Nuestra Señora de la Soledad de Puebla

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del rostro y manos de la imagen.

Este artículo está dedicado a la advocación de María Santísima, nuestra Madre, a la que este humilde colaborador le tiene especialísima devoción, con cariño también a todos nuestros lectores del blog.

¡Oh Madre Solísima, llorosa por el mejor Hijo, viuda del mejor Esposo, y huérfana del mejor Padre! Ofrecimientos del Rosario a los Dolores de María Sma. Sor Juana Inés de la Cruz.

El misterio de la Soledad de María ha contado con la más tierna veneración entre los católicos mexicanos; como muestra de ello son los actos de piedad dedicados a ella el Viernes Santo, dándole el Pésame y acompañándola en la Marcha o Procesión del Silencio. También las imágenes de esta advocación han suscitado gran devoción entre los fieles como la de la Soledad de Oaxaca (en mi opinión la más famosa imagen de esta advocación en el país), Patrona del mismo estado; de Jerez en Zacatecas, la imagen que se venera en Parral, Patrona del estado de Chihuahua; la Virgen de la Soledad patrona del Puerto y Arquidiócesis de Acapulco, Guerrero. La de Ayotlán en Jalisco, la Imagen patrona de la ciudad de Irapuato, Guanajuato o la Virgen de Córdoba, Veracruz.
En la levítica ciudad de Puebla de los Ángeles no podía faltar el amor a Ntra. Señora bajo esta advocación, cuya imagen taumaturga goza de gran devoción entre los habitantes, que desde su llegada a la ciudad ha causado gran impacto espiritual…

Historia de la Imagen:
El mulato Manuel de los Dolores, criado del Gral. Diego de Santillana, Conde de Casalegre, contando con la estima de su amo, que iba a la Península Ibérica, preguntó al mulato que deseaba que le enviara de allá. El humilde criado pidió una efigie de la Madre de Cristo en el momento de su mayor aflicción después de la muerte de su Hijo. Al efecto el Conde al encontrarse en el Puerto de Cádiz, buscó en varios talleres de escultura la mencionada imagen pero todas las que se le ofrecían no parecían agradarle del todo hasta que fue llevado con un escultor, terciario de Santo Domingo en ciudad de Sevilla.

Fotografía de la imagen, año 1930.

Ya tenida la imagen, el Conde al no poder de inmediato enviarla, y no queriendo que la santa imagen quedara almacenada en lúgubres bodegas, determinó guardarla momentáneamente en un lugar más digno; recomendó el escultor que si era necesario se podía acudir a su hija que era religiosa agustina recoleta en Cádiz, como efectivamente se hizo. Ya en presencia de la comunidad de religiosas, el Conde abrió la caja y las religiosas quedaron prendadas de la belleza de la escultura solicitando permiso para colocarla en la capilla conventual. Las monjas se enfervorizaron tanto con la imagen de María Santísima, que decidieron quedarse con ella, poniéndose al frente de esta idea la misma hija del escultor. Se ignora las acciones tomadas por el Conde de Casalegre, aunque no fue necesario que se metiera en líos con las religiosas, pues “la misma Señora tomó a su cargo la decisión, porque inmediatamente asaltó a la religiosa (la hija del escultor), una fiebre aguda y maligna que en breve la condujo a las puertas de la muerte, y hallándose en este conflicto, así ella como las demás religiosas, ofrecieron entregar luego la imagen si el Señor daba salud a la enferma; al punto que hicieron la oferta quedo enteramente libre de la fiebre la religiosa”. Tal suceso causó la admiración del pueblo enterado el hecho y se tomó como milagro de la Virgen a través de su imagen. Las religiosas cumplieron su voto sacando con solemnidad la santa efigie para que fuera debidamente empacada y puesta en el barco correspondiente, ya que estaba la flota próxima a salir hacia el Puerto de Veracruz (México). Se dice, que en el transcurso del convento agustino al muelle, la Santa Señora concedió muchos milagros a quien lo pidió con verdadero fervor, por lo cual, la vieron embarcarse con suma tristeza. La travesía del puerto andaluz al jarocho fue tranquila la cual muchos viajeros atribuyeron a tan especial pasajera (otras versiones cuentan que pasó todo lo contario que estando en una tempestad los marineros sacaron a cubierta la imagen de la Virgen y cesó la tormenta como sucedió con la pintura de la Virgen de la Piedad de la Ciudad de México).

Mientras, en la ciudad de Puebla de los Ángeles, el mulato Manuel de los Dolores en unión con un vecino Juan Sánchez, obtuvieron en 1698 del obispo Dn. Manuel Fernández de Santa Cruz la licencia para fabricar una modesta capilla, al fin de albergar a la imagen de la Virgen Solitaria, y antes de la llegada de esta, funcionaba como Escuela de Cristo, contando con numerosos colegiales que acudían regularmente a los ejercicios piadosos.

Vista de la imagen completa extraída de su altar.

Debido a sus responsabilidades, el Señor Santillana no pudo viajar de inmediato, por lo que envió la imagen con su lugarteniente don Juan González, con el encargo de entregarlo en propia mano a Manuel de los Dolores. Mucho debió ser el afecto que se le guardaba a este sirviente, puesto que se tomó esa molestia en cumplir su encargo. Para entonces la capilla tenia varios años de concluida. Fue el año de 1706 en que llegó la Bendita Imagen y junto con ella llegaron las historias de los sucesos en Cádiz, y la forma como milagrosamente quiso venir hasta Puebla; grande fue el júbilo de aquel mulato que vio cumplido sus mas caros deseos y la fama que había adquirido la santa efigie se esparció por toda la ciudad, de tal manera que se dieron cita muchas personas para admirar la escultura. Pero aun así faltaba completar el tronco de la escultura que tardo mucho tiempo para su elaboración que concluyo al año siguiente de su llegada, con la desesperación del ansioso poseedor, pues había llegado solo de medio cuerpo.

El primer vestido fue de terciopelo bordado en plata y oro hecho por las niñas vecinas del barrio del Carmen, bajo la dirección de la Señorita Soledad Franco que costeo los materiales de dicha vestimenta.
La Sacratísima Imagen de Nuestra Señora de la Soledad fue solemnemente colocada en su capilla el domingo de la Sexagésima, el 12 de febrero de 1708, previa a una procesión de personas de todas las esferas que concurrieron a ella con luces en las manos.

La felicidad del pobre mulato no duró mucho, pues, los Congregantes de la Escuela de Cristo estaban mezclados con otras cofradías de la Ciudad y que disputaban entre si ya que todos se sentían con derechos sobre la Capilla y lógicamente también sobre la Imagen Mariana. El punto del litigio llegó al grado que para evitar algún atentado o problema mayor, la capilla junto con la efigie fue declarada propiedad de la Sagrada Mitra, quedando el pobre mulato sin su imagen. La decomisación de la imagen a favor de la Mitra sacó de la escena al mulato sirviente que con seguridad murió de dolor y pena –haciendo honor a su nombre- al verse despojado de lo que consideraba su único tesoro. Posiblemente, manos caritativas lo sepultaron en el templo que tan piadosamente promoviera, pero solo es una suposición, ya que es posible que ni siquiera esa gracia póstuma hubiera alcanzado; la figura del mulato se pierde opacado por la personalidad del canónigo y arcediano Juan Francisco Vergara y Muñatones, afortunadamente para bien.

Imagen de la Virgen colocada en su altar. Fotografía: Montserrat Báez.

El referido padre Vergara habiendo visto la sagrada Imagen, concibió desde luego una tierna y afectísima devoción a ella, pues gracias a el se hizo completar la escultura de la Virgen. El primer capellán del templecito fue Dr. Pedro José Rodríguez y el Padre Vergara como protector. La atención que daban a la capilla, rindieron buenos frutos de tal manera que la devoción se fue acrecentando a tal magnitud que logaron que el conjunto coral catedralicio interviniera en las solemnidades del templecito, sobre todo en la Semana Santa, concurriendo mucha gente a dar el “pésame” a la Madre del Redentor.

El padre Vergara ideó un nuevo templo mucho más capaz y magnifico para ensalzar a María Purísima en su Soledad, y con ello también igualmente fundar un Convento de Carmelitas Descalzas que se dedicaran a honrar a la Solitaria Virgen. Con gran tesón y empeño que lo caracterizaba, el padre Vergara inició la obra de la fabrica del nuevo templo a pesar de la oposición del capellán que creía una empresa difícil de lograr; el padre Vergara debió ser un predicador elocuente, ya que todo lo que se propuso lo logró con creces, el carisma del sacerdote, logro avivar mas la devoción y el fervor de los habitantes de la ciudad y se dice que de los barrios de Analco y el Alto acudían sus vecinos con materiales y mano de obra gratuitos para acelerar las obras y que incluso logró que personas de reconocida calidad y fortuna participaran, además de los óbolos pecuniarios, con su presencia directa , acarreando materiales, mientras rezaban y cantaban el Rosario, iban y venían con su carga para los cimientos. Grande fue la ayuda de los fieles para edificar este nuevo templo.

Mientras tanto el padre Vergara buscaba lo aprobación papal para la fundación de Monasterio Carmelita la cual se obtuvo en Santa María la Mayor, Roma el 23 de febrero de 1729 por Benedicto XIII. Con la venia papal el Padre Vergara aceleró los trabajos para concluir la iglesia y consagrarlo solemnemente en el año de 1731. El templo quedó concluido con algunas casa anexas que albergaría el convento cuya realidad aun estaba lejos. El templo se dedicó a la imagen patronal de la Virgen de la Soledad pero parece ser que esperando que las monjas se alojaran en su nueva casa, se conservó por lo menos durante un tiempo en su templo primitivo, después llamada Capilla Vieja de la Milagrosísima imagen de Ntra. Sra. de la Soledad (Durante algún tiempo este templo funcionó independientemente del Convento y para no dejar vacio el nicho del altar se mando a tallar una imagen que, hasta donde fuera posible, resultara copia de la original; mucha gente le tomo devoción a la “Hermanita”, después de que la capilla vieja dejó de funcionar, se convirtió en el camarín de la imagen patronal y la “hermanita” actualmente esta en la entrada del templo).

Réplica menor de la imagen original, conocida como "la Hermanita".

Para no desperdiciar las instalaciones adyacentes se permitió que fueran utilizadas para Colegio de Niñas Escoletanas de Ntra. Sra. de la Merced, que estrenaron el edificio y en el habitaron hasta 1748 en que arribaron las dueñas definitivas reubicándose en la casa del capellán del templo de Guadalupe en la misma ciudad. Esto ya no lo pudo disfrutar el Padre Vergara, pues alegóricamente murió en brazos de las niñas escoletanas en 1737 pero al menos tuvo en sus manos la aprobación papal para su erección; fue su voluntad que su corazón embalsamado quedara depositado en el altar de la Virgen, pero en el nuevo templo.

El retraso de la posesión del convento por parte de la monjas carmelitas se debió a que no se tenía la aprobación real. La licencia se concedió el 20 de enero de 1747 y arribó a la Ciudad de Puebla al año siguiente en el día de la Purificación de la Virgen, siendo Obispo de la Ciudad Don Domingo Pantaleón Álvarez de Abreu, que eligió cuidadosamente junto con otros jueces eclesiásticos “a las cuatro flores del huerto de Santa Teresa y las trasplantaran en la Soledad”. La noticia causó gran expectación en el Convento Carmelita de San José (hoy Santa Teresa), y en los demás conventos de la ciudad pues se envidiaba “santamente” la suerte de las que fueran elegidas, pues el nuevo cenobio gozaba de privilegiadas instalaciones. Además, se tenia la garantía del templo que para entonces resultaba uno de los mas grandes y suntuosos de la ciudad, así como de los mas visitados por la devoción que inspiraba la imagen de la Santísima Virgen.

Las religiosas Carmelitas de San José elegidas fueron: Sor María Teresa de San José como prelada fundadora, Sor María Jacinta de la Asunción como maestra de novicias, Sor Micaela María de San Elías para tornera y Sor María Josefa de Santa Teresa como lega para servicio de la comunidad. El propio obispo designó con prontitud la consagración del convento y el traslado de las monjas a su nueva casa decidiendo que fuera el 26 de febrero de 1748.

Aunque parece que la imagen de la Soledad, ya tenía algún tiempo en la iglesia grande; como una deferencia hacia las religiosas fue bajada de su nicho un día antes del traslado, y se llevo hasta la Catedral, para esperar a que sus “flores” salieran del antiguo recinto teresiano. El convento fue fundado con el titulo de “Nuestra Señora de la Soledad y la Transverberación o el Dardo” de la Santa Madre Teresa. A pesar de la insistencia de las monjas para llamarlo “del Dardo” el pueblo soberano en ese tipo de cuestiones le siguió llamando simplemente La Soledad, aunque también, se le dijo “Santa Teresa la Nueva”, “Convento Nuevo de la Soledad”, “Convento de Santa Teresa la Nueva Fundación” y otros varios.

Pero en 23 de febrero de 1861 fueron exclaustradas las religiosas por la Leyes de Reformas. Aun subsiste esta comunidad de religiosas en un convento a las afueras de la ciudad conservando el patronato y titulo del antiguo monasterio con la réplica de la Virgen taumaturga. A pesar de esa época el templo aun conserva retablos espléndidos (aunque a pesar de que a mitad del siglo XIX fue sustituido el antiguo altar mayor por el actual frio neoclásico muy de moda en esa tiempo), también guarda muchos de sus muebles originales sobre todo en la sacristía sin contar con los ornamentos litúrgicos.

Salida de la imagen con ocasión de la procesión del Viernes Santo, frente a la catedral.

Se dice que antiguamente, llegaban cada Viernes Santo, las damas de más alcurnia de Puebla, presentadas con su familia, todos rigurosamente vestidos de luto, hasta los niños, para dar “el Pésame” a la Virgen y para hacer un curioso depósito; devotamente arrodilladas ante la Sacra Imagen de María, previa confesión y absolución, rezaban siete “Salves”, que quedaban guardadas en simbólica caja fuerte, estas oraciones era “retiradas” del caudal, en diversas épocas del año en que se necesitaran, por ejemplo, si moría algún conocido, la “cuentahabiente espiritual” aplicaba una parte de ese tesoro por el eterno descanso del alma del difunto.

Se supone que esas oraciones resultaban más valiosas o efectivas por haber sido rezadas en tan grande día. También el arqueólogo Eduardo Merlo en una entrevista decía que la Imagen de la Virgen de la Soledad en la Procesión del Viernes Santo, era llevada por damas de la mas alta sociedad de la Puebla antes de las leyes de reforma y que las misma damas prestaban sus joyas a la imagen de la Virgen para que las luciera por ellas en ese día. Resulta una simpática anécdota pero con poca seguridad de ser posible.
La Imagen de Nuestra Señora de la Soledad con sus vecinos participa el Viernes Santo en la gran procesión que empieza y concluye en la Catedral Poblana desde el año de 1991.

A la mayor gloria de Cristo y su Madre
Ayudemos almas
en tanto penar,
a la Virgen Pura
de la Soledad.
(Canto popular)

Tacho de Santa María

Fuentes:
Las Calles de Puebla. Autor Hugo de Leicht. Secretaria de Cultura/ Gobierno del Estado de Puebla y H. Ayuntamiento de Puebla, 1999.
Las Iglesias de la Puebla de los Ángeles, Tomo II. Autores Eduardo Merlo Juárez y José Antonio Quintana Fernández. Secretaria de Cultura/ Gobierno del Estado de Puebla, Universidad Popular Autónoma de Puebla. Octubre de 2001.
Colaboración de José Gutiérrez, Miembro de la Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad de Puebla.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

21 pensamientos en “Nuestra Señora de la Soledad de Puebla

  1. Qué recuerdos me trae esta advocación… la cofradía del colegio donde estudié hasta los 16 años era la de Nuestra Señora de la Soledad. Es una imagen muy parecida a ésta, preciosa, pero pequeñita y sencilla, muy austera; aunque valiosa por ser la única que sobrevivió a la quema de imágenes de Semana Santa acaecida en mi ciudad en 1936. A ver si algún día recabo suficientes datos e información para dedicarle un artículo, porque es parte de mi infancia. De hecho el martes he de asistir al encuentro entre esa imagen y la del Ecce Homo.

    Por lo demás, su homónima mexicana de Puebla me parece también preciosa, especialmente el detalle del rostro y los bordados del manto, así como el resplandor radiado. Una exquisitez, pese a la austeridad y rigidez del resto de la imagen. Gracias por compartirla.

  2. Muy bella la imagen Tacho y las ropas ni que decir, mejor que las que le pones a la tuya jajajaja XD, hace tiempo que sabia de este templo y las veces que eh ido a Puebla eh tenido intencion de ir pero siempre me queda algo retirado por lo cual no lo eh conocido, me agrada saber un poco más de esta advocación a la que tan devoto eres amigo, saludos.

  3. Me ha encantado el artículo; muchas gracias, Tacho.
    A mi esta advocación mariana también me trae algunos recuerdos de mi niñez, pues era cofrade de la Hermandad de la Virgen de la Soledad (o del Silencio), que es la última hermandad de las cinco que procesionan el Viernes Santo.

    Me ha llamado mucho la atención la advocación de Sor Juana Inés de la Cruz al decir: ¡Oh Virgen Solísima, llorosa por el mejor Hijo, viuda del mejor Esposo y huérfana del mejor Padre! Se que está haciendo referencia a las Tres Divinas Personas de la Santísima Trinidad y lo de viuda y huérfana…, como que no pega. Así lo veo yo. Pero en fin, así lo sintió esta religiosa.

  4. Antonio creo que has entendido mal la frase de Sor Juana al referirse a viuda del mejor esposo se refiere a San José no al Espiritu Santo y huerfana del mejor padre porque hace referencia a que Cristo al ser Dios es hijo de la Virgen pero a la vez es su padre.

  5. Se refiere al dolor natural por ser huérfana de padres, muerte del Hijo, y viuda de San José. La cita está en el libro de Diego de Santiago: ” Dolores de María Santíssima historiados, empeñados y ponderados”, en castellano antiguo. Está en la página 77.

    Interesante que Sor Juana Inés la dijera también.

  6. Excelente Articulo Tacho, por compartirnos esta advocación de la Santisima Madre en su Soledad ya proximos a las Solemnidades Pascuales.
    Desde luego sin olvidarnos mañana de la Fiesta de la Virgen en sus Dolores y Angustias.
    Paz y Bien

  7. Querido Tacho: Me ha parecido un buen artículo,de una Virgen tan querida por tí,como es La Soledad.A mí me recuerda en su postura y forma de vestir a las vírgenes madrileñas -tipo de “La Paloma”,o incluso a las de mi tierra,Canarias,más sobrias y enlutadas que las andaluzas.No cabe duda que es una devoción que atrae,por lo emotivo del tema y la compasión que la Madre de Dios despierta en ese momento.Un saludo y un placer,mi joven amigo -como dirían aquí en Sevilla,un “devoto soleano”- Que tengas felíz Semana Santa.Yo salgo en la Soledad de San Lorenzo de Sevilla,el próximo sábado,si el tiempo lo permite,representando a la Orden del Carmen.Te tendré presente. Un abrazo.Elías

  8. Excelente articulo Gracias por compartir de una manera tan bella la historia de esta hermosa imagen y la gran devoción que profesas.
    Que Dios guarde y engrandezca este don de escribir que tienes y Nuestra Madre cuide y llene de bendiciones tu vida

  9. Muchas Gracias Tacho por compartirnos la bella historia de la Madre de la Soledad!

    Mientras iba leyendo el origen de la santa imagen desde que fue elaborada hasta su travesía milagrosa hasta el lugar en el que Ella quiso habitar, me iban suscitando varias imágenes mentales haciéndome remembranza a la Virgen del Monte Carmelo cuya advocación es muy querida y amada por los marinos al reconocerla como la Estrella del mar que los guía a buen puerto y les defiende de tempestades.

    La Señora de la Soledad había trazado su destino naval marítimo rumbo a nuestro País, “La Tierra de la Nueva Visitación” como una vez lo dijo el ahora Beato Juan Pablo II El Grande. Es por eso que hasta el cielo viendo su amargura e incomparable dolor quiso darle un viaje tranquilo y sereno a estas tierras de profundo amor mariano, en las que encontraría un seguro refugio y sobre todo encontraría un pueblo dispuesto a mitigar su llanto y dolor.

    Con gran sorpresa al ir leyendo me encuentro que fueron las Hermanas del Carmen Descalzo las que, por algún tiempo estuvieron a cargo de su templo y cuidado.

    La Virgen de la Soledad es hermosa y al igual que en los casos que comentas es muy fácil que arrebate no solamente la atención, sino también el corazón!

    Gracias por compartirnos las hermosas tradiciones con las que cuenta este País! Nuestro País!

    Bendiciones!!!

    • La fiesta como tal a la advocación propia a la Virgen de la Soledad no existe, muchos Santuarios dedicados a este titulo mariano la celebra el Viernes de Dolores o el 15 de Septiembre que es la Dolorosa, En Oaxaca la celebran el 18 de diciembre que en si es la fiesta de la Expectación de María. Puebla tiene varios centros devocionales a la Soledad que la han dedicado fechas especiales como en Ahuehuezingo que la celebra en 2 Viernes de Cuaresma o en un Templo de Cholula el Domingo de la Octava de Pascua. En el templo de la Soledad de Puebla no la celebra ninguna fiesta ala Virgen patrona pues la mayor fiesta es la de la Asunción de Maria.

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