La Santa Cruz en México

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Panel de la Cruz en el templo de la Cruz del sitio arqueológico de Palenque, Chiapas, México. Aquí se aprecia la antigua cruz prehispánica de la cultura maya.

La historia del símbolo de la Cruz en tierras mexicanas podría pensarse que se remonta directamente a la conquista española y evangelización que esta misma trajo hacia el siglo XVI; puesto que fray Diego de Landa, refiere que Hernán Cortés y su armada traían una bandera en colores blanco y azul y con una cruz “colorada” con un letrero que decía: “Amici sequamur crucem, et si nos habuerimus fidem in hoc signo vincemus”. Pero pensar eso es erróneo puesto que el símbolo de la cruz entre los mesoamericanos ya se encontraba arraigado tiempo antes de la llegada de los misioneros españoles.

Según varios cronistas de la época los frailes se admiraban al ver que para los naturales no era desconocido el símbolo de la Cruz y hasta tenían ciertas creencias alrededor de ese símbolo. La inexplicable presencia (para los frailes) de la cruz entre estas comunidades hizo que los misioneros buscaran un por qué basándose en la Biblia y en las leyendas piadosas; así tenemos que cronistas y misioneros de la talla de fray Bartolomé de las Casas y fray Juan de Torquemada hacen referencia de que era extendida la teoría de que los mesoamericanos no eran otros que la tribu perdida de Israel mencionada en la Biblia; y que al haberse alejado de su tierra, habían olvidado el culto al verdadero Dios.

Pero, a pesar de esto, ¿cómo es que llegó la Cruz a sus manos? Los misioneros también encontraron una solución a esta pregunta basándose en las leyendas piadosas que se narran sobre los apóstoles, ya que el Nuevo Mundo era también conocido como “las Indias occidentales”. Los frailes pensaron firmemente que aquel a quien los naturales llamaban Quetzalcoatl o Kukulkán, que referían era un hombre barbado y de tez blanca que les había dado muchas enseñanzas, no podía ser otro que el apóstol Santo Tomás, quien era considerado como evangelizador de las Indias. Pero ellos pensaron que al decir las leyendas que evangelizó la India no sólo se hacía referencia a las orientales, sino también a las occidentales, y por lo mismo Santo Tomás se convertía también en el primer evangelizador de América.

Pero al irse el apóstol, según la creencia de los misioneros, el demonio se aprovechó de ellos y les hizo olvidar las enseñanzas cristianas y adorar a “falsos dioses, ídolos de piedra” y practicar sacrificios “satánicos”; aunque de todo esto lo único que se había logrado conservar de las enseñanzas del apóstol Santo Tomás fue el símbolo de la Cruz, contra el cual, según pensaban los frailes, el demonio no pudo hacer nada para que los naturales lo olvidaran.

Cruz de piedra de tipo atrial en una casa en Puebla, México. Este tipo de cruces de piedra se utilizo en los atrios de las iglesias para evangelizar a los indios en la época colonial.

La verdad detrás del símbolo de la Cruz es quizá un poco más sencilla que la complicada leyenda que los misioneros crearon para darle una explicación: para las culturas mesoamericanas la cruz era símbolo de los cuatro puntos cardinales o los cuatro rumbos del universo. También representaba al árbol cósmico que hunde sus raíces en el inframundo y alza sus ramas hasta las capas celestes; en pocas palabras, simbolizaba un tipo de conexión entre la tierra, el cielo y el inframundo, y por todo esto era un símbolo importante; puesto que la usaban para orientarse para hacer sus ritos y para sepultar a sus muertos. Vestigios prehispánicos de la cruz se pueden ver en especial en el sitio arqueológico maya de Palenque en el estado de Chiapas, donde existe el Templo de la Cruz y se puede apreciar una tabla tipo códice donde se aprecia una cruz. Del mismo modo en la tapa de la tumba del gobernante Pakal se aprecia una Cruz maya. El significado de la cruz aún perdura actualmente en la tradición del Día de Muertos en México, en el cual en los altares dedicados a las almas se forma una cruz con flores para que el alma se oriente recodando precisamente los cuatro rumbos del universo que simbolizaban para los antepasados.

Debido a la trascendencia del símbolo de la cruz tanto en la cultura prehispánica como posterior a la conquista, al llegar la evangelización los mesoamericanos no tuvieron problema en adoptar la devoción a la Santa Cruz y a los ritos cristianos alrededor del símbolo de la cruz de Cristo. Los naturales le agregaron las ya antiguas creencias que tenían alrededor de este símbolo, convirtiendo además a la Cruz en un objeto “poderoso” capaz de hacer milagros, de hacer llover o calmar la lluvia, de provocar tormentas, un objeto de protección y de prosperidad en las cosechas. No siempre estas creencias se basaban en que la Cruz era un símbolo de Cristo y esto se basa en especial en que la devoción trascendió sobre todo con la cruz vacía, sin la imagen del Crucificado. Este mismo auge en la devoción a la Cruz (fuera la de Cristo o fuera otra) viendo en ella al antiguo símbolo prehispánico, propició que existieran varios casos peculiares de devoción a la Santa Cruz de los cuales reseñaré algunos cuantos; los que a mi parecer fueron los más significativos:

La Santa Cruz de Huatulco:
Según nos refiere el padre José Antonio Gay en su Historia de Oaxaca, esta cruz había sido llevada al pueblo de Huatulco (Oaxaca) por el apóstol Santo Tomás. Los naturales de aquellas tierras contaban que antes de la llegada de los españoles ya se le rendía veneración a la Cruz porque en ella encontraron remedio a sus aflicciones. Ésta había sido llevada por un hombre que vino del mar por el rumbo del Perú: anciano, de piel blanca y vestido con una túnica larga y ceñida la cintura, con manto y cabello largo; y que venía abrazado a la Cruz y toda la gente al verla acudió a la playa a recibirlo y este los saludó en lengua mixteca y se quedó entre ellos algunos días; y pasaba la mayor parte del tiempo hincado ante la cruz haciendo oración, y al irse les dijo que le dejaría la cruz, que era “la señal de la felicidad”.

Hacia 1587 el pirata Tomás Gandish (o Cambric) atacó la región, pero molesto al no poder llevarse gran cosa decidió arremeter contra la Cruz y destruirla, primero con hachas y sierras; y al ver que no lo lograba mandó que fuera amarrada a su barco y levaron anclas, pero tampoco pudieron desprenderla del suelo y entonces, ya molesto, mandó quemarla y sólo logró que la cruz se ennegreciera un poco. La gente, al enterarse de estos portentos, comenzó a llegar hasta Huatulco para llevarse consigo astillas de la Cruz milagrosa.

El obispo don Juan Cervantes mandó investigar los hechos que se contaban sobre la Cruz y decidió que la cruz fuera trasladada a la catedral de Oaxaca en abril de 1612. La sorpresa fue que al levantar la cruz se dieron cuenta que sólo estaba hundida medio metro en la tierra y que se mantenía en pie a pesar de que sus devotos la habían adelgazado por querer llevarse astillas como reliquias. El obispo mandó que la cruz fuera dividida en tres pedazos: una se quedó en Huatulco, la otra en la catedral de Oaxaca y la última fue enviada a Roma.

Lo que se cuenta sobre la cruz ha causado debates por la referencia a la presencia de “Santo Tomás”, pero el cronista fray Juan de Torquemada refiere que este hombre que llevó la Cruz a las playas de Huatulco no era otro que fray Martín de Valencia O.F.M.,[1] uno de los primeros franciscanos que misionó en Nueva España hacia 1524 y de quien aunque no se sabe con certeza toda su ruta de misiones se piensa que visitó gran parte del territorio. De ser así, le da gran credibilidad a la historia de la cruz de Huatulco puesto que fray Martín misionó en muchos lugares con bastante anterioridad, a veces, antes que los conquistadores llegaran a como lo referían los naturales de Huatulco.

Sobre el caso del pirata, sea cierto o no, es de destacar que esta leyenda recuerda un poco las creencias mayas que sobre la cruz tenían de que era un “árbol que hundía sus raíces hasta el inframundo”. Lógicamente de simbolizar esto la cruz difícilmente podría ser derribada, pues según la creencia sus raíces se encontraban fuertemente afirmadas en el inframundo. Sobre los pedazos en que la cruz se dividió se tienen localizados los de Huatulco y Oaxaca, pero del de Roma nada se sabe si aún existe, tal vez pueda ser uno de esos muchos fragmentos que han sido repartidos como lignum crucis.

La Santa Cruz de Zacate, venerada en su templo desde hace 400 años en Tepic, Nayarit.

La Santa Cruz de Zacate
En la ciudad de Tepic (Nayarit) es venerada desde hace varios siglos en su propio templo una curiosa cruz hecha de zacate o césped. Algunos historiadores fechan su aparición alrededor del siglo XVI o del XVII; la leyenda nos cuenta que un joven, al pasar por el lugar arriando a sus mulas o yeguas, se percató que estas se detenían asustadas sin querer proseguir, la sorpresa aumentó al ver que este suceso se repitió varios días seguidos; y pensando el joven que podría tratarse de alguna amenaza, decidió investigar y a los pocos pasos pudo divisar que entre las hierbas del campo se apreciaba claramente, por su “especial y apacible” verdor, una cruz de zacate. Lo curioso además es que esta cruz no recibe ningún cuidado ni en tiempo de lluvias o de sequía, ni siquiera es podada y siempre mantiene su forma de cruz y su color verde. Algunos piensan que podría deberse a algún manantial subterráneo el hecho de que la cruz siempre permanece verde sin necesidad de cuidados. Al poco tiempo de su hallazgo se construyó un templo, el cual alberga hasta la actualidad a la curiosa cruz de zacate.[2]

La Cruz del Milagro
El 25 de julio de 1531, los españoles, mientras luchaban contra los indios en la loma del Sangremal, en el actual estado de Querétaro, según narran las crónicas el tiempo, se detuvieron por un instante y pudieron ver en el cielo al apóstol Santiago y una gran cruz brillante entre blanca y roja; al ver esto los naturales decidieron convertirse al cristianismo. Para recordar este milagro sobre este cerro se construyó el templo y convento de “La Santa Cruz del milagro” y se mandó hacer una cruz en cantera rosada en recuerdo de aquella que apareció sobre los cielos. Es de destacar que en este mismo convento que posteriormente se convertiría en colegio de Propaganda Fide habitó por un tiempo el Beato Junípero Serra y el Venerable fray Margil de Jesús. Este último se narra que dejó su bastón en el jardín del convento y al poco tiempo este reverdeció y comenzó a producir una extraña especie de espinas con forma de cruz que aun actualmente se reparten como reliquias.

Representación de la "Santa Cruz parlante" venerada en el templo de Santo Domingo, en Chiapa de Corzo, Chiapas, México. Se puede notar el color verdoso que las distingue y los símbolos de la Pasión.

La Santa Cruz Parlante:
Hacia 1847, debido a diversos factores, estalla un conflicto armado en la península de Yucatán, especialmente en el actual estado de Quintana Roo, en la población de Chan, Santa Cruz; actual municipio de Felipe Carrillo Puerto, nombrado por la historiografía como “La Guerra de Castas” y que es uno de los conflictos indígenas de más alcance y duración en esta parte del territorio mexicano. Según se cuenta, este conflicto, iniciado por el indígena maya Cecilio Chi, se debió a que una imagen de la Santa Cruz venerada en su población y que se creía había aparecido junto con otras dos milagrosamente en un árbol, le había hablado a Cecilio y mandado mensajes en maya donde le decía que tomara las armas y asesinaran a todos los “blancos” que por tanto tiempo los habían sometido. Que era Dios quien hablaba a través de la cruz y que quería liberarlos; eran tres cruces de madera a las que la gente les comenzó a llevar ofrendas, pero al ser tomado el pueblo por el ejército las tres cruces fueron confiscadas y surgieron otras tres cruces; una de las cuales es la tan famosa “Santa Cruz parlante” y es cuando el pueblo convertido en cuartel de los indios sublevados es conocido como Chan Santa Cruz. Estos naturales se nombraron como los Cruzoob que en maya significa “los que combaten por la cruz”. Hacia 1852 el pueblo de Chan Santa Cruz es tomado nuevamente por el ejército y uno de los oficiales refiere que detrás del altar donde se encontraba la tan famosa “Santa Cruz parlante” había un hoyo en el cual se había colocado un barril que servía de caja de resonancia que producía un sonido hueco y cavernoso. Lógicamente esto estaba oculto a la vista de los devotos, puesto que a este lugar solo podía acceder el tatich que era el guardián o mayordomo de la “Santa Cruz parlante”.

Hay que mencionar que la “Santa Cruz”, por ser considerada un objeto sagrado, permanecía oculta detrás de una cortina desde donde mandaba sus “mensajes escritos en maya”. La aparición de cruces parlantes no sólo se quedó en esta población; también en diferentes pueblos de Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Oaxaca se comenzó a originar un culto a diversas cruces “parlantes” que incitaban a los indios a ir a la guerra y acabar con los “blancos”. Estas cruces siempre son pintadas en un color verde o azul verde, y esto se debe a que los mayas consideran a la cruz como un árbol y para simbolizar la vida del árbol las pintan de color verde. No hay que olvidar que los antiguos mayas consideraban al símbolo de la Cruz como el árbol cósmico que hunde sus raíces en el inframundo y llegan sus ramas hasta el cielo. Al mismo tiempo las cruces son adornadas con cintas de colores y con huipiles bordados debido a ser considerada una “presencia femenina”.

Estas cruces, además de incitar a la rebelión, si no se cumplían sus ordenes o no se realizaban los rituales debidos, también podían castigar a la población causando desastres pero del mismo modo podían conceder milagros. Aun actualmente en varias poblaciones se siguen venerando a la “Santa cruz parlante” y en el antiguo pueblo de Chan Santa Cruz la gente aun espera que algún día la Santa Cruz vuelva a “hablar” con ellos.[3]

Altar de la Santa Cruz Tuun, venerada en el pueblo de Xocén, Yucatán. Considerada una de las cruces parlantes que iniciaron la "Guerra de Castas".

La Santa Cruz Tuun de Xocén:
La Santa Cruz Tuun (que en maya significa “de piedra”) es una de las muchas “Cruces parlantes” que fueron apareciendo a raíz de lo sucedido en Chan Santa Cruz. Aunque la Santa Cruz Tuun ya era venerada con mucha más anterioridad en la población de Xocén, Yucatán, según nos narran las leyendas, esta cruz es venerada aun antes de la llegada de los españoles[4] y se dice que su base se encuentra en el centro de la tierra[5] y fue encontrada por un hombre, en un paraje entre unos árboles, junto a otras dos cruces.

Entonces la Cruz Tuun comenzó a ser “adorada”[6] por los pobladores para pedirle que trajera la lluvia a su cosechas; y debido a que se comenzó a haber una buena producción en las cosechas, se llevaba una ofrenda de tres productos a las cruces y si alguno no lo hacía, existe la creencia de que al poco rato de caminar podía caer muerto. Del mismo modo le sucedía a alguien que tomara los productos sin permiso de la Santa Cruz, y al ocurrir varias muertes, los mayordomos les dijeron a la gente que debían deshacerse de dos de las cruces; y debido a esto es que actualmente solo se venera a la Santa Cruz Tuun, a la cual, después de la guerra de castas en la que participó como una “cruz parlante”, trataron los del ejército de llevársela; pero aquí vuelve a entrar la leyenda y nos dice que nada pudieron pues a sus instrumentos se les iba el filo cuando trataban de sacarla y al excavar en la tierra nunca encontraban la base de la cruz.

En todo México y en particular en las localidades donde se celebran a las cruces arriba reseñadas, se festeja a la Santa Cruz el día 3 de mayo gracias a una bula papal que así lo permite. Debido a la gran devoción que tiene entre el pueblo mexicano esta fecha, pues la Santa Cruz es venerada el 3 de mayo en especial por los albañiles, arquitectos y demás trabajadores de la construcción que la consideran su patrona debido a la creencia de que en tres de mayo se puso la primera piedra de la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén.
A los albañiles y demás trabajadores de la construcción se les da este día libre y entre todos en la mañana con materiales de la obra en que estén trabajando elaboran una cruz, la cual es adornada con papeles de colores y flores y es llevada a bendecir en una misa especial para los albañiles. Posteriormente esta cruz es puesta en el lugar más alto de la construcción y se le reza un rosario, donde todos los trabajadores le agradecen a Cristo a través de su Cruz los beneficios que les ha dado. Posteriormente del rosario se celebra una comida o fiesta en honor de la Cruz y de los albañiles. La Cruz ha tenido una trascendencia inusitada en el pueblo mexicano desde la época prehispánica hasta la actualidad; y aunque sólo mencioné los casos que me parecieron más relevantes, existe gran cantidad de poblaciones donde es venerada la Cruz con diversas leyendas alrededor de ella y esto se repite del mismo modo en gran parte del continente americano.

André Efrén

Bibliografía:
– De Landa Calderón, fray Diego, Relación de las Cosas de Yucatán, México, Cien de México, primera reimpresión, 2003.
– Florescano, Enrique, Memoria mexicana, México, CFE, primera reimpresión, 1995.
– Heliodoro Valle, Rafael, Santiago en América, México, Gobierno del Estado de Querétaro, primera reimpresión, 1996.
– López Méndez, Roberto, Leyendas de Vírgenes y Santos de Yucatán, México, Área maya, primera edición, s/a.
– Marroquín, Enrique, La Cruz mesiánica, México, Palabra ediciones, segunda edición, 1999.
– Parra Sánchez, Tomás, Diccionario de los Santos, México, San Pablo, cuarta edición, 2002.
– Patrimonio Cultural, Fiestas patronales y gastronomía de la cultura maya-yucateca, México, CONACULTA, primera edición, s/a.
– Schneider, Luis Mario, Cristos, Santos y Vírgenes, México, Planeta, primera edición, 1995.
– Talavera Solórzano, Leticia y Monterrosa Prado, Mariano, Las devociones cristianas en México, México, CONACULTA, primera edición, 2002.
– Valverde Valdés, María del Carmen, La Guerra de castas de Yucatán (1847-1901), en Arqueología Mexicana, México, revista de publicación bimestral, Vol. XIX, número 111, septiembre-octubre, 2011.


[1] Además que la descripción que los mixtecos daban sobre el hombre que trajo la cruz encaja en algunos aspectos con la que se da sobre fray Martín de Valencia.
[2] Debo admitir que he tenido mis reservas y dudas sobre este caso, pero hablando con un informante de aquella ciudad le pregunté sobre el caso y me confirmó la certeza de que la cruz no recibe cuidados de ningún tipo y aun así conserva su forma y su verdor, no dudo de esta persona puesto que él es ateo y escéptico y él mismo me dijo que no se explica el motivo de que esa cruz se conserve, a pesar de esto guardo mis reservas sobre este tema.
[3] Creo que está más que claro que Dios nunca le ordenaría a sus hijos ir a asesinar a su prójimo y que el caso de la Santa Cruz parlante es solo un ejemplo de cómo el hombre toma objetos de simbolismo sagrado como la Cruz y los usan en su beneficio aun a costa de engañar a un pueblo y de asesinar a mucha gente.
[4] Podría tratarse posiblemente de un antiguo culto maya a la cruz prehispánica y que fue tolerado por los misioneros al tratarse del símbolo de la Cruz.
[5] Debemos recordar la antigua creencia de la cruz que hunde sus raíces en el inframundo.
[6] Uso este término de adoración debido a que las leyendas mayas sobre la Cruz Tuun así lo refieren.

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9 pensamientos en “La Santa Cruz en México

  1. Efren que padre articulo:
    Sobre la Cruz de Hualtulco me parece que en puebla hay tambien una parte de ella asi lo refiere Hugo de Leich y Merlo en su estudios sobre el templo de Sto Domingo de Puebla, dicho pedazo se encuentra en la Capilla dedicada a ella y hoy dedicada a la Virgen del Camino de Leon a lado de la Capilla del Rosario.
    Saludos !

    • Si Tacho lo se tambien mi bibliografia me decia de ese pedazo de la Cruz en el templo de Santo Domingo pero como no eh podido comprobar que aun exista y este ahi por eso no lo mencione, es más ahora a principios de abril que fue a Puebla estuve en el templo de Santo Domingo y no vi nada de nada, sumao a que las capillas estaban en plena penumbra pues menos.

  2. Me ha gustado mucho el artículo, André y te lo agradezco de veras.
    Quiero resaltar tres cosas, quizás para ti las menos importantes, pero para mí, realmente curiosas:
    Una es la cruz que aparece en la primera foto, que se ve que es un signo maya, pero que debió dejar perplejos a los primeros europeos que la vieron; en segundo lugar es que entiendo que ante esta y otras que pudieran parecerse, es comprensible que los primeros conquistadores pensaran en Santo Tomás por aquello de que fue a la India y cómo españoles y portugueses pensaban que estaban en la India aunque habían llegado por otro camino….. y la tercera es esa cruz de césped de Zacate, que cuesta trabajo creer que no esté cuidada y que lleve así tantos años.

    • Muchas gracias Antonio en verdad que me encanta saber que les sirva tanto estos articulo para conocer la cultura de los pueblos de América latina y te dire que esos puntos que mencionas no me son los menos importante, aunque trate de no quedarme solo en la cuestión prehispánica debido a que es inmenso el símbolismo que los arquelogos han encontrado a la cruz mayas y los vestigios que necesitaria un articulo por si mismo para explicarlo todo y por eso trate de ser lo más conciso, no estoy muy seguro si los españoles llegaron al sitio de palenque y conocieron este panel de la cruz pero si tengo la seguridad de que vieron varias cruces similares puesto que los crónistas se muestran sorprendidos al mencionarlo en sus escritos y el mismo Diego de Velázques ordena a Cort´pes investigar un culto a la Santa Cruz en el area maya lógicamente refiriendose a estas cruces prehispánicas, y por lo mismo es más que comprensible que trataran de buscar una explicación pues lógicamente por la religiosidad de la época solo podían pensar que una cruz era símbolo de cristianismo y eso mismo como tu bien mencionas los llevo a pensar en Santo Tomás al creer que estaban en la India, y lo más curioso es que la “visitas de Santo Tomás” estan registradas a lo largo de todo el continente, en Peru, en Brasil hasta dicen que sus huellas quedaron en unas piedras, y lo más curioso es que luego algunos hasta decían que Santo Tomás tenía que ver con la aparición de la Virgen de Guadalupe en México pero de eso les hablare luego en su respectivo articulo. Y sobre la Santa Cruz de Zacate como bien mencione yo mantengo mis reservas al respecto pues igual me cuesta trabajo creerlo pero no por eso lo niego.

  3. Excelente trabajo, André, especialmente por lo que respecta al ámbito prehispánico. Ciertamente la cruz no es un símbolo exclusivo de la cultura cristiana y es muy anterior a Cristo y a la ejecución por crucifixión. Tenemos documentados símbolos cruciformes prácticamente desde el arte de las cavernas; en el Antiguo Egipto destaca el Ankh o cruz de la vida; en la cultura grecorromana e india aparece como un símbolo solar -la famosa cruz gamada o esvástica-, que no tenía la menor connotación siniestra hasta que Hitler y los nacionalsocialistas la adoptaron como símbolo de su partido.

    En resumen, muchas cruces en diferentes culturas y con diferentes significados. Ignoraba que también estuviesen en las culturas precolombinas y celebro conocer su significado. Desde luego nada que ver con la cruz cristiana y la fusión de elementos prehispánicos con europeos da lugar a unos cultos actuales cuya raíz no es puramente católica. Algo que caracteriza a toda América Latina y que en lugar de mancillarla, en mi opinión, la enriquece.

    En cuanto a la cruz parlante, me he reído con eso de que había un compartimento detrás para realizar efectos sonoros. Parece ser que alguien se dedicaba a tomar el pelo a los devotos y alguien aún espera que hable de verdad… 🙂

  4. Tienes mucha razón Ana y agradezco tus palabras y el que mi articulo te sirva para conocer datos sbre las culturas precolombinas desconocidos para ti, si Dios me presta vida y tiempo para el próximo año espero poder escribirles una segunda parte de este articulo enfocado un poco más a la suprevivencia de cultos y tradiciones con una connotación más prehispánica que cristiana pero que debido a la cruz fue tolerada por los frailes, como la que ya mencione del día de muertos.

    Sobre la cruz parlante, con el mayor respeto que merecen sus devotos de los estados que mencione y que aun hoy la celebran, pero para ser sincero a mi también me causa risa lo de la caja de resonancia y que además aun hay quien espera que les hable, a pesar de estar las pruebas de lo que en verdad sucedía, claroo eh de decir si esta “tomada de pelo” sirve para mantener la devoción a la Cruz de Cristo pues bueno quiza no sea tan malo aunque sii tuvo frutos tan espantosos en su época como la guerra de castas, pero vamos dejemos pues que los habitantes del antiguo Chan Santa Cruz sigan esperando a que les hable de nuevo la Cruz “parlante” y si algun día lo hace que ya no sea para que se levanten en armas.

    • Con todos mis respetos a los devotos, como muy bien dices: si esa cruz parlante vuelve a “hablar”, será porque otro idiota se ha metido en la caja de resonancia para intentar asustar o engañar a los crédulos haciendo ruidos con ella. Espero con sinceridad que eso no pase, ni con armas ni sin ellas.

      Y que conste que no me burlo del culto, ya que si hablamos de engañifas o intentos de tomar el pelo a la multitud, España tiene unos buenos casos muy destacados y la verdad es que si me meto en ello nos reiríamos a carcajadas todos; aun a riesgos de irritar a más de un crédulo. En todas partes cuecen habas.

  5. Soy un sacerdote de Yucatan, mi comentario es sobre la cruz parlante; en este pueblo de Santa Cruz perteneciente hoy a la prelatura de Cancun Chetumal, la devocion es muy difundida, a tal grado que los iniciadores de la guerra de castas son tomados como el espiritu de los dioses mayas que han vuelto para reclamar lo que es de ellos, las 3 cruces representan a Ek chua, Ixtabay e Ixchel. Los simbolismos de la pasion que estan representados en la cruz forman parte de la cosmovision maya del inframundo. Como sacerdote hacemos lo posible por explicar el verdadero sentido de la cruz con muy escaso exito, muchas gracias.

    Pbro. Jose Chan Moo

    • Padre le agradezco y me es invaluable y de suma importancia la información que me da, me imagino lo dificil que puede ser tratar de explicar en estos casos el verdadero significado de la Santa Cruz y es una lástima que aun siga teniendo esos simbolismos tan fatalistas como “reclamar lo que es de ellos” y que además representen a los antiguos dioses mayas, este de la Cruz parlante es uno de los casos más lamentables en devoción a la Santa Cruz por haber sido cauante de una guerra tan espantosa como fue la guerra de Castas, espero que el artículo haya sido de su agrado Padre y nuevamente le agradezco su comentario.

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