Martyrium: qué dolor de cabeza

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lapidación de una mártir. Detalle de una pintura gótica en la Sainte Chapelle, París (Francia).

Si eres de los que, como esta que os escribe, padece con frecuencia cefaleas y migrañas, quizá te hayas preguntado a qué santo podrías invocar, además de tomar analgésicos e ir al médico. Por extraño que parezca, aquellos santos que con frecuencia se invocan para el dolor de cabeza son aquellos que fueron atormentados o que murieron a causa de un grave traumatismo en el cráneo. Y no son pocos.

Santa Engracia: como si no bastaran los otros atroces tormentos a los que fue sometida, finalmente le hundieron un clavo en la frente. Ni siquiera entonces le fue concedida una muerte rápida, por lo que, comparada con su agonía, la peor de las migrañas debe ser cosa de risa.

Santa Greca: presunta mártir sarda a la que, según una passio redactada tardíamente, clavaron tres clavos en la cabeza.

Santa Bárbara: le llovieron sobra la cabeza diversos y repetidos golpes de martillo, para aturdirla e interrumpir las oraciones que pronunciaba en medio del tormento.

Santas Sabina y Cristeta: con su hermano San Vicente, fueron ejecutadas siendo aplastados sus cráneos a golpe de vara, con tanta violencia que –dicen las actas- “les saltaron los sesos por todas partes”.

Santa Eufemia de Roma: es un cuerpo santo extraído de las catacumbas de Roma, y que se venera en Pavía. Al estudiar el cráneo se hizo evidente que había sido aplastado con un golpe de maza. Por eso, la figura de cera que recubre el esqueleto presenta la frente partida, a falta de más datos sobre su vida y martirio.

Santa Olimpia de Karyes: abadesa ortodoxa que en el año 1235, fue brutalmente torturada por unos piratas turcos, que le metieron una barra de hierro por la cabeza, un clavo en cada oído y otro en la mandíbula, además de veinte uñas de hierro por todo el cuerpo.

Por añadidura, cabe considerar a todas las mártires que fueron apedreadas, porque la muerte por lapidación llega a causa del impacto de las piedras contra la cabeza.

Santa Emerenciana: cristiana catecúmena que oraba en la tumba de Santa Inés cuando fue atacada por un grupo de mujeres paganas que la apedrearon hasta matarla. Como la enterraran con la niña mártir, surgió la tradición de que habían sido hermanas de leche.

Santa Mamelta: joven persa que, por haber abandonado el culto oriental y abrazado la fe cristiana, fue apedreada hasta la muerte por su propia gente.

Santa Quinta de Alejandría: matrona cristiana que fue linchada en el motín donde también pereció Santa Apolonia. Después de arrastrarla por toda la ciudad, fue rematada a golpes de piedra contra la cabeza.

Santa Gliceria: mártir de Heraclea que fue linchada por la multitud, siendo apedreada.

Santa Salsa de Tipasa: fue apedreada por una multitud de paganos enfurecidos porque había destruido el ídolo que ellos veneraban.

Santa Devota de Córcega (27 de enero): fue apedreada y herida en la boca a golpes de piedra.

Los hermanos mártires Vicente, Sabina y Cristeta sufren aplastamiento de cabeza. Relieve románico del cenotafio de los Santos, Basílica de San Vicente, Ávila (España).

A Santa Apolonia se la ha invocado también contra los dolores de cabeza, pero eso se debe a que el dolor de muelas, que es su patronazgo especial, se extiende con pasmosa facilidad a la cabeza si no se trata enseguida.

Santa Dionisia: por haber intervenido a favor de los mártires Andrés y Pablo, y haberles animado a resistir los tormentos, fue entregada a la turba, que la apedreó hasta la muerte.

Santa Paula de Málaga: apedreada hasta la muerte junto con su hermano Ciríaco.

Santa Aquilina la Neomártir: era una joven cristiana griega que, en la Turquía otomana, por no querer renunciar a la fe ortodoxa y abrazar el Islam, fue apaleada brutalmente y le aplastaron la cabeza.

San Quirce: el prefecto lo estrelló contra el suelo, reventándole la cabeza.

San Saturnino de Tolosa: fue atado a un toro que lo fue arrastrando por las calles y lo mató al reventarle el cráneo contra unos escalones.

Beata Panacea de’Muzzi: (12 de mayo) asesinada por su madrastra, que le golpeó en la cabeza con una gran roca.

Beata Teresa Bracco: mártir de la pureza, cuyo agresor le aplastó la cabeza pisándola con su propia bota.

Beata Pierina Morosini: mártir de la pureza, por defenderse de su agresor había cogido una piedra, pero ésta le fue arrebatada y usada contra su cabeza. El traumatismo la conduciría a un coma profundo y en dos días, a la muerte.

Beata Antonia Mesina: mártir de la pureza, su agresor también la mató a golpes de piedra contra la cabeza.

Detalle de la cabeza de Santa Engracia con el clavo insertado en la frente. Relieve del martirio, altar mayor de la Basílica de Santa Engracia, Zaragoza (España).

Hay que hacer notar que el apredreamiento era fruto de la exaltación popular en revueltas y ataques contra los cristianos, o de un agresor de cara a una víctima concreta. Nunca fue un método institucionalizado de ejecución en la cultura grecorromana, sí en la hebrea, como sabemos a través de los textos bíblicos.

Además, el coronamiento de espinas también debe ser incluido en este apartado, porque se clavaban en el cráneo produciendo un dolor insoportable. Además del propio Jesucristo, tenemos también los casos de las mártires Santa Gudelia y Santa Teonila, a través de sus actas vemos que se solía afeitar la cabeza previamente para que el cabello no amortiguara el impacto de las espinas.

También los santos cefalóforos, o que portan su cabeza cortada entre las manos, son invocados para ello, pero ya no tiene que ver con su método de ejecución, que era la decapitación: Santa Régula (con Félix y Exuperancio), Santa Noyale de Pontivy, Santa Quiteria, Santa Restituta, San Lamberto, Santa Valeria de Limoges, entre otros muchos.

Meldelen

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11 pensamientos en “Martyrium: qué dolor de cabeza

    • Bueno, tiene varios Santos para escoger, como puedes ver. Que elija el que quiera.
      Ya he ido al médico un par de veces, me diagnosticó migrañas y dolores de pecho debido a un cuadro de estrés y ansiedad; que sólo tiene explicación por ciertas presiones familiares y de los estudios que no vienen a cuento. Aunque he tomado las medicinas que me recetaron, no es un tratamiento que convenga mantener a largo plazo y a fin de cuentas, mientras no pueda ordenarle a mi cuerpo que se tome la vida de otra manera, no parece que vayan a desaparecer… ¡ay, Santa Engracia!
      Ayer y hoy tengo un dolor espantoso de cabeza, por cierto. Viene que ni pintado.

  1. Santa Engracia que recuerdos de Zaragoza, yo soy de los que me duele la cabeza y lloro de la incomodidad desde niño me da dolores d ecabeza muy seguido pero sobre todo por los golpes de calor vaya y cuando me da duro el dolor invoco a cuanto santo se me ocurre pero el efectivo es el Santo medicamento jajajaja saludos !!!

    • Como el santo medicamento, no hay nada, eso está claro. No tomar nada y esperar que el dolor de cabeza se esfume con unos cuantos rosarios y oraciones es como recoger agua con un cubo agujereado…
      De Santa Engracia hablaremos el día de su fiesta.

  2. Yo tambien padezco migrañas,pero me imagino que no son nada comparadas a las tuyas Ana Maria,son mas molestas que otra cosa.
    De tu lista me impresiono el relato del pequeñin San Quirce cuando lo lei en su dia en “La Leyenda Dorada”,realmente espantosa la descripcion de su martirio.

    • La verdad es que son bastante dolorosas -yo las llamo, no sin cierto cachondeo, “el clavo de Santa Engracia”, porque es como una punzada que me atraviesa la cabeza-; pero no me quejo porque el primo de mi novio las tenía mucho peores, llegando a perder la vista durante el tiempo que duraban. Yo, al menos, en cuanto siento el “aura” -el aviso del dolor- tomo enseguida el medicamento y me alivia bastante, aunque a veces ni así me libro.

      Lamento decirte que, a la luz de los relatos de los historiadores romanos, el caso de San Quirce -si es que es verídico- no es el único. Ejecutaban así a los bebés y niños pequeños cuando convenía librarse de ellos por alguna venganza familiar o política.

  3. ¡Nada más de leer tu artículo me dan punzadas en la cabeza hermana!

    Aunque no padezco migraña, el calor me afecta mucho y nada más veo llegar la primavera y ya sé lo que me espera juaaja. Como dices, me parece que el ser apedreado era resultado de ánimos exaltados y turbas “enardecidas” realmente terrible, una forma muy ruin de tratar a una persona…perseguirle como si fuera animal. Gracias por continuar con esta gran serie!

  4. Apreciada Ana Maria con este articulo me queda claro a quien encomendarme en mis dolores de cabeza.
    Se me pone la carne de gallina al leer las formas de martirio de san Saturnino de Tolosa y la Beata Teresa Bracco.

    • Si Dios quiere, algún día os escribiré sobre esta Beata contemporánea. De San Saturnino no exactamente, pero sí de las Santas Doncellas de Tolosa, que están muy relacionadas con él. 🙂

  5. Yo también era asiduo de “ese suplicio” hasta que descubrimos que el causante era la tensión arterial alta. Desde que la tengo controlada, me han desaparecido totamente los dolores de cabeza y yo era de los que me tenía que poner Nolotil en vena más de una vez al día.
    Así que es a “santo control de la tensión arterial”, a quién realmente se lo debo y no estoy diciendo que no nos encomendemos a los santos, pero “a Dios rogando y con el mazo dando”, ¿o no?

  6. Yo de pequeño padeci migrañas por suerte se em atendio a tiempo y lograron erradicarmelo, yo por lo general al que más eh escuchado en estos casos de dolor de cabeza es a San Dionisio de Paris, y ojala algun rato de estos se animen tu algun otro a escribir sobre los santos Vicente, Sabina y Cristeta que como ya mencione en flickr me tiene intrigado el saber sobre ellos y el que sucedio con sus reliquias desde que visite su basilica el año pasado, me sorprende también ver que muchos en especial mis compañeros mexicanos padecen dolores de cabeza por los calores, siendo que viven en un estado bastante más frio que el mio jajaja, la verdad que solo en aquella ocasiones cuando tuve la migraña que si me encomende a Dios, la Virgen y casi todos los santos, de ahi en fuera los dolores de cabeza se me han hecho algo muy sencillo como para molestar a algun santo, salvo con excepciones.

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