Santa Matilde, reina de Alemania

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

La Santa socorriendo a los necesitados. Óleo de Vicente López Portaña (1798-1800). Colección particular. Bilbao, España.

Nació en el año 895 siendo sus padres el conde Dietrich de Westfalia y la noble danesa Reinilda. Su padre era pariente del famoso guerrero Widukin que encabezó una guerra contra el emperador Carlomagno. Desde niña fue educada por las monjas del monasterio de Herford, cuya abadesa, de nombre también Matilde, era su abuela.

En el año 909, con catorce años de edad se desposó con Enrique, duque de Sajonia el cual, diez años más tarde se convirtió en el rey de Germania y así, Matilde, con veinticuatro años de edad se convirtió en reina. Tuvo cinco hijos: Otón I emperador de Alemania, Gerberga (que casó con el duque Giseberto de Lotaringia), Eduvigis (madre de Hugo Capeto, rey de Francia), Enrique (que fue duque de Baviera) y San Bruno I, que en el año 953 fue consagrado como arzobispo de Colonia.

Cuando se convirtió en reina no dejó su manera de ser: humilde y servicial. Por su forma de vida, parecía más una monja que una reina. Era muy generosa repartiendo limosnas y practicaba frecuentes actos de piedad.
En el año 936 quedó viuda al morir su esposo de manera repentina a causa de un derrame cerebral; ella que estaba en un templo cuando se enteró de la noticia, se despojó de sus joyas, las dejó ante el altar y se ofreció a Dios para el resto de su vida.

Fue elegido emperador su hijo Otón, pero su hermano Enrique se reveló contra él. El primogénito creyó que Matilde apoyaba a Enrique y la obligó a retirarse a un convento en Enher, donde se dedicó a la oración y a seguir repartiendo sus riquezas entre los pobres. Con sus oraciones consiguió que los hermanos se reconciliaran, siendo nombrado Enrique, duque de Baviera. Otón fue coronado emperador en Roma en el año 962, reuniéndose posteriormente toda la familia en Colonia tres años mas tarde.

Los últimos años de su vida los pasó fundando monasterios: los de San Gervasio y San Wibperto en Quedlinburg y otros en Poelda, Enger y Nordhausen.
Posteriormente se despidió de Otón y se retiró al convento de Nordhausen pero cayó enferma y, después de repartir el resto de bienes que le quedaba, se fue al castillo de Quedlinburg, donde murió el día 14 de marzo del año 968 con setenta y tres años de edad.
Antes de morir tuvo que sufrir la pérdida de su hijo Enrique en el año 955 y de su hijo San Bruno en el 965. Fue sepultada en la capilla del castillo junto a su esposo.

La Santa y Otón I ante la catedral de Nordhausen. Óleo de Hans Looschen, destruido durante la Segunda Guerra Mundial.

Santa Matilde fue una mujer ejemplar y como soberana se distinguió por su inteligencia, por su extraordinaria entrega a los pobres y por una intensa vida de oración.
Widukindo de Corbey en su obra “Rerum gestarum Saxonicarum libri tres” la llama “mujer santa”.
En el año 975, siete años después de su muerte, fue escrita su vida en el monasterio de Nordhausen, exaltándola como ejemplo de reina cristiana. Posteriormente, en el año 1003 se escribió una nueva biografía, ya con una tendencia hagiográfica propiamente dicha.

Aunque existen numerosas representaciones artísticas suyas, hay que destacar un relieve del siglo XIV en el coro de la catedral de Nordhausen y una escultura del siglo XV que se conserva en Viena.
El Martirologio Romano fija su fiesta el día de su muerte, o sea, el 14 de marzo, celebrándose especialmente en las diócesis alemanas de Fulda y Paderborn y en el Principado de Mónaco.

Antonio Barrero

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15 pensamientos en “Santa Matilde, reina de Alemania

  1. Aunque etimológicamente Matilde signifique “valiente en la batalla” o “guerrero fuerte” en este caso todas las virtudes piadosas se reunían en esta gran santa. Aunque el santoral germánico me pille algo lejos, la fundación de hospitales , el reparto de bienes entre los más desfavorecidos y el amor incondicional de su pueblo ya elevan a esta gran mujer a sujeto de veneración. Gracias Antonio.

    • Salvador,
      Matilde también significa “Virgen con poder en el combate” que aunque es lo mismo que tu dices, sin embargo le añade el calificativo de virgen. Está claro que nuestra santa no fue virgen pues estuvo casada y tuvo hijos, pero poderosa, si que fue, sobre todo, poderosa en caridad y en amor.

  2. Aquellas personas que, por meras circunstancias de la vida, gozan en este mundo de una alta posición y abundantes recursos económicos, deberían tomar ejemplo de esta Santa y de muchas otras personas como ella; y destinar una parte considerable de sus ingresos y bienes a los que más lo necesitan y a reparar las injusticias de este mundo. No me valen las calderillas ni las limosnillas de poca monta a los que acostumbraban reyes y reinas medievales y a las que acostumbran algunos grandes magnates y actores que, por cuatro perras donadas que no llegan ni a pan para un año; enseguida son reconocidos como héroes en la prensa del corazón. ¡Vergüenza, señores, vergüenza!

    • Vaya , Ana María, Viva Zapata ¡¡¡¡¡¡¡ jajaja …. No puedo estar más de acuerdo contigo. Detesto palabras como”limosna” y “caridad”. Prefiero en cambio la palabra “JUSTICIA”. Eso sin duda nos iguala. Ejemplos como el de Bill Gates o Warren Buffett me reconcilian con el mundo de los magnates. Si hubieran sólo unos cuantos más como ellos ….

      • Salvador,
        En España también los tenemos.
        Un ejemplo: Hay un antiguo deportista de baloncesto (no me acuerdo de su nombre, pero es muy feo y destartalado) que tiene un corazón tan grande que no le cabe en el pecho. Está siempre comprometido buscando todo tipo de ayudas para aquellos que lo necesitan.

        • Por supuesto que en España los tenemos y tengo la enorme fortuna de colaborar con alguno de ellos. Quiero mencionar sólo a los Doctores Cabadas y Zaragosí… podría contar mucho de ellos, pero seguro que no les gustaría. Eso es practicar justicia en el anonimato, aunque Cavadas ya tenga a los medios muy encima de su trabajo.

    • Ana Maria, ¿te acuerdas de este texto?
      “Estando Jesús sentado frente al arca de la ofrenda, observaba cómo la multitud echaba dinero en el arca y muchos ricos echaban grandes cantidades. Y llegó una viuda pobre y echó dos pequeñas monedas de cobre, o sea, un cuadrante. Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos los demás, porque todos ellos echaron de lo que les sobra, pero ella, de su pobreza echó todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir”. (Marcos, 12, 41-44).
      Lo deja más claro que el agua.

      Cuanto beato/a de golpe de pecho diario, se conforma con dar una limosnita o ponerse en una mesa el “dia de la banderita”. Y todos los fotógrafos y periodistas alrededor, que es lo que ellos/ellas buscan.

      Aunque ya hoy no podríamos decir lo mismo pues hay personas ricas y honradas, creo que fue San Juan Crisóstomos (y si no, que Mitrut me corrija) quién dijo que “todo rico es ladrón o heredero de ladrón”.

  3. Vaya que ahora os han tirado a todos los de la farándula jajaja. Eso es verdad buscan llamar la atención, que se les alabe y se les reconozca. Pero recordemos e otro texto Antonio donde el Señor habla de la limosna “Que ni se entere la mano izquierda lo que hace la derecha” u orar en las plazas para que los alaben. Antes me preguntaba que quería decir el Señor cuando decía “Ellos ya recibieron su recompensa” Ahora creo entender que la recompensa es la alabanza del hombre; o desmiénteme Antonio

    • Si, Emmanuel. Cristo nos dice: “Cuando oréis, no haced como hacen los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. Os aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”. (Mateo, 6, 5-6)
      Está claro que Cristo nos dice que hagamos las cosas sin pensar en ser recompensados porque ya Dios, “que escudriña la mente y el corazón” (Apocalipsis, 2, 23), será quién nos recompense en su día.
      Está claro que el que hace las cosas para ser visto, ya ha recibido su recompensa: el ser visto, algo totalmente efímero.

  4. Siempre me han parecido interesantísimos los santos que alguna vez ostentaron cargos políticos poderosos, ya que es fácil perderse en esa vida, corromperse por el poder y el dinero. Santa Matilde es un ejemplo más de que es posible concertar una vida piadosa en medio inclusive de peleas donde se disputa el poder terrenal. Muchas gracias por este artículo Antonio!

    • Pues de entre todos ellos, para mi es un caso excepcional el de Santo Tomás Moro. Es verdad que no era ni rey ni principe, sino canciller pero demostró tener una entereza y un coraje que debiera servir de ejemplo para todos los políticos.
      Estamos en deuda con él y si Dios quiere, le dedicaremos un artículo.

  5. Muy interesante el articulo Antonio, igual que Montse este tipo de santos y santas que alguna vez estuvieron entre la riqueza y practicaron en especial la caridad y la humildad en grado heroico siempre me han gustado, porque demuestran que aun llevando una vida algo “acomodada” por sus cargos, titulos o situación política se puede llegar a ser santos y seguir las enseñanzas del evangelio, que la santidad no es exclusiva de los monjes, sacerdotes etc que aun siendo una reina como en el caso de Santa Matilde se puede ser también caritativo, humilde y que siempre nos debemos acordar del projimo

    • André, eso que dices es verdad pero estarás de acuerdo conmigo en que “son habas contadas”, pues normalmente este tipo de personajes viven más sus vidas que las vidas de sus semejantes. ¿Te acuerdas de lo del camello por el ojo de una aguja…? Pues por algo lo diría, ¿no?

  6. Claro que lo se Antonio y siempre lo recuerdo y precisamente por eso es que me agrada y me sorprende la vida de los reyes o reinas santos porque uno pensaria que seria mas facil en ellos aplicar eso del camello.

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