San Pío de Pietrelcina, fraile capuchino

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Santo poco tiempo antes de su muerte.

Francesco Forgione, ése era su nombre y nació en Pietrelcina (Benevento) en la Campania italiana el día 25 de mayo del año 1887, siendo hijo de Gracio Maria Forgione (el tío Gracio) y de Maria Josefa de Nuncio (Mamma Peppa), los cuales eran unos campesinos que tenían unas pequeñas posesiones y que tuvieron siete hijos. Su padre era fuerte, inteligente y tenía fama de hospitalario y cordial con todo el mundo y su madre era una mujer generosa, sacrificada y tenía un especial gracejo. Fue bautizado al día siguiente de su nacimiento.

El pueblo donde Francesco había nacido era una aldea pequeña y sus habitantes se dedicaban básicamente a la agricultura y a la ganadería y eran además profundamente creyentes. En este ambiente creció Francesco como un niño normal, que no demostraba ningún signo extraordinario, aunque era estudioso, dócil y reservado. De vez en cuando pasaba algún fraile recogiendo limosnas y esto despertó primero curiosidad en él y más tarde un profundo amor hacia la figura de San Francisco de Asís y hacia la Orden Capuchina. Se dice que tenía un gran talento, que estaba dotado de un gran sentido del humor y que, aunque reservado, era muy cordial. Él hablaba perfectamente el dialecto de la comarca y muchas veces en sus conversaciones lo mezclaba con el italiano.

Con dieciséis años de edad ingresó en el noviciado de los frailes capuchinos de Morcone y después de hacer unos días de ejercicios espirituales, tomó los hábitos y cambió su nombre por el de Pío. Cuando Francesco (ya Pío) entró en los capuchinos, su padre emigró a los Estados Unidos buscando una mejor situación económica, pero años después, volvió a Italia. Ambos, padre y madre, murieron en San Giovanni Rotondo (Foggia) cuando ya su hijo vivía en este convento y allí, en el cementerio, están sepultados. Cuatro años más tarde (1907) pronunció los votos solemnes: un año de noviciado, profesión simple y a los tres, profesión solemne. Fue ordenado sacerdote en la catedral de Benevento el día 10 de agosto de 1910 y cantó su primera misa en su pueblo natal cuatro días más tarde.

Desde 1909 a 1916 su salud se resiente seriamente hasta el punto de que llegó a temerse por su vida. Parece ser que fue atacado por la tuberculosis, pero realmente no existe ningún documento médico que así lo indique. Como realmente estaba enfermo, aunque ya era fraile y sacerdote, se ve obligado a vivir fuera del convento. Él donde mejor se encontraba era en su casa, en su pueblo y allí ayudaba al párroco en las tareas pastorales. En el año 1916 se ve obligado a ir a Nápoles a realizar el servicio militar, pero su estado de salud convence a los médicos de que Pío no estaba capacitado para cumplir con sus deberes militares. Más tarde, habrá de ir otra vez.

Fotografía del Santo bendiciendo, donde se aprecia claramente el estigma en la palma de la mano.

Cuando estaba fuera del convento, en alguna ocasión sus superiores le requerían para que regresara, pero él, realmente, se sentía mejor en su pueblo. En este tiempo en que está enfermo, el padre Pío empieza a sentir fuertes dolores en las manos y en los pies y el día 8 de septiembre de 1911 (un año después de haber sido ordenado sacerdote), le confiesa a su director espiritual, el padre Benito de San Marcos, que tenía unos estigmas invisibles desde hacía cosa de un año que eran los que le producían los terribles dolores de las manos y de los pies. El 10 de octubre de 1915 le revela también a su director que desde hace años sufre los dolores de la coronación de espinas y de la flagelación.

El día 17 de febrero de 1916 los superiores lo enviaron al convento de Santa Ana en Foggia y el 28 de julio del mismo año, para hacerle más llevadero el calor que había en Foggia, como estaba tan delicado de salud, lo envían una semana al convento de San Giovanni Rotondo, convento situado en las inmediaciones del Monte Gargajo. De allí vuelve a Foggia pero unas semanas más tarde obtiene que lo devuelvan a San Giovanni. Este convento, que estaba a las afueras del pueblo, era muy modesto; había un sendero de piedra entre el convento y el pueblo y aunque durante toda su vida el padre Pío fue visto en diversos lugares del mundo, lo cierto es que nunca salió de ese convento. El hecho de estar en un sitio y ser visto al mismo tiempo en otro muy distante no tiene otra explicación posible que el fenómeno místico de la bilocación (estar en dos lugares simultáneamente, al mismo tiempo). En sus cincuenta y dos años de vida en el convento, se dedicó al estudio, a atender durante largas jornadas a los penitentes que acudían desde todas las partes del mundo y a la celebración de la Santa Misa, que normalmente duraba varias horas y que celebraba con profundísimo fervor.

El 5 de agosto de 1918 experimentó el fenómeno de la transverberación, de forma similar a como lo había experimentado en otros tiempos nuestra Santa Teresa de Jesús y San Felipe Neri. Un misterioso personaje celestial le traspasa el corazón con una lanza ocasionándole una herida de la que siempre sangrará. El 20 de septiembre del mismo año ocurrió la estigmatización: ve de nuevo en el coro al misterioso personaje que chorrea sangre y así él se encuentra llagado en las manos, en los pies y en el costado. Desde ese momento San Pío de Pietrelcina lleva físicamente en su cuerpo los signos visibles de la Pasión de Cristo. Aunque sentía los estigmas desde el año 1911, físicamente aparecen en 1918.

La estigmatización no es un fenómeno frecuente y desde luego son poquísimos los casos que han sido reconocidos por la Iglesia. Por eso era normal que los frailes, sus superiores y la Iglesia se mostrasen preocupados sobre todo cuando este fenómeno trascendió fuera del convento. La noticia se difundió por toda Italia y miles de peregrinos empezaron a ir al convento atraídos por los carismas del Padre Pío. La Iglesia se alarma.

Detalle del rostro del Santo "de cuerpo presente".

El 15 de mayo de 1919 por primera vez un médico, el profesor Luís Romanelli del hospital de Barletta, examina los estigmas del Padre Pío. El 26 de julio lo visita el profesor Bignami, patólogo de la Universidad de Roma y el 9 de octubre se expone a un examen profundo que le realiza el doctor Jorge Festa, enviado por la Curia General de la Orden. Sin embargo, en diversos medios persistían las dudas y las reticencias y así, el 17 de junio de 1923, el Santo Oficio tomó algunas medidas cautelares ordenando que en adelante, el Padre Pío celebrase la Misa en la capilla interior del convento y no en público y que no respondiera a las numerosas cartas que recibía de todo el mundo.

El 25 de junio, mientras celebraba misa en la capilla interior del convento, se desencadenó una sublevación popular por lo que deciden que desde el día siguiente volviese a celebrarla Misaen la iglesia, pero mes y medio más tarde le ordenan trasladarse a Ancona, cosa que no ocurre porque los habitantes del pueblo montaron guardia alrededor del convento para impedir su salida, incluso por la fuerza, si hubiese llegado el caso. Ante esto, la autoridad eclesiástica revoca la orden del traslado a Ancona y así, el Padre Pío pudo retomar su ministerio habitual. Sin duda contribuyó muchísimo su actitud de perfecta obediencia con la que cumplió a rajatabla todas las restricciones que sus superiores le habían impuesto.

En el año 1929 falleció su madre. En 1931 le imponen nuevas medidas disciplinarias: le prohíben ejercer el ministerio sacerdotal salvo la celebración de la Misa en privado. No podía confesar, ni recibir visitas, ni administrar los sacramentos, nada. Nuevamente lo soporta con obediencia y humildemente. Pero ante la reacción popular, no tienen más remedio que autorizarle nuevamente a que celebre Misa en público y un año más tarde, le autorizan de nuevo a confesar. En 1946 fallece también su padre, pero antes, el 9 de enero de 1940 comienzan los trabajos de la gran obra terrenal del Padre Pío: la construcción de la “Casa para el alivio del sufrimiento” y en 1956 se inaugura el hospital, perfectamente equipado y que se construyó y equipó y aun hoy en día subsiste gracias exclusivamente a las limosnas de los fieles. No tiene ninguna subvención de ningún estamento ni civil ni eclesiástico.

El papa Benedicto XVI contempla el corazón del Santo. Iglesia de San Giovanni Rotondo, Foggia (Italia).

En 1959 se inaugura un nuevo templo en el que caben más de dos mil personas y en el que están los restos del santo. A partir de 1966, debido a su enfermedad, empieza a celebrar Misa sentado y el 22 de septiembre de 1968 celebra su última Misa. Lo hará como siempre, a las cinco de la mañana. Murió al día siguiente, 23 de septiembre, de madrugada,  sentado en su celda y repitiendo incesantemente: “Jesús, María; Jesús, María.” Tenía ochenta y un años de edad. A sus funerales, que se celebraron tres días más tarde, asistieron más de cien mil personas. Fue sepultado en la cripta de la iglesia. El día 27 de septiembre se abrió la cripta a los fieles y se inició una peregrinación que aun hoy en día continúa. Por allí han pasado muchos millones de personas de toda edad, condición social, raza, credo, etc.

El día 20 de marzo de 1983 se inició oficialmente el proceso informativo en San Giovanni Rotondo. El 23 de mayo de 1987, el papa San Juan Pablo II acude en peregrinación al Santuario y reza ante su tumba. Juan Pablo II lo había conocido mucho antes de ser papa, en el convento y el Padre Pío le profetizó que sería el sucesor de Pedro. Lo mismo le ocurrió al Beato Pablo VI antes de ser papa. El 21 de enero de 1990 concluyó el proceso de beatificación y en abril de 1997 fue declarado Venerable. Fue beatificado por Juan Pablo II el día 2 de mayo de 1999 y canonizado por este mismo Papa, el día 16 de junio del año2002. Ha sido la canonización más multitudinaria de cuantas se han llevado a cabo a lo largo de todos los años; muchos cientos de miles de personas que llenaban la Plaza de San Pedro y todas las calles adyacentes, así como otros cientos de miles que se congregaron en la explanada del Convento de San Giovanni Rotondo.

San Pío de Pietrelcina amaba profundamente a todos los hombres y los amaba sinceramente, como hijos de Dios y hermanos suyos. Por su bien espiritual se había convertido en el cirineo de cuantos acudían a él. Para aliviar sus sufrimientos inventó lo que él llamaba la catedral de la caridad (la Casa para el alivio del sufrimiento). En San Giovanni Rotondo no había hospital y hoy existe uno espléndido, un asilo infantil, ambulatorios, un banco de sangre: un inmenso complejo hospitalario.

Vista del sepulcro actual del Santo, expuesto -con cobertura de cera- a la veneración de los fieles. Iglesia de San Giovanni Rotondo, Foggia, Italia.

Lo que más ha llamado la atención de cuantos conocieron al Padre Pío fue su estigmatización. El dijo a su confesor: “¿Qué puedo decirle con respecto a lo que me pregunta acerca de cómo se ha producido mi crucifixión? ¡Dios mío, qué confusión y qué humillación experimento al tener que manifestar lo que tú has realizado en esta pobre criatura tuya! Fue en la mañana del 20 de septiembre, después de celebrar la Santa Misa, cuando me sentí invadido por un reposo, semejante a un dulce sueño. Todos los sentidos exteriores e interiores, así como las mismas facultades del alma, quedaron en una quietud indescriptible. Entonces se hizo un gran silencio alrededor mío y dentro de mí y fui invadido por una gran paz y un abandono en el completo carecer de todo. Todo sucedió en un instante. Y mientras esto ocurría, me encontré delante de un misterioso personaje, semejante al que había visto la tarde del 5 de agosto, pero que se diferenciaba de él en que tenía las manos, los pies y el costado manando sangre. Su vista me aterrorizó y no podría explicar lo que sentí en mí en ese momento. Me sentía morir y habría muerto si el Señor no hubiese intervenido sosteniendo mi corazón, que yo sentía que saltaba en mi pecho. La visión del personaje se retiró y vi que mis manos, pies y costado estaban perforados y sangraban. Imagínese el desgarramiento que experimenté entonces y que continúo experimentando casi todos los días. La herida del corazón mana continuamente sangre, especialmente desde los jueves hasta los sábados. Temo morir desangrado si el Señor no escucha los gemidos de mi pobre corazón y me retira lo sucedido. Jesús que es tan bueno, ¿no me concederá esta gracia?”  No sigo narrando lo que el Padre Pío le dijo a su confesor, pero podemos comprobar que para él, la estigmatización era un sufrimiento físico y moral, aunque al mismo tiempo le producía una enorme paz interior. Él dice que el tormento es amable y doloroso al mismo tiempo. Su festividad se celebra el día de su muerte, hoy, 23 de septiembre.

 Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

16 pensamientos en “San Pío de Pietrelcina, fraile capuchino

  1. Recuerdo que este Santo me provocaba más reparos que simpatías por su fama explosiva y por el tema de los estigmas, que siempre se me ha antojado un detalle más siniestro que bonito; la verdad, pero eso fue hasta aquella tarde en Barcelona en la que Harold y yo nos sentamos frente a la televisión y nos zampamos una caja de galletas mientras veíamos una película sobre él.

    Quizá a algunos les parezca ridículo que yo haya conocido realmente este Santo a través de una película, pero así son las cosas. Después de verla, comprendí la dimensión espiritual y humana de este fraile que sí, al parecer, estuvo estigmatizado, pero que fue un sacerdote dedicado, un padre para sus fieles, un hijo obediente para esa Iglesia que tanto le complicó la vida y un bienhechor para los enfermos de la zona. Al final, eso es lo que realmente cuenta, más que los estigmas.

  2. Ana Maria,
    Al ser un santo tan contemporáneo y tan mediático parece como si a algunos (al menos a mi) nos resultara algo extraño, por no decir otra cosa. Pero una cosa está clara: fue un sencillo hijo de San Francisco, obediente hasta el extremo porque la Iglesia y la Orden fueron muy injustas con él y algo especial debió tener cuando Cristo “le regaló” sus estigmas. Estigmas que están suficientemente documentados a nivel científico.
    Este regalo, símbolo de un intenso amor mutuo entre Cristo y él, debió ocasionarle una enorme paz interior pero igualmente intensos debieron ser sus dolores físicos.

  3. Un santo como bien dices Antonio muy contemporaneo nuestro pero que te deja un sabor que casi parece que hablaramos de los santos de las antiguas leyendas por el gran numero de sucesos misticos que se cuentan sobre San Pio, debo confesar que igual que Mel ante yo no sabia mucho sobre este santo hasta que vi una pelicula sobre su vida y me encanto su cercania a San Francisco en muchos aspectos hasta en los estigmas, el padre Pio además se ah convertido en un santo con muchos devotos aqui en México aunque no se suelen ver imagenes suyas si hay muchos templos que organizan peregrinaciones a su tumba lo que habla de la trascendencia que tiene su figura, aproposito Antonio, los estigmas del padre Pio desaparecieron al fallecer como sucede en otros casos de santos estigmatizados?

  4. Antonio,a mi San Pio de Pieltrecina me recuerda que los grandes santos de antaño todavia siguen presentes en la actualidad.
    Que injusta fue la iglesia con el por no comprender los dones recibidos por Cristo,parece mentira,ya que hablamos de decadas enteras del siglo pasado.
    En el articulo que publique sobre los fenomenos mistico-extraordinarios que les suceden a los santos.San Pio tenia una buena lista….
    Tambien recuerdo que durante un tiempo ( o años) sufrio ataques fisicos de un ente maligno;por no decir el demonio vamos.

    • Abel,
      Raro es el místico que no ha pasado alguna que otra vez por lo que llamaba Santa Teresa como “la noche oscura”, pero de ahí a que se le aparecieran los demonios…., yo al menos, por ahí no paso.

      • Explicame tu opinion si no te sabe mal.
        Me imagino que estarias al tanto de estos sucesos aunque no los hayas mencionado en el articulo.
        P.d-Aun estoy esperando la respuesta sobre los “nestorianos” 😉

  5. Yo doy por ciertos que tuvo los dones de estigmas, bilocación, clarividencia, precognición y curaciones. El resto de los que tu le adjudicabas en aquel artículo, a mi me parecen “cuentos chinos”. Me has pedido mi opinión y como lo pienso te lo digo.
    En cuanto al tema de los nestorianos: SE ME HABIA OLVIDADO POR COMPLETO. Cosas de la edad, ja, ja.

  6. A mí siempre me ha llamado la atención, en un sentido positivo, el padre Pío. Por estos lares ocurre lo mismo que comentó André: es muy popular, pese a la escasez de imágenes.
    Siento una profunda admiración por este fraile: desde que vi el primer documental, hace ya casi 10 años, me he interesado por conocerlo más, porque el fenómeno de los estigmas es apenas la punta del iceberg de un gran siervo de Dios. Más que sus heridas, es su vida lo que importa, y los testimonios de las personas que se confesaron con él dan muestra de un hombre cercano a la miseria humana, compasivo y misericordioso. Y eso de su obediencia sin límite a pesar de la injusticia (aunque fuese dictada por la prudencia) es un signo que no se equivoca: porque hasta en eso quiso imitar al Maestro Jesús quien “cuando lo insultaban no devolvía el insulto, en su pasión no profería amenaza; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente”

  7. Como me gusta recrearme en lo tangible debo decir que admiro y mucho la obra realizada en la “Casa Alivio del Sufrimiento” que cuenta con más de 1.200 camas para los enfermos y ha creado más de 2.000 puestos de trabajo. Creo que el ser un personaje tan mediatíco ayudó a que esto fuese posible y de verdad el tema de lso estigmas me ahuyenta e inquieta al mismo tiempo. Gracias Antonio.

  8. El complejo sanitario montado en San Giovanni Rotondo es de lo mejorcito que hay en Italia y, como digo, sin recibir subvención alguna. Seguro que la sombra del Padre Pio sigue detrás de esa grandiosa obra; es el alma de la misma.
    En cuanto a los estigmas qué decirte: creo que es la consecuencia de vivir una intensa vida de amor mistico compenetrándose con Cristo, que es quién estigmatiza. Una mezcla de gozo místico y sufrimiento físico que posiblemente no comprendan del todo ni incluso quienes los ha sufrido.

  9. Alguien podria aclararme esta cuestion?
    yo se que el cuerpo INCORRUPTO del padre pio fue exhumado y puesto en la iglesia de San Giovanni Rotondo, pero hace poco me entere que solo fue por un tiempo, y que luego lo volverian a enterrar ¿ es cierto esto? y si es asi, no les parece una verdadera lastima que este gran tesoro de la iglesia sea escondido debajo de la tierra de nuevo. los cuerpos de los santos como el ( incorruptibles) deverian ser expuestos para la veneracion de los fieles como los de Santa Bernadette.

    • Jhonatan,
      Es la primera noticia que tengo en ese sentido. He preguntado a dos frailes capuchinos y me dicen que no saben absolutamente nada y que piensan que eso no será así ya que el “daño” espiritual a los peregrinos sería muy grande y además sería una acción no comprendida y rechazada por muchos.
      Por otro lado, la instalación del cuerpo del santo en el precioso lugar donde se encuentra ha costado mucho dinero y no parece probable que se haya gastado en balde.
      De todos modos, aunque me dicen que no, seguiré indagando y si tengo noticias en contra, te las haré saber.
      Gracias.

  10. cuanto me emociono y alegra leer y saber todo sobre el Padre Pio de Pietrelcina, me hubiera gustado vivir en la època de este Santo Padre para poder decirle cuanto lo quiero y agradecrle por los mialgros que me esta haciendo en la actualidad. Te amo y extraño Santo Padre Pio de Pietelciona. AMEN AMEN AMEN

  11. Un dato muy desconocido del Santo Padre Pío es su apoyo y testimonio a las apariciones de la Virgen ocurridas en la localidad cántabra de San Sebastián de Garabandal. Se conserva una carta donde el P. Pio les dice a las videntes:
    Queridas Niñas.
    A las nueve de esta mañana la Santa Virgen Maria me ha hablado de vosotras queridas niñas, de vuestras visiones y me ha dicho de deciros:
    “Benditas niñas de San Sebastián de Garabandal yo os prometo que estaré con vosotras hasta el fin de vuestra vida y vosotras estaréis conmigo hasta el fin del mundo y luego unidas a mi en el gozo del paraíso”.

  12. DEspues de llegar a San Giovanni Rotondo,y esperar que me recibieran con los brazos abiertos ,tan solo me encontre con un líndo aroma a flores indescriptible por los lugares donde había estado nuestro Padre Pio,todo ello confirmado por mi mujer que me acompañaba,al principio creíamos que era algún tipo de perfume artificial,pero luego nos dimos cuenta que no,por que en el exterior ,y no cerca ,seguía oliendo el mismo aroma (incluso al irnos ,dentro del bus).
    Gracias Padre Pio por recibirnos y despedirte de nosotros

    PD. mas tarde me entere que no todos perciben ese olor al llegar,y nosotros lo percibimos en ese momento como algo normal,nunca olvidare ese aroma

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