Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

"La Resurrección", óleo del pintor danés Carl Heinrich Bloch (1873). Museo de Historia Nacional de Frederiksborg Castle, Hillerød, Dinamarca. Cortesía de la Hope Gallery.

¿Cuándo se celebra el día de Pascua?
El día de Pascua es para los cristianos el día más importante del año litúrgico y todos los que seguimos el Calendario Gregoriano lo celebramos el día de hoy. Hoy para nosotros es un día de alegría porque Cristo, nuestra Pascua, ha resucitado.
Pero, aunque el año pasado todos los cristianos lo celebramos el mismo día (el 24 de abril), este año no sucede lo mismo y esto tiene su por qué.
Este por qué es el que vamos a intentar explicar aunque el artículo pueda parecer un poco difícil de leer, de entender, pero aun así, trataremos de hacerlo lo más ameno e inteligible posible.

Sin embargo, me permitiréis que al principio recordemos algunas cosas de astronomía, ya que la Pascua está ligada a ella.
Llamamos “año” al tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol (traslación) siendo esta órbita una elíptica por lo que unas veces la Tierra está más cerca del astro rey que otras.
La Tierra gira sobre sí misma a lo largo de un eje imaginario que llamamos “eje terrestre” y esa rotación completa con respecto al sol es lo que llamamos “día”.
Pero este eje de rotación de la Tierra está inclinado unos 23,5º aproximadamente con respecto al plano de la elíptica y esta inclinación del eje de rotación es la que produce lo que llamamos las “cuatro estaciones del año”: dos equinoccios (alrededor del 21 de marzo y el 23 de septiembre) y dos solsticios (alrededor del 21 de junio y del 20 de diciembre).
Además sabemos que la Luna gira alrededor de la Tierra, que el mes lunar es de aproximadamente 28 días y que la Luna tiene cuatro fases: Luna nueva (novilunio), Cuarto creciente, Luna llena (plenilunio) y Cuarto menguante. Recordemos estos conceptos.

Cuando de pequeño se nos preguntaba ¿cuándo es el día de Pascua?, decíamos: “el domingo siguiente al primer plenilunio del equinoccio de primavera en el Hemisferio Norte”. Eso, siendo cierto, no es tan simple de concretar y lo que vamos a intentar es aclarar un poco más este interesante tema y para ello tenemos que remontarnos a la Pascua judía.
Sabemos por los Evangelios que la muerte y resurrección de Nuestro Señor coincidió en el tiempo con la Pascua judía, ya que los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas dicen que la Última Cena fue una cena de Pascua y Juan dice que Jesús murió el día de la Preparación de la Pascua.

Las tres Marías en el sepulcro. Óleo de William Adolphe Bouguereau (1876). KMSKA - cortesía de Reproductiefonds—Lukas.

Dicen las Sagradas Escrituras: “En el primer mes, el día catorce, al ponerse el sol, celebraréis la Pascua del Señor” (Levítico, 23, 5); “El día catorce del primer mes será la Pascua del Señor” (Números, 28, 16), o sea, la Pascua debía celebrarse el decimocuarto día del primer mes del año y como el calendario judío era un calendario lunar que empezaba con la luna nueva, el decimocuarto día correspondía al día del plenilunio.
Además, sabemos que el primer mes del año era el mes de Nisán, que era el mes que empezaba con la primera luna nueva de primavera; en definitiva, los judíos celebraban la Pascua el día del primer plenilunio del equinoccio de primavera, por lo que, consecuentemente, la fecha no era fija; no solo podía cambiar de fecha dentro del mes, sino incluso que también podía caer en cualquier día de la semana.

En los dos primeros siglos de nuestra era, en algunas iglesias, la Pascua cristiana se hacía coincidir con la Pascua judía, luego podía caer en cualquier día de la semana; sin embargo, en otras iglesias esperaban al domingo siguiente, o sea, no había unanimidad entre los cristianos en cuanto a la celebración de la Pascua en un mismo día. Tuvo que poner orden el Concilio de Nicea, pues en el siglo IV había hasta cuatro métodos diferentes para calcular cual sería el día de Pascua. Y el Concilio lo puso, decretando que el día de Pascua sería siempre “el domingo siguiente al primer plenilunio del equinoccio de primavera”. Tengamos en cuenta que en aquellos tiempos el cristianismo solo estaba extendido en el Hemisferio Norte por lo que el Concilio se estaba refiriendo a la primavera de dicho hemisferio, que corresponde al otoño del Hemisferio Sur.

Pero habiendo decretado esto el Concilio de Nicea, sin embargo no dijo absolutamente nada sobre qué método había que utilizar para calcular cuando entra el equinoccio y consecuentemente cuando es la primera luna llena o plenilunio y de ahí viene el que no todos los cristianos la celebremos el mismo día, máxime cuando además utilizamos calendarios distintos: el Juliano, el Gregoriano y el Armenio.

El Calendario Juliano, que era el utilizado en Roma, divide el año en doce meses, añadiendo un día más al mes de febrero cada cuatro años. Pero como se demostró que el año juliano no se correspondía exactamente con el año astronómico, en el siglo XVI se hizo la Reforma Gregoriana, o sea, se creó el Calendario Gregoriano por parte del Papa Gregorio XII. Este Papa, en el año 1582 para actualizar el año astronómico con el año utilizado por la Iglesia, suprimió diez días del calendario decretando además que a partir del año 1700 había que excluir el día bisiesto al comienzo de cada siglo haciendo excepción cada cuatrocientos años. Consecuentemente, entre el Calendario Juliano y el Calendario Gregoriano hay ahora trece días de diferencia, que serán catorce a partir del año 2100.

Los discípulos Pedro y Juan corren hacia el sepulcro. Óleo de Eugène Burnand (1898). Erich Lessing/Art Resource, NY. Musée d’Orsay, París (Francia).

Acabamos de decir que el Papa Gregorio XII creó el Calendario Gregoriano, pero ¿fue necesario hacerlo? Hemos dicho que sí, porque el año “humano” no se correspondía con el año “astronómico” y cuando llegaba el día 21 de marzo, astronómicamente, el equinoccio ya había entrado y eso es así, porque la tierra no tarda 365 días en dar una vuelta alrededor del sol, sino que realmente tarda 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos. ¿Y cómo se podría resolver esto si el año tenía que dividirse en iguales períodos de tiempo? Pues creando los años bisiestos cada cuatro años.

Pero resulta que los dos calendarios, el Juliano y el Gregoriano tienen años bisiestos cada cuatro años, luego, ¿dónde está la diferencia?
Aplicando a rajatabla el Calendario Juliano, el año es 11 minutos y 14 segundos más largo que el año astronómico, por lo cual, cada 128 años hay un día de diferencia entre el año trópico y el día del calendario. Realmente, el equinoccio entra un día antes del previsto según el calendario. Este desfase trató de corregirlo el Calendario Gregoriano introduciendo una regla complementaria y así, los años múltiplos de cien pero que no sean múltiplos de cuatrocientos, no son bisiestos. De esta forma, el año del Calendario Gregoriano es más parecido al año astronómico que el año del Calendario Juliano, aunque aun así y todo, sigue habiendo una diferencia de veintiséis segundos que solo puede ajustarse cada tres mil seiscientos años.

Consecuencia práctica: que si según el Calendario Juliano, que es el más antiguo, el equinoccio es el día 21 de marzo, esta fecha concreta corresponde según el Calendario Gregoriano con el día 3 de abril. Pero es que nosotros también consideramos que el equinoccio es el 21 de marzo, luego por eso, raras veces coinciden en un mismo día la celebración de la Pascua entre los que se rigen por uno u otro calendario y así, la separación de las dos fechas de Pascua puede llegar a tener hasta una diferencia de cinco semanas.
Pero la cosa es aun más complicada porque influye también el cuándo empieza la luna llena. Según el Calendario Juliano la entrada de la luna llena se calcula mediante el llamado “Ciclo Metódico”, según el cual, cada diecinueve años las fases lunares suceden en la misma fecha, cosa que, desde el punto de vista astronómico tampoco es exacto ya que hay desfases. Por todo esto y resumiendo para no liarnos más puede haber hasta cinco semanas de diferencia entre las dos Pascuas, como dijimos anteriormente.

Aparición de Cristo a María Magdalena ("Noli me tangere"). Óleo de Alexander Ivanov (1860). Scala/Art Resource, NY.

Pero además, aunque para los teólogos no está totalmente claro que se quiso decir, el Concilio de Nicea añadió una disposición que dice que la Pascua no se debe celebrar con los judíos (el Concilio utiliza la palabra griega “με”) y esto la Iglesia Ortodoxa lo interpreta como que quiere decir que no se puede celebrar el mismo día. Luego, si un año coinciden, la Pascua ortodoxa se retrasa una semana.

El año pasado coincidieron en el mismo día la celebración de las dos Pascuas (la católica y la ortodoxa); este año, no sucede lo mismo pues, mientras los católicos y otros cristianos que seguimos el Calendario Gregoriano, la celebramos el día de hoy, nuestros hermanos ortodoxos, que se rigen por el Calendario Juliano, la celebran el día 15 de abril. Y ¿por qué? Porque únicamente las dos fechas coinciden cuando el primer plenilunio del equinoccio de primavera es tan tardío que corresponde a la primera Luna llena después del 21 de marzo del Calendario Juliano (que aun siendo el mismo día físico, correspondería a nuestro 3 de abril) y, esto, no es lo normal. Ya no sucederá hasta el año 2014, el 2017 y el siguiente será el lejano 2034.

Pero la celebremos hoy o el 15 de abril, lo importante es que celebramos la fiesta de las fiestas, la noche más grande del año, pues antes de salir el sol, el primer día de la semana, Cristo ha resucitado. ¡Aleluya!

FELICES PASCUAS A TODOS LOS AMIGOS LECTORES DE NUESTRO BLOG

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

10 pensamientos en “Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado

  1. Amén Antonio. Lo importante aquí es que Vive Cristo y él en nosotros y que Nosotros debemos de ser viva imagen de él. Esto de los calendarios siempre fue mi dolor de cabeza. El Señor ha Resucitado ALELUYA.

  2. Muy interesante aunque como bien dices algo complicado y dificil de entender, te agradezco Antonio y nuevamente muy Felices Pascuas a todos que el Resucitado llene de luz nuestras vidas.

    • Este tema de la fijación de la fecha de la Pascua “siempre ha traido de cabeza a la Iglesia”, ja, ja.
      Lo que esencialmente he pretendido con este artículo es explicar el por qué los católicos y ortodoxos, normalmente, no la celebramos el mismo día, cosa que muchísima gente no entiende, pero que tiene esta explicación que doy.

      Felices Pascuas, mi querido amigo.

  3. De este complejo artículo debo resaltar que las fiestas litúrgicas y populares en el cristianismo, al igual que ocurría con las religiones que le precedieron en el tiempo y en el espacio, están ligadas a los ciclos estacionales y temporales de forma especial, en armonía con los cambios de la naturaleza.

    Es importante recordarlo porque hoy día hay mojigato que se escandaliza cuando los no creyentes han preferido llamar a la Navidad “vacaciones de invierno” o a la Pascua “vacaciones de primavera”; términos que empiezan a adoptarse y cada vez están más de moda. Está claro que los que somos creyentes seguiremos llamándolo Navidad y Pascua; pero los que no lo son, ni están obligados a hacerlo, ni dicen ninguna barbaridad al calificarlos de vacaciones “de invierno” o “de primavera”. Porque lo son.

    También hay quien se hace cruces cuando oye que Cristo probablemente no nació en diciembre o murió en abril; ya que las fiestas litúrgicas se han ido adaptando durante la Historia por decisión conciliar o de tradición para solapar cultos antiguos -los cultos precristianos, romanos, celtas, griegos, etc.- o para asociarlo con ciclos naturales que antes eran regidos por un dios o diosa -la cosecha, la siembra, la época de las lluvias- y ahora se asocian a un Santo o Virgen.

    En resumen: que todo está inventado y que ninguna tradición “es de toda la vida”, como gustan mucho de decir por aquí; sino que tomamos el puesto de nuestros antepasados en las celebraciones particulares, haciéndolas coincidir con los cambios constantes de nuestro entorno.

    Y sí, lo más importante: Él ha resucitado, y vive por siempre. ¡Felices Pascuas a todos! 😀

    • De acuerdo en todo lo que dices pero con una salvedad y es que mientras que sabemos que la Navidad no fue en diciembre, si sabemos que la Pascua fue en primavera.

  4. Gracias Antonio. Nunca había reparado en esa asincronía entre celebraciones de la PAscua y desde luego ya no se me olvida la cuestión que planteas. Feliz PAscua para todos los compañeros y visitantes del blog.

  5. Uy, sí que es complicado lo que planteas. La verdad yo tampoco tenía idea de que los ortodoxos celebran la pascua en una fecha diferente a la nuestra.

    Me queda claro que nuestras celebraciones no son históricamente exactas, pero creo que lo más importante es el mensaje que vive a través de ellas. No me causa conflicto eso y seria interesante conocer la fecha, pero no por ello determinante. Muy interesante artículo Antonio.

    • La fecha exacta de la Resurrección de Cristo si que se sabe; fue la madrugada del primer día de la semana (domingo) siguiente a la Pascua Judia y ya he dicho que la Pascua Judia coincidía con el primer plenilunio del equinoccio de primavera.
      Luego, depende del calendario y de la luna, el celebrarlo en un día u otro. Los católicos y armenios la celebramos este año el día 8 de abril y el resto de las Iglesias Ortodoxas, el dia 15, pero ya eso es por lo que he explicado en el artículo.

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