Santiago Zebedeo (o el Mayor), apóstol mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

estatua_santiago_compostela

Detalle de la imagen del Santo en el parteluz del Pórtico de la Gloria. Catedral de Santiago de Compostela, España.

Lo que dicen las Escrituras
En el Colegio Apostólico existían dos apóstoles con el mismo nombre: uno es Santiago Alfeo (o el Menor), del que ya hemos escrito en el mes de mayo y el otro es Santiago Zebedeo (o el Mayor), que es el patrón de España y del que estamos escribiendo hoy.
Era hijo de Zebedeo y de María Salomé y hermano del apóstol Juan, llamado “el divino o el teólogo o el evangelista”. Ambos hermanos eran naturales de Betsaida, en Galilea. Santiago fue llamado por Jesús, junto con su hermano Juan para que formasen parte de sus allegados, en la primavera o verano del año 28 (Mateo, 4, 21) y ocupa un lugar de preferencia. Está entre los íntimos de Jesús, porque en el listado de los apóstoles unas veces aparece en el segundo lugar (Mateo, Lucas y Hechos) mientras que San Marcos lo menciona el tercero (Marcos 3, 16-19).

Como he dicho, perteneció al trío de apóstoles más cercano a Jesús, junto con Pedro y con su hermano Juan, y así, está presente en la resurrección de la hija de Jairo (Marcos, 5-37), en la Transfiguración en el Monte Tabor (Mateo, 17, 1 y siguientes) y en la Agonía de Getsemaní (Mateo, 26, 37). Era de carácter impetuoso y por eso Jesús le llama “boanerghes”, que significa “hijo del trueno”, como así consta en Marcos, 3, 17 y Lucas, 9, 52-56. Como el resto de los discípulos, excepto su hermano Juan, abandona al Maestro cuando fue hecho preso en Getsemaní y estuvo en el Cenáculo cuando en Pentecostés vino el Espíritu Santo. Fue decapitado por Herodes Agripa I aproximadamente en el año 42 (Hechos, 12, 2). Y hasta aquí lo que ponen las Escrituras acerca de él; todo lo demás es tradición.

Su predicación en la Península Ibérica
Según la tradición, predicó en Hispania entre los años 34 y 42, entrando por Cataluña; en Zaragoza se le aparece la Virgen y en Valencia nombra al obispo Eugenio. Otra tradición relata la aparición de su sepulcro en Galicia. Pero veamos todo esto con más tranquilidad. Su predicación en Hispania (Península Ibérica) es mencionada por primera vez en la versión latina del “Breviarium apostolorum”, documento que es del siglo VI, pero hay que hacer constar que este detalle es un añadido que no aparece en el original griego de dicho documento. De este texto, depende otro atribuido a San Isidoro de Sevilla: “De ortu et obitu Patrum”, que es del siglo VII.

estatua_santiago_peregrino

Santiago peregrino. Escultura que corona la fachada del Obradoiro. Catedral de Santiago de Compostela, España.

San Julián, obispo de Toledo que murió en el año 690, en su obra “De comprobatione aetatis sextae”, no dice nada sobre este tema y la primera narración que desarrolla esta tradición data del siglo XIII, en la cual ya se nombra la aparición de la Virgen en Zaragoza para consolarlo. Pero sin embargo, el hecho de la predicación del apóstol en Hispania es negado en el siglo X en una carta que escribe Cesareo, abad de Montserrat al Papa Juan XII y también es negado en el siglo XIII en Toledo cuando se inició la controversia sobre si la sede primada debía estar en Compostela, en Tarragona o en Toledo. Baronio, en su primera edición del Martirologio Romano, mientras acepta esta tradición en el volumen I de los Anales, posteriormente, la niega en el volumen IX de los mismos. En la edición clementina del “Breviarium Romanum”, en la Lectio V del oficio de Maitines del día 25 de julio, se acepta esta tradición pero señalándola solo como propia en España, aunque esta limitación fue corregida por el Papa Urbano VIII en el año 1631 y así continúa hasta el día de hoy.

¿Pero hay evidencias históricas de esta controversia? Este dato no consta en el Libro de los Hechos de los Apóstoles y solo es tradición, aunque hay un dato al menos curioso: San Jerónimo dice que estaba establecido que los apóstoles serían sepultados allí donde hubieran predicado y esto sería “válido” si fuese cierto ya que su sepulcro está en Compostela. Y según otra tradición, como aquí había predicado, sus discípulos trasladaron a la Península sus restos después de su martirio. Pero también hay que señalar que esta otra tradición es independiente de la de su actividad apostólica. Con anterioridad al siglo IX hay textos para todos los gustos: unos que lo afirman, otros que lo silencian y otros que lo niegan y hay que decir que muchos de estos documentos está demostrado que son falsos.

Descubrimiento de su sepulcro
Ya en el siglo IX, después del “descubrimiento” del sepulcro en el año 813, existe una plena convicción tanto en el pueblo, como en el clero y en la nobleza hispana. Se dice que el monje Pelayo oyó unos cánticos celestiales y vio unos resplandores en un bosque cercano, cosa que comunicó al obispo Teodomiro de Iria Flavia (la actual Padrón). Ellos descubren los restos de Santiago y de sus discípulos Atanasio y Teodoro en una pequeña cripta en el bosque. El rey Alfonso II el Casto ordenó construir una iglesia en aquel lugar.

Sobre este hecho existen algunos documentos como el Martirologio de Floro (808-838) que lo señala el día 25 de julio, el “Libellus de festivitatibus apostolorum” de Adón (850-860), un documento o acto de concordia entre el obispo de Compostela,  Don Diego Peláez y San Fagildo, abad de Antealtares y que está fechado en el año 1077, otro documento del obispo Diego Gelmírez del año 1102 y algunos textos más.

Miniatura del martirio del Santo en un manuscrito de Jean de Vignay (s.XIV).

Miniatura del martirio del Santo en un manuscrito de Jean de Vignay (s.XIV).

En resumen, ellos dicen que los restos fueron traídos en una barca por sus discípulos en tiempos de la reina Lupa, a quién los discípulos convierte y lo depositan en el lugar denominado “Liberum Domum” y que el lugar se convirtió en meta de peregrinación para los cristianos de la península hasta que el emperador Vespasiano, en el año 257,  prohibió tales peregrinaciones, por lo que dicha veneración se pierde en el tiempo hasta que el sepulcro fue descubierto en el año 813. Pero todos estos documentos presentan diversos problemas críticos, algunos de ellos insolubles porque por ejemplo se hace interpretar como un misterio el hecho del descubrimiento: la forma del traslado, las luces y cánticos, el lugar donde se encuentra…

Culto en España
Pero ¿cuándo se inició el culto al apóstol? Desde el mismo momento del descubrimiento, el culto se inició en Galicia, pero no se hace extensivo a toda España hasta terminada la Reconquista en el año 1492, o sea, durante la dominación musulmana, en unos lugares se le tributaba culto y en otros, no. Aun así, ya el Psalterio mozárabe lo llama patrón de Hispania y aun antes de aparecer su sepulcro, en el año 587, Recaredo lo proclama patrón único de su Reino.

Como he dicho, la primera iglesia la ordena construir el rey Alfonso II en Casto y la engrandece, en el año 899, el rey Alfonso III el Grande. Esta iglesia fue destruida por Almanzor en el año 997 pero no tocó el edículo sepulcral, aunque no se sabe si por miedo o por respeto. San Pedro de Mesonzo y el Rey Bermudo reedifican el templo y el obispo de Compostela, Don Diego Peláez inicia la construcción de la actual basílica catedral que es terminada por su sucesor, Don Diego Gelmírez en el año 1140.  El célebre “Pórtico de la Gloria” del Maestro Mateo se termina en el año 1188.

busto_santiago_compostela

Busto del Santo, objeto del tradicional "abrazo". Catedral de Santiago de Compostela, España.

El Camino de Santiago y el Año Santo Compostelano
Las peregrinaciones en el Camino de Santiago se inician bien pronto desde toda Europa; existen datos desde el año 906. En el 950 viene Gotescalco rey de Puy, en el 959, Cesáreo de Monserrat, en el 961, Hugo de Vermadois obispo de Reims, etc. y desde inicios del siglo XI, las peregrinaciones populares vienen de toda Europa empezando por Cataluña, Francia y Alemania. Numerosos santos hicieron el Camino de peregrinación a Compostela, entre ellos Francisco de Asís, Isabel de Portugal, Juan de Ortega, Domingo de la Calzada, Guillermo de Vercelli, Teobaldo de Mondovi, Juan de Dios y otros.

El Papa Alejandro III, el día 25 de julio del año 1179 con la Bula “Regis Aeternis” decretó que todos aquellos años en los cuales el día 25 de julio cae en domingo, sean declarados Año Santo Compostelano y hace esta declaración a perpetuidad, aunque existían precedentes menos rotundos de Calixto II, Eugenio III y Atanasio IV. En el año 1175 el Papa aprueba la Orden Militar de Santiago.

En la España Medieval y en algunos sitios aun hoy, existe el mito de “Santiago Matamoros” pues se dice que en el año 842, en la batalla de Clavijo, el “apóstol apareció montado en un caballo blanco” dando la victoria a los cristianos.

Culto en la Iglesia
Aunque no se conoce la fecha exacta de su martirio, su festividad litúrgica se celebra el día 25 de julio, ya que según el Martirologio de Floro esta es la fecha del traslado de las reliquias a Compostela, pero todos los libros litúrgicos de los siglos del IX al XII, incluidos los calendarios mozárabes, lo conmemoran el día 30 de diciembre. Los griegos lo celebran el 30 de abril, los coptos lo hacen el día 12 de abril y los armenios, el 28 de diciembre. La Sagrada Congregación de Ritos decretó el día 27 de julio del año 1750, que la fiesta de la aparición en la batalla de Clavijo se conmemorase el día 23 de mayo. Desde el punto de vista iconográfico lo han pintado y esculpido prácticamente todos los artistas y bien lo representan vestido de peregrino o montado a caballo.

tumba_santiago_compostela

Presunta tumba del apóstol. Catedral de Santiago de Compostela, España.

Reliquias
En cuanto a sus presuntas reliquias, veneradas en la catedral de Santiago de Compostela hay que decir que existen dudas más que fundadas de que sean auténticas. Casi nadie pone en dudas de que pudieron ser traídas a Galicia en tiempos de la reina Lupa y que fueron descubiertas en el siglo IX, pero hay que tener en cuenta algunos episodios ocurridos con posterioridad.

En el año 1589, las tropas inglesas comandadas por Drake amenazaron el norte de España y el arzobispo Juan de Sanclemente escondió las reliquias; el lugar quedó en el olvido y tres siglos más tarde, en el año 1879, el cardenal Payá y Rico y el canónigo-arqueólogo López Ferreiro dijeron que las habían localizado en un lugar marcado con un signo muy curioso (similar a una garrapata) delante de la capilla del Salvador e inmediatamente, sin más ni más, o sea, sin hacerse ningún estudio riguroso de los restos, el Papa León XIII, en el año 1884 (o sea, cinco años más tarde), con la Bula “Deus omnipotens” reconocía su autenticidad. Hoy en día, a todos los hagiógrafos serios les parece muy inoportuna la premura usada por León XIII. Estas dudas podrían de alguna forma aclararse si se le hiciesen las pruebas del ADN a estos restos y a los “presuntos” restos de su madre, Santa María Salomé, que se encuentran en Veroli (Frosinone), Italia.

Creo que en este artículo se insinúan algunos aspectos que, al menos para los españoles, pueden ser motivos de debates. Para realizar este artículo, además del Nuevo Testamento y del Martirologio Romano he tenido en cuenta los trabajos del Padre Justo Fernández Alonso, director de la sección histórica del Centro de Estudios de la Iglesia española de Montserrat, en Roma.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

22 pensamientos en “Santiago Zebedeo (o el Mayor), apóstol mártir

  1. Gracias Antonio. Sin duda el conocimiento del Apóstol es masivo por un camino jacobeo de peregrinaciones que año tras año y en cada estación atrae, por los motivos que sean, a oleadas de peregrinos en busca de Santiago de Compostela. PAra mi gusto , este camino que tantas veces he recorrido se ha convertido en una romería y en una carrera para llegar antes que nadie al albergue correspondiente y ha perdido su sentido espiritual y de crecimiento interior. En todo caso es indudable que fue la verdadera autopista del conociemiento medieval y que su estela atrajo a viajeros de todas partes del orbe conocido.

    • Mi opinión, Salvador, es que Santiago no se concibe sin el camino y el camino no se concibe sin Santiago.
      En la antigüedad, el camino era un camino de fe, de religiosidad, de penitencia, al estilo en el que estas se vivían por aquellas épocas; hoy es más un camino de cultura, de arte, incluso de turismo, aunque no podemos negar que hay personas que lo hacen con los mismos sentimientos que entonces, aunque en mi opinión, son las menos.
      Rara es la provincia que no tiene su Asociación del Camino de Santiago; conozco alguna y te aseguro que predomina más lo segundo que lo primero. Así al menos lo veo yo.
      Y sin duda, el Camino de Santiago es uno de los hechos históricos culturales más importantes de España e incluso de Europa.

  2. Antonio me ha parecido interesante el artículo, no me es desconocida la información que existe sobre él. Afortunada y desafortunadamente, es el patrón de mi parroquia. Afortunada porque históricamente mi pueblo por las leyes españolas es fundado en 1594, pero desafortunado porque sinceramente aquí nadie le tiene devoción, la segunda iglesia dedicada a la Virgen de Guadalupe arrastra en devoción popular y eclesial. También se ha dado mucho que decir de las apariciones sobre Santiago, tanto en España como en México, no me adelanto puesto que se que por ahí habrá algo sobre este tema. Pero también es importante rescatar sobre la “historia de Clavijo”, la famosa lucha. He leído varias veces la Bula de León XIII, yo la edité en mi parroquia dando a conocer documentos y datos sobre Santiago el Mayor, pero desconozco mucho sobre la situación de perdida de los restos por los ataques piráticos. Gracias, amigo.

    • Mi estimado amigo,
      A mi no me parece desafortunado que el pueblo llano cambie su devoción a un santo, desplazándolo, al incrementar su devoción y amor a la Madre de Dios. La Virgen es la Virgen y todos los santos juntos no les llegan ni a las suelas de sus zapatos.
      En cuanto al Santiago Matamoros, mejor ni hablamos y yo también espero con ansias el artículo que sobre este tema publicaremos a finales de mes y que está escrito desde México.

      • Espero no haberme dado a entender estimado Antonio, al contrario yo soy el primero que grito en mi parroquia cambiar el patronazgo por el de la Virgen ya que juzgo que ha perdido su razón de ser el que Santiago presida desde su nicho como patrón si nadie, absolutamente nadie le tiene fe ni devoción, hasta el párroco lo confunde con Santiago el Menor, porque le adjudica la Epístola que esta en el Nuevo Testamento, hoy me he dado cuenta de ello y lo he confirmado, a pesar de que he reclamado, nadie hace caso, “gente ignorante” digo yo. Solo que para mi es una tristeza que Santiago que ha sido el patrón fundador del pueblo el 25 de julio de 1594 y que en su tiempo fue muy venerado, hoy por irresponsabilidad de los curas caiga en el olvido, y lo digo porque así es, ni siquiera el párroco predica sobre él, ni en su fiesta, solo que Santiago es el patrón y ya está. En fin, cada quien hace lo que quiere en su parroquia. Gracias Antonio por contestar estas letras.

        • Eddy: a lo mejor el hecho del desplazamiento de Santiago a la Virgen de Guadalupe también obedezca a sentimientos de identidad mexicana. Desplazar lo español por lo mexicano siempre es atractivo para quienes se sienten muy identificados con su patria y sientan cierta antipatía por el pasado colonial.

    • Tacho, deduzco que has estado en Santiago de Compostela. El Pórtico de la Gloria es una obra de arte de tal magnitud que bien se merece varias horas de contemplación. Como sabrás, recientemente se ha restaurado devolviéndole parte de su colorido y esplendor perdidos en el transcurso de los años.

  3. Podría decir muchas cosas sobre este Santo, Antonio, pero voy a sintetizar por no darte el coñazo.

    En primer lugar, que comparto plenamente tus más que fundadas dudas sobre la autenticidad de estas reliquias. ¡Si ni siquiera tenemos la menor certeza de que alguna vez estuviese en España! Pero todo ello queda contrarrestado por el maravilloso aporte espiritual, cultural y artístico que nos ha dejado y nos sigue dejando el Camino de Santiago. Todavía no he podido hacerlo, pero no quisiera morir sin haberlo hecho, para experimentar esa inspiración espiritual de los que siguen el camino sintiendo algo especial por lo que hacen, y no simplemente por deporte o turismo.

    Y sobre el propio Santo, decir que abomino profundamente de la manipulación política e histórica que se ha hecho de él, otorgándole roles, apariciones, actitudes y funciones que son de todo menos cristianas y aún menos propias de un apóstol mártir que conoció al Maestro y que se empapó de su bondad y mansedumbre, aun siendo un “Bonaerges”. Tú sabes de qué hablo. No diré nada más, pues intuyo que habrá otro artículo dedicado a esta polémica.

    • Totalmente de acuerdo en tus primeras manifestaciones, sobre el santo, sus reliquias y el Camino.
      Y sobre el otro tema, del que yo abomino también, del que se usó y abusó en tiempos de la dictadura y en algunos ambientes, también ahora, mejor dejarlo. ¡Terrible aquella frase de: “S______o y cierra E____a”!

  4. Antonio buen articulo,yo he leido bastante sobre el tema de sus reliquias,apariciones y demas.
    Menos mal,que no mencionas ya la extraña presuncion de que los restos podian pertenecer a un pagano,ahora no recuerdo el nombre.
    En cuanto a la aparicion de Santiago a lomos de un caballo blanco,yo no pienso que sea descabellada esa idea (mas descabellados me parecen algunos dogmas de fe) lo que no me creo para nada es que se pusiera a batallar con espada en la mano contra los moros.

    • No era un pagano, Abel, era Prisciliano, obispo hispano ejecutado por hereje, fundador de la doctrina priscilianista. Teniendo en cuenta que tras su ejecución en Tréveris sus seguidores se llevaron el cuerpo hasta Galicia, no es del todo descabellada la hipótesis, de la que se hacen eco autores como Unamuno o historiadores como Sánchez-Albornoz. De todos modos, es también indemostrable, como que se trate del auténtico Santiago Zebedeo; a menos que se hagan pruebas a las reliquias, lo que no interesa a nadie actualmente, especialmente por el negocio que supone el Camino de Santiago para los sectores de hostelería y turismo.

  5. Muy muy interesante articulo Antonio, disculparan que no habia comentando antes pero igual habia estado unos días de vacaciones y hasta ahora acabo de regresar, algunos datos ya me eran conocidos sobre Santiago y otros no, sobre todo lo de las dudas sobre si predico o no en España, debo hacer el comentario de que hace unos días lei en flickr me ahorro el nombre de una persona que dice que “la aparición de la Virgen a Santiago en España, fue para pedirle María a este que no se rindiera en su lucha contra los moros y que ella estaba ahi para darle animos y apoyarle para acabar con los musulmanes” me parecio bastante risible, aunque no se mucho de historia de España, pero dudo mucho que en el siglo I ya hubieran estado los musulmanes en Hispania mientras Santiago predicaba. En´México y en América en general se le tiene mucha devoción a este santo, como ya se mencionara en un proximo articulo especialmente debido a las supuestas apariciones del mismo. Y felicidades a toda españa y a todos los Españoles aunque algo atrasado por la fiesta de su Santo Patrón.

    • Como muy bien te dice Antonio más abajo, según la tradición la Virgen se le apareció para animarlo en la evangelización, pero no para que fuese a matar a nadie. Eso ya sería el colmo de un mito que ya de por sí es bastante bárbaro…

  6. Gracias Antonio, siempre me causo curiosidad eso de “Santiago Matamoros” pero ahora lo he aclarado, en cuanto a lo del busto me gustaría saber que es eso del “tradicional abrazo”, Y bueno digo tambien que sería bueno hacer el recorrido del famoso Camino de Santiago. Para finalizar solo digo que por este santo hay una ciudad en Colombia llamada Santiago de Cali, otra que se llama Santiago de Arma de Rionegro y la diócesis de Tunja se denomina Santiago de Tunja, eso sin nombrar otras ciudades que llevan tambien el nombre de este santo.

    • Es tradición que todo peregrino, nada más llegar a Santiago de Compostela, visite la catedral y abrace el busto del santo patrón. Subes por una escalera que va detrás de la imagen y la abrazas por la espalda. Yo aún no he tenido ocasión, pero espero hacerlo pronto, pues este gesto es la culminación del Camino.

  7. Hay más certezas de que Hispania fuera evangelizada por San Pablo (Epístola a los Romanos, 15, 24) que por Santiago, del que solo lo dice la tradición. Esta tradición es la que afirma que la Virgen se le aparece en Zaragoza pero no para animarlo a luchar contra los musulmanes (que no existían en Hispania), sino para animarlo en su trabajo de evangelización a los hispanos.

  8. Recibí en mi e-mail particular esta pregunta que contesto como comentario en el artículo que hemos dedicado a Santiago Apóstol.
    Dice la pregunta: Leyendo un libro de una antropóloga que hace un estudio sobre tradiciones mortuorias entre los aztecas y entre la religión cristiana, menciona la antropóloga, que el apóstol Santiago es quien instituyo el sacramento de la extremaunción, ¿es esto cierto? me sonó muy extraño pues jamás había escuchado este dato sobre este apóstol, muchas gracias.

    Mi respuesta fue:
    El apóstol Santiago no es quién instituyó este sacramento. Como todos los sacramentos, el sacramento de la Unción de los enfermos, llamado con anterioridad, Extremaunción, es de origen divino, o sea, fue instituido por Jesucristo aunque no nos consta en qué momento ordenó a los apóstoles que lo realizasen.

    Los teólogos lo ven insinuado en el evangelio de San Marcos, cuando Jesús ordena a los doce que vayan por las ciudades predicando: “Y llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos dándoles poder sobre los espíritus inmundos. Les ordenó que no cogiesen nada para el camino,………expulsaban a muchos demonios y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban” (Marcos, 6, 7-13).

    Es verdad que la epístola de Santiago es la que habla con más detalle sobre la función y los efectos del sacramento: “¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia para que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo y el Señor hará que se levante y, si hubiera cometido pecados, les serán perdonados”. (Santiago, 5, 14-15). Santiago recomienda su utilización, pero no lo instituye; ya en la Iglesia se hacía uso de él.

    Es Cristo el que instituye el sacramento aunque es verdad que Santiago insta a que se use como tal sacramento. El sacramento lo administran los presbíteros (obispos y sacerdotes), aunque la bendición del aceite la realiza el obispo el Jueves Santo. Aunque normalmente se le administra a los enfermos que están en peligro de muerte, también se le puede administrar a todo enfermo que lo solicite y, al igual que el bautismo y la penitencia, este sacramento tiene el poder de perdonar los pecados.

  9. Unas cosillas con respecto a este tema.

    Por un lado, que esté enterrado Prisciliano en Compostela es bastante improbable teniendo en cuenta que con Prisciliano cayeron 6 discípulos suyos, entre ellos una mujer, y en Santiago sólo se hallaron restos de tres hombres, dos adultos y un hombre de edad bastante avanzada (lo cual coincide con la tradición que afirma que Santiago y Atanasio murieron mártires y Teodoro murió anciano).

    Y hablando de restos, estos si fueron estudiados cuando se encontraron en el s. XIX, más en concreto por tres catedráticos de la Universidad de Santiago de Compostela: Timoteo Sánchez Freire, Antonio Casares y Francisco Freire Barreiro, quienes hablan de restos de tres personas, varones, dos en adultez y uno en la vejez:
    http://www.rinconastur.com/camino/dictamen.html

    Por otro lado, el que un apóstol viniera a España es remontable, por lo menos, a un texto inequívoco de san Jerónimo, que en su Comentario a Isaías (42, 10) dice:
    “Apostolos enim videns Jesus in litore iuxta mare Genezaret reficientes retia sua, vocavit et misit in magnum mare; ut de piscatoribus piscium faceret hominum piscatores, qui de Jerusalem usque ad Illyricum et HISPANIAS Evangelium praedicarunt: capientes in brevi tempore ipsam quoque Romanae urbis potentiam.”
    [Son aquellos Apóstoles que estando remendando sus redes a la orilla del lago de Genesaret, fueron llamados por Jesús y enviados al mar inmenso, haciéndoles de pescadores de peces, pescadores de hombres; los que comenzando desde Jerusalén predicaron el Evangelio hasta el Ilírico e Hispania, aprisionando con su doctrina en breve tiempo a la misma Roma]

    También habría que hablar de detalles raros como que, admitiendo que se adornada piadosamente el descubrimiento de los restos en la Edad Media, la catedral de Santiago se levanta sobre un cementerio datado del s. I d.C. al siglo VII d.C. O, para no ser muy largo, el hecho de que el humanista Ambrosio de Morales, al estudiar un altar supuestamente de origen apostólico formado por una losa de piedra con una inscripción sobre una pequeña columna, se diera cuenta de que en ella había una inscripción funeraria pagana, lo que provocó que fuera pulimentada pero se nos conservó el texto por el mismo Ambrosio:

    D(IS) M(ANIBVS) S(ACRVM)
    ATIA MOETA T(ESTAMENTO)
    TETLVM P(OSUIT) S(OMMO) A(ETERNALI)
    VIRIAE MO(ETAE)
    NEPTIS PI(ETISSIMAE) A(N)N(ORVM) XVI
    ET S(IBI) F(ACIENDVM) C(VRAVIT)

    A LOS DIOSES MANES CONSAGRADO
    ATIA MOETA POR TESTAMENTO
    HIZO PONER ESTE EPITAFIO AL SUEÑO ETERNO
    DE VIRIA MOETA
    SU PIADOSÍSIMA NIETA DE XVI AÑOS
    Y SU PROPIO ENTERRAMIENTO PROVEYÓ

    Hay muchas preguntas y curiosidades en torno a Santiago de Compostela que no pueden ser cerradas con el simple tratamiento de “leyenda medieval”. Ni hay que pecar de absurda credulidad (que de eso ya estamos bien servidos), ni tampoco de terco escepticismo.

    • Xristoforos,
      Ante todo, muchas gracias por su comentario.
      Yo le diría que sus tesis son tan improbables como la creencia de la visita de Santiago. Por ejemplo, es cierto que Prisciliano murió “acompañado”, pero nada hacer pensar que todos los cuerpos de los ajusticiados fueron devueltos al mismo tiempo, enterrados en el mismo sitio y venerados por igual. Es demasiado suponer, es infundado. Por no decir que – que yo sepa – tan solo se hizo devolver el cuerpo de Prisciliano.

      En segundo lugar, igual de improbable es que el cuerpo de Santiago, martirizado en Oriente, se “devolviese” a Hispania, la otra punta del mundo conocido, con lo difíciles que eran las distancias en la época, y lo mismo: que ¿por qué se iban a devolver también los acompañantes, si el objeto de veneración era él? ¿O es que estos dos discípulos trajeron el cuerpo? Porque otra tradición dice que lo trajeron los Siete Varones Apostólicos. ¿Está documentado dicho traslado? Que yo sepa, no. Es solo tradición, al igual que Anastasio y Teodoro murieron los dos mártires y no solo uno de ellos. Sabe también que según otra tradición, los que fueron enterrados junto a él fueron Anastasio, Tesifonte y Torcuato!!! Vete a saber.

      Por otro lado, como bien sabe, en la catedral de St. James, sede del Patriarcado Ortodoxo Armenio de Jerusalén, se afirma que allí está sepultada al menos su cabeza y puede visitarse el lugar exacto donde se dice que está y la Iglesia Ortodoxa Armenia, la venera. ¿Es que si lo trasladaron a Hispania, lo trajeron sin la cabeza?

      Por otro lado, el texto de San Jerónimo no confirma nada pues es tardío respecto a la época que nos ocupa y que perfectamente pudo recoger una creencia personal o tradición. Que lo escriba San Jerónimo no significa que tenga que ser verdad. Además, ¿quien le dice que, aunque nombre lo de las redes y el lago, no se está refiriendo a San Pablo y no a Santiago, del cual también infundadamente la tradición dice que visitó Hispania?. El en una de sus epístolas dice que va a ir a Hispania, pero no confirma si fue o no fue.

      Por último, teniendo en cuenta que había un cementerio bajo la basílica y eso lo prueban las distintas inscripciones funerarias, los cuerpos allí enterrados podían ser de cualquiera. ¿Precisamente de Santiago y compañeros? Como usted bien dice ni hay que pecar de absurda credulidad ni tampoco de terco escepticismo.

Deja un comentario