Beata María Vicenta de Santa Dorotea

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Estampa popular de la Beata.

María Vicenta de Santa Dorotea Chávez Orozco, Virgen fundadora de las Siervas de la Santísima Trinidad y de los Pobres, nació el 6 de febrero de 1867 en Cotija, Michoacán. Era la menor de los cuatro hijos de Luis Chávez y Benigna de Jesús Orozco. Recibió los Sacramentos de Iniciación Cristiana en la parroquia de su pueblo natal. Su familia se estableció en el barrio de Mexicalzingo en la ciudad de Guadalajara, que en esa época estaba poblada por gente necesitada y de clase media baja. Durante su infancia se destacó por su devoción al Niño Jesús; hacia altarcitos e invitaba a otros niños a rezar.

El Padre Agustín Beas ejerció su ministerio en esa parroquia con gran celo apostólico; se preocupaba de modo especial de los enfermos pobres, para los cuales fundo un sencillo hospital en la misma casa parroquial, con seis camas, dedicándolo a la Santísima Trinidad. Atendían a los enfermos las señoras de la conferencia de San Vicente de Paul.

El 20 de febrero de 1892 Vicenta tuvo que ingresar en el hospital a causa de una pleuresía, y allí recibió la inspiración de consagrar su vida a Dios en la persona de los pobres y enfermos, tenia 25 años de edad. El 10 de julio del mismo año, recuperada su salud, regreso al Hospital de la Santísima Trinidad para servir definitivamente a los enfermos y a los pobres, demostrando una extraordinaria caridad para con ellos.

Emitió votos privados el 25 de noviembre de 1895 con otras dos jóvenes. El 12 de mayo de 1905 fundo la Congregación de Siervas de los Pobres, nombre que posteriormente cambio por el de Siervas de la santísima Trinidad y de los Pobres. Profesó canónicamente el 3 de diciembre de 1911 y fue elegida Superiora General de la Congregación el 8 de septiembre de 1913, cargo que ejerció durante treinta años, siendo el alma y guía de su Instituto. Por su indiscutible autoridad moral y autentica caridad fue un verdadero modelo de Superiora y supo guiar a sus hijas a poner su vida en manos del Señor.

Era muy devota y fervorosa. Presentaba la obediencia como el camino más corto para llegar a ala perfección y estaba convencida de que era el holocausto mayor que se le podía ofrecer al Señor: obedecía con prontitud sin replicar y sin hacer juicios. Vivió constante y plenamente su castidad consagrada, practicó heroicamente las virtudes teologales y morales, sobresaliendo por su humildad, sencillez y caridad. La frase paulina: “la caridad de Cristo nos urge”, constituyo el ideal de su vida, haciendo presente al Señor Jesús en donde servía.

Sufrió mucho durante las dos persecuciones religiosas que se desencadenaron en México: en 1914 las tropas revolucionarias de Carranza ocuparon Guadalajara y se instalaron en la Catedral, capturando a religiosos y sacerdotes; y en 1926 el Hospital de San Vicente en Zapotlán fue transformado en cuartel general militar. Las religiosas siguieron atendiendo con dedicación a los heridos, sin amedrentarse ante el peligro. En cierta ocasión, en que las religiosas de su comunidad tuvieron que refugiarse en casas de personas amigas, que las protegían, la Madre Vicenta se quedo sola con una postulante asistiendo a los heridos, soportando ultrajes y amenazas de muerte. El comandante, que llegó al puesto mas tarde, reprendió a los soldados su indigna conducta, y exalto la implícitamente la grandeza de la intrépida religiosa. La mayoría de los enfermos atendidos en los hospitales de las Siervas de la Santísima Trinidad y de los Pobres recibían los Sacramentos.

El Señor bendijo al Instituto con abundantes vocaciones y durante los años que lo gobernó la Madre Vicentita como cariñosamente le decían, se fundaron 17 casa en toda la República Mexicana: hospitales, clínicas y asilos.

A los 75 años comenzó a padecer de la vista, con intensos dolores. Todo lo acepto de manos del Señor, lo sufrió con admirable paciencia y le sirvió de purificación; su semblante siempre era amable, lleno de dulzura y paz, y nunca se le oyó una queja.

El 29 de julio de 1949 su salud empeoró. El capellán don Roberto López le administro la Extremaunción. Al día siguiente, Mons. José Garibi Rivera, primer cardenal mexicano, al ver su gravedad, la confesó y mientras celebraba la Eucaristía, en el momento de la Elevación, la Madre Vicentita entrego su alma a Dios en el Hospital de la Santísima Trinidad de Guadalajara, Jalisco.

El Papa San Juan Pablo II la beatificó el 9 de noviembre de 1997, en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.

Fuente: http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_19971109_orozco_sp.html

Tacho de Sta. María

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3 pensamientos en “Beata María Vicenta de Santa Dorotea

  1. Yo vivo en la arquidiócesis de Guadalajara, en al ciudad sede. En esta ciudad hasta mayo pasado, era el lugar donde vivieron y murieron la tres primeras mujeres mexicanos elevadas al honor de los altares: santa Mar{ia de Jesús Sacramentado Venegas, la Beata Vicenta de Santa Dorotea Chávez y la Beata María Guadalupe Zavala, las tres fundadoras de congregaciones religiosas al servicio de los enfermos. La cuarta , La Beata María Inés, murio en Roma.

    Pues bien, yo tuve el gusto de vistar algunas veces el Sepulcro de la Beata Vicentita, he conocido y venerado la habitación donde murio y pude orar reclinado en su cama. Es conocido que esta mujer fue muy discreta y sencilla, no se conocen mas quealgunas fotos de ella, pues no le gustaba ser fotografiada.
    El hospital que ella fundo y donde está sepultada se llama de la Santísima Trinidad y era el hospital donde el clero de Guadalajara se atendía hasta que se hizo el Albergue Trinitario.
    Todavía sobreviven religiosas que la conocieron y que profesaron de su mano.
    La fecha de su muerte coincide con la de santa María de Jesús Sacramentado el mismo día 30 de julio, aunque esta última murió en 1959, casi una década después.
    A esta santa se le celebra litúrgicamente el 30 de julio, mientras que a nuestra Beata se le celebra el 19 de julio, por razón que desconozco, pero que coincide con la anigua memoria litúrgica de San Vicente de Paúl, de quien tomó su nombre y de quien era muy devota.

  2. Tacho te agradezco el que nos des a conocer más profundamente a esta santa con el resumen que haces de la página del Vaticano, lástima que no hay más imágenes de ella, yo igual la única que conozco es la que pusiste por lo visto no debe tener mucha devoción, tienes idea cual habra sido su milagro para la beatificación?

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