Santa Cristina, la niña mártir de Bolsena

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Óleo de la Santa, obra de Nicolas Régnier, c. 1610–67.

Hoy, día 24 de julio, tanto la Iglesia Griega ortodoxa como la Latina católica conmemoran a una niña mártir que responde al seudónimo de Cristina (“cristiana”) y de la cual no hay la menor duda acerca de su existencia histórica, que está fuera de toda discusión, pero de la cual no hay certeza absoluta de si es una santa italiana, como se asume de parte católica, o si es oriental, como se cree desde la ortodoxa.

¿Por qué tenemos certeza de la existencia de esta Santa? En primer lugar, porque una serie de excavaciones arqueológicas en Bolsena han atestiguado la existencia de un sepulcro y la veneración de la Santa nada menos que desde el siglo IV, alrededor de dicha tumba se edificó un cementerio subterráneo; y también porque aparece representada ya en el mosaico de San Apolinar de Rávena junto al cortejo de vírgenes, un mosaico que data del siglo VI. Lo que no está claro, repito, es dónde nació y sufrió martirio la Santa. Pero lo veremos después.

La passio latina de la Santa, que es la más difundida, tiene diversas redacciones y la más antigua data del siglo IX, siendo por tanto un testimonio muy tardío. Su contenido es muy fantasioso y está repleto de leyendas de escaso valor histórico, por lo que debemos descartarlo como fuente histórica para conocer a la Santa: es simplemente una tradición oral. De todos modos, vamos a verla, porque como digo siempre, estos relatos ficticios nos ayudan, como mínimo, a comprender la iconografía y el patronazgo asociados a los Santos.

Cristina –nombre que alude a su fe y no a un nombre de pila auténtico- nace de origen acomodado, hija de un magíster militum (gobernador) asentado en Tiro o Bolsena, según versiones,  y al cumplir los once años, el padre, orgulloso de ella y queriendo sustraerla de los vicios del mundo, la encierra en una torre lujosamente ornamentada y adornada con estatuas de dioses paganos, dándole un séquito personal de esclavas para que la sirvieran. Cuando la niña, que no tenía más que once años de edad, pasó una temporada sin ofrecer sacrificio alguno a las divinidades, las esclavas sospecharon y al recibir noticia de que se había hecho cristiana, trataron de disuadirla de sus intenciones y quisieron que ofreciese sacrificios. Ella, ni corta ni perezosa, destruyó todas las imágenes y repartió los trozos de metal precioso entre los pobres. Ante esta respuesta, las esclavas avisaron al padre. Urbano, que así se llamaba, hizo acto de presencia en la torre y dio una soberana paliza a la niña por lo que había hecho, pero como los golpes no la doblegaron, la hizo encerrar en una cárcel y se propuso juzgarla como a una de sus reos. Por la noche acudió la madre a llorar y suplicar a su hija que se retractase de lo que había hecho, pero Cristina no cedió.

La Santa de pie sobre la piedra flotante, cruzando el lago de Bolsena. Lienzo barroco de la Basílica de Bolsena, Italia.

El martirio de Santa Cristina es tan largo y sumamente monstruoso que cuesta de creer. Se enfrentó a tres jueces, el primero de los cuales fue su propio padre. Éste quiso hacerla renunciar a su fe, y como seguía firme en mantenerla, la hizo azotar por doce lictores, con tanta violencia que se le desprendían trozos de carne del cuerpo. Ella, impasible, se inclinó a recoger uno y se lo tiró a la cara a su padre, gritando: “¡Mira este trozo de carne que tú engendraste! ¡Cómelo!” (!!). Luego la hizo torturar en la rueda, que giraba sobre un lecho de brasas, pero un ángel bajó del cielo a romperla. Tras otra noche en la celda, Urbano mandó que de madrugada, y a escondidas, le colgaran una piedra al cuello y la hundieran en el lago Bolsena, pero la niña quedó milagrosamente flotando sobre la piedra –como si fuese un corcho- y fue traída por los ángeles hasta la orilla del lago, donde la bautizaron. Al ver esto, al padre le dio un ataque, perdió el juicio y al poco murió (!!).

El segundo juez que tuvo que sufrir Cristina se llamaba Elio Dión. Éste, luego de otro inútil interrogatorio, mandó llenar un recipiente metálico de pez y grasa, calentarlo hasta hervir y arrojar en él a la niña, que se mantuvo sin daños y aún se mecía tranquilamente en el baño, burlándose del juez. Éste, en castigo, mandó raparle la cabeza, desnudarla por completo y llevarla así desnuda por las calles hasta el templo de Apolo, donde quiso obligarla a sacrificar al dios. Pero ella, orando a Dios, hizo caer del pedestal a la imagen, que aplastó al juez Dión (!!!).

El tercer y último juez se llamaba Juliano. Éste, a causa de los prodigios manifestados en Cristina, la consideraba una hechicera, y no se anduvo con tapujos: hizo calentar un horno enorme, tirar dentro de él a la niña y dejarlo cerrado durante cinco días con el fuego al máximo. Pasado este tiempo acudieron los guardas aterrorizados, diciendo que oían cantos desde dentro del horno. Cuando lo abrieron, en lugar del cadáver carbonizado de la niña, la vieron sentada tranquilamente entre dos ángeles y entonando cánticos de alabanza al Señor. Los ángeles batían sus alas para refrescarla y apartarle las llamas (!!). Furioso, Juliano mandó llevarla a la celda y tirarle encima serpientes y otras criaturas venenosas, que en lugar de atacarla a ella, se volvieron contra el mago que se las arrojaba y lo mataron con su veneno. Cristina, compadecida, resucitó al mago y ahuyentó a las alimañas.

Como no había manera de vencer a la niña por más torturas y castigos que le aplicara, Juliano determinó ejecutarla mediante torturas. Por ello, mandó llevarla a una plaza pública para que fuese vista por todos. Allí le destrozaron y amputaron los dos pequeños pechos, y como diese grandes gritos e imprecaciones al juez, le arrancaron la lengua de cuajo y finalmente la mataron a flechazos, haciéndolo muy lenta y espaciadamente, para causarle el mayor dolor posible.

La Santa en el interior del horno. Grabado para la colección de Alban Butler, "Lives of The Saints".

Como podéis ver, el relato no tiene la menor credibilidad histórica: es largo, exagerado, y realmente una criatura de once años no hubiese podido resistir viva tanta brutalidad. Se puede observar que en esta passio de Santa Cristina se han copiado elementos de las passio de Santa Bárbara (la torre, el padre cruel), de Santa Águeda (el tormento del fuego, los pechos destrozados) y de Santa Teodosia (el intento de ahogamiento en el lago). Realmente no es nada creíble y por eso no tiene el menor valor histórico, pero como decía, la mártir sí es real.

Pero, ¿de dónde era oriunda? Como decía, no hay consenso en determinar el lugar de procedencia de la Santa. Las redacciones latinas de esta disparatada passio la sitúan siempre en la ciudad de Bolsena, ubicada a unos cien kilómetros de Roma, y por eso la llamamos Santa Cristina de Bolsena, o de Toscana, que es la región a la cual pertenece esta insigne ciudad. Sin embargo, el Martirologio Jeronimiano y las redacciones griegas de dicha passio la hacen oriunda de Tiro, la ilustre ciudad de Fenicia (actual Líbano). Pero las fuentes orientales más antiguas, todo hay que decirlo, no mencionan nunca a una Cristina oriunda de Tiro. Así que existía por tanto una doble tradición: la latina, que hacía a la Santa italiana, de Bolsena; y la griega, que la hacía fenicia.

Esta controversia tuvo un infeliz intento de solución ya en la Edad Media, en manos del hagiógrafo Adón, pues en la cita de la Santa en el Martirologio Romano introdujo esta expresión: “Tyri in Tuscia, apud lacum Vulsinium(Tiro de Toscana, junto al lago Bolsena), o sea, que decía que Tiro era una ciudad toscana al lado del lago de Bolsena. Y la acabó de liar, con perdón, porque no existe tal Tiro en ese lugar, sino que la ciudad que está junto al lago de Bolsena, es la propia Bolsena.

Sepulcro de la Santa en Bolsena. Basílica de Santa Cristina, Bolsena (Italia).

Intentando nuevamente solucionar este desastre geográfico, algunos estudiosos han propuesto que quizá se trate de dos Santas distintas, una en Tiro y otra en Bolsena, que se celebran el mismo 24 de julio, pero esto no tiene mucho fundamento. Otros dicen que tan sólo hay una Santa, pero que puede ser una mártir fenicia que se venere en Bolsena, o al revés, una mártir italiana que se venere en Fenicia. Pero ello tampoco es demasiado plausible.

¿Qué decir pues? Que la opción más plausible es que la Santa realmente sea oriunda de Bolsena, y por tanto, italiana, pues los hallazgos arqueológicos han demostrado que ya en el siglo IV su sepulcro estaba allí. La cita del Martirologio Jeronimiano, que la hacía fenicia de origen, es muy tardía y además no tiene mucho crédito, siendo también cierto que la incluye al final, entre santos de poca relevancia, y siendo cierto también que incluye datos de la passio de Santa Teodosia de Tiro (ésta sí), de quien habla Eusebio de Cesarea, lo que hace pensar que jamás hubo en Tiro Santa Cristina alguna, sino que es realmente Teodosia la que es mártir en Tiro. En resumen: Santa Cristina es la santa de Bolsena, porque la arqueología lo ha demostrado.

En la iconografía, esta célebre niña mártir aparece atada a un tronco y atravesada por varias flechas, a modo de San Sebastián femenino. También aparece en diferentes episodios de su martirio: asada en el horno, torturada en la rueda, derribando ídolos paganos, rodeada de serpientes… también portando un haz de flechas y una rueda de molino, que le habrían atado al cuello para hundirla en el lago. Se la invoca para proteger el ganado, contra la peste y también para solventar riñas familiares, por la crueldad que su padre demostró con ella (para saber más de su patronazgo, véase aquí). Muchas princesas y reinas de las dinastías europeas han llevado su nombre y la han reconocido como patrona, por ello aparece pintada en muchas colecciones de arte de las casas reales. Existen muchas otras Santas y Beatas de nombre Cristina, pero ésta es la primera y la más conocida de todas.

Sepulcro de la Santa en Palermo. Catedral de Palermo, Sicilia (Italia).

En cuanto a sus reliquias, ya decimos que en el siglo IV se veneraban en su primitivo sepulcro de las catacumbas de Bolsena, sobre las cuales se ha erigido la actual basílica. Sus reliquias están actualmente repartidas entre este lugar y la ciudad siciliana de Palermo, adonde fue llevada y parte de su cuerpo fue luego restituido a su lugar de origen. No existe la menor duda sobre la autenticidad de estas reliquias, y, a excepción de algún relicario menor repartido por Europa, son los únicos lugares donde pueden venerarse los restos de la misma. Existen otros lugares donde creen tener el cuerpo de la santa (véase un ejemplo aquí) pero se trata de mártires de las catacumbas y no de la auténtica Cristina de Bolsena, quien como digo, está mitad en Palermo y mitad en Bolsena.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

16 pensamientos en “Santa Cristina, la niña mártir de Bolsena

  1. Muchísimas gracias por este maravilloso artículo sobre una de las santas más populares de Italia.
    Pocas veces he visto “una sarta de trolas” tan grande como las relacionadas con el martirio de Santa Cristina, trolas que supongo no se creen ni los más ingenuos. Y que pena que lo hagan sobre una santa de la que nadie duda de su historicidad, avalada con documentación desde el siglo IV.
    No dices nada de la fecha del martirio y supongo que no lo dices porque no se sabe; solo que fue anterior al siglo IV. Y una última cosa, preciosas las fotos de su actual mausoleo en Bolsena y de su urna de plata en Palermo.

    • Yo me decepcioné bastante cuando leí la passio de la Santa, no porque se viese a la legua que era un cuento chino, como suele pasar; sino porque además de cuento chino era un puzzle cosido con retazos de passio de otras mártires; como indico en el artículo. Vamos, que ni siquiera se tomaron la molestia de ser originales.

      Pero la Santa existe y era una niña, seguramente fue torturada y martirizada, aunque no de una forma tan estrambótica como nos cuentan (piedras flotantes, hornos ardientes, jaja…)

      Sobre la fecha del martirio, si no lo he mencionado es que se me ha escapado, pero vamos, indico que el sepulcro ya tiene veneración documentada en el siglo IV, por lo tanto ella debió morir antes, probablemente en el III.

  2. Gracias Ana, la verdad que estas historias de las martires de la antigüedad, a pesar de ser leyendas, son muy entretenidas y no tienen nada que envidiar a las peliculas violentas que ahora nos venden, vamos que si fuera cierto todo esto, una niña como Santa Cristina podría considerarse la mujer maravilla de su tiempo :). Dios los bendiga

    • Jaja cierto Lucho, sería la nueva heroína bíblica y además sin haber abandonado la niñez. Pienso que tienes mucha razón en lo que dices: los relatos de los mártires superan en truculencia a las películas más gore que se nos puedan ocurrir…

  3. Ana Maria ya sabes que yo soy un defensor a ultranza de las leyendas tengan parte verdad o no (defensor en cuantoa no menospreciarlas no a hacer creer a los demas que sean ciertas),jejeje.
    Lo que queria preguntarte,Santa Cristina no tuvo ningun problema en la reforma del calendario romano de los 60,verdad?
    Ya entonces estaria comprobada su existencia por los restos arqueologicos me imagino.

  4. Hombre, desde mi punto de vista, decir lo que son (en este caso, un popurrí de leyendas de otras mártires) no es menospreciarlas: es simplemente decir lo que son.

    Y ciertamente Santa Cristina no ha sufrido nunca de la reforma del calendario. Sus reliquias no se perdieron de vista (entre Palermo y Bolsena siempre anduvo la cosa) y su culto ya era antiguo en tiempos de mártires, así que nadie sensato dudaría de su existencia. Lo que me lleva a pensar si el hecho de ser una santa “italiana” no influirá en la indulgencia que se ha tenido en este caso con ella… pues salvo el caso de Santa Lucía, en general los santos italianos no han sufrido mucho la reforma… vaya.

  5. Gracias Ana María, con independencia de un nuevo martirio “engordado” el de Santa Cristina es un buen ejemplo de martirio infantil. En cuanto a lo artístico , el sepulcro de Palermo me parece un trabajo de orfebrería espectacular que no tiene nada que envidiar al de algunos sepulcros “reales”.

  6. Ana, me he sorprendido sobremanera la cantidad de “formas de martirio” sufrido por Sta. Cristinita…, me sonó a relatos bíblicos (Daniel y compañeros en el fuego, la liberación de la cárcel de los Stos. Pedro y Juan por ángeles) y es cierto, a relatos de otras vidas de santos como San Lorenzo de “comer la carne”, San Sebastián y otros de los primeros siglos. ¡Una mescolanza! En vista de las conclusiones citadas, es notorio que todo indica a Bolsena como la ciudad origen o donde habitó toda la vida. He leído muy pocas passios de santos mártires de los primeros siglos, simplemente porque acá en México eso a nadie le interesa y es dificilísimo encontrarlas, únicos recursos en internet e incompletas, la Iglesia no nos legó nada de eso por estos lados. Aunque tienes razón sobre el contenido de las passios de los mártires, veo desde una óptica diferente estos documentos, creo que esconden ciertas realidades que en un principio fueron verdades y que con el paso del tiempo se fueron transformando y desfigurando hasta ser lo que son el día de hoy, creo que eso lo trata de dar a entender Abel, sin embargo, y no es descubrir el hilo negro, el estudio de las mismas debe llevarnos a descartar las falsedades y desmitificar la vida de los santos.

    Gracias, saludos… Ana

    • Hay documentos que esconden ciertas realidades, sí. Cuando ha sido así, yo siempre lo he dicho. Pero hay ciertos documentos que son pura patochada y también lo digo. En el caso de Santa Cristina, no hay por dónde cogerlos. Por eso es importante separar la paja del oro y no es que la paja haya que quemarla necesariamente, si me sigues con la metáfora, porque nos sirve para entender la iconografía; pero desde luego no mezclarla con el oro. Esta niña mártir es real, es italiana y siempre ha sido muy venerada. Ahora, el relato martirial está exagerado hasta morir.

  7. Desde hace tiempo conocia a esta Santa y siempre me parecio por demás exagerado la cantidad de martirios que sufrio y que seguramente como tu misma lo has dicho no era más que la union de varios martirios de santas al no saber exactamente como murio Santa Cristina, sea como sea es una gran santa y martir, ya que entregar su vida por su fe a esa corta edad habla de su gran entrega y fe.

  8. Carissima!
    Ho letto attentamente il tuo articolo su santa Cristina vi ho pero’ riscontrato diversi errori importanti.
    La passio piu antica,a noi pervenuta, non è del IX secolo ma del V secolo ed è stata pubblicata nel 1911.E’ un papiro proveniente dall’Egitto e contiene la vita di san Pafnuzio e quella di Cristina,purtroppo giunta a noi frammentaria.
    Anche per la patria della Santa,ormai è chiaro che il riferimento del Geronimiano non va riferito ad una citta ma ad un territorio.I greci non chiamavano gli etruschi TIRrreni?
    Lo stesso mare che bagna le coste occidentali dell’Italia si chiama TIRrreno.Quindi l’indicazione IN TYR va riferita alla Toscana,la terra degli etruschi…..
    http://www.santacristinadibolsena
    Un abbraccio
    Marcello

    • Ciao, Marcello! Beh, ho fatto riferimento alla prima passio latina, che è la più diffusa, ovviamente ci saranno testi precedenti, ma sto seguendo le tradizioni locali; inoltre, egli era ben informata sulla questione del Mar Tirreno e come i Greci chiamavano gli Etruschi tirreni, ma la realtà è che la maggior parte dei cristiani ortodossi ripongono la Santa a Tiro in Fenicia e non a Tiro di Bolsena; questo è quello che volevo segnalare. Grazie per il tuo commento! 🙂

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