Si hay que gloriarse de algo, yo me gloriaré de mi debilidad. Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, bendito sea eternamente, sabe que no miento”. (Segunda a los Corintios, 11, 23-31).

Vista del interior de la tumba. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

Veneración:
A San Pablo se le atribuyen catorce Epístolas del Nuevo Testamento: a los Romanos, dos a los Corintios, a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses, a los Colosences y dos a los Tesalonicenses, dos a su discípulo Timoteo, una a Filemón, otra a Tito y otra a los Hebreos. La importancia de sus epístolas es inconmensurable y si quisiéramos hablar sobre ellas, escribiríamos bibliotecas enteras y no terminaríamos.

Según una tradición, la tumba de San Pablo, estaba bajo el altar de la Basílica de San Paolo alle Tre Fontane en Roma, pero otra tradición sostiene que los apóstoles Pedro y Pablo fueron sepultados en las catacumbas de la Vía Appia hasta que los restos de San Pablo se trasladaron a lo que hoy es la Basílica de San Pablo Extramuros, en Roma.

San Beda, en su “Historia Eclesiástica” sostiene que el Papa Vitaliano, en el año 665, dio reliquias del apóstol (incluyendo una cruz hecha con las cadenas de su prisión) a las criptas de Lucina en King Oswy, Northumbria, al norte de Gran Bretaña. Sin embargo hay que tener en cuenta que cuando Beda utiliza la palabra “reliquias” no se está limitando a restos corporales.

En el mes de junio del año 2009, el Papa Benedicto XVI anunció los resultados de la excavación efectuada sobre la tumba de Pablo en la Basílica de San Pablo Extramuros. El sarcófago no se abrió pero fue examinado por medio de una sonda y reveló piezas de incienso, de púrpura y de lino azul así como pequeños fragmentos de huesos. Los huesos fueron datados como pertenecientes a los siglos I o II. Según el Vaticano esto confirma que la tumba de San Pablo es esa.

Reproducción de la lápida hallada en la tumba, con la inscripción PAVLO APOSTOLO MART ("Pablo, apóstol mártir"). Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

San Pablo es el santo patrono de Londres y de otras muchas ciudades y comunidades cristianas de todo el mundo. Casi siempre es celebrado junto con San Pedro y millones de cristianos llevan su nombre. San Pablo es el autor del más bello de los himnos dedicados al amor. Este himno se encuentra en el capítulo trece de la Primera Carta a los Corintios:

“Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy. Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha. La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía. Cuando vendrá lo perfecto, desaparecerá lo parcial.”

Vista del altar donde actualmente reposan las reliquias del Santo apóstol. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

Troparion de los apóstoles Pedro y Pablo:
“Fuisteis los primeros apóstoles entronizados, los maestros del universo: Rogad al Señor de todos que conceda la paz al mundo y que tenga misericordia de nuestras almas”.

Mitrut Popoiu

6 pensamientos en “San Pablo apóstol

  1. thanks, Antonio! indeed, the photos from his grave are beautiful and I thank you for the possibility to see this. I also wait your article for tomorrow :) And I pray to St. Ap. Peter and Paul to take care of us all, who venerate them

  2. Hi Mitrut
    I read a biography St. Paul but I’m not clear (if it is impossible to confirm or find out) if he participated actively in the martyrdom of St. Stephen, or, if you throw stones.

  3. In Acta Apostolorum is quite clear, that he was there “keeping an eye” to the clothes of the ones who stoned Stephen

  4. Dear Mitrut , a great article again. It as unknown for me that was the saint protector of London and I always wondered why his feast was joined to the one of Saint Peter. Thanks again.

  5. joined, because traditionally they died in the same day. My opinion is, that they are celebrated together in order to show their equal importance for the theology of the Church. And to show their brothership, even in the difference of the preaching, with other words, diversity of the apostolicity

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Imagen CAPTCHA

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>