La devoción a Santa Filomena (IV) – Teorías acerca de la lápida (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Esquema-inventario de los símbolos: 1.Ancla, 2.Flechas, 3.-Palma, 4.-Flagelo, 5.-Lanza, 6.-Flor.

Controversia arqueológica:
Fue el arqueólogo Oracio Marucchi quien introdujo la controversia en el estatus de devoción a Santa Filomena con una publicación de 1906, “Osservazioni archeologiche sulla Iscrizione di S. Filomena” en la cual Marucchi estableció la siguiente teoría:
1. Sobre el orden inusual de las tres baldosas, LVMENA PAXTE CVM FI, estas tres baldosas fueron supuestamente recolocadas en el loculus para indicar que se trataba de un caso de reutilización de baldosas originales para los restos de otra persona diferente.
2. Las baldosas fueron originalmente utilizadas para guardar los restos de alguien llamado “Filumena”, de la mitad al fin del siglo II, y más tarde usados de nuevo para el loculus de otra joven doncella durante el siglo IV, que fue un tiempo de paz para el cristianismo.
3. La persona a la que se refiere la inscripción fue probablemente, pero no absolutamente afirmable, un mártir.

La teoría de Marucchi fue inmediatamente contestada por un profesor de la Gregoriana, Guiseppe Bonavenia, S.J. (junto con el científico de las catacumbas J.B. De Rossi, un reconocido experto en arqueología paleocristiana) en su “Controversia sul celeberrimo epitaffio di Santa Filomena, V. e M.”. Fr. Bonavenia y los otros ofrecieron la siguiente refutación de la teoría de Marucchi:
1. Era costumbre frecuente en las catacumbas comenzar los epitafios por la segunda losa, de modo que la inscripción, correctamente leída (como lo fue por Monseñor Ponzetti, Custodio de las Sagradas Reliquias), es PAX TECVM FILVMENA, “la paz (sea) contigo, Filomena”.
2. El excavador de la tumba, no pudiendo escribir el nombre completo en la primera baldosa y en un intento de conservar las proporciones de su escritura, procedió a escribir FI en la última losa y LVMENA en la primera.
3. Al menos 12 epitafios localizados en las catacumbas de Priscila empiezan con PAX TECVM, PAX TIBI o IN PACE.
4. Las losas son como mínimo del siglo III, y no del primero ni del segundo (que incluiría la persecución de Diocleciano) y por tanto no son de tiempos de paz.
5. Existe sólo un único caso establecido como Marucchi como similar al de Filumena, donde dos losas fueron colocadas en el orden incorrecto debido a la reutilización de las losas de mármol (no de ladrillo) de diferentes tumbas, pero las circunstancias fueron sustancialmente diferentes en ambos casos. En el caso de Noeti, las dos piezas son de dos losas de mármol diferentes; la escritura no es la misma en las dos losas sino claramente escrita por dos personas diferentes; y la inscripción en rojo es de un tinte distinto en cada losa. En el caso de Filumena, las tres losas contienen la misma escritura, el mismo color, el mismo material de construcción, todo lo cual no da la menor indicación de que hayan sido reutilizadas y por tanto la comparación con el loculus de Noeti, que sí ha sido evidentemente reutilizado, no es válida.
6. En respuesta a la afirmación de la reutilización de las losas de otra tumba, hubiera sido más fácil para el albañil usar el reverso de la losa, que no tenía nada escrito, o borrar el FI, o simplemente darle la vuelta, o dejarlo de forma incoherente, antes que reutilizar otras dos losas. Pero de hecho, el significado de la inscripción ha permanecido esencialmente claro incluso con el orden de la baldosa alterado, porque fue instantánea y correctamente interpretada por los custodios de las Santas Reliquias como PAX TECVM FILVMENA.

Vista de las losas que conforman el epitafio de la Santa. Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, Mugnano del Cardenal (Italia).

7. Las conclusiones del profesor Marucchi acerca de la datación y la reutilización de las losas fueron realizadas sin una investigación científica individual in situ y sin el examen arqueológico de las losas ni del nicho en las catacumbas. El examen del yacimiento arqueológico y de las losas habría revelado que la afirmación de la datación de las losas y su reutilización en el caso de Filomena es errónea y sin ningún fundamento empírico.

Meldelen

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10 pensamientos en “La devoción a Santa Filomena (IV) – Teorías acerca de la lápida (I)

    • Gracias, Luchito, por tu entusiasmo 😀 A mí estas cosas de la historia y la arqueología me chiflan, porque son las que realmente nos hablan de las pruebas del paso terreno de un Santo por el mundo; pero entiendo que a otros se les pueda hacer pesado, por eso me preocupaba un poco esta serie…

  1. Ana, si los arqueólogos no se ponen de acuerdo…., ¿qué decir?
    Yo no soy arqueólogo, pero estuve muy al tanto de una excavación arqueológica realizada en la ciudad de Huelva en cotas pertenecientes a los siglo IX-VI antes de Cristo en lo que fue la Huelva fenicia y la griega y una cosa comprobé claramente: los arqueólogos, antes de recoger una pieza de cerámica (casi toda griega), estudiaban la pieza in situ, la fotografiaban, la limpiaban sin moverla, etc. Eran excesivamente meticulosos en la excavación, pues ya habría tiempo después para estudiar cada pieza por separado. Como todo se hizo con tanta meticulosidad y mediante el estudio posterior de cada pieza y el lugar que ocupó en la cata, pudieron datar con precisión todos los niveles de la excavación.

    Está claro que en el caso del lóculo de Santa Filomena, en su momento, nada de esto se hizo asi y es con posterioridad cuando los arqueólogos se lían con sus discusiones. Si ese era su nombre, en qué fecha existió, si fue mártir o no… Yo “ni quito ni pongo rey” porque lo mismo me da como se llamara pero en lo que si se debería estar seguro es si fue o no fue una mártir.

    Y una última cosa: supongo que en el punto cuarto, cuando hablas de Diocleciano, a todos los quedará claro que su gran persecución se inició en el año 303, o sea, siglo IV.

    • Antonio, yo sí que sé bastante de arqueología y he participado activamente en al menos dos excavaciones arqueológicas, una de un yacimiento prehistórico y otro de un yacimiento antiguo; la verdad es que por ello puedo confirmarte lo que has visto: que hoy el trabajo arqueológico está muy avanzado y se trabaja como es debido, con gran cuidado y rigor científico.

      Pero en los siglos XVI-XIX esto no fue así y especialmente en la extracción de los mártires de las catacumbas se cometieron muchos errores. Los excavadores no eran profesionales sino meros “paletas” y la mayoría del proceso consistía en: arranca la lápida, saca los huesos, saca el vaso, mételo en una caja y todo a rodar. En el caso de Santa Filomena rompieron el vial de sangre al arrancar la lápida, no te digo más.

      Este tipo de chapuzas son las que han dado pie a los detractores del culto a la Santa para pretender negar su autenticidad de mártir, la naturaleza de su nombre o incluso que la lápida se correspondiera realmente con el cuerpo de dentro (de ahí la tesis del nicho reutilizado).

      Pero gracias a Dios se ha podido reconstruir bastante fielmente el proceso de extracción del cuerpo de Filomena y por tanto, la tesis de Marucchi de la lápida reutilizada no parece plausible y contamos realmente con el cuerpo de una niña (13 años aprox.) mártir (vial de sangre) y con un nombre bien identificado (Filumena).

      PD: Sí, efectivamente la persecución de Diocleciano es a inicios del s.IV. Parece que el Dr. Miravalle olvidó puntualizarlo.

  2. A mi personalmente ya sabes que esta serie de articulos dedicados a Santa Filomena me encantan y no aburren para nada.
    No recordaba haber leido que se hubieran cargado el vial de sangre al arrancar la lapida,no quiero ni maginarme la escena,que burracos estos obreros.
    En el caso de los martires,¿que otros objetos o elementos incluian en sus loculos,o ya era bastante de por si el incluir el vas sanguinis?

    • Lo cierto es que el vas sanguinis es la prueba más concluyente del martirio: nadie recoge una sangre que no se haya derramado por un motivo significativo.
      Sin embargo, si no hay vial de sangre, se puede deducir el martirio por algunos otros indicios, como es la palma como símbolo, grabada o pintada en la lápida, o la palabra MARTYR que a veces aparece en el epitafio. Pero como decía, estos indicios son bastante menos concluyentes que la existencia del vial de sangre, por lo que los estudiosos más estrictos suelen sostener que, sin vas sanguinis, no se puede afirmar que se trate de un mártir.

  3. Ana, muchas gracias! Concuerdo con Lucho que, al hablar de hagiografía, resulta entretenido cuando se ofrecen pruebas históricas positivas de todo tipo. En este caso, se muestra lo complicado que es concluir lo que sea si no se siguen los protocólos adecuados en una investigación arqueológica…

    • Es cierto, Dairon, y no sólo en arqueología paleocristiana sino en cualquier tipo de prospección o excavación arqueológica, es vital realizar el proceso con cuidado, paso a paso y documentar hasta la más mínima chorrada. De lo contrario, pierdes muchísima información y es aquí donde nacen los bulos y las tonterías.

      Por eso me pareció importante traducir el informe del Dr. Miravalle, porque Santa Filomena es una mártir primitiva cuyo culto adolece de mucha “tontería” -con perdón para sus devotos- y hace falta que se conozcan también las pruebas tangibles sobre su paso por el mundo.

  4. Muy interesante este articulo más sobre Santa Filomena, yo si debo decir que a pesar de ser historiador la arqueologia no me atrae mucho pero siempre es un gran apoyo como bien dices Ana para comprobar la veracidad histórica en este caso de la existencia de los santos, este tipo de fallas de la arqueologia de antaño no solo se veia con los corposantos aqui en México montones de piramides prehispánicas fueron dinamitadas con el afan de hacer una excavación arqueologica para no tener que ir quitanto la tierra de poco en poco.

    • Me ha dado un mareo al oír eso de las pirámides dinamitadas. Entre esos bestias y Howard Carter quemando la cara de Tutankhamen con hierros al rojo vivo para arrancarle la máscara dorada… ¡vaya barbaridades se han hecho! Podríamos decir que nuestra Filomena ha sido incluso afortunada, gracias a Dios.

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