Santos Fulgencio, obispo y Florentina, virgen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Talla de San Fulgencio, obra de Francisco Salzillo, venerada en la iglesia de Santa María de Gracia de Cartagena, España.

Estos dos santos de los cuales escribimos hoy son hermanos de otros dos sobre los que ya hemos escrito: San Leandro (el 27 de febrero del 2012) y San Isidoro (el 4 de abril del 2011). Los cuatro, formaron una familia que dio mucho vigor y mucha gloria a la Iglesia de la Hispania visigoda.

Como hemos dicho en los otros dos artículos, su familia provenía de Cartagena, llamándose su padre, Severino y su madre, que era visigoda y posiblemente arriana, se llamaba Tortora y era hija de Teodorico, el rey de los ostrogodos. Su padre, que era hispano romano pero con antepasados griegos, ocupaba un puesto importante en la administración civil de la provincia Cartaginense, pero la invasión bizantina obligó a la familia a emigrar desde Cartagena hasta Sevilla.

Aparte de estos detalles que acabo de describir, nada se sabe de la infancia y juventud de estos hermanos, aunque es de presumir que sus padres influirían grandemente en la educación de sus hijos, ya que los cuatro están canonizados. Los cuatro abrazaron la vida religiosa en una época en la que los visigodos se establecieron en la península ibérica.

San Fulgencio
Nació probablemente en el año 540 y fue nombrado obispo de Astigi (la actual Écija, en la provincia de Sevilla), en el año 610, fecha en la cual se firmó el decreto del rey visigodo Gundemaro por el que se separaba el territorio metropolitano de Toledo del de Cartagena, porque como he dicho este último cayó bajo la influencia bizantina. De él tenemos un dato históricamente comprobado y es que en el año 619 participó en el segundo Concilio de Sevilla, pero tuvo que morir antes del año 633 ya que en esa fecha se celebró el IV concilio de Toledo y en él participó como obispo de Astigi un tal Marciano. A petición de Fulgencio, su hermano Isidoro escribió la obra “De origine officiorum sive de ecclesiasticis officiis”. Realizó diversas gestiones diplomáticas a petición del rey visigodo Recaredo.

Entre los siglos XVII y XVII algunos autores escribieron sobre él, atribuyéndole algunos escritos y hablando minuciosamente de su activad pastoral y de su vida, pero estos datos no tienen autoridad alguna porque, por ejemplo, algunas de las obras que se le atribuyen, como el “De fide incarnationis Filii Dei ad Scarilam” son de San Fulgencio de Ruspe. Los dos se llaman Fulgencio, pero son personas distintas.

Consta por los breviarios sevillanos que en el siglo XVI allí se le rendía culto. San Fulgencio es patrón de las diócesis de Cartagena y de Plasencia y desde el año 1624, a nivel de España, recibe el título de Doctor. San Fulgencio es conmemorado el 14 de enero en Sevilla, el día 16 en Cartagena y el día 19 en Plasencia.

Talla de Santa Florentina, obra de Francisco Salzillo, venerada en la iglesia de Santa María de Gracia de Cartagena, España.

Santa Florentina
Nació entre los años 545-550 y cuando murieron sus padres ayudó en la crianza de su hermano menor, Isidoro; siendo aun joven entró en un monasterio de la provincia bética. Este monasterio ha sido identificado como el de Nuestra Señora del Valle, en la ciudad de Astigi, donde su hermano Fulgencio residía como obispo.

Su hermano Leandro, en el año 575 le dedicó su obra “De institutione virginum et de contemptu mundi”, texto que es conocido como la “Regla de San Leandro” y que es como un añadido a la regla para las monjas benedictinas, que tuvo mucha difusión entre los monasterios femeninos de la Edad Media.

Se dice que era una mujer inteligente, conocedora de las Escrituras y de las ciencias eclesiásticas, que influyó en su hermano Isidoro para que escribiera el tratado teológico-exegético “De fide catholica contra Iudaeos” y que llegó a ser nombrada abadesa de su monasterio, al que gobernó durante más de cuarenta años. No se sabe con exactitud ni dónde ni cuándo murió, pero se cree que fue entre el 610 y el 612.

Según consta en un epitafio, durante algún tiempo estuvo sepultada en la catedral hispalense junto con sus hermanos Isidoro y Leandro, pero como consecuencia de la invasión musulmana, sus reliquias fueron llevadas a tierras cacereñas. No existe testimonio alguno que muestre que su culto fuera antiguo e incluso se la ha confundido con una mártir de nombre Florencia, que tampoco está bien documentada. Sin embargo, a comienzos del siglo XV ya aparece su oficio en los breviarios de las diócesis relacionadas con ella, siendo la patrona de la diócesis de Plasencia, que la conmemora el día 14 de marzo. El Martirologio Romano la festeja el 20 de junio.

Las reliquias de los santos Fulgencio y Florentina fueron encontradas poco después del año 1330 en la comarca de Guadalupe, en Extremadura, a donde fueron llevadas por los cristianos ecijanos y sevillanos cuando en el siglo VIII tuvieron que abandonar sus ciudades ante la invasión de los musulmanes. Cuando se encontraron, fueron colocadas en la iglesia de Berzocana, pueblo cacereño perteneciente a la diócesis de Plasencia. Allí estuvieron íntegras hasta el año 1592, año en el que la ciudad de Cartagena solicitó al rey Felipe II la devolución de las reliquias.
El padre superior del monasterio de Guadalupe, Gabriel de Talavera, que fue comisionado por el rey, cogió algunos restos y los envió al monasterio de San Lorenzo de El Escorial y a la catedral de Cartagena, se reservó algunos para su convento guadalupano y el resto lo dejó en Berzocana, donde aun se encuentran. Otras reliquias menores se conservan en Murcia y en Ávila.

Vista de las reliquias de los Santos con la urna descubierta (izqda.) y cubierta (dcha.) Berzocana, España.

Imágenes de estos cuatro hermanos existen en la fachada principal de la catedral de Murcia. El Ayuntamiento de Cartagena, en el año 1755 encargó al escultor Francisco Salzillo las tallas de los cuatro, tallas que se encuentran en el altar mayor de la Iglesia de Santa Maria de Gracia de Cartagena. En el artículo aparecen dos de ellas, las de Fulgencio y Florentina.

Antonio Barrero

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15 pensamientos en “Santos Fulgencio, obispo y Florentina, virgen

  1. Bueno… la de líos que me he armado con esta Santa Florentina. Porque existen otras Santas de este nombre y todas son mártires; y claro, tratando de buscar información sobre ellas… la única que me salía era ésta. Imagino que no se puede comparar su fama y relevancia respecto a las otras, a pesar de saberse tan poco de ella.

    Las esculturas de Salzillo, como siempre, una magna obra de arte.

    • Realmente se sabe poco de ella; hay que contectualizarla dentro de su familia. Se dice que cuando la eligieron abadesa, sucedió a Tortora, que era su madre o una persona que los crió cuando eran pequeños!!!

      Las obras de Sanzillo son realmente maravillosas; a mi me flipa sus pasos de Semana Santa. Los he visto y se te ponen los ojos “color poleo”.

  2. Gracias Antonio. Desde luego pocas familias más prolíficas en el tema de dar santos para la hagiografía que esta de Sevilla. Pensaba en un principio que este San Fulgencio era el Obispo de Ruspe en tierras de Cartago que perteneció a la Orden de San Agustín pero ya me dí cuenta que mediaban varios siglos entre la vida de uno y otro.

    • Los cuatro hijos de esta familia (tuvieron un quinto) son realmente una gloria de la Iglesia Hispana. Como sabes, los más famosos son Isidoro y Leandro, de los que ya escribimos con anterioridad y estos dos pasan más desapercibidos.
      De todas formas, San Fulgencio es quizás el más venerado de los cuatro en la región murciana. ¡Qué pena que no se hayan podido poner en el artículo más fotos de los relicarios de Berzocana y de Murcia! Son maravillosos, especialmente la urna murciana del Santo.

  3. Antonio muy bueno el articulo.
    Queria preguntarte respecto al gran Salzillo,sabes tu o Ana Maria si algunas de sus bellisimas tallas fueran destruidas durante la persecucion religiosa?.
    Crei leer algo,pero ya hace mucho y no estoy seguro.

  4. En Alicante se pudo salvar la imagen de la Virgen de las Angustias que se veneraba en el Monasterio de los Triunfos del Sacramento. No corrieron igual suerte las imágenes del Cristo crucificado y la Caída. En la década de 80 apareció tres cuartas partes de la cabeza y parte de las manos de la imagen del Cristo de la Caída, que se restauró y puso un nuevo cuerpo ya que es una imagen de vestir. Tanto las Angustias como la Caida están expuestas en el nuevo monasterio.

    El Crucificado se perdió entre las llamas en la Rambla e incluso, como ocurre con la Caída, y perdida la documentación al haberse quemado el archivo del monasterio, no se incluyen en la catalogación de obras. Estudios recientes a partir de la restauración de la Caída, afirman la autoría de Salzillo.

    Además, se da el hecho de que tanto la fundadora, la Venerable Úrsula Morata, como las primeras monjas provenían del monasterio de Capuchinas de Murcia por lo que mantenían tardicionalmente relación con dicha ciudad.

    Habría que ver también cuantas obras menores se perdieron, salidas del taller y terminadas poor él. Mi madre tiene un San José y una Virgen de los Dolores que se sabe por tardición familiar que vinieron de Murcia, pero como ocurrió con Camps no se guardaron los tickets de compra.

    Imágenes de este tipo, normalmente en terracota había bastantes en dicho monasterio y se perdieron todas.

    En Orihuela se quemaron el San Juan Bautista de la Mayordomía del Pilar y la imagen de San Juan y la Madalena que iba a los pies del Cristo de la Agonía de la cofradía de Ntro. Padre Jesús. Así como la imagen de san Felix de Cantalicio del Convento de Capuchinos.

    En el siguiente link hay una lista de la producción conservada y destruida:

    http://www.lahornacina.com/semblanzassalzillo.htm

    Al final esá la biblkiografía de referencia.

    Se da el hecho de que cuando la turba se dirigía a quemar el convento de los Triunfos, dos miembros de la familia Caturla entraron por la huerta y bajaron a la Virgen hasta la cripta de sepultura de su familia donde permaneció sepultada por las ruinas hasta que terminó la Guerra Civil. Terminada la guerra y retirados los escombros se bajó a la cripta y se encontró la imagen en perfecto estado. Se necesitaron diez hombres para poderla subir que son los mismos que se necesitan para bajarla de la hornacina y subirla a su trono. Junto a la imagen del Crucificado de la Buena Muerte de Nicolás de Bussi protagoniza la procesión más multitudinaria y devota de la Semana Santa Alicantina siendo las imágenes acompañadas por varios miles de “promesas” personas anónimas que acompañan la procesión a parte de los miembros de la cofradía, muchos de ellos descalzos.

    Nicolás Vera

  5. Antonio muchas gracias ya antes conocia a estos cuatro hermanos aunque acerca de Fulgencio y Florentina poco sabia y ahora entiendo el porque, igual conocia estas tallas que son bellisimas no conocía el nombre del escultor, es más eh de decir que tengo una foto de la imagen de San Isidoro la cual imprimi y la tengo en el altar por ser patron de los historiadores y me parece bellisima, por otro lado comentarte que en Argentina existe una diocesis la cual ahora no recuerdo cual es, la cual tiene por patrona a Santa Florentina y ahora me parece que en el 2010 que era aniversario de la diócesis hicieron un óleo algo modernista de Santa Florentina y sus tres hermanos y encima de ellos la Virgen de Luján patrona de Argentina.

    • Te estás refiriendo a la diócesis de Zárate-Campana, creada por S.S. Pablo VI, el 21 de abril de 1976, mediante la bula “Qui divino consilio”. Comprende en la provincia de Buenos Aires los partidos de Escobar, Campana, Zárate, Baradero, Pilar, Exaltación de la Cruz y San Antonio de Areco.

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