San Francisco Solano, misionero franciscano en Perú

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen del Santo venerada en la iglesia de San Francisco de Lima, Perú.

Nació en Montilla (Córdoba) el 10 de marzo de 1549 y era el segundo hijo de Mateo Sánchez Solano y de Ana Jiménez, familia pudiente y perteneciente a la nobleza. Cuando el niño tuvo la edad escolar lo pusieron bajo la tutela de los jesuitas. Con solo veinte años de edad, vistió el hábito franciscano en el convento de San Lorenzo de su localidad natal, convento que pertenecía a la provincia franciscano-observante de Granada y allí hizo su profesión simple el día 25 de abril del año 1570. Se destacó por su austeridad y por su observancia rigurosa de la Regla y continuó sus estudios de filosofía y teología en el convento de Nuestra Señora de Loreto, en Espartinas (Sevilla), habitando una celda situada junto a la iglesia.

Celebró su primera Misa el 4 de octubre de 1576 y en el año 1581 fue nombrado maestro de novicios en el convento de Arrizada (Córdoba), responsabilidad que continuó ejerciendo en el convento de San Francisco del Monte en plena Sierra Morena, del que también fue padre guardián. Habiendo brotado una epidemia de peste bubónica en el vecino pueblo cordobés de Montoro, se ofreció voluntario para asistir a los apestados. Más tarde, fue destinado al convento de San Luís de la Zubia, cercano a Granada, donde destacó como un elocuente y estimadísimo predicador popular y como un auténtico apóstol entre los enfermos y los encarcelados. También era muy aficionado a la música, especialmente al violín, actividad que cultivó durante toda su vida.

Como el pueblo sentía verdadera veneración hacía él, quiso quitarse de en medio solicitando ser enviado a África como misionero, pero por santa obediencia tuvo que marchar a América. El 28 de febrero de 1589 embarcó en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) junto con otros once compañeros. En el mismo barco iban también el virrey de Perú, Don García Hurtado de Mendoza y el padre Baltasar Navarro, que era el custodio de Tucumán. Él aprovechó la travesía para predicar a la tripulación del barco. Llegaron a Cartagena de Indias (Colombia) en el mes de mayo, después a Portobelo y finalmente a Panamá, atravesando a pie lo que hoy es el canal de Panamá para pasar del Atlántico al Pacífico.

Mientras se dirigía al Perú en el año 1589, el galeón en el que viajaba se hundió cerca de la isla Gorgona, que es una isla volcánica situada a unos treinta y cinco kilómetros de las costas colombianas. Trató de salvar a los pasajeros entre los que iban ochenta esclavos negros y se constituyó en padre y protector de aquella pequeña comunidad de náufragos, a los que catequizó y bautizó. Después de pasar dos meses en penuria, fueron encontrados por otra nave que los llevó al puerto de Paita. Francisco continuó el viaje atravesando a pie los arenales de la costa norte del Perú hasta que llegó a la ciudad de Lima en el año 1590. El arzobispo de la ciudad era Santo Toribio de Mogrovejo; allí estuvo muy poco tiempo porque sus superiores lo destinaron a las misiones del lejano territorio de Tucumán, para lo cual tuvo que hacer un fatigoso y largo viaje de cerca de tres mil kilómetros, atravesando la cordillera de los Andes, bien a pie o a lomos de un borrico, acompañado de otros ocho frailes franciscanos.

Imagen e iglesia dedicadas al Santo en Piura, Perú.

Atravesaron los Andes por el valle de Jauja y Ayacucho hasta llegar a Cuzco. Cruzaron la meseta del Collao y entraron por el norte de Argentina, bajando posteriormente hasta Salta y finalmente, a las inmensas llanuras de Tucumán, donde llegaron en el mes de noviembre del año 1590. Allí fundó las misiones de Socotonio y de Magdalena en las cuales fue el párroco misionero, ejerciendo un difícil pero fecundo apostolado entre los indios calchaquíes. Allí se vio favorecido por el don de lenguas y fue su evangelizador, su pacificador y su defensor. Es famosa su obra pacificadora entre los indios rebeldes el día de Jueves Santo del año 1591.

Se dice que en aquellos territorios convirtió a más de doscientas mil personas a los cuales bautizó. En el año 1592 fue nombrado custodio y visitador de las misiones en el Tucumán (San Miguel de Tucumán, Santiago del Estero, Rioja y Córdoba), expandiéndose así su apostolado entre los hombres blancos y criollos. En aquellas tierras argentinas aun se le recuerda con verdadera devoción.
En el año 1595 fue llamado nuevamente a Perú y nombrado padre guardián del convento descalzo de Santa María de los Ángeles que acababa de fundarse a las afueras de la ciudad de Lima. Aceptó el cargo por obediencia y allí se dedicó por entero a la oración y a la penitencia, pero poco tiempo después renunció a esa responsabilidad.

En el año 1602, aun a pesar suyo, es enviado a la ciudad de Trujillo otra vez como padre guardián. Fue un predicador inspirado porque es célebre su predicción del 12 de noviembre del año 1603, en la que manifestó que la ciudad sería desvastada, cosa que ocurrió el 14 de febrero del 1619. Volvió a Lima en el año 1604 otra vez como guardián, pero abandonó su retiro en el convento dedicándose a recorrer las calles y plazas de la ciudad, crucifijo en mano, anunciando un gran castigo divino si no se convertían y exhortando a todos a hacer penitencia. Fue tanto el “miedo que les metió en el cuerpo a los limeños” que tuvo que intervenir el mismísimo virrey. La ciudad se conmocionó y tuvieron que advertirle que en adelante no lo hiciera más. A pesar de esto y aunque era austerísimo y personalmente se mortificaba al máximo, siempre mostraba la alegría propia franciscana y con su violín a cuestas recreaba los ratos de ocio de sus hermanos franciscanos y de los ciudadanos limeños en general. (Permitidme una licencia: les metía miedo y después les tocaba música).

Imagen del Santo venerada en su Montilla natal, Córdoba (España).

La penitencia y su incansable trabajo apostólico lo debilitaron tanto que en el año 1608 fue necesario hospitalizarlo en el convento-enfermería “Máximo de Jesús”, el actual convento de San Francisco, en Lima, donde murió santamente el 14 de julio del año 1610, fiesta de San Buenaventura, mientras sus hermanos franciscanos cantaban el Credo alrededor de su lecho de muerte. El entierro fue apoteósico; fue sepultado en la iglesia llevando el féretro el propio arzobispo de Lima, el virrey y otros ilustres personajes. En su tiempo, habían sido contemporáneos suyos, Santa Rosa de Lima, Santo Toribio de Mogrovejo, San Martín de Porres y San Juan Macías.

El proceso informativo para su canonización comenzó inmediatamente, el mismo año de su muerte, encontrándose un gran número de testimonios acerca de su santidad y de los milagros realizados aun en vida. Su beatificación fue solicitada por los reyes de España Felipe III y Felipe IV y por numerosas ciudades, tanto americanas como españolas, pero debido a las normas que había promulgado el Papa Urbano VIII, no fue beatificado hasta el 25 de enero de 1675 por parte del Papa Clemente X. Fue canonizado por Benedicto XIII el 27 de diciembre del año 1726 junto con San Peregrino Laziosi y San Juan de la Cruz. Pero incluso antes de su beatificación oficial, ya había sido declarado patrono de numerosas ciudades de Perú, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Argentina.

La festividad de San Francisco Solano fue fijada por el Papa Benedicto XIII el día 14 de julio, pero como coincidía con la festividad de San Buenaventura, el Papa Benedicto XIV la pasó al día 24. San Pío X, en el año 1913, nuevamente la trasladó al día 14. Debido a esto, en diversas diócesis o congregaciones de la gran familia franciscana, es celebrado el 13, el 21 o el 24 de julio. La Orden Franciscana lo celebra el día 13.

Reliquias del Santo sacadas en procesión en Piura (Perú), el 2 de septiembre de 2010.

San Francisco Solano es venerado en Lima y especialmente en Montilla, su ciudad natal, donde en el año 1773 le fue dedicada la iglesia parroquial que se había construido en el lugar ocupado por su casa paterna. Su sepulcro está en el convento de San Francisco en Lima, pero fue profanado. Se conserva el cráneo y parte de su hábito franciscano. Iconográficamente, siempre se le representa con el hábito franciscano y el crucifijo en una mano en actitud evangelizadora, portando el violín en la otra. En Lima se conserva un retrato suyo que ordenó pintar el virrey inmediatamente después de su muerte. Es conocido como el San Francisco Javier de las Indias Occidentales, el apóstol de América del Sur y el Taumaturgo del Nuevo Mundo. Yo he tenido la dicha de pasar una noche en la que fue su celda en el convento franciscano de Loreto (hoy convertida en capilla) y siento un especial cariño hacia él.

Antonio Barrero

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31 pensamientos en “San Francisco Solano, misionero franciscano en Perú

  1. Que decir de esté hijo de Dios y de San Francisco.

    Parece ser que San Francisco Solano era sencillo, simple, trabajador, y obediente. Para mi todo iba bien hasta que tocaste el tema Antonio de “anunciaba un castigo divino si no se convertían”. En lo personal no me agradan mucho los santos que predican el juicio final, condenaciones, castigos divinos. ¿Será porque no me convierto? Quizás.

    Me sorprende de que recorrió grandes áreas en América del Sur cosa común en la época pues se Evangelizaba este nuevo continente. Que bueno que se preocupó por atender y ayudar los esclavos; como lo haría después San Pedro Claver.

    Antonio ¿Conoces el motivo por el cual fue profanado su sepulcro?
    A pesar de ser contemporáneo de los santos dominicos peruanos ¿Tienes algún dato que nos informe acerca de que si existió un trato con ellos por parte de nuestro santo?

    • Emmanuel,
      Hay datos que demuestran que si se conocieron y que incluso, entre algunos hubo cierto trato directo; tal es el caso de San Martín de Porres y San Juan Macias, que eran amigos. O también el caso de Santo Toribio de Mogrovejo que se entrevistó varias veces con todos ellos y que confirmó a Santa Rosa de Lima.

      Ten en cuenta que en aquel tiempo, Lima era una pequeña ciudad, que todos ellos eran famosos entre el pueblo, que las relaciones de los franciscanos y los dominicos eran y son muy estrechas y que incluso San Francisco llegó a ser superior de su convento por lo que debió tratar con otros conventos y con la diócesis. Seguro que si se conocieron y trataron.

      Con respecto a las reliquias del santo te tengo que decir que, por lo que yo se, fueron profanadas para realizar con ellas actos de brujería.

  2. Yo coincido absolutamente con Enmanuel. La fe cristiana debe inculcarse con amor y no con miedo, a riesgo de perjudicar a los convertidos, a los conversores y a la fe en general.
    Tenía entendido que eran los dominicos quienes más tendían a estos discursos apocalípticos y terroríficos y que los franciscanos eran más dulces y contemporizadores con el pueblo; pero puede que me equivoque ya que mi conocimiento de las órdenes mendicantes es escaso.

    Muy curioso el detalle de que tocara el violín, tengo entendido que quizá por eso sea patrono de los músicos o de los violinistas en particular, con más sentido que en el caso de Santa Cecilia. Eso sí, también me sorprende porque tenía entendido que la música, al menos la profana, era tachada de frívola y mundana y no se consideraba apropiada para religiosos y sacerdotes.

    • Ana Maria,
      Aunque yo mismo he hecho el comentario de que “les metía miedo y después les tocaba el violín”, la norma de San Francisco Solano era predicar al estilo de San Francisco de Asís: paz, amor y bien, independientemente de que en aquella ocasión tuviera tal proceder en la ciudad de Lima por lo que fue amonestado. Como tu bien dices, los franciscanos siempre han sido dulces en su predicación y hay un dato curioso: no fueron inquisidores como si lo fueron los miembros de alguna otra Orden.

      Era un gran amante del violín y tocaba la música popular de su tiempo. Hasta tal punto se le relaciona con el violín que este instrumento está (o estaba) sobre su sepulcro.

      • Antonio

        Permíteme abrir un pequeño paréntesis. En la Inquisición si estuvieron involucrados uno que otro Franciscano Antonio. Aunque prácticamente fueron los Dominicos quienes estuvieron a cargo; y yo que viví con semejantes religiosos y me impartieron materias hablando de este tema se ve que les encantó. A pesar de que carguen con vergüenza esa etapa histórica.

        Pero en lo personal la vida Franciscana es una vida sencilla y de amor al prójimo como a la naturaleza y una relación profunda con Dios como creador.

  3. Gracias Antonio. Decir como anécdota que he leido que, por esa extraña vinculación entre los franciscanos y los animales, se cuenta que existía en uno de sus destinos una gran serpiente que atacaba a rebaños y personas fue reprendida por el santi y la hizo ir al convento. Una vez allí fue alimentada por este y “corregió sus formas violentas”…bueno , cosas del saber popular…

    • Si, Salvador, eso de la serpiente pasó en Arruzafa (Córdoba).

      También hay otro dato comprobado como histórico pero que ocurrió en la localidad argentina de San Miguel. Durante unas fiestas, un toro se salió del corral y corneó a varias personas. Enterado San Francisco, se enfrentó al toro, lo amansó y haciendo que el toro mordiera el cordón de su hábito, lo condujo de nuevo al corral.

        • Abel,
          Yo esa edición de “Vidas Ejemplares” no la conozco, pero lo del toro, fue verídico. Dicen las crónicas que cuando amansó al toro, este empezó a lamerle los piés como puede hacer una mascota a su dueño.

  4. Estáis olvidando a los franciscanos inquisidores Juan de Zumárraga, primer obispo de México (conocido también por las apariciones de Guadalupe) e inquisidor de Nueva España; al célebre franciscano cardenal Cisneros, que aparte de regente de España fue inquisidor general de Castilla; y a san Antonio de Padua, que fue enviado a Francia para luchar contra la herejía cátara, primer acto de la Inquisición, a comienzos del s. XIII. Hay otros franciscanos inquisidores que pueden ponerse, pero son menos conocidos que éstos.

    Bien es cierto que los dominicos, a petición de Gregorio IX tomaron el control de la Inquisición, aunque en algunas regiones, como en América, los franciscanos fueron los que tenían el cargo de Inquisidor general (¡qué honor!). Fr. Juan de Zumárraga, por poner un ejemplo, llevó 183 causas en su tribunal, así que los franciscanos no se quedaron cortos frente a los dominicos. Era conocida la rivalidad entre ambas órdenes desde su fundación, y en esto también competían.

    Esto no quita que ambas órdenes hayan dado también grandes santos en la Iglesia.

    He visto más información en: http://infocatolica.com/blog/historiaiglesia.php/1009041202-los-comienzos-de-la-inquisici

    • Llevas razón de lo de la Inquisición en América y en lo del cardenal Cisneros, pero decir que San Antonio de Padua fue un inquisidor, creo que es pasarse.

      Es verdad que el Papa que creo la Inquisición fue Gregorio IX (1227-1241), pero fue en la Pascua de ese preciso año de 1227 cuando San Antonio, que estaba en Francia desde el 1225, retornó a Italia. En Francia estuvo enseñando en Montpellier, Toulouse y Puy-en-Velay, pasando posteriormente a Bourges, Limoges, Saint-Junien y Arlés rebatiendo en las plazas públicas las doctrinas defendidas por los herejes, pero de inquisidor, nada de nada.

      • Metiendo mi cuchara, en el caso de México sobre lo que menciona David, se dio debido a que los dominicos llegaron posteriormente a la Nueva España debido a esto a los obispos y algunos provinciales franciscanos se les concedio el titulo de inquisidor general, muy aparte de fray Juan de Zumarraga famoso por el auto de fe al cacique de Texcoco, en Yucatán estuvo fray Diego de Landa que como inquisidor se dedico a destruir cuanto codice maya o idolo de piedra encontraba por considerarlo cosa de diablo, famoso es su auto de fe en Maní, Yucatán.

      • No veo en qué me paso. A lo mejor es que entiendes inquisidor por represor, cuando los inquisidores también predicaban. No todo eran medidas duras como gusta extender a los que aman el morbo.
        Eran enviados a tierras con herejía a los mejores oradores, y éste fue el caso de san Antonio (y san Bernardo entre otros) en tierras francesas. Y no sé en qué hay que escandalizarse. Otra cosa son las medidas “duras”.
        Sobre las andanzas de san Antonio puede verse la web de los franciscanos (nada sospechosa, digo yo):
        http://www.franciscanos.org/sanantonio/gardin.htm
        o bien, a partir del capítulo 20 o así del libro sobre el santo:
        http://books.google.es/books?id=78Iz4-sgM8YC&pg=PA189&lpg=PA189&dq=san+antonio+c%C3%A1taros&source=bl&ots=9i2QRD11IN&sig=azMWAFzuDQvCNTrIhOZRLVx2HFI&hl=es&sa=X&ei=LEsOUOOgJYqY1AWyuYGoDg&ved=0CFkQ6AEwBQ#v=onepage&q=san%20antonio%20c%C3%A1taros&f=false
        Con respecto a lo del inicio de la Inquisición ya, desde los primeros siglos, hubo medidas eclesiales contra las herejías que iban surgiendo (Concilios, textos apologéticos de los Santos Padres), pero es la herejía cátara la que toma una extensión considerable que hace que los Papas de la época tomen medidas extraordinarias. Lucio III, ante el avance del catarismo, con su decretal Ab Abolendam (1184) promulga que los obispos inspeccionen sus territorios en busca de herejes. Se instituye el procedimiento completo del proceso, condena y penas. Texto completo en:
        http://usuarios.advance.com.ar/pfernando/DocsIglMed/Inquiscion_Medieval.html
        Luego los Papas posteriores decretaron más medidas, como ocurrió con Inocencio III que confirmó la Inquisición episcopal y le dio reglamento en el IV Concilio de Letrán, en 1215, e impulsó la llamada cruzada albigense contra los cátaros.
        http://es.wikipedia.org/wiki/Cruzada_contra_los_albigenses
        Más tarde, y es lo que mencionas, Gregorio IX le da estatuto jurídico a la Inquisición, pero ésta ya estaba en marcha desde antes.
        http://www.monografias.com/trabajos12/stainqui/stainqui.shtml
        Es interesante ver la biografía de los Papas de la época y las decisiones que tomaron, a veces incompresibles en un pastor de la Iglesia. Pero juzgar desde nuestros criterios actuales lo que pasó entonces es fácil e injusto. Su mentalidad era muy distinta a la nuestra.

        • David,
          Argumenta todo lo que quieras que yo también puedo argumentar en este sentido, pero tanto tu como yo y muchos de los que nos leen o escriben, cuando decimos Inquisición, sabemos a lo que nos estamos refiriendo: “A la Inquisión pura y dura” y es en ese sentido en el que te repito que San Antonio de Padua, de inquisidor, ni hablar.

          Cuando hablamos de inquisición de sobra sabemos que no nos estamos refiriendo a prédicas en plazas de pueblos, sino a tribunales que juzgan y torturan.

          Yo se que la Iglesia siempre ha combatido las herejías, pero siempre ha existido quién la ha combatido mediante la predicación o el debate dialéctico y quienes la han combatido con “el garrote y tente tieso” y cuando hablamos de Inquisición la generalidad de la gente nos estamos refiriendo a esto segundo. No endulcemos lo que es amargo y una página negra en la historia de la Iglesia.

          • Estimado David; éste es un blog donde se anima al debate y a la reflexión, por ello, todo tipo de opiniones y la argumentación en general son bienvenidas, sobre el tema que se presente. Lo único que pedimos desde administración es que se haga con respeto y sin adoptar tonos insolentes ni pretender tener la última palabra, como se desprende de este último comentario. En ese sentido, es importante recordar que somos un equipo y que todos, lectores y redactores, somos compañeros y hermanos en Cristo; por lo que la beligerancia, el tener la última palabra o el intentar prevalecer no son actitudes bienvenidas ni propias de un cristiano.
            Con humildad y respeto a las opiniones contrarias es como debemos debatir.

  5. Antonio yo creo que el hecho de “asustar” a los no creyentes en aquellas epocas era como hoy en dia asustar al niño para que se porte bien y no haga travesuras porque vendra el coco a llevarselo.
    Cierto que calaba hondo en aquellas personas,pero tambien tenian otra mentalidad…. 😉
    No creo que la mayoria lo hiciera con tan mala baba,aunque personalmete opino que nunca deberia emplearse el miedo u otros sentimientos negativos para convertir a alguien.

    • La verdad es que en una persona como él, choca ese hecho, pero en realidad fue así. O aquello tenía que ser como Sodoma y Gomorra o a él le cogió “una pájara”, jajaja.

      • Además que la época barroca era muy dada a ese tipo de predicación nada más falta ver por ejemplo en las iglesias de la época colonial en Nueva ESpaña y el virreinato del Perú la abundancia de pinturas sobre el infierno y el purgatorio y el castigo para los pecadores

  6. Me encanto tu articulo de esta santo ,,,, confienso con pena que sabia tan poco de el y me preguntaba cuando veia imagenes suya el por que el violin. Me encanta el titulo del San Fco. Xavier del Nuevo Mundo. Saludos!

    • Si, Tacho; realmente le viene muy bien el “apodo” de Francisco Javier de las Américas porque se hizo miles de kilómetros a pie o a caballo evangelizando todo el Cono Sur del continente americano.

  7. Antonio.

    Yo jamás oí hablar de este santo en América. Te doy las gracias por enseñarme la vida de un Franciscano que Evangelizó el sur de este gran continente.

    Y gracias David por los datos que nos proporcionas acerca de la Inquisición en América por parte de los Franciscanos.

  8. Antonio respecto a este santo tengo varias cosas que decir, una que yo se que el instrumento que el tocaba no era el violín como tal sino un antecedente de este llamado el “rabel” que tenia mucho parecido al violín y es famoso debido a que se supone que la forma en que convertía a los indios era precisamente tocandoles el rabel mientras predicaba de esta forma llamaba la atención de los indígenas al escuchar un sonido tan diferente para ellos. Por otro lado mencionarte que en Lima no tiene tanta devoción como parece, aunque en varias templos esta su imagen, yo hace algunos años que fui, por más que busque una estampa o imagen de San Francisco Solano en diversas tiendas, nadie sabia ni quien era San Francisco Solano, es más todos me corregían y me decia, no usted quiere a San Francisco de Asís, ese Solano no lo conocemos, conocí el convento de San Francisco donde el falleció donde tampoco se le recuerda mucho más que por dos óleos que le hicieron en el momento de su muerte, pero en la guia que te dan te mencionan poco o nada de la presencia de este Santo en dicho convento, muchos menos conocí su tumba, quizas este en el templo el cual estaba cerrada cuando yo fui, puesto que conocí las catacumbas y tampoco nunca mencionaron nada al respecto, desgraciadamente San Francisco Solano, al menos en Lima, es opacado enormemente por Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres y San Juan Macías, no menciono a Santo Toribio porque su devoción tampoco es mucha al menos en comparación a la de estos otros tres. También parece que predijo un temblor en Lima y por eso fue aquel sermón de que se arrepintieran o sino se condenarían. San Francisco Solano para mi es un santo admirable por todo el territorio que recorrio para evangelizar y por su forma tan diferente de hacerlo usando el rabel o violín.

    • Bueno, André, tu sabes que el rabel es un instrumento musical similar al violin; aquí decimos que el violin era el instrumento que tocaba y con él se le representa en las esculturas.

      En cuanto a su culto, es verdad lo que dices. En Lima, los tres santos más conocidos y famosos son los tres dominicos y nada más hay que ver que además de ser más populares (sobre todo dos de ellos) son los únicos de los cuales se conservan sus restos en sendas urnas en el altar mayor de la Iglesia del convento de Santo Domingo.

      De San Francisco Solano, al igual que de Santo Toribio de Mogrovejo, solo se conservan los cráneos. Ya digo en el artículo que su sepulcro fue profanado y por eso mismo, en una réplica a un comentario anterior de Ana Maria, digo que sobre su sepulcro está (o estaba) el violín. Yo jamás he visto una foto del sepulcro y mira que este es mi hobby y es porque posiblemente, su profanación supuso también su destrucción.

      Yo creo que San Francisco Solano es más venerado aquí en Andalucia que allí, en Lima. Si algún limeño leyera esto y pudiera aportarnos algunos otros datos, yo le quedaría muy agradecido.

      • Tienes mucha razón Antonio como te digo en Lima es muy desconocido, pero en unos de los templos me dijeron que en Tucumán si tiene devoción, cosa extraña que siendo en Lima donde estuvo su sepulcro su devoción sea casi inexistente ¿no crees?

        • Yo creo, André, que siempre se promovió más la devoción a los tres santos dominicos. Por ejemplo: Fray Escoba (San Martín de Porres) se hizo popularísimo en España y creo recordar que hasta se le hizo una película. Los franciscanos no publicitaron a San Francisco Solano a ese mismo nivel y supongo que aun menos después de la profanación del sepulcro.

          Aunque no encuentro la referencia (debo poner un poco más de orden en mis archivos) creo que la causa fue la brujería o santería que incluso llegó a realizarse ultrajando su cráneo.

          • La verdad que si es muy lamentable que haya sucedido eso con sus reliquias peor es que en Lima pude constatar la abundancia de este tipo de ritos de brujeria es más con decirte que son pocas las tiendad de articulos religiosos que no vendan accesorios con relación a la brujeria que si jabones de San Hilarión para la buena suerte o aguas de Santa Rosa para bañarse y muchos sortilegios de ese tipo. Aqui en México San Martín es el que tiene más devoción también aqui se le hizo una pelicula y una telenovela o culebron en blanco y negro!! En el D.F. el celebre templo de Santo Domingo se convirtio y aun hoy coserva el título en Santuario Nacional de San Martín de Porres, pero si parece que los franciscanos no pusieropn el mismo entusiasmo porque apesar de que aqui abundan los templos de esa orden jamás eh visto una imagen de este santo.

  9. ¡Yo fui a Lima con el deseo inmenso de llegar al Santuario de San Francisco Solano, llegué allí, está a unas cuadras de la catedral de Lima
    Fue un momento muy especial para mi. Mi familia es devota por siempre del Santo. Soy de Paraguay y San Francisco Solano es un santo muy querido aquí. ¡Ah, y soy dominica seglar, eso de que Sta.Rosa de Lima, Martin de Porres y Juan Macías hacen sombra a S.Francisco Solano, no creo, yo creo que Lima es como la Roma de América y hay lugar para todos los santos de América !

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