Santa Afra de Augsburgo: presunta prostituta, auténtica mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Óleo de la Santa por Clémence Guizard. Museo de los Agustinos de Toulouse, Francia.

No es una mártir famosa, ni siquiera su culto parece ir más allá de la ciudad y diócesis de Augsburgo (Alemania), así como en Ginestar (Girona, España) donde tiene un destacado santuario; pero siempre ha llamado la atención por haber sido incluida –arbitrariamente, como veremos- entre las “penitentes”, eufemismo que designa a aquellas mujeres que pasan de una vida de pecado a la santidad. Sin embargo, esta denominación, como decía, es bastante incorrecta en el caso de Santa Afra, primero, porque ella no se santificó mediante la penitencia, sino mediante el martirio. Y segundo, porque como es el caso de Santa María Magdalena, ha sido injustamente tachada de prostituta, lo que no eran, ni una ni la otra.

Pero comencemos por el principio. Lo primero que hay que decir es que de la existencia y autenticidad del martirio de Santa Afra no cabe la menor duda hoy en día. Y esto es así porque el Martirologio Jeronimiano hace eco de una noticia del calendario de Milán, que ya mencionaba a la Santa nada menos que en el siglo V, tanto el día 5 como el 7 de agosto. Y Venancio Fortunato, autor de la Vita Sancti Martini, dice haber visitado el sepulcro de la Santa en el año 565. Por lo tanto, un culto y una veneración a las reliquias de la Santa desde una época tempranísima, muy próxima al momento del martirio, ubicado en el siglo IV.

Hablemos de su passio. De ella hay dos versiones, una más antigua y breve; y otra conocida como Conversio, que data del siglo VIII. Véase que ya estamos tratando fechas muy posteriores a las del culto documentado de la Santa, y como suele ocurrir, ambas están llenas de leyendas, pero tienen, en este caso particular, un trasfondo histórico.

Según la passio más antigua, Afra era una prostituta que vivía en Augsburgo y que se convirtió libremente al cristianismo, pero que sufrió el martirio antes de poder ser bautizada; así, y del mismo modo en que ocurrió con Santa Emerenciana, recibió lo que llamamos “bautismo de sangre”, es decir, que fue el martirio lo que la confirmó como cristiana y la santificó. La passio del siglo VIII, la Conversio, nos dice, en cambio, que fue el obispo Narciso quien la convirtió y la bautizó junto con su madre, Hilaria, y sus esclavas Digna, Eunomia y Eutropia (o Euprepia, según versiones). Durante la persecución de Diocleciano, Afra fue apresada y condenada a morir quemada viva. Luego, posteriormente, su madre y esclavas sufrirían el mismo destino, por lo que este grupo de mujeres mártires es conmemorado conjuntamente.

El obispo Narciso bautiza a la Santa. Estampa popular alemana.

Pero… ¿era prostituta? Vamos a desarrollar un poco más estos escuetos datos. Dice el relato que la madre de Afra, Hilaria, era sacerdotisa de Venus y que consagró a su hija desde niña al servicio de la diosa. Eso, en lenguaje común, equivale a la prostitución, pues Venus era la protectora de las prostitutas y éstas, prestando servicio, rendían culto a la diosa. Ahora bien, el autor cristiano de la passio, que la redactó tardíamente, confunde sacerdotisa de Venus con prostituta. En efecto, una sacerdotisa pagana no es una ramera, cosa que cualquiera puede entender. Hilaria era sacerdotisa y Afra lo fue también. ¿Por qué entonces, asociar su sacerdocio con la prostitución? Si especulamos un poco con estos datos arbitrarios de la passio, podría haberse dado que ambas fuese hierodulas, en cuyo caso es comprensible que el autor cristiano las confundiese con prostitutas.

¿Qué es la hierodulía? Esta palabra griega significa “esclavitud sagrada”, luego la hierodula es la “esclava sagrada”. Así se llamaba a las vírgenes que eran consagradas a una divinidad concreta, Venus en particular, y pasaban a servirla en los templos. Estas sacerdotisas recibían a los devotos en los templos y, previa ofrenda, practicaban el sexo con ellos. Podría decirse que se trataba de una prostitución sagrada –fenómeno que tiene sus equivalentes, salvando las distancias, en Egipto y en Persia- pero si lo vemos desde el punto de vista religioso, ni siquiera era eso: se entendía que la diosa entraba en el cuerpo de la sacerdotisa en el momento en que se realizaba el acto sexual, por lo que la unión era una especie de comunión divina: el devoto no se unía a la sacerdotisa, sino a la misma diosa. Eso, por raro que nos pueda parecer, no deja de ser un ritual religioso de extrema piedad: he aquí por lo que es inconveniente, desde la idiosincrasia de la época, rebajar a una sacerdotisa de Venus al nivel de una prostituta.

Esto es lo que, teóricamente, hubiesen podido ser Afra, Hilaria y las esclavas. Y he aquí por lo que la piedad cristiana, tan intransigente con las cuestiones del sexo, las equiparaba a la simple y mera prostitución –que, si acaso por ser en honor a una diosa pagana, todavía les parecería más aberrante-; pero recordemos que todo esto que he dicho, lo he especulado en base al texto de la passio, con las limitaciones de realidad histórica que ello supone. Así que, ¿era una prostituta? ¿Era una hierodula? ¿Qué eran, en general, Afra y compañeras?

Martirio de la Santa. Grabado de Johannes Rottenhammer (1585-1626). École Nationale Superieure des Beaux-Arts, París (Francia).

La realidad es que parece ser que no fueron, a fin de cuentas, nada de eso. Pues vemos que la passio más antigua de la Santa, la relaciona con una mártir de nombre Venerea, oriunda de Antioquía, la que es mencionada el mismo día en el Martirologio Jeronimiano. Venerea significa “de Venus”, dedicada a Venus, por lo que se confundió a una con la otra, haciendo a Afra lo que no era (no olvidemos que aún hoy en día llamamos enfermedades venéreas –de Venus- a aquellas que se contraen mediante la práctica del sexo). Y para más inri: los antiguos calendarios de Augusta – que no es otra que la actual Ausburgo- mencionan a Afra como virgen, concretamente en los años 1010, 1050 y 1100. Es decir, que Afra, siendo virgen y mártir, por un error de interpretación a causa de una mártir mencionada junto a ella cuyo nombre significaba “de Venus” –¡y nada más que eso!- acabó siendo tachada de prostituta (¡!).

Virgen o prostituta, el caso es que el relato sigue diciendo que Afra recibió en su casa al obispo Narciso y al diácono Félix, los agasajó con la mejor hospitalidad y al verlos partir el pan en la cena, se sintió inspirada por aquella nueva fe y quiso ser instruida y bautizada en ella, lo que el obispo hizo tras instruirla, y asimismo a su madre y a las tres esclavas mencionadas. Eran los tiempos de la persecución de Diocleciano y ella corría gran riesgo al hospedar a un obispo y su diácono, pero lo hizo de buena fe aun siendo pagana. Luego, los ayudó a escapar y ponerse a salvo. Luego fue detenida y viendo que se proclamaba cristiana, condenada a ser quemada viva. Idéntico destino sufrieron su madre y sus esclavas al recoger sus huesos calcinados y darles cristiana sepultura.

Sea cierta esta leyenda o no, lo que sí es cierto es que el cuerpo de la Santa ha recibido veneración desde entonces.  La tumba de la Santa se halla ubicada en la iglesia que lleva su nombre, junto al del obispo San Ulrico, al que se le aparecería en una visión tras pedirle que desenterrara sus restos. Ambos tienen su sepulcro en la cripta de esta iglesia, aunque en zonas separadas. Y además, remarcar que la placa que adorna la tumba de la Santa reza: SEPULC. SAE. AFRAE VIRGINIS MARTY. Sepulcro de Santa Afra, virgen y mártir (!!).

Imagen del sepulcro de la Santa. Cripta de la iglesia de los Santos Ulrico y Afra de Augsburgo (Alemania).

Santa Afra es la patrona de las arrepentidas, prostitutas y penitentes, por esta incómoda confusión de identidad. Se la representa siempre atada a un palo y quemándose viva. Es patrona de la ciudad y diócesis de Augsburgo y, como decía, tiene un santuario en la ciudad catalana de Ginestar, por ello de que el obispo Narciso, quien supuestamente la había bautizado, sufriría martirio al fin en la zona de Girona. Se la celebra hoy, día 5 de agosto, aunque también se la conmemora el día 7. Y es muy importante no confundirla con otra Santa Afra, dicha “de Brescia” –ciudad italiana- que se menciona en la passio de los santos mártires Faustino y Jovita, y de quien ya hablaré en otra ocasión.

Meldelen

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15 pensamientos en “Santa Afra de Augsburgo: presunta prostituta, auténtica mártir

  1. Gracias, querida Ana, por regalarnos este relato. ¡Qué estragos los que pueden ocasionar estos malos entendidos! Que de una santa virgen han hecho una prostituta… Muy interesante la mención que haces de la “prostitución sagrada”, práctica muy extendida en el Oriente próximo por aquellas lejanas épocas… Me gustaría saber algo más sobre el particular.
    Y mis mas sentidas condolencias a Santa Afra: que sepa, allá en la gloria de Dios Padre, que aquí nuestra buena historiadora le ha hecho justicia.

    • Sobre el tema de la hierodulía he sintetizado básicamente lo que sé; pero es un tema muy mencionado en algunas obras e incluso en algunas novelas históricas como la famosa de Mary Renault, “El chico persa”, o cómo no, la de Mika Waltari, “Sinuhé el egipcio”, que son clásicos de la novela histórica y en cierta manera mencionan estos curiosos rituales donde el sexo vuelve sagrado. Por ejemplo sabes que en Persia las muchachas debían perder su virginidad mediante un único acto de prostitución, para luego incorporarse al matrimonio con la mayor dignidad. Costumbres del pasado.

      Yendo a Santa Afra, lo cierto es que tenía claro que debía hablar sobre ella porque sin razón la tienen metida entre las “penitentes” como Thais, Aglae, Pelagia, María Egipcíaca, y otras mujeres que pasan de una vida de pecado a la santidad, y su lugar no está ahí, sino entre las mártires. Incluso he leído en alguna web-santoral lindezas como “aquí tenemos a otra ramera que se ha ganado el Paraíso”, incluyendo también a la pobre María Magdalena. Creo que ya va siendo hora de corregir estas chapuzas… seguramente ni siquiera la tal Venérea era prostituta.

  2. Ningún hagiógrafo serio ha puesto jamás en duda la existencia histórica de esta Santa de Augusta ni su martirio. Como tu muy bien has explicado en este maravilloso artículo, su culto es casi inmediato después de su muerte, lo que le da una credibilidad absoluta, aunque las “passios”, con más o menos “leyendas” sean más tardías.
    Explicas perfectamente el tema de si era o no era prostituta o virgen; ¡qué más da! Es una mártir que dió su vida por Cristo y eso es lo que vale. Al menos para mí.
    Leyendo la “passio” de los Santos Narciso y Felix se dice que ambos fueron a Augusta a predicar y que fueron acogidos por Afra, que Narciso y Félix las convirtieron al cristianismo y que ordenó de obispo a un tío de Afra llamado Dionisio, quién a su vez también fue martirizado.
    Maravilloso artículo te repito nuevamente y te doy las gracias por compartirlo.

    • En efecto, lo mismo da si fue prostituta o no, pero como está claro que lo de “colgarle el sambenito” de la prostitución es una confusión textual, ¿por qué no decirlo? De todos modos, el mismo Cristo ya dijo aquello de que las prostitutas y los publicanos iban a pasar por delante de muchos en el camino al Reino de los Cielos.

      En cualquier caso, como bien dices, lo importante es que fue una mártir real y que dio su vida por Cristo, fuese prostituta o como parece ser realmente, virgen. A mí me dio mucha tranquilidad saber que es una Santa histórica -aunque muy poco conocida- y espero poder ir algún día a Augsburgo a venerar su sepulcro y visitar la iglesia.

  3. En verdad, no es su condición de virgen o prostituta lo que la hizo santa sino su entrega a la causa del Evangelio: “más el que pierda su vida por mí, ese la salvará” (Lc 9, 24). Pero también, por amor a la verdad, nunca está de más que se procure evitar que le adjudiquen aquello que no es o que no ha hecho…

    • Efectivamente, como digo, Santa Afra se santificó por su martirio, no por su penitencia como quieren decirnos algunos textos piadosos, que confunden la muerte en la hoguera como una “purificación” de su cuerpo pecador. Para darles en el coco.

  4. A riesgo de decir una obviedad existen muchas clases de prostitución y pocas de ellas elegidas por las “víctimas” que se ven obligadas a ejercerlas. No satanicemos por ello a nadie que practicando aquello de la “empatía” se pueden , si no entender, sí aceptar muchas situaciones extremas a las que la vida te lleva. Lo digo a colación de aquello que se ha mencionado que circula por ahí de “otra ramera que se ha ganado el Paraíso”…

    • Esa barbaridad la vi escrita por un sacerdote en una web-santoral, así que imagínate… vaya ejemplo que dan algunos varones de Cristo. Encima escribió “ramera” palabra que por sí ya tiene implícito cierto desprecio y estaba hablando de una Santa… me impresionó tanto que tomé nota mental de hacerle justicia por semejante burrada. Qué web era, eso si que no lo diré.

  5. Muy bueno el articulo Ana Maria.
    Referente a que si hubiese sido prostituta no hubiera importado en absoluto,pues con su martirio se gano el paraiso.
    El hecho de si lo fue o no,yo no lo se,pero si como tu dices era una de esas sacerdotisas que practicaban el sexo con la persona que hacia una ofrenda a la diosa Venus,para mi esta claro que eso era una clase de prostitucion.

    • No es una clase de prostitución, Abel, y precisamente lo he explicado en el artículo para que no lo confundas con tal cosa. La hierodulía no es prostitución. Y también he dejado claro que Afra ni era prostituta ni era hierodula, es todo una confusión textual de malos traductores.

  6. vIRGEN SANTA !!! QUE BUEN ARTICULO YO ME QUEDE CON LA IDEA DE LA PROSTITUIDEZ DE ESTA SANTA GRACIAS POR ACLARANOS TANTAS DUDAS, POR CIERTO EN EL LIBRO DE MERLO EN LA IGLESIAS DE PUEBLA EN EL TEMPLO DE LA SOLEDAD ASEGURA QUE EN LA SACRISTIA UNO DE LOS OLEOS ESTA REPRESENTADA ESTA SANTA TAL VEZ MONTSE NOS PUEDA ACLARAR BIEN ESE PUNTO… SI MAS SALUDOS

    • No sé qué lienzo me comentas, quizá es uno de los dos que colgó hace un tiempo y que es una Santa que no logramos identificar, que efectivamente está atada a un poste pero no se está quemando viva, sino que está degollada… es difícil identificarla con Santa Afra, pues.

  7. Muy interesante leer sobre Santa Afra, pobre mujer de Virgen y Martir paso a prostituta arrepentida, la pobre tanto que le debe haber costado guardar la virginidad para que siglos después la tachen de prostituta, de verdad que se ve cada cosa, muchas gracias Meldelen

  8. Definitivamente no es santa Afra, no coincide el martirio y no hay como motivo para que exista un lienzo de la misma en Puebla, me refiero a que no creo que haya llegado algún sacerdote de aquellas tierras donde es venerada. Además como me ha mostrado un amigo, esa imagen es tomada de un grabado muy común, es difícil entonces saber de qué santa se trata. hermana como siempre, excelente artículo! y santa Afra resulta, al igual que muchos santos, asociada con elementos y préstamos de otros personajes, gracias por aclarar esta errónea idea de que se dedicaba a la prostitucón.

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