Beatos Mártires de Vila-real (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Beato Pascual Fortuño Almela, franciscano mártir.

Este es el primero de dos artículos (en principio) dedicados a los mártires beatificados de mi ciudad, Vila-real. En un principio sólo iba a realizar las reseñas de varios de ellos, pero indagando en mis libros de consulta he descubierto que hay algunos más, así que lo dividiré en varios artículos.
El que titule los artículos como “Beatos Mártires de Vila-real”, no expresa necesariamente que hayan sufrido el martirio hallándose en esta población, sino que son oriundos de ella. Desgraciadamente hay más mártires cuyas causas están en proceso y de los que no dispongo de información, pero ya trataré más adelante de averiguar sobre ellos.

Padre Pascual Fortuño Almela, franciscano:
Cursó sus primeros estudios en el colegio de los franciscanos de Vila-real y las humanidades en el Seminario menor franciscano de Balaguer (Lleida), y en el de Benissa (Alicante),perteneciente a la Provincia Franciscana de Valencia.
Vistió el habito franciscano en el monasterio de Santo Espíritu del Monte en Gilet (Valencia), el día 18 de enero de 1905,donde hizo la profesión simple el 21 de enero de 1906 y la solemne el 24 de enero de 1909.
Terminados los estudios eclesiásticos en las Casas de formación de la Provincia Franciscana de Valencia, fue ordenado sacerdote en Teruel, el día 15 de agosto de 1913.
Fue destinado al Seminario Menor Franciscano de Benissa (Alicante), como educador de los seminaristas, por quienes se preocupaba y de quienes consiguió ganar su aprecio y confianza.

En el año 1917 fue destinado a Azul (Argentina).Durante unos cinco años, en esta y otras casas de Argentina, desempeñó con ejemplaridad su ministerio sacerdotal.
Reintegrado al territorio de su Provincia Franciscana de Valencia, en Benissa y en Pego (Alicante), de nuevo se dedico a la educación y formación de los niños seminaristas.
Durante algún tiempo estuvo en Segorbe (Castellón) y ya entrada la República de 1931 fue nombrado Vicario del Convento-Noviciado de Santo Espíritu del Monte.

Durante estos años de su ministerio sacerdotal fue asiduo al confesionario y prudente director de almas. Predicador de la palabra de Dios, que preparaba con esmero y tesón.
Director de Ejercicios espirituales y muy solicitado por las religiosas para pláticas espirituales de formación. Quienes convivieron con el, comentan con fluidez y gozo las virtudes y cualidades morales y religiosas de que estaba adornado, así como su devoción al Santísimo Sacramento, a la Santísima Virgen, a la practica del Vía Crucis, su vida de oración, su conciencia y vida religiosa; y recalcan su afán de inculcar estas virtudes y devociones a sus alumnos.

Sepulcro de los Beatos Ángel María y Luis María.

Al tener que abandonar el Monasterio de Santo Espíritu de Monte en la persecución religiosa de 1936, se refugió en casa de sus familiares en Villa-real (Castellón). En sus conversaciones, particularmente con su madre, solía decir: “Sea lo que Dios quiera. Que se cumpla la voluntad de Dios. Estemos preparados para lo que el Señor quiera de nosotros. Esto es lo único que nos interesa en esta vida. No llores madre, pues cuando me maten, tendrás un hijo en el cielo. Tu me preguntas que adonde voy, me voy al cielo”.

Fue funesta la persecución religiosa que sufrió Villa-real. Fueron asesinados muchos sacerdotes y religiosos y quemados los templos. En este ambiente, el Padre Pascual Fortuño fue detenido en Villa-real en casa de su hermana Rosario, el día 7 de septiembre de 1936, y encarcelado en el cuartel de la Guardia Civil.
A un testigo de excepción del tiempo que estuvo en la cárcel, el Padre Pascual le dijo: “A usted no le pasará nada. Yo se positivamente adonde voy. Estoy destinado al martirio; diga a mis hermanos que voy conforme al martirio; que recen mucho por estos pobres hombres”.
Y no le paso nada; también fue llevado al patíbulo de la muerte, pero pudo escapar y sobrevivir. El Beato Pascual Fortuño Almela fue asesinado en la madrugada del día 8 de septiembre de 1936, en la carretera entre Castellón de la Plana y Benicassim (Castellón).

Contaba 50 años de edad, 31 de hábito franciscano y 23 de sacerdocio. Su cadáver fue trasladado al cementerio de Castellón de la Plana y enterrado en el suelo, en fosa individual.
El mismo día de la muerte corrió por Villa-real la noticia del género de muerte del Padre Pascual y se difundieron las palabras de sus verdugos: “Estamos asustados; disparábamos y las balas rebotaban sobre su pecho. Entonces el nos ha dicho: es inútil que disparéis, si queréis matarme, tiene que ser con un arma blanca. Le hemos hundido un puñal o machete y ha muerto”.
“Hemos hecho mal en matarlo; era un santo”.
“Si es verdad que hay santos, este es uno de ellos”.

Se trasladaron después sus reliquias al cementerio de Villa-real, donde se hizo fervoroso recibimiento, siendo depositado en el panteón de los franciscanos.
Actualmente sus restos reposan en la iglesia de los Padres Franciscanos de Villa-real, en el lateral de una pared cercano al altar.
Tengo la dicha de guardar muy buenos recuerdos de los Padres Franciscanos, allí asistí al catecismo así como realice mi primera Comunión y Confirmación.

Reconocimiento de los restos de los Beatos Ángel María y Luis María, en Tarrassa.

Ludovico María Ayet Canós (Antonio Ayet Canós), carmelita:
Antonio Ayet Canos, nació en Villareal de los Infantes (Castellón) el 25 de julio de 1886. Sus padres se llamaban Pascual y Mariana, y fue el menor de cinco hermanos. Fue bautizado el mismo día de su nacimiento y confirmado el 10 de junio de 1890.
Frecuentó la escuela de los Padres Franciscanos, mostrándose aplicado y piadoso.
De joven ayudaba a su padre en las labores del campo; asistía a los actos de la Congregación Mariana de San Luís y colaboraba en la catequesis del Carmen.
Por su profunda piedad e inclinación a todo lo referente al culto divino, daba ya desde pequeño señales de vocación religiosa.

En agosto de 1909, con 19 años recién cumplidos, ingresó en la Orden del Carmen, tomando el hábito para hermano, y profesando el 2 de febrero de 1911.
En 1920 fue destinado a la fundación de las misiones en Puerto Rico, a donde llegó el día 3 de mayo. Tras dos largos años en Puerto Rico, el 23 de junio de 1922 pasó a la fundación de Venezuela, donde trabajó hasta 1928, en que regreso a España.
En 1936 se hallaba en el convento de Barcelona, cuando el 18 de julio por la tarde, a petición de Padre Luis Codinach, fray Ludovico fue a Tarrasa para preparar la fiesta del Carmen, que iba a celebrarse el domingo día 19.

En Terrasa le sorprendió la persecución religiosa, siendo encarcelado el día 21 junto con fray Ángel Presta. El 13 de agosto fue trasladado junto con fray Ángel y otros presos a la cárcel Modelo de Barcelona, donde estuvieron hasta el 12 de octubre, fecha en que fueron trasladados al Palacio de Justicia.
Al día siguiente los llevaron al cementerio clandestino de Tarrasa y allí los fusilaron en la noche del 13 de octubre de 1936.

Abel

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

3 pensamientos en “Beatos Mártires de Vila-real (I)

  1. Gracias Abel, por ponernos estos dos nuevos ejemplos de vida.
    Cuando el Beato Pascual y sus tres compañeros fueron beatificados en el año 2001 (quiero recordar que eran los primeros mártires franciscanos del año 1936 que subieron a los altares), me puse en contacto con el vice-postulador de la Causa, que residía en Valencia, y tuvo la gentileza de facilitarme todo tipo de información sobre los cuatro. Para mi, fueron días de alegría pues conoces mi relación con la Orden Franciscana y aquel hombre, fue realmente gentil conmigo. Aunque he repartido casi todo el material informativo que me facilitó sobre ellos, aun me guardo la “Positio” que, si te soy sincero, no recuerdo si me la facilitó él.

    Tacho, en cuanto al Beato Ludovico Maria, con el permiso de Abel y metiendo la cuchara como acostumbrais decir por allí, te diré que pertenece a la Orden de los Carmelitas de la Antigua Observancia (no es de los Descalzos).

  2. Lucho Antonio ya te ha respondido por mi.
    Al final seran tres los articulos que dedicare a los martires de mi ciudad.
    Antonio te voy a nombrar Bibliotecario Mayor en temas de santos,haber si me pasas alguna foto de tu extensa coleccion que debe ser impresionante verla. 😉

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