Iglesia de Santo Stefano Rotondo al Celio

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Vista exterior de la iglesia.

Iglesia de Santo Stefano Rotondo al Celio
Via di Santo Stefano Rotondo
Roma

Protegida por una pared, comunmente llamada Santo Stefano Rotondo, la Basílica de San Esteban al Monte Celio es la antigua iglesia nacional húngara en Roma.

Construida entre los años 468 y 483 por el Papa Simplicio V, a lo largo de los siglos se ha enriquecido con la adición del pórtico de cinco arcos sobre antiguas columnas de granito, con capiteles toscanos y una triple arcada interior.

La fachada está frente a un jardín rodeado de murallas romanas, mientras que la planta interior es circular con cuatro capillas interiores que se proyectan fomando una cruz. Veintidos columnas jónicas sirven de apoyo al arquitrabe en el que se apoya el tiburio o linterna.
Es notable, por su belleza, la Capilla de los Santos Primo y Feliciano construida por el Papa Teodoro I para sepultar las reliquias de estos mártires y los restos de su padre.

La capilla está ornamentada con raros mosaicos y decoraciones en mármol que provienen de los siglos VI y VII, de estilo bizantino y que muestran a Cristo bendiciendo sobre una cruz de piedras preciosas, pero no crucificado y colocado entre los mártires a los cuales está dedicada la capilla.

Interior y altar mayor de la iglesia.

Recostada en un pilar de la iglesia está la llamada Sede Episcopal de San Gregorio Magno. En realidad se trata de un asiento de mármol de la época imperial en el que fueron esculpidos los brazos y el dorsal.
Sobre las paredes del muro perimetral, los artistas Pomarancio, Tempesta y Bril, a partir del año 1585, pintaron el Martirologio que está compuesto por treinta y cuatro frescos que representan las persecuciones y los martirios inflingidos a los mártires por parte de los emperadores romanos. En los frescos, con las imágenes terribles de las torturas y ejecuciones, se aportan citas bíblicas y el nombre del emperador que ordenó estas condenas.

Este particular ciclo de frescos fueron pensados por los jesuitas pertenecientes al Colegio Germánico que tenía su sede sobre el Monte Celio, después de que se les asignase a esta Orden, la iglesia de Santo Stefano Rotondo por parte del Papa Gregorio XIII (1572-85). En la pared del muro perimetral se distinguen perfectamente treinta y cuatro columnas antiguas que están incorporadas en la misma pared.

El anillo central está separado de la nave circular por veintidos columnas de granito con capiteles jónicos, sobre la que descansa un dintel o arquitrabe continuo que aumenta la linterna de la cúpula; las vigas del techo se apoyan en dos pilares y dos columnas de dimensiones colosales que están colocadas a lo largo de diámetro del anillo circula y que datan del siglo XII.

Capilla de los Santos Primo y Feliciano, decorada con los frescos de Pomarancio.

En la iglesia de Santo Stefano Rotondo existe en la pared una pequeña placa conmemorativa de la sepultura del rey irlandés Donough O’Brien de Cashel y Thomond, muerto en Roma en el año 1064.

Felice Stasio

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6 pensamientos en “Iglesia de Santo Stefano Rotondo al Celio

  1. Como bien has dicho, Felice, en esta iglesia hay una serie de frescos fruto de una colaboración de Il Pomarancio y Antonio Tempesta que muestra, de modo muy cruel, algunos tormentos y ejecuciones padecidos por los antiguos mártires cristianos. Se ha dicho que era utilizado como panel didáctico para los misioneros jesuitas que partían a Oriente, como un aviso de lo que les podía esperar (!!!).

    El célebre autor Charles Dickens, que no era en absoluto un remilgado a la hora de escribir, quedó impresionado por la visión de estas pinturas y dijo que eran “un panorama de horror y carnicería que ningún hombre podría reproducir en sus sueños”. Yo he usado algún detalle de estas pinturas para mis artículos de Martyrium.

  2. Gracias, Felice, por el artículo y por el resto de fotos que me enviaste de estos frescos de las paredes.
    Creo que esta serie que estás escribiendo sobre las iglesias de Roma es una serie interesante porque facilitas bastante información a quienes no puedan ir a visitarlas.

  3. Felice yo,como Antonio,tambien te doy las gracias por esta serie de articulos sobre iglesias que desgraciadamente sera imposible verlas todas en persona(con suerte algunas pocas),por eso se agradece.

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