Solemnidad de la Asunción de María

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Virgen Asunta. Lienzo de la iglesia de Santa Maria La Nuova, Licata (Italia).

Era conveniente que ella, que en el parto había mantenido íntegra su virginidad, su cuerpo se hubiera mantenido intacto después de la muerte. Era conveniente que ella que había llevado al Creador hecho niño en su vientre, habitase en la morada divina. Era conveniente que la Esposa de Dios entrara en la casa celestial. Era conveniente que ella, que había visto a su Hijo en la cruz, recibiendo en su cuerpo el mismo dolor que tuvo en el parto, lo completara sentado a la derecha del Padre. Era conveniente que la Madre de Dios poseyese aquello conseguido a través de su Hijo y que fuese honrada por todas las criaturas como la Madre y la esclava de Dios”. Así escribía San Juan Damasceno que había vivido entre los siglos VII y VIII, refiriéndose a la Asunción de María.

Mientras, en la liturgia del día 15 de agosto, se dice lo siguiente: “Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida de sol…también apareció otra señal en el cielo: un enorme dragón rojo… el dragón se paró delante de la mujer que estaba a punto de dar a luz”. Esta página del Apocalipsis de San Juan (capítulos 11 y 12) habla de dos señales: una mujer y un dragón. Pero dejemos la figura del dragón. Cuando pienso en el dragón, tengo en la mente el grisú de los años setenta.  ¿Pero que es un dragón? En algunos textos así son definidas las bestias antiguas; el dragón es el caos y es el señor de los estados cambiantes del ser; poder ancestral que envuelve en sus ataques a todo el cosmos; es aquello que los geógrafos antiguos representaban como el océano, como una enorme serpiente circular. Pero en esta página del Apocalipsis se describe al dragón por su forma.

Los antiguos romanos lo representaban como una serpiente sin pies (o con dos o con cuatro), siempre con un cuerpo entre ave y reptil con una larga cola. En el siglo XIII se decía que el dragón era la más grande de las serpientes y se representaba con una cresta y con alas de pájaro, diciendo que había que temerle no tanto por su veneno como por su formidable cola. Con alas como las de un murciélago lo representaban en la época gótica de China, con aspecto difuso y con los mismos órganos típicos de los demonios. El dragón y el demonio compartían alas, cola y garras y esta descripción nos hace volver ala Biblia: Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, Satanás es identificado como “el dragón rojo” y como “la antigua serpiente”.

Asunción de la Virgen. Óleo renacentista de Francesco Botticini, siglo XV. National Gallery de Londres (Inglaterra).

Muchos son los santos que hablan de los dragones; recordemos al famoso dragón de San Jorge, al dragón de San Silvestre o al dragón de San Gregorio de Roma, o el de San Marcelo en París o el de Santa Marta, en la Provenza francesa.

En la mitología griega y en la romana el nombre dragón deriva del nombre latino “draco”, que a si vez deriva del griego “drákōn, Δράκοντας”, palabra que deriva del verbo “dérkomai” o sea, guardar, fijar lo guardado o desde el punto de vista alto. Esto nos recuerda a la bestia que busca, que escruta. Al comienzo del Libro de Job, Satanás le recuerda a Dios guardar a su siervo Job, que es un hombre intachable del cual, el diablo tiene envidia. En la tradición cristiana y en la iconografía, el dragón representa el mal. En el Apocalipsis, el dragón que amenaza la vida de la mujer, amenaza a la Iglesia al mismo tiempo, pero María le ganará.

Algunas veces, en las vidas de los santos, el demonio ha estado más presente, ¿por qué hoy no es así? Es cierto que la humanidad alguna vez ha caminado con más fuerza tras los pasos de Cristo, pero también lo divino tenía otro modo de estar presente en el lenguaje entonces vivido. Hoy en día, el dragón sigue su estrategia de devorar al Hijo de la mujer, que es la esperanza de la Iglesia.

Celebrar la festividad de la Asunción, conocida también como la Pascua del verano, significa no perder la esperanza de que el bien ganará al mal, como así nos lo recuerda el apóstol San Pablo en la liturgia de la solemnidad mariana de agosto: “Por causa de un hombre, resucitarán los muertos; así como en Adán todos mueren, en Cristo todos viven”. María ha vencido en Cristo a su último enemigo: la muerte.

Grupo escultórico de la Asunción. Parroquia de Serra SB Terravecchia, Italia.

La Asunción de María es un anticipo de la resurrección de la carne, que todos los demás hombres tendrán al final de los tiempos, en el Juicio Final. La fe en la Asunción de María está enraizada en la Iglesia de los primeros siglos, como lo atestiguan numerosos testimonios de los Padres de la Iglesia y de los santos, así como en la devoción y representaciones artísticas de la Dormición y de la Coronación de María, mucho antes de la promulgación del dogma.

El dogma de la Asunción fue promulgado por el Venerable Siervo de Dios el Papa Pío XII el día 1 de noviembre del año 1950, Año Santo, mediante la constitución apostólica “Munificentissimus Deus”. Éste es el texto del documento final, con una solemne definición dogmática:

Por lo tanto, después de haber suplicado a Dios en numerosas ocasiones y de haber invocado la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios Todopoderoso que ha reservado a María Virgen con una especial benevolencia en honor de su Hijo, Rey inmortal por los siglos y vencedor del pecado y de la muerte, para la mayor gloria de su augusta Madre y gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los santos apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos que es un dogma por Dios revelado: que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, después de haber completado el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial. Por lo tanto, si alguien, Dios no lo permita, se atreviera a dudar o a negar voluntariamente lo que hemos definido, sepa que ha negado la fe divina y católica”.

Según una tradición, la Dormición tuvo lugar en Jerusalén cerca de un año después de la muerte de Jesús, entre el año 31 y el 34; los apóstoles, que habrían sepultado a María, encontraron posteriormente el sepulcro vacío. En memoria de este evento hoy surgen en Jerusalén dos iglesias: la de la Dormición, en el monte Sión, en el lugar donde habría ocurrido este tránsito y la de la Tumba de María en el valle del Cedrón, a pocos pasos de la basílica franciscana de la Agonía en Getsemaní y que está en el mismo complejo de la gruta donde fue sepultada.  Otra tradición sostiene que María habría vivido durante varios años después de la muerte de Cristo y que la Dormición tuvo lugar en Éfeso, donde se había trasladado con el apóstol Juan, al cual Jesús se la encomendó estando en la cruz.

Imagen yacente de la Virgen Asunta, Cagliari (Cerdeña).

La tradición de la Asunción de María tiene sus raíces en la Iglesia Ortodoxa que celebra la Dormición de María, aunque para esas Iglesias del oriente cristiano no se trata de un dogma. En las Iglesias de la Reforma (protestantes), como no practican el culto mariano, no prestan la menor atención al significado teológico de la Asunción de María. Sin embargo,la Iglesia Anglicana, en el año 2005, utilizando un documento de la Comisión internacional católico-anglicana, aceptó la Asunción de María, pero no como un dogma.

 Dios, que has “mirado la humillación de tu sierva”, escucha la voz de María que ruega por nosotros para que todos podamos recibir la vida en Cristo. Amén.

Damiano Grenci

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

8 pensamientos en “Solemnidad de la Asunción de María

  1. Grazie tante, Damiano, per questo prezioso articolo sull’Assunzione di Nostra Signora.
    Il corpo santo della vergine non poté corrompersi quando mori. Morí e risuscitò o non morì, fu Assunta al cielo in corpo e anima; Lei dové vincere al cattivo perché portò il bene nel suo ventre. Lì, nel cielo, gode della presenza divina del suo Padre, del suo Figlio e del suo Sposo. Da lì, costantemente, intercede per tutti noi, che anche sono i suoi figli.
    Mi ha piaciuto quello che dici che la festa dell’Assunzione è stimata la Pasqua di estate, ma voglio riferire dettagliatamente una cosa in quella che tutto stanno di accordo. Cristo risuscitò per il suo proprio potere, mentre che María, se morí, fu risuscitata per il suo figlio.
    Grazie ancora, Damiano

    Assumpta est Maria in caelum: gaudent Angeli, laudantes benedicunt Dominum.

    Maria Virgo assumpta est ad aethereum thalamum, in quo Rex regum stellato sedet solio.

    In odorem unguentorum tuorum currimus: adolescentulae dilexerunt te nimis.

    Benedicta filia tu, a Domino: quia per te fructum vitae communicavimus.

    Pulchra es et decora, filia Ierusalem, terribilis ut castrorum acies ordinata.

  2. Que buen articulo muy interesante y bonito y la forma en que lo ha escrito me parecio muy amena es bastante interesante lo que dice sobre la iglesia Anglicana que acepto la Asunción, era algo que ignoraba yo totalmente

  3. Grazie Damiano!!!

    Es interesante conocer más sobre este singular dogma de María y de la Iglesia…, hace poco estuve en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en Tacotalpa, Tabasco (que por cierto ya les hablaré de ella) y las fiestas son muy hermosas…

    Ciao!!!!

  4. Grazie per l’articolo Damiano, io ho veramente capito bene la significazione di questa solemnitá. É anche bellissimo il dipinto con la Vergine dormente, grazie mille per tutto!

  5. Gracias al Papa Pio XII por promulgar este dogma.
    Y a ti Damiano por este articulo y toda la explicacion referente al dragon,habian cosas que yo desconocia.

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