Santos y beatos de la provincia de Huelva

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen procesional de San Walabonso en su ciudad natal de Niebla, Huelva (España).

Pregunta: Al igual que uno de los colaboradores de ese maravilloso blog yo también nací en la provincia de Huelva aunque por diversas circunstancias tuve que emigrar a Austria y aquí me he quedado. Pero siempre he tenido curiosidad por saber si en mi provincia ha vivido algún santo alguna vez y por eso os pido que me lo aclaréis. Alosno

Respuesta: Estimada tocaya, me ha encantado esta pregunta porque yo también en su día tuve este especial interés, tanto, que incluso le dediqué un programa en televisión. La verdad es que no han sido muchos los santos y beatos nacidos en nuestra provincia, pero los hay y además, algunos aunque no hayan nacido aquí, sí que han vivido en tierras onubenses. Procuraré no enrollarme porque este es un tema que me tienta a hacerlo. Los enumero y sólo digo algo de ellos.

San Víctor eremita
Santo cuya historicidad no está demostrada, pero que según una antiquísima tradición vivió como ermitaño en el siglo V en una cueva que se encuentra debajo de la ermita de la Virgen de los Ángeles en la Peña de Arias Montano en el municipio de Alájar. No se le rinde culto alguno, pero sí se conserva dicha cueva con una cruz que lo recuerda.

San Dúnala, mártir
Saltés, como tu bien sabes, es una isla que está en las marismas de la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel y en la que existe una ciudad islámica construida a su vez sobre unas ruinas romanas.
Pues Dúnala era un noble mozárabe, señor de la Isla Saltés que en la primera mitad del siglo X fue enviado por An Nasir como embajador a Roma y ante el emperador bizantino de Constantinopla a fin de resolver algunos asuntos religioso-políticos, pues existían malas relaciones entre los Abbasidas (sultán de Egipto) y el Califa cordobés. Una vez en Constantinopla, decidió ir en peregrinación a Tierra Santa y camino de Jerusalén, fue encarcelado en Abul Qasir junto al lago Tiberíades. En la prisión murió decapitado por profesar su fe en Cristo. Es el único santo del término municipal de la capital de la provincia y, por supuesto, es un santo histórico.

Santos Walabonso y María, hermanos mártires de Niebla.
Naturales de Elepla (la actual ciudad de Niebla), su padre era cristiano y su madre, una musulmana convertida al cristianismo. María era mayor que Walabonso. Por razones económicas marcharon a Froniano, pueblo que distaba unas diez millas al oeste de la ciudad de Córdoba.
Walabonso entró en el monasterio de Cuteclara, que era un monasterio mozárabe mixto al oeste de Córdoba y allí estudió las Sagradas Escrituras de manos del abad Frugalo. Junto con San Pedro de Écija, se ordenó de diácono y se dedicó al servicio espiritual de las monjas del monasterio. Su hermana María también entró en el monasterio de Cuteclara y allí estuvo bajo las órdenes de la abadesa Santa Artemia, que era la madre de los santos Juan y Adolfo martirizados en tiempos de Abderramán II. Existía una complicidad y veneración mutua entre Walabonso y su hermana María.

Un día, Walabonso, junto con los santos Pedro, Wistremundo, Sabiniano, Abencio y Jeremías se presentaron ante el cadí cordobés para afearle el martirio de los santos Isaías y Sancho. Preguntados quienes eran, profesaron su fe en Cristo y fueron todos degollados el domingo 7 de junio del año 851. Sus cuerpos fueron quemados y sus cenizas se echaron al río Guadalquivir. Recibieron culto desde el mismo día de su martirio.
Muerto su hermano, Maria quedó traumatizada, lloraba amargamente y se encomendó a su hermano. Salió del monasterio y se fue a la basílica de San Acisclo donde se encontró con otra virgen de nombre Flora. Ambas, se presentaron ante el cadí, hicieron profesión de su fe y fueron encarceladas. En la cárcel, fueron confortadas por San Eulogio en persona que las animó al martirio. Fueron degolladas el 24 de noviembre del año 851. Sus cuerpos fueron abandonados para que sirvieran de comida a las aves de rapiña y posteriormente, sus despojos fueron arrojados al Guadalquivir.
María se apareció a los monjes de Cuteclara que los recogieron. Hoy se encuentran en una preciosa urna de plata venerada en la parroquia de San Pedro de Córdoba capital. El mismo San Eulogio obispo mártir de Toledo escribió sus vidas. Son los santos patrones de su pueblo natal: Niebla.

Monumento al Beato Vicente de San José en su ciudad natal de Ayamonte, Huelva (España).

Beato Vicente Ramírez de San José, franciscano mártir
Es el primer onubense beatificado por decreto de la Santa Sede. Nació en Ayamonte (Huelva) en el último tercio del siglo XVI. Su familia era humilde y vivían del oficio de tejedor. Para mejorar económicamente embarcó rumbo a México, a la ciudad de Puebla de los Ángeles y allí, en el año 1615 entró en contacto con los frailes del convento de San Francisco. Profesó como hermano lego el día 18 de octubre de 1616 y se ocupó de la enfermería del monasterio. Habiendo enfermado y muerto un fraile que iba a marchar como misionero al Japón, él se ofreció para suplirle, embarcando en 1618 rumbo a Filipinas con la intención de aprender el japonés.

Dos años más tarde, llega al Japón y se dedica a cuidad de los enfermos en el hospital de Nagasaki, pero el 25 de octubre del año 1621 es descubierto como misionero y fue detenido. Estuvo encarcelado en la cárcel de Omura, dentro de una jaula, junto con otros treinta prisioneros, todos hacinados. En la jaula, ejercía como enfermero y rezaba las horas canónicas. Murió en el llamado “gran martirio de Nagasaki”, el día 10 de septiembre del año 1622. Atado a un poste y rodeado de haces de leña y paja húmedas, murió asfixiado por el humo y quemado su cuerpo a fuego lento. Los restos calcinados fueron arrojados al mar. Fue beatificado por el Beato Papa Pío IX el día 7 de julio de 1867. Su fiesta se celebra el día 10 de septiembre.

Beata Eusebia Palomino Yenes, virgen salesiana
Su biografía la publicamos en este blog el día 16 de febrero de este año.

Fotografía coloreada del Beato Manuel González.

Beato Manuel González García, obispo de Málaga y Palencia
Nació en Sevilla el día 25 de febrero del año 1877, siendo hijo de Martín y Antonia. De pequeño perteneció al Coro de los Seises de la Catedral hispalense y entró en el seminario metropolitano en octubre del año 1889. El Beato Marcelo Espínola lo ordenó de sacerdote el 21 de septiembre del 1901, ejerciendo como párroco en distintos pueblos sevillanos. En el año 1905 fue nombrado arcipreste de la parroquia mayor de San Pedro de Huelva capital (Huelva no era diócesis y pertenecía a la archidiócesis de Sevilla) y aquí, en Huelva, fundó la “Obra de las Tres Marías y de los Discípulos de San Juan” el día 4 de marzo del 1910.

Escribió el libro: “Lo que puede un cura de hoy” y fue muy apreciado por todos los onubenses por su pastoral misionera, carácter dialogante y simpatía. Se distinguía por las catequesis con los niños creando el “Patronato de Aprendices Don Bosco”. El día 6 de diciembre del 1915 fue nombrado obispo auxiliar de Málaga y ordinario de la misma diócesis, el día 22 de abril del 1920.
En Málaga, el día 3 de mayo de 1921 fundó la “Congregación de las Hermanas Eucarísticas de Nazareth”, obra que fue aprobada por la Santa Sede el 30 de agosto de 1960. El 31 de mayo de 1931, como quemaron el palacio episcopal de Málaga, marchó a Ronda y, temiendo por su vida, la Santa Sede le impuso retirarse a Madrid en noviembre de 1932; allí permaneció durante tres años dedicándose a sus fundaciones.
El 5 de agosto de 1935 fue nombrado obispo de Palencia, aunque murió en Madrid el día 4 de enero de 1940. Está sepultado en la catedral palentina. Por su gran amor a la Eucaristía fue conocido como “el obispo de los sagrarios abandonados”. Publicó más de treinta libros. Fue beatificado por el papa San Juan Pablo II el día 29 de abril del año 2001.

Retrato del Beato Marcelo Espínola.

Beato Marcelo Espínola Maestre, cardenal arzobispo de Sevilla.
Nació en San Fernando (Cádiz) el día 14 de enero de 1835 siendo sus padres los Marqueses de Espínola. Estudió abogacía y fue entonces cuando entró en contacto con Huelva, donde venía muy asiduamente a fin de asesorar gratuitamente a los pobres. Se hizo gran devoto dela Hermandad del Nazareno dela Semana Santa Onubense.
En 1858 entró en el seminario de Sevilla ordenándose de sacerdote seis años más tarde; fue nombrado capellán de Sanlúcar de Barrameda y párroco de San Lorenzo, en Sevilla. Aunque lo designaron canónigo en 1879 siempre ejerció su labor pastoral en la parroquia de San Lorenzo. El 6 de febrero de 1881 la Santa Sede lo nombra obispo auxiliar de Sevilla y tres años más tarde, obispo de Coria-Cáceres. Allí fundó la “Congregación de las Esclavas Concepcionistas del Divino Corazón de Jesús” el día 26 de julio de 1885.

En mayo de 1886 fue nombrado obispo de Málaga y nueve años más tarde, arzobispo de Sevilla.  Siempre, donde estuvo, destacaba por su modestia, sencillez, vida austera, humildad, piedad, caballerosidad y cuidado de los pobres, por lo que era conocido como el “arzobispo mendigo<”. Fundó el periódico “El Correo de Andalucía” y fue senador del Reino. San Pío X lo nombró cardenal de Sevilla el día 11 de diciembre de 1905, pero no pudo ir a Roma para recibir el capelo cardenalicio pues un mes más tarde, cuando estaba bendiciendo el Santuario de Nuestra Señora de Regla, en Chipiona (Cádiz), cayó enfermo muriendo en Sevilla seis días más tarde: el 19 de enero de 1906. Está sepultado en la Catedral hispalense en un precioso mausoleo blanco construido en el año 1913. Fue beatificado por el papa San Juan Pablo II el día 29 de marzo del año 1987.

También estuvieron relacionados con nuestra provincia Santa Ángela de la Cruz, virgen fundadora, que fundó una Casa de su Congregación en Ayamonte (Huelva), la Beata Carmen Moreno Benítez, virgen mártir salesiana, que fue directora del colegio salesiano de Valverde del Camino, el Beato Manuel Gómez Contioso, salesiano mártir nacido en Moguer (Huelva) en 1877 y el Beato José Agustín Fariña Castro, agustino mártir, que desarrolló parte de su actividad docente en nuestra provincia.

Sepulcro del Beato Marcelo Espínola en la Catedral de Sevilla.

Y estos son los santos y beatos nacidos en nuestra provincia o que pasaron en ella parte de sus vidas. Espero haber complacido tu pregunta.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “Santos y beatos de la provincia de Huelva

  1. Gracias, Antonio, por presentarnos estos ejemplos de santidad en la provincia onubense, de donde eres oriundo. Ya te conté que quedé muy impresionada con el testimonio que nos diste de la Beata Eusebia Palomino, tengo que añadir que, aunque ya has hablado de ellas, me gustaría hablar yo específicamente de las Santas Flora y María de Córdoba, cuando proceda.

    También decir que el Beato Manuel González me es muy familiar porque he recibido y enviado gran cantidad de estampas suyas. Me gusta especialmente su oración compuesta a la Virgen, “¡Madre, que no nos cansemos!”, con la cual me he sentido muy identificada.

  2. A mi me ha gustado mucho que me preguntaran sobre este tema, aunque, como comprenderás, he tenido que resumirlo al máximo y por eso viene muy bien que tu hagas un artículo específico sobre las Santas Flora y Maria. Yo también los tengo ya hechos, por separado, sobre los beatos Manuel González y Marcelo Spínola.
    El caso del Beato Vicente de San José es especialmente interesante pues une a tres continentes: Europa (donde nace), América (donde se hace fraile franciscano) y Asía (donde entrega su vida por la fe). Mi opinión es que en su pueblo natal lo tienen un poco abandonado.

  3. Antonio me ha gustado este articulo donde relatas brevemente sobre los Santos y Beatos nacidos en tu provincia o los que han tenido relacion con ella.
    Me ha intrigado el eremita San Victor del que no hay datos que contrasten su existencia,¿me podrias contar algo mas de el o de la ermita y la cueva donde se conserva una cruz en memoria suya?

    Desgraciadamente en mi provincia,Castellon,tan solo hay una santa nacida en ella (Santa Genoveva Torres Morales) y ningun santo (quiza me equivoque).
    Eso si,hay beatos (martires y no martires)

    • Amigo Abel,
      Alájar es un precioso pueblo situado en el centro de la Sierra de Huelva. Esta sierra tiene importantes formaciones calizas, en las cuales las fuerzas de la naturaleza, principalmente el agua, ha formado multitud de grutas, cuevas, oquedades, etc., alguna tan famosa como las “Grutas de las Maravillas” de Aracena.
      En estas grutas y oquedades vivieron desde muy antiguo algunos eremitas haciendo vida de penitencia y San Víctor, nacido según la tradición en aquel lugar, fue uno de ellos, retirándose a la montaña para vivir en soledad y dedicándose a hacer pócimas con hierbas silvestres para curar las enfermedades, por lo que se vio rodeado de algunos otros eremitas y anacoretas.
      Cuando murió San Víctor, sus seguidores siguieron haciendo lo mismo. Sigue diciendo la tradición que en el siglo VIII, durante la dominación musulmana, su cuerpo fue llevado a Francia a fin de evitar su profanación, pero la pista se le perdió, aunque hay quienes afirman que está enterrado en Trecas y aunque no existe ningún documento histórico de la época que lo afirme, pues solo es una tradición anterior al siglo IX, Benito Arias Montano, que fue un teólogo del siglo XVI, como en aquel lugar se veneraba también a Nuestra Señora de los Ángeles, cuando se ordenó de sacerdote, se retiró a aquel lugar a fin de meditar sobre las Sagradas Escrituras.
      Así que actualmente, Alájar está situada a los pies de la llamada “Peña de Arias Montano”, sobre la que está el santuario de la Virgen de los Ángeles y bajo él, la cueva de San Víctor.
      Te envío por e-mail una foto de esta cueva.

  4. Exceptuando a las Santas Flora y Maria todos los demás jamás los habia escuchado, ni si quiera al beato Vicente Ramírez que residio en Puebla del que jamás habia escuchado ninguna referencia aqui ni en el templo de los franciscanos en Puebla vi nada referente a él y también me sorprende saber que Antonio tiene programa de televisión jaja no sabia, gracias por dranos a conocer todos estos ejemplos de santidad de tu región Antonio

  5. André,
    A mi no me extraña que al Beato Vicente de San José se le tenga ahí olvidado porque ocurre algo parecido en su pueblo natal. Cuando de un santo o beato no hay reliquias, sabes que el culto decae muchísimo.
    Y en cuanto a la televisión, te diré que durante tres años tuve un programa semanal de media hora en directo hablando sobre un santo en concreto. Era un programa muy seguido, pero comprenderás que para hablar durante media hora sobre un tema en concreto, hay que dedicarle antes muchas horas de preparación. Como el trabajo me dejaba escaso tiempo libre, a los tres años tuve que decirle a la tele que lo dejaba por falta de tiempo. Ahora solo asisto de vez en cuando a tertulias en directo en las que se tratan temas concretos (Sábana Santa, relación del solsticio de verano con la fiesta de San Juan, etc.) y alguna vez que otra doy alguna conferencia. La última fue en la Facultad de Derecho de la Universidad de Huelva; tema: el culto a las reliquias.

    • Estimado Antonio , muchas gracias por un artículo que le venía al pelo a un orgulloso onubense. Imagino la ardua labor de prepararción de un programa de televisión semanal y me pregunto cómo lo orientabas , si incluías entrevistas, si te apoyabas en algún documental o testimonios de coetáneos en casos de beatos de la guerra civil. Además me interesaría saber la cadena de Tv en que se pasaban los programas.

      • Era un programa en directo. Normalmente, con anterioridad los teleespectadores proponían temas y yo procuraba que fuese un santo venerado esa semana y si lo era en un pueblo de la provincia, mejor.
        Era como una especie de conferencia aunque a veces había una periodista que preguntaba; otras, no. Siempre ponía vídeos y multitud de fotos relativos también al tema de forma que salieran muchas imágines y “no solo mi cara”, ja, ja. Procuraba dar el máximo de datos, dando mi opinión sobre lo que consideraba historia o simple leyenda, como hago ahora. Procuraba que no fuera un programa ñoño, sino cultural, pedagógico y por supuesto, religioso. Tenía la bendición de mi obispo, que me manifestó en más de una ocasión que veía el programa porque le gustaba.
        Mucha gente lo veía porque tuve solicitudes de temas hasta de Hispanoamérica y muchísima gente me paraba por la calle para pregntarme o felicitarme. Hay que tener en cuenta de que además del directo, luego lo ponían otros dos días en diferido.
        En fin, era muy ameno y a mi me encantaba. Para no hacer propaganda, el nombre de la tele te lo digo por e-mail.

  6. Estimado Antonio,
    Me gustaría saber más sobre San Walabonso y su hermana María. Yo también soy de Niebla y me apasiona todo lo relacionado con la historia y con las tradiciones que aún continúan en nuestro pueblo. Quisiera saber dónde podría encontrar documentos históricos que me justifiquen la existencia de estos Santos o su nacimiento en Niebla.
    Se lo agradecería. Muchas gracias.

    • Alicia,
      La información más completa sobre la vida de estos dos santos hermanos mártires la tenemos en las obras de San Eulogio, del cual por cierto ya hemos escrito.
      Como vivimos cerca, si envías tu pregunta y e-mail al blog (envíanos tu pregunta), contacto contigo y puedo facilitarte fotocopias del libro.
      Además, segun tengo entendido, hay un artículo preparado sobre Santa Maria y su compañera de martirio Santa Flora para publicarlo el día 24 del próximo mes de noviembre.

  7. Buenas tardes.
    Nos interesaria saber algo sobre beatos agustinos en la provincia de Huelva, concretamente que estuvieran en Huelva entre 1901-1931.

    Muchas gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*