Nuestra Señora de la Expectación de Zapopan (III)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Nuestra Señora de la Expectación de Zapopan. Basílica de Zapopan, Jalisco.

La Generala:
El 13 de junio de 1821, cuandola Virgenentraba ala Ciudad, se proclamaba en la vecina villa de Tlaquepaquela Independenciade México, uniéndose las fuerzas del brigadier  Pedro Celestino Negrete a las de Agustín de Iturbide, sin haberse derramado ni una gota de sangre. Esta coincidencia quedo grabada en todos y fue del reconocimiento de quela Independenciase debía al auxilio especial de Nuestra Señora de Zapopan. Por lo que siguiendo la opinión publica, la autoridad civil, es decir, el Ayuntamiento dela Ciudad, el 15 de septiembre junto con el Obispo Ruiz Cabañas, a las 9 de la mañana enla Catedralde Guadalajara hicieron el Nombramiento, juraron  y proclamaron a NUESTRA MADRE, MARIA SANTISIMA DE ZAPOPAN POR GENERALA DE LAS ARMAS DEL EJERCITO DELA NUEVA GALICIA, adornándola con las insignias del bastón de mando y banda. Después el ejército  presento armas a su Generala y la salva de ordenanza  atronó en el espacio 21 cañonazos. ¡Las lágrimas  asomaron a los ojos y empaparon las mejillas de todos los asistentes al acto solemnísimo!

Ocupo la Cátedra Sagrada el R. P. Fray Tomas Antonio Blasco y Navarro, O.P. tomando por texto las palabras con que el pueblo de Betulia glorificaba a Judith, clamando en su parte final: “Yo me congratulo con vosotros a nombre de toda la Nación, por que en demostración de vuestro acendrado catolicismo y  patriotismo descargáis un golpe decisivo y mortal sobre las cabezas de nuestros enemigos, proclamando a la Emperatriz Augusta del Empíreo, Patrona, protectora y Capitana General de nuestras tropas….. Ofrecedle a la Madre de Dios vuestros corazones, veneradla con la advocación de Zapopan, coronad sus reales sienes con la imperial diadema,  poned el bastón en su diestra virginal, y ceñid su sacratísimo costado  con la banda tricolor, para obligarla mas a que os dirija en vuestras acciones militares y política, y extermine a todos nuestros enemigos…”.

El 16 de junio de 1823, se publico el reconocimiento de esta Provincia de Guadalajara como Estado Libre de Jalisco.  El día 21 del mismo mes se expidió un decreto por parte dela Diputación  Provisionalde Jalisco, que junto con dicha Corporación y las demás autoridades eclesiásticas, civiles y militares enla Santa IglesiaCatedral, enla Festividadde María Santísima de Zapopan se le proclamo como GENERALA, SOBERANA  Y PROTECTORA UNIVERSAL DEL ESTADO LIBRE DE JALISCO.

La Generala, foto de Gerardo Coss Saldaña.

En 1852, después del sitio que puso a la ciudad Vicente Miñón, el General Blancarte le coloco nueva banda y le ratifico el grado. En 1894 o 1895 el gobernador del estado, Luis de Carmen Curiel volvió hacer una proclamación semejante, se asegura que el regalo fue por orden del mismo presidente Porfirio Díaz, se cree posible pero no muy verosímil.

La Apoteosis de Santa María de Zapopan.
Después de la Coronación Pontificia de la Imagen de Nuestra Señora de la Esperanza en Jacona, Michoacán, en la noche del domingo 14 de febrero de 1886, el arzobispo de México, Don Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos, manifestó su propósito de coronar solemnemente de la misma forma a la Patrona de México, la Virgen de Guadalupe. Escucho tal propósito el R. P. Fray Teófilo de Sagrado Corazón de María García Sancho, religioso zapopano, que en esas tierras andaba de misión; quien a su vez, manifestó su propósito de coronar la Imagende Su Prelada, exclamando: ¡Coronemos también a mi Madre Santísima de Zapopan!.
No se duda que el referido Padre haya presentado su deseo a sus hermanos al regresar al Colegio de la Propagación dela Fe de Zapopan, pero pensamiento y propósito solo quedaron en buen deseo, sin procederse a dar paso alguno.

El 28 de agosto  de 1902 se presento el plan de acuerdo de la Coronación de la Sagrada Imagen por parte del Colegio Zapopano por el Guardián Fr. Nicolás del Niño Jesús Fernández al Sr. Obispo de Aguascalientes, Fr. José María de Jesús Portugal, quien  acogió el proyecto con gran entusiasmo donando en después el mismo  su cruz pectoral, alhajas y monedas de oro antes de morir para la corona. Pues aun estaba lejos la anhelada Coronación,  que quedo dormida, ya sea por la crisis monetaria que se abatía en el país, los movimientos revolucionados y las tormentas de la persecución a la Iglesia por el gobierno ateo que asumía el poder en la República.

Pero la llegada a la Mitra Arzobispal de Guadalajara, el insigne Señor Francisco Orozco y Jiménez, gran devoto de la Virgen Taumaturga, se presento de nuevo la demanda de Coronación. En medio de destierros y persecuciones, este insigne Prelado junto con el Procurador General dela Orden Franciscana el P. Fr. Bernandino Klumper, envió  ala Santa Sede las preces de Coronación desde la Ciudad de Chicago U.S.A. donde se encontraba, el día 9 de abril de 1919. Siguieron dudas y dificultades que parecía todo iba a quedar en la nada, hasta que al fin, se obtuvo el diploma en que se concedía la anhelada coronación aprobada por su Santidad Benedicto XV, expedido en Roma a 17 de julio de 1919, y recibido en Guadalajara el 6 de enero de 1920. Obtenida la licencia se procedió a disponer los preparativos inmediatos.

Altar Mayor de la Basilica de Ntra. Sra. de Zapopan. Foto de Gerardo Coss Saldaña.

El 18 de enero de 1921 era la fecha de la Coronación. A las 8 de la mañana dio principio a la Ceremonia. Las naves del a Catedral se encontraban repletas, en un lugar reservado el Clero secular y regular, los padrinos, ellos de frac en la nave del evangelio  ellas con vestido negro y cubierto el alto peinado con la aristocrática y tradicional mantilla española en la nave de la epístola. Las naves laterales llenas con gente del pueblo. Guardaban el orden la Heroica  Acción Católica de la Juventud Mexicana y los Caballeros de Colon, afuera el resto del gentío que no pudo entrar al sagrado recinto que era difícil de entrar por lo apretado de la multitud.

La Imagen de la Virgen que fue llevada de su Santuario  días antes a la Catedral Metropolitana (la mayoría de las imágenes marianas en sus coronaciones pontificias, se realizan en su santuario y no en la catedral de la Diócesis a la que pertenecen), lucia majestuosamente en el altar, en medio de adornos florales y candeleros.
Principio el canto de la tercia en el Sagrario  y concluida, el Sr. Arzobispo pronuncio ante el clero una alocución  y terminada esta, se organizo la procesión de ingreso a la repleta catedral: Tras el Venerable Clero, el Venerable  Cabildo Catedralicio, altas dignidades franciscanas llevandola Corona; el Comisario General, los Provinciales de Michoacán y Jalisco, el Guardián de Zapopan, en seguida, los mitrados a saber los obispos de Cuernavaca, de Zamora, de Saltillo, de  León, de Querétaro,  el Auxiliar de Guadalajara, de Sonora, de Tulancingo, de Zacatecas, de Colima, de Aguascalientes, de Tepic; los arzobispos de Puebla  y Michoacán; por ultimo el Metropolitano tapatío.

El Sr. Deán y un Capitular, en representación del Cabildo; el Párroco de Zapopan y el Pbro. José María Figueroa, por el Clero de Zapopan y el de la Ciudad; el Comisario Provincial de Jalisco y el Guardián de Zapopan en nombre de los Franciscanos; Don Ramón Garibay y don Ramón Castañeda y Palomar, en nombre de Guadalajara y Jalisco; y los Señores Alfonso Orozco y Miguel Orozco, en  nombre del Pueblo de Zapopan, todos ellos presentaron la petición de la coronación, tomando la palabra el Sr. Deán, en nombre de todos. Tras la lectura del mandato  pontificio, se bendijo la corona, y cantada la antífona Regina Coeli, el Sr. Arzobispo de Guadalajara, don Francisco Orozco y Jiménez acompañado de sus asistentes, emocionado subió a la gradería, con el rostro visiblemente encendido  y las manos trémulas puso sobre la sienes de la bendita Imagen la corona que simbolizaba el amoroso imperio de María sobre sus queridos hijos.  En ese momento tan solemne atronó en el espacio una salva de aplausos, vítores y vivas a la Madre de Dios, los bronces de la Catedral y de todos los templos de la Ciudad vibraron festivos. El pueblo que no podía entrar en la Catedral, cayo de rodillas y se unió a las jubilosas proclamas y vivas de los del interior.

La Virgen con la Banda del Generalato, foto de Gerardo Coss Saldaña.

Terminada la misa se entono el Te Deum, se recibió el juramento de los custodios de la sagrada Imagen y el Metropolitano, con los demás Obispos, se acerco al altar y todos ellos depositaron su mitra y su báculo antes las plantas de María, luego la procesión de regresó al Sagrario Metropolitano.

Al día siguiente fue trasladada la Santa Imagen a su Santuario de Zapopan; Guadalajara quedo desierta, como es costumbre en semejantes acontecimientos. Para la Reina, fue adornada una preciosa carroza. La gente pobre, vendedora de  hortalizas y frutas en el mercado, abandonando sus puestos y vendimias, sin guarda alguna, presurosa corría para acompañar a la celestial Señora.
Conducían a la Sagrada Imagen los Arzobispos de Guadalajara y Puebla. Era la romería una verdadera marcha triunfal… No faltó la cola del diablo. A nadie se le había pedido permiso para tan regia manifestación. ¿Para que? si el pueblo era soberano. Mas hubo un entrometido, que metiéndose entre el pueblo, logro llegar hasta la carroza de la Virgen, e interpelo al Sr. Arzobispo: “¿Con que licencia se va hacer esto?”… Mas como el Sr. Arzobispo Orozco y Jiménez, en otras ocasiones , se había enfrentado  con los grandes militares y mas temibles enemigos del clero, manifestándose como un hombre cabal (cual le llamaban los mismo masones), respondió al entrometido aquel con toda entereza: “¿Con que licencia? ¡CON LA MIA…!”.  Y mando que todo siguiera su paso y orden; mientras el entrometido  se escurrió entre la multitud, avergonzado.

Durante el trayecto, el Sr. Arzobispo de Puebla, Don Enrique Sánchez y Paredes , que iba guiando el Santo Rosario, en cada momento se veía obligado a cortar el rezo y alborozado, con lagrimas en los ojos, clamaba: “ilustrísimo Señor! ¿Ubinam gentium sumus…(donde en el mundo en el ) qué es posible? ¡Madre,  Madre, Madre Mía! ¡Madre Purísima!… ¡Este es el Pueblo de María!, ¿Esto es creíble?… Me halle en México a la Coronación, (de Ntra. Sra. de Guadalupe en su basílica, celebrada más de 20 años antes),…. Pero esto es muy superior, aquello no llego;  ¡esto es ejemplar! A su vez el Sr. Orozco y Jiménez, el gran Arzobispo mariano, lloro todo el camino imprimía cálidos besos a la respetabilísima Imagen  y de repetir no cesaba: Madre mía ¡mi diócesis!, Madre mía ¡mi diócesis!

La Corona de la Virgen usada en la Coronacion Pontificia en 1921, Basilica de Zapopan.

El 7 de enero de 1940, el papa Pio XII elevo al venerable Santuario de Nuestra Señora de Zapopan, al rango de Basílica Menor cuya consagración hizo el 12 de junio de ese año el Arzobispo tapatío, José Garibi Rivera.
En el año de 1954 fue declarado Año Mariano, en un año tan especialla Arquidiócesisde Guadalajara organizo un Magno Congreso, en dicho evento había nacido idea de pedir la definición dogmatica de la Maternidad Espiritualde María sobre los hombres al Santo Padre. Tal petición seria el cierre glorioso del Congreso Mariano. El Pueblo católico de Guadalajara se había dado cita enla Catedral Tapatía el día 15 de agosto a fin de acompañar procesionalmente a su Reina y Señora la Virgen Zapopana, cuya imagen seria llevada al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe dela Ciudad. Presidianesta fervorosa Romería, el Excmo. Sr. Delegado Apostólico Dn. Guillermo Piani y el Metropolitano José Garibi Rivera. La multitud reunida fue calculada en mas de 200 000 tapatíos. Ya en el Santuario Guadalupano se procedió ala Consagraciónal Inmaculado Corazón de María tanto dela Arquidiócesiscomo dela Ciudadde Guadalajara. Ante la señal del Prelado, todos puestos de pie, respondían, como gloriosa protesta de amor a las interpelaciones de su Pastor:
“Católicos de Guadalajara, ¿Creéis que la Siempre Virgen María es la verdadera Madre de Dios?” Y todo el pueblo contesto: SI CREEMOS.
¿Creéis que Inmaculada Madre de Dios es nuestra Madre en el orden sobrenatural? SI CREEMOS.
¿Creéis que esta verdad no es una vana ficción, si no una verdad revelada por Dios? SI CREEMOS.
¿Queréis vivir y morir profesando y defendiendo esta verdad? SI QUEREMOS.
¿Queréis que pidamos al Vicario de Cristo que defina la Maternidad Espiritual de María sobre los hombres como Dogma de Fe? SI QUEREMOS.
¿Queréis esforzaros por vivir cristianamente, como verdaderos hijos de tan santa Madre? SI QUEREMOS.
Si es así, que Dios reciba esta profesión y esta promesa, que hoy hace Guadalajara, para gloria de Cristo y su Santísima Madre; que María os bendiga como a hijos, que bendiga vuestros hogares, que bendiga esta Ciudad de hoy para siempre a ella entregada.»

Sagrada Imagen Original con su Corona Pontificia, foto de Gerardo Coss Saldaña.

La Virgen y el Lago de Chapala:
La Gran Señora, tantas veces proclamada por sus hijos como Madre, debió mostrarse como tal en una circunstancia especialísima. Guadalajara sufría por la sequia angustiosamente, y el Lago de Chapala cuyo vaso lacustre su nivel bajaba considerablemente, de no haber precedido un milagro, el lago habría quedado convertido en numerosos charcos aislados entre si por una zona desértica.
Pero se incrementaron la oraciones de todos los comarcanos del Lago de Chapala, y de todos los católicos de la Ciudad de Guadalajara; el mismo Excmo. Sr. Arzobispo hizo un voto, una formal promesa a la Virgen de Zapopan, encomendándole la supervivencia del lago. Y el milagro se obro; se vio surgir precipitadamente la vida en aquel lago, pues las aguas del río Lerma que le eran arrebatadas, se vertieron caudalosamente  en el vaso lacustre, aumentándose en cantidad maravillosa los niveles, poco antes casi abatidos. El lago volvió a su esplendor, a su grandeza, a la vida; volvió a dar pan a tantos y tantos pescadores y a sus familias, a tantos y tantos pueblos que de el viven. Y el Prelado tapatío trato de cumplir  prontamente su promesa: la de llevar ala Santa Imagenpara que conociera su obra…. Fue una jornada memorabilísima la del 19 de diciembre de 1955.

Ante la cita de su Prelado el pueblo acudió a rendir honores y acción de gracias a su Reina y Madre, llevando la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de Zapopan a Chapala. La inmensa cantidad de fieles, que había salido de Guadalajara desde temprana hora para esperar la regia comitiva de la Sagrada Imagen, se iba apostando en  diversos lugares. En Ixtlahuacan de los Membrillos fue como un descanso y oportunidad para que mas fieles se agregaran a la marcha triunfal después de celebrada la Misay el rezo del Rosario llegando después, a  Chapala a la Iglesia Parroquialdonde recibió el homenaje y muestras de cariño por parte del pueblo. Al día siguiente  se hizo la Misa Pontificalel Sr Arzobispo Garibi, ocupando la Cátedrasagrada, el Canónigo Magistral José Ruiz Medrano , como tema de su estupendo sermón,  trajo las palabras del Divino Maestro: “todo lo que pidan en mi nombre, eso lo hare”. Y prosiguió: “los dos retos, podríamos decir con el, pero María tenia que hacer ese milagro por algo mas. Uno de los impíos y otro de los hijos. Los impíos retaron a la Madre de Dios, diciendo: que su Dios, que abre las compuertas de los cielos ,los salve; y que su Virgen de Zapopan  llene su lago. Y María tenía que responder…. Y María respondió y ella vino y lleno el lago… El segundo reto Madre que recibiste  fue del Prelado, cuando se comprometió: Señora si Tú  haces el milagro de que ese lago vuelva a besar las playas antiguas, yo te prometo llevarte en procesión triunfal para que  tú lo veas…. Era un reto de amor  y María tenia que responder al reto de amor. María tenía que hacer este milagro por que este pueblo la ama….Un don, ¡Oh María de Zapopan!, este lago es tuyo lo consagramos a ti como tu trofeo….” .Y culmino así: “ María, has cumplido. María hemos venido a cumplir. Estamos en paz y que haya alegría. Que canten esos montes, esos cielos y esas aguas. Lago de Chapala, que seas siempre un salterio y una citara de agradecimiento a María”… Siguieron los días de solemnidad, cada uno de los pueblos ribereños querían competir con los demás en el amor a su Reina y Madre. El día 22 fue devuelta a su Basílica.

La Zapopanita vestida para sus salidas. Foto de Gerardo Coss Saldaña.

Conclusión
Un antiguo  teólogo y amante de María Santísima dijo: “la mayoría de las Imágenes mas veneradas  y mas  amadas de Nuestra Señora,  no son las que salen de las manos de grandes maestros del arte, si no aquellas cuyo autores desconocidos le dan un origen milagroso”.
La historia de la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de Zapopan, es la historia de la Ciudad de Guadalajara, la doncella americana de ilustre pasado y de Jalisco, Perla Tapatía del Bajío Mexicano. Sin duda no se puede entender Guadalajara sin la Virgen Pacificadora, que ha guiado su andar en el tiempo con la protección de tan celestial Patrona. Pude palpar el singular amor que los jaliscienses tienen a la Madre de Cristo  sobre todo, en esta efigie, a cuya devoción esta en el corazón católico de cada habitante de la ciudad de Guadalajara y sus alrededores, ni que decir de los ejemplos de santidad en estas tierra de la que Ella fue el objeto del más tierno afecto como el profesado por el Siervo de Dios, Francisco Orozco y Jiménez, San Genaro Sánchez Delgadillo, Santa María de Jesús Sacramentado Venegas de la Torre, Santa María Guadalupe García Zavala y San David Galván Bermúdez quien ante ella le ofreció el rumbo de su vocación y testigo de su conversión definitiva.

El Pueblo de México que bajo la mirada amorosa de María ha conocido su  amparo y protección, glorifique cual debe de hacerlos los buenos hijos para con su Madre del Cielo, admitiendo, confesando extendiendo la piadosa verdad de la Maternidad Espiritual de María Santísima sobre todos los mortales, para que, en cada uno de ellos, en cada corazón, tenga un verdadero hijo  que la honre, la glorifique  y eternamente la ame con ternura.

Tacho de Santa María

Bibliografía:
Enciclopedia de México, Tomo XIV. Director: José Rogelio Álvarez. Editorial: E de M. Ciudad de México, 2000.
Historia de la Basílica de Zapopan, Iglesias y edificios antiguos de Guadalajara. Vol. V de Cursos de Información sobre Guadalajara. Fray Ignacio Ramírez Acevedo. Noviembre de 1979.
Breve Historia de Nuestra Señora de Zapopan. Fray Ángel S. Ochoa V. O.F. M. Provincia de san Francisco y Santiago de Jalisco. Zapopan,  1961.

Fuentes Orales:
– Antonio Martínez Verduzco, Miembro de la Guardia de Honor de Ntra. Sra. de Zapopan, Guadalajara Jalisco.
– Lucas Macías Reyes, Miembro de la Guardia de Honor de Ntra. Sra. de Zapopan, Guadalajara Jalisco.
– Jesús Emanuel Gerardo Coss Saldaña, diseñador y restaurador de Arte Sacro, Guadalajara, Jalisco.

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