El Rito Armenio y San Gregorio el Iluminador

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Solemne pontifical en rito armenio.

El Rito armenio:

Hoy, queremos dar unos breves apuntes sobre la Iglesia Apostólica Armena y sobre su “fundador”, San Gregorio el Iluminador; queremos escribir sobre este antiguo rito oriental y sobre la vida de este importante santo.
La doctrina cristológica de la Iglesia Apostólica Armena, de hecho, coincide con la doctrina católica. Rechaza tanto el nestorianismo como el monofisismo, aunque la jerarquía armenia no ha firmado ninguno de los dogmas definidos con posterioridad al Concilio de Calcedonia. Una declaración de afirmación de esta doctrina calcedoniense, fue firmada en el Vaticano por el Patriarca Karekin I de Echmiadzin y por el papa San Juan Pablo II el día 13 de diciembre del año 1996. Los puntos de discusión son otros, como por ejemplo la Epíclesis o invocación al Espíritu Santo para que en la misa transforme el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo. Esta es una doctrina sacramental de primera importancia para los armenios mientras que en la teología latina no tiene la misma importancia. Otras discusiones son acerca del purgatorio y la admisión del divorcio.

La Iglesia Apostólica Armena acepta los siete sacramentos. El bautismo lo hace por triple inmersión e inmediatamente se confiere la Confirmación mediante la unción con el santo crisma de la frente, los oídos, la boca, la nariz, los ojos, el pecho, la espalda, las manos y los pies del recién bautizado. En cuanto a la Penitencia, se admite tanto la general o pública como la privada.
Mientras que en las otras liturgias orientales la Coronación de los esposos y la bendición del sacerdote constituyen el signo esencial del sacramento del Matrimonio, para los armenios, al igual que para los latinos, ese signo esencial es el consentimiento que se dan mutuamente los esposos. En ciertos casos se admite el divorcio.

Fotografía de un sacerdote de rito armenio revestido con el atuendo propio del rito.

En el sacramento del Orden, además de la antigua imposición de las manos por parte del obispo, se han añadido otras ceremonias del ritual romano como la unción de las manos del neosacerdote con el santo crisma. Sin embargo, entre el obispo y el sacerdote, ellos tienen un grado intermedio que es el llamado “vardapets”. Estos son sacerdotes doctos y célibes a los que no se les obliga a vivir como monjes, pero de entre los cuales se eligen a los obispos, que son consagrados por el katholicós. Los “vardapets”, digamos que son como los archimandritas bizantinos. Los sacerdotes pueden ser célibes o casados. En la Unción (Visitación a los enfermos), estos no son ungidos, pues ya lo fueron en la Confirmación.

La liturgia armena se distingue por su belleza y solemnidad. Originariamente, los primeros evangelizadores de Armenia introdujeron un rito del tipo siríaco, del cual aun se encuentran algunas trazas en el actual rito armenio, pero en seguida sintieron el influjo de Cesarea de Capadocia, que era de rito antioqueno; de esa influencia, derivaron más tarde los ritos armeno y bizantino y es por esto por lo que la liturgia armena es la más parecida a la liturgia bizantina.

El “canon” de la Misa se atribuye a San Gregorio el Iluminador, del que hablaremos más adelante, pero realmente es una adaptación de la “anáfora” bizantina de San Juan Crisóstomo. Las persecuciones obligaron a los armenios a refugiarse en Cilicia y es allí donde empezó a influir en su liturgia, la liturgia romana. Por poner algún ejemplo diremos que la Misa se inicia exactamente igual a como se iniciaba la latina antes de la reforma del Concilio Vaticano II, que la elevación de la Hostia consagrada se hace exactamente igual que en el rito romano o que la Misa termina con la lectura del primer capítulo del Evangelio de San Juan, como hacíamos también nosotros antes.

Liturgia armenia. Nótesen las mitras de los obispos y las de los sacerdotes.

Los obispos utilizan la mitra y el báculo latinos mientras que los sacerdotes usan unas coronas y báculos similares a los usados por los obispos bizantinos. Sin embargo, aunque los ornamentos litúrgicos son más suntuosos, la decoración interna de las iglesias es mucho más sobria. Normalmente, solo se encuentra un cuadro de la Virgen con el Niño al fondo del altar. No existe el culto a los iconos.

La Iglesia Apostólica Armena constituye un caso especial de organización eclesiástica. El Katholicós supremo (Patriarca) está en Etchmiadzin (Armenia), pero existen otros patriarcados en Jerusalén, Estambul y Cilicia; este último se considera absolutamente autocéfalo, residiendo el Patriarca en Antelías (Líbano). Sin embargo, existe total y absoluta comunión entre los cuatro patriarcados.

Y por último, una curiosidad. No existen las parroquias al estilo en el que podemos considerarla en Occidente. Todas las iglesias tienen una unidad de culto y aunque a ellas están vinculados algunos sacerdotes, son regidas por un consejo de seglares: estos son los que gestionan el templo, guardan sus llaves, eligen a los sacerdotes que deben asegurar el culto, en fin, los que mandan.

San Gregorio el Iluminador, apóstol de los armenios:

Era hijo de Anak, príncipe parto, por lo que es conocido también con el sobrenombre de San Gregorio el Parto. El rey de Persia Artasir, envió a Anak a Armenia con el objetivo de asesinar a traición al rey armenio Kosrov, perteneciente a la dinastía de los Arsácides. Aunque logró su objetivo, Anak fue arrestado y su familia fue exterminada, pero uno de sus hijos, Gregorio, fue escondido por una nodriza cristiana que se lo llevó a Cesarea de Capadocia, librándolo de la muerte.

Se puede afirmar que Gregorio había nacido en lo que hoy es Armenia alrededor del año 260 y que fue educado cristianamente en Cesarea, donde muy joven, se casó con una cristiana llamada Julita, de la que tuvo dos hijos: San Aristakes y San Verdanes.

Fresco del Santo en el monasterio de Saghmosavank (Armenia).

Fue ordenado de sacerdote en Cesarea y entró en la Corte del príncipe armenio Tiridate, que también había huido de su país y se había puesto bajo la protección del emperador romano. Después de la batalla de Galerio contra los persas en el año 297, batalla en la que participó Tiridate, Diocleciano lo apoyó para que con ayuda de las legiones romanas pudiera recuperar su trono en Armenia. Gregorio formó parte del séquito y cuando pusieron pie en suelo armenio, el príncipe ordenó organizar una fiesta en honor de la diosa Anahita, a lo que Gregorio se negó por lo que fue torturado.

Existe una “Vita” del santo que explica las catorce torturas, a cual más cruel, a las que fue sometido. Baste un ejemplo, estuvo metido en un profundo pozo durante quince años, desde el año 298 al 313, mientras Tiridate perseguía a los cristianos.

Según Sozomeno, la conversión de Armenia fue la consecuencia de una curación milagrosa del mismísimo Tiridate. Este rey, después de haber dado orden de matar a la virgen Santa Hripsima, enfermó de tristeza porque él habría querido tenerla por esposa y ella al rechazarlo por conservar su virginidad murió martirizada. Se describe esta enfermedad como una especie de transformación ¡en jabalí!, algo parecido a lo ocurrido al rey Nabucodonosor, por lo que puede deducirse que se tratase de una especie de licantropía (λυκάνθρωπος): transformación en hombre-lobo (!!).
Y mientras en la Corte se desesperaban porque no encontraban ningún remedio, una hermana del rey llamada Khosroviduxth tuvo una visión en la que se le apareció San Gregorio, que estaba encerrado en el pozo del que hemos hablado antes.
Liberaron a Gregorio, lo llevaron ante el rey y este lo curó y durante seis meses catequizó al rey y a la corte, los convirtió, hizo que firmara un decreto aboliendo el paganismo, erigió numerosas iglesias y altares… y así comenzó la evangelización de Armenia, aunque al rey no lo bautizó esperando que lo hiciera un obispo.

Escultura del Santo en el exterior de la Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Esta “Vita” a la que estamos haciendo referencia, sigue diciendo que el rey tuvo una visión en la que un ángel le decía que se eligiera a San Gregorio como supremo pastor de su reino ya convertido. Al mismo tiempo, el mismo ángel se le aparecía a Gregorio y le indicaba que aceptase esa responsabilidad. Lo eligieron y fue enviado a Cesarea de Capadocia a fin de ser consagrado como obispo. Quince príncipes y más de treinta mil personas lo acompañaron en el viaje a fin de asegurar su seguridad pues tenían que pasar por lugares donde la población era pagana y los sacerdotes idólatras trataban de impedirlo.

Llegados a Cesarea, fueron recibidos por el obispo Leoncio al cual entregaron una carta del rey; este convocó el sínodo de Cesarea del 314, en el que participaron veinte obispos y donde consagraron a Gregorio. Leoncio le devolvió otra carta al rey de Armenia, se la dio a Gregorio, junto con otra carta dirigida a Pedro, obispo de Sebaste. En ella, Leoncio pedía a Pedro que acompañase a Gregorio hasta Astisat (Armenia) para entronizarlo en su sede conforme ordenaba los cánones eclesiásticos.

En aquella ciudad lo recibieron mal y tuvo que ser defendido por quienes le acompañaban. Hay que tener en cuenta que dicha ciudad había sido sede episcopal, pero durante la persecución contra los cristianos había estado sin obispo y de pronto se encontraron que acompañaban a Gregorio los mismos que antes de convertirse, los habían perseguido. Gregorio tomó posesión de su nueva sede y como llevaba consigo reliquias de San Juan Bautista y de San Atenógenes (mártir en el 303 en tiempos de Diocleciano), las puso en una capilla construida al efecto. En las aguas del río Eufrates bautizó a muchísimos príncipes, soldados y al propio rey con su esposa y hermana.

Después de aquel acto solemne, se dedicó a organizar la nueva Iglesia y como había sido acompañado desde Cesarea por numerosos sacerdotes y monjes, de entre ellos, consagró a varios obispos y los envió a diversas regiones del país. La “Vita” a la que estamos haciendo referencia menciona por sus nombres a una quincena de estos obispos y a sus respectivas sedes. Renacía la Iglesia Armena.

Como Gregorio tenía dos hijos, él quiso enviarlos a Cesarea pero el rey le exhortó a que se quedaran con él para ayudarle. Aristakes, que era monje y llevaba vida de anacoreta, fue consagrado obispo y quedó como ayudante de su padre, reemplazándolo cuando Gregorio se retiraba temporalmente a un monasterio o iba a evangelizar nuevas tierras. San Aristakes, consagró también a su hermano, San Verdanes, o sea, el padre y los dos hijos fueron obispos y los tres están reconocidos como santos por la Iglesia Universal.

Un obispo armenio porta el relicario con el brazo derecho del Santo.

San Gregorio, acompañado del rey fueron a Roma a visitar al emperador Constantino el Grande y durante el viaje ocurrió un hecho histórico que originó una leyenda en la Edad Media. Según esta, encontrándose Gregorio con el Papa Silvestre, este le habría otorgado el privilegio de ser Patriarca de Oriente. El hecho es real, pero la leyenda es conocida como “la carta del pacto”.

San Gregorio murió en el año 328 y fue sepultado en Thordan, localidad de la región de Daranalik’. Aunque la “Vita” no describe absolutamente nada de cómo fue su muerte, existe una leyenda que dice que San Gregorio se habría retirado al monte Sabih para dedicarse a la vida contemplativa y allí murió como un desconocido. Algunos pastores recogieron su cuerpo y lo sepultaron. Un siglo más tarde, un eremita tuvo una visión y su cuerpo fue descubierto.

La Iglesia Armenia le ha dedicado tres fiestas a este Santo, llamado “el Iluminador”: la primera y principal y probablemente la más antigua, es la de la invención de sus reliquias. Esta fiesta recordaba antiguamente la muerte del santo, pero posteriormente fue confundida con la fiesta de la invención. Según un antiguo calendario armenio esta fiesta era celebrada el día 30 de septiembre, pero recientemente ha sido trasladada al tercer sábado después de Pentecostés. Los menologios y sinaxarios bizantinos y el Martirologio Romano también lo recuerdan ese día.
Las otras dos fiestas son: la entrada de Gregorio en la prisión o pozo (quinto sábado de Cuaresma) y la salida de la misma (sábado después de Pentecostés).
El nombre de San Gregorio es especialmente recordado en las plegarias litúrgicas, junto con la Santísima Virgen, San Juan Bautista y San Esteban protomártir.

Actualmente, parte de sus reliquias se veneran en las ciudades de Nápoles y de Nardò, en Italia. La fiesta napolitana es muy antigua porque aparece en el calendario marmóreo de San Juan el Mayor los días 2 y 3 de diciembre. Es especialmente venerado por la Iglesia Etiópica que tiene una liturgia que lleva su nombre.

Hay constancia de la veneración de las reliquias desde el siglo V, o sea, desde que se descubrieron. El historiador L. Pharpec’i narra que el Katholicós Juan I (480-502), fue a encontrarse con el príncipe Vahan, que venía de Persia, llevando en procesión las reliquias del santo. Pero según otra tradición, contemporáneamente, se encontraron otras reliquias en la región de Daranalik’, que estaba bajo el dominio del imperio bizantino. El emperador Zenón, teniendo conocimiento del hecho, envió a unos legados a Armenia para llevar las reliquias a Constantinopla, dándole los armenios solo una parte. Pero hay historiadores armenios que niegan este hecho y que dicen que el pueblo armenio se negó y entregó al emperador las reliquias de otro santo obispo llamado también Gregorio.

Cráneo del Santo venerado en Nápoles, Italia.

En el siglo VII, el katholicós Nerses III hizo construir una espléndida iglesia en su honor y en esta ocasión, puso las reliquias en los cimientos de la Iglesia, reservándose el cráneo a fin de que pudiera ser venerado por los fieles. Pero el historiador armenio Moisés Kalankatuac’i afirma que fue el gobernador armenio Gregorio Patrik el que llevó las reliquias de San Gregorio desde Thordan hasta Valarsapat, a la Iglesia construida por Nerses III y que las reliquias se pusieron bajo los cimientos de la iglesia para impedir que se las llevaran a Constantinopla.

Pero la existencia de reliquias en Constantinopla viene confirmada por otro documento, según el cual, en la iglesia de la Santísima Trinidad de la capital imperial, un niño que estaba poseído del demonio, fue curado invocando a los santos armenios Gregorio, Hripsima y Gayana y que un milagro hizo que se abriera un sarcófago (delante del cual fue curado el niño) y en el que se encontraron tres urnas que contenían las reliquias de estos tres santos. Esto atrajo la atención de la emperatriz Teodora y del patriarca Focio, que fueron expresamente a venerarlas. Y según sigue diciendo este mismo documento, esto ocurrió el quinto sábado de Cuaresma, dando origen a una de las fiestas de las que hemos hablado antes.

Actualmente, una de las reliquias guardadas más celosamente por los armenios es el brazo derecho del santo, considerada como signo indiscutible de legitimidad para el katholicós que la posee. Con ella se bendice a todo nuevo patriarca cuando es elegido al llegar el momento de su consagración con el santo crisma. Este brazo está ahora dividido en dos partes: uno está en Etchmiadzin (Armenia) y el otro en Antelías (Líbano).

Como he dicho, otras reliquias se conservan en Italia: en Nardò, los huesos del otro brazo y desde los tiempos de Fernando II de Aragón en el siglo XVI, en Nápoles se conserva el cráneo. Una tradición local napolitana confirmada por Baronio, dice que estas reliquias fueron levadas a Italia por unos cristianos armenios que tuvieron que huir de Oriente y que esto ocurrió en tiempos de Constantino Copronimo, emperador iconoclasta.
Para elaborar esta reseña hemos utilizado especialmente los trabajos de Paolo Ananian, doctor en Sagrada Teología en el Estudiantado de los padres mequitaristas de Roma.

Finalmente queremos dar los links de dos ceremonias en este rito:

Misa oficiada por un sacerdote:

Consagración de nuevos obispos:

Antonio Barrero

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19 pensamientos en “El Rito Armenio y San Gregorio el Iluminador

  1. Gracias, Antonio, por seguir ilustrándonos sobre la diversidad y riqueza de cultos, ritos y liturgias cristianas; que nos vienen muy bien no sólo a nosotros sino también a los que siguen creyendo que los católicos romanos somos el ombligo del mundo y los únicos cristianos “de verdad”. Me han gustado especialmente los vídeos de las celebraciones, de una belleza infinita pese a mi no comprensión de la lengua armenia.

    Mencionas a la virgen mártir Santa Hripsime, que junto a su compañera Gayanne y algunas otras son muy veneradas entre los cristianos armenios. Las menciono yo también para anunciar que un día les dedicaré un artículo para hablar de ellas. El sepulcro de ambas, en especial el de la primera, es un lugar de gran belleza y espiritualidad.

    • Creo que con este apartado que le estamos dedicando a los distintos ritos de nuestra Iglesia, estamos dándonos a conocer mejor y a manifestar que cuando decimos que la Iglesia es católica, estamos diciendo que es universal y no nos estamos refiriendo unicamente al catolicismo.

      Yo estoy esperando que nos escribas ¡ya! sobre estas dos grandes santas veneradas en Armenia: Hripsima y Gayana. Realmente es bellísimo el sepulcro de la primera; el de la segunda es más “normalito”.

  2. Gracias Antonio. Los videos que nos has mostrado dejan bien a las claras que los ritos orientales han mantenido una espiritualidad en la celebración que se ha perdido en la mayoría de lso casos en las iglesias occidentales. Soy poco dado a las pompas y las sedas y aquí se percibe una cercanía al pueblo que comparte con sus ministros la ofrenda.

    • Yo me atrevería a decir mucho más: en los ritos orientales (que desde luego son más pomposos y vistosos que el rito latino), el pueblo está más imbuído en la liturgia, participa más.
      Fíjate en un detalle curioso: en el rito bizantino, del que aun no hemos escrito, el pueblo está siempre de pie y eso que las ceremonias son larguísimas. Aquí la Santa Misa puede durar media hora y estamos deseando largarnos mientras que cualquier liturgia oriental dura dos o tres horas como poco.

  3. Antonio me ha sido muy interesante leer la parte dedicada a la vida de San Gregorio “El Iluminador”,tambien gracias por mostrarnos y explicarnos el rito Armenio.
    ¡Cuando habia visto la primera fotografia del articulo crei que eran imagenes de Santos,jajaja!

    • Si, la verdad es que la primera foto puede entenderse así.
      Yo he tenido la suerte de poder asistir a un solemne pontifical en Rito Armenio y te digo que me dejó profundamente emocionado su colorido y su música.
      Te cuento algo que se me ha escapado en el artículo. Tu sabes que decimos que en la Iglesia se siguen dos calendarios: el gregoriano y el juliano y eso no es totalmente cierto, ya que los armenios tienen un calendario muy particular, distinto y que solo siguen ellos. Luego en la Iglesia Universal existen tres calendarios litúrgicos.

  4. Gracias, Antonio!
    Vale decir que la música litúrgica armenia es ampliamente reconocida por los entendidos en el tema como la más hermosa de la cristiandad. Es una mezcla de tradiciones siríacas y polifonía europea, que dan como producto un canto “sacro” en todo el sentido de la palabra, y aunque uno no comprenda el idioma, la verdad es que solo escuchar sus armonías… es sublime!
    Y bueno, su liturgia es muy suntuosa, como todas las orientales, a Dios gracias. Pero en cuanto a su eucología (textos litúrgicos: oraciones, himnos no bíblicos, etc.), guardan cierto aire ligeramente “lúgubre”. Y es que, como sabemos, esta Iglesia ha sufrido bastante a lo largo de la historia, tanto desde el punto de vista político como el religioso: no olvidemos, por ejemplo, que el holocausto armenio es uno de los primeros genocidios de la Edad Contemporánea…
    Yo apoyo lo que dice Antonio: sus liturgias son pomposas, participativas, y llenas de sentido mistérico, y esto lo digo porque muchos cristianos occidentales hoy piensan que estas tres características son excluyentes, con ese cuento de la liturgia convivial y todo ese tema. No hace falta “secularizar” demasiado la liturgia para lograr que la gente participe, y no es necesario convertir nuestros templos en gigantes auditorios para que la gente viva la celebración. Tampoco hay que sacrificar el carácter de misterio y de sagrado, que miren que los orientales lo tienen en su punto más álgido y eso no impide que la gente celebre: miren a los armenios, que, en determinados momentos de la Eucaristía y sobre todo en la plegaria eucarística, cubren el santuario con un gran velo, de suerte que no se ve qué pasa allí; sumemos a lo anterior que los altares se construyen según el diseño “tridentino” católico (palabra imprecisa, pero sé que me entienden), lo que implica que celebran “de espaldas” (lo que no es cierto; sería mejor decir “versus Deum”), y ninguno allá se siente ofendido por ello, contrario a lo que acá se dice: que si se celebra así, la gente se sentirá despreciada… Bueno, esto que he dicho no viene al caso, pero que sirva como aporte a nuestra personal reflexión

    • Dairon,
      Muchísimas gracias por tu comentario que, como siempre, viene a recalcar o a añadir reflexiones de gran interés sobre el tema que se trata. Sabes que me identifico con todo lo que dices sobre esta Iglesia, que como Iglesia nacional sabes que es la más antigua de la cristiandad y que se remonta a los tiempos de los apóstoles Judas Tadeo y Bartolomé.

      Como ya soy mayor y abuelo, me gusta “contar batallitas”. Siendo yo joven me carteaba con un joven armenio cuya familia estaba refugiada en Líbano (tu sabes que en Antelias, muy cerca de Beirut está el Catolicosado de Cilicia). Su familia era muy “armenia y muy religiosa” y estaba a cargo de una parroquia y él empezó a darme a conocer su liturgia y sus tradiciones y me cautivó: me facilitó la Biblia en armenio y siríaco, fotos de ceremonias litúrgicas, sellos de temas armenios, libros (en francés), discos de vinilo, etc.

      Desde entonces sentía un especial interés por todo lo relacionado con aquella liturgia y como siempre he sido bastante lanzado, recuerdo que cuando estaba comenzando el Concilio Vaticano II, escribí al Catholicós Vazgen I de Etchmiadzin, el cual me facilitó muchísima información en francés, libros, estampas, etc. Todo lo guardo incluso sus cartas. Y tuve la oportunidad de participar en su liturgia en Venecia y en Lyon y como le decía a Abel, su música y pomposidad me cautivó. Posteriormente, compré un video en el Vaticano de un solemne pontifical en Rito Armenio, presidido por el Beato Papa Juan Pablo II y el Patriarca Católico Nerses Pedro XIX, en la Basílica de San Pedro. Me resultó curioso ver cómo pudieron enganchar entre las columnatas de Bernini del Baldaquino, ese velo del que hablas y que oculta el altar durante parte de la liturgia eucarística. Todo ese material lo conservo y disfruto recreándome en ellos.

      Perdón por la batallita, pero me ha gustado compartirla. Aun así, vale la pena releer tu comentario.

      • Antonio, al contrario, me gusta mucho, y supongo que hablo por todos nuestros compañeros, esas “batallitas” que nos compartes, porque son un valor agregado a esta serie de artículos… Y muy lanzado sí que me pareces, porque ¿escribirle al Katolikós de Etchmiadzin, así no más? ¿y que cuentes con la suerte de que te conteste? ¡eso es un logro, amigo!

        • Amigo Dairon,
          Yo soy muy metódico y guardo todas las cartas que he recibido. Junto con el resto de documentación: archivos, álbumes de fotos, libros especializados, etc., irán a la Universidad de Huelva porque hay muchísimo material para investigar.
          Curiosidades: cartas autógrafas de Atenágonas I, Beato Juan XXIII, Pablo VI, Vazgen I de Etchmiadzin, Ramsey de Canterbury, Alexis I de Moscu, Karekin I de Etchmiadzin, etc.

  5. Querido Antonio, me uno a todos los comentarios anteriores para agradecerte seguirnos ilustrando en estos temas de los que la mayoría desconocemos, creo que poco a poco he ido descubriendo y conociendo la variedad de ritos presentes en el cristianismo. Las fotos son una belleza y las vestimentas litúrgicas me sorprenden por su suntuosidad y los videos….uf, cuánta solemnidad y espiritualidad se puede observar. Gracias!

  6. Pues, aunque no nos lo creamos, en la red hay muchísimas fotos y videos de todos estos ritos, lo que pasa es que, como dice Ana Maria, muchas veces nos creemos que somos los únicos y el ombligo del mundo.

  7. JAQUE MATE A LA DOCTRINA JUDAIZANTE DE LA IGLESIA. La importancia capital de la crítica a la cristología de san Pablo, radica en que nos aporta los elementos de juicio necesarios para darnos cuenta el fatal error que cometió Pablo en sus epístolas al mutilar la naturaleza humana de Cristo; cegando a la humanidad de la posibilidad de alcanzar la trascendencia humana y la sociedad perfecta practicando el altruismo, el misticismo y el activismo social intensos; y de la urgente necesidad de corregir la doctrina de la Iglesia formulando un nuevo cristianismo que no omita sino que acentué la trascendencia humana de Cristo que es su cualidad espiritual más importante para la humanidad, a fin de que el cristianismo afronte con éxito los retos y amenazas del Islam, el judaísmo, las corrientes de la nueva Era y la modernidad.

    • ¿Qué San Pablo mutila la naturaleza humana de Cristo?
      Yo no voy a negar que San Pablo hace una defensa total de la divinidad de Cristo; ¡faltaría más! El, que era un perseguidor de cristianos, se convierte porque ve a Cristo en el camino de Damasco y reconoce en Él, al Dios que hasta entonces había estado persiguiendo.

      Y claro que habla de Cristo como Dios: “Dios bendito sobre todas las cosas” (Romanos, 9, 5); “…el Gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo…” (Tito, 2, 11-15); “Destello de la gloria y sello del ser de Dios” (Hebreos, 1, 3); “Primogénito de toda criatura” (Colosenses, 1, 15), etc., pero nunca se olvida de que Cristo es hombre y como tal se sacrifica por nosotros. La muerte redentora del hombre Jesús es el centro de toda la teología del apóstol.

      Cristo es el Cordero Pascual (ya sabemos lo que significaba el cordero pascual en la Ley de Moisés): “….nuestro Cordero Pascual, Cristo, ha sido ya inmolado…” (1ª Corintios, 5, 6-8); Cristo hombre es el Sacrificio de la Nueva Alianza. “sangre de la Alianza eterna” (Hebreos, 10, 29); “Cristo es medianero de un pacto y testamento nuevo” (Hebreos, 9, 15).

      Si lees la Epístola a los Hebreos, 9, 11-26 se habla de Cristo como sacrificio de expiación; es el sumo sacerdote, pero al mismo tiempo es también la víctima que se sacrifica y se pregunta “¿cuánto vale la sangre de Cristo, quién por el Espíritu eterno, se ofreció a si mismo, como inmaculado ante Dios, purificando nuestras conciencias para que nosotros podamos rendir culto al Dios viviente?”.

      Y si quieres que hable aun más de Cristo como hombre, llega a decir que “Cristo se ha hecho pecado por nosotros para que nosotros seamos justicia de Dios en Él” (2ª Corintios, 5, 21). Claro que San Pablo habla de Cristo como hombre pero lo que pasa es que jamás olvida que ese hombre es al mismo tiempo Dios y él, Pablo, predica una nueva doctrina, un nuevo culto a una nueva divinidad, al Dios desconocido por los pagamos.

      “Yo solo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quién el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo” (Gálatas, 6, 14). ¿Y en la cruz quién estaba crucificado sino un hombre?, vergüenza de la gente, desprecio del pueblo, del que se burlan… (Salmo 21).
      EN LA CRUZ ESTABA UN HOMBRE, QUE ES VERDAD QUE ERA DIOS, PERO QUE ALLÍ ESTABA CRUCIFICADO COMO HOMBRE, que también lo era.

      Pablo nunca olvida la humanidad de Cristo pero es lógico que lo predica a los cuatro vientos, como Dios Salvador.

    • Rodolfo Plata López: Ya sabemos que usted anda usando las páginas católicas para propagar una “doctrina nueva” que niega muchas cosas de nuestro depósito de la Fe. Yo respeto profundamente sus convicciones, pero le pido el favor, en nombre de lo que usted más quiera, que también respete las convicciones de los colaboradores y lectores de este blog. No me extiendo respondiendole con argumentos teológicos, pues de entrada usted considera que la Biblia es un libro para perfectos estúpidos (así lo afirma usted en uno de sus escritos), y niega el valor de la Revelación divina, además que niega incluso nuestra concepción de Dios. Insisto en que usted puede creer lo que a bien tenga creer, pero por favor, no use las páginas y blogs de los católicos y de los evangélicos como plataforma de lanzamiento de sus ideas. Busque sus propios espacios. Acuda a donde sabe que tendrá eco. Pero no busque provocarnos. Y, por favor, no nos vaya a llenar este querido blog de fragmentos de sus extensos y tediosos libros. Existe la libre expresión, si, pero también existe el sentido común, el cual dicta que ESTE NO ES el espacio adecuado para el fin que se propone. Mire que nada ha comentado sobre la liturgia armenia. Si no le interesa el tema, entonces ocúpese de lo suyo en un espacio adecuado, y nosotros nos ocuparemos de lo nuestro, vale?

  8. The idea that we are now more “paulines” than “christians” is not very new. But I think that is a part of the theory of conspiration. In the same cathegory is saying that the Gospels were falsified, Mary Magdalene would have been prostitute, or she would have had an affair with Jesus, etc etc etc, I’m not going deeply.
    Differently from other religions, the Christianity permits the multitudes of opinions. Anyone can say what he wants. But the truth is important. And if this truth is neglected, that doesn’t mean that our Truth, Christ the Savior is anyhow smaller or dirtier, on the contrary> Christ, the christans, the christian religion are made to suffer for the justice and to be martyrs (martyr in greek = the one who confess).
    There is no doubt that Paul came with so-called “new” doctrines. He was in the situation, to preach the Gospel in a totally new environment than Palestine. And he needed to give arguments to the Christian faith> to the Hebrews from diaspora, to the Greeks, Romans, etc etc. The fact that the Discourse of Paul is different than the discourse of Jesus is not a matter of doctrine, in reality. Is a difference of style, of starting an argument. That is perfectly normal to be so.
    We are lucky as Christians not to have a “compact” Bible, revelated to a single person. We don’t have even an exact canon of the text> there is none Synodal decision for the Canon of the N.T. And that is, because the Christianity means flexibility. Once more, Thank Godness we have not only an Evangelist, but 4, who are writing differently as style and situation. That doesn’t diminish the Truth, but makes it stronger, through 4 different writings. In the same way, the Epistles of Paul have their own style, intention, etc. That is the 5th Gospel. Paul mentions about the Last Supper, about the Resurrection, etc. etc.
    Thank God that we have Peter, Jacob, even Judas, who’s epistle may be not very important, but it is: it shows the multitude of voices in the Christianity. Many voices, but only one Truth, our Lord Jesus Christ.
    Paul didn’t change the christian doctrine. Paul changed the Christianity indeed, by giving a face to a religion which is universal, and not focused over a single nation. Through Paul and his genius we are now the New Israel, the New People of God. But we are not Paul’s, Peter’s or Apollo’s (1 Cor. 1st chapter). WE belong all to Christ.

    • Giuseppe,
      En todas las Iglesias cristianas se administra el sacramento del Bautismo en el nombre de las Tres Divinas Personas. Por supuesto, también en la Iglesia Apostólica Armena.

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