La devoción a Santa Filomena (II) – milagros y decretos papales

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Milagros de Santa Filomena. Lienzo de Giuseppe Sabatelli (1838). Iglesia de San Francisco, Pisa (Italia).

La excepcional cantidad de milagros que resultaron de las peticiones a la mártir invocada como “Filomena”, inicialmente por los fieles suritálicos, y poco después por personas de diversos países, ha sido documentada en diversos informes eclesiásticos. La extensiva documentación del Santuario de Santa Filomena en la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Mugnano y la documentación  para los procesos de beatificación y canonización de Jean Vianney en Ars, registran la notable cantidad de milagros atribuidos a la intercesión de Santa Filomena, que incluía la milagrosa cura del propio Vianney.

En 1833, el obispo Anselmo Basilici de la diócesis de Nepi y Sutri solicitó de la Santa Sede una fiesta y oficio en honor a Santa Filomena, con el ordinario local de Nola habiendo preparado una lección para el breviario en su honor. La petición de Basilici recibió el apoyo de un número significativo de obispos italianos, a pesar de su estatus inusual, debido a la ausencia de Santa Filomena en cualquier martirologio o en cualquier otra fuente histórica [1]. El nombre del loculus, Filumena, y los ubicuos milagros obtenidos a través de su intercesión testificados por numerosas autoridades eclesiásticas bastaron para la mayor parte de la hierarquía italiana para justificar la legitimidad de la petición. El 6 de septiembre de 1834, la Congregación de Ritos envió al papa Gregorio XVI la petición formal para la aprobación del oficio y misa en honor a Santa Filomena, virgen y mártir, debido a la repetida petición para este culto litúrgico y veneración por diversos prelados.

El 17 de junio de 1835, la Congregación de Ritos también incluyó categóricamente un milagro documentado enviado por el obispo Basilici y otros obispos y sacerdotes, que testificaron la multiplicación del polvo de hueso obtenido de los sagrados restos. En el dossier enviado a la Congregación, numerosos obispos y clérigos testificaron la inexplicable multiplicación de polvo de hueso procedente de unos pocos gramos (“una pizca”) que sirvió para llenar cientos de relicarios sin que el montón original experimentara ninguna merma en cantidad. Otros experimentos fueron llevados a cabo con numerosos testigos civiles y eclesiásticos, sólo para observar y testificar el mismo fenómeno de multiplicación.

La documentada cura de la Venerable Pauline Jaricot, fundadora de la Sociedad para la Propagación de la Fe, que tuvo lugar en la tumba de Filomena en Mugnano, ocurrió con conocimiento e implicación próxima del papa Gregorio XVI. El pontífice se encontró con Jaricot en Roma cuando ella estaba gravemente enferma de una afección cardíaca y oyó de la propia Jaricot su intención de viajar a Mugnano con el propósito específico de pedir la curación a la mártir Filomena y para servir como supernatural manifestación del deseo de Dios de tener la mártir elevada a la veneración litúrgica de altar. La cura documentada tuvo lugar el 10 de agosto de 1835, con una completa e instantánea curación de Jaricot que le dio la salud cardíaca y total. Jaricot volvió inmediatamente a Roma y durante un año estuvo en observación por el papa Gregorio con tal de verificar la perdurabilidad de la milagrosa cura. Este milagro constituyó el ímpetu final para el Pontífice a la hora de ascender la devoción popular de la mártir al estatus de veneración litúrgica pública en esta manifestación de santidad eclesiásticamente aprobada.

Exvoto a la Santa ofrecido por Santo Bellusci, año 1869. Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, Mugnano del Cardenal (Italia).

El 30 de enero de 1837, Gregorio XVI estableció un solemne decreto pontificial confirmando el informe de la Congregación de Ritos autorizando su culto público y aprobando el oficio, Misa Común de una virgen mártir con una adecuada cuarta lección en maitines en honor a Santa Filomena, virgen y mártir del 11 de agosto. Esta aprobación papal de la devoción litúrgica pública fue primero autorizada al clero de la diócesis de Nola, y más tarde se hizo extensa a otras diócesis, incluida la de Roma. La cuarta lección oficialmente inserta en el Breviario en honor litúrgico a Santa Filomena el 11 de agosto da información del hallazgo de sus restos en las catacumbas de Priscila, su estatus de mártir, la rápida expansión de su extensa devoción entre los fieles debido a su milagrosa intercesión, y el permiso de Gregorio XVI de celebrar litúrgicamente su oficio y misa en su honor (como se presenta aquí):

 

DIE XI AUGUSTI
IN FESTO S. PHILUMENAE
Virginis et Martyris
In II NOCTURNO – LECTIO IV

Inter cetera martyrum sepulcra, quae in coemeterio Priscillae ad viam
Salariam reperiri solent, illud exstitit quo repositum fuerat sanctae
Philumenae corpus, uti ex tumuli inscriptione, tribus laterculis apposita,
perlegebatur. Licet vero inventa fuerit phiala sanguinis, et alia descripta
conspicerentur martyrii insignia, dolendum tamen est res ab eadem gestas
actaque ac genus martyrii quod ipsa fecit obscura perstitisse. Ceterum ubi
primum sacrum hoc corpus, ex beneficentia Pii septimi initio pontificatus
ejus acceptum, cultui fidelis populi propositum fuit Mugnani in Nolana
dioecesi, ingens illico famae celebritas ac religio erga sanctam martyrem
percrebuit, praesertim ob signa quae ejusdem praesidio accessisse undique
ferebatur. Hinc factum est ut complurium antistitum cultorumque martyris
postulationibus permotus Gregorius decimus sextus pontifex maximus,
universa rei ratione mature perpensa, festum ejusdem cum Officio et
Missa in memorata Nolana dioecesi et alibi agendum benigne permiserit.

C.M Episcop. Praenest. Card. PEDICINIUS;
S. R. E. Vice- C. S.R.C. Praef.;
V. PESCETELLI S. Fidei Promotor.

Curación de San Jean-Marie Vianney por intercesión de la Santa. Viejo grabado en Ars, Francia.

En suma, el papa Gregorio XVI en un decreto papal, garantizó la aprobación oficial del culto litúrgico y, de este modo, reconocimiento eclesiástico oficial a la santidad de Santa Filomena, virgen y mártir. El pontífice, completamente al corriente de la ausencia de cualquier dato histórico acerca de la santa mártir Filumena, le garantizó los privilegios de la veneración litúrgica pública basándose en la gran cantidad de milagros documentados eclesiásticamente y reconocidos como acontecidos a través de su intercesión directa.

El decreto oficial de Gregorio XVI en reconocimiento papal del status de Santa Filomena como merecedora del culto litúrgico refuerza la profunda verdad de que más importante que la documentación histórica de la vida terrena de Filomena es la documentación de su poderosa intercesión por la Iglesia sancionada por el mismo Dios. Quien fuera esta temprana mártir cristiana y sin importar las particulares circunstancias de su vida y muerte, Dios está complacido con las oraciones de petición ofrecidas en el nombre de “Santa Filomena”, a las cuales Él ha respondido generosamente a los fieles cristianos garantizándoles abundantes favores celestiales.

La histórica abundancia de milagros da fe del deseo de Dios de promover la devoción a la persona que está detrás del nombre de Filumena, sin importar la ausencia de una historia documentada de su vida terrena. La primacía de esta importancia de su actual intercesión por el Pueblo de Dios en nuestros tiempos, por encima de los detalles de su vida terrena en tiempos antiguos, es lo que el Papa y la Iglesia confirmaron al elevar a Santa Filomena al nivel de veneración litúrgica pública, el inicio de su proceso de reconocimiento público como santa y como mártir.

Meldelen


[1] Nota de la traductora: parece que el Dr. Miravalle no está al corriente de la mención de una Santa Filomena virgen el 7 de julio en el Martirologio Romano de 1587 y en su reedición de 1772.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

8 pensamientos en “La devoción a Santa Filomena (II) – milagros y decretos papales

  1. Muy muy interesante el articulo Mel, tengo una duda, cuando es la fiesta liturgica de Santa Filomena? porque sinceramente nunca la eh visto o conocido, aqui donde yo vivo no es muy popular aun esta Santa aunque ya se venden algunas imagenes y estampas suyas; particularmente pienso que es un gran caso de excepcion el de Santa Filomena siendo un corposanto que ah adquirido tal veneración, creo que Dios una vez mas quiere enseñarnos que el toma a los más pequeños para exaltarlos y mostrar aun más perfecto su poder en ellos, como en el caso de Santa Filomena que historicamente es una desconocida.

    • Estimado André: la fiesta litúrgica de Santa Filomena es el 11 de agosto; aunque tiene otra serie de fiestas que sus devotos le dedican a lo largo del año: el 10 de enero, fiesta de su nacimiento; el domingo siguiente a esta fecha; la fiesta de su patronazgo, el 25 de mayo es la conmemoración del hallazgo de sus restos; el 10 de agosto se conmemora la traslación de sus restos; el 13 de agosto se celebra su nombre (Filumena) y el segundo domingo de agosto se hacen las celebraciones solemnes en su honor.

      Como comprenderás algunas de estas fiestas son bastante arbitrarias (si no sabemos cuándo nació!!!) pero que sepas que la litúrgica propiamente dicha, es el 11 de agosto.

      Y sobre la propia Santa, no se diferencia en nada de la mayoría de los grandes mártires de la Antigüedad: tenemos sus restos, sabemos de la veracidad de su martirio, pero nada sobre su vida terrena. Merece ser venerada igual que éstos, si así lo quieren sus devotos.

  2. Tengo entendido que Pablo VI suprimió dicha fiesta porque es una Santa con Poca o nada Información Histórica y es mejor venerar a los Santos que nos proporcionan grandes ejemplos de Vida Cristiana y que además se tiene una basta información sobre ellos.

    • La única información histórica que tenemos de Santa Filomena es la que nos proporcionan sus restos y éstos nos hablan de la evidencia de su martirio, pero no cabe duda que es una Santa auténtica precisamente por ello.

      Si fuésemos así de estrictos, deberíamos entonces de eliminar el culto a la inmensa mayoría de los Santos de la Antigüedad, especialmente de los mártires, porque la inmensa mayoría de los datos presuntamente “históricos” que tenemos de ellos no son más que fábulas o leyendas escritas con mucha posterioridad a su muerte. Como comprenderás, no podemos ser tan estrictos. En ese sentido, Santa Filomena tiene tanto derecho a ser venerada como ellos, ésa es la tesis que defiende el dr. Miravalle, cuyo informe estoy traduciendo en esta serie de artículos.

  3. Gracias por esta serie de artículos de Santa Filomena de la que estamos aprendiendo mucho a pesar de los “avatares” y contradicciones en los que han incurrido sus hagiógrafos y las udas que sobre ella se han sembrado. Como bien dices , merece tanto culto como la que más.

  4. Ana Maria estoy muy contento con esta parte de la serie de articulos que estas dedicando a Santa Filomena,me quedo con esto “..como merecedora del culto liturgico refuerza la profunda verdad de que mas importante que la documentacion historica de la vida terrena de Filomena es la documentacion de su poderosa intercesion por la iglesia sancionada por el mismo Dios”.

    Esta claro que la documentacion historica si es importante(y mucho),pero en casos de que no se dispone es la profunda fe y el poder de Dios quien nos da luz sobre estos Santos.

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