San Vicente Ferrer, fraile dominico

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Tabla del Santo por Francesco del Cossa (s.XV). National Gallery of London, Gran Bretaña.

Según los estudios críticos más recientes, Vicente nació en Valencia en el año 1350, probablemente el día 23 de enero, siendo sus padres el notario Guillermo Ferrer y Constanza Miguel, ambos oriundos de Gerona. Los biógrafos del santo, de forma más legendaria que histórica, hablan ampliamente de los primeros años de su vida y lo hace especialmente Pedro Ranzano, que es quién escribió por primera vez su biografía.
Dice que, como su familia era acomodada ya que su padre era notario, tuvo en su bautizo unos padrinos escogidos entre la nobleza, dice que desde niño era muy piadoso, que estudió latín en alguna escuela de Valencia, que desde los siete años frecuentaba la parroquia de Santo Tomás y que, incluso, se entretenía con los juegos de los niños de su edad sin abandonar nunca los actos de piedad.

La mitad de lo dicho suena a cuento chino porque ¿qué niño no se entretiene con los juegos más que con ninguna otra cosa? Ranzano intenta endulzar, “añoñar” la infancia y la juventud de Vicente llegando incluso a decir que “Vicente apareció en Valencia como un don llovido del cielo”.
Lo que si está históricamente comprobado es que con diecisiete años de edad, el día 5 de febrero de 1367, tomó los hábitos entrando como novicio en el convento de los dominicos de Valencia, emitiendo los votos simples un año más tarde; o sea, con dieciocho años sí que era fraile dominico.

Después de la profesión religiosa estudió Lógica en Valencia y en Barcelona y en 1369 estudió Filosofía en Lérida ya que en aquella ciudad estaba el Estudio General de la Corona, llegando a ser él mismo, profesor de Lógica en Lérida entre los años 1370 y 1371; o sea, con veinte años era profesor de Lógica y, como digo, esto si que está comprobado históricamente.
Entre 1372 y 1373 estudió Teología en Barcelona y probablemente en 1374 fue ordenado sacerdote y se dedicó a enseñar filosofía en Barcelona, como lo aseguran las actas del Capítulo Provincial de Manresa del año 1375.

Al año siguiente marchó a Toulouse (Francia) donde permaneció dos años ampliando sus estudios teológicos y retornando a Valencia, enseñó teología en la catedral entre los años 1385 y 1390. No se sabe exactamente en qué fecha recibió el magisterio en teología, pero debió tenerlo ya en el 1389, porque ese año fue nombrado Predicador General en el Capítulo celebrado en la Seo de Urgell (Lérida).

Cuando estaba en Lérida, había influido mucho en su formación el padre Tomás Carnicer. Vicente reunía en sí mismo la mejor tradición mística dominica y un ideal de perfección que posteriormente él mismo expresa en su obra “De vita spirituali”.
Su estancia en Barcelona y Toulouse le dio una visión más completa del mundo en el que vivía, poniéndolo en contacto con estudiantes y profesores de otras naciones que le informaban sobre las nuevas corrientes filosóficas y teológicas. Fue consejero y un árbitro en conflictos entre administraciones públicas y algunas familias de la nobleza y desde octubre de 1379 a marzo de 1380 fue prior del convento dominico valenciano. Este sería el único encargo de gobierno desempeñado a lo largo de toda su vida. En estos años escribe sus obras “De suppositionibus terminorum”, “De unitate universalis” y “De moderno Ecclesiae schismate”.

El Santo predicando al pueblo. Anónimo español del s.XVIII.

Pero el cisma provocado por la elección del anti-papa Clemente VII el 20 de septiembre de 1378 turbó a toda la Iglesia de Occidente. Entre 1378 y 1399, grandes santos, de buena fe, estaban desorientados y entre ellos estaba Vicente, que obedecía al anti-papa afincado en Avignon. Influyeron diversos factores: que el anti-papa había sido General de la Orden, su amistad con el cardenal aragonés Pedro de Luna y sobre todo, la influencia del más insigne dominico aragonés de la época, Fray Nicolás Eymerich, que le convenció de que la elección del Papa Urbano VI había sido nula. El cardenal Pedro de Luna lo envió como comisario suyo a Valencia para convencer a los valencianos de que Clemente VII era el papa legítimo. Allí en Valencia, Vicente fracasó y fue por eso por lo que solo estuvo seis meses como prior del convento valenciano.

Sin embargo, Vicente que era un hombre de una fuerte personalidad y de una devoción total a la Iglesia, así como de una fidelidad absoluta al romano pontífice, no debió tener una información objetiva sobre la elección del legítimo Papa Urbano VI y por eso cayó en este error. Como he dicho antes, lo mismo les ocurrió a otros santos de la misma época.

Pero aunque Valencia no reconoció al anti-papa, si lo hicieron Castilla, Aragón y Navarra. El 28 de septiembre de 1394, el cardenal Pedro de Luna sucedió al anti-papa Clemente VII con el nombre de Benedicto XIII y después de la muerte de Juan I de Aragón ocurrida en mayo de 1395, llamó a Vicente para que fuese a Avignon, nombrándolo capellán, confesor, penitenciario apostólico y maestro del sacro palacio, pero Vicente, empezando a dudar del nuevo anti-papa, se marchó, retirándose al convento dominico de Avignon, sufriendo muchísimo sobre todo cuando el anti-papa Benedicto XIII tomó las armas y la ciudad papal fue sometida a asedio.

Enfermó gravemente y se temió por su vida, pero el 3 de octubre de 1398 tuvo una visión que fue decisiva para su posterior misión de apóstol. Vio a Cristo con Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís, que lo curó y que le encargó evangelizar el mundo. El mismo le contará esta visión a Benedicto XIII, denunciándolo como el anti-cristo. Un año más tarde, el 22 de noviembre de 1399, abandonó Avignon e inició su misión de apóstol peregrinando como legado “a latere Christi”. Provisto de todas las facultades apostólicas, desde 1399 hasta el 1412 anduvo por toda Europa occidental predicando en todas partes el misterio de Cristo y de la Iglesia.

Casa natal-iglesia del Santo en Valencia, España.

Estuvo en Carpentres, Sainte-Baume, Arles, Aix y Marseille. Después marchó a la región del Delfinado, a Saboie, al Piemonte italiano y a los valles de los Alpes entre Italia y Suiza combatiendo los errores de los cátaros y de los valdenses. En la Gran Cartuja de Grenoble visitó a Bonifacio, general de los cartujos.
En Monteferrato fue director espiritual de la Beata Margarita de Saboya y en Alexandría (Italia) conoció al joven Bernardino de Siena, que posteriormente entraría en la Orden Franciscana y que hoy veneramos como santo.

De Suiza pasó a Lyon el 6 de septiembre de 1404 predicando con gran concurrencia de público durante trece días. Era tanto el entusiasmo que suscitaban sus predicaciones que lo seguían cerca de diez mil personas. Le ocurrió algo parecido a lo que le había pasado dos siglos antes a San Antonio de Padua. Este era un fenómeno de masas que acontecía en torno a los grandes predicadores en la Edad Media. A esta gente, Vicente le dio unas normas de vida y un hábito blanco y negro. Eran los llamados “disciplinantes” o “flagelantes” que como he dicho, le acompañaban. De este fenómeno, de estos hombres y mujeres, surgieron asociaciones de penitentes que llegaron a sobrevivir varios siglos.

Vicente conocía y utilizaba las técnicas de la predicación de la época, como por ejemplo, el destacar un estribillo que repetían con frecuencia los oyentes y que resumía las enseñanzas que al predicador le interesase destacar. Como además tenía una sólida formación intelectual, teológica y litúrgica y conocía perfectamente las Sagradas Escrituras y las vidas de los santos, llegaba fácilmente al pueblo, a sus sentimientos más íntimos.

Fue un gran predicador de finales del siglo XIV y principios del XV; era un buen ejemplo para su Orden, la Orden de Predicadores, la Orden de los Frailes Dominicos fundada también por un español: Santo Domingo de Guzmán.
Desde el centro de Francia, Vicente retornó a Italia y predicó en muchas ciudades de la región de Liguria: Génova, Savona, San Remo…. Y de la Lombardia: Milán, Piacenza… Marchó después otra vez a Francia, al norte del país; posiblemente estuvo también en Bélgica y hay quienes afirman, pero no se sabe con absoluta certeza, que incluso llegó a Inglaterra.

Tumba del Santo en la catedral de Vannes, Francia.

Es realmente difícil reconstruir con exactitud sus viajes apostólicos entre los años 1406-1407: va y viene, caminando por el norte de Italia, Francia e incluso España, llegando hasta Andalucía. Entre 1408 y 1410 visita todas las regiones españolas, volviendo de nuevo a Valencia de la que se había ausentado desde hacía quince años y según algunos historiadores, había fundado su Universidad y un colegio de niños.
Entre predicación y predicación visitó los santuarios de Montserrat, Santiago de Compostela y la Cueva Santa de Manresa.

El 1 de noviembre de 1408 participó en el Concilio de Perpignan, suplicando a Benedicto XIII que hiciese todo lo posible, incluso renunciando al papado, para restablecer la unidad de la Iglesia, que había empeorado porque tras el Concilio de Pisa, había surgido un tercer papa.
Tras la muerte de Martín, rey de Aragón, en el año 1410, en la península ibérica ocurrieron graves disturbios a causa de la sucesión. Vicente fue llamado para que fuese a Caspe y se afanó en conseguir que se reconociese como rey de Aragón al heredero del trono de Castilla, Fernando, preparando así una salida, una vía de unificación para toda la “España” de la época.

El 29 de noviembre del año 1412 volvió a Valencia y en julio del año siguiente se embarcó hacia las Islas Baleares. En 1414, junto con el rey Fernando I, trató de nuevo de convencer al anti-papa Benedicto XIII para que dimitiera, cosa que ya habían hecho Gregorio XII papa de Roma y el anti-papa Juan XXIII que había surgido de Pisa. No lo consiguió y amargado volvió a España, a Zaragoza, estuvo después en Barcelona y posteriormente embarcó hacia Niza.

Quiero hacer un paréntesis en este relato. Imaginémonos que estamos a finales del siglo XIV y principios del XV, cómo serían los caminos de la época y en qué condiciones haría San Vicente tantos y tantos viajes por toda Europa.
Entretanto, en Constanza se había reunido el Concilio para elegir a un nuevo Papa. Como Benedicto XIII no dimitía, el emperador Segismundo marchó a Perpignan donde estaban el rey Fernando I y San Vicente Ferrer. Después de un mes y medio de inútiles intentos, el emperador se volvió a Constanza y Vicente cayó gravemente enfermo. Sin embargo, enfermo, el 7 de noviembre de 1415, delante del anti-papa Benedicto XIII, delante de los cardenales, príncipes, embajadores y miles de fieles pronunció el famoso discurso: “Ossa arida, audite verbum Dei” (Huesos secos, oíd la voz de Dios). Habló de la gravísima necesidad de conseguir la unidad de la Iglesia, condenó la resistencia del anti-papa y aun lo amenazó con la justicia divina. Benedicto XIII permaneció firme, pero poco después se marchó precipitadamente hacia su último refugio en Peñíscola (Castellón).

Vista del relicario con el cráneo del Santo. Catedral de Vannes, Francia.

El 6 de enero de 1416 Vicente leyó en público las actas redactadas por Fernando I, todos lo felicitaban por sus trabajos a fin de conseguir la unidad de la Iglesia y la extinción del cisma y le pidieron con insistencia que acudiese al Concilio de Constanza, pero él, manifestando que se sentía irresistiblemente llamado a la predicación, retornó a Cataluña, marchando de nuevo a Francia en la primavera del año siguiente. Allí se le comunicó que el Concilio había elegido Papa a Martín V el 11 de noviembre de 1417, pero él siguió predicando llegando enfermo a Vannes el día 18 de marzo de 1418.
Aun así, estuvo después en Bretagne, Rennes, Caen, Nantes y volvió a Vannes, gravísimo, muriendo allí el día 5 de abril del año 1419. Su cuerpo fue llevado procesionalmente a la catedral, allí lo veneraron los fieles durante tres días y allí fue sepultado entre el altar mayor y el coro.

Además de gran predicador, escribió obras muy importantes, destacando un tratado teológico-canónico denominado “De moderno schismate”.
La espiritualidad de San Vicente Ferrer era eminentemente apostólica, cristocéntrica, tendía constantemente a imitar con fervor a Cristo, fuente de toda santidad y único modelo de apóstol. Buscaba la verdad en el estudio de la teología y de las Sagradas Escrituras sometiéndose plenamente al magisterio de la Iglesia. En la interpretación de las Escrituras seguía el mismo método que San Alberto Magno, Santo Tomás de Aquino y de los escolásticos del siglo XIV.

Según sus biógrafos, después de su muerte ocurrieron curaciones milagrosas por su intercesión, tanto en Vannes como en otras partes de Europa. Junto a su sepulcro se levantó un altar donde se celebraba misa en su honor.
El Papa Nicolás V nombró una comisión para estudiar su vida y su obra y el 29 de junio de 1455 (treinta y seis años después de su muerte) fue beatificado por el Papa Calixto III, publicándose tres años más tarde, el 1 de octubre de 1458, la Bula de canonización por parte del nuevo Papa Pío II.
Su fiesta fue fijada el día 5 de abril y continúa así aun después de la Reforma del Calendario Romano realizada en el año 1969. En Vannes, este día es de precepto.
Clemente IX en el año 1667 incluyó su oficio en el Breviario Romano con rito de semi-doble, elevándolo de rango en abril de 1726 el Papa Benedicto XIII (no el anti-papa anterior del que tanto hemos hablado).

El Santo como Ángel del Juicio Final. Óleo de Ángel María Camponesqui, siglo XIX.

Durante la Revolución Francesa el cuerpo de San Vicente fue ocultado para evitar su profanación, permaneciendo aun hoy en día en la catedral de Vannes, en Francia. En Valencia existe alguna reliquia suya.
La devoción al santo se extendió por toda Europa y aun por América, especialmente en España, Francia, Italia, Alemania y otros países en los cuales hay numerosas iglesias erigidas en su honor.
En ritual dominico ha consagrado y mantenido algunas frases, fórmulas, que utilizaba San Vicente para bendecir a los enfermos, a los campos o a las vides. Aunque no sé el por qué, se le invoca contra los rayos y los terremotos y en algunos lugares se celebran los siete viernes anteriores a su fiesta.
Lo han pintado Fray Angélico, Bartolomeo Della Porta, Ghirlandio, Giovanni Santi, Francesco del Cossa, Bellini, Donato Creti, Tiziano, etc.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

27 pensamientos en “San Vicente Ferrer, fraile dominico

  1. Hermoso articulo :
    en México la 2da orden en llegar como evangelizadores fueron los dominicos, que se conviertio en señora de la Tieres del sur la Mixteca Poblana, Oaxaca, Chiapas, etc. No es de extrañar que haya muchos templos dedicados a este simpatico y gran santo. pero muchas representaciones lo representan con Alas y tocando una tropeta.. nos podrias decir algo al respecto…. saludos!

    • Tacho,
      El era un gran predicador y entre los objetivos de sus predicaciones estaba el convencer a quienes le escuchaban que un día seríamos premiados o castigados según nuestras obras y que ese día era el del Juicio Final. Es por este motivo, por este tipo de predicación por el que se le representa a veces con alas y con una trompeta en la mano. ¿Quién no ha oido hablar de los ángeles tocando la trompeta el Día de Juicio Final?
      Otras veces se le representa con una llama en la frente y de esta manera se quiere expresar el fuego de su predicación y el don de profecías, del que estaba dotado.

  2. Antonio. Yo escuché la vida de San Vicente estando con los dominicos. Los religiosos a quienes tanto “ama” Ana María jajaja. Antonio no se por qué se le invoca contra los rayos. Pero quizá tiene que ver con una anécdota de tu vida. Según las monjas dominicas una vez llegaron con san Vicente para pedir que rezara para que lloviera (un grupo de fieles no monjas); San Vicente se encontraba en ese momento con un fraile Franciscano. A lo que el Santo dijo “Si me cargan en un anda haré que llueva”, ya verás como quedó el franciscano que le dijo “¡Dónde quedo la humildad! hermano” No recuerdo que respondió san Vicente. De todos modos llovió y creo que fue un torrencial el que se les vino. Quizá sea por ese motivo que se le invoque contra los rayos. Ana María no es dogma de fe para que lo creas. Es solo un cuento.

    • Si, esta claro que es solo una anécdota que yo nunca había escuchado y que tiene signos de verosimilitud del por qué en algunos lugares se le invoquen contra los rayos. La verdad es que ahora me entero, pero pudiera ser por esa anécdota.

      • Fue Francesc de Eiximenis el que le dijo: ¿Com va la bufa, Pare Vicent?. A lo que él contestó: “”La bufa va i bé pero mai es deté”.
        Esto aparece en un magnífico panel cerámico que se halla en la fachada de la iglesia de Santa Mónica de Valencia.

    • Creo que es una propuesta promovida por la Orden de Predicadores, apoyada por la archidiócesis de Valencia y por las diócesis de Perpignan y de Vannes que es donde está sepultado. En Valencia existe una especie de comisión formada por varias entidades que intenta promocionar esta declaración. Quizás nuestro amigo Salvador sepa de esto más que yo. Todo en base a que fue un eminente maestro predicador y que su predicación sigue siendo actual todavía.
      ¿En qué situación se encuentra esta iniciativa? Pues ya eso, no lo se.

  3. Gracias Antonio. San Vicente Ferrer, personaje complejo donde los haya, ha sido seguramente la figura histórica más importante de Valencia junto a los Borja. Predicador incansable, admirado y temido a partes iguales, apóstol del Apocalipsis, sus prédicas debían acongojar a más de uno pues el fin estaba cerca. Además, tuvo un protagonismo político importante en su época al intervenir en el Compromiso de Caspe para elegir sucesor a MArtín I el Humano y en el Cisma de Aviñón. Una de las cuentas pendientes de Valencia con él es la recuperación e sus restos desde Vannes, que se ha intentado reiteradamente pero sin éxito. Es ocioso repetir que la Valencia urbana se halla plagada de rastros de su memoria y raro es el pueblo de la Comunidad Valenciana que no rememore su paso por allí. Adjunto los gozos de la preciosa ermita del santo en la no menos preciosa localidad de Lucena del Cid de Castellón , los de Alcora y uno de la antigua iglesia de Santo Tomás de Valencia, donde era beneficiado.
    http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2010/11/gozos-san-vicente-ferrer-que-se-cantan.html
    http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2012/03/gozos-san-vicente-ferrer-venerado-en-su.html
    http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2012/02/gozos-al-apostol-valenciano-san-vicente.html

    • Está claro, Salvador, que sobre San Vicente Ferrer teneis mucho que decir los que sois sus paisanos, los valencianos. No solo la ciudad estará llena de recuerdos suyos sino que también su doctrina será bastante conocida.

      Hacía Emmanuel una pregunta sobre la posible declaración del santo como Doctor de la Iglesia y yo, contestándole, he hecho referencia a una Comisión que creo existe en tu ciudad con ese objetivo. Si sabes algo más, bueno sería que nos lo contaras.
      Y gracias nuevamente por los gozos.

  4. Yo, como alumna del Departamento de Paleografía de la Universitat de València, he tenido el privilegio de acceder al archivo de la catedral de Valencia y ver y tocar con mis manos la llamada Biblia de Sant Vicent Ferrer. Se considera que es un ejemplar “de bolsillo” de una Biblia perteneciente al Santo, pues está muy gastada, tenía correa para colgar a la cintura y está llena de anotaciones en los márgenes en valenciano antiguo para comentar los pasajes bíblicos.

    Digo que tuve el privilegio porque la mayoría de los alumnos de Paleografía se conforman con ver y tocar un facsímil muy acertado que tenemos en la facultad, pero yo, que ese año era alumna del catedrático, accedí al original. Eso sí, las traducciones y transcripciones del documento las hice trabajando sobre fotocopias. Un trabajo arduo, pero nada comparado con los escritos de Santo Tomás de Aquino. La expresión de nuestro Santo de hoy es más “digerible”. ¡Y cómo! Si se pone en plan Pitagorín no le hubiese entendido nadie.

    • Pues te felicito porque de verdad es un honor tener acceso directo a un documento-reliquia tan importante como ese. Además, tu lengua vernácula es el valenciano y como licenciada en historia que eres, supongo que te manejarás también bastante bien con el valenciano antiguo, lo que te permitiría comprender mejor las ideas anotadas por él en su biblia.
      Está claro que San Vicente Ferrer no se puso “Pitagorin” escribiendo, pero quién si parece ser “una pitagorina” eres tu al ser alumna privilegiada para acceder al documento mencionado arriba.

      • Bueno, no fui la única en absoluto, todos los alumnos del catedrático tuvimos dicho privilegio.

        Sí que trato de conocer bien mi lengua materna no sólo estudiándola, perfeccionándola y practicándola a diario, sino también leyendo obras en su versión antigua no normalizada, entre las cuales destaco el Tirant lo Blanc, l’Espill o Llibre de les Dones, el Llibre dels Animals de Ramon Llull y por supuesto, los sermones de Sant Vicent. Él escribía para el pueblo y trataba de hacerse comprender siempre. He oído decir que incluso llevaba consigo un grupo de gente que le ayudaba a representar lo que quería decir, si con sus propias palabras no lograba “captar” al público. Esto puede escandalizar a más de uno que tienda a “endiosar” a los Santos, pero no le resta mérito alguno; más bien, nos muestra que era un hombre sensato e inteligente.

        • Si, eso hacían parte de los disciplinantes que le acompañaban; digamos que “usaba un poco de teatro” en el sentido de que se presentaba como un enviado de Dios intentando impresionar a quienes iban a escucharle. A veces, esos penitentes o disciplinantes le acompañaban precediéndolo como en una procesión, cantando canciones populares o religiosas.. Se dice que incluso se presentó en alguna ocasión montado en un burro. ¡Si eso no era teatro….! Pero bueno, era su forma de predicar y hacer que su mensaje llegara mejor a la gente.

          Y en cuanto a lo tu lengua, no entiendo cómo hay personas que quisieran unificarnos hablando todos igual. Nuestro pais, siendo un país de tamaño mediano, tiene el patrimonio de cuatro lenguas y varios dialectos. ¡Si eso no es riqueza…!

          • Totalmente de acuerdo, pero en cuanto a riqueza lingüística y posiciones políticas en contra, mejor “no me tires de la lengua” que saldrán sapos y culebras… calentita me tienen con este tema.

    • Aunque San Vicente les dio unas normas de vida y hábito, los disciplinantes aparecieron entre los siglos XII y XIII y con diversas variantes en cuanto a prácticas se refiere, existieron hasta el siglo XVIII.
      Los reyes Enrique IV en 1473, Carlos I en 1552 y Carlos III en 1777 intentaron prohibirlos y en el siglo XVIII las monarquías absolutistas prohibieron la flagelación en público, que era una de sus variantes.
      Sin embargo, en algunos lugares aun existe esa costumbre y concretamente en España, Filipinas y algún otro país hay localidades donde se siguen practicando especialmente en Semana Santa (me estoy refiriendo a la variante de flagelantes, o sea, los que se flagelan).

        • A mi tampoco.
          Hay quienes ven en el cuerpo un objeto de concupiscencia, al que hay que mortificar. Yo, por supuesto, creo que al cuerpo no hay que darle todos los caprichos y que es bueno ser moderado en todo e incluso ayunar o abstenerse de comer carne en determinadas fechas, pero sobre todo hay que ver nuestro cuerpo como templo del Espíritu Santo, como nos dicen las propias Escrituras (1 Cor. 6:19). En ese sentido no creo que ese tipo de castigos corporales sean los más agradables a Dios, pero por supuesto respeto a quién piense lo contrario.

  5. Me agrado mucho leer la vida de este Santo del que ya antes habia escuchado y leido algunas cosas pero siempre es bueno aprender más sobre él sobre todo porque se me aclararon muchas cosas respecto a su postura frente al anti-papa, una duda Antonio, mencionas que San Vicente es celebrado el 5 de abril, y que sucede cuando como ahora cae en Semana Santa que se supone no se deben “celebrar” a los santos? trasladan su fiesta a otra fecha? alguna vez lei que en Valencia la trasladaban a un sabado o domingo en Pascua pero no se que tan cierto sea esto y sobre los disciplinantes y flagelantes aqui en México en especial en Taxco, Guerrero cada jueves y viernes santo sale grupos de personas flagelandose, lo mismo sucede a veces en el santuario de Atotonilco sobre el que ya les hable hace unos dias, esto eh de decir la mayoria d las veces aun en contra de la iglesia que lo ha prohibido muchas veces.

    • Estimado André, en Valencia siempre se celebra a San Vicente Ferrer el segundo Lunes de Pascua, con lo que la festividad calendaria del 5 de Abril queda en nuestro caso sólo para el papel. Ese día es más que tradicional el montar escenarios en lugares localizados de la ciudad y pueblos cercanos para representarse de forma teatralizada por niños los milagros del santo en lengua valenciana. Son de verdad actos muy entrañables.

      • Gracias, Salvador, por contestar a esta pregunta de André. Está clarísimo que sobre San Vicente Ferrer, vuestro paisano, teneis más conocimiento que nadie. Yo no hubiera sabido contestarle con exactitud.

  6. Quisiera contestar a la pregunta ¿porque se invoca al Santo contra los terremotos?.
    Hace unos años escribí un artículo en el libro de fiestas patronales de San Vicente Ferrer de la Vall d’Uixó (Castellón) con el título “San Vicente Ferrer Protector contra los Terremotos (Una aportación a la iconografía vicentina).
    Me refiero en dicho artículo a la representación de un San Vicente con alas y sobre la bola del mundo, estatuillas de madera que especialmente en California, Filipinas y México, son una muestra del arte colonial español del siglo XIX que persisten como objeto de devoción, confiando a San Vicente la protección de sus hogares contra los terremotos, tan corrientes en aquellas latitudes.
    Pues bien, buscando una confirmación de lo anterior, encontre la siguiente referencia en un manuscrito citado en la obra sobre la vida de San Vicente Ferrer, de José Teixidor (1694-1775). En el Cap. VIII. dice: “Alcanza san Vicente fruto de bendición a las estériles, felices partos, niños milagrosos y se manifiesta protector en los terremotos”.

  7. Yo no le soy devoto a este santo, y a veces siento que no me cae bien, para algunos historiadores el fue el más grande antisemita de la historia de España, si bien se dedicaba al don de la predicación era algo duro con sus sermones, algunos lo hacen responsable de los motines anti judíos que estallaron en algunas zonas de España, creo fue en Barcelona donde fue el mayor pero se ve que en la edad media como en la moderna el antisemitismo era mas que común

Deja un comentario