Santos Gervasio y Protasio, mártires

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Aparición de los Santos Gervasio y Protasio a San Ambrosio, óleo de Philippe de Champaigne (1658). Museo Nacional del Louvre, París (Francia).

Pregunta: Mi padre se llama Vidal y al nacer mi hermano y yo, como somos gemelos nos puso por nombre Gervasio y Protasio, porque decía que estos dos santos eran hijos de su santo patrono. Así nos llamamos aunque comprendemos que nuestros nombres no son nada comunes y algún sofocón nos hizo pasar de pequeños. ¿Podríais darnos alguna información sobre nuestros santos? Gracias.

Respuesta: Desde luego vuestros nombres “se las traen”, por decirlo suavemente, pero estos dos santos de nombres tan raros, son dos santos muy conocidos desde el siglo IV aunque se dice que vivieron y murieron en el siglo I. Vamos a decir algo de ellos aprovechando que hoy es vuestra onomástica e intentando enlazarlos con el artículo que sobre San Ambrosio se escribió el día 7 del mes de diciembre pasado.

Las primeras noticias que tenemos sobre ellos son antiquísimas. El día 7 de junio del año 386, en el cementerio de Porta Vercellina, o sea, dentro del actual área urbana de Milán, San Ambrosio ordenó excavar en el subsuelo cercano a la basílica de los santos Nabor y Félix y allí se encontraron los cuerpos de estos dos mártires. El recuerdo de los mismos estaba prácticamente olvidado, aunque había algunos ancianos que si se acordaban de ellos e incluso habían visto sus nombres esculpidos en sus sepulcros.
Esto lo cuenta San Agustín que por aquel entonces era catecúmeno y se encontraba en Milán y lo cuenta también Paulino de Milán, secretario y biógrafo del mismísimo San Ambrosio: las noticias no pueden ser más fidedignas.

San Ambrosio descubre las reliquias de los Santos. Óleo de Philippe de Champaigne, Museo Nacional del Louvre, París (Francia).

Paulino dice que San Ambrosio tuvo una revelación, aunque el propio santo dice en una carta que le escribió a su hermana Santa Marcelina contándole este hallazgo, que fue sólo un presentimiento. Revelación o presentimiento, la cuestión es que San Ambrosio encontró los cuerpos de los dos mártires.

La tarde del día 18 de junio, San Ambrosio trasladó los restos de los dos mártires a la basílica Fausta y organizó una vigilia de oración; al día siguiente, que era viernes, en una solemne procesión acompañada por todos los milaneses, las llevó a otra basílica que acababa de construirse (la actual basílica de San Ambrosio), consagrándola con la deposición de las reliquias de estos dos mártires. Él mismo nos cuenta cómo dispuso ponerlos bajo el altar de dicha basílica. El traslado de estas reliquias hecho por San Ambrosio a la manera de cómo se hacía en Oriente, tuvo una notable influencia en Occidente, marcando un punto de inflexión en la historia del culto a los santos y a sus reliquias.

Se dice que durante el descubrimiento y traslado de las reliquias se produjeron innumerables milagros y hay quienes afirman que esto le vino muy bien a San Ambrosio que en aquel entonces mantenía una lucha dialéctica con la emperatriz arriana Justina: el descubrimiento y los milagros eran unos signos enviados por Dios para favorecer las tesis de Ambrosio. Como comprenderemos todo esto es pura especulación gratuita, sin ningún fundamento serio.

Los Santos llevados ante el pretor Anastasio para obligarlos a sacrificar a Júpiter. Lienzo de Eustache Le Sueur (1653-53). Museo Nacional del Louvre, París (Francia).

Inmediatamente, en todo Occidente se expandió el culto a estos santos, sobre todo en Italia y especialmente en Ravenna, Brescia y Roma, donde, bajo el pontificado del Papa San Inocencio I (siglo V), una matrona llamada Vestina erigió una iglesia en su honor, que es la actual “Chiesa San Vitale in via Nazionale”. Algo parecido ocurrió fuera de la península italiana y por poner algunos ejemplos, diremos que también se erigieron iglesias en su honor en Vienne y Rouen, en las Galias, en Carmo (la actual Carmona) en Hispania y en Cartago (Africa).

Rápidamente, el aniversario de la invención de las reliquias se incluyó en los calendarios, martirologios y sacramentarios más importantes, como por ejemplo en el “Calendario Cartaginese”, en el “Sacramentario Gregoriano”, en el “Martirologio Jeronimiano”, etc. recordándolos todos el día 19 de junio. Este martirologio también los conmemora en otras tres fechas: el 20 de mayo (que sin duda es un error de trascripción), el 28 de julio junto con los santos Celso y Nazario en cuyas Actas se hablan de ellos y el 30 de octubre, aunque no se sabe el por qué de esta festividad.

Dada la fama de estos dos mártires y la escasez de noticias existentes sobre ellos, hizo que a principios del siglo VI un autor anónimo compusiera una “passio”. Pero para más “inri” tuvo el atrevimiento de insertar esta “passio” en una carta falsamente atribuida a San Ambrosio y además decía que Felipe (el primer gran benefactor de la iglesia milanesa), en tiempos del obispo San Cayo, había sepultado a los dos santos en su propia casa. Como podemos comprobar, bien pronto se empezaron a inventar “passios” falsas sobre mártires que por su historicidad, no necesitaban de ellas.

Sepulcro de los Santos Ambrosio, Gervasio y Protasio en la catedral de Milán, Italia.

Y esta “passio” dice que Gervasio y Protasio eran hermanos gemelos, hijos de los santos Vidal y Valeria. Muertos los padres, los dos hermanos vendieron todas sus propiedades, repartieron lo recaudado entre los pobres y se fueron a vivir a una casucha donde estuvieron llevando vida de oración y penitencia durante diez años: lo de siempre. Denunciados por ser cristianos ante el general Anastasio, no quisieron sacrificar ante los ídolos y por eso fueron torturados y condenados a muerte: Gervasio murió a consecuencia de los golpes recibidos y Protasio fue decapitado.

Pero como esta información parecía escasa, entre los siglos VIII y IX se agregaron algunos otros datos: que tanto sus padres como ellos eran de familia noble, que habían sido convertidos al cristianismo por San Cayo (que fue obispo del Milán desde el año 63 hasta el 85) y que el martirio había ocurrido en tiempos de Nerón. Aunque en realidad muchos autores han dicho que debió ser en tiempos de Diocleciano (principios del siglo IV) lo más probable es que fuera aproximadamente a mediados del siglo III, bien en tiempos de Decio o de Valeriano. Fuera en un tiempo o fuera en otro, lo más importante fue el descubrimiento de sus reliquias por parte de San Ambrosio.

En los años 1864 y 1871 se hizo un reconocimiento de sus reliquias y de las de San Ambrosio. El 13 de enero de 1864, bajo el altar mayor de la basílica de San Ambrosio fueron encontrados dos nichos: uno más grande con los restos de Gervasio y Protasio y otro más pequeño con los de San Ambrosio. Los restos, que habían permanecido allí desde el año 835, fueron puestos en una urna de pórfido que también fue descubierta. El 8 de agosto de 1871, el arzobispo Luís Nazari de Calabiana ordenó destapar la urna que estaba casi llena de agua y que tenía en el fondo los esqueletos de los tres santos. Estos tres esqueletos fueron examinados concienzudamente y por sus estaturas se dedujeron quienes eran: había dos que medían 180 centímetros (Gervasio y Protasio) y uno que medía 163 (San Ambrosio).

Detalle del cráneo de San Gervasio. Sepulcro de los Santos en la catedral de Milán, Italia.

La fiesta de estos dos hermanos mártires se conmemora hoy, día 19 de junio, que es el aniversario del solemne traslado efectuado en el año 386. La liturgia ambrosiana los conmemora también el 14 de mayo, fecha de la reposición de los cuerpos en la actual urna que los contiene, cosa que se hizo en el año 1874. Generalmente se les representa con vestimentas romanas.

Antonio Barrero

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30 pensamientos en “Santos Gervasio y Protasio, mártires

  1. Lo importante es que: Son Santos; Murieron mártires y merecen todo nuestra veneración a pesar de que no tenemos datos acerca de quienes fueron.

    Y parece que se conservan muy bien las reliquias Antonio. Lo que me sorprende es que dices que San Ambrosio colocó las reliquias en el altar de la nueva Basílica “La de San Ambrosio” y se colocaron por disposición de él debajo del altar. Pero a la ve dices que el Obispo Luis Nazari ordenó destapar la urna donde se encontraron las tres osamentas. Yo tengo entendido que un altar consagrado (me supongo que estaba consagrado” una ve estando así no se pueden sacar sus reliquias o se “desconsagra”. Bueno así lo llamo yo. Cómo es posible de que San Ambrosio colocó a los dos hermanos y, sabrá Dios quien luego colocó ahí mismo a San Ambrosio.

    No se si me doy a entender.

    • Hola Emmanuel … sabes un altar no se puede “desconsagrar” solo por que se saquen las reliquias que pudiera tener. Un altar es sagrado teniendo o no teniendo reliquias por que en este es en donde se realiza el Sacrificio de la misa.
      Aunque en las Iglesias de hoy en dia solo puede ser el altar una mesa sencilla, antiguamente el proceso de consagración de un altar era algo muy importante y solo podía ser autorizado por un obispo o una autoridad mayor.

    • No voy a entrar en el tema “como se consagra un altar” porque además de tener mucha profundidad teológica, es un ceremonial digno de explicar con mucho detenimiento. Lo que si diré es que desde los primeros siglos, las celebraciones litúrgicas se hacían sobre los sepulcros de los mártires.
      San Ambrosio puso los cuerpos de los dos mártires bajo el altar, no dentro del altar. O sea, los sepultó y encima se construyó el altar.
      Cuando murió San Ambrosio, fue sepultado cerca de ellos. ¿Quién lo hizo? Pues sería alguien cercano a él que sabía cual era su deseo, Se sabe que cuando en el siglo XIX se hizo el reconocimiento de las reliquias, allí estaban los tres, como he explicado en el artículo y se pusieron dentro de la urna de pórfido que también fue descubierta entonces. Actualmente están como se pueden ver en la foto y también explico.

      Al menos hoy, cuando se consagra un altar, normalmente se ponen pequeñas porciones de reliquias. Muy raramente se pone el cuerpo entero de un santo, pero si por alguna circunstancia fuera preciso sacarlo, el altar no se “desconsagra”. Un altar puede profanarse por actos sacrílegos, pero nunca porque una autoridad eclesiástica haga un reconocimiento de las reliquias que allí se puedan encontrar.

  2. Sabia muy poco de estos santos, solo que eran gemelos y como murieron. Muy buen articulo y las pinturas que lo ilustran preciosas.
    AL parecer no son los únicos gemelos martires y santos, si mi memoria no me falla tamb se encuentran las parejas de San Fabían y Sebastían & San Cosme y San Damián

    • Hay que agradecerle estas fotos a la persona que ha montado el artículo en el blog y que sabe de arte infinitamente más que yo.

      Te recomiendo que leas el artículo publicado el 11 de marzo del 2011: http://www.preguntasantoral.es/2011/03/11/ sobre “Ciudadanos santos y familiares de Dios”, en el cual, nuestro amigo Damiano escribe sobre los santos que han sido miembros de una misma familia. Verás que, aunque se celebren el mismo día, San Sebastián no tuvo nada que ver con San Fabián.

  3. Grazie per l’articolo sui gloriosi Martiri della Chiesa Ambrosiani, patroni secondari della Diocesi.

    Non conosco la data del 14 maggio: nel proprio diocesano esiste la data del 9 maggio (Elevazione dei Sacri Corpi dei Santi G. P. e A.), ma solo per il calendario ambrosiano urbano e quindi per la Basilica di S. Ambrogio. Questa data è celebrata con il grado di festa.

    Il culto dei Ss. Martiri è anche presente a Firenze e sul web ho visto anche a Cebu (Filippine).

    • Gracias, Damiano.
      Sobre Liturgia Ambrosiana tu sabes infinitamente más que yo; esa es la realidad. Quisiera pedirte que algún día nos escribas un artículo sobre esta antiquísima Liturgia celebrada en la iglesia milanesa. Yo tengo un vídeo de un solemne pontifical ambrosiano celebrado en el Vaticano.
      Yo me comprometo a escribir sobre la Liturgia Hispano-visigoda (Mozárabe).

  4. Como dicen un poco mas arriba,los restos parecen conservarse muy bien para la epoca,lo que no entiendo como pudo llenarse de agua la urna,si me dijeran que fuera por humedad no me lo creeria.
    Por cierto,haber si alguien mas comenta el anterior articulo de Damiano…..

    • Abel,
      En un sitio húmedo, echándole varios siglos encima y si había alguna pequeña fisura en la urna, es facilísimo que un recipiente que parece que es hermético, se llene de agua. No es nada extraño

  5. Gracias Antonio. Más allá de las “incomodidades” que pudieron sufrir los consultantes en su infancia por sus nombres, ya se sabe lo crueles que pueden ser los niños jeje, los mártires a los que dan nombre tienen bastante devoción en pueblos de Aragón y eso ha sido una sorpresa para mí. Si no fuera por el gran campeón olímpico Gervasio Deferr hubiera pensado que estos nombres estaban extintos.

    • La verdad es que yo conozco a algún Gervasio, pero no conozco a ningún Protasio; ese nombre si que es raro. Y cuando en un colegio los niños quieren ser crueles con algún compañero débil, cualquier excusa es “buena”; y un nombre raro, lo es.

      Yo conocí a una niña pequeña lindísima, de anuncio, y la madre le puso por nombre Facunda. ¡Ya me dirás!

  6. Si he entendido bien, esta pareja de mártires no tienen, en realidad, nada que ver con los Santos Vidal y Valeria de Rávena, mártires: no serían hijos suyos, a lo mejor ni siquiera eran hermanos entre ellos y desde luego, no gemelos. Quizá ni se llamaban Gervasio y Protasio.

    Me gustaría escribir algún día sobre Santa Valeria de Rávena y obligatoriamente sobre su ¿esposo?; pero por lo que veo parece que los que han sido tomados por hijos suyos no lo eran. Casi tiene lógica porque normalmente, las familias eran detenidas y martirizadas juntas, y esto no se ve aquí.

    • Sus nombres si eran esos porque se sabía por tradición y además fueron encontrados esculpidos en sus sepulcros y si es posible que fueran hermanos gemelos o mellizos, no solo porque también lo decía la tradición en tiempos de San Ambrosio, sino porque además, los dos esqueletos, cuando se midieron en el año 1871, se comprobó que medían ciento ochenta centímetros cada uno, o sea, tenían exactamente la misma altura. Así que estos datos si que son ciertos.

      Otro tema es el de que fueran realmente hijos de los santos Vidal y Valeria, porque esos datos no aparecen hasta la “passio” del siglo VI y ya explico en el artículo las trampas que hizo su anónimo autor a fin de darle más credibilidad.

      • Carissimi Anna e Antonio,
        sapete bene che i martiri antichi hanno spesso molto problemi di storicità .. non tutto quello che si sa è forse vero… spesso le leggende (passio) racconto una verità idealizzata. In diocesi il culto dei Martiri G. e P. non è strettamente legato a Vitale e Valeria. Si racconta che furono i figli, c’è anche un’iconografia al riguardo… la verità la conosce solo Dio 🙂
        Ci sono alcuni che sono arrivati a dire che sono invenzione santambrosiana a imitazione dei Ss. Martiri di Roma.

        Una cosa curiosa. Nel secolo XIX nella necropoli di S. Nazario Maggiore furono trovati due corpi che poi furono identificati come due Martiri, ma non godono di culto, anche se sono in altare della Basilica, fu chiesto autorizzazione alla Santa Sede.

        Ci sono altre coppie di martiri ambrosiani: Nazario e Celso, Nabore e Felice, ma il gran martire ambrosiano è però Vittore Mauro (il Moro).

        • Damiano,
          Avete Voi una foto scattata dalla tomba di questi due martiri trovati nella necropoli di S. Nazario Maggiore? O dell’altare?

  7. Que nombres y que historia la de estos dos Hermanos, me ha gustado mucho conocerlos Antonio y la próxima vez que visite Milán me acercare ha su sepulcro porque me parece precioso ademas de bien conservado.

    • Pues cuando vayas a Milán, por mucho tiempo que lleves, te parecerá poco porque solo visitando iglesias, puedes llevarte varios días. Desde luego lo que no se puede dejar de visitar es el Duomo y la Basílica de San Ambrosio.
      Allí, en Milán, hay muchísimos santos y beatos sepultados. Yo puedo tener fotos de las tumbas o urnas de más de cincuenta de ellos, solo en la ciudad. Provincia, aparte.

  8. PD: si no me falla la vista en la fotografía se puede ver a primera vista San Gervasio con una corona, mas en el fondo con una mitra supongo que sera San Ambrosio, San Protasio sera el tercero que no se puede apreciar en la fotografía ¿ porque esta San Ambrosio en medio de los dos hermanos?

    • Si, San Ambrosio está en el centro y los santos Gervasio y Protasio a ambos lados. ¿Por qué? Porque San Ambrosio es el gran santo de Milán y Padre de la Iglesia; quizás también por estética en cuanto a ornamentos, tamaño de los cuerpos, etc.
      Debo tener varias docenas de fotos y postales de esa urna, algunas de detalles de los cráneos, pies, vestimentas, etc. Y por supuesto, de los tres santos.

  9. Antonio muchas gracias por este articulo hacia tiempo que tenia duda sobre la historia de estos dos santos e ignoraba que fueran gemelos, sabia que eran hermanos pero nada más, es curioso que apesar de sr santos de los que no se sabe practicamente nada con certeza su culto haya trascendido tanto al grado de aparecer sus nombres en la letanía de los santos. Dos dudas Antonio, en la primera imagen que ilustra este articulo entre San Ambrosio y los dos mártires aparece otro santo, ¿quien es? y ¿porque aparece ahi? y la segunda duda que no tiene que ver pero que me surgio, las reliquias de San Carlos Borromeo también se conservan en esta basílica de San Ambrosio??

    • André,
      En esa urna solo están los cuerpos de los tres santos: Gervasio, Ambrosio y Protasio. O sea, San Ambrosio es el que está entre los dos mártires.
      En cuanto a San Carlos Borromeo, tengo que decirte que está sepultado en la cripta de la Catedral de Milán. En esa catedral, también están sepultados otros santos obispos y mártires milaneses.

      • Duomo è stato chiamato “il reliquiario della Diocesi”. Quale è il significato di questa espressione? La risposta è semplice: in Duomo sono venerate le reliquie insigni di Santi Vescovi milanesi che, nei diversi secoli, furono “pastori esemplari” del gregge a loro affidato dal Signore. Di alcuni abbiamo soltanto scarse notizie, di altri invece l’agiografia ci offre pagine suggestive, di una bellezza incomparabile. Passiamoli brevemente in rassegna.
        San Mona – La tradizione ci assicura che fu il quinto vescovo di Milano verso la fine del sec. III e l’inizio del IV. La sua memoria si celebra il 12 ottobre. Le sue spoglie, come quelle degli altri santi, racchiuse in un’urna, sono custodite sotto l’altare di S. Giuseppe.
        San Dionigi – Vescovo di Milano. Nel 355 venne esiliato in Armenia, regione dell’Asia Minore, per la sua ferma opposizione all’eresia ariana e là morì. La tradizione dice che al tempo di S. Ambrogio le sue spoglie vennero portate a Milano e collocate nella basilica costruita dal grande Patrono di Milano fuori Porta Orientale (l’attuale Porta Venezia). In seguito, nel 1528, venne portato in Duomo dove è attualmente venerato sotto l’altare di S. Ambrogio. La sua memoria si celebra il 25 maggio.
        San Martiniano – Vescovo di Milano nel sec. V, prese parte attiva alle lotte contro gli eretici seguaci di Nestorio, meritandosi, per la sua scienza e la sua autorità, il rispetto degli avversari. Già sepolto nella basilica di S. Stefano, da lui fondata, riposa ora in Duomo, sotto l’altare di S. Agata.
        San Giovanni Bono – Arcivescovo di Milano nella seconda metà del VII secolo; venne chiamato «bono» per la sua mitezza. Da Genova, dove i suoi predecessori si erano rifugiati durante l’invasione longobarda, egli riportò la sede arcivescovile a Milano. Le sue spoglie riposano sotto l’altare a lui dedicato. La sua memoria si celebra il 15 gennaio. Ogni anno, una decina di giorni prima della Pasqua, gli abitanti di Recco, paese nativo di Giovanni Bono, vengono in pellegrinaggio in Duomo, assistono alla Messa celebrata all’altare del Santo loro concittadino e recano in omaggio all’Arcivescovo e al Sindaco della città gli ulivi che vengono benedetti nella domenica delle Palme.
        San Galdino – Arcivescovo di Milano dal 1166 al 1176. Fu il primo arcivescovo di Milano creato cardinale. E’ giustamente ricordato come il «ricostruttore» della città dopo la distruzione avvenuta ad opera del Barbarossa nel 1162. A lui, e ad illustrare le sue molteplici iniziative caritative, è dedicata la porta del Duomo, opera di Franco Lombardi. Le sue spoglie sono deposte sotto l’altare della Madonna dell’Albero. La sua memoria si celebra il 18 aprile.
        Sant’Arialdo – Diacono della Chiesa milanese si distinse nell’opera di riforma del clero, spesso vittima di corruzione, in collaborazione con papa Gregorio VII e il suo legato S. Pier Damiani. Nativo di Cucciago, in Brianza, venne martirizzato il 27 giugno del 1066. La Santa Sede ne confermò il culto nel 1904; la sua memoria si celebra nel giorno del suo martirio. Le sue spoglie sono conservate sotto l’altare di S. Caterina.
        Sant’Erlembardo – Laico, collaboratore e difensore di sant’Arialdo, affrontò il martirio nel 1075. Venerato nell’antica basilica di S. Dionigi a Porta Orientale, fu traslato in Duomo nel 1528. Le sue spoglie riposano accanto a quelle di sant’Arialdo.
        San Carlo Borromeo – Cardinale arcivescovo di Milano dal 1565 al 1584. E’ fuori dubbio il più grande degli arcivescovi milanesi, il più santo dopo sant’Ambrogio. «Legislatore e pastore incomparabile, costruttore di chiese e di edifici che ancora decorano la metropoli lombarda, plasmatore di costumi che tuttora sopravvivono, il Santo delle peste, il più famoso dei milanesi, tutto energia e tutto bontà» è venerato nella cripta – o scurolo – a lui dedicata, meta di ininterrotti pellegrinaggi.
        Il Beato Andrea C. Ferrari – Arcivescovo di Milano dal 1894 al 1921. Emulo di san Carlo, ha lasciato nella diocesi una luminosa scia di santità nel governo pastorale in tempi assai burrascosi e in un’atmosfera non sempre favorevole. Pastore e padre di tutti fu in particolare attento alle istanze dei giovani, alle esigenze della gente semplice, ai problemi dei suoi sacerdoti, sempre aiutato da un profondo spirito soprannaturale e da un appassionato amore alla Chiesa. E’ sepolto sotto l’altare del Sacro Cuore in una artistica urna preparata in occasione della sua beatificazione (1987).
        Il beato Cardinale A. I. Schuster (Roma, 18 gennaio 1880 – Venegono Inferiore, 30 agosto 1954) è stato un cardinale e arcivescovo di Milano dal 1929 al 1954. All’apertura della tomba del cardinale Schuster il 28 gennaio 1985, il suo corpo venne ritrovato intatto ed egli venne beatificato il 12 maggio 1996 da Giovanni Paolo II.
        Insigni reliquie dei Vescovi milanesi S. Mansueto (sec. VI) e S. Ausano (sec. VI) sono costudite presso l’altare di Pio IV.
        Davanti all’altare della «Madonna dell’Albero» è sepolto il card. Federico Borromeo; non è stato canonizzato ma le sue esimie virtù sono state immortalate dal Manzoni nei suoi «Promessi Sposi».
        Vi è poi preziosa e ricca lipsanoteca presso il Duomo.

      • Disculpa que te corrija, Antonio, pero en la pintura de Champaigne, San Ambrosio no es el Santo que está en el centro; sino el que está arrodillado en el reclinatorio. El Santo que presenta a los gemelos mártires a Ambrosio es una persona diferente, por las trazas, yo diría que San Pablo.

        • Ana,
          Verás que en mi contestación me he equivocado, refiriendome a la urna y no al cuadro. No entendí bien la pregunta de André y me refería a los tres santos de la urna; por eso me extrañó que hablara de un cuarto.
          Y como tu dices, si es posible que sea San Pablo.

  10. Excelente artículo!

    Solo sabía que estos santos son mártires, pero desconocía la historia sobre el hallazgo y deposición de sus reliquias, es realmente fascinante el relato que nos presentas querido amigo. Muy buenas las fotos de las reliquias, me sorprende lo bien conservadas que están!

    • Existen fotos más espectaculares, con detalles de los cráneos, vestimentas, pies, por uno y otro lado de la urna (lo que quiere decir que se ven en primer plano los dos mártires, etc).
      Yo me atrevería a decir que quizás sean los santos más venerados en Milán y de ahí su excelente conservación, pero aun asi, si se contemplan las otras urnas de obispos santos existentes en el Duomo, están en el mismo perfecto estado.

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