San Juan Pablo II, Papa

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

El Beato bendiciendo al pueblo. Fotografía de los últimos años de su pontificado.

Pregunta: Hace unos meses fue beatificado el Papa Juan Pablo II y aun no se ha escrito nada sobre él en este blog. Aunque muchos de nosotros recordamos a este Papa, con sus luces y sus sombras, creo que es bueno que se diga algo sobre su vida y obra y por eso os ruego le dediquéis un artículo. Muchísimas gracias desde México.

Respuesta: Pues llevas razón en lo que dices. Entre otras razones no lo hemos hecho porque habría que escribir más de un artículo sobre él y nuestro calendario va muy cargado. De todos modos, nos ha parecido que quizás lo mejor y más rápido sea reproducir la biografía que sobre él, leyó el Cardenal Agostino Vallini, momentos antes de ser beatificado. Este es el texto:

Biografía de Juan Pablo II leída en la ceremonia de la Beatificación

Karol Józef Wojtyla nació en Wadowice (Polonia), el 18 de mayo de 1920, de Karol y Emilia Kaczorowska. Fue bautizado el 20 de junio en la iglesia parroquial de Wadowice. Segundo de dos hijos, pronto la alegría y la serenidad de su infancia recibieron el duro golpe de la prematura muerte de su madre, fallecida cuando Karol tenía nueve años (1929). Tres años más tarde (1932) moría también su hermano mayor, Edmund, y en 1941, a los 21 años, Karol perdió también a su padre. Educado en la más sana tradición patriótica y religiosa, aprendió de su padre, un hombre profundamente cristiano, la piedad y el amor al prójimo, que nutría con la oración constante y la práctica de los sacramentos.

Las características de su espiritualidad, a las que permaneció fiel hasta la muerte, fueron su sincera devoción al Espíritu Santo y el amor a la Virgen. Su relación con la Madre de Dios era especialmente profunda y viva, vivida con la ternura de un niño que se abandona en los brazos de la madre y con la virilidad de un caballero, siempre dispuesto a obedecer a las órdenes de su Señora: “Haced todo lo que el Hijo os dirá”. Su confianza total en María, que como obispo expresaría en el lema “Totus Tuus”, revelaba también el secreto de ver el mundo a través de los ojos de la Madre de Dios.

El papa Juan Pablo I se reúne con el entonces cardenal Karol Wojtyla, su futuro sucesor.

La rica personalidad del joven Karol maduró gracias al entrelazamiento de sus dotes intelectuales, espirituales y morales con los acontecimientos de su época, que marcaron la historia de su patria y de Europa. En los años de la escuela secundaria nació en él la pasión por el teatro y la poesía, que desarrolló a través de la actividad del grupo teatral de la Facultad de Filología de la Universidad Jagellónica, donde se matriculó en el curso académico 1938.

Durante la ocupación nazi de Polonia, mientras estudiaba en la clandestinidad, trabajó durante cuatro años (desde octubre de 1940 hasta agosto de 1944) como obrero en las fábricas de Solvay, viviendo desde dentro los problemas sociales del mundo del trabajo y recogiendo un valioso patrimonio de experiencias que utilizaría en futuro en su magisterio social primero como arzobispo de Cracovia y luego como Sumo Pontífice. En esos años maduró en él el deseo del sacerdocio, al que se encaminó frecuentando desde octubre de 1942, los cursos clandestinos de teología en el seminario de Cracovia. En el discernimiento de su vocación sacerdotal fue ayudado en gran medida por un laico, Jan Tyranowski, un verdadero apóstol de la juventud. Desde entonces, el joven Karol tuvo la clara percepción de la vocación universal de todos los cristianos a la santidad y del papel insustituible de los laicos en la misión de la Iglesia.

Fue ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1946 y al día siguiente, en la sugestiva atmósfera de la cripta de San Leonardo de la catedral de Wawel, celebró la primera misa. Enviado a Roma para completar la formación teológica, fue alumno de la Facultad de Teología en el Angelicum, donde se dedicó con empeño a estudiar las fuentes de la sana doctrina y vivió su primer encuentro con la vitalidad y la riqueza de la Iglesia Universal, en la situación privilegiada que le ofrecía la vida fuera de la “cortina de hierro”. A esa época se remonta el encuentro de don Karol con S. Pío de Pietrelcina.

Juan Pablo II recibe al Dalai Lama, líder espiritual de los budistas tibetanos.

Se graduó con las notas más altas en junio de 1948 y regresó a Cracovia para iniciar la actividad pastoral, como vicario parroquial. Se entregó a su ministerio con entusiasmo y generosidad. Después de obtener la habilitación a la docencia, comenzó a enseñar en la universidad, en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, y después de la abolición de esta, en la del seminario diocesano de Cracovia y la Universidad Católica de Lublin. Los años transcurridos con los jóvenes estudiantes le permitieron comprender plenamente la inquietud de sus corazones y el joven sacerdote fue para ellos no sólo un profesor, sino un guía espiritual y un amigo.

A la edad de 38 años, fue nombrado obispo auxiliar de Cracovia. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958, de manos del arzobispo Eugeniusz Baziak, al que sucedió como arzobispo en 1964. Fue creado cardenal por el Papa Beato Pablo VI el 26 de junio de 1967. Como pastor de la diócesis de Cracovia fue inmediatamente apreciado como hombre de fe robusta y valiente, cercano a la gente y a sus problemas reales. Interlocutor capaz de escucha y diálogo, sin ceder nunca al compromiso, afirmó frente a todos, el primado de Dios y de Cristo como fundamento de un verdadero humanismo y fuente de los derechos inalienables de la persona humana. Amado por sus diocesanos, estimado por sus compañeros obispos compañeros, era temido por quienes lo veían como un adversario.

Funerales del Papa Juan Pablo II.

El 16 de octubre de 1978 fue elegido Obispo de Roma y Romano Pontífice y tomó el nombre de Juan Pablo II. Su corazón de pastor, totalmente entregado a la causa del Reino de Dios, se extendió a todo el mundo. La “caridad de Cristo” le llevó a visitar las parroquias de Roma, a anunciar el Evangelio en todos los ambientes y fue la fuerza impulsora de los innumerables viajes apostólicos en los diversos continentes, llevados a cabo para confirmar en la fe a los hermanos y hermanas en Cristo, consolar a los afligidos y a los pusilánimes, a llevar el mensaje de reconciliación entre las iglesias cristianas, a construir puentes de amistad entre los creyentes del Único Dios y los hombres de buena voluntad. Su luminoso magisterio no tuvo otro propósito que anunciar siempre y en todo el mundo a Cristo, Único Salvador de la humanidad.

En su extraordinario ardor misionero amó con un amor especialísimo a los jóvenes. Las convocaciones de las Jornadas Mundiales de la Juventud tenían como objetivo anunciar a las nuevas generaciones a Jesucristo y su Evangelio para que fueran protagonistas de su futuro y cooperar en la construcción de un mundo mejor. Su solicitud de Pastor universal se manifestó en la convocación de numerosas asambleas del Sínodo de los Obispos, en la erección de diócesis y circunscripciones eclesiásticas, en la promulgación de los códigos de derecho canónico latino y de las Iglesias Orientales y del Catecismo de la Iglesia Católica, en la publicación de cartas encíclicas y exhortaciones apostólicas. Para fomentar en el Pueblo de Dios momentos de vida espiritual más intensa, convocó el Jubileo extraordinario de la Redención, el Año Mariano, el Año de la Eucaristía y el Gran Jubileo del año 2000.

El optimismo arrollador, fundado en la confianza en la Providencia divina, llevó a Juan Pablo II, que había vivido la experiencia trágica de dos dictaduras, sufrido un atentado el 13 de mayo de 1981 y en los últimos años había sido probado físicamente por la enfermedad progresiva, a mirar siempre hacia horizontes de esperanza, invitando a la gente a abatir los muros de las divisiones, a eliminar la resignación para volar hacia metas de renovación espiritual, moral y material.

S.S. Benedicto XVI venera los restos de su antecesor con ocasión de su beatificación.

Concluyó su larga y fecunda existencia terrena en el Palacio Apostólico Vaticano, el sábado, 2 de abril de 2005, víspera del Domingo in Albis, que quiso que se llamara de la Divina Misericordia. El funeral solemne se celebró en esta Plaza de San Pedro el 8 de abril de 2005. Un testimonio conmovedor del bien que realizó fue la participación de numerosas delegaciones de todo el mundo y de millones de hombres y mujeres, creyentes y no creyentes, que reconocieron en él un signo claro del amor de Dios por la humanidad.

Cardenal Agostino Vallini, vicario general del Papa para la diócesis de Roma

Como sabemos, el Papa Juan Pablo II ha sido canonizado, junto con Juan XXIII, el 27 de abril de 2014 por el papa Francisco.

A continuación ponemos un video de la Panikhida (паннихида) u oficio fúnebre, por el Papa Juan Pablo II en sus funerales por parte de las Iglesias Orientales Católicas. En ella participaron todos los patriarcas y arzobispos mayores de todos los Ritos Orientales.

Antonio Barrero

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36 pensamientos en “San Juan Pablo II, Papa

    • Gracias, Tacho,
      Hablando de la Panikhida, que como ya digo más arriba es un servicio fúnebre que se realiza en las Iglesias Orientales tanto católicas como ortodoxas, te comento que en ella estaban presentes todos los patriarcas y arzobispos mayores de los distintos ritos orientales que tiene la Iglesia Católica y por los gestos, ceremonias, cantos, lenguas, ornamentos, etc. se puede identificar a cada uno de ellos.

      Las Iglesias Ortodoxas hermanas también estuvieron representadas en los funerales, pero no participaron activamente en esta celebración

  1. Nuestro querido Papa Juan Pablo II se ha convertido para siempre en el Papa por excelencia por su humanidad y expresión. Tras una larga cadena de papas italianos Karol Wojtyla se nos presentó como un soplo de aire fresco y el hecho de tener su memoria tan reciente no nos hace perder la perspectiva de su importancia casi rvolucionaria a pesar de que muchos le critiquen que fuera inmovilista y dogmático en algunos temas de fe.

    • Salvador,
      Yo creo que a lo largo de la historia de la Iglesia también han existido grandes y santos papas, lo que pasa es que la dimensión que a Juan Pablo II le dió su largo pontificado, sus numerosos viajes y sobre todo los grandes medios de comunicación que hoy tenemos, hicieron que sus acciones y doctrina llegaran de inmediato a todo el mundo. Pero, aun en el siglo XX, también han existido grandes papas como por ejemplo San Pio X, el querido papa bueno Juan XXIII, Pablo VI, etc.

      Yo me imagino a un Gregorio I, León I, Gregorio VII y muchos otros viviendo en los siglos XX y XXI y hubiera ocurrido lo mismo. Es verdad que en él se hizo especialmente atractiva su forma de ser, marcada por la vida anterior que había vivido en su tierra natal en unas condiciones políticas y sociales que ya conocemos. Y además hay que decir, que sin dudar en absoluto de su santidad personal, en la que creo, en tan largo pontificado hubo sus altibajos y sus errores.

  2. Tú sabes, Antonio, que yo no soy una entusiasta ni de este anterior Papa, ni de nuestro actual Papa; lo que no quita que yo no dude en absoluto de la santidad del primero ni de la dignidad del segundo. Pero considero que uno ha sido, y el otro es actualmente, demasiado conservador para las necesidades de la Iglesia contemporánea.

    Nuestra Iglesia de hoy necesita un soplo de aire fresco, pero uno auténtico y no uno que se quede a medio camino, como ha sido el caso. Resulta triste ver cómo la doctrina actual de la Iglesia se pierde en moralinas y arcaísmos que la alejan no pocas veces de la situación real del pueblo de Dios; distanciándose Ella de los suyos. Peor es ver cómo se niega rotundamente a reconocer la dignidad y respetar la naturaleza de una buena parte de sus feligreses, un colectivo muy fiel a la Iglesia, que Ella se niega a corresponder. En esto, ni uno ni el otro Papa han estado a la altura de estas exigencias actuales, ni siguen estando.

    Con todo, no voy a criticar únicamente: reconozco, admiro y aplaudo el trabajo de ambos, iniciado por el Beato Juan XXIII; respecto al tema del ecumenismo, su voluntad de reconocer y respetar a las demás autoridades religiosas no católicas, a los no cristianos -muy significativa la fotografía con el Dalai Lama- y en general, a dar por fin, muestras de respeto y reconocimiento a las demás manifestaciones espirituales del mundo; y de dejar por fin de pensar que el cristianismo católico es la única vía válida y auténtica para acceder a la salvación.

    • Y tú también sabes que yo me identifico totalmente contigo. Jamás se me ocurrirá dudar de la santidad personal del Beato Juan Pablo II, pero el soplo de aire fresco que, con el Concilio, le dieron a la Iglesia los Papas Juan XXIII y Pablo VI, los que le han seguido en la Sede de Pedro, en parte se lo han quitado. Yo lo pienso así.
      Juan Pablo II, en lo social era muy avanzado pero en lo concerniente a la moral, al acomodamiento a los tiempos sin renunciar al dogma católico, al darle el puesto que merece la mujer en la Iglesia, al trato dado a la Teología de la Liberación, etc., desde mi punto de vista, se mostró bastante conservador.
      Yo, que admiro de él muchísimas cosas, tengo algunas imágenes o impresiones que no me gustaron nada: el dar la Comunión públicamente al asesino Pinochet, la amistad con el tristemente famoso fundador de los Legionarios de Cristo o el reprender públicamente a Ernesto Cardenal, un cura comprometido con el pueblo. En fin, se pueden enumerar muchísimos aciertos pero también muchas omisiones. Prefiero dejar la cosa ahí.

  3. Yo solo puedo decir cosas buenas del Beato Juan Pablo II.
    Durante mi pertenecia a un grupo cristiano “ecumenico” lo tuve que defender en numerosas ocasiones de las burlas y mofas de los extremistas,menudo ecumenismo.
    ¡¡Viva el Beato Juan Palo II!!

    • Abel,
      Independientemente de que con algunas de sus cosas yo no estuve de acuerdo, yo también lo hubiera defendido con uñas y dientes no permitiendo que se burlasen de él.
      No solo era una persona santa; es que también era un representante de Cristo, el sucesor de Pedro. Por cierto, en cuestiones ecuménicas tenemos que agradecerle mucho.

  4. AMIGOS:
    CREO LO MISMO QUE ANTONIO, SU PONTIFICADO TUVOS SUS ACIERTOS Y SUS DESACIERTOS… PERO ALGO QUE A MI EN LO PERSONAL SE ME HACE SIMPATICO DE EL, ES SU AMOR A LA SANTISIMA VIRGEN SOBRE TODO EN SUS VIAJES APOSTOLICOS SIEMPRE PASABA POR ALGUN SANTUARIO A LA MADRE DE CRISTO Y MADRE NUESTRA!

  5. Soy testigo del amor que muchos, muchísimos católicos de Colombia sienten por este Papa beato. Gente de todas las edades y condiciones lo aprecian y veneran. He visto fotos y estampas suyas en muchas casas, algunas con veladora encendida. Tuve la oportunidad de tratar con cierto varón que, en la época de la visita apostólica a Colombia en 1986, era bombero voluntario y prestó servicios en el estadio Atanasio Girardot cuando el Papa dio allí su discurso ante una incontable muchedumbre: este hombre recuerda mucho que el Papa se apoyo unos momentos en su brazo cuando se disponía a bajar de la tarima, y considera todo un lujo que el Papa “lo halla agarrado del brazo”. Uno de los recuerdos más conmovedores de aquella visita fue cuando oró ante la cruz que se levantó en el lugar donde quedaba la plaza principal de Armero, municipio que fue arrasado completamente por la avalancha producida por el Volcán nevado del Ruiz, aquel 13 de noviembre de 1985, día negro para la Nación. Muchos jóvenes nacieron a la fe bajo su estela, y lo veneran con fervor. Yo, en lo personal, no siento tanta “efervescencia” por él, pero tampoco antipatía, y no dudo de sus méritos heroicos, simplemente, no me ha impactado como a muchos otros, y respeto a todos aquellos que sienten por él profunda simpatía.

    • Yo, como he dicho, veo en él algunos claroscuros, quizás porque pensábamos que debiera haber sido más echado para adelante en algunas cosas: el tema de la sexualidad, la lucha contra el sida, el papel de la mujer en la Iglesia, cierta tolerancia con regímenes opresores, etc., pero no dejo de comprender que fue un gran Papa y, por supuesto, un hombre santo. Entre otras cosas hay que entender que también los santos pueden equivocarse.

      Yo tuve a suerte de tenerlo cerca fisicamente: cuando estuvo en Huelva, asistí a la Misa que ofició delante de la patrona de la ciudad, pasó con el papamóvil por delante de mi casa y asistí a la coronación de la Virgen de los Milagros en el monasterio de La Rábida. Por cierto, que es la única Virgen coronada por él en España.
      Luego en Roma, en una beatificación, estuve durante toda la ceremonia a unos cinco metros de él y pude saludarlo posteriormente.

  6. Yo al igual que Abel solo tengo palabras, recuerdos buenos del Beato Juan Pablo II, asisti a sus funerales y tambien a su beatificación y fue impresionante ver a las mareas de gente que mostraban sus respetos hacía él, yo como fiel devoto suyo creo que a sido el Papa del siglo y un gran evangelizador porque llevo la palabra de Dios a todos los rincones del mundo hasta el último aliento.
    Las palabras del cardenal Vallini hace un breve resumen de una vida ejemplar, de superación y entragada por el amor de Dios y de la Stma Virgen.
    Dios me permita asistir a su canonización, que espero que no tarde mucho.
    VIVA EL BEATO JUAN PABLO II !

    • Pues yo disiento de ti, David. Para mí el Papa del siglo fue el Beato Juan XXIII, el Papa bueno, al que le gustaba menos la popularidad pero que tuvo el coraje de intentar “alegrar a la Iglesia”, darle aire fresco, el aire fresco que proviene del Espíritu Santo y que buena falta le hacía a la Iglesia.
      Lástima que ya se ha encargado la Curia Vaticana de ir diluyendo poco a poco aquel mensaje y volver a las andadas preconciliares.

      • También disiento: El Papa del siglo para mí es Pío XII, pues fue él quien puso las bases magisteriales del futuro Concilio Vaticano II, y solo basta ver la cantidad de citas a sus encíclicas en las constituciones dogmáticas del concilio. Es verdad que tuvo su temperamento fuerte y que tiene cierta cuenta pendiente por aquello de su intervención en la Segunda gran guerra Europea, pero por lo demás, era un hombre con una apertura intelectual tremenda, y seguro que si él no hubiera estado, no habrían bases para lo que después se vendría… Es verdad que también es muy citado León XIII, pero éste lo dejo como el Papa más grande del siglo XIX…

        • Dairon,
          Sin desmerecer en absoluto la labor del Venerable Pío XII y no pronunciándome sobre su actuación u omisión en los temas referentes a la II Guerra Mundial, ¿qué no hubiera hecho el Beato Juan XXIII si su pontificado hubiera sido más largo?
          Sabes que el pontificado de este Papa ni siquiera llegó a los cinco años, (del 28 de octubre de 1958 al 3 de junio de 1963), mientras que Pio XII estuvo 19 años y Juan Pablo II, 27 años.

          • Claro, no lo niego, pero el punto es que cada Sumo Pontífice que llega construye sobre lo que ha dejado el anterior, al menos esa ha sido la tendencia de los Papas del siglo XX ¿Qué hubiera hecho Juan XXIII sin el tremendo magisterio de Pío XII? Pero bueno, ahí si como se dice, “entre gustos no hay disgustos”, y seguro que el Papa bueno hubiese hecho más con más tiempo… Y Abel, el dogma que él declaro fue el de la Asunción de María en cuerpo y alma, y sí, a él le tocó un tiempo muy horrible: nadie hubiese querido estar en sus zapatos…

        • El Papa Pio XII desgraciadamente tiene el estigma que muchos le achacan de su posicionamiento durante la segunda Guerra Mundial.
          Le toco vivir un pontificado terrible,el peor que le haya tocado a un Papa en el siglo XX.
          Como dice Dairon ahi estan las enciclicas y obras que realizo,el Dogma de la Inmaculada Concepcion sin ir mas lejos.

          • Una aclaración, el del Dogma de la Inmaculada fue el BEATO PIO IX, no Papa Pío XII.
            A los dos les tocaron tiempos caóticos. Y ambos fueron de una eminente santidad.

  7. Que decir de este Beato que para mi como mexicano y que a todo mi pueblo a significado tanto por el gran afecto que tuvo a nuestra madre la Virgen de Guadalupe, la morenita del Tepeyac como el se dirigia cariñosamente a ella como por los varios viajes que realizo a esta tierra mexicana, desde hace unos meses la Santa Sede dio una reliquia de una ampolla de Sangre del beato Juan Pablo II y debido al gran afecto que tuvo ete beato a México se dicidio que el primer lugar por el que peregrinara esta reliquia seria en nuestro país, donde se le realizo un relicario asi como una figura yacente para contenerlo, en septiemre estuvo en mi diócesis y eh podido comprobar con mis ojos como Juan Pablo II sigue atrayendo a la gente como lo hizo en vida, aqui las colas para pasar a ver aunque sea unos instantes sus reliquias eran interminables habia personas que tardaban hasta 3 horas en pasar y eso se ah repetido en todos los templos y diócesis que ah visitado hasta ahora, la gente llora, le reza y no sientne la diferencia entre cuando estaba vivo y ahora que es solo sus reliquias las que nos visitan le muestran el mismo afecto pero ahora con la confianza de poder encomendarle sus penas porque el intercede desde el cielo por nosotros, aqui en México además ah sido muy comentado un milagro suyo en vida, en uno de sus viajes no recuerdo si fue el primero o el segundo, le presentaron a uno niño enfermo de cancer ya deshauciado y el ahora Beato lo toco y lo bendijo y al poco tiempo de ese suceso el niño quedo totalmente sano, contaba Monsr. Lozano Barragan quien en aquel entonces fue el obispo de Zacateca y quien le presentara a este niño a Juan Pablo II que al relatarle lo sucedio al Papa este solo comento que eran designios de Dios que asi fuera. Otro hecho que me acerca a él es que la Virgen de Cupilco patrona de mi estado Tabasco fue coronada por él así como varias advocaciones marianas de México por lo que el siempre estara entrañablemente en el corazón de México, no por nada la gran mayoría de catedrales en este país ostentan en su atrio un monumento dedicado al ahora ya beato, aunque todo esto no hace que yo no apoye puntos de viste como el de Ana que tiene muchisima razón a la Iglesia le hacen falta aires nuevos que los últimos papas se han quedado un poco cortos al darle.

    • Es muy interesante comprobar por vuestros testimonios cómo se ve la figura del Beato Juan Pablo II en el continente americano. Desde mi punto de vista, él tuvo una predilección especial por el pueblo mexicano y creo que se basaba en tres pilares: la Virgen de Guadalupe, un pueblo cristiano como el mexicano y la existencia de un gobierno laico al que pretendía neutralizar.
      De ahí vino el promover tantas canonizaciones y beatificaciones y el realizar tantas visitas al país; estuvo cinco veces mientras que en otros paises americanos estuvo solo una o ninguna.

      Mi opinión: perfecto el que se visite a las Iglesias locales para confirmarlas en la fe; perfecto el que se promuevan ejemplos de santidad que nos sirvan de modelo; no estoy de acuerdo, sin embargo, en lo que pueda enterderse como injerencia interna en los asuntos no religiosos. Ahí lo dejo.

  8. Creo que ya se ha dicho mucho en los comentarios y estoy de acuerdo con varios al comentar que como toda persona, tiene sus altos y bajos. Una cosa que me parece interesante es que fue un persona sumamente carismático que supo contagiar a muchas personas con el celo de la fe y sobre todo, con la misión evangelizadora que todo católico posee. El ecumenismo y el diálogo que siempre tuvo con líderes de otras religiones también es un acierto, ya que en estos tiempos me parece más importante que todos nos enfoquemos en que somos hermanos hijos de Dios, en lugar de ver las diferencias. Aquí en México es muy querido y recordado por el pueblo, sobre todo por su especial devoción a la Virgen de Guadalupe, en lo personal yo no me considero muy cercana a él, pero reconozco la admiración y el cariño que supo ganarse alrededor del mundo. Gracias por este artículo, querido amigo.

    • Nadie le niega su carisma, carisma real y auténtico pero que se vió amplificado por su largo pontificado, sus numerosos viajes y sobre todo, por los medios de comunicación.
      En cuanto a su labor ecuménica, importantísima, fue la continuación de lo iniciado por Juan XXIII y seguido por Pablo VI.
      Ahora, en estos momentos, si que se puede intuir un paso hacia atrás, sobre todo cuando se incide en “que fuera de la Iglesia Católica no hay salvación”. ¿No nos acordamos de la frase de las Escrituras: “et in terra pax hominibus bonae voluntatis”?

  9. Antonio sobre algunas de las malas obras o malas actuaciones de el Beato Juan Pablo II que he leido en los comentarios uno de los que mas me saca de quicio es el de su amistad con el fundador de los Legionarios de Cristo.
    Vamos a ver,yo no me creo en absoluto que fuera conocedor de las barbaridades de ese personaje,no por yo tener un amigo ladron(es un ejemplo) u otra cosa voy a ser conocedor de ello,por muy amigo que sea.

    • Abel,
      Yo también puedo tener la duda de que él no conocíera las fechoría de Marcel, pero recordarás que cuando estudiábamos el catecismo se nos decía que podíamos pecar por acción u omisión.
      Con el control que tiene la Curia Vaticana sobre todo lo que ocurre dentro de la Iglesia, si él no lo conocía, tenía la obligación de haberlo conocido. Desde luego, en la Curia si que se sabía y durante algún tiempo, se tapó hasta que el escándalo saltó a la prensa.
      Yo no digo que lo haya hecho el Papa Juan Pablo II, pero en la Curia Vaticana si que se han tapado muchísimas cosas y por debajo del Papa, ya sabemos quién era el “mandamás”

  10. Se me olvidaba comentar algo.
    Sobre las reformas que muchos desean que se realicen en el seno de la Iglesia Catolica..
    Esto es lo que me comento una persona bastante cercana a mi y muy catolica sobre las personas que opinan asi.
    “La Iglesia Catolica es como un club,tiene sus reglas,si no las aceptas o no estas de acuerdo con ellas puedes irte a una de las cientos de sectas que hay o montarte una tu mismo”.
    En parte tiene razon,aunque creo que hay cosas que cambiar,tampoco es plan de un dia a otro o durante el pontificado de un Papa cambiar todo lo que desee la mayoria de los cristianos catolicos,que esa es otra..que haya mayoria.

    • Abel,
      Una de las cosas que mejor ha sabido hacer la Iglesia durante los veinte siglos de cristianismo es adaptarse a los tiempos, cosa absolutamente normal. Aunque la fé es la misma, no me dirás que la Iglesia del siglo XIII es como la Iglesia del siglo XXI, ¿verdad?

      La Iglesia siempre ha sabido hacerlo poco a poco, aunque algunos errores no los ha reconocido hasta pasados varios siglos: acuérdate de la Inquisición o de la condena a Galileo, por ejemplo.

      Con todos mis respetos a quién te dijo que la Iglesia es un club con sus reglas y que el que no esté de acuerdo que se vaya, ese razonamiento es una de las mayores estupideces que he escuchado en mi vida. Iglesia somos todos, nos une una misma fe y una misma creencia en Dios, pero en lo que no es de fe, pues claro que se puede discrepar ¿o es que la jerarquía nunca ha metido la pata? Te acuerdas de los papas guerreros, de las conspiraciones de unos contra otros, de algunos negocios mafiosos en la Edad Media y de otras muchas cosas, por no hablarte de las meteduras de pata de este siglo. ¡Anda que recomendar la abstinencia a todo un continente para evitar la propagación del sida…..!, eso tiene mandanga. Mejor que no siga.

          • Buf, Abel, con todo respeto a la persona que te dijo eso de que la Iglesia Católica es un club, me perdonarás, pero me parece una soberana barbaridad. ¿De qué reglas habla? No debe saber mucho de la Iglesia, pues las presuntas “reglas” han ido cambiando a lo largo de la Historia según panorama político, social, espiritual…

  11. No pongo mis comentarios al respecto del Papa Polaco.
    No es santo de mi devoción y lo poco o mucho que he investigado ha dado como resultado que dude de su proceso de beatificación y de sus virtudes heróicas.
    Tal vez, siempre como una opinión personal, podría darse el caso de una santidad a nivel personal, pero como Papa su pontificado fue desastroso.
    Que me coman vivo sus adoradores, pero no lo paso.
    Lo único que hizo fue viajar, hacerse de la vista gorda a los problemas de la Iglesia, congregar multitudes y estar dentro de un marketing bien organizado.
    No lo quiero comparar con otros pontífices pero a mi parecer no dio el ancho en sus 25 años de papado, le quedo muy grande la tiara… que nunca usó…
    Ya pueden excomulgarme¡¡¡

    • Muy respetable es tu opinión, pero ¿te refieres al mejor Papa de entre los 265 que ha habido en toda la historia de la Iglesia, incluidos San Pedro, San Gregorio Magno, San León Magno y muchos otros de la misma talla? Porque si es así, supongo que conocerás a fondo la vida y obra de todos ellos.

  12. Con este papa Polaco soy muy escéptico y no es santo de mi devoción, el mejor papa que tuvo la Iglesia Católica (y lo digo a conciencia de que todos los santos papas y también los perversos como Sergio III, Alejandro VI, Juan IX) el mejor de los mejores fue Juan XXIII, sin olvidar que admiro mucho a Pablo VI y Juan Pablo I (el efímero)

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