Santa Genoveva Torres Morales, virgen fundadora

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de la Santa revestida con el hábito de su fundación.

Hoy tengo el privilegio de hablaros, en el día posterior al de su festividad, sobre la primera Santa de mi provincia: Castellón. Nació el día 3 de enero del año 1870 en un pueblo de esta provincia, llamado Almenara, hija de dos personas muy humildes llamadas José y Vicente. Tuvo cinco hermanos más, siendo ella la más pequeña de todos los hermanos. Fue bautizada al día siguiente de nacer y con solo ocho años quedo huérfana pues murieron sus padres y cuatro de sus hermanos. Quedó sola con un hermano. Con diez años de edad hizo la primera comunión.

Fue al colegio recibiendo una educación elemental y como desde pequeña tuvo que hacerse cargo de su casa, pronto tuvo que dejar la escuela. Nunca dejó de asistir a la catequesis en la parroquia y aprendió a bordar y esto y la lectura de algunos libros que tenía su madre, hizo que desde pequeña tuviera una inclinación muy particular hacia todo lo religioso. Pero como era mucha la responsabilidad que recayó en ella y la alimentación era escasa, enfermó, formándosele un tumor maligno cuyo dolor le hacia hasta perder el conocimiento. Pasó ocho meses terribles, una pierna se le llenó de llagas y se le gangrenó, por lo que, para salvar su vida, tuvieron que amputársela. Gracias a eso salvó la vida y poco a poco se le fueron aliviando los dolores aunque desde entonces, siempre tuvo que andar con muletas.

En esas circunstancias y aunque su estado de ánimo nunca decayó, ya no podía ser una niña normal, no podía jugar con sus amigas y para colmo, además de tener que llevar para adelante los trabajos de su casa, tuvo que hacerse cargo también de su único hermano, que se quedó viudo. Destacó por su limpieza y en esto también se parece a Santa Ángela de la Cruz que siempre quería tener su casa muy limpia. Limpiaba, fregaba, planchaba, encalaba la casa; no paraba.

Un día, estando encalando su casa subida a una silla, se presentó allí un sacerdote que al verla coja, montada en una silla y dando cal a las paredes, quedó pasmado pues veía el peligro que corría la muchacha. Le preguntó que por qué hacia eso y ella le contestó que porque quería tener muy limpia la cocina y no tenía dinero para pagar a alguien que le hiciera dicho trabajo. El sacerdote le dio dinero para que buscase a alguien que lo hiciera, pero cuando se fue, ella nuevamente se subió a la silla, terminó de encalar la cocina y el dinero que le había entregado el sacerdote, se lo dio a un pobre.

Escultura de la Santa en el exterior de la Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Aunque era joven de edad tenía una gran madurez y siempre que estaba sola, se dedicaba a rezar y a leer los libros que le había dejado su madre. Cuando tenía quince años de edad enfermó nuevamente, su cuerpo se llenó de llagas y además de sufrir terribles dolores, no podía ni moverse; así que en esas circunstancias tuvo que meterse en la cama y como su hermano se había vuelto a casar y su nueva cuñada era muy huraña y no quería tener una inválida dentro de su casa, fue internada en un orfanato de Valencia, llamado “Casa de la Misericordia” al frente del cual estaban las Hermanas Carmelitas de la Caridad.

Allí encajó bien tanto espiritual como materialmente; se incrementó su vida espiritual, su amor al Sagrado Corazón de Jesús, a la Virgen y a los ángeles. Ella, que había sufrido tanto como niña coja, tenía un inmenso amor a Cristo y ofrecía todos sus sufrimientos por la salvación del mundo. Allí estuvo nueve años y allí, bajo la dirección de Don Carlos Ferris, solicitó entrar en la Congregación que regentaba el orfanato, pero las hermanas, como consideraban que su cojera era un obstáculo, no la admitieron en la Congregación. Ellas se lo perdieron, porque tendrían una santa en su instituto. Aunque ella quería dedicarse por completo a Dios, no solicitó el ingreso en ninguna otra institución religiosa.

Entonces, viendo que en su tiempo existían muchas mujeres que vivían en completa soledad, en situaciones muy difíciles y dolorosas ocasionadas por su soltería, por la pérdida de la familia, por haber quedado viudas, etc. y viendo que la sociedad no se ocupaba en absoluto de ellas, sintió la necesidad de dedicarles su tiempo, su vida. Así que se marchó del orfanato y se fue a vivir con dos compañeras llamadas Isabel y Amparo, trabajando como costurera y atendiendo a las mismas.

En el año 1911 el canónigo José Barbarrós al que ella conocía desde hacía algunos años, les recalcó el problema que tenían las mujeres abandonadas y ellas solicitaron consejo a su director espiritual, el jesuita Martín Sánchez pues querían dedicarse a la atención de estas mujeres. El jesuita les dio su aprobación y ellas decidieron montar un hogar que las acogieran. Con cuatro mujeres que vivían solas y abandonadas, inauguraron una casa en Valencia nombrando a Genoveva como la directora de la casa, pero ella se consideraba como una mujer insignificante que no sería capaz de llevar adelante la idea que le rondaba por la cabeza. Fueron inaugurando nuevas casas y se fueron incorporando nuevas compañeras a su obra y ella siente la necesidad de fundar una congregación que tuviera este trabajo como su objetivo principal.

Estampa muy difundida de la Santa, donde se aprecia su invalidez.

Comienzan a utilizar hábito un año más tarde y en el año 1915 decidieron consagrarse a Dios mediante votos privados. Entre todas redactaron unas normas que serían en meollo de su futuro instituto religioso. El 5 de diciembre del año 1925 consiguieron que la “Sociedad Angélica” (así se llamaban) quedara constituida como instituto religioso de ámbito diocesano en Zaragoza, profesando como religiosa trece días más tarde ella y dieciocho compañeras más ante el arzobispo de la ciudad. Instalaron la Casa Madre en Zaragoza y nombraron a Genoveva como la primera Madre General de la nueva congregación.

Pero las cosas no les iban a resultar fáciles porque ya en el año 1931 empezaron algunas persecuciones religiosas en España y ellas no se iban a librar de ser vigiladas. Ella intenta en todo momento sostener el espíritu de sus hijas e intenta ensanchar su ámbito de apostolado dando protección a otras personas que en aquellos momentos pudieran verse perseguidas y eso es lo que hicieron por primera vez en la Casa que tenían en Valencia. Como pudieron, soportaron los tres años de guerra civil que asoló España desde 1936 a 1939. Como durante la guerra habían perdido algunas de sus Casas, ella intentó recuperarlas y consiguió que poco a poco empezaran a funcionar nuevamente. Se iba haciendo mayor, estaba inválida, pero no se quedaba quieta; cada vez estaba más entregada a su obra, a las personas a las que sus religiosas atendían porque era inmenso el amor que ella atesoraba gracias a su intensa vida eucarística. Estaba volcada con sus mujeres y con sus religiosas pues ella se consideraba que era la madre de todas.

Pero los años no pasan en balde y a partir del año 1950 empieza a sentirse más cansada, con menos fuerzas aunque su Instituto seguía creciendo por lo que consiguió que en el año 1953, Roma expidiera el “decretum laudis” reconociendo su obra a nivel general en toda la Iglesia. Desde entonces empezaron a llamarse “Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Santos Ángeles”. En el Capítulo General celebrado en el año 1954, agotada, dejó de ser la Madre Generalicia y se convirtió en una simple monja, respetuosa, obediente, siempre dispuesta a lo que le ordenasen sus nuevas superioras. Físicamente fue empeorando y en diciembre del año 1955 cayó gravemente enferma y el día 30 sufrió un ataque de apoplejía. Se le administró la Extremaunción y se dispuso a que se cumpliera la voluntad de Dios. En la mañana del día 5 de enero entró en coma y aquella misma tarde, en 1956, moría en la Casa Generalicia en Zaragoza. Era tanta su fama en la ciudad que todos se volcaron en sus funerales y todos querían tener algún objeto o recuerdo de ella.

Capilla-sepulcro de la Santa en la casa madre de su Congregación en Zaragoza, España. Fotografía: David Garrido Martínez.

Fue sepultada en la cripta existente bajo el altar mayor de la capilla de la Casa Generalicia. Fue exhumada el 9 de enero de 1975 para realizar el reconocimiento canónico de sus restos y posteriormente fue sepultada en la cripta aunque en el año 1994, antes de ser beatificada sus restos fueron trasladados a una nueva capilla, donde actualmente se encuentran y que mostramos en una foto en este artículo. El proceso de canonización se inició en el año 1975, diecinueve años después de su muerte. Fue declarada Venerable el 22 de enero de 1991 y el 2 de julio de 1994 se reconoció la autenticidad del milagro previo a la beatificación. Fue beatificada en Roma por el papa San Juan Pablo II el día 29 de enero de 1995. Fue canonizada en Madrid el día 4 de mayo del año 2003. Su festividad fue ayer, día 4 de enero.

Abel

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

17 pensamientos en “Santa Genoveva Torres Morales, virgen fundadora

  1. gUAUUU QUE PADRE ARTICULO!
    YA ANTES HABIA LEIDO LA VIDA DE ESTA GRAN SANTA QUE FUE BEATIFICADA JUNTO CON SAN RAFAEL GUIZAR Y VALENCIA EL OBISPO DE VERACRUZ MEXICO, ME LLAMA LA ATENCION SU GRAN AMOR A LA SMA. VIRGEN A LA QUE LA INVOCO CON EL NOMBRE DEL BUEN SUCESO EN SU PUEBLO NATAL (DURANTE LA GUERRA CIVIL FUE QUEMADA Y GRACIAS A FOTOGRAFIAS Y A LA AYUDA DE STA GENOVEVA TORRES SE PUDO HACER UNA REPLICA LO MAS PARECIDA A LA ORIGINAL), TAMBIEN LA LLAMO CON EL NOMBRE DE LAS MISERICORDIA EN VALENCIA, O EN SU ADVOCACION DEL PILAR QUE JUNTO A SU BASILICA ESTA LA CASA GENERALICIA DE SU INSTITUTO RELIGIOSO. EL MISTERIO DE MARIA QUEDA ASOCIADO A LA LABOR APOSTOLICA DE NUESTRA SANTA, EL ANGEL DE LA SOLEDAD QUE DABA COBIJO A ALMAS DESAMPARADAS DECIA ELLA MARIA ES NUESTRA PRIMERA HUESPED EN NUESTRAS CASAS.

  2. Otra Santa de la que he difundido también un montón de estampas. Me admira su labor por aquellas que, debido a enfermedad e incapacidad física, no podían ingresar en un convento -y vaya egoísmo y poco espíritu cristiano el de los conventos, pues-; en ella, en su ejemplo de inválida, encontraron una salida a sus necesidades y vocación. Y no sólo ella, sino también las solas y abandonadas. Una auténtica Santa sin duda. ¡Y veo que en menos de dos días hemos visto dos Santas Genovevas!

    • La verdad Ana Maria que a mi tambien me parece muy egoista el trato recibido a personas que tratan de ingresar en una u otra orden y que por alguna invalidez o discapacidad (que no por ello las hace inutiles) las rechazen de lleno.
      Una santa admirable esta Genoveva,como su tocaya de Paris.

  3. Muchas gracias, Abel.
    Siempre me llamó la atención esta gran mujer. Yo tengo unos amigos en Zaragoza que me la dieron a conocer hace años cuando aun estaban sus restos en su anterior sepultura; ellos son muy devotos de Santa Genoveva y cercanos a su Congregación y me consta que asistieron a su beatificación en Roma y a su canonización en Madrid.

    Como bien dices tu y repite Ana Maria: ¡Cuantas Congregaciones y Órdenes religiosas, por egoismo, por no querer admitir en su seno a personas débiles o con discapacidades se han visto privadas de tener entre sus miembros a grandes santos y beatos! Que se joroben, peor para ellos.

  4. Que suerte he tenido en estos días por tener presentes en este blog a dos Sant@s de mi devoción.
    Yo al igual que Ana Maria he difundido muchas estampas de S Genoveva y es porque desde que la conoci me fascino su vida, su superación y su congración que de tantas señoras que viven en soledad
    se hacen cargo.
    El año pasado visite su Casa Madre y para mi fue una verdadera alegría de encontrarme con la Madre y con las Hermanas angelicas.
    Gracias Abel por escribir sobre Santa Genoveva y gracias por poner mi foto, te lo agradecco.

    • Gracias David por tus comentarios,yo no he tenido la suerte de visitar la Casa Generalica de la Orden en Zaragoza.
      Dale las gracias al equipo que monta el articulo,ellos son los encargados de incluir las fotos,la que realizaste tu es preciosa.

  5. Muchas gracias Abel. El ejemplo que nos relatas sobre Santa Genoveva es una lucha contsante contra la superación de la enfermedad valiéndse de su extraordinaria fe y su fuerza espiritual. Recientemente tuve ocasión de ver un audiovisual en la actual “Casa de la Beneficencia” sobre lo duras que eran las condiciones allí de los internos y seguro que con su cojera no debió pasarlo nada bien en uno de estos centros. Y menuda actitud misericordiosa la de no dejar ingresar en una Orden a una hermana por su dificultad al caminar¡¡¡¡…

    • Salvador gracias por el comentario.
      La verdad es que como bien debiste ver en ese video las condiciones en una casa de beneficiencia de principios de siglo pasado eran muy duras y asi debio vivirlo nuestra santa.

  6. Una mujer admirable, me asombra cómo a veces los que más sufren físicamente demuestran una fortaleza y talante excepcional. Creo que eso los hace más sensibles al sufrimiento ajeno.

    Al igual que todos ustedes, me parece muy poco cristiano el despreciar a las personas con problemas físicos en las congregaciones, no por ello “van a ser una carga” es más, creo que en varios artículos hemos leído cómo sus acciones hablan por ellos mismos. Muy bello artículo Abel 🙂

  7. YO JAMAS EN MI VIDA HAVIA SABIDO DE ELLA DE CASUALIDAD BUSCANDO UNAS FOTOS DE ANGELES LA MIRE Y POR MI VIDA JURO QUE ELLA ME DIO UNA MEDICINA EN LA CLINICA QUE ESTABA INTERNADA HASTA ME TIEMBLAN LASD MANOS AL ESCRIBIR ESTO QUE JAMAS ME PASARA AMI QUE SOY UNA PECADORA AME POR TU BONDAD

  8. Saludos a Todos.

    Hablar de la Madre Genoveva, es recibir sus bendiciones.

    Dichosos/as, los que han estado cerca de la Madre Genovva, porque han contemplado su misericordia en los milagros recibidos.

    La Madre Genoveva, es una Santa de milagros, sabnadora de las dolencias espirituales y corporales.

    Gracias por permitirme el milagro de conocerte Madre mia, y sanar a un ser queriodo.

    En Ti confio Madre Mia.

    Aqui tambien un servidor de Tu doctrina-

    Cubreme siempre con Tu tierno manto Madre mia.

  9. Yo tengo la suerte de vivir en zaragoza,y desde la años 80,que me la dio a conocer una amiga, soy asidua a su capilla,para darle gracias y simpresión que he tenido algún problema, ella ha estado allí pata ayudarme , yo he ido corriendo la voz entre mis familiares y amigos, y todos ellos están muy agradecidos, gracias por estar ahi.Me ha hecho mucha ilusión leer quie se fue a vivir con dos amigas y una se llamase como yo Amparo, y también coincido en tener 5 hermanos, pero con la suerte de tenemos a todos y a mis padres,debió de ser muy duro perder tantos seres queridos de golpe, la admiro.

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