Santos Pablo (“Paula”), Valentina y Thea (Ennata), mártires de Palestina

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle de Santa Valentina en un fresco de la iglesia de la Ascensión, Pavlovsky Posad, Moscú (Rusia).

Pregunta: Por favor quisiera saber la vida de Santa Valentina. Si existio una sola santa con este nombre y si hay una estampa o escultura…etc.etc que la represente. Muchas gracias.

Respuesta: Gracias a ti por preguntar. Hay hasta tres Santas Valentinas, una mártir en Asia Menor junto con Marco y Soterico, otra que es una mártir de las catacumbas que actualmente se venera en la capilla de las Hijas de la Caridad de Nevers (Francia), y finalmente, la más conocida, que se celebra el 25 de julio junto con sus compañeros Thea y Pablo[1] en Cesarea de Palestina, cuya vida te reseñaré brevemente.

La historia la conocemos gracias a Eusebio de Cesarea, quien en el capítulo VIII de su libro acerca de los mártires de Palestina, habla del martirio de un gran grupo de cristianos egipcios que habían sido deportados a Palestina. Eran noventa y siete hombres, con sus esposas y sus hijos, a quienes por orden del gobernador Firmiliano torturaron con extrema crueldad: les cortaron los tendones del pie izquierdo y les arrancaron el ojo derecho a todos, para luego ser condenados a trabajos forzados. Viendo este espectáculo algunos cristianos de Palestina se unieron al grupo para ser atormentados, y también un grupo que procedía de Gaza y que habían sido capturados mientras celebraban la liturgia.

Eusebio hace hincapié en los que más atrozmente sufrieron, entre ellos “una cristiana, mujer según el cuerpo, pero viril por su valentía y coraje, se encaró con el tirano, por lo que fue flagelada, sometida al tormento del potro, y le rompieron las costillas”. A esta mujer los calendarios posteriores le dan el nombre de Ennata, o Thea, según versiones; y al parecer habría sido amenazada con ser forzada a prostituirse en un lupanar previamente.

Mientras Thea era torturada de este modo, otra mujer, no soportando la visión de este atroz espectáculo, se adelantó hasta el gobernador y empezó a gritarle: “¿Por qué tratas con tanta crueldad a esta mi hermana? ¿Me quieres torturar a mí igual que a esta joven?”. Inmediatamente la empujaron hasta el altar para forzarla a sacrificar, y como diera una patada al brasero y esparciera las brasas por el suelo, la arrojaron y revolcaron sobre ellas, quemándola. Luego las torturaron a las dos juntas y finalmente fueron quemadas vivas. Los calendarios posteriores han dado a esta segunda mujer el nombre de Valentina, “la valiente”.

Icono de las Santas Ennata (Thea), Valentina y "Paula" (Pablo, en realidad).

Como puede verse los nombres originales se desconocen. Además, Eusebio dice que eran dos vírgenes físicamente feas, “más parecidas a varones que a hembras, de aspecto físico despreciable, pero con una firmeza de espíritu superior a la de todos sus compañeros” y recalca que Thea era oriunda de Gaza, pero que Valentina era de Cesarea y además una mujer muy conocida en la ciudad. Mientras ambas eran quemadas vivas, en el mismo proceso fue condenado Pablo, que fue decapitado. Esto ocurrió el día 25 de Panemos, que equivale al día octavo de las calendas de agosto, esto es: el 25 de julio del año 308.

Para encontrar imágenes de esta mártir lo más fácil es que recurras a los iconos y frescos ortodoxos, que la representan muy a menudo, tanto sola como en grupo con los mártires que se celebran el mismo día. También es venerada en Prades (Tarragona, España) donde se ha editado alguna estampa en su honor por el día de su fiesta (la Diada de Santa Valentina).

Meldelen


[1] Por un error de traducción, en algunos textos este mártir varón llamado Pablo aparece como una mujer, siendo llamado “Paula” y representado como una tercera mujer al lado de las dos mártires; y como tal ha sido reproducido en muchos iconos.

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4 pensamientos en “Santos Pablo (“Paula”), Valentina y Thea (Ennata), mártires de Palestina

  1. Muy buen artículo sobre este grupo de santos mártires, muy desconocidos, pero que desde luego nos dan un nuevo ejemplo de fidelidad a Cristo. Gracias, Ana Maria, por esta otra aportación al blog.
    Por los datos y forma en que los aportas se ve claramente que se tratan de santos históricos cuya “passio” parece de lo más fiable y me llama mucho la atención el apunte que hace la “passio” sobre las Santas Thea y Valentina, calificándolas de “vírgenes, físicamente feas, más parecidas a varones que a hembras y de aspecto físico despreciable”. Feas o bonitas, fuertes o flacas, jóvenes o ancianas,…, qué más da. ¡Quién tuviera el coraje que tuvieron ellas! Para que nos demos cuenta de que no todos los santos fueron tan “lindos” como aparecen en la iconografía.
    Y quiero decir algo, con todo el respeto del mundo, pero que me ha alegrado enormemente. En la foto mía que aparece en el blog, se me ve con mi mascota en brazos (es un Yorkshire al que quiero con locura); pues se llama Tea y mira por donde voy a tener una santa a la que pedirle que proteja a mi perrita. Está bendecida según el ritual romano.

    • Sí, la verdad es que esas apreciaciones de Eusebio de Cesarea sobre el físico de las mártires son para estallar en carcajadas, o para meterle un buen capón, con todo el respeto. Somos una religión de espíritu en la teoría, pero en la práctica somos más materialistas que los hedonistas: que si mujeres hermosas en el arte, que si descripciones idílicas en las passio… ¡madre mía, nunca acabaríamos de repartir capones!

      Sobre esta hipocresía también le comento a Harold muchas veces, no sin cierto cachondeo, que si viésemos tal como fueron en el mundo esas santas mártires que vemos tan bellas en el arte, nos llevaríamos más de un chasco. Y es que este relato verídico de los mártires de Palestina prueba que fueron gente normal, gente real, que por la gracia y por la fuerza de su fe sobrellevaron el martirio.

      Y lo de tu perrita también lo pensé, pero no se me había ocurrido decírtelo. Ahí tienes la patrona, pues. 🙂

  2. Ana Maria iba a comentar el tema de las descripciones de Eusebio de Cesarea pero ya lo habeis tratado tu y Antonio.
    Siempre tendemos a idealizar bellamente a los santos (hasta que no aparecio la fotografia…) a mi siempre me ha entusiasmado la idea de que se realizaran moldes de los craneos de algunos santos y santas,como se ha hecho de algunos grandes personajes de la historia para ver lo mas parecido posible como debian ser sus rostros.
    Se que esto tampoco es muy fiable al 100%,por el tema de si la persona era gruesa,delgada,color de ojos,cabello etc,etc,algo que es dificil determinar a no ser que se detalle en alguna descripccion.

    • ¡Y aun existiendo la fotografía! ¿Qué me dices de Laura Vicuña, Teresa de Lisieux, Edith Stein, y otros tantos Santos de los que sí tenemos el rostro auténtico, pero que tienden a embellecerlo y modificarlo en las imágenes, difuminando lo que fue su aspecto auténtico? En fin…

      Lo cierto es que ahora tenemos métodos de sobra para reconstruir el rostro de un Santo -se ha hecho con Santa Lucía, la Beata Mariana de Jesús- pero hace falta tener el cráneo completo y la verdad es que esas pruebas son muy caras, por lo que casi nunca se hacen. Y aún así, lo que tú dices: el color de los ojos, el cabello -como no haya quedado pegado al cráneo- y otros detalles, se nos escaparán siempre. Pero bueno, eso es un tema secundario. Nos ha quedado lo mejor de esas personas: su magnífico ejemplo 🙂

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