Santa Juliana de Nicomedia: la que encadenó al diablo

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

La Santa somete al diablo. Lienzo barroco del pintor italiano Domenico Fetti.

Hoy celebramos la fiesta de una mártir muy conocida, y desde luego la más famosa entre las mártires del mismo nombre: Juliana, virgen y mártir en Nicomedia. Y digo esto por citar la referencia respecto a ella que nos es más familiar, la del Martirologio Romano, que la sitúa por tanto el 16 de febrero en el tiempo y en Nicomedia en el espacio. También menciona, al igual que lo hacen los Martirologios de Beda, de Floro y de Adón, el traslado de sus reliquias a la región italiana de Campania. Sin embargo, el Martirologio Jeronimiano la menciona tanto el 13 como el 16 de febrero. El día 13 corresponde a un error medieval de traducción en un misal, en el que se cambió Juliana por Julián; dando lugar a la mención de un inexistente mártir, Julián de Lyon, que también repite el Martirologio Romano.[1] Pero hechas estas menciones respecto a su aparición en los Martirologios, pasaré a relatar la passio que conocemos de ella, un resumen extraído de los sinaxarios bizantinos, que la conmemoran el 21 de diciembre, pero que en realidad jamás fue publicado aunque posteriormente sería recogido en la Leyenda Aurea.

Este texto nos dice que Juliana era hija de una noble familia pagana; su padre, Africano, era senador; mientras que su madre era agnóstica.[2] Sin embargo Juliana conoció la religión cristiana y, dándose cuenta del ambiente poco favorable que la rodeaba, decidió bautizarse en secreto y consagrar su virginidad a Cristo. Sin embargo, su padre la dio en matrimonio a un hombre, también pagano, llamado Eulogio –o Evilasio según versiones-. Ella, intentando dar largas al asunto, dijo que no se casaría con él a menos que llegase a ser nombrado prefecto de la ciudad (!!); lo que fue subestimar las capacidades de Eulogio, quien trabajó por eso y al final alcanzó el cargo. Entonces no le quedó más remedio que casarse con él, pero en la noche de bodas le tenía reservada una “sorpresita”: cuando estuvieron solos en la cámara nupcial, le dijo que no compartiría el lecho con él a menos que se hiciese cristiano (!!). Esto debió de dejar de piedra a Eulogio, quien se negó rotundamente a ello. Y como Juliana, por tanto, se negara también rotundamente a acostarse con él, ella, ni corta ni perezosa, le dio la espalda, abandonó el cuarto nupcial y regresó a casa de sus padres (!!!). Cuando su padre se enteró de esto, montó en cólera, le dio una paliza, la arrastró por los suelos agarrada por los cabellos y se la devolvió a Eulogio. Aún intentó el recién estrenado marido convencer a su esposa de que yaciera con él, explicándole que, si se hiciese cristiano, el emperador lo haría matar; pero cuando vio que Juliana se burlaba de su cobardía, perdió la paciencia y, en calidad de prefecto, la hizo encarcelar.

Detalle del martirio de la Santa. Anónimo del s.XVIII. Templo de Ntra. Sra. de la Soledad de Puebla, México. Fotografía: Montserrat Báez.

Habiendo convertido a su esposa en su prisionera, Eulogio trató de hacerla apostatar, como lo exigían las leyes a las que servía. Pero Juliana resultó inamovible en ello; así que mandó torturarla: primero fue golpeada salvajemente; luego, colgada por los cabellos del techo, permaneció así durante medio día y a intervalos dejaban caer sobre ella cubos de plomo derretido, quemándole la piel. Viendo que no podía vencerla, la dejó de momento encadenada en su celda.
Mientras estaba allí, dice la leyenda que se le apareció el diablo en forma de un hermoso ángel, que con bellas y dulces palabras le instaba a ceder a los deseos de su esposo; porque Dios consideraba que ya había combatido suficientemente por la fe y por tanto, no le tendría en cuenta su debilidad. Juliana, sin embargo, no se dejó engañar y agarró al demonio, lo sujetó con sus propias cadenas y empezó a golpearlo hasta obligarle a revelar su verdadera forma. Cuando de nuevo vinieron los agentes de su marido a por ella, Juliana se llevó al diablillo consigo, atrapado en sus propias cadenas, y lo fue arrastrando así por calles y plazas, hasta tirarlo dentro de una letrina (¡!!!!!).

Después de esto, Eulogio mandó que tendieran a Juliana en el potro; y con tanta crueldad la torturaron, que le rompieron todas las articulaciones, haciendo sobresalir pedazos de hueso roto de sus carnes y esparcir su tuétano por el suelo (¡!!). Aún entonces fue sumergida de nuevo en una tinaja de plomo derretido, pero viendo que era inútil porfiar con ella, Eulogio la condenó a muerte.
Cuando se la llevaban para decapitarla, la gente se amontonaba a su alrededor y lloraba al ver el destrozo que se había hecho con el cuerpo de la joven. Sólo un muchacho empezó a gritarle y abuchearla, pidiendo la mayor crueldad con ella; y al mirarlo Juliana reconoció en él otra vez al demonio; que asustado, salió huyendo al cruzarse con los ojos acusadores de la mártir. Tras esto, Juliana fue finalmente decapitada y Dios castigó la crueldad de Eulogio, haciendo que posteriormente la nave en la que viajaba se hundiera y muriera ahogado en el mar. Esto habría ocurrido el año 305, en tiempos de Maximiano.

Como se puede comprender, esta passio no merece el menor crédito en cuanto a autenticidad histórica, debido a las exageraciones, extravagancias, fantasías y curiosidades que la adornan. El episodio del diablo en la celda es idéntico al narrado en la passio de Santa Marina (Margarita) de Antioquía, con la variante de que éste es sustituido por un dragón en la narración latina. Otras versiones sugieren que Juliana todavía no estaría casada con el prefecto cuando le exigió convertirse al cristianismo, y al delatarse con esto, sería entonces arrestada. Pero vamos a dejarlo.

Imagen sedente y arqueta con las reliquias de la Santa. Colegiata de Santa Juliana, Santillana del Mar (España).

Más interesante me parece debatir sobre las diferencias de fechas en la conmemoración de la Santa que existen entre Oriente –recordemos, 21 de diciembre- y Occidente -16 de febrero-. Hay quienes dicen que el 16 de febrero tendría lugar el traslado de las reliquias de Nicomedia a Pozzuoli; pero posteriormente, en el año 568, en tiempos de la invasión longobarda, éstas fueron llevadas a Cuma; y desde allí, el 25 de febrero de 1207, a Nápoles. Esto explica el gran culto a la Santa que existe en toda la región napolitana, y que queda atestiguado desde el siglo IX, como consta en el calendario marmóreo de Nápoles.
Parece ser que, posteriormente, pequeños fragmentos de reliquias de la Santa fueron trasladados a muchísimos otros lugares y es complejo realizar un seguimiento fidedigno de estos traslados. Es por ello que tenga cultos tan destacados en Italia, España (Santillana del Mar), Holanda, Francia y muchos otros lugares. Esto ha contribuido, más que nada, a la gran fama y culto que tiene esta mártir de Oriente, de la que, como ya resulta obvio, no sabemos nada de su vida y martirio.

En España, como decía, la Santa tiene su principal santuario en Santillana del Mar, Cantabria; y es que el mismo nombre de la población es el nombre de la Santa (Santa Juliana = Sant’Iuliana = Santillana); de la cual, aún hoy, es patrona. Allí, en la Colegiata de Santa Juliana, iglesia-monasterio románico del siglo XII, se conserva todavía la sepultura de la Santa, cuyas reliquias actualmente se guardan en la arqueta del retablo, una bellísima obra del arte hispanoflamenco del siglo XV.

La Santa, invocada contra el demonio por razones obvias, aparece principalmente representada como una doncella con una espada y un diablillo encadenado a sus pies, lo que la hace ser fácilmente confundida con mártires como Marina (Margarita) de Antioquía o Dimpna de Gheel. También aparece muchas veces sufriendo tormentos: mayoritariamente metida en un caldero de plomo hirviendo o colgada de sus cabellos y azotada. Existen muchas otras Santas de nombre Juliana, y varias de ellas que son mártires de las catacumbas, pero ésta es la primera de todas ellas.

Meldelen


[1] Sirva esto de ejemplo para dar cuenta de la cantidad de santos inexistentes generados como consecuencia de errores de traducción.
[2] Forma de pensamiento que considera que lo divino o trascendental es inalcanzable para la conciencia humana. No niega la existencia de la divinidad, pero ante la imposibilidad de ser demostrada con métodos humanos, niega la validez de las religiones para alcanzarla. Por tanto, agnóstico es quien no practica ninguna religión ni cree en un mundo trascendental o espiritual.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

31 pensamientos en “Santa Juliana de Nicomedia: la que encadenó al diablo

  1. Ana que padre articulo otra santa sometiendo al diablo mira que curiosa passio jaja por fin subieron la foto de la Martir que hay en la Soledad, yo habia dicho que era Juliana no se a quien se le ocurrio decir que era Julia? en fin me quedo con un buen sabor de boca!!!

    • Hubo un pelín de confusión con la identificación de la Santa del lienzo, Tacho, porque tanto Julia como Juliana fueron, según la passio, colgadas de sus cabellos -y muchas otras a las que mencionaré en su debido artículo de Martyrium-; pero parece más plausible que sea Juliana porque está siendo azotada, mientras que Julia, colgada de los cabellos lo que sufrió es la tortura de los pechos.

      De todos modos es un lienzo impactante y agradezco a mi querida Montse que me lo haya hecho llegar tan amablemente. Debe ser impresionante visitar ese camarín.

  2. Ana María. En cuanto vi el titulo de la lectura me asombró. Me preguntaba ¿Que querrá decir semejante expresión? ¿De que hablará este artículo? Se ve que tiene mucho cuento en cuanto a lo de demonio. Una cuestión. No es la primera santa que leo que era Cristiana y el esposo pagano, así como el hecho de que el esposo fuera el que martirizara a la esposa cristiana o por lo menos la mandó a la muerte. Si bien en algunas narraciones de las vida de estas santas no aclaran si ellos (los esposos) las amaban o se casaban con ellas por otros fines. ¿Por qué tanta crueldad luego hacia ellas? Porque si las amaban ¿Cómo es posible que se acabara el amor y se convirtiera en desprecio y odio? Si mi fin era estar con ella y amarla o porque si en verdad no las amaban y el fin de su unión era por otros intereses y las esposas salen con sus ideas por ser cristianas comprendo un poco más el coraje de los esposos por hacerlas cambiar de parecer, o comprendo el hecho de querer acabar con sus vidas. (Aunque no justifico el hecho). ¿Cómo era la mentalidad del hombre romano y pagano de los primeros siglos del Cristianismo? Sabes a caso si algún esposo pagano se arrepintiera de haber martirizado a la esposa?

    • Buenas cuestiones, Emmanuel. 🙂 Vayamos por partes.

      El título simplemente es una especie de “eslogan” para enganchar a la lectura del artículo, jajaja. 😀 Es como cuando puse que Santa Margarita es “la que venció al dragón”. Simplemente hago referencia a la passio y al atributo iconográfico principal por la cual puedes distinguirlas a ambas respectivamente; no tiene más importancia. Era por poner algo simpático más que otra cosa.

      A lo segundo que preguntas te digo lo mismo: son narraciones legendarias de passios, por lo que, ya sabes, hay que dudar mucho de su autenticidad histórica. Parecen más clichés piadosos que otra cosa, por lo que tú mencionas: no son pocas las Santas enviadas al martirio por hombres que “supuestamente” las amaban. A esto dedicaré un artículo de Martyrium llegado el momento.

      De todos modos, si nos ceñimos a la realidad histórica, te recuerdo que eso del “matrimonio por amor” ha estado prácticamente vedado tanto a mujeres como hombres hasta épocas muy recientes en la Historia, por no hablar directamente del siglo pasado. Las clases medias y altas no se han casado nunca por amor, sino por tener descendencia y perpetuar el nombre de la familia. Por eso a nadie le importaba si la mujer amaba o no al hombre al que iba destinada, y no hablamos sólo de reinas, princesas, duquesas o señoras feudales, sino también de mujeres de clase media o incluso baja. Directamente, es que el amor importaba un bledo, con perdón por la expresión. En los casos más afortunados este amor nacía con los años de convivencia. Pero eran los que menos.

      Hablo de las mujeres porque ellas no tenían la menor capacidad de decisión en el asunto. Dirás, y los hombres, también se fastidiaban porque los casaban con mujeres que no amaban. Claro, pero les era mucho más llevadero porque a ellos sí les estaba permitido tener amantes, el adulterio masculino no se reconoció hasta el siglo XIX. Pero la desgraciada que se atreviese a tener una relación con un hombre al que amara y que no fuese su marido… en fin, ya sabes.

      Resumiendo: paganos o cristianos, DA LO MISMO, en la Antigüedad prácticamente nadie se casaba por amor y por tanto, si el matrimonio no iba bien o no iba a cumplir su función principal -que es engendrar descendencia- comprenderás que, no habiendo amor, podía pasar de todo. Además la legislación romana tenía muy bien regulado el divorcio en estos casos. Es cierto que los cristianos no aprobaban esta práctica en principio, pero como todo, se degradaron: no se divorciaban pero golpeaban a sus esposas, o les ponían los cuernos, o mil y otras cosas, y al revés también, por supuesto.

      De esposos paganos arrepentidos… ahora mismo no caigo. Sé de padres arrepentidos, pero ya te digo, son passios, narraciones legendarias. Debes darles su justa importancia, que no es mucho. Y perdona por el rollo, pero me planteas siempre cuestiones tan interesantes… 😀

      • Aunque parezca un tema anacrónico, el de familias de clases media-altas que aún hoy en dia “ceden” graciosamente a sus hijas para conseguir matrimonios ventajosos o perpetuar hacienas y patrimonios están a la orden del día. Y es que ejemplos conozco algunos , y uno especialmente sangrante. Omitiré el nombre de la institución que desde “dentro” de nuestra iglesia practica tales sodomías intelectuales pero les dedico mi condena más absoluta. Y no sigo que me caliento…

  3. Muchas gracias, Ana Maria, por este nuevo artículo sobre una santa mártir de la antigüedad, real, histórica, pero de la que casi nada se sabe. Como dominas perfectamente este tema, sabes sacar de donde no hay porque desmenuzando historia y leyenda, nos explicas lo que realmente conviene saber de esta santa.

    Quiero decir algo con respecto a las reliquias: como has dicho, en la Colegiata de Santillana del Mar presumen de tener sus reliquias desde finales del siglo IX y realmente existe un sepulcro de la época en el centro del templo en el que se afirma estuvieron sus restos que ahora están en el altar mayor, en esa preciosa urna que nos muestras en una de las fotos del artículo, pero Boissy-le-Sec, en Francia, también presume de tenerlas. ¿La compartirán? ¡A saber qué habrá de autenticidad en todo esto!

    Y para más inri, si en el 1207 Nápoles decía que las tenía, ¿cómo es posible que estén en Santillana desde el 870? Realmente es difícil aclarar este problema porque ninguna de las tres ciudades renuncian a su posesión. Es un caso más de los que, si reunimos todas las reliquias de un santo, nos salen más de un cuerpo.

    De todos modos, gracias por este artículo y aconsejo a quienes puedan, que visiten Santillana del Mar, aunque dicha población ni es santa, ni es llana ni está en el mar, ja, ja. Pero es preciosa.

    • Es una pena, Antonio, que por la longitud del artículo no haya podido incluir las reliquias en Boissy-le-Sec, que están en un relicario bien hermoso. Pero como española no podía faltarle a Santillana del Mar, siendo además un lugar bellísimo y rico en historia, que espero algún día poder visitar.

      Tengo constancia de que hace un tiempo Santillana envió una pequeña reliquia insigne de la Santa a un pueblo italiano llamado Borgolavezzaro, que la tiene también por patrona, y de paso, se hermanaron. Dime, querido amigo, si Nápoles tiene reliquias de la Santa, ¿por qué antes pidieron esta reliquia a Santillana, ciudad extranjera, y no a Nápoles? Da que pensar, ¿no?

      A esto sumo que, me parece a mí, el tradicional “romacentrismo” de la Antigüedad se convirtió en “italocentrismo” con el tiempo… ¿por qué narices Roma y/o Italia tiene que ser la “number one” en cualquier tema de reliquias? Un día les va a explotar el ego en las narices, y que me perdonen Italia y los italianos por decir esto, que no me falta aprecio y respeto por ellos. Pero me parece que Nápoles tiene suficientes reliquias para no ir tirando más de la manga… ¡digo yo!

      De todos modos ni cuestiono las reliquias de Nápoles, ni de Boissy y mucho menos de Santillana. Puede que se hayan dividido los restos de la Santa -no sería la primera vez- o puede que no pertenezcan a la misma persona. Yo me quedo con Santillana porque nos ofrece la datación más antigua. Cada uno que piense lo que guste.

      • Una cosa no me negarás. En general, en Italia hay infinitamente más reliquias que en ninguna otra parte del mundo y ¿por qué?. Pues por dos razones (y que no se molesten los italianos).
        1.- Porque Roma y todas las ciudades italianas en la época del Imperio fueron una inmensa cantera de mártires.
        2.- Porque los italianos, especialmente los venecianos y napolitanos saquearon a todas las iglesias y monasterios de Oriente en tiempos de las Cruzadas y robaron todo tipo de reliquias que se trajeron a Occidente y, aunque algunas llegaron a Francia, Bélgica y España, la inmensa mayoría quedaron en lo que hoy es Italia. De ahí que desde los tiempos de Pablo VI, la Iglesia Católica esté restituyendo a las Iglesias Ortodoxas infinidad de reliquias robadas durante los siglos XII y XIII. En algún caso de estos, bien sabes que yo he estado personalmente implicado.

        • Desde luego que no lo niego. Si eso significa que es probable que las reliquias de Juliana estén en Nápoles antes que en Santillana… en fin, es probable.
          Del primer punto los italianos tienen que estar orgullosos, del segundo, no. Gracias a Dios que se está haciendo justicia con esto del robo de las reliquias. Anda que si todo lo que hemos robado unos de otros se devolviese, otro gallo nos cantaría.

  4. Pues España no se queda muy atrás con las cuestiones de reliquias Antonio. Si de por si tienen grandes santos como Santa Teresa de Jesús, San Isidoro de Sevilla, San Juan de la + y muchos mas. Y eso que si sumamos a los beatos de la España de los años treinta y los que vendrán después a los altares siendo de la misma causa; creo que se van a barrer a Italia jajaja. Ana María gracias por responderme a mis cuestiones. Solo una mas. ¿Cómo vez las relaciones de pareja hoy en día en cuanto a matrimonios? seguimos perdidos????????

    • El matrimonio por amor se ha alcanzado en Occidente, aunque seguro que sabes que en el resto del mundo la mujer es todavía tratada como una cabeza de ganado -miento, una cabeza de ganado es más valiosa que una mujer-. Niñas impúberes que son entregadas a ancianos achacosos en la India, “respetables” padres de familia que tienen varias esposas y concubinas, maridos que se van con prostitutas y luego regresan a casa a infectar a sus esposas con todas las enfermedades que han cosechado por los burdeles…
      Y en Occidente, aunque tengamos ya ciertos derechos las mujeres -pero que cuando nos dormimos, los perdemos- el matrimonio también se ha degradado por la falta de madurez y compromiso de las jóvenes parejas. Es decir, unas faltas han ido sustituyendo a otras. Así es la vida. Así es la Historia.

  5. Antonio. Si se puede saber. ¿En qué estás implicado en el caso de las reliquias que se saquearon de la Iglesia Ortodoxa en los Siglos XII y XIII? me puedes contestar a mi correo, o como veas prudente.

    • Emmanuel seguramente si Antonio esta implicado en algo respecto a eso sera en la devolución de alguna de ellas, porque por muy mayor que se vea no creo que haya estado implicado en el saqueo de alguna iglesia ortodoxa de esos siglos jajajaja, perdonando el chiste

      • Desde luego, Emmanuel, nuestro lipsanotecario oficial en lo que ha estado implicado es en su devolución. Pero lo mejor es que te lo cuente él mismo, como hizo conmigo y siempre tengo gusto en escuchar lo que tenga que decir al respecto.

        • Exacto! yo le he enviado una telita tocada a las reliquias de san Teódulo y en un primer momento se negó, si la ha aceptado es porque le he pedido que la conserve como recuerdo de agradecimiento de mi parte.

  6. Ana que divertida me eh dado leyendo la passio de Santa Juliana y todo lo que le hizo al demonio que narran ahi jajajajaja de verdad que con estos escritores antiguos tiene uno para reirse con sus ocurrencias jajajajaja te agradezco el que nos des a conocer a esta mártir tan popular en Europa y que ya algo habia escuchado sobre ella pero no tan detallado como lo haces tu ahora, y como suele suceder es poco lo que se sabe de ella, pero bueno si la legendaria passio ah logrado darle una iconografia y devoción perdurable hasta la actualidad pero al menos ayudo en algo.

    • Es que así es toda la Leyenda Áurea, querido amigo, una carcajada tras otra. Recuerdo que la passio de Santa Juliana fue con las que más me reí, entre que primero deja a su marido sin noche de bodas y luego metiendo diablos por el agujero del váter, estaba que lloraba de risa. Lo siento porque esta obra fue realmente inspiradora de devoción y de bellísimo arte sacro en tiempos medievales, pero ya ves que hay cosas que no se pueden tomar sino a risa.

      Y que me perdone Santa Juliana bendita, que seguramente ni jorobó maridos ni amargó diablos, pero martirio sí que sufrió por Cristo y eso es lo más importante y con lo que se debe quedar uno. Vamos, digo yo.

  7. Gracias Ana Maria por acercarnos la vida de esta santa que algo conocia de su vida pero no de los atroces tormetos que la llebaron al martirio. Como veo que hay opiniones dispares sobre las reliquias de Napoles, yo este Domingo si Dios quiere voy alli desde aqui me ofrezco por si puedo ayudar a aclarar algo sobre sus reliquias. Y por ultimo tengo que decir porque me veo en el deber que PARA NADA estoy de acuerdo con lo que decis de la “Obra de Dios”

    • Si tienes ocasión de preguntar por las reliquias de la Santa y hasta de tomar alguna foto, yo creo que nuestro amigo Antonio estaría más feliz que unas Pascuas y yo de paso también. Pero Nápoles debe ser enorme -sólo estuve allí de paso, pues me marché directamente a ver las ruinas de Pompeya- y la cantidad de iglesias llenas de reliquias considerable. A lo mejor es buscar una aguja en un pajar.

  8. Hermana, los comentarios dan para otro artículo! muy interesante la cuestión de las reliquias, parece que seguimos en la edad media disputándonos poseer una o tal. Esté en donde esté, Santa Juliana vive presente en esas poblaciones y es lo más importante.

    Sobre la passio, bueno, creo que ya se ha dicho mucho sobre lo curioso que resultan tales cuentos y lo del diablillo encadenado, aunque si nos ponemos en los zapatos de las personas que tenían acceso a esos relatos, seguramente les parecían -por muy fantásticos o irreales que parezcan- historias increíbles de ejemplo y muestra de la fortaleza que otorgaba la fe contra el mal. ¡A que después se hubiera quedado con el diablillo como mascota!

    • Yo creo, hermana, que habría de todo, al igual que hoy. Habría quien temblaría de miedo pensando en Margarita entre las fauces del dragón y habría quien se reiría a carcajadas imaginando a Juliana dejando a su flamante marido con un palmo de narices en la noche de bodas. No porque sea la Edad Media significa que todos pensaran igual. Ahora bien, los más sensatos se cuidarían muy mucho de decirlo en voz alta, si les podía reportar problemas…

  9. Ana Maria gracias por el articulo.
    Yo descubri a esta santa por su passio en “La Leyenda Dorada”,la cual me encanto.
    Como del tema del trabajo de Jacobo della voragine ya hemos hablado mucho,no me extiendo mas en el tema,que cada uno ya tiene sus posturas bien definidas,jejeje. 😉

    • La Leyenda Áurea es lo que es. Y lo que es, es un recopilatorio de leyendas medievales y un manual de lectura de iconografía. Pretender que sea más que eso, es poco sensato y científico. Y además cualquiera que sepa un poco de hagiografía, historia, historia del arte… te dirá lo mismo que yo.

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