Beato Raimundo Lulio, misionero franciscano mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Escultura contemporánea del Beato en la Universidad de Barcelona, España.

El Beato Raimundo Lulio nació en Palma de Mallorca, probablemente en el año 1233 en el seno de una familia noble catalana; sus padres eran Ramón Amat Llull e Isabel d’Erill. Palma era la capital del Reino de Mallorca, conquistada por el rey Jaime I de Aragón y en ella, al igual que tres siglos antes sucediera en Córdoba, florecían las tres culturas: cristiana, árabe y judía.

Fue paje del infante don Jaime y como destacaba por su inteligencia fue encargado de la instrucción del mismo. Posteriormente fue nombrado decano de los servidores del palacio y mayordomo real del infante, quién posteriormente sería el rey Jaime II de Mallorca. La vida de Ramón en la Corte era la normal: disfrutaba del lujo, las comidas, las fiestas y la práctica del sexo con las cortesanas. Llevaba una vida mundana como el resto de la Corte. Se casó y tuvo dos hijas. Ya en esa época tiene sus primeros contactos con la literatura pues escribió canciones de amor para que fueran cantadas por los trovadores de la Corte.

Con unos treinta años de edad y después de tener una serie de visiones que el mismo describe, su vida cambió; dejó todo en herencia a su mujer e hijas y se dedicó a vivir una vida errante y al estudio de la teología y del árabe. En una cueva situada en el Monte Randa se dedicó a llevar una vida eremítica y con la ayuda de unos monjes cistercienses, estudió latín, filosofía y gramática.

El rey Jaime II de Mallorca lo llamó a palacio y allí escribió su obra “Ars demostrativa” siendo recompensado económicamente. Con ese dinero construyó el monasterio de Miramar, donde trece frailes menores se dedicaron al estudio de las lenguas orientales con la intención de prepararse como misioneros a fin de evangelizar a los infieles, especialmente a los musulmanes. Como él tenía conocimientos de filosofía cristiana y filosofía musulmana les enseñó algunos métodos para desautorizar esta última y así defender mejor las enseñanzas evangélicas.

Su ideal era un ideal misionero y a esta tarea dedicó todos sus esfuerzos, enseñando a unos y ejerciendo él mismo como tal. Es muy difícil establecer y seguir todas las etapas de sus viajes para conseguir este propósito y cómo se las arregló para que, al mismo tiempo que estudiaba y evangelizaba, pudiese escribir las numerosas obras que le han valido el título de “Doctor iluminado”.

Escultura del Beato en el claustro del Colegio de la Sabiduría, Palma de Mallorca (España).

Visitó varias veces Roma, siendo felicitado públicamente por el Papa Juan XXI en el año 1276 por todo este trabajo. El mismo Ramón nos cuenta sus ocho viajes a la Ciudad Eterna a fin de visitar a los sumos pontífices.
Le solicitó al Papa Nicolás IV la convocatoria de una nueva cruzada, aunque el Papa no accedió y entonces el mismo emprendería lo que llamaría “su cruzada personal” para lo cual estuvo en Paris para combatir el averroísmo, fue a Chipre, Rodas, Armenia, Siria y Palestina e incluso al Magreb en el norte de África. Su ideal era convertir a los musulmanes y a los judíos y eso le llevó a cometer determinadas imprudencias como predicar en las mismas puertas de las mezquitas y de las sinagogas. Tuvo grandes momentos de entusiasmo, pero también los tuvo de desilusiones.

En el año 1286 recibió el título de maestro por la universidad de Paris. En el año 1293 fue hecho prisionero en tierras musulmanas y posteriormente fue expulsado. Como seguía sin encontrar apoyos para su cruzada, en el año 1295 ingresó en la Tercera Orden Franciscana intentando de esta manera conseguir mejor sus objetivos misioneros. Y de algo le valió, porque cuatro años más tarde consiguió que el rey Jaime II de Mallorca le autorizara a predicar dentro de las sinagogas y en las mezquitas de su reino. ¡Un cristiano predicando el cristianismo dentro de los templos musulmanes y judíos! Verdaderamente era una provocación.

En el año 1305 se propone evangelizar las tierras musulmanas empezando por al-Andalus, y pasando el estrecho de Gibraltar, continuar por el norte de África. A ese nuevo proyecto misionero se llamó “Rex Bellator” siendo él su inspirador, cosa que hizo en sus tres obras: “Quomodo Terra Sancta recuperari potest”, “Liber de Fine” y el “Liber de acquistione Terrae Sanctae”, libros que iban dirigidos a los Papas y a los reyes cristianos y que mediante la unificación de las órdenes militares bajo el mando de un príncipe cristiano, pretendía la recuperación del reino de Jerusalén, que había sido reducido a una pequeña franja en la costa Palestina. Nuevamente fracasó en su ambicioso proyecto y solo pudo predicar en Almería.

El no se desanimaba y de nuevo en el año 1307 fue al norte de África, pero estuvo a punto de que lo apedrearan. Se embarcó rumbo a Europa y en el viaje de vueltas, naufragó perdiendo todos sus bienes y lo que era peor, todos sus libros, aunque tuvo la suerte de salvarse. Se refugió en Pisa y allí continuó su actividad literaria.

Martirio del Beato en Bugia. Lienzo en su altar de la Basílica de San Francisco, Palma de Mallorca (España).

En los años 1311 y 1312 participó en el Concilio de Vienne explicándole a los padres conciliares cuales eran sus grandes ideales: condenar y combatir el averroísmo y el que fuera promulgada una nueva cruzada. Esta nueva cruzada fue rechazada por los padres conciliares pero aprobaron su propuesta de crear un colegio para que los misioneros pudieran estudiar las lenguas vernáculas, especialmente el hebreo y el árabe, antes de partir a tierras de misión.

Este Concilio, considerado como Ecuménico por Roma pero no admitido por las Iglesias Ortodoxas, había sido convocado por el Papa Clemente V que había trasladado su sede desde Roma a Avignon y la finalidad del mismo era reformar la Iglesia, recuperar Tierra Santa y suprimir la Orden de los Templarios. Los dominicos, mediante la Inquisición, se habían convertido en el azote de los monjes-soldados templarios.

Al finalizar el Concilio él volvió a Mallorca y desde allí marchó a lo que hoy es Túnez. Durante el viaje, entre 1315 y 1316, escribió sus dos últimas obras: “Liber de Deo et de mundo” y “Liber de maiore fine intellectus amoris et honoris”.
Fue apedreado por los musulmanes y estando agonizante, fue recogido por unos mercaderes genoveses que lo embarcaron para llevarlo a Italia; murió frente a las costas mallorquinas como consecuencia del linchamiento al que había sido sometido, el día 29 de junio del año 1316. Fue sepultado en el convento franciscano de Palma de Mallorca.

El Beato Raimundo Lulio fue un gran pensador, un místico y un misionero.
Aunque su trabajo literario, escrito en latín, en árabe y en catalán no está muy bien organizado pues principalmente escribía mientras estaba de viaje de un sitio a otro, sin embargo, casi toda su obra está orientada a su ideal misionero que se enlaza con un pensamiento especulativo y un espíritu místico. De él se conocen casi doscientos escritos, aunque de algunos de ellos existen dudas de si son auténticos o apócrifos. Su pensamiento filosófico-teológico es místico y claramente franciscano, inspirado principalmente en San Buenaventura; asimismo es un tanto caballeresco, enfrentado al racionalismo averroísta y el romanticismo de algunas de sus obras es claramente el de la literatura catalana: “Blanquerna”, “Le cant de Ramon”, “Descornort”

En contra de lo defendido por Santo Tomás de Aquino, él creía y defendía la Inmaculada Concepción de María; no podía ni imaginar siquiera que María hubiera nacido con la mancha del pecado original y esta defensa de lo que para nosotros hoy es un dogma, lo llevó a ser perseguido por la Inquisición (!!!) Finalmente, esta doctrina defendida por nuestro beato, fue declarada dogma de fe cinco siglos y medio después de su muerte.

Sepulcro del Beato en la Basílica de San Francisco, Palma de Mallorca, España.

En la historia de las misiones, el Beato Raimundo Lulio ocupa un lugar de preeminencia; era un misionero apasionado que se preocupaba de conocer la cultura y el habla de los habitantes de aquellas tierras en las que quería misionar. Conociéndolos, podía rebatir mejor sus doctrinas y defender mejor el evangelio, aunque siempre lo hacía dialogando y no enfrentándose.
Enumerar su trabajo literario sería extensísimo. Esta tarea es fácil de realizar pues casi toda se encuentra en la red. Aconsejo ver este enlace.

Es venerado como beato principalmente en las regiones y nacionalidades de habla catalana y en la Orden Franciscana, que celebran su festividad el día 27 de noviembre. A instancias del rey Felipe II se inició la Causa de beatificación. León X aprobó un Oficio y Misa propios para el día de su fiesta. Sin embargo, el proceso para su canonización estuvo paralizado durante mucho tiempo pues había quienes dudaban de la ortodoxia de algunas de sus obras. A partir del año 2007 se ha reiniciado el proceso de canonización.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

26 pensamientos en “Beato Raimundo Lulio, misionero franciscano mártir

  1. Me vas a permitir que te haga una pequeñísima crítica, querido amigo, sabiendo que no te la tomarás a mal: eso de “Raimundo Lulio” da un poco de risa por no decir pena. Como conocedora y lectora de la literatura catalana universal jamás he visto en ninguna de nuestras fuentes semejante barbarismo (léase “castellanización”) de su nombre original, que era Ramon Llull y lo fue siempre. Es como si a Joanot Martorell lo llamases Juanito y no me atrevo a profanar el nombre de nuestro poeta Ausiàs March con un castellanismo, que daría para unas cuantas carcajadas. De todos modos sé que no lo haces con mala intención y probablemente las culpables de la deformación del nombre real de este gran literato sean las fuentes que has consultado. En efecto, es más que probable que en las fuentes el nombre aparezca latinizado como Raimundus Lulius, pero esta latinización es tan macarrónica como su posterior traslado al castellano. Gracias a Dios que en los monumentos y fuentes locales aparece mencionado en la forma correcta, catalana original.

    Dejando aparte esta cuestión sin mayor importancia; he de decir que este gran escritor siempre será recordado por su excelente producción literaria y su aporte a nuestra cultura. Vamos, que no depende para nada de procesos de canonización para que su memoria no muera. ¿Que era un provocador y un iluminado enfervorizado? ¿Que muchas de sus reflexiones y tesis fueron consideradas heréticas en su tiempo? No me cabe duda, pero como él hay muchos más y no tan afortunados en memoria colectiva.

    Por otra parte decir que hace un par de años estuve en Mallorca y tuve la suerte de visitar la hermosa Basílica de San Francisco y ver la tumba del Beato, en un clima muy sereno y místico. El reconocimiento de Mallorca a su hijo se ve en numerosas estatuas y conmemoraciones por toda la ciudad de Palma, y a buen seguro por toda la isla.

  2. Como comprenderás, Ana Maria, “no puede molestarme” la crítica que le haces a la castellanización del nombre ya que tu eres una persona valencianoparlante ó catalanoparlante. Si crees que su nombre más correcto es el catalán Ramón Llull, se le puede decir al Equipo editorial que lo corrija; sin problemas.

    Pero si quiero decirte algo: que yo sepa, Raimundo y Ramón son el mismo nombre al igual que Luís y Ludovico y alguno otro más.

    Y si ese tema lo queremos llevar al extremo, con todas sus consecuencias, cuando escribamos sobre un santo no español pongamos siempre su nombre en su lengua original, ¿no te parece?
    Por ponerte solo un pequeño ejemplo: cuando se escribió sobre San Luis Gonzaga, deberíamos haber puesto San Luigi Gonzaga. ¿Pongo más ejemplos? Porque en nuestro blog tenemos varias decenas o centenas de estos ejemplos.

    Vaya por delante mi respeto a todas las lenguas habladas en España, pero que yo sepa, el blog está escrito en castellano, ¿o no?

    • Está claro que esto no puede aplicarse al 100% de los casos que tratamos, porque sería muy complicado y nos arriesgamos a que los lectores no reconozcan el Santo del que estamos hablando. Pero precisamente, por esto mismo lo digo: aquí en mi tierra, como en Cataluña y Mallorca, todos sabemos -o al menos deberíamos saber- quién es Ramon (sin acento en la o) Llull. Pero tú dices “Raimundo Lulio” y la mayoría te pondrán la misma cara que he puesto yo: lo reconoces, pero a duras penas.
      Si te has fijado, yo siempre trato de mantener los nombres originales: con las mártires antiguas no tiene sentido porque en esa época se hablaba latín o griego y aunque siempre que puedo menciono el nombre en su versión antigua, sin más problemas lo menciono en castellano. Pero cuando ya se trata de nombres más contemporáneos, te habrás fijado en que digo Marguérite o Margaret, y no Margarita, Anwarite y no Anuarita, Hripsime y no Ripsima…
      Pero está claro que no se puede hacer siempre y después de todo, esto era sólo una observación: no tiene mayor importancia.

      • Pero es que a fin de evitar que a otras personas de habla catalana o valenciana o mallorquina le pueda pasar lo mismo que a ti, a mi me parece bien que se corrija el nombre en el artículo y se ponga como tu dices. Sin problemas.
        Así se lo diré al Equipo de redacción.

  3. Gracias Antonio. Desde luego el atrevimiento a lo kamikaze que tuvo el Beato Ramón Llull de colocarse con sus prédicas en la puerta de mezquitas y sinagogas y de obtener la autorización del rey Jaime II de poder ingresar en ellas me parece notable. Eso sí que era jugarse el tipo. No en vano se le tiene en Mallorca como uno de sus hijos más egregios.

    • Egregio y temerario, ja, ja.
      Como tu bien sabes, han sido muchos los santos y beatos que han “provocado” a los musulmanes y judios metiéndoles el Evangelio por las narices o incluso presentándose ante ellos diciendoles “esto o lo otro” (recuerda el caso de los mártires mozárabes).
      Yo estoy convencido de que lo hacian llevados por su celo en predicar la palabra de Dios, pero atrevidos, si que lo eran. También es verdad que además de predicar el mensaje de Cristo lo que buscaban en numerosas ocasiones era el martirio y muchos lo consiguieron.

      A mi, el beato Ramon Llull siempre me ha atraido mucho: primero por pertenecer a la familia franciscana y segundo porque he leido algunas de sus obras.

  4. Sinceramente desconocía la vida de este beato aunque si había escuchado mencionar su nombre nunca tuve la oportunidad de leer sobre él y me impresiona la cantiad de obras que escribio y como dicen lo temerario que fue en su forma de predicar el evangelio, igual muy curiosa sud efenda de la Inmaculada y haber sido perseguido por la inquisición debido a esto quien diria que ahora es dogma de fe.

  5. A mi, el que fuera perseguido por la Inquisición por defender la Concepción Inmaculada de Maria, me parece algo abominable y una metedura de pata descomunal por parte de la Iglesia de la época.
    Pero hablar de la Inquisición y hablar de iniquidad, de miseria y de maldad es exactamente lo mismo, por mucho que lo ordenara la Iglesia y por mucho que existan santos y beatos que fueron inquisidores. La Inquisición si que fue una obra satánica.

    • Emmanuel, se que estás de broma cuando te preguntas si hablas castellano o hablas español, porque tu sabes que es lo mismo.
      Lo que pasa es que en España hay cuatro idiomas oficiales: Castellano, Catalán, Eusquera y Gallego.

      Del Catalán derivan el Valenciano y el Mallorquín y ella, como habla esas lenguas y el Beato Ramón Llull era de Palma de Mallorca, es por lo que ha planteado el tema.

      De todos modos, no soy yo un entendido en las relaciones existentes entre el Catalán, el Valenciano y el Mallorquín. Hay quienes dicen que los dos últimos son dialectos del primero, pero te digo que yo no soy experto en esto.

      • Ese tema que mencionáis -no era mi intención despertarlo, pero supongo que no es de extrañar, mea culpa, entonces- es muy peliagudo y ha sido manipulado hasta la saciedad por ciertos grupos e ideología con unos intereses muy concretos. La Historia es la que es y no puede ser modificada, por lo que los hechos y el estudio de la lengua son uno y no mil y uno, como muchos pretenden. Sin embargo la polémica ha sido inútilmente alentada hasta hoy y no nos ha traído nada bueno, de modo que preferiría no reproducirla aquí, entre otras cosas, porque no es el tema de nuestro blog.

        Pero gracias, Antonio, por esa breve explicación a Emmanuel, no vaya él a entender que tengo nada en contra del castellano. Prueba es que lo hablo y lo domino tan bien como mi lengua materna.

  6. Antonio. Pero qué atrevimiento de nuestro beato al andar predicando en Mezquitas y Sinagogas. Lo que me extraña aún más es que no se le quitó lo terco en querer mandar una cruzada. Creo que buscaba mucho el poder terrenal para sus fines y le faltó confiarse más bien en la voluntad de Dios; hasta se ve que entra en la OFM para ver si ahí puede lograr sus fines jajaja

    • Qué va, qué va; terco es posible que fuera pero añorar el poder terrenal, ni hablar porque lo tuvo y lo dejó voluntariamente.
      Lo que tenía el Beato Ramón Llull es que ardía en ansías de predicar la doctrina de Cristo, en atraer a Ël a cuantos lo desconocían.
      Estaba profundamente comprometido con la evangelización, lo que pasa es que la entendía como era entendida en su tiempo, quizás como decía San Pablo: “Praedica verbum, insta opportune, importune…” (2ª Timoteo, 4, 2). Pero está clarísimo que era un hombre de Dios y si se acercó a los franciscanos era porque le atraía su espíritu y porque creía que con ellos le sería más fácil evangelizar.

        • Oportuna e inoportunamente. Que siempre nos tenemos que mostrar como cristianos, estemos en el ambiente que estemos, sea ese ambiente propicio o no lo sea, moleste la verdad o no moleste, pero haciéndolo siempre con lo que a nosotros nos debe distinguir más, o sea, el amor.

          Cuando hay que “cantar las cuarentas” hay que hacerlo, pero con amor. Cuando hay que expresar cual es la voluntad de Dios (no la nuestra ¿eh?), hay que hacerlo con amor, pero hacerlo, sea cuando sea, donde sea y a quién sea.

          Decir la verdad (no nuestra verdad) a veces puede ser inoportuno, pero con amor, hay que hacerlo. Sobre esto podriamos seguir hablando mucho, pero te recomiendo que leas un buen libro que se llama “La teología de San Pablo” y que está editado por la BAC.

  7. Vaya yo que lo habia visto en una de las pechinas del Templo de los Terciarios en Cholula y precisamente con una imagen de la Inmaculada Concepcion y supe muy poquitos en los comentarios que hay de la Biblia Latinoamericana con tu articulo Antonio ya me es mas admirable su vida ojala me pases una imagen de el para mi flickr entre mis santos favoritos!!!!

    • Te enviaré alguna imagen del beato.
      Hablas de la Biblia Latinoamericana y la relacionas con vidas de santos. ¿Como se come eso? Porque para mi, como para todos, la Biblia es el conjunto de libros que conforman el Viejo y el Nuevo Testamentos. La Biblia no es una relación de vidas de santos. No conozco este tema y me gustaría que alguien me lo explicase.

      • Estimado Antonio:
        Es la misma Biblia pero asi se llama digamos la ediccion o quien la publica como la llamada Biblia de Jerusalem, o Dios llama al Hombre. pero es la misma Biblia….. en la presentacion y comentarios habla de como Dios se ha manifestado en la Historia del Hombre y la Biblia como una prueba del papel protagonico del Creador en la historia humana y se habla de Ramon Lulio o Lull jejeje no es nada del otro mundo jejeje

        • La verdad yo no recuerdo, tengo esa edición de la Biblia en mi casa y hace rato que no la consulto. Pero sí, recuerdo que en el prólogo y en algunos comentarios al texto vienen referencias a algunos santos que demostraron virtudes que los compiladores ligan a algunos pasajes. La verdad que no tengo la referencia directa.

          Que por cierto yo recuerdo haber visto también una pintura con la representación de San Ramón Lull en un conjunto de otros santos con relación directa con la Inmaculada, voy a buscarla para compartírsela.

  8. Antonio muy bueno el articulo.
    Aunque hay una cosa que no me ha acabado de gustar,quiza porque nunca se haya escrito textualmente,me refiero al extracto de su vida en palacio (..”y la practica de sexo con cortesanas”).
    Creo que bastaba con decir una vida disoluta,no me escandalizo por esto,faltaria mas,pero si en los numerosos articulos de otros tantos santos y beatos que tambien tuvieron una vida ligera antes de convertirse no se menciono asi de explicito creo que obra mal en favor de este Beato que lo pongas asi.

    • Abel,
      Respeto profundamente lo que dices, pero no muevo ni una coma. El pan se llama pan y el vino se llama vino.
      No hay por qué endulzar nada porque no estamos entre niños y porque precisamente nuestro beato abandonó ese mundo y cambió como un calcetín cuando se le da la vuelta. De llevar una vida cortesana pasó a llevar una vida de austeridad.
      Además, ¿recuerdas quién dijo que los publicanos y las prostitutas entrarán antes que vosotros en el Reino de los Cielos? Pues esa frase, que es palabra de Dios, a mi me parece que es más fuerte que lo que yo he relatado en el artículo.
      Lo siento, mi querido amigo, pero no estoy de acuerdo contigo.

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